Primero que nada quiero disculparme por tardarme tanto en subir un nuevo capítulo (y uno tan corto u,u) Pero como buena seguidora de Togashi tenía que hacer un hiatus en algún momento xD Cualquier material de Hunter x Hunter debe tener un hiatus para mantener la esencia *cofexcusascof*
¡PERO HE VUELTO! *sonidos de grillos* Creo que no hay nadie esperándome T_T
Disfruten la lectura
\(^0^)/
Habían llegado a ciudad Dohri, situada en las afueras de NGL, el día anterior. Estaban delante de la pizarra de la plaza mirando la respuesta del mensaje que dejaron ayer, confirmando que participarían en el reto impuesto por el Presidente Netero.
—Si las cosas comienzan a seguir el curso natural de la historia —decías a los dos niños, que se preguntaban cómo serían sus contrincantes—, entonces sé con quienes se enfrentarán. Eso nos dará ventaja.
—Al fin haces algo útil —dijo Killua con sorna.
—Siempre lo hago —Te inclinaste ligeramente hacia él, tratando de intimidarlo—. Y siempre se sorprenden.
Killua sonrió de lado y se inclinó también, haciendo que sus rostros quedaran tan cerca que podías sentir su respiración.
—No sé por qué no te creo —susurró. Tan pronto como terminó de decir esas palabras se alejó de ti, dejándote aturdida. Killua Zoldyck no se dejaría intimidar, no señor; mucho menos cuando tus intenciones eran demasiado obvias. Te miró burlonamente, reflejando en su sonrisa que había visto a través de ti, otra vez. Lo que te hizo molestar, otra vez.
—Entonces, ¿por dónde empezamos? —interrumpió Gon antes de que ustedes dos comenzaran a reñir—. Hay que encontrarlos rápido.
—Todavía no, Gon —mencionaste—. Debemos reunirnos con Palm primero.
— ¿Quién? —Los dos niños se miraron entre sí confundidos.
—Palm.
—¿Quién es Palm?
—Bueno, Palm es… ella—dijiste mirando detrás de ellos.
Los jóvenes Cazadores dieron un paso atrás al ver a la desaliñada mujer frente a ellos.
—¡Palm! —comentaste alegre, acercándote a ella—. Sabía que vendrías.
—¿Me conoces? Oh, supongo que el Presidente les habló sobre mí —habló la mujer con voz pasiva—. Aunque creí que era una persona que no daba muchos detalles. Supongo que me equivoqué.
—Ehhh… Bueno, en realidad fue Knov quien nos habló de ti.
—¿M-mi maestro? —Asentiste—. ¿Q-qué fue lo que dijo sobre mí?
—Que… eras genial —Te acercaste a ella como si fueras a decirle un secreto—. Dijo que confiaba plenamente en su alumna favorita.
Los ojos de la mujer brillaron y un ligero rubor apareció en sus mejillas mientras jugaba con su cabello murmurando cosas hacia su maestro. Levantaste el dedo pulgar hacia Gon y Killua en señal de éxito, dando a entender que tu plan había funcionado. Ellos no tenían idea de lo que tratabas de hacer.
—Killua —preguntó Gon—, ¿quién es Knov?
—No tengo la menor idea. Pero la sonrisa que (T/N) nos está dando no me gusta para nada.
«Si por alguna razón fallaran en derrotar a Knuckle y a Shoot, tengo que asegurar mi bienestar.»
No es que no confiaras en ellos, pero tampoco estaba de más prevenir.
Bisky y tú babeaban al mirar a los apuestos hombres de las revistas que la rubia trajo para pasar el tiempo mientras Killua y Gon realizaban su entrenamiento.
Tal como sabías que pasaría, Palm había mandado llamar a Bisky. Lo cierto era que la situación te daba un poco de miedo. No eras de las personas con más suerte del mundo y, el que las cosas que sabías que pasarían se hicieran realidad, te hacían sentir que en cualquier momento algo malo sucedería. Cuando se encontraron con Bisky, le dijeron todo sobre ti y lo que había sucedido los últimos meses, junto con la amenaza a la que se enfrentaban. La rubia se lo tomó con calma, no había que perder los nervios; golpeó a Gon para que se tranquilizara y le explicó el por qué debía ser paciente y confiar más en los demás, no todo lo podía resolver él solo. Al parecer eso lo calmó un poco, aceptando el tiempo que tardaría el entrenamiento.
—«Confiar, ¿eh?» —pensabas mientras cambiabas de página. Miraste a Gon, quien intentaba mantener su aura, tal como la rubia les ordenó. Sus ojos emanaban una llama de determinación que ya conocías. A pesar de lo que Bisky le había dicho, seguía pensando que sólo él podría salvar a Kite—. «Gon puede hacerlo. Él puede. ¿Entonces por qué dudo tanto? ¿Tal vez no confío en ellos? Ellos estarán mejor sin mí, solo les he causado problemas. Pero… esto ha sido causa mía, tengo que hacer algo. ¿Qué puedo hacer?».
Cuando sentiste que tu cabeza explotaría por tantas preguntas sin respuesta, tu mirada se encontró con la de Killua. Sus orbes azules se mostraron tan serenos como el océano al atardecer, a diferencia de tus ojos que reflejaban un torbellino de dudas. No pudiste apartar la mirada, era como si en él estuvieran todas las respuestas. Y, entonces, recordaste lo que había sucedido más temprano. La cercanía de su rostro, su nariz rozando la tuya, su aliento acariciando tus…
Te levantaste de golpe tirando la revista al suelo, provocando que los demás voltearan a verte.
—V-voy al baño —dijiste alzando la voz. Si querías pasar desapercibida no lo habías logrado. Saliste corriendo, dejando miradas de confusión detrás tuya.
Azotaste la puerta del baño en cuanto entraste. ¿Qué demonios acababa de suceder? Miraste tu cara roja en el espejo.
—Eso me pasa por haber leído demasiados fanfics.
Uvogin: :)
Shalnark: 0_0
U: :)
Shal: 0_0
Shizuku: ...
Machi: ...
U: :)
Shal: 0_0
Leorio: ¡¿Cuánto tiempo piensan seguir con eso?!
U: :)
Shal: 0_0
Shi: ...
M: ...
U: :)
Shal: 0_0
Yo: *0*
L: ¬¬
Y: Si no puedes con el enemigo, únetele ;)
U: ;)
Y: ;)
Shal: ;)
Shi: ;)
M: ;)
L: :v
