"Papitas sabor a ti"

Pareja: Katsuki Bakugou x Eijiro Kirishima

Lenght: 785

Clasificación: K+

Advertencia: Posible OOC. Lenguaje.

Disclaimer: Boku no Hero Academia ni sus personajes me pertenecen. Son obra original de Horikoshi, yo solo los uso para fines recreativos.

Poco a poco comenzaba a llover, logrando desanimar a un aspirante a héroe de cabello rojizo. Suspiró sonoramente, llamando la atención de algunos de sus compañeros que estaban en la estancia. Repitió esta acción un par de veces más, logrando colmar la paciencia de uno de ellos específicamente.

—¡Oye, pelos de mierda! ¡¿Quieres callarte?! —le lanzó una bola de papel a su cabeza—. ¡Algunos tratamos de estudiar!

—¿Uh? ¡Oh, Bakugou! Uh, ¿lo siento? —realmente no supo que decir—. Es solo que, está lloviendo y-

—No me digas —gruñó por lo bajo—. ¿Y qué si llueve? ¡Es la maldita época del año!

Kirishima negó con su cabeza y volteó hacia el ventanal, observando como las pequeñas gotas de lluvia se deslizaban por el vidrio, comenzando a hundirse en sus pensamientos mientras la voz molesta del rubio cenizo comenzaba a desaparecer para él.

Su mente comenzó a divagar mientras observaba hacia afuera: de verdad estaba decepcionado. Ese día anhelaba poder salir a hacer unas compras, más que nada, estaba antojado de comer papas fritas de su local de comida favorito. Pero, con el inesperado cambio de clima, los planes definitivamente se irían al diablo.

Suspiró nuevamente, y volvió a conectarse con la realidad cuando sintió el peso de una mano sobre su cabeza, recibiendo un golpe.

—¡Oye!

—¿Qué tanto sufres, eh? ¡Deberías estar haciendo otra cosa en vez de suspirar y molestar! —exclamó Katsuki, con su mal humor cotidiano.

—¡Iba a hacer otra cosa, pero se largó a llover! —el pelirrojo frunció el entrecejo—. Mejor ve a seguir estudiando y a mí sufriendo, ¿vale?

Bakugou rodó los ojos y tomó al muchacho del cuello de su camiseta, sacándolo de la cercanía del frío del vidrio. Eijiro se sorprendió, y comenzó a reclamar a medida que era arrastrado hacia la cocina por el chico explosivo.

—Fuera de aquí, extras —pidió tan amable como siempre a Kaminari y Uraraka, quienes se hallaban charlando en la cocina—. ¡Largo!

Ambos se miraron extrañados, y a pesar de que Denki empezó a reclamar, salieron del lugar. Kirishima le dio una confusa mirada a su "raptor", claramente sin entender el porqué lo había llevado hasta ahí.

—¿Y ahora qué dem-?

—Si para que te quedes callado de una puta vez debo hacer esto —hablaba a medida que iba sacando un par de sartenes y verduras—, pues que así sea.

Eijiro pestañeó un par de veces sin entender de buenas a primera, hasta que notó que entre las verduras que Katsuki había sacado había papas. Le tomó un par de segundos conectar los puntos y cuando finalmente lo hizo, una gran sonrisa apareció en su rostro.

—Blasty, ¿vas a…?

—Hacer tus mendigas papas a ver si así dejas de lloriquear —respondió sin mirarle, concentrado en pelar y cortar—. ¡Ayúdame al menos! ¿No?

Kirishima asintió repetidamente, acercándose a ayudarle a rebanar unos tomates y un poco de cebollín. La sonrisa que tenía no se la quitaba nadie.

—Oye, Bakugou, ¿cómo supiste que esto era lo que quería?

—Lo mencionaste anoche, en la cena —contestó neutro—. "Muero por unas supremas del lugar al que siempre vamos" o algo así fue que dijiste —lo miró alzando una ceja—. Al escuchar tus dramáticos suspiros y ver la lluvia supuse que el plan falló.

El pelirrojo fingió un puchero y se abalanzó sobre el rubio para abrazarle, gesto que obviamente sorprendió al chico.

—¡Eres el mejor, Blasty! ¿Lo sabías?

—¡Quítate de encima! ¡¿No ves que tengo un puto cuchillo en la mano?!

Kirishima solo rió, volviendo a lo suyo. No tardaron en tener todo listo, y por supuesto que fue el pelirrojo que tuvo el honor de probar la primera papa frita que había hecho. Masticó sin importarle que aún estuviera ardiente y cerró los ojos mientras una leve sonrisa adornaba sus labios.

—Bakugou, están fenomenales, ¡mejores que las del restaurant! —le miró y tomó otra, acercándosela a su acompañante—. Ten, prueba.

—Nah, paso. Prefiero lo picante. Además, son tuyas.

—Oh, vamos… —la acercó más—. Esta tiene mucho queso —Bakugou volvió a negar—. Bah, tú te lo pierdes.

En cuanto se echó papa en la boca, repitió el mismo gesto anterior, por lo cual no se dio cuenta de que el rubio malhumorado le miraba fijamente. De sus labios salió un "¡Mmm!", lo cual hizo reír un poco a su acompañante. Eijiro le miró alzando una ceja, algo avergonzado.

—¿Qué?

—Nada, solo creo que —se acercó a él y besó la comisura de sus labios despacio— así saben mejor.

Con una sonrisa triunfal, Bakugou volvió al salón principal a retomar lo suyo, dejando a un Kirishima totalmente rojo, nervioso… y ya no tan hambriento de papas fritas.