Starlight

Capítulo 5: Evan Edroch (Ha llegado un monstruo II)

[...]

«¿Difícil dijiste? Tardé dos años en materializar mi primer bang después de aprender a controlar el shinsu. Y, aún así, me decían que era un genio.

Pero tú, señor Bam, sólo llevas dos semanas aprendiendo el shinsu y ya has logrado materializarlo y controlarlo.

¿Cómo debería llamarte entonces? ¿Superdotado? ¿Rey de los genios?»

Lo Po Bia Ren en el capítulo 36, traducción oficial de LINE Webtoon.

(...)

Lady Yuri no entiende el peso de las palabras de Kurdan.

Si un ranker ve sus movimientos limitados por la densidad del shinsu en que habitan las anguilas de armadura blanca en plena época de desove y crianza ¿Qué esperanza queda para regulares novatos del segundo piso? Evan conoce esta respuesta tanto como Kurdan.

En el peor de los casos sus cuerpos serían aplastados y deformados, en el mejor morirían asfixiados

Y sin embargo, ese niño corrió.

Evan tenía tal semblante sombrío que ni siquiera Mora Azul se atrevió a perturbar su silencio.

El guía de clase A acaba de darse cuenta que por esa razón Lady Yuri parece tan feliz. Terribles noticias para él, tan devastadoras y al mismo tiempo deseaba golpear su cabeza contra la pared más cercana.

¿No es este un resultado predecible? Lo es, solo se había negado a aceptarlo.

Evan no sabía qué era exactamente, pero había algo en Bam que atraía a las personas, reconocía esa peligrosa carisma que permitió a Urek Mazino crear al grupo del Árbol Sagrado.

Un escalofrío recorrió a Evan Edroch.

Pentaminum asesinó a los mejores rankers de Jahad, aún se discute si Enryu puede crear vida con el shinsu, la legendaria y abominable fuerza de Urek Mazino y entonces, este niño que logra encender el poder de la Marzo Negro, un arma de ignición que se supone únicamente obedece a la sangre Jahad.

Evan quiere correr y escoger el camino opuesto a Bam, pero no puede, su cabeza y la de Lady Yuri rodarán si no recuperan a Marzo Negro. Y, como guía, es una ilusión tonta.

Los guías muestran los caminos a los capaces. Pero también ellos tienen un punto ciego en esa visión suya bendecida por la mismísima torre: los irregulares.

Ellos que vienen de otro mundo y escapan de las reglas de la torre. Evan nunca sabrá si el camino que recorre terminará cruzándose con el de ese niño.

O debería decir, si él se cruzará en su camino.

Los irregulares son así, sin sentido de la dirección a parte de sus propios deseos, desatan el caos.

Es un pensamiento aterrador lo que haría un irregular si contara con la ayuda de un guía.

(Entre un camino desconocido y los preestablecidos ¿Puedes imaginar el poder de construir uno totalmente nuevo y diferente a los anteriores?)

Evan esconde esta peligrosa línea de pensamientos hasta que el mal augurio regresa.

¿Qué hace una guía en el piso de Evankhell?

(El mal augurio se cumple, pero todavía no lo sabe.)