Feliz Año lectores/ras :D
Primera actualización del año :') Gracias a todos por sus comentarios y apoyo, se los agradezco mucho. Sé que como cualquier año, tuvimos nuestros momentos buenos y otros no tanto, pero hay que seguir adelante con una actitud positiva para todo lo que este año nos traiga. Encontrar en las cosas simples de la vida la alegría que a veces le falta al mundo.
En lo personal he encontrado alegría al escribir (y al leer también) y espero poder transmitir aunque sea un poco de felicidad a aquellas personas que me leen :)
Disfruten la lectura
\(^0^)/
—¿Cómo te sientes? —preguntó Leorio ayudándote a levantarte.
—Me duele… cuando respiro —contestaste con un poco de dificultad.
—Bueno, eso es normal —dijo mientras revisaba tus pupilas—. Si no sientes que perderás la conciencia, no hay de qué preocuparse —Se te quedó viendo un momento y, antes de que pudiera preguntarte si estabas bien, exclamaste:
—Esto es tan emocionante… —Dejaste a Leorio perplejo con un «¿Eh?» dibujado en toda la cara—. Derrotamos a esa cosa, ahora me siento más segura de poder conseguir esas fichas. Claro, si no han terminado de pelear… Aunque eso no importaría, se las robaría de todas formas —murmuraste y comenzaste a avanzar.
—Detente un segundo.
—¿Qué?
—¿Cómo que qué? Apenas puedes caminar y yo tengo un brazo roto, ¿qué podemos hacer?
—¿Tan fácil te rindes?
—Soy realista.
—¡Prácticamente nos declaró la guerra! ¿Crees que esto terminará aquí? —hablabas entrecortadamente—. Ten por seguro que es solo el principio, mandará a más de esas cosas. Debemos terminar con esto ya.
Leorio se quedó meditando, su brazo le dolía bastante, lo más probable era que fuera una rotura de hueso completo y necesitaba tratarlo para evitar otras lesiones; pero tu mirada, casi suplicante, hizo que lo soportara.
—De verdad que no sé cómo haces para convencerme —suspiró con resignación—. Vamos, andando.
Le diste una enorme sonrisa y lo abrazaste mientras le agradecías repetitivamente. Tú tampoco comprendías la razón por la cual siempre terminaba haciéndote caso. ¿Sería alguna habilidad de protagonista shonen? O ¿podría ser que estuviese enamorado de ti? Ese pensamiento te revolvió el estómago, claro que querías un harem, cualquier chica lo desea, pero no querías a Leorio como uno de los personajes jugables.
«¿Por qué mejor no aparecí dentro de un juego otome*?»
Antes de que comenzaras a divagar, regresaste a la primera pregunta que te hiciste. Si ese fuera el caso, ¿por qué no funcionó con Kurapika? ¿Acaso Kurapika sería el Sasuke en tu historia? Suspiraste. Si fuese así, esperabas que ninguno de los dos terminara manco*.
«Kurapika.»
Ahora que pensabas en él, hace tiempo que no lo veías. No habían quedado en los mejores términos y, cuando Leorio lo había mencionado, solo sentiste enojo. Pero en este momento, con tu cuerpo adolorido y las emociones desbordantes, te sentías con la fuerza para hacer cualquier cosa; incluso llamarlo y pedirle una disculpa, o perdonarlo si él se disculpaba primero.
Mientras imaginabas cómo se vería Kurapika de rodillas y pidiéndote perdón, tropezaron con alguien o, mejor dicho, algo que conocías.
—¡Santa cachucha, la mano peluda! —gritaste mientras te arrodillabas y juntabas las manos en una plegaria—. Perdóname Diosito, por favor, prometo ya no echar mentiras y disculparme con Kurapika y ya no ser tan mala con Leorio… Pero, por favor, que no me lleve... —Traumas de la infancia.
—¿(T/N)?
—¿Eh? ¡Killua! —Empezaste a reír con nerviosismo—. H-hola…
—Adiós elemento sorpresa —susurró Leorio para sí.
Balbuceaste nerviosa, no segura de qué decir. Shoot se mantuvo al margen de la situación, más por vergüenza por el haberte asustado que por otra cosa. Evidentemente, él sabía que su habilidad no era la más agradable de ver, y se sintió mal hasta el grado de querer llorar. Pero no se mostraría así, mucho menos en medio de una batalla.
—¿Ellos vienen contigo? —preguntó.
—Sí, pero no están involucrados en esta pelea —Los miró de manera suspicaz—. ¿Qué hacen aquí?
—Verás… «Puedo decir que Leorio y yo estábamos en una cita» …nosotros… «¡No! ¡¿Cómo puedo pensar eso?! Primero muerta» …ah… Nos perdimos —concluiste. Killua te observó un momento y caminó con paso firme hacia ti—. «Rayos, lo descubrió» —Cerraste los ojos a la espera de sus gritos de loco, pero lo único que sentiste fue algo rozar la comisura de tus labios.
—Esto es sangre —mencionó mirando su dedo pulgar.
—¿Eh? Ah… D-debió ser un grano que se me reventó.
—¿Estás herida? —preguntó preocupado, no haciendo caso a tu patético intento de ocultar la verdad.
—Oh, yo estoy muy bien —murmuró Leorio con sarcasmo levantando su brazo herido—. Gracias por preguntar.
—¿Qué sucedió?
Leorio y tú se miraron entre sí antes de relatarle lo que pasó hace unos minutos.
—¿Qué hacía una Hormiga Quimera aquí? —Shoot preguntó incrédulo.
—El cómo llegó es algo largo de explicar —contestaste.
El rostro de Killua estaba en una mueca afligida, parecía que tenía un debate mental, de esos en los cuales no estás seguro de cuál es la opción correcta. Apretó sus puños y suspiró pesadamente.
—Me rindo.
—¿Qué? —La sorpresa se hizo presente entre los tres ante la frase un tanto fuera de lugar de Killua.
—Me rindo —repitió sacando la ficha de su bolsillo y arrojándosela a Shoot.
No podías creer lo que acababa de hacer.
—Knuckle… —murmuró Gon con lágrimas en los ojos—. ¡Promete que traerás a Kite de vuelta!
—Lo haré —dijo el hombre.
Gon, Killua, Leorio y tú observaron a Knuckle y a Shoot entrar en aquel árbol enorme que era el centro de control de NGL. Se suponía que, con tu ayuda, serían ustedes los que en este momento estuvieran entrando allí. Sin embargo, no lo lograste.
—Ya lo sabía —dijo Gon—. Ya sabía que no podría vencerlo. Pero… No pensé que ser débil doliera tanto —Apretaba los puños mientras lloraba.
Te dolía verlo así y, sin embargo, no te atreviste a consolarlo; no lo sentiste oportuno, como tampoco lo hiciste con Killua, quien lloraba en silencio.
—Es hora de irnos —mencionó Leorio abriendo la puerta trasera del vehículo.
—Supongo —susurraste.
Tus pensamientos iban de un lado a otro, al compás del movimiento provocado por el vehículo. Era difícil no sentir remordimiento. Tal vez, si hubieras sido honesta desde el principio, las cosas hubieran sido diferentes. Por otro lado, no lograbas comprender por qué Killua se había rendido tan fácil. Cuando se lo preguntaste solo respondió que no podría ganarle a Shoot, algo incongruente a tu parecer; se suponía que él ya no tenía la aguja de Illumi. Oh, espera, ¿de verdad se había deshecho de ella? ¿O solo lo dijo para que no lo molestaras? Tal vez ni siquiera te había creído de verdad.
«Tengo que hablar muy seriamente con él.»
—¡Bien! —Gon se puso de pie de repente—. Confiaré más en Knuckle y en los demás Cazadores. Ellos encontrarán a Kite.
—Al fin lo comprendes —habló por primera vez Spin, o como tú le decías, la «chica del chicle»—. Estaba a punto de golpearlos a todos ustedes. Llevo con Kite más tiempo, y puedo decirles que no le gustaría verlos así —Cerró el libro que estaba leyendo—. Si de verdad quieren ser más fuertes, aquí hay suficiente espacio para hacer lagartijas.
—¿Cómo conociste a Kite? —preguntaste.
—Es una larga historia…
Todo el camino Gon y Spin se la llevaron diciendo «Kite esto, Kite lo otro», parecía que no tenían otro tema de conversación. Pero algo hizo que cubrieras tu boca para no delatar tu descubrimiento.
«Kite x Chicle, jamás lo miré de esa forma.»
Decidiste guardar silencio mientras imaginabas cientos de cosas no aptas para menores.
—¿Y bien? —preguntó Leorio—. ¿Quién será el primero en entrar?
—Yo voto por huir del país —dijiste.
Gon dio un paso al frente.
—Lo haré yo.
—Suerte.
Te diste la vuelta dispuesta a irte, pero Killua te sujetó antes de que avanzaras.
—Todos tenemos la responsabilidad.
—Hmp —Volteaste la cara con indignación—. «¿Qué demonios trató de decir con eso? Él fue el primero que huyó».
La puerta rechinó al abrirse lentamente, provocando un escalofrío en la espina dorsal de todos.
—Díganme que uno de ustedes fue el que la abrió —Los tres hombres negaron con la cabeza—. Okay, ahora sí me largo.
—Tú no vas a ningún lado.
—Suéltame, Leorio, o te rompo el otro brazo.
Gon terminó por abrir completamente la puerta y toda la mala energía que desprendía Palm los golpeó. Allí estaba ella, con cientos de muñecos desmembrados a su alrededor; por suerte eran verdes, así que ya sabias quién debía preocuparse. Suspiraste aliviada.
—No estoy en NGL —dijo la mujer partiendo en dos a otro muñeco—. No cumplieron su promesa.
Gon asintió.
—Lo lamento.
—No quiero una disculpa —Se levantó molesta y se puso frente a ti—. Dijiste que ellos ganarían, ¿por qué no fue así?
—Ehh… jejeje —Retrocediste por la cercanía del cuchillo—. E-explícale Leorio.
—¿P-por qué y-yo?
—Fue mi culpa. No seguí las instrucciones de (T/N) —dijo Gon, captando la atención de Palm—. Dime cómo puedo enmendarlo.
—Harás lo que yo diga.
—¡Oye! —protestó Killua—. Eso es demasiado.
—Cállate, esto es solo entre él y yo —Sus mejillas se tiñeron de rojo al mirar a Gon—. Ten una cita conmigo.
—¡¿Ahh?!
—Está bien.
—¡¿Qué?! Gon, ¿sabes lo que estás diciendo?
—Sí, Killua.
«Pedófila detectada».
—Oh no, con mi niño no —Te interpusiste entre Gon y Palm. Ella casi te asesina con la mirada, así que usaste al pequeño como escudo—. Pero p-puedo prestártelo. Sólo un día.
—¡Ninguna madrastra malvada ni amigo posesivo podrá con nuestro amor! ¡Así que dejen de entrometerse!
—¿Ma-madrastra?
—¿P-posesivo?
—Para tu información —comentaste molesta—, soy todavía muy joven para tener hijos.
—¡Eso no es lo importante! —exclamó el albino—. Escucha Gon, tienes que alejarte de esa mujer.
—Sí, pero ya dije que tendría una cita con ella.
—¡No nos interrumpas! —Amenazó Palm al Zoldyck—. Es nuestra cita, solo nos incumbe a nosotros dos.
—¡Excusas! —La señaló acusatoriamente—. ¿Y por qué la palabra «cita» se repite tanto? Me está dando náuseas.
—Como había dicho antes, el pequeño es todo un casanova —rio Leorio, divertido de ver la escena. Le diste una mirada reprobatoria—. ¿Qué?
«No dejaré que esa cita ocurra.»
*Juego Otome: Novela visual para chicas, por lo que en estos juegos la protagonista por lo general será una chica que estará rodeada por varios chicos a elegir, generalmente apuestos.
*Manco: Persona o animal que está falto de un brazo o una mano, o de los dos, o que no los puede usar por tenerlos incapacitados o inutilizados.
En terminos "Gamers" se hace referencia a que no sabes jugar, o que realizas actos tontos.
