Capítulo VII:

- Tenía cuatro años cuándo tú moriste y Lionel Luthor me llevó de ahí – dijo Lena acercándose a él y tocándole la cara con la yema de los dedos, para sentir qué él era real y no producto de un alucinación.

- Lionel me dio por muerto, él quería a su hija y no a un hijastro – le explicó su medio hermano por parte de madre.

- ¿Dónde estuviste?, por años estuve buscando tu tumba, pero no la encontré – susurró embelesada por la presencia de su hermano, tanto así que le parecía irreal su presencia.

- Él intentó matarme estrangulándome, para cuándo creyó que estaba muerto, un muchacho de apenas 6 años, me tiró al río, para por si reaccionaba que me ahogase. Lo que habría pasado si mis padres adoptivos no me hubieran rescatado, una pareja extraterrestre que estaban río abajo y me encontraron, ayudándome y criándome para cuando le dije que estaba completamente sólo.

- No me buscaste cuándo Lionel me llevó – le dijo ella recuperando su postura y apoyando su espalda en la pared.

- Lionel te quería, él te amaba, no te haría daño.

- Él murió dos años después, dejándome con Lilian – el de ahí que su existencia haya sido miserable con cada interacción con ella, encontrando un respiro en las ciencias y el conocimiento, cosa que le llevó a volverse cómo era, encontrando ahí un escape, y toda la fuerza y voluntad necesaria para distanciarse de Los Luthors y hacerse un nombre propio.

- No lo sabía conejito, además que no podía tampoco ayudar, apenas tenía 6 – teniendo ambos una diferencia de 2 años.

Lena asintió reconociendo aquello.

- Intenté explicarle a Kara lo que está ocurriendo, pero no me hizo caso, creyó talvez que estaba en shock – dijo pensando y suponiendo lo siguiente que ocurrió al ser sedada.

- Hay cosas que es difícil que entienda – le dijo él

- ¿Cómo así? – pidió Lena

- Hermanita – le dijo con una sonrisa pequeña, misma que copió Lena – come mientras te explico – pidió él y ella aprovechó para comer una de las hamburguesas que él había traído mientras él le explicaba – ambos sabemos que había un antes y un después de que oficialmente se reconociera la vida extraterrestre en este planeta – soltó y Lena asintió comiendo y atenta ante las palabras de su hermano.

El siguió – En 1940 cayó oficialmente un ovni, un objeto volador no identificado, pienso yo, y según los archivos a los que he tenido acceso que, en los siguientes años y por tecnología e ingeniería inversa se pudo hacer más de esas naves a partir de uno, por lo que todas las luces en el cielo que vimos 60 años más adelante, aunque les había antes, no eran todos extraterrestres, y actualmente sabemos que no lo son – acotó y Lena asintió ante lo dicho.

- Desde 1940 ocurrió un boom en la tecnología humana, de pronto, se inventó prácticamente todo, coincidencia no es, la raza gris hizo un trato con la gente a cargo de la política pidiéndole un rapto cada tanto, abducciones de las personas a fin de vaya saber qué, ellos accedieron pidiendo que los regresaran vivos y con la memoria borrada, a cambio los grises le darían tecnología y así quedo firmado.

Sólo que ninguno de los dos bandos cumplió a raja tabla todo, dándose entonces cosas extrañas después, cómo el que a las vacas le falten el órgano reproductor, útero, ovario, las glándulas salivales, etc. Y es que los grises la pulverizan, las hormonas y la usan de alimento, es necesaria para ellos, cómo el alga extraña que está apareciendo en México, alimento para los individuos del planeta Venus. Todos deben comer.

Sabes antes podíamos ir a una cueva, fingir ser un investigador, bajar tan profundo como quieras y volver sano, pero ahora no se puede, hay vida extraterrestre abajo, los reptilianos, son muchos y no sólo ellos, hay varias razas, unas buenas y otras brutales, por eso jamás debes bajar en una cueva, es muy peligroso, es casi fijo que morirás.

Actualmente hace diez años atrás había unas 57 razas en el planeta, cuándo el presidente reconoció la vida extraterrestre, todos los humanos creyeron que habría una invasión, y no se habían dado cuenta que la invasión ya ocurrió, una silenciosa. ¿Por qué crees que a la cámara se le quitó la visión infrarroja, a los celulares también?, porque así podíamos ver a estos seres, y a las naves, que abundan en el planeta, algunas que viajan de polo a polo por enormes forados en cada uno.

Piénsalo hermanita, antes éramos los humanos y nadie más, después pasamos a convivir legalmente y visiblemente con la vida extraterrestre inimaginable e incuantificable, muchas razas más actualmente, es algo fantástico e increíble, pero todo es cierto, y nosotros nos acostumbramos a ello y a su tecnología.

En cambio, Kara es extraterrestre, es kriptoniana, para ella lo fantástico es normal, es por eso que nunca tendrá tu enfoque y punto de vista, al igual que tú no tendrás el de ella, ya que todavía tienes esa capacidad de admiración dónde ya la magia es realizable, ya no es un misterio, eventualmente se puede hacer y replicar, no simples trucos o engaños, sino actos reales.

- ¿Dijiste que todo había comenzado? – preguntó ella

- Sí ha comenzado – confirmó él dándole un sorbo a su soda para después pasárselo a su hermana

- Intenté que entendiera eso, pero tampoco lo entendió.

- Lo repito hermana, todo sonará a paranoica y conspiración, pero esto es muy real, lástima para la mayoría todavía suena a paranoia pura y dura.

Sabes siempre ha existido las ansias del poder, y para cuándo llegó los extraterrestres, este nuevo poder adquirido sólo empeoró mucho más. Las ansias de gobernar todo fue demasiado, es así cómo se crearon las élites, 13 familias que gobiernan el mundo, un hombre que compró las torres gemelas por un monto, ocurrió el atentado y el seguro le devolvió la plata, él ganó 5mil billones de dólares, en menos de un año, ¿coincidencia? no.

¿Le importó la gente que murió, se puso la mano en el pecho? No, para nada, todo era negocios para él, y eso es sólo un ejemplo hay miles, cómo los snacks que comemos, tienen sustancias que nos ponen agresivos, que nos ponen mal, cartón con sabor artificial, los cereales, 80% azúcar, las sodas, aunque ricas con demasiados azúcares artificiales.

A "ellos" nos gusta gobernarnos, mentirnos, al igual que ovejas, y es curioso, ya que en el universo existe la ley de libre albedrío, entonces eso dice que "ellos" no pueden hacer nada sin informarnos, cosa que hacen, nos informan de todo, pero es él cómo lo hacen, que es desquiciante, te revelan las cosas en medio de las películas, series, cuentos, libros, como si fuese algo fantasioso inventado, a lo que las personas lo ven sólo cómo eso, cómo fábula.

Ahora hermanita, existe la élite, pero ella está un poco movida, ahora existen dos bandos en pelea, siempre por el asqueroso poder, de ahí que una parte te quiera hacer pasar por loca o matarte, cómo siempre lo hacen y que la segunda en banda quiera apoyarte, sólo porque a la larga querrán usarte, no lo hacen por buenos, ninguna de las dos son buenas.

- ¿Apoyarme dices, mira dónde estoy Luke? – le preguntó retóricamente

- Exactamente por ellos conejito, ¿quién crees que ha insistido tanto para que estés en el lugar más alto de National City siendo inminente lo que ocurrirá? - preguntó él

- Has interferido – le dijo ya no cómo pregunta sino cómo verdad.

- Sí, lo he hecho, para mantenerte segura, sé que no se salvarán todos, pero tú eres mi hermana y tengo que cuidarte, sirvo a la reina.

- ¿A la reina, soy tu hermana? Estamos en Estados Unidos.

- No a ti conejito – le dijo lo más suave que pudo – a tu hija – señaló mirándole el vientre.

- ¿Qué, no hay forma? – preguntó ella, pero ante la mirada seria de su hermano ella preguntó - ¿Lex?

Y Luke asintió – no pude llegar a tiempo – susurró - él hizo un experimento, no con su ADN, eso no es, no te asustes, sino con la otra mujer más poderosa de National City.

- Luke un bebé no puede hacerse de dos mujeres, aún no, por lo menos.

- No es una mujer de este planeta – acotó él

- ¿Kara? – preguntó preocupada

- Sí, con su ADN anteriormente resguardado en la DEO, Lex de algún modo llegó a él

- ¿Lilian? – preguntó ella por si también estaba involucrada

- No, no sé que rol juega o a quién apoya, por lo que es más peligrosa, pero no está con Lex – después de decir eso Luke guardó silencio para dejarle pensar a su hermana, aceptar lo incierto.

- ¿Ellos quieren usarla? – preguntó acariciando con ambas manos su barriguita.

- Sí, cómo un arma letal, pero no podrán

- Jamás tocarán a mi hija ¡ - le aseguró firmemente, cosa que hizo sonreír a Luke

- ¿Por qué coño sonríes? – le preguntó haciéndolo carcajear.

- Siempre juras cuándo estás asustada, no estés asustada, voy a protegerte a ti y a ella para siempre – le juró su hermano – voy a ayudarte cuánto pueda, pero no puedo quedarme para siempre, más sí ocasional.

- ¿Cómo así? - Le preguntó.

- Al igual que tú, tengo enemigos, que siempre me están buscando y persiguiendo en este plano, pero que no me pueden alcanzar en el plano del tiempo, por ahí es dónde me muevo. Los grises, uno de mis enemigos, tienen un defecto, no pueden visualizar, cómo nosotros, no pueden crear, por tanto no pueden alcanzarme en ese plano, plano que me permite viajar hacia adelante y hacia atrás, por eso te digo que ellos no llegarán a Alexandra

- ¿Alexandra? – le preguntó Lena

Él asintió señalando a su vientre.

- Oh Dios – soltó ella en un susurro al imaginarle, al volverle más real con el asignarle a un nombre – ni siquiera sé si podré llevarla, si es mitad kriptoniana, el riesgo será mayor, voy a ser mamá, mierda, creo que me voy a desmayar – dijo de sopetón, causando más adoración en Luke.

- Sí podrás – le dijo cogiendo su mano y dándole un beso en ella – te acostumbrarás, para cuándo llegue Liam y la bebé.

- Oh mierda, Luke cómo me dices todo eso – dijo ella con lágrimas de felicidad, medio riendo y medio llorando – oh vaya, tres bebés.

Él aun cogiendo su mano acotó – hermanita te conviertes en una buena mamá, y con una familia grande y feliz, no debes tener miedo, maravillas y felicidad aguarda a los valientes. Y nosotros vamos a por todas, somos valientes, no debes temer – confiadamente añadió – no te puedo decir muchas cosas, ya que podría afectar la línea temporal del tiempo, pero sin dudas te ayudaré para siempre y por siempre.

- Encontraré una forma, para que puedas vivir conmigo – musitó Lena limpiándose con ambas manos sus lágrimas de felicidad – ya que, si tengo una familia grande, debes estar ahí ayudándome.

- A la orden conejito – añadió Luke dándole un beso en la mejilla con mucho amor, llamándole tal cual lo hacía cuándo su Lena era pequeñita y muy inquieta, todo un conejito.

Ambos se permitieron ser felices y soñadores, al menos por un par de minutos.

Lena pensando cómo se lo iba a decir a Kara o si quiera ella podía compartir los sentimientos que cada día iban creciendo cada vez con más demasía.

Sin duda alguna, Lena se permitió sonreír al intentar imaginar a sus hijos, pero al recordar el mundo a lo que ellos pudieran llegar, se tensó, y Luke se dio cuenta.

Ella iba a proteger el mundo, ahora tenía más voluntad que antes, su hija estaba en camino, eso le dio mucha más fuerza para seguir.

- "Ellos" intentarán hacer ¿mucho desastre? – le preguntó a su hermano y él asintió triste.

- Por lo menos la mitad del planeta, toda la seguidilla de pistas y manifestaciones que nos trae aquí, así lo auguran. Está vez más de lo que ya vienen haciendo con los virus, las guerras, las enfermedades creadas, la intoxicación y envenenamiento progresivo y continuo en alimentos, bebidas, en el aire, lo malditos atacan en todos los frentes.

- Hijos de puta – dijo Lena enojada y Luke asintió.

Ambos siguieron comiendo y bebiendo, lo poco que quedaba, ambos pensando en el rol que iban a tener.

- ¿Necesitas que te traiga algo? – preguntó su hermano por la tecnología

- No – contestó Lena – tengo todo lo que necesito aquí – dijo señalándose su brazo izquierdo dónde más allá del titanio se alojaba, una computadora con inteligencia artificial – con ello, puedo proyectarme a donde quiera y el resto es pura concentración, pero sí necesitaré tu ayuda.

- En lo que pueda conejito – asintió él.

Era cerca alas 2pm, Kara estaba en CatCo WorldWide mirando cómo el archivo que le había enviado a Andrea Rojas, aquel con mucho gusto y elegancia que había redactado, quizás el único que partía dónde había presunción de inocencia, factor que ninguno de los otros diarios publicados hacia referencia, por el simple hecho de ser un Luthor.

En la televisión central, Kara estaba viendo las noticias mientras esperaba la decisión de Andrea sobre sus escritos…

- ¿Cómo crees que acabará esto? – decía el locutor con un analista al discutir el asesinato de Lex.

- Si fuera por mí, le daría un premio – dijo uno en broma – Lex Luthor era una escoria altamente peligrosa y todos los sabemos

- No puedes matar a otra persona, es simple, es directo y es a lo que todos los humanos y extraterrestres deberían acogerse a las leyes que mantienen el orden y seguridad de nuestra ciudad soberana – opinó el más viejo de ellos.

- Sí, pero eso sólo plantearía otra discusión, siendo conscientes, que la señorita Luthor, aparte de ser una genia excéntrica quién tiene todo tipo de enfoque, es billonaria y es una Luthor, y tal cómo todos los mortales lo sabemos, la ley aplica distinto a esa clase de personas.

- Pero no debería ¡ - opinó otra vez el más viejo de ellos.

- No debería, pero así ocurre – aportó el primer analista – dime el nombre de un solo billonario que haya ido a la cárcel por "un asesinato" y si van el periodo de tiempo es muy corto, incluso no ocurre y sólo es de palabra.

Kara sólo veía las noticias y escuchaba pensando en que ocurriría con su Lena.

- Mierda – renegaba ella pensando en lo que ellas estarían haciendo si ambas en lugar de discutir tan fuerte, hubieran planteado soluciones de ambas partes, conversado, comunicándose de manera asertiva. Tal vez otro hubiera sido el resultado y ambas, aunque no con la misma relación que antes, talvez estarían almorzando en alguna cafetería, y ella no se sentiría tan mal, y Lena no estaría tan lejos – joder – volvió a renegar.

Mike desde su escritorio a dos del de Kara, la miraba anhelante pensando en cómo lo suyo se rompió, en el punto dónde kara se escapó de sus dedos, aunque muy profundamente él sabía, que Kara apuntara a más, a un mejor ser humano de lo que sería otro humano.

Él le miraba soñador y hasta agotado por cómo Lena lograba introducirse en su mente aun estando ambas tan separadas – maldita sea todos Los Luthors – soltó él ganándose una mirada enojada de Kara, su respuesta levantar ambos hombros cómo diciendo "no puedes culpar al mensajero por el mensaje".

- Kara – llamó Andrea y ella acudió a su oficina.

- Kara – repitió ella – quiero que reescribas todos los hechos tal cual.

- Así está – le señaló Kara

- Quiero expectación, shock, bummm, estrellas

- Quieres algo sensacionalista

- Sí, puede ser, vamos a aprovechar esta nube de polvo tanto cómo se pueda, soy tu jefa, hazlo, retírate y cierra la puerta – dictó ella – Karl – llamó después al siguiente

- Huhhhh – Kara salió renegando pensando en que, si Andrea era amiga de Lena, francamente ella no quería tener amigos así.

Alex se encontraba con Samanta en LCorp, Samanta revisando todas las entradas electrónicas, y rastros en las redes de toda la ciudad por sí podía, encontrar algo que le ayude a su mejor amiga.

Casa abandonada, dueños muertos, servicios cortados, sin herederos, ufff, Samanta no entendía cómo relacionar todo a parte que encontrar datos de Lex, así sea él comiendo una hamburguesa o fumándose un tabaco estaba resultando ser muy complicado.

- Maldito seas Lex – le dijo

- Samanta, si Lena dice que le vio riendo, talvez deberíamos pedir que exhumen el cuerpo, y permitir una segunda opinión.

- Maguie se va a cabrear – le replicó mirándole desde su escritorio

- Lo sé – acotó Alex con cara de consecuencia, ya que sabía que ese caso era muy raro y que querían, qué "alguien quería" que se cierre a la de ya dictando a Lena cómo culpable, sabiendo que al pedírselo a Maguie todo se iba a complicar - ¿Si lo hacemos sin más?- preguntó

- Ya sabes la respuesta Alex, lo que encontremos no podrá ser usado en su juicio

- Sí, sí – dijo ella desganada.

- Por otra parte, ha llegado el informe del análisis de sangre de Lena, los diez de ellos – dijo Samanta mirando su computadora a Alex que decidió sentarse al lado de ella, ambas para ver los resultados al mismo tiempo.

- Joder ¡ - soltó Alex al leerlo