Capítulo 5: El asalto a la base
Una vez fuera de peligro, Eggman Nega redujo la potencia de los motores. Espio y Knuckles se acercaron al puente de mando, donde se hallaba Nega y Blaze.
-Bien, ¿cuál es el plan ahora?- preguntó Espio. –Es bastante evidente, hay que localizar a nuestros amigos y rescatarlos…- respondió Knuckles. – ¿Y cómo pretendes saber dónde tienen al resto prisioneros?- preguntó Blaze. Knuckles se quedó pensando con cara de pocos amigos, puesto que sabía que no iba a ser fácil dar con la localización del resto de sus amigos. –Lamento interrumpir vuestro ''emotivo plan'', pero no podemos seguir con esta nave, nos reconocerían en nada, deben de estar buscándola por todos los lados, así que tendremos que aterrizar en algún planeta cercano para deshacernos de ella- replicó Nega. –Odio decir esto, pero Nega tiene razón, debemos cambiar de nave cuanto antes- dijo Blaze.
Knuckles se acercó a la pantalla del radar y le echó un vistazo: -Bien, el planeta más cercano es Esclerus, allí cambiaremos de nave…- dijo. Nega puso rumbo hacia el planeta, mientras Knuckles se retiraba a pensar un plan, Blaze se quedaba de copiloto y Espio se ponía a meditar. Después de unas horas la nave se acercaba a la órbita de Esclerus, y Knuckles volvió al puente de mando. –Debemos tener cuidado, este planeta puede estar lleno de las criaturas esas que nos encerraron- dijo un poco preocupado. –No te preocupes, aterrizaremos en una zona desierta que muestra el radar- dijo Blaze. Nega y ella aproximaron la nave a la órbita del planeta.
-Bien muchachos, será mejor que os sentéis y os agarréis fuerte- dijo Nega. Espio y Knuckles se sentaron en sus asientos mientras la nave comenzaba a temblar debido a la reentrada en la atmósfera del planeta. Cuando atravesaron la atmósfera, Nega dirigió la nave hacía una zona aparentemente desierta, donde aterrizó la nave. –Bien, si el radar no falla debería haber una ciudad a unos kilómetros de aquí, allí podremos conseguir otra nave- dijo Blaze. Todos se bajaron de la nave y la abandonaron, no sin antes haberse aprovisionado de armas y víveres para el camino. Knuckles seguía bastante preocupado al seguir sin saber dónde están sus amigos. En cambio, Nega parecía un poco nervioso, debido a que se encontraba en un planeta totalmente desconocido, sin saber que habitantes tenía. Anduvieron por el desierto hasta la noche, donde se vieron obligados a acampar en mitad del desierto. Montaron unas tiendas de campaña, y establecieron turnos de guardia.
El primero fue para Knuckles, el cual se quedó mirando a la estrellas fijamente. ''Tails, Sonic, Silver… estéis donde estéis os prometo que os encontraré…'' pensó. Al día siguiente levantaron el campamento y llegaron a una pequeña aldea desierta, que al parecer había sido arrasada no hace muchos, porque aún había algunas casa semiderruidas ardiendo. –Esto no me da muy buena espina- dijo Espio. Inspeccionaron la aldea, pero se hallaba totalmente desierta. –Parece que esas criaturas tienen un fuerte a un kilómetro de aquí-dijo Eggman Nega mientras miraba un aparato captador de señales que tenía. –Detecto bastante actividad de emisión y recepción de señales interestelares-. –Quizá podamos averiguar dónde están retenidos nuestros amigos…- dijo Blaze.
Knuckles recuperó parte de su ánimo al escuchar a Blaze, pero Espio se interpuso: -Espera, ¿estáis diciendo que asaltemos el bastión que seguramente este lleno de enemigos? –preguntó. Blaze le miró fijamente a los ojos: -Si se te ocurre algún plan mejor dínoslo…-. –Bien, debemos estudiar esa base antes de asaltarla, por suerte tenemos a Nega y a Espio- reflexionó Knuckles– Bien, Nega, necesitamos que construyas alguno de esos drones tuyos para saber la estructura del edificio y, Espio, necesitamos que te acerques siendo invisible para comprobar cuáles son sus defensas y puntos débiles-. Espio y Nega asintieron. –Dividámonos por equipos, Knuckles y yo vamos a intentar ver la base y Blaze y Nega que vayan preparando los drones- sugirió Espio. Knuckles asintió, y se fue junto a Espio a espiar la base enemiga.
-Has tenido que poner a 2 enemigos a construir drones juntos, Blaze te va a matar en cuanto te descuides…- le dijo Knuckles a Espio. Espio hizo como que no lo había oído y siguió andando. Mientras tanto Nega iba recolectando chatarra en la aldea con la que poder improvisar un dron, al mismo tiempo que Blaze le seguía con cara de pocos amigos sin saber qué hacer. Nega se dio la vuelta para mirarle y le dijo: -Esto tampoco me hace gracias a mí, pero si quieres salvar a tus amiguitos y que todo vuelva a ser como antes no nos queda otra-. Blaze refunfuñó, pero se puso a buscar piezas por la aldea que le sirvieran a Nega. Esa noche, se resguardaron en una cabaña que sorprendentemente había permanecido intacta al ataque. Knuckles y Espio volvieron de espiar la base enemiga y se encontraron a Nega montando el dron mientras Blaze encendía una chimenea. –Bien, tomaos un descanso, y os contamos lo que Espio ha podido ver de la base…- dijo Knuckles Todos se sentaron alrededor de la mesa, y Espio se dispuso a hablar: -Bien, he podido comprobar que tiene 4 torres de vigilancia, una en cada esquina, pero justo en el centro de las 2 torres no podrían vernos, y el cambio de guardia se produce cada 2 horas y dura 5 minutos, ese sería nuestro tiempo de entrada-. Mientras tanto Knuckles preparaba una cena rápida para recuperar energía. –Bien, pues el dron está listo para volar, pero eso no es todo, hemos encontrado un prototipo de nave, un poco dañado pero se puede arreglar, así que cuando la acabe ya podríamos volar por el espacio con ella- dijo Nega.
-Bien, pues mañana que Blaze controle el dron para observar la infraestructura de la base, mientras que nosotros ayudamos a Nega con la nave, y esa misma noche trazamos un plan para asaltar la base cuanto antes y salir de este planeta para salvar a nuestros amigos- reflexionó Knuckles. Todos asintieron y se fueron a sus respectivas habitaciones a dormir, salvo Nega, que por falta de espacio durmió en el sofá. A la mañana siguiente, tal y como se acordó Blaze puso en marcha el dron de Eggman Nega para observar la base enemiga, mientras que Nega, Knuckles y Espio se dedicaban a reparar el prototipo de nave espacial hallado. Esa misma tarde, Blaze hizo regresar el dron y descargó los datos obtenidos en el ordenador, creando un mapa tridimensional de la base.
El resto acabó la nave, dejándola lista para volar, y todos se reunieron en la cabaña alrededor del ordenador. Blaze les explicó la infraestructura de la base: -Bien, la base consta de 2 plantas, una a nivel de tierra y otra en el subsuelo a modo de sótano, la sala de mandos está en la planta del subsuelo, por lo que habría que bajar por los ascensores, burlando las defensas internas para poder acceder a su sistema. La salida la podríamos hacer mientras metemos una explosión en la propia sala de mandos, que es la que aguanta la mayoría del peso de la base-. Knuckles se quedó mirando el mapa de la infraestructura interna, mientras pensaba en como entrar a la base.
-Bien, tendremos que entrar en la base sin que nos detecten las torres de vigilancia, para que no estén prevenidos y cierren, una vez dentro, arrasamos con los enemigos, bajamos, sacamos los datos, y reventamos ese sitio. Entrar y salir vamos…- dijo Knuckles. –Dormid bien hoy, mañana será un día largo…-. El resto asintió y se fueron todos a la cama y Nega al sofá.
Al día siguiente, todos hicieron preparativos, Knuckles se puso sus garras metálicas para excavar, Espio afiló sus suri ken, Nega se armó con una B-RRI-2. De invención propia, con mira láser… Se acercaron sigilosamente a la base, mientras Knuckles consultaba su reloj. –En 2 minutos se produce el cambio de guardias, hay que entrar por el centro de la base- recordó. Se quedaron aguardando al cambio de guardias, mirando la pantalla de lo que captaba el dron para no ser descubiertos, y cuando vieron que este se producía entraron a través de la valla y se colaron en el edifico. Se dirigieron a los ascensores, y abatieron a 2 guardias que se encontraban vigilándolo. Una vez en el ascensor bajaron a la planta baja, que se encontraba llena de las criaturas vigilando en los pasillos. Abatieron a la mayoría sin dificultad, pero uno de ellos logró golpear el botón de la alarma, y esta comenzó a sonar.
-Mala señal chicos, quedaos dos de vosotros cubriendo el ascensor, es nuestra vía de salida…- dijo Blaze. –Espio y Nega, quedaos vigilando- dijo Knuckles. Ambos asintieron y se quedaron cubriendo la salida. Mientras tanto Blaze y Knuckles se abrieron paso hasta la sala de mando, donde encontraron bastante resistencia por parte de los Mestafires. Lograron despegar la sala, dejando fuera de combate a la mayoría, y Blaze se dispuso a descargar los datos de la localización de sus amigos en el ordenador. Cuando iba por el 70%, una de las criaturas aterrizó de una manera brutal en la consola central, sufriendo un cortocircuito la consola y electrocutándose le guardia. Blaze miró a Knuckles: -¿Qué demonios has hecho? Casi lo tenía…-. Knuckles dejo fuera de combate a 2 criaturas más y dijo: -Lo siento, coge el ordenador y salamos de aquí, no podremos contenerlos mucho más…-. Blaze desenchufó el ordenador mientras Knuckles colocaba 2 cargas explosivas en las paredes. Salieron de la sala abriéndose paso, y llegaron a los ascensores, donde Espio y Nega estaban resistiendo ferozmente, abatiendo a una gran cantidad de criaturas. –Vámonos, tenemos 5 minutos para salir de este lugar- gritó Blaze.
Se montaron todos en el ascensor, y salieron fuera, donde tuvieron que abrirse paso a la fuerza, Espio resultó herido en un hombro y a Nega le alcanzaron en una pierna, pero lograron salir del fuerte, y se dirigieron a toda velocidad a la nave, que aguardaba en la aldea. Todos se subieron a la nave, y Nega se puso a los mandos, calentando motores y posteriormente poniéndolos en marcha. –Nos vamos de este planeta, cuando estemos a salvo veremos qué rumbo tomamos…- dijo Nega. Elevó la nave, y puso rumbo al espacio activando los propulsores. Al mismo tiempo hizo explosión la base enemiga, pudiéndose apreciar desde la nave.
