Jamás habías estado en un acuario y, sólo tenías una palabra para describirlo: Fantástico. El sitio era enorme; parecía como si realmente estuvieras dentro del océano. Todo era tan azul que olvidaste la principal razón por la que estabas allí.

—(T/N).

—¿Mmh?

—¿Es necesario… s-seguir tomados d-de las m-manos?

—Estamos en una cita —respondiste sin despegar tu cara del enorme cristal que separaba a la majestuosa ballena del resto, nadando libremente sin importarle las curiosas miradas de las personas.

Killua, al contrario, se sentía incómodo ante las miradas que la gente les daba de vez en cuando. Él podía soltarse de tu agarre, sería demasiado simple deslizar su mano lejos de la tuya, sin embargo, tu mano era tan suave y cálida que no quería hacerlo. Ese sentimiento vergonzoso era incómodo y reconfortante a la vez.

—Vamos, hay que movernos si no queremos perderlos de vista… —El albino se percató de algo—. ¿Dónde están?

—¿Quiénes? —Seguías absorta en tu mundo acuático.

—¡Gon y Palm!

—Deben estar por ahí.

—¡Por lo menos despega la cara del vidrio si quieres que te crea!

—Killua —suspiraste—, ¿por qué estás tan alterado?

—¡¿Aahh?! —No podía creer que le dijeras eso, después de lo histérica que habías estado todo el día.

—Deben andar por aquí, ya nos los encontraremos —Killua te miraba incrédulo, sin poder hacer una frase coherente por tu comportamiento tan bipolar—. Acepto que fui un poco… inmadura; pero ya me he calmado.

—Nunca has estado en un acuario antes, ¿cierto?

«¿Komo lo zupo?*».

—¿Cómo lo descubriste?

—Tú cara lo dice todo —suspiró—. Recorramos todo el lugar hasta encontrarlos. Sin prisas —recalcó.

—¡Gracias! —sonreíste y besaste su mejilla.

—N-no hay p-problema —respondió apenas en un susurro mientras era arrastrado por ti.

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Debía admitir que no era desagradable estar contigo, y más cuando te comportabas como una persona decente. Ahora que Killua pensaba, era la primera vez que mantenían conversaciones sin pelear ni insultarse entre sí.

Lo confundías demasiado.

Con Gon siempre eras igual: sobreprotectora y amable; con Leorio eras cruel y con Kurapika, ni se diga, eras todo un ángel. Pero con él, siempre eras cambiante; a veces buena, a veces mala. Hacías que sus emociones fueran como una montaña rusa. En ocasiones provocabas que su corazón latiera rápido: vivaz, nervioso, irascible; y otras, que latiera lento: confortable, melancólico, flemático.

Y no podía con eso.

No después de…

«Gon» —Se detuvo abruptamente y soltó bruscamente tu mano.

—¿Qué pasa? —preguntaste.

—Tengo que encontrarlo —murmuró, alejando su vista de ti.

—Pero ya empezará el espectáculo de delfines.

—No volveré a traicionar a Gon por ti —mencionó antes de salir corriendo—. «No me perdonaré si algo le llegase a pasar».

—¡Killua! —gritaste, pero ya se había perdido entre la multitud. Te quedaste de pie, inmóvil, sin comprender sus palabras. Una de las empleadas se te acercó a preguntarte si entrarías a mirar el show, puesto que estorbabas a las demás personas que querían entrar—. No, no es divertido verlo sin tu amigo. Aunque éste huya sin razón aparente —comentaste y te fuiste corriendo.

Lo buscaste por todos lados, incluso te metiste al baño de hombres para ver si allí estaba. No lo encontraste, pero sí te ganaste una reprimenda por parte del guardia de seguridad. Para evitar una multa, le comentaste que tu amigo se había perdido y estabas desesperada por encontrarlo porque era menor de edad. El guardia dio el comunicado por alta voz, dando la descripción de Killua y pidiendo la ayuda de los clientes, que si tenían información sobre el desaparecido fueran a la oficina de seguridad.

«Tal vez esto no sea lo mejor para que venga por las buenas, pero sí lo hará venir por la vergüenza de ser buscado como un niño pequeño.»

A los minutos llegó una pareja, diciendo que habían visto a un niño con esas características en la entrada/salida del acuario, aproximadamente veinte minutos antes que se hiciera el comunicado. Dijeron que estaba junto con otro niño que vestía de verde, huyendo de una mujer que daba bastante miedo.

«Oh, no.»

Saliste lo más rápido que pudiste, buscando en la ciudad y pensando en los posibles lugares a los que pudieron huir. ¿Qué le sucedía a Killua? Secuestrar de esa manera a Gon sólo haría que Palm los asesinara a todos; si es que no lo había hecho ya. Te detuviste al escuchar una voz que conocías.

—… En menos de un mes mi brazo estará como nuevo, preciosas, y podré tocar para ustedes —Leorio estaba sentado en una banca, rodeado de chicas. Chicas lindas. Algo imposible a tu parecer. El mundo estaba de cabeza este día.

—¿Cómo te lo rompiste? —preguntó una de las mujeres de forma melosa.

—En un concierto —respondió presuntuoso—. Toqué de manera tan sublime que terminé así —dijo, provocando la risa de las mujeres—. Pero con un brazo puedo tocar algo mejor que una guitarra…

—¡Leorio! —exclamaste incrédula, sin poder creer lo que escuchabas y veías. El aludido se levantó de un salto al escucharte y te alejó un poco del resto.

—¿Qué haces? —susurró—. No arruines mi felicidad.

—¿Qué demonios haces tú?

—La peluca funciona, de verdad creen que soy una estrella de rock. No creí que el cabello largo fuera tan popular.

—Eso no importa —Sacudiste la cabeza—. Escucha, no sé qué pasó, pero primero perdimos a Gon y a Palm y luego perdí a Killua y luego Killua secuestra a Gon y no sé dónde rayos están y Palm nos matará a todos —dijiste lo más rápido que pudiste.

—Killua no haría eso, es más razonable que tú —Te señaló acusatoriamente—. No quieras arruinar mi día, mocosa.

—¡Pero es la verdad! —Te defendiste—. Killua se está comportando raro.

—Por más que grites «¡lobo, lobo!» no te creeré. ¿Y sabes por qué? Porque eres una mentirosa. De seguro Killua se cansó y por eso huyó de ti —Frunciste el ceño y lo pateaste—. ¡Auch!

—Y no te doy otra nomás porque… «Tienes razón».

Te alejaste con grandes zancadas, dejando a un Leorio adolorido y siendo consolado por un montón de mujeres lindas. Pudiste haberle quitado la peluca y hacerlo quedar en ridículo, pero no te dieron ganas. Este día sí que era de locos. Tú siendo amable y dándole la razón a Leorio; Leorio haciéndote bullying y conquistando chicas; Killua haciéndote bullying, y Gon haciéndote bullying indirectamente. ¿Acaso era el karma?

Seguiste caminando, ya sin ganas de nada. Las palabras de Killua te daban vueltas en la cabeza. No las entendías del todo, pero te dolían. Sabías que el Zoldyck siempre pondría a Gon por encima de ti y de cualquiera. Tal vez estabas celosa de eso; celosa de ellos. Te sentías sola. Era el tiempo perfecto para que comenzara a llover y te fundieras con las gotas de lluvia, sin embargo, eso sólo pasaba en las películas. El sol estaba radiante, bañándote con sus rayos. Quizá eso provocaba el hormigueo en tu nariz y los ojos llorosos. No obstante, una presencia opacó el brillo del sol.

—¡Aquí estás! —Palm te zangoloteó, tenía todo el maquillaje escurrido por el sudor y por el llanto—. ¡¿A dónde se llevaron a Gon?! Los mataré… ¡Los mataré a todos ustedes!

—A mí también me abandonaron —dijiste conteniendo las lágrimas. La mujer se detuvo y te soltó lentamente. Se quedó en silencio mirando en otra dirección—. ¿Quieres ir a tomar algo?

—¿Mientras planeamos sus muertes?

—Sólo si tú pagas.

—Hecho.


—No debiste haber hecho eso, Killua —Gon y el albino estaban sentados en algún lugar del bosque—. Palm se enfadará mucho.

—No importa —respondió sin mucho ánimo, lanzando una piedra al pequeño estanque que estaba delante de ellos.

—Además, (T/N) debe estar preocupada.

—Gon —murmuró Killua —, fue mi culpa el que no hayas ido a NGL.

—¿Mmh? ¿De qué hablas?

—Me rendí en mi pelea. Cuando Leorio y (T/N) llegaron… estaban heridos. Heridos por una Hormiga —Lanzó otra piedra, causando ondas sobre el agua—. Si hubiéramos ganado nuestros combates, ella habría insistido en acompañarnos, y es posible que hubiera salido herida de nuevo… o peor. Lo pensé mucho y, al final, terminé eligiendo su seguridad —Escondió su rostro entre sus piernas—. Lo lamento mucho. Si ella no estuviera aquí, quizá yo hubiera… Pero si no estuviera aquí…

—No tienes que disculparte —dijo Gon negando con la cabeza y sonriéndole al albino—. (T/N) también es tu amiga —Killua levantó su rostro, con un ligero brillo en su mirada—. Y quiero protegerla, al igual que tú.

—Gon… —Volvió a hundir su cabeza entre sus piernas—. Esto es vergonzoso —El pelinegro le dio palmadas en la espalda mientras le sonreía condescendientemente—. (T/N) es una idiota. Pero… Me gusta que sea así.

—A mí también —Asintió en acuerdo el pelinegro—. Espera, creí que no te agradaban los idiotas.

—Por algo sigo siendo tu amigo, Gon.

—Cierto… ¡Oye! Eso no es amable de tu parte.

Ambos se recostaron en la hierba mientras reían.


Gon y Killua observaban con un pequeño tic la escena que se desarrollaba frente a ellos.

Palm y tú estaban sentadas en el suelo, con lo que parecían ser varias botellas de alcohol a su alrededor, algunas ya vacías. Las dos reían como locas por cada chiste malo que contaban.

—… Había un perro que se llamaba pegamento y… y se calló y… se murió… No, no, así no era… Bueno, el punto es que se murió… —decías mientras le servías otro vaso de tequila a Palm, quien reía sin cesar.

—Oh, mira quiénes llegaron —dijo la mujer, sonando bastante alcoholizada.

—¡Los friendzoneados! —exclamaste levantando tu vaso, en un estado similar o peor—. Brindo, por todos los frienzoneados que sufren… Y por nosotras… Las solteras que nos vale un cacahuate.

—¡Salud!

—¿Desde cuándo ellas se hicieron…? —Empezó Killua.

—¡Palm! Cántame una canción.

—¿Cuál?

—Esa… esa que dice… que dice…

—¿Soy un cacahuate?

—No… La de…

—¿La cucaracha?

—… Ya no puede caminar… porque le falta, porque no tiene… No, no, esa no…

—¿… tan amigas? —concluyó Gon.

—La de… —Seguías tratando de recordar—. La que dice… Pfft, pfft, qué muy machino… ah, muy machino… marica nena…

—Marica tú… marica yo…

—Marica ja, ja… —Completaste la canción y las dos comenzaron a reír nuevamente.

—Esto está fuera de control —comentó Killua.

—Sí —Afirmó Gon—. Es peor de lo que imaginé.

—¡Ah! Ya sé —Paraste de reír al tener una idea—. Mándale un mensaje a Knov. Trae tu teléfono —Palm se levantó y trajo su celular, cayéndose a cada rato en el proceso, haciendo que las dos estallaran en carcajadas y que los niños las vieran con una gotita en la frente—. Ponle… Querido señor Knov… san…

—Knov-kun… mejor…

—Knov-sama… —reíste— Querido… señor Knov-sama, alias «cuatro ojos»… Usted, se quedará calvo… Pfft… Jajajaja.

—Pero aun así… lo querré…

—Qué romántica, Palm… Palmera… Ahora, escríbele a Kurapika… Estimado señor… «ojos satánicos»… me es grato informarle que… puede irse mucho a la…

Killua cubrió los oídos de Gon, impidiendo que escuchara tales obscenidades.

—¿Crees que deberíamos…?

—No, Gon, es mejor dejarlas solas.

Los pequeños Cazadores trataron de escabullirse sin hacer ruido, pero una botella se estrelló en la pared, deteniendo sus pasos y haciéndoles sudar frío.

—¿A dónde creen que van? ¡¿Eehh?! —Aulló Palm con una mirada maníaca—. ¡No irán a ninguna parte hasta que nosotras digamos!

Mientras la reencarnación de la niña del aro reprendía a los mocosos, tú tomaste el celular de Palm para continuar escribiendo.

—No sé qué rayos estoy poniendo —reías al escribir—. Esto está en chino… Pfft…

Gon y Killua estaban seguros de algo: Esta sería la noche más larga de sus vidas.


*Disculpen la falta ortográfica, espero que todas sepan a qué meme hice referencia xD

Las canciones que cantan son de Molotov y una parodia de la canción Numa Numa de O'zone

Para los que no sepan o nunca hayan escuchado la palabra "machino", es un anglicismo de "machine".

Machín/machino: En México se refiere a "mucho" o a una persona que cree que todo lo puede.

Una disculpa a las que querían leer una cita romántica con Killua xD No me maten T_T

Y como comentó Wavywavy el angst no tarda en volver (si es que no lo hice en este capítulo) Mi única excusa es que me gusta hacer sufrir a todos muajaja El arco de las Hormigas Quimera saca mi lado oscuro 7w7 pero intentaré no ser tan cruel. Espero que este capítulo no me haya quedado raro xd

Sin más que comentar por el momento me despido, si tienen dudas se las contestaré lo más rápido que pueda n,,n

También se aceptan críticas y sugerencias.

Saludos y... ¡OSU!

\(^0^)/