Hola, hola crayola, en actualización a este fic :3 les dejó correguido y aumentado el primer one-shot que escribí en el fandom :3

Advertencia:

*Contenido bl (romance chicoxchico)

*Inazuma Eleven, ni sus personajes me pertenecen.

Disfrútenlo c:


Anuario


.

.

Con la caída de los rozados pétalos de sakura, llegó el tiempo en el que todos se pintan las playeras los estudiantes mayores regalaban sus botones a los alumnos o alumnas de grados inferiores, el tiempo en el que tienes que verte genial para la foto individual y la grupal, la cual estará impresa en un libro de yo no sé cuántas hojas, cuya portada será el escudo escolar y el que tendrá en las últimas hojas la firma con las palabras de ánimo y una que otra frase hipocrita de tus amigos. Te dicen que cuando pasen los años y estés escombrando tu armario, lo encontrarás, le limpiaras el polvo acumulado de los años, lo abrirás, volverás a leer cada una de las palabras y signos de puntuación, mientras los recuerdos de los dueños florecen en tu mente y en ese momento reflexionas de las cosas que no hiciste y las que no hiciste, pensando en corregir los momentos malos y en cambiar sucesos que te avergonzaron y desear no haber conocido a las personas que te encontraste. Sin embargo al leer una y otra vez esa firma, la firma; el único mensaje que te importa, el de esa persona tan especial para ti, todo lo demás se borra y deseas volver a ese tiempo para estar cerca de él o ella, además de volver a ese sentimiento cuando te da su anuario para firmarlo no sabes que poner ya que te gusta pero no quieres que se entere.

Hoy estamos en ese tiempo donde repartimos nuestros anuarios para que nuestros amigos escriban. Llevo como veinticinco firmas, o más, la verdad es que deje de contar hace mucho. La chicas son un problema, cada vez que le quiero entregar mi anuario a mi mejor amigo, llegaba una de ellas y lo firmaba sin siquiera preguntármelo, esa es la gran consecuencia por ser parte del equipo ganador del FFI.

─ Midorikawa ─lo llame inmediatamente después de llegar al salón y acomodarme en mi pupitre. Tal vez así podría evitar que alguien más se apropiara de mi anuario, antes de dárselo a mi amigo.

─ ¡Hola Hiroto! ─me saludo con una brillante sonrisa y al instante saco su anuario de su mochila─ Toma ─me extendió su anuario sonriendo aún más─ Es tu turno.

─ Claro, Tú también toma el mío ─le entregue el que me pertenecía.

─ Está bien ─dijo alegre─ Te lo entrego mañana.

Sonriendo ambos nos dirigimos a sentarnos en nuestros lugares.

Secretamente dirigí mi mirada hacia el asiento de Ryuuji, me emocione al saber que ese pequeño sujeto, tenía mi anuario y yo tenía el suyo. Pero al recordar lo mucho que disfrutaba y amaba el helado me preocupé.

Espero que no lo llene de helado, si no quedará pegajoso.

No quiero pensar en eso, ahora tengo el anuario de Midorikawa.

¡Tengo el anuario de Midorikawa!...

¡Qué le voy a escribir!...

¡Ya se! Le diré que espero que tenga mucha suerte en la preparatoria y que encuentre nuevos amigos.

¡No! Eso siempre lo dicen todos, claro que no le escribiré eso.

Llegue a mi habitación en Sun Garden y saque mis cosas para hacer la tarea, cuando terminé, me senté en mi escritorio tratando de pensar en algo original para escribirle a Midorikawa.

¿Y si le escribo: Ryuuji, espero que en la preparatoria haya mucho helado para ti?

¡Claro que no!

Pero para que me esfuerzo en pensar en que escribir, si Midorikawa sólo me escribirá lo de siempre, Hiroto eres el mejor amigo que existe en el mundo. Aunque siendo él dirá: Eres el mejor amigo que existe en el mundo mundial y concluirá gracias por darme helado en secreto, cuando Hitomiko me castigaba. Reí al recordar eso, era adorable verlo hacer sus rabietas cuando mi hermana le decía que no podía comer helado en el desayuno.

¿Y si escribo lo mismo? ¡Hiroto como se te ocurre eso!

Bueno eres su amigo… Sólo su amigo… Únicamente su amigo…Por siempre su amigo… ¿Qué esperas decirle Midorikawa?

"Sé que soy tu mejor amigo y sé que me consideras tu mejor amigo, pero yo quisiera ser algo más…."

Hiroto es una firma no una carta de amor.

Me regañé a mí mismo, mientras contemplaba el anuario de Ryuuiji. Perdido en mis pensamientos y en las palabras correctas y precisas que debía escribir, no noté que Suzuno entró a mi habitación, o nuestra habitación. Hace tiempo que por idea de mi hermana y nuestro padre, se les ocurrió que para mejorar la relación y la cooperatividad entre nosotros, debíamos cambiar de compañeros de habitación.

─ Hola Hiroto ─la voz tenue de Fuusuke me trajo a la realidad─ ¿Midorikawa ya te dio su anuario? ─ dijo mientras caminaba a su armario y sacaba una sudadera. Echando una ligera y entrometida mirada, arqueo una ceja y se dirigió hacia mí─ ¿No has escrito nada? ─le negué con la cabeza, él se quedó pensando por un rato─ Te ayudare.

─ Gracias por la ayuda pero no lo necesito─ expresé después de un suspiro.

─ Claro que la necesitas. Vas a escribir en el anuario de tu novio─ habló acentuando la palabra novio.

Qué más quisiera que Mido fuera mi novio, pero…. No puedo, la verdad si necesito la ayuda de Suzuno.

Guarde silencio un momento y después de reflexionarlo, le contesté:

─ ¡Suzuno Midorikawa no es mi novio!

─ Pero quisieras─ creo que notó la sorpresa en mi cara y después continuo─ Todo Sun Garden lo sabe, el único idiota que no se da cuenta de tus sentimientos hacia Midorikawa es…─Pausó para rodar los ojos─… Es Midorikawa─ ambos suspiramos resignados─ Hiroto ─-llamó mi atención y buscando una hoja limpia de un libro de no sé dónde sacó, me lo dio─ Escribe aquí todo lo que sientas por Midorikawa.

Eso es fácil, cada vez que veo a Mido, mi corazón se acelera a mil, por hora.

─ Pero se breve─ Fuusuke me miró con firmeza y salió de la habitación, dejándome sólo con mis alborotados sentimientos y palabras.

Después de escribir alrededor de veinte caracteres, termine.

Al día siguiente, después de desvelarme y ser regañado unas cuantas veces por Suzuno, me desperté un poco más tranquilo. Suzuno tenía razón ya tenía las palabras correctas para la firma. Cuando termine de bañarme, guarde mis libretas y libros en mi mochila, busque el anuario de Midorikawa.

¡No está! ¡Midorikawa me matará! ¿En dónde lo pude haber dejado?

Después que se fue Suzuno el anuario estaba sobre el escritorio, me desperté esta mañana y el libro seguía allí.

¡Ahora que hago! … ¡Ya sé! Le diré a Ryuuji que tenía mucha tarea y no tuve tiempo de escribir. ¡Buena esa Kiyama!

Al llegar a la escuela me encontré a Midorikawa en la entrada, por lo que se ve él me estaba esperando. Me tense y los nervios comenzaron a invadirme.

─ ¡Hola Hiroto! ─me saludo emocionado─ Toma tu anuario ¿Ya tienes el mío? ─me preguntó inmediatamente después de entregarme el mío.

─ Esto yo…─me interrumpió la voz de Nagumo.

─ Toma Hiroto se te olvido esto ─con una sonrisa burlona me extendió el anuario de Ryuuji─ Bueno, me voy, tengo clase de matemáticas... Ah, por cierto, después de Hiroto, firme yo ─después de darme el libro me lo arrebató y se lo regresó a su dueño.

─ Gracias, nos vemos Hiroto─ contentó y sin preguntar la situación, Midorikawa se adelantó a caminar.

─ Estúpido tulipán con patas, ¿qué rayos le escribiste?, te juro que cuando te vea te mataré con ese balón que utilizo Midorikawa para destruir la secundaria Raimon─ dije en voz alta al ver lejos a Midorikawa y Haruya.

─ Que gran plan ─me sorprendió la voz de Suzuno─ Cuando en verdad usa su cerebro a Nagumo se le ocurren unos planes geniales ─me sonrió de la misma forma que Haruya

─ ¡¿Qué hicieron?! ─alterado, tome a Fuusuke por el cuello de su camisa.

Él sólo bufó.

─ Algo muy sencillo. ¿Recuerdas en que escribiste ayer?

─ En una hoja en blanco de un libro -él me miró con una sonrisa pícara- No me digas que eso era… -él asintió─… el anuario de Mido ─mi cara empalideció.

Oí la risa burlona de Suzuno y después de una breve señal de mano como despedida, camino hacia el interior del instituto.

Maldito Suzuno debí esperarlo del helado parlante y del tulipán con patas, debo quitarle su anuario a Mido, pero ¿Cómo? No puedo dejar que Mido lo lea, y menos lo que escribí.

Pase preocupado todas las clases, es como cuando se te pierde tu diario en donde escribes yo no sé cuántas cosas y sueños, y tienes miedo que esa persona lo vea, ya que en el escribiste una larguísima historia de su vida juntos: cómo planeaste la boda, la casa donde vivirán, hasta el nombre de sus hijos y cómo los educarán y a que escuelas asistirán, o peor aún, cuando se enteran todos tus compañeros, maestros y tus padres.

No se me ocurría ningún pretexto lógico para quitarle el anuario a Midorikawa. Pero una idea me llegó, decirle a Ryuuji que todo lo que escribí fue una broma del tulipán. Bueno, es la verdad.

Las clases terminaron y mi semblante era más calmado, ahora sabía que decirle a mi mejor amigo. En el receso trate de buscar a Midorikawa, minutos antes él había salido como rayo a la cafetería.

Al encontrarlo, él parecía serio, raro en él. Sus ojos se mantenían al frente, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, con una curvatura hacia abajo antinatural a los lados, sus cejas estaban casi tocando sus parpados y sus pies dudaban en seguir. Al mover sus pupilas y enfocarlas en mí, lo vi lanzar un suspiro.

─ Hiroto ─su voz era monótona, algo raro porque minutos antes, entre clases, hablaba tranquilamente con Reina.

─Ya lo leíste ¿cierto? ─no quise dar más rodeos,

─ Si ─su voz siguió sin emoción.

─ Bueno te explicare ─él me interrumpió

─ Sólo dime si es cierto lo que dice.

─ Bueno…Yo… ─tartamudee─ La verdad es que…─tenía que mentirle, su expresión me lo dijo todo─ Nagumo me quito tu anuario y el escribió, te lo iba a decir pero Nagumo apareció ─él bajo la mirada y suspiro de nuevo.

─ Está bien ─musitó entrecortado─ Hoy me toca la limpieza, nos vemos luego ─sin mirarme se fue de regreso al salón de clases.

Fue lo correcto ¿no? La verdad no creo que Midorikawa sienta lo mismo que yo.

Al terminar las clases, regrese directamente a Sun Garden y vi que Reina corría a la cocina por un bote de helado. Extrañado por su comportamiento, decidí preguntarle el porqué.

─ ¿Reina para que quieres ese helado?

─ Me mando Hitomiko-san.

─ ¿Mi hermana? ¿Para qué?

─ Dijo que tal vez con eso saldría Midorikawa de su habitación ─inmediato me contesto y al terminar de hablar, corrió de regreso.

¿Miorikawa no quiere salir de su habitación? Hace eso cuando está deprimido… ¿Deprimido? ¿Será por lo de hace un rato?

Con esas preguntas en mi cabeza, rápidamente saque mi anuario y busque la hoja en donde Ryuuji había escrito y me encontré con una pequeña nota que decía.

"Hiroto:

Lo más seguro es que esperas a que te agradezca por darme helado, claro que te agradezco pero lo que agradezco más es tu amistad y que a pesar de las circunstancias tú has estado ahí conmigo. Hay un dicho muy común que dice: 'Más vale tarde que nunca'. Y sé que es demasiado tarde, pero espero que sigamos juntos el resto de nuestras vidas, ya que en todo este tiempo juntos ha sido el más maravilloso. Pero quisiera que tu nuestra amistad fuera a otro nivel.

Soy demasiado tímido para decirlo en persona… Me gustas.

Midorikawa Ryuuji"

Midorikawa… ¿le gusto?... ¡Siente lo mismo que yo!

Y sin más pensarlo subí velozmente las escaleras rumbo a la habitación de Midorikawa. Ahí me encontré a mi hermana rogándole y tratando de convencerlo con un bote de helado de su sabor favorito, mientras veía a una Yagami sin paciencia golpeando la puerta con su pie.

─ Tal vez yo pueda hacer que abra la puerta ─les dije una vez que me acerque a ellas.

─ Si nosotras no pudimos, ¿estás seguro que tú sí? -me contestó Reina.

─ Me dejarían solo un momento ─las miré sin prestar atención a la pregunta anterior.

─ Okey… Esperemos que a ti si te habrá ─dudosa mi hermana me respondió.

─ Déjenme el helado─ Sabía que no funcionaria, pero tenía que intentarlo.

Pronto ellas bajaron al primer piso dejándome solo en el pasillo, así que trate de hablarle

─ ¿Midorikawa estás seguro que no quieres helado? ─espere la respuesta, la que tardó unos segundos.

─… No Hiroto... Tengo mucha tarea ─su voz monótona me contestó de nuevo.

─ ¿En serio? Es tu favorito, es de chocolate ─insistí, tal vez si logro hacer que abra, puedo explicarle.

Tardo en responderme

─… No quiero…-suspire resignado.

Tenía que decirle la verdad a Midorikawa a toda costa, sin embargo no sabía cómo empezar, si decirle que fue una mentira, una broma o que Nagumo había planeado todo, además estaba lo que le dije hace unas horas, no ayudaba mucho. Esto es lo más difícil que he hecho, pero lo tengo que solucionar.

─ Mido… ─acorte su nombre tratando de obtener su atención─ Hay veces que dices cosas estúpidas de las cuales te arrepientes, y hoy hice una de ellas ─no oí respuesta así que continúe─ le mentí a mi mejor amigo. ¿Has oído el dicho: "más vale tarde que nunca?" ─el silencio siguió. Me senté y recargue en la puerta─ cuando alguien ama a una persona hace cosas estúpidas, en especial cuando uno no sabe que es correspondido, por lo que queda negar sus sentir ─de la nada se abrió la puerta y caí hacia adentro del cuarto, al quererme levantar, vi que Midorikawa se acostó a mi lado.

─ ¿Qué sentías por esa persona? ─habló, le mire confundido- ¿Soy tu mejor amigo no es así? Puedes contarme lo que sea.

─ Pues lo que leyó y más. Lo peor es que me di cuenta que él sentía lo mismo que yo ─ambos nos volteamos a ver─ ambos queríamos lo mismo, ser algo más que amigos ─le miré esbozando una pequeña y cálida sonrisa.

─ ¿Cómo estás tan seguro de que él ya no quiere lo mismo?-lo mire a los ojos, parece que conjugue mal el "queríamos".

─ Midorikawa, desde hace mucho tiempo he sentido algo por ti, y estoy seguro que no es amistad. Te amo Mido.

─ Hiroto, sabes que yo amo el helado, pero hay espacio en mi corazón para ti, Yo también te amo Hiroto ─lo tome de la barbilla para unir nuestros labios en un cálido y ansiado beso.

.

.


Dejen su besho comentario y nos leemos en la siguiente :3

Bye~ los quiere Tami 3