Capítulo 1

La primavera es una estación perfecta para celebrar eventos al aire libre; el clima fresco y el intenso azul del cielo anima a las personas a contemplar la belleza y el delicioso aroma de las flores. En la ciudad de Konoha es muy común que las parejas celebren su casamiento en dicha época, ya que las posibilidades de lluvia eran bajas y para las novias era una experiencia de ensueño tener su recepción en un jardín lleno de pétalos de cerezos danzando en el aire.

En una de las vías más concurridas de Konoha, se notaba cómo las personas se emocionaron al ver pasar un carro negro, cuyos vidrios estaban polarizados por lo que era difícil reconocer a las personas dentro. El vehículo estaba decorado con flores blancas, dando a entender que una novia se dirige al altar.

—¡Que viva la novia!—Gritó una vendedora de comida ambulante.

—¡Te deseo un feliz matrimonio!—La novia sonrió falsamente al escuchar esos comentarios.

La novia era Sakura Haruno; una hermosa mujer de 26 años de cabello color rosado, tez blanca y ojos verdes. Ella estaba en camino a la iglesia para contraer matrimonio con su mejor amigo Naruto Uzumaki, con quien ha mantenido un noviazgo de 8 años y en consecuencia era normal y esperado que decidiera llevar su relación al siguiente nivel. Sin embargo, Sakura no parecía la típica novia emocionada, a pesar de que toda la organización cumplía sus expectativas y que en definitiva se podría considerar la boda más esperada del año.

—Ya estamos llegando hija—Informó Kizashi el padre de Sakura, el cual conducía el carro.

—Eso veo—Respondió la pelirrosa con poco entusiasmo.

—Ay hija, puedo notar que estás nerviosa —Esta vez habló Mebuki la madre de Sakura, —Relájate—Giró su cabeza para ver el rostro de su hija y sonreirle, de igual forma Sakura le sonrió para no seguir preocupándola.


La pelirrosa sacó su teléfono del bolsillo para escribirle a sus dos mejores amigas:

Sakura: Hola chicas, ya estoy llegando...necesito que me esperen en la entrada de la iglesia.

Ino: ¿Y eso?

Sakura: Solo haganlo...por favor.

Tenten: Está bien...


Luego de leer la respuesta de su amiga, guardó nuevamente su teléfono y dirigió su mirada hacia la ventana para percatarse de que ya había llegado al tan esperado lugar, la joven de ojos esmeraldas respiró profundamente y acto seguido se dispuso a abrir la puerta para encontrarse con sus dos hermosas amigas; una era rubia de ojos azules y la otra era una morena de ojos cafés. Ambas chicas la ayudaron a salir del carro y la recibieron con un caluroso abrazo.

—¡Que bella estás, frentona!—Exclamó su amiga Ino, escaneando todo su atuendo.

—¡Me encanta tu maquillaje!—Dijo Tenten, la cual no dejaba de detallar el rostro de su amiga. Para ellas no era común ver a Sakura con maquillaje ya ella siempre se ha sentido a gusto con su cara al natural, pero para la ocasión optó por un maquillaje natural y romántico, el cual se caracteriza por el uso de colores neutrales y rosáceos, resaltando sus facciones en vez de cambiarlas.

—Gracias chicas—Respondió a secas la novia.

—¿Qué pasa Saku..—La rubia fui interrumpida por el padre de Sakura.

—Sakura, es hora de entrar—Dijo Kizashi ofreciendo su brazo para llevarla al altar.

—Papá, ¿podrías darme cinco minutos? Necesito hablar con Ino y Tenten...a solas—Su padre asintió y entró a la iglesia junto a su esposa.

—Sakura…¿Qué está pasando?—Preguntó Ino.

La joven suspiró y durante unos segundos se quedó en silencio, dudando si era buena idea lo que iba a decir

—Chicas, es que no estoy segura de seguir con el matrimonio.

—¡¿Qué?!—gritaron las dos chicas al unísono.

—Creo que Naruto me está siendo infiel.

—¡No lo puedo creer! ¿Sabes con quién te está engañando?—Preguntó la rubia.

—Con Hinata—Tenten se tapó la boca para evitar gritar de la sorpresa, y es que ella conoce muy bien a Hinata ya que es la prima de su esposo, y ve inconcebible imaginarla siendo una rompehogares.

—¿Estás segura, Sakura?

—Estoy un 90% segura, Tenten—Respondió la ojijade con seguridad, —Creo que todo comenzó cuando Naruto empezó a trabajar con los Hyuga como asesor legal. Siendo sincera nunca vi nada sospechoso, pero una vez fui a Hyuga Inc. para sorprenderlo con un bento y lo encontré en la cafetería almorzando con ella.

—Ay frentona, ¿Desde cuando almorzar con un amigo del sexo opuesto es infidelidad?—Preguntó la ojiazul.

—¡Déjame continuar, cerda!—Exclamó Sakura para luego disculparse y proseguir con la historia —Sé que a simple viste no es nada malo, pero noté que Naruto tenía una expresión que nunca había visto antes, la forma cómo la miraba y le sonreía era tan genuina y dulce...Siento que ni siquiera a mi me ha mirado de esa manera.

—Sakura, todos siempre hemos sabido que Naruto era el amor platónico de Hinata, pero la conozco muy bien...Ella sería incapaz de ser cómplice de una infidelidad. No quiero sonar imparcial pero no será más bien que por los mismos nervios del matrimonio estás viendo cosas donde no las hay.

Sakura se encogió al saber que sería imposible que Tenten le creyera, entonces supo que no valdría la pena convencerla, así que sin más, se giró para dejarlas y entrar a la iglesia. Ino la detuvo para darle un último consejo.

—Frentona, tu sabes que yo no creo en el amor...pero tampoco me atrevería a decirte que detengas la boda porque te conozco y eres una romántica empedernida.—Posó sus manos en los hombros de la pelirrosa y la miró directamente a los ojos —Lo único que te aconsejo es que sigas tus instintos y te preguntes qué es lo que realmente deseas...Independientemente de tu decisión Tenten y yo te apoyaremos.

—Gracias— agradeció su apoyo para luego acercarse a su padre y empezar la ceremonia.

Los músicos empezaron a tocar la marcha nupcial dando comienzo la celebración, Sakura caminaba con su padre hacía el altar y sentía que esos segundos eran minutos en su cabeza. Se sentía inestable mentalmente, y tampoco le ayudaba el hecho de ser el centro de atención, era abrumador sentir la mirada de cientos de personas. Pero esa era una de las consecuencias de comprometerse con una persona de una familia prestigiosa, inevitablemente la fiesta sería grande.

La música dejó de sonar y en un abrir y cerrar de ojos Sakura estaba al frente de Naruto, sin duda él era un hombre muy apuesto; alto y rubio de ojos color zafiro. Él tenía puesto un esmoquin color azul oscuro con un adorno de flores de cerezo en la solapa.

—¡Sakura-chan, estás hermosa! —Exclamó su prometido casi sin aliento.

Sakura llevaba un vestido de mangas largas, la tela era satinada y lisa, no tenía ningún detalle de pedrería. El vestido era sencillo y no muy revelador, a excepción de la espalda el cual tenía un prominente escote pero que se cubría con una capa de tela de encaje con un poco de transparencia.

—Gracias Naruto, tu también estás guapo.

Luego de ese pequeño intercambio de halagos, el sacerdote empezó a dar sus palabras sobre el sagrado sacramento hasta que la pelirrosa lo interrumpe.

—Lo siento padre, pero Necesito hablar a solas con Naruto.

—Pero acabamos de empezar la ceremonia—Respondió el sacerdote.

—¡Lo sé! Pero es muy importante—Alzó la voz causando que todos los invitados empezaran a murmurar.

Naruto supo que era urgente al notar la seriedad y desesperación en la voz de su novia, así que se disculpó con el sacerdote inclinando su cabeza, y luego prosiguió a tomar la mano de Sakura para guiarla a la sacristía.

—¿Qué sucede, Sakura-chan?—Preguntó el rubio con un tono de preocupación.

—Naruto, necesito que me digas la verdad…¿Te estás acostando con Hinata?

—¡¿A qué viene eso?!

—No me respondas con otra pregunta…¡Confiésalo!—Poco a poco la pelirrosa fue alzando el volumen de su voz.

—Claro que no me estoy acostando con Hinata…¿Por qué estás pensando eso?—Contestó rascándose la cabeza lo cual era señal de que estaba nervioso. Sakura entendía muy bien el lenguaje corporal de su prometido.

—Porque no soy tonta Naruto, sé que desde que empezaste a trabajar para los Hyugas te has acercado mucho a Hinata. Nunca te lo dije pero una vez iba a sorprenderte con un bento y vi que estabas almorzando con ella y no tiene nada de malo en absoluto, pero noté una gran química entre ustedes, la forma como la mirabas decía "amor"...¿Después de lo que te digo vas a negarme que no tienes nada con ella?—Preguntó agarrando con rabia el cuello de su traje.


Naruto empezó a recordar una conversación que tuvo con Hinata hace un par de meses en la que ambos se encontraban solos en la oficina de ella.

—Naruto-kun...quiero disculparme pero no puedo asistir a tu boda—dijo la peliazul devolviendo la tarjeta de invitación.

—¿Eh? ¿Por qué Hinata? —Cuestionó muy confundido.

—No puedo explicarte —Giró su cuerpo para no mirarlo a la cara.

—¿Qué pasa Hinata? Puedes contarme lo que sea —Posó sus manos en sus hombros para encararla.

Hinata estaba cansada y frustrada de no ser capaz de expresar sus sentimientos pero sabía que no tenía sentido hacerlo cuando el amor de su vida ya había tomado la decisión de formar una familia con Sakura. La peliazul siempre ha tenido un gran corazón y para ella lo más importante era que Naruto fuera feliz, no obstante eso no significa que fuera inmune al dolor, era consciente de que ir a la boda sería como echarle sal a la herida.

Toda su vida la ha pasado huyendo, nunca ha sido capaz de afrontar diferentes situaciones como manifestarle a sus padres sus deseos de no ser parte del negocio familiar o declarar su amor. Sabía que abrirse emocionalmente podría ser una carga para Naruto pero tal vez lo que ella necesitaba era desahogarse para llegar a un cierre y seguir adelante con su vida.

—No quiero ir a tu matrimonio porque te amo, Naruto-kun.

—¿Eh? Creo que escuché mal ¿Puedes repetirlo?

—Siempre he estado enamorada de ti. Desde la secundaria pero nunca me atreví a decírtelo porque sabía que te gustaba Sakura. Y aunque deseo tu felicidad no puedo evitar sentir celos al verte en el altar con otra mujer.—Su corazón latía a mil, era la primera vez que lograba exteriorizar sus pensamientos y era abrumador pero a la vez muy liberador.

Para Naruto era toda una sorpresa escuchar una declaración amorosa, pero lo que nunca se esperó es que su corazón se sobresaltara y no eran nervios, más bien una sensación cálida, similar a lo que sintió hace mucho tiempo con Sakura. El rubio necesitaba entender sus emociones y de manera impulsiva acercó sus labios a los de la peliazul.

—No—Dijo Hinata girando su rostro —Eso no está bien.

—Tienes razón—Respondió con cierto dolor en su voz —Lo siento —Dicho esto se retiró de la oficina. Dejando sola a la Hyuga, la cual cayó en llanto al saber que nadie la vería. Pero sin saberlo Naruto estaba detrás de la puerta escuchando sus sollozos, y nuevamente sintió un nudo en su pecho.


—Sakura-chan, te juro que no me acuesto con Hinata...Pero para serte sincero no sé lo que me pasa, me siento tan libre y relajado cuando estoy con ella, y pensé que solo era una fase pero cuando me confesó sus sentimientos en verdad quedé muy confundido—La ojijade soltó el agarre y desvió su mirada.

—¿Por qué no me dijiste antes?

—¿Cómo voy a decirte esto a estas alturas de la vida? No sería un hombre si no cumplo mis promesas y yo prometí que siempre te cuida...—No pudo completar su frase porque Sakura le propinó una bofetada.

—¡No me vengas con esa mierda!—Gritó con lágrimas en sus ojos —Yo quiero un matrimonio basado en amor y honestidad.

—Pero nos queremos mucho—Respondió el Uzumaki intentando disipar el ardor de su mejilla.

—No nos sigamos engañando Naruto, tenemos una gran amistad...pero no hay pasión. —El ojiazul no supo responder porque en el fondo su prometida tenía razón. Disfrutaba pasar tiempo con ella pero algo les faltaba.

—Agradezco que siempre has querido cuidarme pero no tienes que seguir con esa carga —Dijo mientras intentaba limpiar la humedad de sus ojos.

—¿Entonces quieres cancelar el matrimonio?

—Sí —Asintió sacando el teléfono de su bolsillo —No te preocupes, voy a estar bien —Expresó con un tono muy tranquilo mientras texteaba en su móvil.

—Siento que lo nuestro no funcionara Sakura-chan—Dijo abrazando a la pelirrosa. Ella se aferró a su abrazo y sin controlarlo su ojos se volvieron a inundar de lágrimas. El rubio la consolaba acariciando su cabello y así se mantuvieron durante varios minutos hasta que ella se calmara.

—Bueno...supongo que debemos salir a dar el anuncio.


En la parroquia solo se podían escuchar susurros, hasta que vieron que la pareja salió.

—Buenas tardes a todos, Naruto y yo queremos agradecerles por el tiempo que se tomaron para hacer parte de esta celebración. Pero hemos decidido que lo mejor es que sigamos por caminos diferentes—La reacción de las personas no se hizo esperar y los murmullos se hicieron audibles.

—Disculpenos por todos los inconvenientes. Nos aseguraremos de devolver todos los regalos.—Dijo esta vez el rubio inclinando su cuerpo hacia adelante como señal de disculpas. Acto seguido la pelirrosa imitó la acción.

—¿Pero qué significa esto, Naruto?—Preguntó exaltada Kushina Uzumaki, la madre de Naruto.

—Luego te explico mamá.

Muchas personas se levantaron molestas y dejaron el lugar sin despedirse, otras se acercaron solo para decir un "lo siento", lo cual era lo mejor para la ex pareja ya que no estaban preparados para dar explicaciones. Los padres de Sakura también se aproximaron pero ella no se sentía capaz de darles la cara, así que sin pensarlo empezó a dirigirse a la salida lo más rápido posible.

—Sakura, ¿A donde vas? —Preguntó Mebuki

—Lo siento mamá, necesito aire.

Los señores Haruno querían detenerla pero eran conscientes que sería imposible por su edad, así que dejaron que sus mejores amigas la alcanzaran.

—¡Espera frentona!— La rubia dejó de correr cuando vio que la pelirrosa se detuvo en la entrada de la iglesia. No entendía lo que sucedía hasta que vio a una chica de cabello largo de color azul oscuro.

—¿Hinata?

—¿Qué haces aquí?—Preguntó esta vez Neji acercándose a ella junto a Tenten.

—Yo la llamé—Respondió Sakura—Naruto está adentro—Hinata asintió y entró a la iglesia para encontrarse con el Uzumaki, dejando a todos desconcertados menos a la pelirrosa.

—Chicas, necesito de su compañía—Dijo la ojijade de manera seria e inexpresiva.

Ambas chicas asintieron —Neji, ¿Puedes traer el carro?—Le susurró Tenten a su esposo.

El Hyuga se dispuso a traer el carro para llevarlas al apartamento, entendía que Sakura desearía desahogarse con las chicas. Después de pocos minutos llegó a la entrada de la iglesia en un vehículo color blanco, Tenten e Ino ayudaron a Sakura a entrar y luego la rubia entró para sentarse a su lado, mientras que Tenten se ubicó en el puesto del copiloto.

El silencio era incómodo, lo único audible era el motor. Sakura observaba fijamente las calles de Konoha reconociendo el camino hacía donde las llevaba Neji.

—Disculpa Neji, pero no quiero llegar a mi apartamento.

—Oh...asumí que querrías estar allá ¿A dónde quieres ir?

—Llévame a cualquier bar.

—¡Espera Sakura! ¿Pretendes ir a un bar así? Por lo menos pasemos por tu apartamento para que te cambies.—Dijo la Yamanaka.

—Además apenas son las 3 de la tarde —Comentó esta vez Tenten.

—Eso significa que ya comenzó el 2x1 en Midori's—Dijo la pelirrosa con un tono cínico, causando que sus dos amigas suspiraran con decepción, intentar convencer a Sakura era una misión imposible ya que su terquedad no tenía límites.


Neji las llevó al mencionado bar, el cual está ubicado en una zona de entretenimiento nocturno. A pesar de no ser de noche muchos bares abrían desde las 1 pm, aprovechando que muchas personas querían comer o tomar para relajarse después de la jornada laboral.

Al entrar al bar las tres amigas notaron como todas eran el centro de atención. Sakura ignoró la gente a su alrededor y buscó un asiento. Ino y Tenten la siguieron y llamaron a un mesero para que las atendieran. La pelirrosa notó como él estaba extrañado de ver a una novia en un bar, así que rápidamente ordenó comida y la primera tanda de cócteles.

—¿¡Ahora si nos puedes decir qué carajos pasó!?—Preguntó la rubia.

—Naruto ya no me ama de la misma manera, entonces decidí dejarlo—Tenten se tapó la boca de la sorpresa.

—Aquí están sus bebidas—Comentó el mesero sirviendo los cócteles y ofreciéndoles una gran sonrisa. Las 3 tomaron un sorbo, disfrutando del dulce sabor.

—¿Entonces si es cierto que Hinata se estaba acostando con Naruto? ¡Vaya traidora!

—¡No Ino! Ciertamente Naruto empezó a desarrollar sentimientos por Hinata, pero ella nunca intentó seducirlo así que no la llames traidora. De hecho yo soy la traidora porque acepté salir con él sabiendo que siempre estuvo enamorada de él. —Sakura siguió tomando su cóctel, más rápido de normal consiguiendo que el alcohol surgiera efecto, empezando a perder filtros en el habla.

Sakura se confió al pensar que los cócteles no le harían nada al sentirlos tan suaves y dulces, pero sin darse cuenta estaba hablando de más; profundizando en los detalles de su previa relación con Naruto. Tenten estaba asombrada de ver a su amiga en ese estado y deseaba detenerla pero era consciente que podría empeorar las cosas. Temía que su integridad fuera dañada ya que la pelirrosa tiene una personalidad un poco explosiva además de ser fuerte físicamente. En cambio Ino estaba entretenida, era la primera vez que veía la Haruno en estado de embriaguez y entendía que era mejor dejarla olvidarse de todo solo por ese día, ya que en los siguientes días serán duros.

Habían transcurrido un par de horas, siendo ya de noche. Sakura se había aburrido de estar sentada por tantas horas y abruptamente se levantó de la silla, perdiendo el equilibrio pero afortunadamente Ino logró agarrarla antes de caer.

—¡Eso estuvo cerca!—Dijo la pelirrosa entre risas.

—¡Ten cuidado!—Exclamó la rubia.

—Lo siento jeje...Es que ya me quiero ir.

—Perfecto, voy a llamar a Neji para que nos recoja.

—¡No! Quiero irme a otro lugar, uno para bailar —Tenten colocó la palma de su mano en su rostro como señal de exasperación.

—Sakura, ya estás borracha no creo que puedas bailar.

—¡Claro que sí!—gritó soltándose del agarre de Ino.

—Tranquila Sakura—La Yamanaka colocó sus manos en los hombros de su amiga —¿Qué te parece si vamos a bailar un rato pero si veo que te caes nos vamos a mi apartamento?

—¡Trato!

Tenten se acercó al mesero para pagar la cuenta y luego acompañó a sus amigas para buscar un sitio en donde bailar. Las chicas estuvieron caminando por la concurrida calle y algunas personas se quedaban viendo fijamente a la pelirrosa, pero al menos no le decían nada. Las tres se detuvieron al frente de una nueva disco llamada "Black Moon" nunca habían ingresado pero por los comentarios parecía ser muy divertida.

Al entrar se percataron de que la disco aún no estaba lo suficientemente llena lo cual era conveniente para Sakura porque podría bailar cómodamente sin preocuparse de que alguien le pisara el vestido. La pelirrosa se sintió observada, notando que un apuesto hombre de cabello y ojos negros la observaba desde la barra.

—¿Sakura?


¡Hola! Espero que les haya gustado el primer capítulo.

Dejen en sus comentarios quien creen que es el hombre misterioso.