Advertencia: AU, posible OC
Disclaimer: Naruto y su universo son propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Esta obra fue escrita sin fines de lucros. Es un trabajo hecho de fans y para fans.
Capítulo II
La flor del mar
Naruto nunca lo admitirá en voz alta- Y tampoco es que hubiera necesidad- pero, estaba feliz de que Sasuke lo acompañara en su viaje. Si bien, a él le gustaba el lugar y disfruta de convivir con sus padres y sus amigos, no había mucho que hacer y sin nadie más de su edad alrededor solía aburrirse mucho.
También lo veía como la oportunidad perfecta de volver a darle forma a la amistad que compartía con el pelinegro.
A pesar de haber crecido juntos y considerarlo su mejor amigo, últimamente tenía la impresión de que no lo conocía como antes. Había cambiado mucho tras la muerte de sus padres y Naruto se sentía preocupado por el moreno.
Solo tenían 13 años cuando, Mikoto y Fugaku Uchiha, habían perdido la vida en un desastroso accidente automovilístico. Fue un golpe duro para todos, después de todo los Uzumaki y los Uchiha eran mucho más que dos compañías que hacían negocios. Kushina había llorado mucho por la pérdida de su amiga y sentía una gran pena por los dos huérfanos que quedaban atrás, al punto de considerar seriamente en la adopción.
Pero, los Uchiha eran mucho más que una familia de 4. Un clan completo estaba ansioso por hacerse cargo de los herederos y de esa forma los hermanos habían pasado a la tutela de su pariente más cercano, el tío abuelo Madara.
Un hombre que hasta la fecha, no le agradaba del todo.
La vida siguió su flujo, pero más ya nada fue lo mismo. Para pesar de Naruto, el ya de por si solitario muchacho que era Sasuke, se había vuelto aún más arisco y callado, que se la vivía retraído en su mundo. El muy bastardo no hablaba más que para insultarlo.
Naruto, claro, estaba acostumbrado a su mal humor; cosa que lo hacia la victima perfecta para sus burlas y a competencias amistosas, que eran constantes antes del accidente pero, después, ambos peleaban hasta el punto de decir cosas realmente hirientes.
Fue en una de esas peleas que ambos terminaron hasta los golpes y Sasuke le confeso que se iría a estudiar al extranjero.
Naruto lo creyó una oposición de su tío y no tardó mucho en mostrar su desacuerdo, pero el pelinegro dejo claro que se trataba de su propia elección, argumentando que ya no había nada para él si se quedaba.
Por supuesto, Naruto objeto.
Lo que los llevo a mas peleas y aun inevitable punto de quiebre. Para sus ojos, Sasuke le parecía un niño triste y enojado, demasiado melancólico al que ya no sabia como enfrentar, y cuando el azabache le dijo que jamás podría entenderlo, no pudo más que darle la razón.
Sasuke se fue, al igual que su hermano mayor Itachi, y no supo nada de ellos por mas de 2 años. Hasta que esta primavera, entro muy campante a su salón, durante el primer dia de clases.
No dio explicaciones.
Ahora Naruto cree firmemente que pudo hacer más por el pelinegro en ese tiempo. Era por esa razón que desde que regreso, intentaba compensarlo pasando juntos tanto tiempo como podía para recuperar el perdido. No importo que el Uchiha hubiera regresado más engreído, arrogante y orgulloso que nunca. Naruto aun podía ver al amable y tranquilo muchacho que era su mejor amigo.
Lo que los tenía aquí.
Fue difícil convencer al pelinegro, más una vez que lo logro, Naruto no podía más que desbordar de energía, nacida de la felicidad que burbujeaba en su pecho. Estaba a unos pasos de recuperar aquel lazo de hermandad que alguna vez habían tenido, y que mejor que una sana competencia para reavivar la llama de la juventud, como solía decir su profesor de educación física, Gai-sensei.
Avanzo por la playa decidido a encontrar algo genial que mostrarle al moreno y coronarse campeón.
Cerca del risco, entre las piedras, un particular brillo llamo su atención. Considero que se trataba de una botella reflejando el sol, aun así se acercó para asegurarse. La rocas cubiertas de algas eran resbaladizas y creaba pequeñas fosas, donde una vez bajaba la marea, quedaban atrapados pequeños peces y cangrejos. Estaba acostumbrado a ellas pues solía explorar con su padre mientras su madre tomaba baños en las "pozas de las sirenas" (bautizadas así por su madre no por él)
Logró llegar hasta el lugar donde se despedía el peculiar brillo, espero a que la ola retrocediera para agacharse y tomar el objeto semi enterrado en arena. Tan pronto puso su mano en el, un ejército de cangrejos rodearon su mano, desenterrándose de la arena al redor o saliendo de los agujeros entre las rocas. Soltó un poco digno chillido cuando los crustáceos comenzaron a subir por su brazo. Tomo con fuerza el objeto y lo recogió sacudiéndose los cangrejos, se alejó corriendo casi tropezando y cayendo en el agua. Se liberó por ultimo de uno cuya pinza se había apretado dolorosamente en su meñique.
-No se vuelvan a meter conmigo o me los ceno, ¡dattebayo!-grito mientras arrojaba al crustáceo con fuerza devuelta al agua.
-¡Diablos! Más vale que haya valido la pena
Abrió el puño y miro de cerca el objeto recuperado, sus rasgos se suavizaron maravillándose por la preciosa pieza de joyería. Era un dije de plata, un poco más grande que una moneda e igual de redondo. El centro era un cristal que contenía un diseño de escamas como las de un pez, de color azul marino que se degradaba pasando de un verde turquesa a un lila. Cada que lo movía este brillaba en destellos dorados. Lo giro y noto una inscripción en un idioma que no conocía.
-¡es perfecto! Definitivamente impresionara al teme – canturreo paseando su vista por la playa buscando al pelinegro. Cuando no lo encontró camino en dirección a donde lo había visto la última vez. No podía estar muy lejos, a menos que el muy bastardo se hubiera devuelto a la casa, claro.
Troto hasta las enormes piedras y las rodeo logrando divisar a la distancia al azabache que se encontraba agachado. Siguió con su trote ligero y cuando estuvo lo suficientemente cerca levanto el objeto en su puño a punto de llamar su atención. Fue entonces que noto el otro elemento en la escena.
Se detuvo a un metro de distancia del pelinegro tratando de entender lo que estaba viendo.
-¡¿QUÉ CARAJO?!- grito a todo pulmón creyendo que sus ojos lo engañaban.
Naruto se acercó otro paso mirando por encima del hombro de Sasuke que ya había girado el rostro hacía él con el ceño fruncido. En sus brazos sostenía a la chica de cabello rosado, torso desnudo y cola de pez.
Se obligó a cerrar la boca y encontrar su voz para poder decir algo, lo que sea.
-Parece….parece que tú ganaste- una sonrisa nerviosa se extendió por sus labios aunque en realidad lo quería era reír. Reír como un maniático por la jodida suerte del imbécil frente a él.
-Está herida, Naruto
Oh…lo había llamado por su nombre, eso significa que la cosa era seria.
Naruto guardo el dije en sus bolsillo, rodeo a Sasuke y se agacho frente a él sin dejar de examinar a la muchacha inconsciente. Sus ojos fueron directo a la cola solo para asegurarse que realmente estuviera ahí. Fue entonces que noto la sangre y la forma inconfundible de una mordida.
-¿Qué le paso?
-¿Cómo diablos quiere que lo sepa, dobe? Ya la encontré así
Naruto frunció el ceño y apretó los labios para no contestar una grosería. En cambio pregunto:
-¿Qué hacemos? ¿La llevamos al hospital?
El pelinegro cerró los ojos, lo que le dijo a Naruto que estaba pensando. Fueron unos segundos que se sintieron eternos. Estuvo a punto de hablar de nuevo cuando Sasuke abrió los ojos y noto la preocupación en su mirada.
-No creo que sea buena idea. Tuvo un momento de lucidez andes de desmayarse de nuevo y me dio la impresión de que estaba siendo perseguida.
Naruto miro de nuevo hacia la herida en la cola, pensó que lo que fuera que la estaba persiguiendo no podía ser humano, pero se guardó el comentario y Sasuke continuo.
-Además, ¿Cómo esperas que expliquemos esto? Creará un revuelo en el pueblo, porque no sé si lo notaste pero, se trata de una jodida criatura mitológica.
-Seguro la diseccionaran o exhibirán en un acuario, en el mejor de los casos.
Trago pesado y sintió un estrujón en el estómago. Supuso que Sasuke tenía razón y para ser francos, el mismo aun no podía salir de su sorpresa. Incluso, con todo ese rosa, creyó que lo que realmente veía era un ramo de flores que el mar había arrastrado a la orilla en lugar de la bonita sirena desmayada.
Vio a Sasuke acomodar a la chica pasando el otro brazo por debajo de la cola y levantarse con algo de esfuerzo por el peso extra. Se tambaleo un poco hasta lograr cargarla correctamente. En todo el proceso no pudo mas que mirar embobado.
-Naruto, adelántate a la casa y llena el jacuzzi
No lo pensó dos veces, se puso de pie como un resorte y corrió a toda velocidad por el sendero de vuelta resuelto a obedecer sin reproches. Al llegar subió de dos los escalones hasta la terraza y quito la tapa que cubría la bañera, se apresuró a abrir la llave del agua fría y no pudo evitar maldecir por lo bajo cuando tardo un momento en salir. Se aseguró que esta no se drenara y espero tan paciente como su nerviosismo se lo permitió.
El agua ya iba por la mitad cuando vio a Sasuke emerger del bosque. Fue irreal verlo caminar hacia él con la sirena rosa en sus brazos, como si de una película de Disney se tratara, con todo y príncipe incluido.
Eso lo convertía en el animalillo simpático destinado ayudar al protagonista. La idea no le gusto.
Lo vio batallar un poco al subir, maniobrando con cuidado la larga cola. Naruto cerro la llave cuando el jacuzzi estuvo lleno a tres cuartos y Sasuke la coloco suavemente acomodándola para que esta quedara completamente bajo el agua.
Ambos la observaron en un silencio sepulcral un largo minuto antes de que Sasuke lo interrumpiera. Le tuvo que dar un punto al teme por permanecer tan calmado ante tal situación tan absurda.
-¿Dónde esta Jiraya?
Nopudo evitar soltar un respingo, ante un miedo fuera de lugar. Miro a todos lados esperando ver a su padrino salir de algún lado.
-No lo sé. No estaba cuando llegue…
Sasuke frunció los labios hasta formar una línea tensa y se pasó las manos por los cabellos. Naruto noto como gruesas gotas de sudor le bajaban por la sien y los brazos temblorosos. Él mismo podía sentir su propio sudor humedeciendo la camiseta y los músculos de las piernas doloridos para la carrera.
La tarde caía, las nubes arreboladas en el horizonte.
-Busquemos algo para poder curarla- hablo el pelinegro después de soltar un suspiro cansado.
Naruto asintió e iba de camino a dentro cuando noto a Sasuke levantar la tapa del jacuzzi y posicionarlo para colocarlo de nuevo en su lugar.
-¿Qué haces, teme?- pidió sobresaltado
-La mantengo oculta. No quisiera que Jiraya o cualquier otro la mire antes de que podemos explicarlo.
No objeto. Tampoco quiso pensar en cómo podrían explicar algo así. Hecho un vistazo antes de que la tapa se cerrara y tuvo la impresión de que la sangre que brotaba de las heridas y los cabellos rosas, no eran mas que pétalos flotando en el agua calma.
Ambos se adentraron a la casa, Sasuke rebuscaba entre las cajas que habían traído consigo cuando Naruto descubrió la nota sobre la barra de la cocina. Dio un rápido vistazo antes de girarse hacia el pelinegro para mostrársela.
-Parece que ero sennin bajo al pueblo- comentó mientras se la pasaba.
Lo vio leer y asentir en reconocimiento, después de un rato de silencio pensante hablo de nuevo.
-Uno de nosotros también deberá bajar, no hay nada que nos sirva aquí.
Naruto sintió el tintinear de una idea en lo profundo de su mente.
-Mi mamá siempre tiene un botiquín de primeros auxilio, quizá esté en su cuarto. ¡Iré a buscarlo!
No espero respuesta, subió por las escaleras al segundo piso y fue directo a la habitación que usualmente ocupaban sus padres. Tal como creyó encontró el pequeño botiquín en el armario. Cuando bajo se topó con Sasuke saliendo del baño con un par de toallas limpias y un cuenco de madera.
La oscuridad comenzaba a instalarse en el interior de la casa, por lo que se apresuró al interruptor a encender las luces, se dirigieron a la terraza y repitió el proceso de encender luces solo que esta vez el foco del exterior parpadeo un par de veces antes de extinguirse por completo.
-Parece que se fundió- oyó a Sasuke chasquear la lengua y quiso reírse del claro descontento en la cara del muchacho.
-Usaremos la linterna de tu teléfono, yo deje el mío arriba
-¿eh? Yo igual pero… iré por el- le paso a Sasuke el botiquín y subió de nuevo. Cuando bajo lo encontró frente el jacuzzi con su ya clásica expresión pensativa. Sasuke siempre era retraído, pero verlo tan profundamente concentrado -y preocupado- en algo que no tuviera que ver con su familia, le resultó extraño.
-¿Qué haces ahí parado, teme?
-¿Qué se supone que hagamos con esto?- levantó las cosas en sus manos para darle énfasis –no es como si las gasas y vendajes se queden sujetos estando ella en el agua. Ni siquiera sé si podemos usar algún antiséptico o pomada.
El teme tenía un punto. Naruto subió la mirada al cielo encontrándose con la luna llena brillando blanca y pura. Se encontró preguntándose si todo esto no era más que un sueño cuando capto por el rabillo del ojo un resplandor verde debajo de ellos.
-¿Qué demonios?
Sasuke coloco las cosas en el suelo y se apresuró abrir la tapa, fue entonces que fue consiente que era la fuente del resplandor.
Ambos observaron asombrados –y eso que a este punto juraba que ya nada podía sorprenderlo- a la sirena en el agua, la luz verde cubría su cuerpo como una fina capa etérea. Las heridas se curaban a una velocidad impresionante; deteniéndose la hemorragia, cerrándose los cortes y desvaneciéndose los hematomas. Incluso la mordida en la cola, donde Naruto observo como un par de colmillos salían por los agujeros antes de cerrarse por completo.
La chica hizo ademan de querer despertar, la cola se movió salpicando algo de agua y ella se ayudó de sus brazos para erguirse por sobre la misma. Sus parpados se abrieron lentamente revelando un par de preciosos ojos verdes como esmeraldas que lo observaron adormilados. Su cabello rosa, imposiblemente seco, ondeando con la briza.
Era inefable.
Toda ella parecía brillar con luz propia y Naruto recupero el pensamiento de estar viendo una flor emerger del mar.
Corto y conciso, es lo que quiero de todos los capitulos. Intentare que la publicación sea semanal (no prometo nada :v)
Puede que también sean algo lentos pero, son de alguna forma introductorios y es importante. Esta vez fue desde el punto de vista de Naruto, que nos dio a conocer un poco de la historia de Sasuke. Debo admitir que fue divertido de escribir, poner en orden toda esa energía y escribir algo coherente jaja fue un reto a su manera.
También use un par de palabras complicadas, porque tengo la impresión de que Naruto es el tipo que, cuando aprende algo nuevo, no puede esperar a usar ese conocimiento en cualquier ocasión. Y como ahijado de un escritor, estoy segura que tiene varias palabras que no sabe como integrar a su vocabulario normalmente. XD
No me lio mas, no olviden dejar sus comentarios, opiniones o dudas.
Se despide D.J.
Etéreo: extremadamente delicado y ligero. Algo fuera de este mundo
Inefable: algo tan increíble que es imposible expresarlo con palabras.
