Hola! Hace mucho tiempo que no me paso por aquí, pero bueno quería dejarles esto. Espero que les guste :3
Tabaco
Los sonidos de los tacones resonaban por los pasillos vacíos de Myojo, Isuke caminaba lentamente disfrutando el poco viento que hacía en aquella noche calurosa, apresuró el paso para poder llegar rápidamente a su destino.
La azotea de la escuela.
Lugar que le gustaba por la sensación de frescura y el ambiente de soledad que le permitía fumar sin que nadie se escandalizara porque alguien tan joven tuviera un vicio, subió los escalones rápidamente para llegar hacía la puerta, pero hubo un detalle que llamó su atención poderosamente.
La puerta estaba abierta, quería decir que había alguien más ahí.
Isuke se lo pensó unos segundos, tal vez era mala idea entrar, pero sus ganas de fumar eran mayores, así que pensó que si hubiera alguien con su presencia y tal vez un par de gritos le harían esfumarse.
Así que sigilosamente entró y vio la silueta de la persona para descubrir que era una de sus compañeras de habitación.
Pero su sorpresa fue grande cuando observó que aquella persona sacaba algo de su bolsillo y pudo ver como la luz de un fuego chispeante se encendía bajo la oscura noche.
Ahora entendía porque Haruki salía todas las noches de la habitación cuando pensaba que estaba dormida.
Nunca pensó verla fumando, hasta en ese momento que vio como el humo del cigarrillo salía de su boca.
No es que fuera algo raro que alguien fumara, pero sí de Sagae que era una persona deportista, además era normal verla con un Pocky en la boca no con un cigarrillo, pero aunque no lo dijera podía entender por la presión que pasaba, según había escuchado alguna vez, ella tenía muchos hermanos, razón que la había impulsado a entrar a ese juego sucio e intentar ganar.
Mientras ella disfrutaba de fumar, Haruki parecía que lo hacía por tener un escape a su realidad.
Eso no le gustaba para nada, no es que fuera su asunto, pero es que no le agradaba saber que alguien como Haruki necesitaba del tabaco para olvidarse de sus problemas.
– Ara~ ¿Qué diría Namatame si te viera echándote a perder los pulmones con esa cosa? – dijo caminado hacía Haruki, quien al verla sintió aspirar más humo que esperaba y tosió tratando de despejar su garganta.
– I-Isuke-sama – dijo con la garganta apretada – ¡¿qué haces aquí?! – completó su frase, tirando el cigarrillo y apagándolo con el pie.
– Salí a espiarte para ver donde ibas todas las noches – mintió viendo la expresión de sorpresa de Haruki al oír aquellas palabras de aquella chica – pero no me esperé encontrarte fumando – dijo recargándose en la pequeña barda que rodeaba la azotea.
– B-Bueno…realmente no esperé eso…eso quiere decir que no le soy tan desagradable a Isuke-sama – dijo poniéndose una mano en la nuca mostrando su nerviosismo.
– No te he matado aún, ¿no es suficiente? – dijo mientras se acercaba a Haruki, para tomar de su mano la cajetilla de cigarrillos, los revisó y se dio cuenta que no conocía la marca, pero aun así tomo uno y se lo llevó a la boca, mirando a Haruki, quien aún sorprendida de que Isuke también fumara, de manera torpe le ofreció fuego para encender su cigarrillo.
Solo se quedó mirando como aquella hermosa mujer daba una calada profunda mientras miraba a las difusas luces de la ciudad que se podían observar a lo lejos, para después verla sacar el humo con una mueca de disgusto.
– ¿Qué pasa Isuke-sama? – dijo al ver que Isuke miraba de nuevo la cajetilla que le había quitado anteriormente y la miraba con enojo.
– ¿Cómo puedes fumar esta porquería? – dijo apagando el cigarro y tirándolo, imitando la acción anterior de Haruki, lo apagó con la punta de su bota – ¿No había algo más barato? – dijo aventándole el paquete de cigarrillos a la pelirroja.
– Lo siento, lo siento – exclamó Haruki sonriendo – es para lo único que me alcanza, no puedo tener vicios tan caros – dijo riendo suavemente – es lo que hay – expresó tomando un nuevo cigarrillo de la cajetilla y llevarlo a su boca, pero una mano se lo impidió quitándoselo de la mano y aventándolo hacia el vacío – ¡Oye Isuke-sama! Era el último que tenía… – dijo viendo como Haruki ponía cara de tristeza, haciéndola rodar los ojos.
– Ya, no te quejes, esa porquería te iba a matar antes que Isuke~ 3 – dijo mientras de que del bolsillo de su falda sacó una cajetilla de su marca favorita, sacando un cigarrillo y ofreciéndole la caja a Haruki, quien sorprendida aceptó la nicotina que le ofrecía la mortal diva.
– Gracias Isuke-sama – dijo encendiéndolo y dándole una calada profunda, dándose cuenta que a comparación del suyo, este tenía un sabor más fino y además un toque mentolado, dándose cuenta lo buenos que eran a comparación de los suyos, le pasó la cajetilla a Isuke, quien le sonrió, tomando la cajetilla y metiéndola en su bolsillo nuevamente.
Un agradable silencio con olor a tabaco las acompaño mientras seguían contemplando las luces que les daba la gran ciudad.
Días después Isuke pudo ver como Haruki terminaba su rutina de ejercicios, dándose un baño, cosa que a la pelirosa le pareció extraño.
– Ara~ ¿Vas a escaparte a fumar de nuevo? – dijo con una sonrisa, viéndola desde su cama – ¿quieres que te acompañe?~ – Haruki volteó a verla y sonrió, aunque se dio cuenta que esa sonrisa no era las de siempre, sino una más fría.
– Quisiera pero no…– volteó de nuevo hacía donde tenía sus cosas y sacó sus protectores de brazos y sus hilos de acero – ¿Sabes Isuke? Una de las cosas que me gusta del cigarrillo es su humo – dijo sin verla, Isuke se extrañó que no usara el honorifico de siempre con ella, pero cuando comenzó a ponerse los protectores empezó a tener sentido.
– ¿Por qué? – dijo levantándose de la cama y caminando unos pasos, para quedarse detrás de ella y entonces pudo notar la carta de advertencia, eso solo significaba que Haruki estaba lista para su intento de asesinato contra Haru.
– Por qué el humo cuando sale del cigarrillo flota, dando giros, formando figuras y al final es libre…– dijo sintiendo la presencia de Inukai cerca de ella – Ojalá no tuviera tantas responsabilidades, ojalá pudiera por fin ser como ese humo – dijo terminado de ajustar aquellos protectores.
– Que estupideces dices – expresó Isuke, enojándose, no sabía si con Haruki o con ella misma, caminó hacía el sillón para sentarse y no mirarla más – solo mata a lo que te estorba y podrás ser libre – dijo mirándose las uñas para evitar mirar a la pelirroja.
– Eso es lo que haré Isuke-sama – dijo en su tono de voz habitual, robándole una corta mirada a Isuke, quien pudo ver la sonrisa de siempre en la idiota de su compañera de cuarto, quien se estiró y después de oír como sus huesos tronaban, caminó hacía la puerta, abriéndola para salir, pero antes se detuvo y sin mirar atrás exclamó – Isuke… ¿crees que podremos fumar un cigarrillo después de que esto termine?
– Por supuesto idiota, pero no olvides que soy Isuke-sama para ti~ 3 – dijo Isuke mirándola como abría la puerta y partía.
Isuke entró a clase y miró el florero que había sido dejado en el escritorio de Haruki, un ramo de Verbenas adornándolo, eso solo significaba una cosa: Haruki había fallado la misión.
Haruki ya no iba a volver.
Las chicas fueron llegando a clases e Isuke se dio cuenta que no tenía ganas de fingir otro día de aburridas clases y decidió regresar a su habitación.
La cual ahora parecía vacía sin el ruido habitual que hacía Haruki, quien de alguna manera parecía animar la aburrida vida de la pelirosa, de muchas maneras, desde despertarla para ir a clases hasta pelar algo de fruta para picar mientras se pintaban las uñas, o simplemente ver como entrenaba de manera diaria.
Ahora estaría sola en aquella enorme habitación, aunque no era algo que le molestaba, porque después de todo era una asesina y estaba acostumbrada a la soledad de la profesión.
Pero algo en su interior le molestaba.
Y era el hecho de que jamás podría volver a ver a Haruki.
Aquella persona que a pesar de su carácter, había estado con ella y para ella en aquella corta estancia en la academia.
La extrañaba, no había duda, pero tenía que acostumbrarse como había pasado con otras personas que habían significado algo en su vida.
Caminó hacía su cama, acostándose en ella, pero aunque quisiera dormir no podía, desde el día anterior no había pegado un ojo, esperando que Sagae regresara, cosa que no pasó. Se había quedado dormida 5 minutos antes de que el despertador de la pelirroja sonara avisando que ya era hora de ir a clase, levantándose y revisando si ya había regresado pero nada.
Se levantó para arreglarse e ir a clase, solo para ver aquel florero.
Sacudió la cabeza, necesitaba hacer algo de manera urgente para no seguir pensando en ello.
Dio la vuelta para mirar la cama de Haruki y sin darse cuenta su propio cuerpo se movió para irse a acostar a la que era cama de Sagae.
No sabía porque lo hacía, pero no quería pensar en nada en ese momento, solo deseaba descansar un poco, ya después pensaría en algo más.
Estaba a punto de conciliar el sueño, cuando el despertador sonó ruidosamente enojándola, entonces recordó que aquella era una alarma extra que Haruki ponía por si ella se dormía de nuevo y para que no faltase a clase.
Con fastidio y con más sentimientos pesando en corazón, se estiró para apagar el aparato y meterlo al cajón del buró que pertenecía a Haruki en su estancia en la academia.
Pero al poner el despertador, su mano tocó algo, llamando la atención al sentir la textura, así que se levantó a mirar que era.
Una cajetilla sellada de aquellos cigarrillos de aquella marca barata que Haruki le dio aquella vez.
"Isuke… ¿crees que podremos fumar un cigarrillo después de que esto termine?"
– Idiota…– dijo intentando no dejar de salir las lágrimas que estaban a punto de salir – no regresaste a cumplir lo que dijiste… – dijo tomando la cajetilla y caminó hacia el cesto de la basura para botarlos, pero se quedó parada a medio camino, con otra idea en su mente, regresó a sentarse en su cama, abrió la cajetilla y tomo uno para encenderlo.
Aspiró el humo proveniente del cigarrillo, el cual comenzó a impregnar la habitación, dándose cuenta que ese aroma que ahora se había quedado tan impregnado en su mente, le recordaría a Haruki.
Aquel olor del humo de aquella marca barata le recordaría a la persona que la había querido, de la misma manera que ella también había querido, porque aunque Sagae no se lo dijera se lo había demostrado de muchas formas.
Ahora no la vería más.
– Ara~ Estúpido cigarrillo barato, me estás haciendo llorar – dijo sintiendo una lagrima caer, que limpió con rudeza, a la vez que sonrió con ironía – si alguna vez vuelvo a ver a esa idiota, se lo diré – dijo mientras le daba otra calada y veía como el humo del tabaco salía de su boca, hasta formar pequeños aros, que al final se deshacían, para al final terminar siendo libre.
Tal como Haruki había dicho.
Hola de nuevo!
SÍ pudiera disculparme lo haría, pero siempre digo lo mismo. Ha pasado mucho tiempo de escribir algo y sinceramente no me había sentido con ganas de escribir nada. En la vida de las personas hay muchos cambios y no se está preparado para ellos, los cuales a veces no te dejan energía para algo más.
Cuando alcanzas cierto equilibrio, tienes más tiempo para hacer más cosas y bueno saque un poco de energía. Así que decidí publicar esto.Amo el HarukixIsuke, se que suena raro verlas fumando, lo sé, pero se me hizo una idea interesante y salió esto.
Espero que les guste.No sé cuándo vuelva a escribir algo, pero espero que sea pronto.
Hasta entonces nos vemos :3
Qué el fandom de AnR no muera!
