Pedido de: ClaulizaRechoa
Temática: Ligero fluff
Tiempo de la relación: 30 años (Josuke tiene 48 y Rohan 52)
Descripción: Rohan era un caso perdido en todos los sentidos; sin embargo, Josuke había aprendido a lidiar con él.
Palabras: 512
PUERTA XI
Lo primero que percibió Josuke al despertar, fue el peso de su amado, quien se hallaba sobre su pecho, usándolo tanto de colchón como de almohada. Desvió sus ojos azules hacia el reloj digital en la pared, el cual, marcaba las siete y cuarto de la mañana.
«Debo estar poniéndome viejo» pensó, pues ni con toda la energía del mundo en sus años mozos se levantaba por gusto a esa hora.
Un haz de luz se filtraba por una de las persianas mal cerradas. Que el sol le diera de lleno en la cara fue lo que le había despertado. Lo mejor era levantarse y cerrarla del todo para que no interrumpiera el sueño de Rohan también. El bastardo desquiciado por el que tanto suspiraba cuando cerraba los ojos había tenido pocas horas de sueño durante esa semana en particular, dada cierta investigación para su manga; es más, no durmió en los últimos dos días hasta ese momento. Lo mejor era dejarle descansar.
Movió el cuerpo de Rohan con cuidado de no despertarlo mientras se incorporaba. Ambos terminaron medio sentados y Josuke estuvo a punto de recostarlo sobre la cama, cuando sus sentidos se centraron en una buena porción de piel expuesta que la pijama mal abotonada de su pareja dejaba ver.
Todo el hombro derecho de Rohan, hasta su cuello, parecía invitarlo a que se deleitara y como un hombre débil que no se puede resistir ante semejante manjar, depositó finos besos, comenzando desde la base de la nuca y terminando en el único hombro expuesto.
—Deja… —musitó Rohan aún dormido.
Josuke se detuvo al temer haberlo despertado, pues la lluvia de quejas y maldiciones no tardaría en caer. Sin embargo, nada de eso pasó.
Acunó de mejor manera a su amante entre sus brazos. Fue entonces que una cálida y gentil sonrisa, digna del idiota más enamorado del planeta, se dibujó sobre sus facciones.
De nueva cuenta, no dudó en cubrir la frente y las mejillas de su pareja con suaves y cariñosos besos. En pocas ocasiones podía darse el lujo de algo así. Le encantaba mimar a su novio de esa manera o como Rohan diría «llenarlo de babas», pese a que no fuera en un sentido literal. Él se agobiaba con facilidad al recibir muestras de afecto tan frecuentes y que involucrasen mucho contacto físico, por lo que eran raras las ocasiones en las que Josuke podía hacer ese tipo de cosas; sin mencionar el sueño tan ligero que éste se cargaba y por lo que no podía hacer aquello cada amanecer.
Por suerte, cuando Rohan trasnochaba demasiado o ni siquiera pegaba un ojo por dibujar su cosa esa, siempre venía una recompensa que Josuke no dudaba en tomar. Quizás el cuerpo de su amado se hallaba tan exhausto como para siquiera reaccionar a todo lo que le hacía, aunque siempre lo trataba con delicadeza y nunca se propasaba más allá de lo que hacía en esos momentos.
Eran pequeños detalles de los que seguramente Rohan no era consciente, pero había aprendido a aprovechar cada uno de ellos.
La idea fue "Josuke y Rohan con 30 años de relación".
Por otro lado, tengo un HC de que, con el tiempo, quien terminó comprando varias pijamas fue Josuke, porque Rohan suele usar la parte de arriba y Josuke la de abajo. XD
