Advertencia: AU, Posible Oc

Disclaimer: Naruto y su universo pertenecen a Masashi Kishimoto, esta es un obra de fans y para fans sin fines de lucro. Cualquier parecido con cualquier otra situación real o de ficción es pura coincidencia.


Capítulo IV

Como el cielo y el abismo.

Se sentía feliz y mucho

Por un momento pensó que todo se había acabado, que todos sus esfuerzos habían sido inútiles. Tener que escapar de la ciudad donde creció, dejar a sus amigos, a sus padres, a su maestra y en general a todo lo que amaba y conocía. Con ese sucio y vil tiburón dándole caza y la maldición corriendo por sus venas y envenenando su alma. Creyó que moriría, y con ello dejando a su pueblo sin esperanzas.

Porque eso es lo que ella era. La última esperanza para su gente, según las propias palabras de su maestra. Sintió una punzada en su corazón al recordarla, pero no se permitió sentirse melancólica, ya había tenido su momento de debilidad, ¡joder! Y solo dios sabe lo mucho que ella se esfuerza por ya no ser débil. Ella tenía una misión que debía cumplir a toda costa y ahora también tenía un nombre. ¡Un nombre humano!

Toda su vida le habían dicho que los seres de la superficie eran peligrosos, especialmente los humanos, y que lo mejor era mantenerse alejada. Pero, aquí estaba ella, poniendo su vida en dos de ellos.

En dos machos humanos, que estaba segura, aun ni habían alcanzado la madurez.

Rio quedito al verlos sumergirse en una nueva discusión por quien sabe qué cosa. Desde que despertó, todo lo que habían hecho era pelear entre ellos, aun así, ella podía intuir un fuerte lazo que los unía a pesar de lo opuestos que eran. Como las corrientes que conectaban océanos, sus destinos los ligaban y obligaban a permanecer juntos. Ambos tan distintos y especiales en su singular manera.

El rubio, Naruto, le recordaba a los rayos de sol que se filtraban en medio de las corrientes y cerca de la superficie. Solía escaparse para nadar cerca de ellos y dejarse envolver por su calidez. Ya sea durante el sol naciente o en su puesta, podía pasar hora observando aquel reflejo luminoso llenándola de una explosión de vitalidad. Incluso sus ojos, azules como un cielo despejado a medio día, le brindaban un agradable sentimiento de confort.

Por otro lado, Sasuke. Él era como las profundidades abismales. Sus ojos eran dos pozos oscuros y misteriosos que la intimidaban e intrigaban por igual. Tan solitarios y melancólicos que la primera vez que lo vio creyó estar en los brazos de un hermoso dios de la muerte. Pero, la calidez que emanaba era innegable, tanto que, a pesar del terror que le invadió en primera instancia, no pudo más que confiar ciegamente en esa seductora voz que le prometía que todo estaría bien.

Nunca creyó que los humanos pudieran ser tan hermosos y por sobre todo fascinantes. Era común en su mundo escuchar las leyendas de sirenas que habían caído en la ruina, todo por enamorarse de ellos. Y quizá, de cierto modo, podía entender el porqué de esa atracción, no le parecían los monstruos cazadores de los cuentos para dormir. Su curiosidad innata le picaba en lo profundo de su mente, quería descubrir más y más cosas de este mundo y por sobre todo de ellos, como del cielo y el abismo de los que apenas conocía.

Su maestra era especialmente buena para describirlos como mentirosos, traicioneros, viles y detestables. Siempre le había dado la impresión de que sabía de lo que hablaba y pocas veces la contradijo, aunque ahora no estaba tan segura. O al menos eso quisiera, que shishou-sama estuviera equivocada sobre su verdadera naturaleza.

Tal vez estaba cometiendo un error al confiar en aquellos humanos, pero ellos le devolvieron junto con su dije algo que creía haber perdido. La fe. Y ella estaba dispuesta aferrarse a ello aunque ese pecado la convirtiera en espuma de mar.

-oye Sakura-chan, aun no entiendo como eso nos ayudara a esconderte- la voz de Naruto la saco de sus cavilaciones y Sasuke la observaba intrigado. Se sintió extrañamente cohibida cuando la atención volvió de nuevo a ella y sintió sus mejillas sonrojar. Dio un carraspeo nervioso para aclararse la garganta antes de hablar.

-Este es un cristal hecho de chakra puro, su poder me permitirá tomar forma humana…

-¿Chakra?- cuestiono Naruto interrumpiéndola sin querer y mostrando su confusión.

-Mana, ki, energía vital. Como sea que lo conozcan ustedes. Es la energía natural que fluye en todo ser viviente y le otorga ciertas habilidades de saberlo manejar. Aunque muy pocas criaturas son capaces de explotarlo en su totalidad.

-¿y enserio podrás ser humana? ¡Eso es genial!- Naruto brinco y aplaudió eufórico, incluso Sasuke parecía impresionado. Soltó una ligera carcajada, los humanos sí que eran impresionables.

-si. pero….- suspiro sintiéndose de pronto sintiéndose muy cansada. La batalla, la huida y su posterior recuperación. No tenía que hacer un escáner completo para saber que sus reservas estaban peligrosamente bajas. Ya podía sentir sus propios parpados pesados y la debilidad en la cola. En el momento en que cerrara los ojos, seguro se desmayaría por varias horas por lo que estaba haciendo un gran esfuerzo solo para mantenerse despierta.

-¿pero?- esta vez fue Sasuke quien la cuestiono, ella levanto la mirada y torció el gesto.

-Necesita que lo active con mi propio chakra primero, pero después de usarlo para curar mis heridas, estoy al límite. Además, el efecto no es ilimitado, a lo mucho durara unos tres días.

-¿y entonces?- la voz grabe del pelinegro la hizo replantarse hasta qué punto todo esto funcionaria. Su mente aletargada considerando las pocas pistas que tenía. Hubiera deseado que su maestra le diera más información antes de partir, aunque tampoco la culpaba, todo había sido muy apresurado.

-yo…debo aprovechar ese tiempo para encontrar un lugar…

-¿sabes dónde es? Podemos llevarte- ofreció el rubio, ella negó con la cabeza.

-se supone que lo encontraría con ayuda del dije, aunque no estoy muy segura como- admitió.

-entiendo… tal vez la inscripción sea una dirección- dijo Naruto reflexivo.

-¿inscripción?- Sakura abrió mucho los ojos por la sorpresa- ¿Qué inscripción?

-¿eh? En la parte de atrás del dije hay algo escrito ¿no lo habías notado? –Naruto se rasco la cabeza en confusión.

Rápidamente lo giro y noto el mensaje tallado en el metal. Lo inspecciono con cuidado y reconoció los símbolos vagamente. Tal vez su maestra no había dejado todo a la suerte como había creído. Solo que aún había un problema.

-y bien ¿Qué dice?-se giró tan rápido que casi se rompe el cuello, el rostro de Sasuke tan cerca que su nariz casi roza con la mejilla masculina. No supo en qué momento se acercó tanto y eso la ponía nerviosa.

-¿sabes a dónde ir?- Sakura se obligó a concentrase de nuevo en el mensaje, pero por más que lo intento no pudo descifrarlo.

-No lo entiendo- soltó resignada

-¿Qué no está escrito en ese extraño idioma que hablas?- cuestiono Naruto.

-Este es un conocimiento que se perdió hace mucho siglos, son contados aquellos que pueden leerlo aun entre los míos- confeso. ¿Por qué su maestra usaría atlante antiguo? Sabía que debían mantenerlo la ubicación en secreto pero, esto era demasiado. Tal vez tenía demasiada confianza en su inteligencia.

-supongo que eso nos pone de nuevo en el principio- Sasuke su cruzo de brazos y cerró los ojos pensativo- ¿segura que no tienes ninguna otra pista?

-solo sé que, el lugar a donde voy, debe quedar en algún lugar por esta zona.

-¿estas segura?- no era una pregunta mail intencionada, por su tono podía adivinar que solo estaba tratando de cerciorarse, lo que hablaba de una persona precavida.

Sakura levanto la mirada al cielo, leyó las estrellas confirmando su ubicación. Reconocía el triángulo de verano justo sobre ellos. Recordaba perfectamente las indicaciones que le habían dado, inclusive podía citarlas con precisión, descifrar el simbolismo tampoco fue dificultad su aguda mente, literalmente, las había interiorizado y recitado como un mantra todo el camino.

-"Nada por tres días siguiendo el camino del mar del oeste hasta la tierra donde se pone el sol y así llegaras a la isla de los longevos, Tsukushi-shima, es protegido por el rugiente dormido. Sigue las estrellas, los amantes serán tu guía"-cito

-¿Qué?- soltó Naruto haciendo un gesto gracioso.

-Habla de la isla, dobe. Kyūshū es conocida como "la isla de la longevidad", considerando que tu familia es de aquí, deberías saberlo.

-¿Y tú como sabes eso, teme?

-es cultura general, idiota. En todo caso Kyūshū es muy grande además de las islas más pequeñas que lo rodean… ¿puedo verlo?

Sakura le paso el cristal y él lo tomo con cuidado poniendo toda su atención a la inscripción. Por un momento, tuvo la impresión de que podía leerlo.

-lo que necesitamos es un lingüista que nos ayude a descifrar esto- le regreso la joya- y por suerte para ti, conozco a uno- le dedico una sonrisa confiada y sintió las mejillas arder de nuevo, agradeció la oscuridad circundante que esperaba cubriera su vergüenza, no se sentía común para ella estar tan receptiva a cada acción que realizaban los machos.

-por supuesto, Kakashi-sensei- exclamo Naruto, golpeando su puño contra su palma en comprensión.

-recuerden que prometieron no decir nada de mí…

-no lo haremos, solo necesitamos mostrarle el dije para que lo traduzca.

-Entiendo… pero debe ser antes de que lo active, pues una vez que lo haga no podre separarme de el o se deshará la transformación.

Sasuke pareció sopesar las opciones, su mirada inteligente puesta en algún punto fijo detrás de ella. Creyó necesario decirle que no se preocupara y que ella podría hacerse cargo, pues en su opinión, ya suficiente ayuda le habían dado, mas no pudo formar una oración cuando lo vio girarse hacia Naruto y golpearlo en el hombro.

-dame tu teléfono.

-¡ah no, teme! Vas a estar de fisgón y hay cosas que definitivamente no quiero que veas, ´ttebayo- se llevó las manos al bolsillo protectoramente donde vio que guardo el extraño artilugio que supuso era el "teléfono"

-no seas infantil, dobe. Solo tomaremos una foto de la inscripción.

-ah…¡claro! Pero yo la tomo.

-haz lo que quieras- bufo

El rubio saco el aparato y le pido que le mostrara la joya. Obedeció siguiendo sus indicaciones, colocándola en tal o cual posición y lo miro atenta sintiéndose curiosa por lo que hacía, se tomó su tiempo para enfocar y saco la fotografía sin previo aviso. Una extraña luz blanca salió desde el aparato como un destello, lastimándole los ojos y obligándola a parpadear repetidas veces. Tuvo que reprimir el impulso de gruñirle o en todo caso soltarle un colazo por sorprenderla de esa manera.

-¡ya está!

Una pregunta bailo en su lengua cuando el sonido de algo arrastrándose llamo su atención, Sasuke pareció percatarse también pues se giró rápidamente a la dirección del ruido con la mirada alarmada.

-Naruto, parece que Jiraya llego

-¡maldición! ¿Qué hacemos, que hacemos? – el rubio dio unos brinquitos en su lugar mirando a todos lados en pánico mal contenido.

Sakura se sintió inquieta también, era otro humano y ella está atrapada en esta caja de agua y con su chakra limitado. Instintivamente busco la mirada de Sasuke pero, este parecía haberse serenado ya.

-cálmate Naruto. Es tarde, seguro a tomado y se ira directo a dormir. Solo debemos evitar que se acerque aquí, al menos hasta que Sakura pueda usar el cristal.

tendrás que mantenerte escondía aquí. Te cubriré con esto, ¿está bien?- se dirigió a ella, levanto del suelo un par de tablones grandes que le mostró.

Ella asintió en silencio y Sasuke procedió a ponerlos con cuidado. Se encogió y acomodo para que este pudiera colocar el último. Se detuvo y pareció querer decir algo, mantuvo su cabeza en la superficie para poder escucharlo mejor.

-intenta descansar, nosotros te mantendremos a salvo- se giró a Naruto que ya le daba una sonrisa tranquilizadora y regreso a Sasuke. Algo en sus pecho se conmovió por sus palabras y tuvo la total certeza de que el cumpliría con ellas. Se aseguró de no aparta la mirada de sus ojos antes de ser sumergida en la oscuridad.


Una vez que Sasuke coloco la tapa sobre Sakura, ambos corrieron al interior de la casa, cerró la puerta francesa; en su camino el pelinegro arrastro un libro de los estantes y continuaron apresurados hasta la sala. Un escalofrió le recordó la falta de ropa en la parte superior, corrió al baño donde vio una camiseta vieja en el armario de las toallas y se la puso a toda velocidad. Le quedaba algo ajustada y tenía un pequeño agujero en la parte inferior pero serviría. Regreso a la sala, donde tomo impulso y dio un salto por arriba de uno de los sillones para quedar casualmente recostado sobre el mismo ya con el libro abierto por la mitad, el cual tuvo el atino de girar al notar que se encontraba al revés.

Naruto por su parte dio un par de vueltas alrededor si saber qué hacer, optando por sentarse en unos de los bancos de cocina fingiendo jugar con su Smartphone justo a tiempo que la puerta principal se abría.

Jiraya entro escandalosamente seguido de Kakashi, las mejillas sonrojadas y la sonrisa bobalicona en el rostro del mayor confirmaron la teoría de que habían estado bebiendo.

-¡Hey muchachos! ¿Qué tal estuvo su día?-pregunto jubiloso Jiraya caminando hacia ellos. Levanto la vista del libro que había pretendido leer pero no alcanzo a decir nada cuando Naruto ya estaba parloteando.

-¿eh?...digo, ¡bien! No pasó nada fuera de lo común, no encontramos nada interesante ´ttebayo. ¿Verdad, Sasuke? Ja jaja ja…

El nombrado tuvo que reprimir el impulso de golpear su rosto con la palma de la mano. Había olvidado lo terriblemente malo que era Naruto para mentir.

-Me da la impresión de que se estuvieron divirtiendo-hablo Kakashi sonando mucho más repuesto que el anciano, pero aquel extraño tono juguetón no pasó desapercibido por el azabache, por lo que supuso que su sensei también llevaba unas copas de más. No le gustaba alentar sus malos hábitos pero, eso les daba la oportunidad perfecta de mantenerlos con la atención lejos de Sakura. Claro, siempre y cuando Naruto pudiera mantener la boca cerrada.

-déjalos, seguro se toparon con alguna chica linda y estuvieron coqueteando- bromeo Jiraya con malicia.

-¿¡QUE!? ¿Cuál chica? N-no hubo ninguna chica, ¡dattebayo!

Esta vez Sasuke sí estuvo a punto de arrojarle el libro de pura exasperación y una palabrota se le atoro en la garganta, afortunadamente para ellos fue su sensei quien corto el tema.

-No los moleste, Jiraya-san. –Pidió restándole importancia- ¿Ya cenaron?

-Justo íbamos a preparar algo- mintió, salvando al rubio de decir alguna otra tontería.

-entonces llegamos justo a tiempo- Kakashi levanto una bolsa de plástico para ponerla a la vista. Se acercó a la mesa y saco de su interior tres tazones de tamaño mediano.-Coman mientras aún está caliente.

Naruto se acercó cual cachorro atraído por el olor, sus ojos brillaron y juro ver baba bajarle por la comisura de los labios.

-¡Es de Ichiraku! Gracias Kakashi-sensei- exclamo destapando su tazón y partiendo sus palillos para comenzar a comer.

Sasuke que no se había percatado del hambre que tenía hasta ese momento, cerró el libro y se acercó a la mesa sentándose ceremoniosamente para destapar su propio tazón. El vapor se elevó llevando consigo el delicioso aroma del cerdo y las especias. Tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para no comer con las mismas ansias que el rubio a su lado, separo los palillos con cuidado y terminando el primer bocado agradeció internamente por el buen tino del peliplata.

-¿eh? ¿Ustedes no comerán?- se dirigió Naruto a los hombres que ya comenzaban a subir por la escalera –aquí hay otro plato

-Nosotros ya cenamos, ese es para ti Naruto, todos sabemos que no te comes solo un plato- explico Kakashi –Nos iremos acostar. No se duerman muy tarde.

-está bien, descansen-se despidió. Ambos adultos se perdieron por la escalera y Sasuke por fin pudo sentirse tranquilo.

Ambos comieron en silencio unos minutos, hasta que Naruto sorbió lo último de su plato listo para arremeter con el otro. Se extrañó al verlo dudar y luego poner el tazón aun lado sin probar bocado.

-¿Qué sucede, dobe?

Naruto se acercó y susurro –seguro que Sakura-chan tampoco ha comido nada, lo guardare para ella.

-No creo que coma ramen- imito su mismo tono conspiratorio

-¿cómo lo sabes? Ichiraku es el mejor ramen del mundo, seguro le encantara- dijo orgulloso regresando a su tono habitual.

Sasuke rodo lo ojos mas no pudo contradecirlo. No por el ramen –que ciertamente era bueno- si no por la propia Sakura. ¿Que comían las sirenas en primer lugar? ¿Marineros incautos?

Ni siquiera quiso profundizar en ese pensamiento por su propia salud mental.

Termino sus fideos y ambos salieron de nuevo a la terraza con cuidado de no hacer ruido. Naruto que había llevado el tazón de ramen consigo, llamo en un susurro, una vez estuvo lo suficientemente cerca del lugar donde descansaba la chica de ojos jade.

-Sakura-chan, ¿estas despierta?

No hubo respuesta.

Intercambiaron miradas por un segundo y Sasuke opino que era mejor dejarla dormir. Se acomodaron cada quien en una de las sillas de exterior que se encontraban alrededor. Tuvo el acierto de levantar las toallas que habían quedado botadas junto con el botiquín y usarla como cobertor para cubrirlo del fresco de la noche. Le paso una al rubio que acepto con un asentimiento de cabeza y escueto gracias, se acurruco con ella alrededor acomodándose lo mejor que podía sobre el asiento.

-¿y ahora qué?- pregunto el rubio una vez se sintió cómodo.

-supongo que esperar.

Levanto su mirada al cielo, "los amantes serán tu guía" había dicho la pelirosa. Tanabata había tenido lugar hace poco más de una semana, aun así, tan alejados de la ciudad como estaban y aun con la luna resplandeciente, Vega y Altaír eran perfectamente visibles.

En su infancia había escuchado una y otra vez la leyenda de Orihime la tejedora celestial y Hikoboshi el arriero. Con vergüenza recodaba haber llorado uno de esos años en los que llovió, no por la cancelación del festival, sino porque creía fervientemente que los amantes no habían podido encontrarse en aquel puente construido por la vía láctea. Su hermano, amable como lo había sido en aquel entonces, lo consoló diciendo que eso no sería ningún impedimento para el amor que se tenían y le explico que sin falta el siguiente año podrían estar juntos de nuevo. Él le creyó, porque su hermano era muy inteligente y siempre sabia cosas que él no.

De eso hace ya mucho tiempo

Él ya no cree en los Kamis, tampoco en su hermano.

Pero, hay una sirena en la bañera y ya no sabe que es cierto y que no.

Con ese último pensamiento se quedó dormido.


Con este capitulo esta larga pero necesaria introducción queda completa. Con el escenario ya los personajes principales presentados, ahora si comienza lo exitante XD Muchas gracias por el apoyo y sus comentarios. Es el primer fic de este tipo que escribo y me estoy esforzando por traer algo que se pueda leer, estoy segura que voy a ir mejorando.

Por cierto...No desesperen, la trama se ira revelando por si sola, solo disfruten del viaje. ;)

Ya llegue hasta aqui asi que no queda mas que terminarlo :v

A partir de aquí, profundizaremos mas en el pasado de cada uno, en especial de Sakura y Sasuke que son los que mas secretos guardan. pronto comenzare a establecer una linea temporal pero quiero aclarar que los personajes rondan los 17. Esto para que ya no haya confusiones.

Se que sus expresiones los hacen parecer infantiles pero, les recuerdo que son solo jóvenes, no los asesinos entrenados a los que estamos acostumbrados. Y eso es importante para construcción de este fic, pues quiero un enfoque mucho mas orgánico y sobre todo humano, con todo y su misticismo.

Nos estamos leyendo.

Se despide D.J.