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Hola queridos lectores
les dejo un nuevo capitulo de mi fic,
Candy no me pertenece, solo algunos personajes y la historia son mias de mi jejeje
(Victor, Mauricio, Jake, sirvientes, Melody) son mios jejeje
nos vemos abajo
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CAPITULO 26 UN CORAZON ROTO
A veces se necesita solo tan solo…un pequeño empujón para olvidarse de las personas, en muchos casos cuando el amor no es amor, puede ser olvidado con facilidad pero cuando es amor de verdad lo que sientes muchas veces no puedes simplemente buscarlo en otros labios porque simplemente no lo encontraras jamás, aquella sensación o sensaciones que tenías al tener cerca a alguien amado y especial para ti, pero no quiere decir que con el tiempo las heridas no sanen y puedas vivir con un corazón roto pero ¿Qué hay cuando el corazón ha sido destrozado varias veces? ¿Acaso hay reparación? A veces es más complicado y aunque comprendamos nunca alcanzaremos a entender si no hemos sufrido males en la vida, si no hemos llorado por alguien o si no hemos perdido a quien amábamos.
A.W.A.
Era una mañana fría, en Londres comenzaba el frio de invierno cruel amenazante como dando una pequeña introducción de lo que serían los demás meses, pero eso no impedía al joven rubio seguir caminando de cantina en cantina pues debía ser precavido si pero tampoco podía dejar de buscar a quienes deseaban su muerte, necesitaba saber ¿Por qué razón se habían empecinado con la familia Ardley?
Entonces llego a donde era al parecer la última cantina de la calle, al ingresar noto el mal aroma del lugar donde muchos hombres se estaban dando un pequeño calentón con el buen alcohol para el terrible frio, avanzo entre ellos pero antes de que hiciera la pregunta, un hombre viejo de mirada triste miraba a otro quien sonreía burlonamente
-Mauricio por favor ya he perdido todo, por favor no…no me pidas eso
-Eso debiste pensarlo antes de apostar, largo de aquí y déjame el medallón de tu familia
-Ha pertenecido por siglos a la familia Johnson
-Con mayor razón la quiero es una reliquia
-Por favor
-Deja de lloriqueos, eres un hombre de palabra ¿O no?
El hombre le miro con mala cara aun y le dejo el medallón antes de salir del lugar tan destrozado que Albert sintió verdadera pena por él, esperando que estuviera bien y no cometiera alguna barbarie
Se acercó al hombre de estatura baja sonriente y con cara de malandrín, quien miraba la reliquia que acaba de adquirir. –Buenas noches, caballero ¿en qué le puedo ayudar? –Dijo sonriente
-¿Usted es Mauricio?
-¿Mauricio Dalin? Si soy yo si a ese busca
-Si –Le miro con verdadero odio –Me dijeron que usted puede ayudarme
-¿Tiene alguna dificultad económica?
-Si
-¿Cuál es su nombre?
-Raul Fort
-Extraño nombre
-Lo se…no es un apellido conocido
-Familia pobre ¿eh?
-Sí y sin una posición social tampoco
-Ah ya veo, pues creo que lo único que puedo ofrecerle es un negocio
-¿Negocio?
-Si algo así como compraventa –Sonrió burlón ante lo que decía
-Pero no tengo dinero
-No es necesario, al contrario esto es para que usted gane y sea como Robín Hood
-¿Eso es lo que usted hace? –Dijo Albert apretando los puños
-No, en realidad yo no le hago a la calidad como en el cuento lo hace Robín, pero digo no todos somos iguales tal vez usted quiera algo de dinero extra para su familia
-Claro
-Bueno pues creo que….funcionara
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Archie se encontraba en la mansión de sus padres, destrozado sin ganas de salir, sin ganas de ver a nadie, solo deseaba pensar en que había fallado, siempre quiso a Candy incluso antes de que conociera a Anthony, primero su primo pero ahí no podía hacer nada, amaba a su primo también y por eso no se interpuso pero seguro que ahora mismo Anthony tampoco se resignaría, debía hacer algo.
-Ella es mía…yo…la amo debía ser para mí y no para ese estúpido de Grandchester
-Archie
Stear le miro preocupado, él había ingresado sin que su hermano se diera cuenta pero era porque estaba realmente preocupado por él.
-Vete Stear
-Pero…
-¡Que me dejes solo!
-No puedes obligarla, date cuenta de que lo tuyo no es amor
-Si lo es
-Que no hermano
-¡¿Tu que sabes del amor?!
-Aunque no lo creas el amor tiene mil formas y yo he aprendido amar, también aprendí a amar a Candy de manera diferente
Archie le miro molesto y sin entender
-Tú y Anthony no son los únicos que fueron flechados por su bondad y dulzura –Dijo el joven pelinegro –Yo también la ame
Archie abrió los ojos sorprendido y sin entender, sabía que Stear siempre le gusto la compañía de Candy pero nunca mostro o dio muestras de que a él le gustaba más allá que como una amiga, hermana o hasta prima, eso no se lo esperaba.
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"Maldito" pensaba furioso Albert mientras caminaba de aquí a allá en aquella habitación donde se quedaría hasta averiguar quién era el dueño del títere de Mauricio, porque de algo estaba seguro había alguien más involucrado como para que las autoridades ignoraran las quejas y peticiones de los ciudadanos.
-¿Cómo se atreve a….? eso es algo cobarde
Después de escuchar el ofrecimiento de Mauricio, Albert no se quedó tranquilo al contrario comenzó a sentirse desesperado, debía averiguar bien todo e ir a casa para salvar a su sobrina del problema que estaba por su culpa.
Mauricio había dicho que ellos le robarían a una familia ahora rica en Londres, esa familia eran los Britter, él se había inclinado primero por esta familia y después por otra que no le iba a decir por ahora por seguridad de él, pero era aun así poco honesto comenzar a vigilar quien era la debilidad en esa familia, investigo que la única heredera de todo era Annie Britter la única hija del matrimonio, por lo tanto debían atacar a su padre para que este en un descuido le pudieran quitar los papeles necesarios.
Se miró en el espejo, ¿Qué era lo que debía hacer ahora? Si estaba confirmando unas cosas pero quedarse callado ahora y seguir con ello podría traerle problemas y lo peor él conocía a la familia Britter, no podía quedarse tranquilo y menos sabiendo que Annie Britter era amiga de su hija adoptiva.
Ya había perdido a mucha gente que estimaba, que amaba no podía ni quería seguir teniendo el corazón roto y aprisionado en las tinieblas por el dolor tan grande que estas pérdidas le habían ocasionado. Debía hacer algo pero ¿Qué?
-No me queda más que seguir con el plan y cuando…cuando descubra quien es…. –No me detendré hasta que las autoridades hagan algo
Lo prometo, pensó mirando al cielo nocturno pidiendo por Candy, Anthony y sus otros sobrinos que corrían seguramente el mismo riesgo de ser despojados por este maestro del robo en cualquier momento.
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Candy se encontraba junto a la tía abuela, ahora que estaba más repuesta, podría irse con Terrence, quien había estado algo serio en las últimas horas pero el solo le decía que era porque quería volver a escocia, por lo que no comento nada más.
-¿Segura que estarás bien, Candy?
-Segura tía abuela, estoy feliz ahora
La anciana sonrió complacida –Yo solo quiero que seas feliz
-Ahora lo soy, ya no hagan nada por mí –Dijo la rubia con un brillo especial que la señora Elroy no había visto desde que Anthony murió
-¿Nos vamos princesa?
Terrence acababa de entrar a la habitación
-Si
Tomo de la mano a la rubia antes de acercarse a la señora Elroy –Lamento mucho mi comportamiento de antes, señora Elroy pero…quiero que sepa que cuidare de ella –Dijo sonriendo sinceramente
-Gracias –Sonrió feliz como no se había sentido en días y una paz interior floreció –Solo quiero eso…su felicidad
-Por supuesto
-Nos vemos, tía abuela –Le deposito un beso la rubia en la frente de la anciana
-Nos vemos hija
-Nos vemos
-Cuidara, Terry
-Claro
Ambos salieron dejando a la anciana con George quien no traía una muy buena noticia pero esperaba que ahora que estaba mejor no le pasara nada además tarde o temprano se enteraría porque le preguntaría por Albert.
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Victor estaba riendo mientras leía una vez más la carta, sonriente se sentó en su silla para después encender su pipa.
-Vaya…vaya Terrence sí que amas demasiado a esa joven, nunca lo pensé, solo espero que no quieras jugarme una mala carta, hijo porque podrías volverme tu peor enemigo –Dijo mirando la carta –Más vale que sea hombre, Terry
Sonrió una vez más dejándose envolver por la horrible capa de la codicia y el humo del egoísmo, solo pensaba en el ducado era verdad pero lo hacía por el bien de Terrence, por el bien de todos, hasta por el bien de esa joven….y su herencia claro….el viento soplaba fuerte y parecía estar en ese momento del lado del duque quien disfrutaba de la noticia dada mientras la noche caía lentamente en Londres.
Hola queridos lectores
espero que les haya gustado y pues lo prometido es deuda un capitulo todos los dias de este fic :D
y sigan votando contare a partir del sabado que fue cuando actualice el que gano, van asi
Volverte a ver, volverte a amar 30%
Listen to heart 30%
Ami-enemigas 0%
Agridulce niñez 0%
Busqueda de la felicidad 0%
¿Quien soy yo? 0%
Oh, ahora estan empatados dos fics jejeje sigan votando ;D
Sigan votando ;), este sabado volvere a actualizar el ganador como este que paso y actualizaciones toda la semana, tal vez mas de una si me da tiempo jejeje eso espero ;D
saludos y lindo martes
