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CAPÍTULO 1: BÚSQUEDA


Esta es la oscuridad que reina sobre mi

Es el mundo que conozco

No puedo detenerla

(Save me, Skillet)


Seis meses antes del cataclismo del Sistema Hosnian

Ben… ven por mi…

Kylo abrió sus ojos, exaltado por la voz que acababa de escuchar. No es que no estuviera acostumbrado a escuchar voces, estas eran un constante en su vida desde que recordaba, y aun más desde que su pequeño yo de 5 años se había abierto hacia la fuerza, descubriendo y recibiendo su poder, el poder que su legado le concedía usar. No, no era escuchar voces lo extraño. Su sorpresa, sin embargo, dio paso rápidamente a furia ¿quien se atrevía a usar ese nombre? Ben Solo esta muerto, y quien creyera lo contrario solo se engañaba a si mismo.

Ben… por favor…

Ante la súplica, nuevamente su humor dio un giro inesperado y abandonando la furia completamente su cuerpo, sintió como un escalofrío bajaba por su espalda. La voz, dulce y femenina, se había sentido como una caricia en su subconsciente, suplicante, pero no por temor, no, mas bien con un anhelo desconsolado, le transmitía una angustia que podía comprender bien, al no ser un sentimiento ajeno para el. Le provocó una reacción insólita, un deseo casi ferviente, irracional, de tomar entre sus brazos a la dueña de la voz, asegurarle que todo estaría bien, que ya no había necesidad de suplicar.

No lo entendía. Miró a su alrededor, desorientado por la intensidad de los sentimientos que la voz despertó en el, intentando encontrar algo familiar que lo anclara a la realidad y borrara de si lo absurdo de la situación.

"Señor, disculpe." Aunque era justo lo que necesitaba en ese minuto, una distracción, no pudo evitar sentirse irritado al ser interrumpido. Apretando los dientes, miro de reojo al teniente que acababa de entrar a su gimnasio.

"Recuerdo haber dado ordenes especificas de no ser molestado." Podía sentir el nerviosismo de Mitaka, su miedo por la forma casi imperceptible en la que temblaba, miedo a provocar su ira y acabar estrangulado por la fuerza como tantos antes que él. Un justo castigo por desobedecer mis ordenes.

"Lo siento señor, pero el general Hux ha estado insistiendo hablar con usted durante la última hora. Le informamos que estaba ocupado, pero sigue insistiendo…" dijo su secretario, ahora sudando, deseoso de huir lo más pronto posible.

Hux, esa sabandija. Abandonando finalmente su pose de meditación –por la cual se encontraba flotando a un metro del suelo– avanzó hacia el ya aterrado teniente, y deteniéndose a su lado, agachándose ligeramente para estar a la altura de su oído, le susurró en una gélida voz:

"Desobedece mis órdenes de nuevo, y no seré tan benevolente como hoy. Ahora ¡fuera de aquí!"

Solo de nuevo después de la huida del teniente, relajó su postura y tomando su sable de luz, depositado previamente en la mesa de armas de su gimnasio, se dirigió a las escaleras que conectan con su apartamento a bordo del Finalizador. Este era, por supuesto, lo mejor que la Primera Orden tenía para ofrecer. De dos niveles, su gimnasio privado se encontraba en la parte inferior, y subiendo por las escaleras se llegaba a su sala de estar. Además de ser el lugar por donde se entraba a sus aposentos, también conectaba por un lado con su habitación y baño adjunto y al otro con su comedor y oficina, todo adecuado para su estatus de heredero del Líder Supremo Snoke y Comandante de esta nave. Con dirección al baño para tomar una ducha, y quitándose la ropa de entrenamiento mientras caminaba, su mente volvió nuevamente a la voz que escuchó mientras meditaba.

Ben… ven por mi…

¿Que significaba? ¿Por qué usaba un nombre del que ya se había despojado, que ya no significaba nada para él? Y lo más importante ¿de quién era la voz? Puede que aun no tuviera la respuesta a ninguna de esas preguntas, pero mientras el agua de la ducha caía sobre su cabeza, relajando sus músculos después de un arduo entrenamiento, se prometió a si mismo que encontraría a la dueña de la voz, y demandaría respuestas.

·········

Encerrada en su pequeña unidad AT AT, con el sonido de la arena golpeando su exterior, a punto de romper una tormenta de arena, Rey no podía parar de llorar. No era algo usual en ella, después de todo, crecer en un lugar árido e implacable como Jakku te hacía más fuerte e indiferente a las injusticias de la vida, te preparaba para enfrentar las mas diversas e impredecibles situaciones. Sin embargo, hoy había sido demasiado, especialmente duro y oscuro. No solo había recibido una cantidad minúscula de raciones por lo que ella consideraba una buena pieza de tecnología, también había tenido que enfrentarse a él.

Un caza recompensas había llegado hace algunas semanas a Niima, probablemente buscando pasar desapercibido un tiempo y así evitar a los soldados de la Primera Orden. Se había fijado en ella desde un principio. Si tan solo no hubiera estado en el mercado ese día, buscando intercambiar una ración por una nueva túnica, quizás nunca se hubiese topado con él y jamás habría llegado a la horrible situación de hoy.

Después de una ardua mañana buscando en el vertedero de naves algún pedazo de tecnología que valiera la pena y resultando fructífera su búsqueda, fue a intercambiar la tecnología por raciones. Ya venía de vuelta, molesta por el intercambio injusto, distraída en su enojo, cuando al pasar por donde normalmente los escasos visitantes al puesto de avanzada dejaban sus naves, se encontró al caza recompensas. Estaba esperándola. Sabía que esta era la ruta que tomaba para volver a su pequeño hogar.

A partir de ahí, recuerda todo como si hubiera sucedido en cámara lenta. Esa sensación usual y familiar en su estómago le dijo que algo andaba mal, que saliera de ahí rápido. Pero él también era veloz. Apenas había empezado a correr y ya la había agarrado del gorro de su túnica. Recuerda como la tiró para atrás hacia el suelo, como se puso sobre ella, y como aturdida por el golpe en su cabeza no reaccionó de inmediato, como la tocó. Él era más fuerte que ella, y la tenía a su merced, inmovilizada de tal manera que resultaba casi imposible zafarse, sabía lo que estaba haciendo. Aun no tiene claro como reunió fuerza suficiente para quitarlo de encima suyo, pero en un momento lo tenía sobre ella y al instante siguiente estaba volando por el cielo para terminar estrellándose contra el costado de su nave. Con la adrenalina a full, se levantó rápidamente y después de golpearlo con su bastón, le dejo claro que, si se volvía a acercar a ella, sería lo último que hiciera.

Aun así, a pesar de la fortaleza que demostró en ese momento, recordarlo la hizo llorar más fuerte, era la primera vez que le sucedía algo así. ¿Por qué la vida era tan injusta? Ella jamás molestaba a nadie, se ocupaba de sus asuntos y vivía una vida de solitud, esperando, anhelando el día en que sus padres volverían por ella y la llevarían a casa. Las veces que había peleado con alguien había sido en defensa propia, defendiendo las raciones que ganaba por su duro trabajo y las pocas posesiones que tenía. Pero no, era ridículo pensar que algo como la justicia pudiese existir en un lugar como Jakku, y ella había sido una estúpida por bajar la guardia, confiada en la ausencia de problemas el último tiempo.

Por favor, si hay algún Dios escuchando, la Fuerza, o como sea que se llame, haz que pare, ya no quiero estar aquí, no puedo mas. Prometo que hare lo que sea, solo, por favor, que mis padres, que alguien venga por mi.

Exhausta de tanto llorar, y con un dolor de cabeza creciente, se recostó en la cama que ella misma había hecho, unas pocas mantas en el suelo, y se abrazó a si misma. No entendía para que se molestaba en pedir cosas que sabía no pasarían, después de todo, los Dioses o la Fuerza jamás la habían escuchado hasta ahora, nunca habían contestado ninguna de sus súplicas, pero una parte de ella, la parte más inocente, la que aun tenía un poquito de esperanza se negaba a rendirse, así que ha medida que el cansancio se adueñaba de ella y la arrastraba al mundo de los sueños, no pudo evitar seguir suplicando, ven por mi… por favor.

·········

Con un andar dominante y seguro, y su capa insigne ondeando a su paso, Kylo Ren entró a la sala de reuniones de generales del Finalizador. La habitación, al igual que la mayoría en la nave, era de paredes negras y suelo gris, distinguiéndose de las demás por la enorme mesa en el centro. Tomando su puesto a la cabecera, esperó a que el holograma de Hux dijera lo que sea que quería esta vez. Y ojalá que sea rápido, pensó irritado. Dentro de las cosas que realmente le desagradaban, estaba tratar con el malnacido de Hux.

"Hasta que al fin te dignas a aparecer Ren. ¿Qué pensaría el Líder Supremo si se entera de tu reticencia a llevar a cabo tus obligaciones?" lo increpó Hux, con una sonrisita desdeñosa y soberbia.

No iba a caer en su provocación absurda, así que reclinándose hacia atrás en su silla le contestó con desinterés "Snoke se molestaría en saber que me haces perder tiempo con conversaciones estúpidas. Habla de una vez Hux, que es lo que quieres."

La boca en una dura línea recta al ser llamado indirectamente estúpido le respondió "Hace unas horas inició una revuelta en una de nuestras colonias mineras en Rattatak, que nos provee materiales esenciales para la finalización de la Base Starkiller," y continuó con su sonrisa exasperante "Tienes que ir allá y poner en línea a los mineros."

Quien se cree que es esa rata, ordenándome como si fuera su sirviente, pensó apretando los puños. Molesto ahora, se levantó de su asiento y se acercó al ventanal que miraba hacia la profundidad del espacio."Tengo cosas más importantes que hacer que poner en línea a tus mineros. La base es tu proyecto, ocúpate tu de el."

"No estás entendiendo Ren, la orden viene de Snoke. Espero resultados para mañana." Con esto, Hux sabía que había ganado así que sin esperar respuesta cerró la transmisión, regodeándose al saber que Kylo no tenía más remedio que hacer lo que le había ordenado.

Sin moverse aun, las cosas en la sala empezaron a temblar, exteriorizando la furia que el heredero de Vader sentía en ese minuto. Llegaría un día en que mataría a la escoria de Hux, y ¡oh como lo disfrutaría! Pagaría por todas las provocaciones, por todas las veces que se atrevió a darle ordenes, a acusarlo delante de Snoke. Si, el día llegaría para él, solo debía ser paciente.

Dándose la vuelta, dejó la sala de conferencias, no sin decirle antes a su secretario –el teniente Mitaka– que se encontraba esperando a la salida, "Teniente, establezca curso para Rattatak." Averiguar sobre la voz que escuchó en su meditación tendría que esperar.

·········

El ambiente en el puesto minero de Rattatak, por decir lo menos, era intenso. Los mineros, atrincherados en la minera y sus alrededores, se habían hecho con las armas de los Stormtroopers y estaban dando una buena pelea a los soldados que habían logrado oponer resistencia ante el motín. Ingeniosos, pensó Kylo, porque en vez de huir de la minera de inmediato, habían tomado refugio en ella, sabiendo que sus recursos eran esenciales para la Primera Orden y por lo tanto no podían atacarla con fuego pesado. Sin embargo, sus esfuerzos probarían inútiles, la falla en su plan es que no pensaron que iban a contar con su presencia. Y Kylo no iba a permitirinsurrección en la Primera Orden.

Desde el centro de comando terrestre, detrás de la línea de fuego, Ren miro la escena, esperando el momento oportuno para su ataque. Entonces ordeno al Stormtrooper a su lado "Capitán, use el cañón blaster."

"Como ordena señor." Le respondió el trooper. Llegado el momento, avanzó al grueso de la batalla. Terminaría con esta pequeña revuelta ahora.

Su presencia y el uso del cañón hizo que las cosas terminaran bastante rápido. Los mineros, al verse sobrepasados con la llegada de nuevas tropas y uso de artillería pesada, y al notar la presencia del ejecutor de la Primera Orden no tardaron en ver que la balanza se inclinaba para el lado contrario. Solo bastó que vieran el reflejo rojo de su sable, abriéndose paso entre disparos de blaster y derribando a sus compañeros de armas, acabando con ellos, para que pronto empezaran rendirse. Algo de sentido de preservación conservan.

Posterior la rendición de los mineros rebeldes, solo quedaba identificar a los instigadores de la revuelta y proceder con las ejecuciones y castigos correspondientes. Ordenando a sus soldados ocuparse de la tarea, e informarle cuando esta fuera llevada a cabo, Kylo pudo al fin regresar al Finalizador y retirarse a sus aposentos. Necesitaba una ducha con urgencia, para quitarse la desagradable sensación de mugre, sangre y sudor que parecía adherida a su cuerpo.

Sin embargo, había otra sensación, persistente desde hace unas horas atrás, que ocupaba el primer plano de sus pensamientos. A medida que se habían ido acercando a Rattatak, había empezado a sentir una especie de tirón en la fuerza, que cada vez se había ido intensificando más y más, hasta sentirse envuelto por ella. La sensación era casi abrumadora, un extraño empuje que lo hacía querer ir hacia algún lado, pero sin saber donde.

La fuerza nunca se había comportado así con él, tan… directa en hacer sentir su voluntad. Además, estaba claro que este tirón se relacionaba con la voz en su meditación, la fuerza por alguna razón quería que encontrara a esa mujer. Pero con todo, aun no tenía claridad de a donde es que debía ir.

A lo mejor, si tan solo tomo mi TIE la fuerza me guiará a donde sea que este esta mujer, pensó mientras se dejaba caer de espaldas a su cama, aun con gotas impregnando su cuerpo después de la rápida ducha que había tomado.

De cualquier modo, aún no podía ir a ningún lado mientras se ataban los cabos sueltos de la revuelta en la minera. Aún quedaba ejecutar a los instigadores y procurar que el orden fuera reestablecido. No iba a arriesgar irse sin que se hubiera lidiado con todo debidamente, no le iba a dar el placer a Hux de informar alguna irregularidad en su trabajo a Snoke.

Acostado en su cama, en algún minuto se tuvo que haber rendido al mundo de los sueños, ya que repentinamente se encontró en un desierto, completamente vestido –había estado solo con una toalla cubriéndolo cuando se recostó en su cama. No habiendo absolutamente nada en cualquier dirección que mirara, empezó a caminar simplemente para el frente. Lo que sea que la fuerza quería mostrarle en este sueño, lo iba a ver a su debido tiempo.

No paso mucho hasta que vio como una niña pequeña, que no debía tener más d años, le gritaba a una nave que se alejaba "¡mamá papá, vuelvan!", para luego echarse al suelo y llorar al ver que la nave no se detenía. Luego, la escena desapareció entre la arena. Mirando el lugar en que hasta hace pocos segundos se encontraba la niña, la escena hizo resurgir un recuerdo similar, de como sus padres lo dejaban con… no, no quería pensar en eso, el pasado estaba muerto. Volvió a sentir ese tirón intenso de la fuerza, pero esta vez lo dirigía claramente hacia su derecha, así que rápidamente lo siguió, buscando poner la mayor distancia entre lo que vio en la arena y los amargos recuerdos que trajo. Después de pasar una colina de arena, vio algo a la distancia, y a medida que se acercaba, se fue haciendo cada vez mas claro. Una unidad AT AT del antiguo Imperio.

A pocos pasos del arma de combate caída, en lo que había sido la parte inferior de la cabina de comando, había un número de serie, AT AT 47389, y lo miró para memorizarlo, le iba a servir para encontrar donde sea que estuviera ahora. A su lado había una puerta, semi-abierta, que no era parte del diseño original, alguien vive aquí. No teniendo idea con que se iba a encontrar adentro, y tampoco teniendo claro con que quería encontrarse, acercó su mano a la puerta improvisada para abrirla y entrar…

Bip-bip bip-bip.

El sonido de su comlink lo sacó abruptamente de su sueño. Colérico al ser despertado justo cuando estaba a solo pasos de resolver el enigma, se levantó y con zancadas furiosas llegó a donde estaba el insoportable aparato y vio el mensaje que le había llegado. Los instigadores de la revuelta ya habían sido aprehendidos y estaban listos para ser ejecutados. Tan solo aumentando su furia lo irrelevante del mensaje –no le interesaba que estuvieran listos para ser ejecutados, quería noticias cuando fueran ejecutados– tiró el pequeño aparato contra la pared, destruyéndolo, aunque la acción no hizo nada para aplacar su furia.

Malditos mineros, maldita revuelta y malditos oficiales que no pueden hacer nada bien.

Se vistió rápidamente y se dirigió al puente, con toda la intención de descargar su furia contra el primer desafortunado que se cruzara por su camino. Entrando al puente de mando del Finalizador, un oficial se acercó para darle un reporte de la situación, pero sin siquiera mirarlo, Kylo levanto su mano y empezó a estrangularlo con la fuerza.

"Cuando doy ordenes, espero un informe cuando éstas ya han sido llevadas a cabo, no un minuto antes. Quiero resultados, no un recuento de cada paso que dan ¿entendido?" Aun con el distorsionador de voz de su casco, y los sonidos agonizantes del oficial que estaba siendo ahorcado, el tono amenazante y letal no pasó desapercibido para ninguno de los tripulantes que se encontraban en el puente de mando, quienes se apresuraron a asentir a la orden de su comandante.

Soltando de su agarre al oficial, que se desplomó al suelo jadeando por oxigeno, llamó ahora a su secretari, al mismo tiempo que tomaba su asiento en la plataforma elevada que miraba a todo el puente de mando "Teniente Mitaka."

"Si señor." Le respondió Mitaka, aliviado que Ren no había descargado su furia con él y presto a hacer la voluntad de su señor, que claramente estaba de un pésimo humor.

"Busca cual fue la última localización del arma de combate AT AT 47389, de época imperial," le ordenó sin traicionar ninguna emoción en su voz.

"De inmediato señor," dijo el secretario al mismo tiempo que se acercaba a una consola para buscar la información requerida. "De acuerdo con los registros del Imperio Galáctico, la unidad AT AT 47389 se desplegó en la batalla de Jakku señor, donde fue reducida a estado inútil."

Jakku… supongo que eso explica porqué el tirón se hacía cada vez más fuerte a medida que nos acercábamos a Rattatak. Jakku está a solo unas pocas horas luz.

"¿Cuál es el estado de situación en la minera?"

"Los instigadores ya fueron ejecutados y el orden ha sido restablecido señor."

"Nuestro trabajo aquí terminó entonces. Oficial, deje un batallón de 100 troopers para reforzar la seguridad e inhibir cualquier idea de una nueva sublevación," ordenó desde su puesto al oficial a cargo de la movilización de tropas, y mirando hacia la inmensidad del espacio, visible desde los grandes ventanales del puente de mando, dijo "Capitán, establezca curso hacia Jakku."

·········

En órbita de la enorme esfera arenosa que era el planeta de Jakku, se vio salir del Finalizador una sola nave. El TIE Silencer, piloteado por Kylo Ren, rápidamente hizo su descenso hacia la superficie planetaria, y aunque no sabía exactamente en que parte del planeta estaba aquello que buscaba, dejó que la fuerza guiara su rumbo.

No mucho después, posterior a pasar por el Puesto de Avanza Niima, su confianza en la fuerza dio frutos, ya que a lo lejos podía ver la silueta del caído AT AT 47389. Deteniéndose a una distancia considerable, con el fin de no alertar a la habitante que había hecho del arma de combate su residencia, se bajó de un salto de su nave y empezó a caminar hacia él.

Esta vez, nada va a evitar que obtenga las repuestas que busco.


Hola a todos! esta es mi primera historia de Star Wars y la primera que publico aquí. He escrito cosas antes pero nunca me había embarcado en una historia completa, así que espero que este primer capitulo haya sido de su agrado. Déjenme saber sus opiniones!

Por supuesto la historia nace por el insatisfactorio final para esta gran pareja en el canon, así que este es una idea de que hubiese pasado si es que Ben y Rey se hubieran conocido antes, desarrollando su relación en un escenario completamente distinto. Aproximo que la historia tendrá unos 20 capítulos, quizás un poco mas o menos.

Debido al giro distinto que tomara esta historia, quizás los personajes resulten un poco OOC, pero en lo esencial los mantendré lo más parecido que se puede a los personajes originales.

Bueno, espero que todos estén bien en sus casas y espero sus reviews!

PD: Estaré subiendo la historia por aquí y por Archive of our own, bajo el mismo seudónimo, así que no debería estar en ninguna otra plataforma. RESPETE LOS DERECHOS DE AUTOR y no replique, altere, use partes o se adjudique autoria de trabajos que no son suyos. CUALQUIER USO que se le quiera dar a esta historia, debe ser consultado previamente conmigo.

Disclaimer: el mundo de Star Wars no me pertenece