Capítulo IX:
El objetivo de "ellos" siempre fue reducir la población mundial a un nivel que puedan esclavizar y controlar, por eso que mejor opción que un cataclismo mundial dónde los salvadores eran ellos al igual que lo que necesitaría la población para surgir sería lo que "ellos" les venderían. Enfermedad y Cura. Un engaño perfecto.
Los seres de la luz no pueden directamente meterse en el planeta y salvarnos, no pueden, no funciona así, eso sólo provocaría una guerra dónde todos perderíamos, por tanto, su intervención era medida y objetiva.
- Interiorizar, meditar, aquietar la mente racional, acceder a tu escencia, iniciar por calmarte, por tomar el control propio – pensó Lena muy alterada – cálmate Lena, sino no podrás hacer nada – se decía a sí misma observando que debía estar en una enorme nave nodriza circular, de esas que por fuera parecía enorme, pero por dentro, parecía no tener límites.
Ella fue teletransportada ahí por su hermano por alguna razón, Lena debía encontrarla antes que aquella la encuentre a ella.
En un segundo, Kara estaba recostada en la camilla, y en otro, ella ya no.
- ¿Dónde está, qué pasó Alex? – pidió Maguie entrando a la sala – me fui unos segundos
- Me descuidé sólo unos segundos – dijo Alex – parpadeé y ya no estaba – añadió preocupada.
- ¿Dónde estoy? – se preguntó Kara quién fue teletransportada a una enorme nave circular, ella desde el suelo mirando todo, completamente agotada.
…
- Necesito limpiar el aire – se dijo a sí misma Lena - este es una nave enorme, necesito llegar a la consola central, utilizar su poder para amplificar la secuencia que necesito introducir, Yeahhh sólo eso, imposible – susurró lo último.
"Imposible" para términos de un Luthor, significaba "difícil, que iba a demorar, pero muy posible".
- Ok, venga, a por todo – se dijo incorporándose del piso y con cuidado empezar a buscar lo que sea que pueda ayudarle.
...
Kara trató de usar su visión de rayos x, pero no pudo, ella estaba agotada, pero - ¿a tal punto? – se preguntó – algo bloquea mis poderes – dijo al intentar usar sus otros poderes, tales como visión láser, o aliento frío – oh vaya – añadió.
Kara se levantó y con o sin poderes, se juró llegar hasta el final, ella era Supergirl después de todo. Kara se levantó intentando orientarse, mirando a cada lado – este lugar es inmenso – susurró.
Ella caminó cómo por cinco minutos, notando que no había límites en la nave cómo si fuese eterna e infinita – esto le gustaría mucho a Lena – susurró con una sonrisa tímida al imaginarle.
Kara siguió caminando, escuchando al más mínimo golpe sólo por si había alguien - ¿habrá alguien? – se preguntó.
Ella siguió caminando, cinco minutos después ella encontró un pasadizo largo, con muchas puertas, puertas de diferentes texturas, unas que no podían abrirse y otras que sí, Kara abrió la tercera notando que había cinco metamorfos alrededor de una mesa entreteniéndose con lo que parecía joyas de varios tipos – oh lo siento, volveré después – dijo Kara cerrando la puerta, ella avanzó un poco más – espera, ese tipo es de la mayor empresa de construcción en National City, el otro pionero de energía libre, y el otro de cine, ganó un premio esta semana, caramba todos son ricos – se dio cuenta.
- Hummm parece coincidencia – asumió Kara levantando ambos hombros, pasó a la siguiente puerta encontrando ahí a Andrea Rojas - ¿Qué? – preguntó Kara en su alter ego de Supergirl.
- Oh Supergirl lo hiciste, eso es fantástico, si tan sólo tuviera una reportera para entrevistarte – soltó ella acudiendo a verle y estrecharle la mano.
- Escapaste, supiste de esto desde antes, pionera y CEO de la revista más importante en National City – acotó dándose cuenta que esa nave estaba llena de multimillonarios, y millonarios que puedan acceder a ello.
- Tuve suerte – mencionó ella claramente mintiéndole.
- Te vi irte apenas escuché el zumbido del primer terremoto – mencionó Kara enojada – dejaste a todos tus empleados
- Hummm yo no – mintió ella y ante la presión de Supergirl Andrea añadió – ok, bueno, me enteré, compré mi cupo, varios millones en realidad, ¿acaso es malo sobrevivir? – preguntó borde.
Y apenas se volteó, Kara le tocó cerca de la zona del cuello, encontrando el punto exacto para dejarle desmayada al no poder soportar escucharle más.
- Y así es la amiga de Lena, pobre mi Lee – replicó Kara notando que Andrea tenía el dispositivo gris, que apretó – hummm por si acaso – dijo antes de cogerlo, cerrar la puerta y seguir avanzando.
Lena por su lado no quería abrir ninguna puerta que encontró, no sabía qué pasaría si encontraba a alguien peligroso al otro lado, ella no tenía ni una sola arma para defenderse, más allá de su brazo para golpear fuerte, ya que la energía que le proveía la inteligencia artificial era escasa habiendo utilizado todos sus recursos para ayudar a su ciudad, ella guiándose sólo por su intuición al ir en medio de una oscuridad intensa, intentando sentir el ruido muy característico y particular que hacía el comando central.
Lena no veía nada en medio de la oscuridad, se guiaba por intuición, Kara veía un poco más, pero era un poco impulsiva y abría cada puerta que encontraba.
Fue así que ambas se encontraron, Kara abrió una puerta, buscando si había algo, menos mal no había nada, sólo que al abrirla de sopetón golpeó sin querer a una muy linda criatura – Owww – se quejó ella.
- ¿Lee? – preguntó ella sorprendida
- ¿Kara? – preguntó Lena cogiéndose la nariz.
- Oh mi Lee ¡– añadió Kara con el corazón lleno de alegría muy feliz, abrazándole y estrechándola en sus brazos – te he extrañado mucho, mucho – le dijo abrazándole un poco más fuerte.
- Auuuu Kara mi nariz – se quejó Lena adorablemente al Kara apoyar la nariz de Lee un poco fuerte en su pecho al emocionarse por encontrarle dado todo.
- Lo siento, lo siento bebé – se disculpó
- ¿Bebé? – preguntó Lena con gran sonrisa y muy rojita agradeciendo que todo estaba oscuro y Kara no podía verlo, pero ella sí, tenía excelente visión.
Kara esbozó una enorme sonrisa, al verle así rojita, tan adorable, ese estado de Lena que aún no había presenciado – awww – se derritió ella internamente mordiéndose los labios para no dar saltitos ante tanta adorabilidad - ¿Puedo o no puedo? – se preguntó
Y así, eligió dar un salto de fe.
20 segundos de valentía.
A por todo.
Acercándose a ella y dándole un besito muy suave sobre los labios, y woahhh, fuegos artificiales y la clausura de las olimpiadas juntas, así de espectacular.
- Por favor di algo – susurró Kara sobre sus labios, ambas muy juntas, ambas a centímetros de cada una, con Kara con ambas manos en los brazos de su Lena – por favor – susurró.
Lena estaba embelesada, despabilando sólo cuándo Kara volvió a repetir "por favor", ella no le dijo nada, incapaz de hallar palabra alguna que le hiciera justicia, en cambio, ella actuó, permitiendo esta vez a su corazón hablar, y ser él, el que dicte el rumbo.
Ella en cambio le devolvió el beso.
Ella con ambas manos le cogió el rostro y le besó, le besó tal cómo había imaginado en sus muchos sueños, desde el día en, que la conoció.
Ella le besó, sintiéndose eterna, sintiéndose en su hogar, tal como si habitara ahí desde siempre, con mucho sentimiento, con mucho amor, ella le dio un gran beso y Kara inmediatamente le respondió, aprovechando el momento para con ambas manos acariciar su espalda, abrazarla cerca de ella, sentirla plenamente.
- Besas delicioso – susurró Kara sin entender cómo había pasado tanto tiempo sin hacer aquello.
Hummm
Lena asintió, aún no encontraba las palabras para describir cómo besaba Kara, ella estaba muy impresionada, por lo que fue por otro beso y otro beso, para finalmente culminar con un gran beso apasionado, teniendo a Kara encantada.
Ambas finalizando con grandes sonrisas, con las frentes juntas, las narices rozándose, ambas recuperando el aliento, ambas con los ojitos cerrados, ufff – quería hacer eso desde que tengo memoria – le susurró Lena
- ¿Tú sí? – preguntó Kara
- Sí – no lo negó más – no he encontrado persona más fabulosa que tú – con una sonrisa tímida, causando que Kara se muerda el labio – al fin entiendo lo que dice Alex – añadió Kara con una bella sonrisa.
- ¿Cómo así? – le preguntó Lena
- Pues, para cuando terminó lo de Mike, creí que era devastador, que no sobreviviría, entonces le pregunté ¿Cómo sabes si alguien es tu alma gemela?
- ¿Mike? – preguntó con cara de disgusto incluso preocupada.
- No, él no lo era, déjame explicarte mi bella genio – acotó ella con aquél hermoso juego de palabras que hizo a Lena sonreír – ella me dijo y cito "cuándo te enamoras, cuando sientes amor no sólo por ti, sino por alguien más, deseas lo mejor para el otro, aún si es a tu propia expensa, deseas que sea feliz, haces tontería y media hasta ponerte en ridículo sólo para verle sonreír y reír así sea contigo o no, el amor es una expresión pura del alma, va más allá que el sexo alucinante, que la rutina de compartir los días, va más allá de eso, las palabras jamás le harán justicia y pues tu alma gemela, es con la que compartís todo eso, sea hombre o mujer, es aquella persona que es capaz de entender tu amor, de cuidarlo, de verlo crecer y para cuando el fin llegue, de trascender" y así mi bella genio – le dijo Kara acariciando su carita - todo lo que cité me hace pensar en ti, se adapta a lo que pienso de ti, y si la partida de Mike me dolió al él compartir una parte de la vida conmigo, él pensar en no tenerte conmigo en mi vida, es impensable, creo que me rompería el corazón, cómo aquellos viejitos que cuando se van, su amado o amada se va unas horas después, cómo cuando una nena murió y su padre se fue con ella unas horas después, un dolor así en el pecho que deseo jamás experimentar – finalizó con voz entrecortada.
- ¿Qué me quieres decir? – preguntó Lena emotiva por más que ya sabía que significaba
- Significa que usted Lena Kieran Luthor Danvers… - Lena le interrumpió
- ¿Danvers?
- Sí Danvers – señaló con gran sonrisa añadiendo – algún día, significa mi hermosa y adorable Lena que creo que te amo.
- ¿Crees? – preguntó con la felicidad en la boca y con el golpeteo a todo dar en el corazón, mismo que Kara calmó con un besito ahí añadiendo – calma corazón, haciéndole pitar más por la simple acción del beso sobre su pecho.
- Creo, no, no, estoy segura - ella esperó unos segundos para la pausa dramática, Lena volteando sus lindos ojitos - que te amo – acotó Kara con orgullo al poder llegar a dicha conclusión – es más, tú eres mi mejor amiga, por lo que me aventuraría a decir que eres el amor de mi vida o eres la mejor amiga de mi vida, o ambas – añadió Kara riendo adorablemente.
- ¿Toda la conclusión por un beso? – preguntó Lena poniendo ambas de sus manos en el cuello de Kara para así verle mejor y tenerla más cerca.
- Todo, por todo lo que haces conmigo – Lena le incentivó a decir más y Kara siguió queriendo complacerla – cómo dices mi nombre "Kara" cómo si fuera un lenguaje antiguo y especial, qué me obligas a comer ensaladas, pasto cómo lo llamo yo, pero no col rizada – eso desató carcajadas en Lena y aún mucho más orgullo de Kara por poder causar aquello – que besas riquísimo…
- Ajam – susurró Lena
- Que eres mucho más inteligente que yo y cualquiera, pero no lo usas para mal, que tu inteligencia es superada sólo por la bondad en tu corazón – le dijo mirándole pensando ¿Cómo en la tierra se demoró tanto para llegar a esa conclusión? El que le gusta y superior a ello – que sabes hacer pizza artesanal y que te sale delicioso – eso reír a Lena otra vez – que me derrites con sólo un gesto, y que por más que seas genia no te has dado cuenta de algo muy importante.
- ¿De qué? – preguntó ella con el ceño fruncido imaginando que pudo haberse olvidado.
Kara totalmente enamorada le miró diciendo – que yo ya estaba perdidamente embobada de ti desde que te conocí, demoré mucho más en darme cuenta que no era sólo admiración, demoré más en buscar el amor en fuentes dónde no lo hubo en un inicio, y que necesité una tremenda llamada de atención, el casi perderte, para aventarme a superar mi miedo más grande.
- ¿Cuál? – preguntó ella
- El miedo a pensar que no podrías sentir lo mismo que yo y al si quiera pensar que pudieras relegarme de tu vida al sentirte incómoda o no sentir conmigo. Verás, no podía perderte, no puedo perderte, pienso que podría morir – le susurró en completa contemplación de su verdad.
- Pienso que también podría morir, pienso que incluso lo desearía si estuviera condenada a una vida sin ti – replicó Lena omitiendo la parte "sin mis hijos" y en el cuál se había enterado que llevaba un bebé, y que desde ya, no podría vivir sin conocer a su hija e hijos, ella no quería asustar a Kara diciéndole que iba a tener tres hijos mutuos, al menos no, no le daría esa confesión en una nave alienígena y en plena oscuridad, ella deseaba tener otra oportunidad para poder hablarle de aquello, y saber qué piensa.
Woahhh
La nave se movió ligeramente haciéndoles tambalearse.
- Kara te amo y todo, pero tenemos que movernos – pidió ella
- Uy qué romántica – soltó en broma Kara al recibir un golpe suave en el hombro – auchhh dominante, me gusta – añadió con un guiño
- Te pasas – susurró Lena encantada
- Sólo a llevar tu apellido – completó Kara cogiéndole de la mano
- Kara, eres muy adorable, para tu propio bien y no me puedo concentrar – añadió quejándose adorablemente Lena
- Ok, ok, princesa – le calmó ella abrazándole por detrás y regalándole varios besos en la cien y uno que Lena pidió en los labios – vamos a por el malo
- Por la consola central
- Por eso – replicó Kara – vamos Lee – añadió cogiendo su mano y ambas caminando, Kara ahora con más cuidado al tener a Lena en su lado derecho y ya no abriendo cada puerta cómo estaba haciendo antes.
Ahora estaba de la mano de su Lee, así que tenía que tener mucho cuidado.
Kara le tiraba de la mano en un sentido – no Kara por el otro – pedía Lena.
- Ok, vamos – dijo siguiéndole cómo cachorrito enamorado
- Ay mi Lee – susurró encantada, ambas compartiendo sonrisa tímidas y cómplices.
Ellas caminaron cómo por quince minutos más, la nave no parecía tener fin, Lena en su interior preocupada por su hermano pensando que para ese rato ya habría cesado la actividad del escudo.
- Todo está oscuro – susurró Lena al encontrar una ventana ovalada pequeña y mirar hacia afuera - ¿Luke estará bien? – preguntó al aire
- Sí es tu hermano, debe de ser un tipo hábil y duro.
- Lo es
- Entonces está bien, hay que confiar Lena – le susurró Kara recordando en que la misma Lena le había pedido aquello, y su hija del futuro también.
- Ok – susurró encontrando fuerza en la propia fuerza de Kara.
Ambas siguieron caminando, pasados diez minutos, Lena encontró lo que quería, un pasadizo oscuro, que terminaba en el centro iluminado de la nave.
- Ahí está – susurró Lena soltándose del agarre de Kara y yendo hacia el punto.
- Con cuidado Lee – pidió Kara y al escuchar pasos, ella se le adelantó por algunos, finalizando el pasadizo primero, viendo lo que había en el final de este.
- A la mierda – susurró Kara
- ¿Qué está pasando? – preguntó Lena, caminando un metro más atrás de ella.
Kara le empujó hacia atrás con una mano, para que ella no viese aquello que Kara si estaba viendo, provocando que Lena tropezara y cayera al piso de sopetón.
- ¿Karaaaaaaaaa? – se quejó audiblemente su Lee
- Lo siento – susurró Kara sin voltearse.
Ante ella un hombre de etiqueta, ropa elegante de color negro, camisa blanca, zapatos más grandes que su talla en el obvio complejo de él.
¿Víctima, no cadáver?
