Tranquilos he vuelto~ *le lanzan un tomate* Es broma, sé que debería tener un poco de vergüenza, pero tengo mis exc-quiero decir mis motivos por no estar aquí, los contaré más adelante, por lo mientras les dejo el fanfic xD
Disclaimer: Akuma no Riddle le pertenece a Yun Kouga, si fuera mío de tanto yuri se llamaría Akuma no Yuri (? y tendría unos cuantos miles de yenes en mi bolsillo.
Mordaza (Segunda Versión)
Trató de hacer el menor ruido posible, su compañera de cuarto dormía apaciblemente, era tan bella cuando dormía y es que para ella, Takechi Otoya era digna de ser la protagonista de una obra de teatro.
Pero lo que tenía de bella lo tenía de peligrosa y es por esa misma razón que en este momento, trataba de no hacer ruido para que la peli púrpura, no la cachara al revisar sus cosas.
Shiena sabía que lo que hacía no estaba bien, pero tenía que desquitarse de que Otoya le había roto sus lentes.
Camino lentamente hasta los cajones de la ropa de Takechi, los abrió cuidadosamente, para ver sus corbatas y su…ropa interior, Shiena se sonrojo al ver qué tipo de ropa utilizaba la otra chica, trato de imaginársela.
Mala idea.
Sintió algo salir de su nariz y sintió palpitar una parte muy particular de su cuerpo. Se limpió la nariz y movió la cabeza negativamente, necesitaba concentrarse para poder encontrar algo con que vengarse de ella, rebuscó sin mover tanto sus cosas, pero no encontró nada en el primer cajón, lo cerró con cuidado y abrió el segundo y metió su mano y saco algo con una correa.
– ¿Una mordaza? Para que querrá esto alguien como Otoyaaaaaaaah! – de repente sintió como alguien se pegaba a ella con fuerza y dos fuertes manos agarraban las suyas.
– Creo que eso, es mío Shiena-chan – la castaña se estremeció al oír esa voz burlona en su oído, que no era otra que la de Otoya, no sabía qué hacer, ¿Cómo justificaría que estaba buscando entre sus cosas?
– Ta-Takechi – trataba que su voz no temblara más pero le era un poco imposible – ¿a qué horas despertaste? – sentía el cuerpo de la peli purpura muy pegado al suyo y eso no la dejaba pensar correctamente.
– Desperté cuando una linda conejita comenzó a husmear entre mis cosas – dijo soplando en el oído de la castaña que reprimió un pequeño gemido que amenazaba de salir de su boca, Shiena tenía que salir de esta situación, pero era algo difícil debido a que Otoya la tenía apresada con su cuerpo haciendo algo de fuerza – mentira, desde un principio estaba despierta, ¡un asesino siempre debe estar alerta Shiena-chan! – la voz de Takechi era divertida pero a la vez sensual.
–S-suéltame Takechi!– dijo forcejeando la castaña, mientras sentía como el cuerpo de Otoya se pegaba más al de ella.
– No, no quiero, ¡Oh! veo que encontraste "eso" lo iba a utilizar con Harucchi, pero creo que esta es mejor oportunidad, alguien merece un castigo –
No dio tiempo a Kenmochi de contestar cuando sintió como colocaba la mordaza en su boca y la volteaba velozmente hacia ella, vio su sonrisa, arrogante pero sensual, la castaña trago saliva, ¿Por qué tenía que ser tan hermosa?
Otoya observo a Shiena, sus hermosos ojos marrones que se tornaron cristalinos debido a que sus lágrimas amenazaban a salir, sus mejillas sonrosadas, esa boca pequeña que había sido abierta por la mordaza, le invitaba a morder esos lindos labios, su cuello cubierto por aquella camisa ajustada, pasando por su pequeño y frágil cuerpo, que sentía tan bien tenerlo aprisionado e indefenso bajo de ella, temblaba como un pequeño conejo asustadizo, perfecta, más que la víctima perfecta.
Dos tijerazos bastaron para hacer trizas el cuello de la camisa y la corbata sin dañar a la castaña, sus labios se ocuparon de él, trazando pequeños besos húmedos, los cuales hacían suspirar a Kenmochi y a Takechi le excitaba de sobremanera esto, quería oír más y más, sus manos comenzaron a recorrer el cuerpo de la otra chica, por lo que tuvo que soltarla, se sorprendió cuando sintió las manos de la otra chica rodeándola, subió su mirada, observando como Shiena miraba hacia otro lado y tenía un rubor más extenso, Takechi sonrió, guardó sus tijeras y paso las manos por detrás de la cabeza de Shiena, desamarrando la mordaza y dejándola caer con los restos de saliva de Shiena que jadeo suavemente al sentir su boca liberada, dolia un poco, no tuvo tiempo de nada cuando sintió unos suaves pero anhelantes labios apoderarse de los suyos con fuerza.
El beso era apasionado pero delicado, la mordaza la había lastimado, ella no quería hacerlo más, de nuevo las manos de Otoya comenzaron a jugar con el cuerpo de la castaña, rompiendo el resto de la camisa a su paso, para después bajar por los muslos de Shiena y cargarla para subirla hacia el mueble, mientras que Kenmochi desfajaba la corbata de Takechi y desabrochaba su chaleco, todo esto sin romper el beso tan fogoso que compartían.
– ¡Takechi despierta! ¡Deja de soñar despierta con tijeras! – le dijo un hombre mientras golpeaba los barrotes de la celda, Otoya se sobresaltó y se dio cuenta que solo había estado recordando ese momento, suspiro y miró al hombre.
– ¿Eh? ¡Mou Tate-kun! No seas tan histérico, ¿qué pasa? – dijo sonriendo cínicamente, el hombre solo rodó los ojos y comenzó a abrir la celda, al salir Otoya se dejó esposar.
– Tienes visitas, ¡apúrate! – Otoya se sorprendió, desde hace un año que no tenía visitas, la última persona que lo había visitado era un abogado, el cual le dio a entender que no saldría hasta dentro de unos cuantos años, 3 para ser exactos, cuando cumpliera la mayoría de edad.
Mientras caminaba se preguntaba si Shiena aun la recordaría, durante todo este tiempo no había sabido nada de ella, aun así podía recordar la suavidad de la piel de Shiena, sus besos y sobre todo esa expresión asustadiza que la volvía loca. Quería volver a sentir todo aquello que le hacía sentir, pero ¿qué tal si Shiena no sentía lo mismo?
Salió de sus pensamientos al llegar a la sala de visitas, le sorprendió lo que observo de repente: la sala estaba vacía, el carcelero le quitó las esposas, ella caminó hasta las mesas y en una de ellas vio algo.
Una mordaza.
La misma mordaza que ella había utilizado un año atrás, sonrió al tomarla, al parecer Shiena sentía lo mismo que ella y de qué manera se lo había recordado, esa conejita quería volver a ser su víctima.
Y ahora sería su víctima eterna, porque ella la buscaría para amarla por siempre.
Ok, tendré que golpearme la cabeza por la última frase, fue taaaan cursi que hasta me comenzó a picar la espalda :v Si, sé que tiene parecido a la versión anterior, pero una idea se desprendió de la otra, esta era la original, pero después las imaginé en un juicio y salio el otro así que guarden las bombas plz xD Espero que les haya gustado :3
En fin, tengo que pedir disculpas por mi ausencia (de nuevo) tan larga, ¿motivos? bien: flojera infinita, mi cumpleaños, el fandom de Love Live! y ¿ya dije que tenia flojera? si quieren agradecerle a alguien de que este fic este aquí es a mi querida novia, ella siempre me da mis jalones de oreja para publicar, ella seria buena manager e.é xDD
Tengo que agradecer a 3 personitas especialmente por sus felicitaciones por motivo de mi cumpleaños: A Legan-kun que me felicito via MP, a Shin'ya Natsuko Sasaki que me dedicó un fic muy lindo! y a Inu4Neko que tambien me felicito, saben que los amo (? (que no se entere mi novia xD okno xD)
Tambien tengo que agradecer a las personas que me dejaron review en el cap anterior, los cuales de nuevo estoy contestando por MP, es más fácil xD
Gracias a: Riux, Legan-kun, Akane Ohmuro, kyo, Danna P. Licea, Inu4Neko, rosesagae, Hanayo-san, rokuandichi96 (hahaha regresaré algún día créeme, no falta mucho xD), Nether Pastrana. Muchas gracias a todos ustedes!
Esta vez fue un OtoShie ¿Qué pareja creen que sea la próxima? Que empiecen las apuestas (? xD
Ya saben comentarios, dudas o jitomatazos, pueden dejarlo en los reviews, nos vemos luego!
Hagamos que el fandom de AnR en español crezca!
