Holi (? Jajaja ay...hasta siento vergüenza pero pues ni modos...si alguien aun me lee les dejo esta historia, que no es un drabble...es algo más larguito xD
Disclaimer: Akuma no Riddle le pertenece a Yun Kouga, si fuera mío probablemente ya me hubieran sacado de la Yuri-Hime :'u
Labios.
"¿Alguna vez has probado los labios de alguien?"
Tokaku tuvo ganas de azotar la cabeza contra la pared de la ducha, ¿Por qué aún seguía recordando esas palabras de Haru? No lo sabía, pero quería quitárselas de la mente, ella tenía que tener la mente despejada para no fallar en su objetivo que era proteger a Haru.
Salió de la ducha, se alistó y miró que Haru se había adelantado al comedor, no le preocupaba, ya que era de día, dudaba mucho que alguien se atreviera a atacarla a plena luz de día y en el comedor.
Cuando salió y cerró la puerta volteo hacia un lado y miró a la culpable de sus desgracias.
– ¡Hey Azuma! A ti también se te hizo tarde – dijo la persona mientras colocaba un Pocky en su boca, no era ni más ni menos que Sagae Haruki, por su culpa ahora se sentía tan atribulada.
– No es cosa que te importe – dijo dejando a la pelirroja con la palabra en la boca y caminó con rapidez hacia el área de comidas.
Mientras caminaba recordaba lo que había sucedido días atrás:
Había estado entrenando como de costumbre, dando vueltas por la pista que había en la escuela, como siempre, mientras Haru leía un libro y de vez en cuando le daba una sonrisa al verla pasar cerca de donde estaba.
A la cuarta vuelta, oyó los pasos de alguien más y notó que Haru ya no estaba sola, sino también Hitsugi estaba ahí y se había puesto a platicar con la peli naranja, volteó a su lado izquierdo y vio como Chitaru se incorporaba a su lado, dándole una seña con la cabeza a lo cual Tokaku solo asintió, era especie de acuerdo tácito que decía que correrían juntas.
Ya llevaban unas dos vueltas más cuando ambas decidieron parar a tomar agua mientras descansaban unos minutos, oían las pláticas de sus compañeras de cuarto en silencio, cuando escucharon otra voz.
"¡Hey chicas! ¿Qué hacen?" Todas voltearon a ver a una pelirroja en traje de deporte al igual que ellas y atrás de ella a Isuke con una cara de molestia y sueño que no podía con ellos. Las chicas las saludaron e hicieron espacio a Isuke para que sentara junto a ellas en la misma banca, mientras Haruki se acercaba a Chitaru y Azuma.
"¿Qué no ves? Corremos" dijo Tokaku sin mirarla.
"¿Correr solo por correr? Qué aburrido 3" dijo la pelirrosa mientras se miraba las uñas.
"Si, Isuke-sama tiene razón… ¿porque no mejor hacemos una carrera?" dijo sonriendo
"De ninguna manera, vamos Namatame" dijo Tokaku preparándose para correr nuevamente.
"Ara~ ¿Es que la gran Azuma tiene miedo a una simple carrera? 3" dijo Isuke con burla, la peli azul le mando una mirada asesina, pero la pelirrosa ni se inmutó, iba a contestarle algo cuando escuchó la voz de su protegida.
"¡Wow! ¿Una carrera? ¡Haru quiere ver!" entonces sus ojos rosados se posaron en los suyos con mucha emoción, Tokaku supo que había perdido ante esa mirada y que diría que sí, solo suspiró y se acercó a la pista.
Por inercia Chitaru participaría, no se quedaría atrás, todo por lucirse ante la peli azul que estaba con ella, ella se preparaba mientras de re ojo pudo ver como Isuke se levantó y se acercó a la pelirroja y le susurró algo al oído, a lo cual Haruki solo sonrió y asintió.
Hitsugi fue la encargada de dar el grito de salida, vio como Haruki corría con mucha rapidez, no quería quedar en ridículo si Haru estaba mirándola, así que se apresuró a emparejarse con ella, Haruki volteo a verla y sonrió imprimiendo más rapidez a su carrera, Tokaku podía sentir como sus piernas comenzaban a doler debido a la fuerza que estaba poniendo para alcanzar a Sagae que parecía acostumbrada a carreras de ese tipo.
Vio que la meta estaba cerca, pero de repente sintió un ligero empujón y sintió como Haruki se acercaba a ella y le sonreía entre maliciosa y divertida, eso le enojo bastante así que hizo lo mismo acercando su cuerpo al de ella para empujarla, sin querer entre los empujones les disminuía la velocidad, pero ambas no querían que ninguna avanzara, Tokaku volteo a ver hacia la meta, solo faltaban unos pasos, un empujón más y podría pasar primero, pero antes de que lo intentaran tanto como ella y la pelirroja vieron a Chitaru atravesar la meta para ganarles.
Tan metidas estaban en su pelea por ganar que se habían olvidado que Namatame corría con ellas.
La carrera entre ellas terminó, la ganadora fue recibida por una Hitsugi entusiasta que brincaba levemente e hizo inclinarse a la pelirroja para darle un beso en la mejilla lo cual hizo que se pusiera tan roja como su pelo, Haruki llego sonriente al lado de Isuke la cual miraba sus uñas con interés, Azuma casi podía jurar ver una cola en Haruki que se agitaba como si de un perrito se tratase al ver a Isuke, al parecer relacionado con lo que le había dicho al oído, Isuke la volteó a ver con desagrado y Haruki sonrió más.
"¿Estás loca, idiota? Ni si quiera ganaste, olvídalo" y comenzó a caminar hacia los edificios donde se encontraban las recámaras.
"¡Oh vamos Isuke-sama! ¡Lo prometiste!" decía Haruki mientras la seguía e Isuke se mantenía ignorándola.
La heredera del clan se sentía molesta por haberse dejado llevar por su competitividad y no darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor, ella siempre tenía que estar alerta, ¿y si de eso hubiese dependido la vida de Haru? Trato de no pensar en ello, volteó a ver a la peli naranja quien se acercó sonriendo a ella.
"Aunque Tokaku-san no haya ganado, ¡para mí siempre será la mejor!" dijo mientras la abrazaba suavemente, la peli azul estaba acostumbrada a que siempre le dijeran que era la mejor, pero viniendo de Haru se sentía tan bien y le encantaba, como le encantaba sentir la calidez que le proporcionaba el cuerpo de su protegida, sintió como el calor comenzaba a subir por su cara, suavemente se soltó de Haru y dio la media vuelta, aclaró su garganta para hablar.
"Tenemos que ir a las habitaciones para arreglarnos e ir a clases" y comenzó a andar sin saber si Haru le seguía o no.
Sus pensamientos seguían divagando pensando en que tendría que aguantar las tediosas clases de Mizorogi, suspiró, al menos ahí no tendría que estar todo el tiempo alerta, todas estaban ahí pero lo más importante, aquella enana rubia estaba ahí, quien actuaba como vigilante de que las "reglas" se cumplieran, así que no pasaría nada es lo que quería pensar, movió la cabeza apresurando el paso, tal vez una ducha de agua fría aparte de destensar sus músculos, le harían espabilar un poco, ya casi llegaba a su habitación cuando vio una escena algo peculiar y es que era a Inukai recargada en la pared mientras casi tenia a Sagae encima de ella y se besaban de una manera que parecía devorar la una a la otra.
Cosa que no le sorprendió bastante, aunque ella no era muy experta en las relaciones era sabido por comentarios que había oído en los baños de Myojo que esas dos tenían atracción una de la otra según los comentarios de Shutou, pero como era cosa que no le importó en el momento y cerró sus oídos solo para relajarse y perdió el ritmo de la conversación, pero ahora venía a su mente.
Su mirada se concentró en la forma en que sus labios se movían desesperados unos sobre los otros como intentando dominar la situación, sabía que era cosa que no le interesaba pero por alguna razón u otra no podía desprender su mirada de aquella situación, quiso apartarse pero le costaba trabajo hacerlo hasta que escuchó pasos detrás de ella que la obligaron a voltear rápidamente haciéndola sentir cómplice de la situación, lo peor fue darse cuenta que la persona que estaba detrás de ella no era nada más y nada menos que Haru, quien solo se había quedado parada mirando la escena muy sorprendida y con las mejillas encendidas de la pena.
Ella no sabía qué hacer, por un momento quiso tomar la mano de su protegida y llevársela a la habitación para evitarle ver la escena pero por otro lado por alguna razón quería quedarse mirando, por qué no lo sabía pero se sentía bien ver una escena así.
Lo que ni ella ni Haru contaban era que al sentir a dos personas muy cerca de ellas, Inukai saldría de su trance y las miraría por un momento y al sentirse descubierta empujaría a Sagae lejos de su cuerpo, la cual la miraba extrañada a lo que Inukai con un movimiento de ojos le indicó que había dos testigos más de sus actos, a lo cual Sagae solo las miró y sonrió con algo de pena, levantando la mano y rascándose la nuca, acto seguido Inukai solo rodaría los ojos y se metería a su habitación.
"Ehm…siento que hayan visto eso, si, bueno…lo siento, tengo que entrar a hablar con Isuke-sama, adiós" dijo con un movimiento de mano y desapareció detrás de la puerta tan rápido que a ninguna de las dos les dio tiempo de decir algo.
Ahora solo quedaban la peli azul e Ichinose, quienes trataban de encontrarle la explicación cada una en sus mentes, Tokaku suspiró y decidió que era inútil, así que sin decir más avanzó hacia la puerta de su habitación para entrar, dejando la puerta abierta para que Haru también lo hiciera.
Se acercó al sillón de la salita que había dentro de la habitación y acto seguido sacó su arma para desarmarla y limpiarla, bajando la guardia ya que estaban dentro de la habitación, probablemente nadie les atacaría ahí dentro, así que sus pensamientos empezaron a divagar un poco, sin querer recordó la imagen que había visto minutos atrás, a pesar de lo que había escuchado de Shutou, aun así no esperaba encontrarse aquella escena.
Y aunque su mente estuviera ocupada en sus pensamientos, aun así lograba registrar los movimientos de Haru, a la cual sintió sentarse en el otro sillón que estaba frente al de ella, la vio moverse nerviosamente, pero nunca levantó la mirada de su arma, hasta que escuchó la voz de su protegida haciendo que soltara la pistola de sus manos:
"Tokaku-san, ¿Alguna vez has probado los labios de alguien?"
La pregunta aun retumbaba en sus oídos, su mirada aún estaba en la arma que había caído en la mesita que tenía enfrente haciendo un sonido seco al golpear la madera, entonces por fin levantó la vista en su protegida, quien aún no la miraba pero tenía sus mejillas rojas, la única pregunta que estaba en su mente era:
¿Por qué le preguntaba eso ahora? Y lo peor era ¿Qué debía responder?
Abrió la boca para decir algo, pero no pudo articular palabra, lo mejor que pudo hacer y aunque era vergonzoso para un Azuma: huir.
Caminó hacía el área donde estaban las camas y poder sacar ropa del closet para meter rápidamente a la ducha a esconderse de la interrogante de Ichinose.
Azuma salió de sus recuerdos al darse cuenta que ya había llegado al salón de clases, suspiró al ver que ya estaban todas ahí y también su profesor, cosa que le indicaba que había tardado mucho en la ducha, miró con más atención y se dio cuenta que Haru ya estaba ahí también.
Suspiró nuevamente y se acercó a abrir la puerta para ver como todas volteaban a verla, excepto Haru, quien mantenía la vista fija en Mizorogi quien también había volteado a verla y con una sonrisa le decía que entrara al salón de clases.
Tokaku entró en silencio sin despegar la mirada de su protegida y fue a sentarse en el asiento que le correspondía aun mirándola, pero la peli naranja nunca volteó.
En todo el tiempo que llevaba en Myojo, solo había visto dos veces esa actitud y solo quería decir una cosa.
Haru estaba molesta con ella.
Se talló la cara con las manos, no era fácil hacer enojar a Haru, pero al parecer ella tenía una capacidad muy grande para hacerlo.
No había sido su intención de hacerla enojar, pero realmente se había quedado muy sorprendida y no había sabido que decir, así que hizo lo que su mente le dictó en ese momento, a decir verdad no era que le importara tanto la pregunta en sí, sino porque de todas las personas era Haru la que lo había dicho.
Y es que aunque ella no estuviera muy interesada en el romance, había algo que sabía y que lo tenía muy en su interior.
Ella se estaba enamorando de su protegida.
Si es que eso era lo que podía llamar amor, realmente no lo sabía, pero sabía que lo que Ichinose le provocaba nadie más lo hacía.
Y que ahora llegase y le preguntara eso, la ponía nerviosa y dentro de su aprendizaje como asesina se le había instruido que cuando hubiera una situación peligrosa lo mejor era escapar y era lo que había hecho.
Otro suspiro robado al alma.
Miró hacia adelante buscando la espalda de su protegida, quien estaba entretenida prestando atención a la clase de Mizorogi, cosa que a ella le importaba un bledo, ella solo quería encontrar la manera de arreglar las cosas con la chica que quería.
De repente algo llamó su atención robándola de su protegida, su celular comenzó a vibrar con fuerza, quería decir que había entrado un mensaje, Tokaku se tensó, normalmente solo recibía mensajes de una sola persona: Kaiba.
Con sigilo sacó su celular y lo miró, gruñendo al darse cuenta que efectivamente era Kaiba quien le había mandado el mensaje y lo abrió para leer:
「¿Qué habita dentro del hombre, pero fuera de él? 」
Otra de las preguntas estúpidas de Kaiba…no entendía porque el tipo no la podía dejar en paz y más ahora que debía encontrar una manera de como disculparse o lo que fuera con Ichinose.
Lo pensó un momento y miró al frente donde Mizorogi explicaba los diferentes elementos químicos y como si fuera una revelación la respuesta apareció ante sus ojos y rápido tecleo la respuesta y guardó el teléfono algo orgullosa que lo había resuelto rápido y no como en otras ocasiones, ahora sí tendría tiempo para ocuparse de otro tipo de interrogantes menos estúpidas.
Su teléfono volvió a vibrar con la respuesta de su jefe y cuando lo miró, tuvo unas enormes ganas de asesinar al peliblanco:
「LOL, eres buena asesina, pero también estúpida, oxígeno no es la respuesta.」
Cerró el teléfono con fuerza, no tenía ganas de lidiar con su maestro ahora mismo, tenía que buscar la manera de cómo resolver el problema en que se había metido, pero lo sabía, por más que lo pensara no había otra respuesta.
Tendría que responder la interrogante de Ichinose.
Sabía que la chica era de esas personas que aunque de manera dulce no se rendían hasta encontrar una respuesta.
Era la única manera en que podría calmar su enojo o si no sabría que la ignoraría todo el tiempo y eso era algo no deseaba, además después de todo no era tan malo aunque...si vergonzoso.
Después de todo Azuma jamás había besado a nadie.
Había sido entrenada para guardar sus emociones y sentimientos, pero desde que Haru había llegado a su vida eso estaba cambiando y le aterraba, como lo había hecho la pregunta que la peli naranja le había planteado.
Sin querer su mente se fue a aquella situación que había visto en la mañana, donde sus compañeras del cuarto siguiente se besaban como si no hubiese un porvenir, entonces su cabeza le jugó una mala pasada:
Imaginarse a ella y a Haru en la misma situación.
Tokaku tuvo ganas de azotar la cabeza contra el escritorio, mientras un tenue sonrojo surcaba su cara.
¡¿Por qué diablos tenía que imaginarse eso ahora?!
La imagen en su mente no dejaba de repetirse en su cabeza y en su interior algo le decía que no estaba tan mal.
El problema era… ¿Cómo iba a ver a Haru ahora en cuanto estuvieran a solas en su habitación?
Tuvo que pegar el rostro en el libro que tenía abierto, ¿Por qué ahora hasta sus pensamientos sonaban extraños?
Estúpidas hormonas.
Estúpida Sagae. Estúpida Inukai.
Aunque después de todo la idea de probar los labios de su protegida no sonaba tan mal.
No después de todo.
Sonrió.
Pero su sonrisa murió al darse cuenta que antes de imaginar algo así, tendría que arreglar las cosas con Ichinose y eso se veía súper complicado.
Las horas pasaron rápidamente sin que se diera cuenta, después de las clases tenían que ir a comedor, cosa que Tokaku hizo siguiendo sigilosamente a su protegida, quien no le había dirigido la palabra en todo lo que había pasado del día, ni siquiera una sonrisa.
Las cosas no iban bien, ella lo sabía, pero lo comprobó cuando de lo habitual que era siempre el que se sentaran en una mesa apartada, porque Haru sabía que a Azuma no le gustaban las conglomeraciones, ahora había decidido sentarse con Chitaru y Hitsugi, la cual observaba todo con una sonrisa que a la peli azul no le agradaba en nada.
Resignada tuvo que sentarse junto a la pelirroja teniendo de frente a su protegida, viendo como platicaba con Kirigaya mientras la ignoraba olímpicamente y Namatame buscaba como hacerle platica, cosa que le parecía gracioso ya que Chitaru no era muy platicadora, pero al parecer también se daba cuenta de la situación.
Después de esa desgastante comida, prefirió evitar ir a los baños termales, de verdad no tenía ganas de volver a repetir la situación y ahora con más gente, se dirigió a su habitación un poco hastiada del comportamiento de su compañera de cuarto, necesitaba relajarse un poco, así que se deshizo de sus armas y se sentó en el sofá de la salita echando la cabeza hacia atrás, se sentía cansada, aunque no sabía si física o mentalmente, después de todo ser la protectora de una chica que podía ser asesinada en cualquier momento era muy agotador sobre todo por el hecho de que no podía permitir que más cicatrices se formaran en el cuerpo de la peli naranja.
No podía permitir que nadie la tocara.
A menos que fuera ella.
Se levantó de golpe al darse cuenta lo que había pensado, un suspiro cansado salió de sus pulmones, de verdad que esa mujer la iba a volver loca de alguna manera u otra.
Lentamente volvió a recargarse en el sofá aún más cansada de lo que ya estaba, simplemente esta situación ya la estaba rebasando, cerró los ojos con fuerza.
Para sentir como un par de manos tomaban suavemente la parte trasera de su cabeza y abrió los ojos rápidamente para ver aquel rostro que tanto le gustaba con una dulce sonrisa y que fue un bálsamo para su corazón verla sonreír de nuevo.
– Haru…– Fue lo único que pudo pronunciar, haciendo sonreír más a la peli naranja, Tokaku decidió levantarse del sofá y rodearlo para quedar de frente con Ichinose, sentía que se tenía que disculpar – Haru yo…– pero de repente fue callada con un dedo que le pedía que hiciera silencio, a lo cual la poderosa Azuma obedeció.
– Tokaku-san…antes de que digas cualquier cosa, yo quiero decirte algo…– dijo la peli naranja sonriendo suavemente y con un poco de nerviosismo, a lo que Tokaku asintió y la miró directamente a los ojos – yo… ¡lo siento Tokaku-san! No debí haberme enojado, no tenía porque… ¡sientohaberhechounapreguntatanpersonal! – dijo cerrando los ojos con fuerza y sintiendo como algo caliente subía por su rostro, a lo que Tokaku se quedó algo sorprendida para después procesar lo que había dicho su protegida y sin querer soltó una ligera carcajada, cosa que hizo que la peli naranja abriera los ojos sorprendida y viera en la peli azul una sonrisa suave, pero sobre todo que tomara sus manos, cosa que le hizo sorprenderse más.
– Ichinose…– dijo Azuma para después negar con la cabeza – Haru…no tienes por qué disculparte…– dijo mirándola a los ojos, haciendo que la peli naranja sonriera– si no te conteste en aquel momento fue…– dijo y bajó la cabeza, haciendo una pausa para encontrar valor, el mismo valor que tenía para tomar un arma o de golpear a alguien, ese mismo valor para decir lo que llevaba por dentro y para dejar que sus sentimientos se volvieran actos – fue porque no supe que responder, pero sé que ahora puedo hacerlo – expresó para después mirar a los sorprendidos ojos de su compañera de habitación, acto seguido acercó sus labios con los de la chica.
Besándola.
Esa era su respuesta.
La cual Haru aceptó gustosa, porque Azuma no era la única que después de haber visto la escena entre Isuke y Haruki se había imaginado una escena donde ella y su protectora eran las protagonistas, cosa que había suscitado aquella pregunta que tanto le había dolido que Tokaku no respondiera y aunque fuera algo infantil había hecho que la ignorara todo el día.
Ahora sus labios disfrutaban de las suaves caricias de los labios de la peli azul, quien también se sentía tan bien besando de aquella chica que amaba.
¿Por qué para que negarlo ya?
Amor era lo que sentía por ella.
Amor.
Al pensarlo, se dio cuenta que ya tenía la respuesta correcta a la pregunta de Kaiba.
Expresaría su amor a través de sus labios a la chica que la había enamorado.
Y bueno este fue el drabble que dejo de ser drabble (? Jajaja okya. La verdad es...que era un drabble pero se me fue de las manos pero no lo quería publicar por separado, así que decidí hacerlo aquí y además es una especie de disculpa por haberme tardado tanto tiempo u.u
No es que me quiera safar de la situación con una excusa fácil, pero en todo el año he vivido un montón de cosas en mi vida personal que me han dejado sin ganas de escribir nada, si antes era por flojera, ahora se los aseguro que no. Aunque espero poder seguir aquí y seguir con esto que me gusta tanto.
Aunque si tienen que agradecerle a alguien de esta actualización es a Inucchi xDDD que me jaló las orejas para que actualizaramos el mismo día.
Bueno, no quiero extenderme mucho.
*Edit: Quiero decir que este cap es re-subido, ¿por qué?...bueno, normalmente subo mis historias con mi computadora, pero esta vez no la tenía disponible y quise hacerlo desde el celular, el punto es que Chrome me hizo la gracia y pues me cambió el texto al "traducirlo" al español, cuando ya está en español! xD Recibí un review de un Guest y antes de ofenderme me pregunté porque me había dicho eso, hasta que volví a releer el capítulo ya subido y me morí de risa al darme cuenta, gracias Guest! Si algo así vuelve a pasar, por favor díganmelo por privado o en reviews porque no me doy cuenta de mis torpezas xDDD
Esto fue un TokaHaru obviamente, ¿cual creen que sea la próxima pareja? Hagan sus apuestas.
Y no lo olviden, cualquier cosa pueden dejar un review, los estaré leyendo :3
Qué el fandom de Akuma no Riddle sea eterno!
