CAPITULO 1: LA CAIDA
Sabaku no Temari lideraba el avance de los escuadrones que tan rápido como el rastreador les permitía. Se acercaron entonces, al campo de batalla donde se había sucedido la masacre que involucraba a Madara y Naruto. Estaba preocupada, Shikamaru les había advertido que si Naruto perdía, ellos simplemente no tendrían oportunidad contra el misterioso Madara. El moreno integrante del clan Nara ya había tenido un encuentro parcial hacía tiempo, y la capacidad de ser intangible del Uchiha lo tenía muy consternado. ¿Cómo dañar lo que no se podía tocar? Shikamaru dedicó una disimulada mirada a su compañera rubia de la arena. Era problemático pensar una estrategia contra Madara, que no involucrara suicidio en masa.
-Solo espero que Naruto sea el vencedor… –indicó para sí mismo
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
En los confines de la base Akatsuki. Killer Bee se arrastró con dificultad al reparo de un árbol. Llovía torrencialmente, demasiado cansado estaba como para pensar en sacar su libreta y garabatear los geniales versos que se le habían ocurrido durante sus peleas. Estaba sangrando, herido como nunca antes y agotado más allá de lo comprensible. No tenía miedo sin embargo, hacia como 20 minutos que Kabuto se había largado muy lejos de las batallas cubriendo cobardemente sus rastros. Itachi había ido en su búsqueda, el revivido Uchiha era tenaz y cuando Sasuke lo creyó derrotado por su Sunsanoo, Itachi se reconstruyó y salió tras Kabuto para cazarlo.
Bee recordaba mucha confusión en la batalla, recordaba haber llegado tras Naruto y perderlo de vista entre las explosiones reinantes. No le preocupó demasiado, el Uzumaki había demostrado capacidad suficiente para combatir a cualquiera, y estaban en las puertas de la base productora de Zetzu. Oportunidad de oro para acabar con las provisiones de tropas en el enemigo, una buena chance de terminar la guerra.
Recordó que Itachi combatía a Kabuto, tratando de abrirse paso entre sus resurrectos. Bee aprovechó la oportunidad del día y cargando todo el poder del Hachibi se dispuso a atacar con su poderosa bomba Biju la base que se encontraba en el interior de una colina. Madara cruzó frente a él perseguido por Naruto y se atacaban con furia. Apareció Sasuke en la zona boscosa. Todos lo miraron y no sabían de parte de quien estaría. Itachi se quedó viendo el aterrador Sunsanoo de su pequeño hermano y Kabuto aprovechó la distracción para poner en práctica su plan de contingencia por si era encontrado. Estiró su cuello, sus colmillos crecieron desaforados y fue a dar justo sobre Naruto para marcarlo con el sello maldito.
¿Lo imaginan? ¿Pueden imaginar el descontrol que generaría una marca de maldición en el cuerpo de un jinchuriki? En el mejor de los casos la marca descontrolaría el chakra de Naruto y causaría tanto caos que sería sencillo huir. En otra situación, podría transformarlo en una bestia sin alma que no distinguiría amigos de enemigos.
Kabuto mordió un cuello con fuerza, y al separarse para reír se encontró con la sorpresa que no había sido Naruto a quien logró alcanzar. Una mujer se había interpuesto y ahora tenía el sello maldito en su cuello, evitándole la segura muerte al Uzumaki. Anko Mitarashi que parecía muerta en el suelo, se había parado de golpe e interpuesto, evitando que Naruto fuera maldecido por la técnica antigua del Hebi-Sannin.
Madara aprovechó la confusión de Naruto que ahora sostenía a esa mujer en sus brazos y se absorbió para retirarse. Naruto dejo a la desmayada Anko en brazos de Killer Bee que se acercó a ayudarlo. Brillando en dorado salió como estela entre los árboles, siguiendo a Madara. Bee puso a resguardo a la Kunoichi que sostenía en sus brazos. Mientras Sasuke lo embistió intentando acabarlo. Pero fue Itachi quien recibió el ataque por el Shinobi de la nube.
Killer Bee se tomó unos segundos de respiro, los dos Sunsanoo de los hermanos Uchiha chocaron inmisericordes. Itachi sonrió, su hermano tenía sus ojos, era superior ahora y en un combate de poderes no podría vencerlo. Pero el mayor de los hermanos no era ninja dependiente de su Sharingan. Había aprendido que no podía depender tan solo de su Doujutsu para todo, y eso lo hacía mejor que el arrogante Sasuke.
Nadie sabe de lo que hablaron, tampoco se sabe cómo Sasuke terminó tan herido si tenía toda la ventaja. Pero lo cierto fue, que cuando Bee regreso de entre los bosques para pelear contra Sasuke, Itachi yacía en el suelo armándose dificultosamente, y Sasuke emprendía la marcha por el bosque dejando una estela de sangre en su camino. Estaba herido, pero había superado a su hermano mayor al fin. Ahora quedaba arreglar viejos pendientes, asuntos que comprometían a Kabuto, Madara y Naruto. Sasuke Uchiha aún no terminaba sus batallas personales.
Bee no pudo ir tras él, a pesar que presentía el ataque inminente de Sasuke hacia Naruto. Bee estaba herido, y muy agotado. Solo pudo regresar junto a la desmayada Anko, y esperar refuerzos de la alianza que lo rescaten. En esta ocasión, no podía ayudar a Naruto. Itachi se fue reconstruyendo de a poco. Bee le preguntó por lo que haría, y el Uchiha respondió lacónico que acabaría con Kabuto. Aun no tenía tanto de haberse escapado la serpiente, podía alcanzarlo y liquidarlo.
-¿Por qué no desapareces Uchiha? –Pregunto Bee intrigado- ¿Por qué el Edo tensei no se rompe contigo?
-Kabuto ya no tiene poder sobre mí, -respondió Itachi- no me iré de este mundo hasta que no complete lo que dejado inconcluso. No puedo descansar en paz hasta que lo logre, así que aún tengo tiempo que pasar en esta tierra. (Pero he gastado demasiado chakra….pronto este cuerpo prestado….)
Los Shinobi se separaron, Bee cargo con la desmayada Anko y retrocedió sobre sus pasos hacia el bosque, de regreso a la base de la alianza. Nada detendría a Itachi, y era buena noticia que no fuera enemigo de los ninja.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
El grupo de Temari se reunió con Gaara y sus escuadrones. Juntos llegaron por los flancos al campo arrasado donde solo un cuerpo encontraron. Shikamaru aun recordaba al Gedo Mazo. Su aparición en las costas hace meses dejo una marca imborrable en su memoria. Podía notarse que Madara lo había sacado en la zona para luchar. Allí en el centro del campo había un cuerpo, Uchiha Madara estaba destrozado. Era una masa de carne de la cintura para abajo, y cuando algunos Shinobi se acercaron a revisarlo, encontraron la máscara distintiva de círculos concéntricos.
-Aquí debería estar Naruto… -señaló el rastreador Kiba Inuzuka- Hinata, revisa el área con tu Byakugan.
-Hai….-dijo la chica- ¡Byakugan!...
Se la vio concentrada en sus ojos por algunos segundos. Parecía esforzarse mucho por hallar pistas. Pero su agotamiento era demasiado evidente producto de anteriores combates y los nervios por no hallar a Naruto. Finalmente sus ojos ardían, eso le producía lagrimear sin control. Era demasiado para ella.
-Está bien Hinata, –señaló Shikamaru serio – es suficiente… –Logrando que ella desactivara el Byakugan- Un chakra como el de Naruto, simplemente se vería notorio en….
Bajo unas rocas a un costado de los signos de batalla que dos Shinobi de Iwa apartaron con su tierra control, encontraron el cuerpo de Naruto. Solo conservaba parte de su jean naranja y negro como ropa, el resto estaba destrozado. Le faltaba el brazo izquierdo y su torso estaba ennegrecido por las quemaduras. Parte de su rostro estaba desfigurado y sus ojos azules estaban abiertos, mirando al vacío donde terminó su vida.
Naruto Uzumaki, estaba muerto…
Hinata rompió a llorar con desesperación, se abrazó a Kiba escondiendo su bello rostro en el pecho de su compañero mientras Akamaru gemía producto del dolor. Temari, Shikamaru, todos en ese escuadrón lloraban presas de un dolor tan profundo que no tenía explicación. Naruto Uzumaki había fallecido. El corazón más puro, la sonrisa eterna de optimismo, Naruto Uzumaki el amigo de todos. El hijo de un héroe, el jinchuriki no Kyuubi. Naruto Uzumaki estaba muerto.
Sabaku no Gaara, al compás doloroso de sus pasos lentos cargados de desgano, utilizó su arena para tomar el cuerpo de Naruto y cubrirlo. En un sarcófago perfecto. Lo elevó flotando junto a él y ordenó la retirada. Un capitán originario de Kiri, recibió el informe de su rastreador sobre un Shinobi alejándose de la batalla sucedida en ese claro. Gaara volvió a ordenar la retirada, apenas habló y todos los escuadrones obedecieron cegados por el dolor. El capitán de Kiri volvió a insistir, la guerra no terminaba con Madara muerto. Había también que acabar con Sasuke y Kabuto, los dos líderes principales del enemigo. Pero Gaara se volteó a verlo con un gesto adolorido y dijo:
-¡Nos retiramos! –Con terrible mirada mortal- ¡es una orden! Hoy no podemos perder más de lo perdido. Ordene la retirada de su grupo capitán, o los mataré a todos.
El lord Kazekage era tenebroso cuando así lo quería. El capitán tragó saliva y haciendo señas a los suyos se retiraron junto con todos. En tanto Hinata que estaba herida, cansada y desesperada. Habiendo perdido a Naruto, al único chico que alguna vez amó, sus fuerzas se terminaron y se desvaneció al suelo perdiendo el sentido. Nadie hizo gesto al verla caer, solo Kiba la sostuvo a tiempo, y apoyándola en el lomo de Akamaru se dispuso a llevarla. Fue un golpe anímico demasiado duro para ella, un golpe de muerte.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Algunas horas después, en el campamento de la alianza, Sakura había organizado los escuadrones médicos con eficiencia. Todos los Shinobi atendían sus órdenes no porque la respetaran o tuviera un rango superior, simplemente no tenían moral para tomar las riendas de sus actos. Por eso seguían órdenes, sin mirar quien las daba. El asunto se fue tranquilizando de a poco. Los capitanes recuperaron la cordura lentamente y al no haber explosiones escuchándose por todo el lugar, volvieron a recuperar el control de sus nervios. Sakura sin embargo siguió actuando como si estuviera al mando. Y nadie la contrarío. El Raikage en tanto, se acercó a las carpas médicas para hablar con el herido Omoi, y se encontró todo bien organizado:
-¿Quién está al mando aquí? –Preguntó a uno de los médicos que atendían a su camarada de la nube- ¡Contesta niño!
-El….si señor…-reverencio el joven médico- Sakura Haruno señor. La sub-capitana de la división 1.
-Llámela aquí, -ordenó el Raikage- no recuerdo ninguna sub-capitana con ese nombre.
El joven salió corriendo a por Sakura, más para escapar de esa carpa donde estaba el intimidante Raikage que para cumplir la orden. Como 5 minutos después Sakura entró al lugar. El líder de Kumo la observó sorprendido, tan joven. Tal vez unos 15 o 16 años. ¿Ella organizaba todo? Sakura se lavó las manos y en silencio revisó las heridas de Omoi, estaba al tanto de su caso por otro médico pero decidió ocuparse de esta situación en lugar de jugar a las estatuas con el Raikage que parecía no decirle nada.
-Niña….tú no eres Sub-capitana de nada….-dijo el líder serio- eres Chunnin solamente.
-Hai…-respondió Sakura neutral y cambiaba las vendas de Omoi- pero las divisiones médicas eran un caos después de la batalla y no hay nadie más para tomar el mando. De los tres capitanes generales hay 2 muertos y una inconsciente. Es la capitana general Shizune Sempai, pero está en un estado…..-mirada triste- que no puede liderar.
-¿Sabes que puedo hasta ejecutarte por usurpar un rango verdad?- señaló el Raikage serio.
-Haga lo que quiera, -indicó Sakura con gesto claro de depresión- solo espere un par de horas que termine de organizarlo todo y logre ayudar a los pacientes más graves. Luego de eso, estoy a su disposición.
El Raikage la observó seriamente, pero estaba sorprendido. Esperaba encontrar temor en alguien ruin que tomó el mando usurpándolo. Esperaba que al verse delatada, Sakura lo negara todo o pidiera piedad. Pero encontró a una joven deprimida que sin embargo conocía las consecuencias de sus actos. Y las asumía, con el honor por delante. Aun con la expectativa de una muerte, no olvidaba su responsabilidad como médico.
-Si sabias lo que te iba a ocurrir… -consultó Omoi casi antes que el Raikage lo haga- ¿Por qué te expusiste?
-Porque se lo prometí a mi maestra, -señaló Sakura haciendo esfuerzos por no llorar- le prometí…que yo cuidaría de todos. Que yo continuaría lo que ella comenzó, que sería la mejor Kunoichi médico del mundo. Y no retrocederé a mi palabra.
-(La aldea de la hoja puede haber perdido mucho con Tsunade –pensó el Raikage orgulloso- pero su espíritu…..su valor siempre estará en la memoria de los hijos de Konoha. Esta niña ha encontrado su coraje, justo cuando todos los demás lo habían perdido. Estarías orgullosa de ella….Godaime Hokage).
Sakura terminó de curar a Omoi, le sonrió levemente y dijo que descansara algunas horas. Luego podría retirarse de las carpas medicas pero no le recomendaba ir a combate al instante. No se había recuperado y no lo haría por al menos 24 horas más. La pelirosa junto sus utensilios y cuando iba a salir de la carpa con las vendas para seguir su recorrido, se giró viendo con seriedad al Raikage. El hombre cayó en la cuenta que no la había dicho nada más de su amenaza, y ella esperaba sentencia.
-¡¿Qué tanto me está viendo Capitana Haruno?! –Bramó fingiendo enojo pero otorgándole legalmente el titulo- ¡Cumpla con sus obligaciones y deje de perder tiempo con nombramientos oficiales!
La muchacha sonrió levemente y le dio una reverencia agradeciéndole el ascenso. Luego volteó retirándose a sus deberes. El líder de Kumo la vio irse, había visto muchos jóvenes esa noche presos del pánico. Algunos llorando como bebés por el solo hecho de sus capitanes muertos y sus escuadrones segados. Pero algunos resistieron, algunos se aferraron al suelo con valor y aguantaron la embestida de las fuerzas de Madara con gallardía. Era por ellos y no por todos que el Raikage se permitió tener esperanzas. La batalla se había perdido, pero la guerra podía ganarse después de todo.
Sakura caminó entre las carpas y dos Chunnin médicos la seguían. Afuera de esa carpa había escuchado todo lo que ocurrió. Podía haberse sentidos estafados por ella, pero recordaron que hace horas nadie los ayudaba cuando el caos estaba presente, solo Sakura. Así que ahora la capitana Haruno tendría además del rango, la admiración de todos. Valla que si la tenía, y todos los médicos estarían bajo su mando sin dudar.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Gai y Kurotsuchy conducían sus escuadrones por el bosque, directo a la base de Akatsuki. La marea de Zetzu que los tenía asediados en un principio comenzó a mermar y luego se retiró en desbandada. Las criaturas no eran muy listas a pesar de ser aun numerosas, se notaba que algunos de sus líderes habían caído en batalla y no había nadie que las controlara. El empuje de Gai, Rock Lee y algunas de las espadas de la niebla fue arrollador. Al fin llegaron al páramo donde Killer Bee protegía a la inconsciente Anko que aún vivía por algún milagro de la creación. Los rescataron, y dejaron equipos para rastrear a Kabuto mientras recuperaban a Bee y Anko.
Solo fuego, muerte y desolación a kilómetros de distancia dictaban de una victoria fruto de la desesperación. Tal vez había sido una trampa para los jinchuriki, tal vez Madara por un lado, y Kabuto por el otro los habían atraído muy cerca para capturarlos dejando las estrategias de la guerra clásicas. ¿Qué importaban los Zetzu? Solo capturar a Naruto y Bee. Todo había sido ese plan desde el inicio. Neji dio uso a su Byakugan y lo amplió lo más que pudo, nada podía verse con vida en kilómetros. La victoria final aunque muy costosa, era para la alianza Shinobi.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Sasuke corrió entre los arboles a gran velocidad. Iba tras Kabuto, cuyo destino estaba sellado. No podía permitirse dejar escapar al maldito que había revivido a su hermano, y que había torturado a tantos por poder. No podía permitir que sobreviviera porque su ambición era inmortal. Pasaría el tiempo, pasarían los años y Kabuto conforme a los sueños perversos de Orochimaru, aun iría por los ojos Uchiha. Era por esto que Sasuke debía matarlo, debía liquidar cualquier posibilidad que ese enemigo se volviera más fuerte cambiando de cuerpo. Era ahora o nunca, mientras la alianza estaba desecha por las muertes y el dolor.
Corrió y corrió a fantástica velocidad, usando los halcones rastreadores que por el cielo lluvioso aun buscaron ayudados por sus sentidos. Al fin lo encontró, a casi 50 kilómetros de donde sucedió la batalla, casi 3 horas después de la explosión que barrió con la base Akatsuki. Perseguido incansablemente por Itachi. Kabuto no escaparía, Kabuto debía morir.
Sasuke recordó en su carrera a Naruto, ya debía estar muerto seguramente. Volvió a desear haber podido ayudarlo. Aunque solo fuera para devolverle esa estúpida "amistad" que se prodigaban mutuamente. Pero no fue posible nunca. Lados opuestos del tablero, lados contrarios siempre. Era las dos caras de una moneda. La luz y la oscuridad, desde allí emanaban su unión. Desde allí se podían conocer con tan solo mirarse.
-Debimos morir juntos, -señaló Sasuke para sí mismo- en un duelo sin igual. Chocando al máximo y explotando. Debimos morir juntos, terminar con el odio y los malos recuerdos. Escapar de ese futuro de mierda que nos esperaba a ambos.
Esquivó algunos árboles caídos y paso por debajo de un arco formado por ellos. Salto muy alto para evitar los siguientes arbustos y un claro amplio de terreno se extendió ante Sasuke. Justo ahí, en el medio del lugar, Kabuto hacia sellos y el suelo se abría como puerta. Una barrera enorme se extendía largo a largo entre Kabuto y su perseguidor, nada menos que Itachi Uchiha.
-¡No hay escapatoria Orochimaru! –Grito Sasuke enfurecido- ¡he venido por tu cabeza!
-ku ku ku Sasuke-kun….que honor que me visites en mis dominios. –Se giró tranquilamente Kabuto- ¿será que el día de hoy, por fin obtendré el Sharingan?
-Obtendrás un corte de cabeza, –gruño Sasuke empuñando su katana Chokuto- no habrá más resurrecciones para ti.
-¡No me digas! Ku ku ku, -sacando un pergamino de sus ropas- y seguro crees que te será fácil querido Sasuke-kun.
Sasuke llegó junto a Itachi y se miraron fijo, Kabuto tenía la ventaja porque conocía la zona y estaba llena de sus trampas. Además de los tres, era el único que no había combatido directamente ya que sus invocaciones del Edo tensei lo hacían por él. Itachi lo supo, le quedaba poco tiempo a ese cuerpo prestado. Aunque no estuviese bajo el control de Kabuto, su tiempo se terminaba. El alma escaparía dejando una vez más a Sasuke, lejos del camino correcto.
-ku ku ku….incluso para mí, -señalo Kabuto- los hermanos Uchiha son demasiado para enfrentarlos juntos. No tiene caso pelear esta batalla ahora, cuando Itachi-san se haya ido…..nos veremos cara a cara Sasuke-kun.
Kabuto abrió su pergamino en las manos y haciendo sellos explotó en una nube de humo. Los hermanos Uchiha lo perdieron de vista. Con sus Sharingan buscaron rastros, pero el Shinobi peliblanco había usado una técnica de trasportación y ya no estaba.
-Cazaré a ese cobarde en cuanto lo vuelva a encontrar –señalo Sasuke de brazos cruzados- ¿y tú qué? Creí que te había eliminado.
-Aprecio tu cariño Ototo-san –indico Itachi irónico- no me queda mucho tiempo. Aunque terminaré yéndome de este mundo sin resolver mis asuntos. He gastado demasiado chakra.
-¿Tus asuntos?, ¿quieres otra pelea contra mí? –dijo Sasuke caminando por el lugar despreocupado.
La barrera frente a ellos se desvaneció, ambos la miraron de reojo y no les preocupó demasiado. Al fin de cuentas tan solo había sido una distracción de Kabuto para huir.
-No tiene caso pelear, -contradijo Itachi- eres tan imbécil que no puedes cumplir una simple misión.
-¡No me digas imbécil!- se enfureció Sasuke y parecía el berrinche de un niño- ¡tú lo arruinaste todo por obedecer a los malditos viejos!
-No concretamente, -resolvió confesar Itachi- pero si quieres toda la verdad. Deberás prometerme algo.
-¡Ya conozco la verdad! –Bramó Sasuke enojado- ¡Mataste a toda tu familia por la ambición de los viejos! Ellos vivieron años en paz a costa de nuestra sangre!
-En ese tiempo tuve que elegir, -indicó Itachi con gesto impasible- nuestro padre vio mi potencial, y ambicionó tomar el control de la aldea usándolo.
-¿y elegiste matar a los tuyos en lugar de apoyar a tu clan?
-elegí salvar a mi persona más querida, a costa de mi clan.
-Burda mentira, –gruño Sasuke- solo me dejaste con vida para darle el Sharingan a la aldea.
Itachi suspiró decepcionado, lo siguiente en sus palabras serían muy dolorosas para Sasuke, pero la verdad lo liberaría.
-Nuestro padre tenía dos planes, -señalo sentándose en una roca tranquilamente- elevarme como Hokage tras la caída del Sandaime, o causar una guerra civil donde los Uchiha ganaríamos por el Sharingan.
-Hubieses aceptado ser Hokage, -señaló Sasuke neutro- con tu talento, seguro hubieras vencido en combate al Sandaime.
-No por nada Sarutobi-sama era el líder, Ototo-san –indicó Itachi negando con la cabeza casi como un regaño- pero al tener el Magenkyo Sharingan…tal vez si le hubiera vencido.
-Mataste a tu amigo Shisui para obtenerlo, –respondió cabreado- y luego el poder te corrompió.
-Error…-le interrumpió Itachi- nuestro padre quería que obtuviera esos ojos para sus planes. Y tú….me darías esos ojos para que yo fuera Hokage.
Sasuke se paralizó, ¿su propio padre iba a matarlo? ¿Todo por darle el Magenkyo a su hermano? ¡No podía ser! Tal vez Fugaku no fuera un padre cariñoso, ¿pero matar a su hijo? No, realmente era una locura. Itachi mientras tanto lo miraba triste, sabía que sería duro para Sasuke aceptarlo. Pero esta era la última chance que lo supiera todo. Y que actuara en consecuencia.
-¿Por qué piensas que papá te exigía tanto? –Pregunto el mayor de los hermanos- ¿Para qué te parecieras a mí? ¿Para qué lograras superarme? No Nii-san…..lamentablemente no. Tú serias los ojos de repuesto para mi Sharingan eterno. Tú serias sacrificado por el clan, todo por buscar dominar la aldea.
-¿Entonces por qué mataste a Shisui? –Reclamo Sasuke- si en verdad Oto-sama me quería muerto y tú te negaste, ¿porque mataste a tu mejor amigo?
-Yo no lo asesiné Sasuke, -respondió Itachi- el….me entregó su vida.
Flash back:
Un joven Itachi caminaba por el bosque en las afueras de Konoha. Su mente era un tormento de sentimientos desde la reunión que mantuvo con su padre sobre la revolución Uchiha. Tenía que actuar rápido, pero debía ser cuidadoso sino quería terminar muerto. Muchas fuerzas se mesclaban en la aldea luchando por el poder. Muchas ambiciones no satisfechas que degenerarían en una segura guerra civil. "guerra" esa palabra traía un dolor inaudito al corazón de Itachi. Era muy joven cuando sucedió la guerra donde Yondaime era el "Rayo amarillo", y se cobraba vidas por doquier.
Perdió a tantos familiares, a tantos amigos, perdió la inocencia el día que su tío favorito, el padre de Shisui volvió cubierto en una blanca sabana. ¿Qué podía hacer? Su familia quería sangre, su padre quería poder y la cabeza de su querido hermano menor Sasuke rodaría en cualquier momento. Ojala Yondaime no hubiese muerto, ojala Minato estuviera como Hokage y su poder seria el faro para que nadie intentara romper con la paz. Sarutobi era poderoso, pero no era un líder duro que enviara a ejecutar todos los hombres que buscaran conspirar constantemente como por ejemplo, Danzou.
-¿Qué voy a hacer? –Se dijo Itachi y llegó a una cascada- ¿Cómo detendré la guerra?
Una figura apareció por el bosque. Nada menos que Uchiha Shisui, su mejor amigo. El joven de cabello castaño oscuro, que se acercó sonriendo y ambos se saludaron para luego sentarse junto al arroyo, cercanos al pie de las caídas de agua.
-Se lo que te ocurre Itachi, -señaló el castaño seriamente- y vengo a ayudarte.
-No creo que puedas, y dudo que lo comprendas. –Indicó el moreno neutro
-Utilicé mi Sharingan hipnótico para saber de la reunión que tuviera los líderes de nuestro clan. –Le sonrió Shisui- no lo saben….pero me dieron hasta el último detalle del plan estúpido de revolución.
-¿Y qué piensas?
-Que la paz vale cualquier sacrificio, -dijo el castaño mirando a la nada- casi tanto….como tu persona más querida.
Itachi sonrió levemente, su mejor amigo lo entendía a perfección. Sasuke era lo más apreciado por Itachi, por la vida de su pequeño Nii-san que vendería su alma al demonio. Y era justo lo que pensaba hacer.
-Ojala la aldea supiese los sacrificios de tantos, -remarcó melancólico Shisui- ojala muchos nombres de la roca de los caídos fuera borrados por ser traidores. Y fueran reemplazados por los verdaderos héroes, esos que nunca se revelan.
-¿Qué propones Shisui? –Señalo Itachi que le gustaba las cosas precisas- tu y yo somos fuertes. Pero no creo que podamos parar esta guerra.
-Con nuestro nivel, tal vez no. –Apunto el castaño- pero tú obtendrás el Magenkyo Sharingan. Y serás quien libere a tu hermano de su destino fatal.
-Conoces las leyendas tanto como yo, ese ojo de poder sin igual solo se obtiene matando al ser más importante para uno. Y no matare a Sasuke por más que me obliguen. Antes me lo llevaré lejos de Konoha.
-¿y la aldea? –Remarcó Shisui- ¿la dejaras a merced de los manejos de tu padre? ¿Dejaras que estallen las revueltas civiles para que el resto de los ninjas del mundo se nos echen encima cuando estemos débiles?
-¿Qué propones entonces? – Dijo Itachi ya molesto por la risita de su amigo- no tenemos muchos días para lograrlo, sea el plan que sea.
-propongo que te conviertas en traidor, -indico Shisui serio- propongo que obtengas esos ojos y acabes con las estúpidas ambiciones del clan. Propongo que salves esta aldea que amamos. Aunque nos cueste la vida.
Itachi lo supo, Shisui le daría su propia vida para obtener el Magenkyo. Y aunque pensó en negarse, las siguientes palabras de su mejor amigo, casi su hermano, le hicieron reflexionar profundamente:
-Lamento mucho ponerte en esta situación, -dijo dolido el castaño- cuando te haya entregado mi vida, todo se terminara para mí. Pero tú deberás matar a los que amas, por proteger a nuestra aldea. Deberás detener esta guerra, aun a costa del cariño de los nuestros. Serás traidor, aun cuando no exista alguien más fiel que tú, un digno ninja de la aldea escondida entre las hojas.
Fin del flash back:
-Es increíble…..-señalo Sasuke impactado- es imposible. Tú…..tú…mataste a todos por salvarme a mí.
-No hace falta que me lo creas, al final de cuentas siempre te han mentido y ya no crees en nadie. Pero el favor que te pediré, te ayudara a saber que esta historia, es real.
-¿Qué quieres de mí?
-Usa tu Sharingan, -le pidió Itachi aun inmóvil en la roca- destruye este cuerpo y sella mi alma en tu interior con Genjutsu. Si no lo haces, Kabuto podrá volver a invocarme y terminaré peleando contra ti nuevamente. Y es lo último que mi alma condenada desea.
-Si logro sellar tu alma en mi Sharingan, -indico Sasuke- podré verlo todo de tus recuerdos. Tus mentiras se revelarían.
-Tal vez…. Si acaso te he mentido. Pero la pregunta aquí es…. ¿Serás capaz de soportar mis verdades? ¿Volverás a desear destruir todo lo que he intentado proteger? ¿Cuál será tu reacción ante el legado de mi vida ototo-chan?
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
En la nueva base de la alianza, luego de varias horas y mensajeros que iban de lado a lado buscando a los implicados, se organizó un concilio de líderes para informar a todos lo ocurrido desde hacía días. El Raikage y la Mizukage estaban presentes. Sakura se encargó de la líder pelirroja atendiéndola por los venenos en su cuerpo. La mujer parecía muy frágil físicamente, de hecho su fuerte eran los Ninjutsu de larga distancia. Pero su contextura no tenía que ver con su fortaleza real. Era muy dura y resistente, lo demostró soportando los venenos variados de Zetzu mientras viajaba camino a la base.
Habían llegado Kurotsuchy y Gai, los escuadrones dejaron a Killer Bee y Anko en cuidados intensivos mientras la nieta del fallecido Tsuchikage asumía las responsabilidades por Iwa en la reunión. Kakashi lo haría por Konoha, apenas se podía mover pero era el más reconocido general de la hoja y hace tiempo casi había sido Hokage. Por el momento estaba al mando. Mientras intercambiaban las primeras informaciones, Sakura y dos médicos los rondaban atendiéndolos en silencio. Kakashi no pudo evitar sonreír al ver a su joven estudiante siendo la principal causa de mantenerlos con vida. Realmente era un orgullo, y que el Raikage la hubiese nombrado capitana, solo elevaba sus méritos.
-Bee rescató una Kunoichi perdida hace tiempo –señaló el Raikage- Kabuto y Uchiha Sasuke escaparon en la confusión.
-Anko Mitarashi….-completo el ninja copia al resto de los líderes- la creíamos perdida.
-¿Cómo sobrevivió? –Pregunto la Mizukage- el enemigo no toma prisioneros.
-No lo sabemos, -señalo Kurotsuchy seria- estuvo inconsciente todo el camino de regreso. Pero sugiero encerrarla por precaución.
Todos asintieron, había mucha desconfianza con personas desaparecidas con los Zetzu copiadores cobrándose víctimas aquí y allá. Era solo una medida….preventiva.
-Capitana Haruno…..-dijo el Raikage observando a la chica irse- antes que se marche quiero un informe sobre los heridos.
Los dos médicos que la acompañaban se retiraron y Sakura miró al techo unos segundos como haciendo cálculos. Devolvió la vista a los líderes y seriamente indico:
-10445 muertos en las últimas 7 horas, 2079 heridos graves en este campamento de los cuales unos 900 tiene posibilidades optimas de vivir. Se acabaron los suministros hace una hora pero estamos reemplazándolos con plantas medicinales hasta que lleguen las provisiones del sur.
Sakura ni había pestañeado al decir todo esto, los líderes se mostraron neutros pero les sorprendía lo precisa que había sido. Kakashi preguntó por Shizune y Sakura respondió cubriéndola:
-la única capitana general que aún vive es Shizune Sempai, estaba herida y agotada por eso me hice cargo de todo. El resto de los capitanes están muertos. Pronto se recuperará y vendrá aquí para darles un mejor informe. No tengo noticias de otros campamentos pero envié mensajeros para informarme sobre las situaciones particulares.
El Raikage y Kakashi sabían que mentía. Shizune no estaba agotada ni herida. Estaba desbordada por el dolor de haber perdido a su maestra Tsunade. Pero Sakura la cubría encontrando excusa perfectamente. El resto de los líderes ni lo sospechó.
-Falta lord Kazekage, -señaló Mei al resto del concilio- no me digan que también el….
-Negativo… -intervino Kurotsuchy- cuando entramos al campamento nos informaron que los escuadrones de lord Kazekage se aproximan hacia aquí, estarán en poco tiempo entre nosotros.
Sakura se había retirado para entonces, siguieron hablando sobre como rearmar las estructuras defensivas porque bien sabían que sin la muerte de Kabuto y Madara no se podía cantar victoria en esa guerra. Tenían que atacar sin descanso justo ahora, sin los ejércitos de Zetzu a plena fuerza, era la oportunidad de oro para acabar el conflicto.
-Bee nos informó que Naruto se perdió por los bosques en busca de Madara –continuaba aportando Kurotsuchy- los ninjas sensores no lo registran regresando con lord Kazekage. Temo que aun logrando destruir la base de Akatsuki, puede que hayamos sufrido una dura derrota. A pesar de todos los sacrificios.
-Ese niño imprudente, -gruñó el Raikage molesto- le advertí que tuviese cuidado. Que era importante cuidar a su Biju.
-Tsunade-sama había muerto, -señalo Kakashi pensativo- era como su abuela, él nunca tuvo familia. No creo que pueda comprenderlo aunque naciera de nuevo, lord Raikage.
-Es un Shinobi, -remarcó el líder de Kumo- debería haber conservado la calma. La guerra es para protegerlos a él y….
-Es solo un niño huérfano, -aventuro Mei- tiene apenas 16 años. Un niño inocente que creía en la paz, que luchaba por todos nosotros. Pero solo un niño.
Se oyeron gritos, muchos gritos y obligaron a los reunidos para salir a ver. La carpa que los cobijaba quedó vacía y allí, en el centro del campo, vieron el escenario más doloroso que recuerden. Un grupo de ninjas curtidos en batalla, llegando en masa y los médicos que se acercan para auxiliar a los más débiles. La figura pelirroja inconfundible del lord Kazekage llega primero al campo descendiendo en su arena. Detrás de él, un sarcófago de su elemento manipulable y algunos tienen la esperanza que ese cuerpo fuese el de Madara.
Atrás llegó Hinata llorando tan desconsolada como le era posible. Kiba la ayudaba a caminar pero no se lo veía mejor que ella. Tres ninja cargan otro cuerpo, y al llegar al centro del campamento lo lanzan como bolsa de basura a la vista de todo. El evidente rechazo al cadáver que cargaron era palpable. Uno de los hombres saca un kunai y quita los vendajes para mostrar la cabeza de Madara, la máscara de círculos que aprendieron a odiar con tanto ahínco.
Rodeando los recién llegados por médicos y curiosos, frente a los líderes de la alianza se permiten llorar. Gaara no se mueve de junto al ataúd de arena. Temari y Shikamaru se separan de los demás y tan solo se alejan. Muchos gritan, ¡murió Madara! Los festejos y la algarabía parecen empezar por el campamento. Pero los líderes no dejaron nunca de observar a Gaara de la arena y no estaba feliz, no estaba tranquilo. El enemigo del mundo ha muerto, y él no estaba satisfecho. Solo Kakashi se figuró lo que en realidad estaba ocurriendo, solo Kakashi puede saber la relación que Gaara tenía con cierto Shinobi rubio del cual no hay noticias nuevas. Por un momento, Kakashi rogó que no fuese verdad, le pidió a Obito, a Rin, a su sensei Minato que no fuera cierto lo que su mente adolorida le indicaba con certeza. Gaara quedo solo en el centro del terreno, dejó a la arena fluir y sus lágrimas ahora son evidentes. No tiene pudor para llorar.
No por causa de aquel amigo perdido…..que lo merece.
No por el cuerpo del héroe más grande que se recuerde, no tiene pudor para llorar a Uzumaki Naruto. Cuando el cuerpo dejó de estar cubierto en la arena, algunos mechones rubios evidenciaron al cadáver. Nadie tuvo la fuerza para acercarse, nadie que conociera a Naruto se quiso acercar al cuerpo sin vida. Shizune salió de la carpa donde había descansado algunas horas. Se puso su chaqueta Jounnin y acercándose al círculo de personas formadas se preguntó que ocurría. El rostro de Gaara, de pura desolación. El rostro de Kakashi, Shikamaru, Chouji, Neji, Hinata. Shizune nunca pudo notar a tiempo lo que tanto dolor causaba…..hasta que Sakura llegó al lugar:
-No….no…..no….-decía bajito la joven pelirosa, y apenas se escuchaba su susurro.
Sakura se acercó lentamente al cuerpo. Toda la seriedad, la dureza, todo el coraje que tuvo para resistir el impulso de llorar por Tsunade. Esta vez no sería suficiente.
-No….NO…NO….-seguía diciendo y pasó junto a Gaara como si no existiera.
Se arrodilló junto al cuerpo consternada, desbordada, totalmente rota en su espíritu. Todos callaron, silencio y dolor. A pesar de la victoria.
-¡NO…NARUTO…..NOOOO!- gritó Sakura estallando en lágrimas- ¡NO ME VAS A DEJAR! ¡TU NO ME VAS A DEJAR! ¡NO ME DEJARAS SOLAAAAA!
Arrodillada lo sostuvo entre sus brazos, tenía la cabeza de Naruto en su pecho, estaba destrozada. Shizune corrió y la abrazó tratando de separarla del cuerpo. Pero Sakura se aferraba a Naruto con tanta violencia que parecía totalmente enloquecida.
-¡¿QUÉ HICISTE IDIOTA?!- gritaba Sakura presa de la histeria- ¡¿POR QUE NO ME ESCUCHASTE?! ¡¿POR QUE ME DEJAS SOLAAAAA?!
Los gritos de dolor no fueron acallados, la dejaron llorar y quejarse hasta el desmayo. Muchos la entendían aún mejor de lo que ella misma podía entenderse. Había muerto su mejor amigo, pero no solamente había muerto eso con Naruto. Sakura tardó demasiado para pensar en él. Tardó demasiado en relacionar esas cosquillas en su estómago cuando él le sonreía. Naruto era más que un amigo, era mucho más.
Finalmente, como la buena amiga que era, Shizune se apiadó de Sakura. Se arrodillo junto a su alumna y la abrazó compartiendo su dolor en silencio. Tuvo miedo, que ese dolor que la pelirosa sentía, terminara por obligarla a una locura. Habían perdido demasiado, ya no podían permitirse perder nada más.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Abrió los ojos apenas, estaba oscuro, no podía ver bien. Su cuerpo no le dolía, eso era raro porque debería estar muerto y el cielo debería ser más iluminado. También podría ser el infierno…. Aunque si este lugar fuera el infierno, debería sentir al menos algo de do….
-¡AAAAAHHHGGGGG!
El dolor allí estaba, como si algo surgiera del interior de su cuerpo arrancándole la piel a tiras. ¡Como dolía! Naruto no podía moverse, no podía ver nada. Solo un rostro desfigurado surgiendo de su pecho cual planta brota de la tierra. Volvió a gritar, pero apenas tenía fuerzas para eso. Un Zetzu negro surgió despegándose de su cuerpo y parecía que lo estaba torturando de la peor forma.
-Silencio…..essscandaloso, –le reprendió la criatura- o no podré curarte.
Naruto no podía moverse, pero su enemigo frente a él decía que lo curaría. ¿Para qué? ¿Por Kyuubi? ¿Para luego extraer a la criatura? No podía creer que Madara lo hubiese vencido. ¿O fue Sasuke?
-¡Que mierda importa! –Pensó cabreado el rubio- solo sé que me derrotaron y ahora Madara tendrá al Kyuubi. Maldita sea, como pude….perder.
Naruto movió el cuello de lado, estaba acostado boca arriba y la oscuridad de la caverna era profunda, pero comenzaba a acostumbrarse a ella. Siguió al Zetzu con el único ojo que podía abrir, lo vio manipulando algunas cajas en un rincón y algunos frascos. Finalmente la criatura se volteó a mirarlo, y al verlo despierto declaró:
-Madara-sama tenía razón….ju ju ju…eres extremadamente resistente. Deberás serlo aún más porque en los próximos años solo te espera el dolor. Y luego…..la resurrección.
Fin del capítulo.
