Gracias a todos por sus comentarios :D
Disfruten la lectura
\(^0^)/
—¿Tienes más de esos?
—Es mi comida…
—Sólo uno más, no seas tacaña.
—Está bien —Le extendiste a regañadientes otro de tus chocolates al camaleón parlanchín que estaba caminando a tu lado—. Este será el último, ¿de acuerdo?
—Trato hecho —Miraste cómo se lo comía de un solo bocado. Así no le duraría nada, y tú no le darías otro—. Esto es vida.
—Me estás arrebatando mi vida —recriminaste.
—No te matará el compartir.
—De hecho, sí. Esto me tiene que durar todo el camino hasta la capital y tú te lo estás acabando.
—No puedes sobrevivir a base de dulces, niña.
—El ser humano puede durar diez días sin comer, bebiendo agua es más que suficiente —argumentaste—. Y no soy una niña.
—Te conseguiré algo saludable, el no comer bien también te puede hacer perder la… —dudó un poco antes de continuar, no queriendo sonar agresivo—… cordura.
Los colores se te subieron al recordar que te había visto hablando con un peluche. ¿Por qué siempre te sucedía lo más vergonzoso? ¿Por qué no simplemente te mataban y ya?
—¿Nunca has hablado contigo mismo, Melorio?
—Es Meleoron.
—Sí, sí, lo que digas.
—Entiendo que estés molesta —murmuró—. Tengo una pregunta para ti, ¿por qué confías en mí? Te mostraste sorprendida cuando me viste, mas no me atacaste —Se detuvo para sacar un cigarro de su bolsillo—. Después de lo que vi la otra noche, creí que lo harías.
—¿Fuiste tú quien envió eso?
Eso lo tomó desprevenido, provocando detenerse a mitad de encender su cigarrillo.
—Por supuesto que no —exclamó—. Esa fue una coincidencia.
Lo miraste escéptica un momento.
—No fumes aquí —mencionaste comenzando a caminar nuevamente—. Odio el olor a cigarro.
—Bien —Guardó sus cosas mientras te seguía—. Todavía no respondes mi pregunta.
—Lo haré cuando respondas la mía.
Se quedó expectante.
—¿Y bien? —preguntó después de un tiempo—. ¿Ya piensas hacerla?
Rodaste los ojos.
—Estoy haciendo una pausa intrigante como en las películas de acción.
—Llevas más de un minuto en silencio, ¿qué clase de películas has visto?
—¿Desde cuándo me estás siguiendo?
—Acabas de pensarla, duraste tanto tiempo porque no sabías qué preguntar, ¡¿verdad?!
—Sólo responde, Meleoreon.
—¡Meleoron! —dijo frustrado, eras demasiado altanera—. Desde que cruzaste la frontera —suspiró con resignación—. Pasaste por un lado de mí sin que me diera cuenta, te mentiría si te dijera que no me sorprendí al ver que había alguien como yo.
—¿Has estado acosándome desde entonces?
—Sí… ¡No! —Se rascó nervioso la cabeza—. Solo estaba… observándote.
—«Eso es lo que hacen los acosadores» —Te cubriste el rostro sin molestarte en responderle—. «Ha estado viéndome hablar con un muñeco todo este tiempo, mátenme por favor.»
—Hey —Te palmeó la espalda, comprensivo—, haré como que no miré nada.
—Eso no me hace sentir mejor.
—Vamos, hay que dejar las cosas en el pasado.
—Es fácil para ti decirlo —suspiraste—. Escucha, Meleoron… No te conviene quedarte conmigo para cumplir tu objetivo.
—No he dicho que tenga un objeti…
—Quieres vengarte del Rey, por lo que le hizo a tu padre adoptivo —lo interrumpiste con suavidad—. Sé algunas cosas —añadiste antes de que te hiciera preguntas.
El camaleón se rascó la nuca, sin saber bien qué decir.
—¿No te diriges hacia el palacio?
—Sí… pero… es diferente… —tartamudeaste, insegura de lo que harías una vez llegando a tu destino—. Maté a uno de tus compañeros, no deberías confiar en mí.
—Yo soy el que debería decir eso. Además, no era mi compañero. Se dejó dominar por su instinto.
—Pero no quita el hecho de que… —Dejaste tu oración al aire, atormentándote interiormente por haberle arrebatado la vida a alguien. Sacudiste la cabeza alejando esos pensamientos—. Conozco personas que pueden ayudarte, deben estar por aquí, sólo… sólo es cuestión de que los encuentres.
—¿Cómo podría confiar en ellos?
—Son mis amigos… —dijiste en un susurro, sintiéndote sin el derecho de llamarlos así—. No encontrarás a mejores compañeros.
—Si son tus amigos, ¿por qué no estás con ellos?
—Ah… yo… —Te quedaste sin palabras. ¿Por qué te alejaste de ellos? Ya no estabas segura de eso—. Es una larga historia…
—Bueno, todavía quedan ocho días de camino —Meleoron te sonrió—. Tenemos tiempo suficiente.
—Vaya, vaya… quién diría que a ti te prohibirían salir —Enyd no se tomó la molestia de devolverle el gesto desdeñoso a Rammot, suficiente cosas tenía con las que lidiar—. ¿Qué? ¿No dirás nada?
—Rammot —habló la mujer sin mirarlo—, ¿qué haces aquí?
—Ya no eres la favorita, ¿verdad? Ahora debes saber cuál es tu lugar aquí, humana.
Enyd suspiró con cansancio. Rammot no hacía más que agredirla verbalmente, sintiéndose superior; pero lo cierto era que sólo era una estúpida marioneta más, al igual que ella. Sin embargo, él únicamente buscaba ser más fuerte, sin importarle a quién tuviera que seguir.
—Vuelvo a preguntarte, ¿qué haces aquí?
—Eso no es asunto tuyo.
—No te han dado ninguna misión, ¿cierto? —Al percatarse que había dado en el clavo continuó—. Deberías estar afuera, deshaciéndote de los intrusos como los demás.
—Sé que estás manipulando a varias Hormigas para tenerlas a tu control, no pienso quitarte la vista de encima.
—¿Lo harás porque lo crees, o porque te lo ordenaron?
—Nadie me da órdenes.
—Entonces no deberías estar aquí. Hay alguien de quien deseas vengarte, ¿no? Ve por ella, y no estés perdiendo tu tiempo conmigo.
Rammot se rio.
—Descubriré quiénes son los traidores. Después de matarlos, iré tras tu amiga y te traeré su cabeza… y finalmente te tocará a ti. Haré que pagues por cada ofensa que me has hecho.
Enyd observó a la Hormiga marcharse. Sacó un libro de entre sus ropas y continuó su lectura; leer el manga de Hunter x Hunter había sido un muy buen consejo de Straid. Trataría de ayudarte a su manera.
Si envió a Rammot a buscarte, no fue para que te asesinara, sino para que tus amigos se deshicieran de él. Algo menos de que preocuparse.
Sin embargo, ella no sabía que tú te habías separado de ellos hace tiempo.
Hisoka: Vamos~ Sólo una pelea.
Yo: No -_-
H: No te estoy pidiendo al Rey, aunque sea uno de la Guarda Real :3
Y: No.
H: Entonces... ¿Gon?
Y: Déjame pensarlo...
Gon: Yo no quiero pelear contra él -_-'
Killua: Ni yo...
Leorio: Oh, pero miren quién está aquí ¬¬ El mocoso que se cree mucho por recibir un "piquito".
K: ¬¬ ¿Tú de dónde saliste?
L: He estado aquí desde el principio.
K: Ya veo... Por eso no sales en la mayoría de los capítulos :3
L: ¡Te mataré!
Y: No hagan escándalo, o haré que Hisoka pelee con cada uno de ustedes.
G: Eso no es justo, yo no estoy haciendo nada :(
Y: Tú no, pequeño Gon, sólo Killua y Leorio... Ehhh, ¿qué estás haciendo Hisoka? *viéndolo usando su celular*
H: Le diré a Illumi que estás aquí si no me das algo para adultos ;)
Y: -_-' ¿No querías una batalla?
H: :)
Y: Empezaré a correr...
