Bueno, aquí está el primer capítulo de esto, en el conoceremos más de como va esta historia y de él que será nuestro protagonista.

Debo decir que muchos eventos aquí serán alteraos más que nada para representar lo que quiero transmitir en la historia.

Esto se explicara por si solo en el capítulo, o sino en la nota final.

Sin más que decir, continúen.


"Hola" – habla normal

/Que paso?/" – pensamientos

[Soy un robot] – maquinas o voces por radio o TV

{Mortal} – voz telepática


Advertencia: Pokémon, ni ninguna de las franquicias que se desarrollan en esta historia me pertenecen, esta historia esta solo para entretener y distraer un rato la mente.


Preludio

– Inicia el viaje –


Mt. Coronet, Sinnoh

En la sima de la montaña más alta de la región, en un pequeño claro oculto en el interior de dicha montaña. Un joven se sentó en un pequeño tocón mientras miraba el campo frente él.

Ash Ketchum era el nombre de aquel joven, cuyos cabellos negros tal obsidiana se mecían tenuemente por el viento mientras pensaba.

Mucho había pasado en la vida de aquel joven cuya apariencia no era más de alguien de veinte años.

Sin embargo.

Como bien dice el dicho, las apariencias engañan.

Y en el caso de aquel chico, esto no podría ser más cierto.

Ciento veinte años, era la edad de aquel joven, ciento veinte años, una edad a la que ningún humano normal podría llegar.

Pero, de nuevo, Ash no era normal.

"Nuestras vidas están marcadas por el destino"

Aquellas palabras resonaron en la cabeza del joven con fuerza. Palabras que le habían sido dichas en su momento por un viejo conocido.

Palabras que no podrían estar más acertadas en su caso.

Su vida había estado marcada en muchas ocasiones, y él nunca lo sabría hasta que el momento llegara.

"Tú, eres el elegido"

La voz masculina y calmante resonó también, y le recordó el momento en que todo pudo haber comenzado.

A sus diez años y mientras viajaba por el archipiélago Naranja. Fue allí, al llegar a una isla turística reconocida, que termino siendo el participante en una pequeña obra teatral, la cual relataba una profecía antigua como la misma tierra.

Una profecía, de la cual desgraciadamente, él era el punto central.

Todavía recordaba como la alegría y los festejos se convirtieron rápidamente en miedo y horror cuando las fuerzas de la naturaleza se desataron por la estupidez de una persona.

En ese momento había tenido un ideal de lo que era poder, aquel ideal había sido el campeón de Kanto y sus pokémon, un ideal al que él había querido llegar y que lo había motivado a inicial su viaje por el mundo, un viaje en el cual encontraría nuevos amigos en todas las formas y tamaños, donde se enfrentaría a la adversidad y saldría adelante para lograr su sueño de ser maestro pokémon y ser recordado como legenda.

Un viaje en el cual su ideal de poder cambiaria conforme más lejos llegara.

Ver la fuerza destructiva que las aves legendarias controlaban, había sido como una enorme bofetada en la cara. Aquellas criaturas, como más tarde descubriría, eran seres antiguos, provenientes de tiempos más salvajes, más indómitos y en los que la fuerza no se ganaba solo por diversión, sino, por la necesidad misma de sobrevivir.

Y aun así, no habían sido nada para el guardián de los mares, quien había podido doblegar su poder y enviarlos devuelta a su sueño en sus respectivas islas.

Claro, solo luego de que él, recuperara las reliquias antiguas y le convocara.

Al final de aquella aventura él y sus pokémon habían encontrado un nuevo ideal de poder y habían entrenado mucho tiempo con el objetivo de alcanzarlo. Incluso si no ganaron las ligas e Kanto u Johto en aquel entonces, el y su familia no se arrepentían de nada, pues todavía tenían mucho que ver y conocer.

No sería sino, hasta su viaje por Hoenn que el ideal de poder de Lugia, seria descartado y sería remplazado por fuerzas mucho más grandes.

Mucho, más grandes.

El despertar del leviatán de los mares y el behemut de la tierra había sido un evento que cambio al mundo.

Nuevamente la codicia y el deseo de poder desataron fuerzas que ningún simple humano pudiera esperar controlar.

Cuando Groudon y Kyogre fueron despertaos por los líderes de los Equipos Aqua y Magma, Ash y sus amigos habían esta en Arrecipolis con el fin de que el pelinegro obtuviera su próxima medalla. Fue allí que vieron la destrucción que aquellas fuerzas primordiales podían causar, pues, el despertar de Kyogre causo que gran parte de la ciudad fuera inundada.

Hoenn no fue la única región afectada, sin embargo, pues, ambos legendarios de titánico tamaño no habían tarado en deshacerse de las pequeñas moscas que eran los miembros de ambos equipos que intentaban controlarlos. Y una vez hecho, habían ido en diferentes direcciones, solo, que no había sido simplemente por que sí.

Ambos legendarios habían tomado rumbo a lugares específicos en dos puntos el mundo, en el caso de Groudon, una caverna volcánica debajo de Isla Canela, en el caso de Kyogre, una caverna en el fondo de una profunda fosa.

Una vez allí, ambos titanes habían absorbido la energía de enormes cristales que se encontraban allí y sus cuerpos habían crecido y cambiado.

Y su poder, incrementado.

El mundo conoció nuevamente el poder de las antiguas legendas cuando el dúo en su forma primigenia desato el caos nuevamente.

Sequias extremas por un lado y diluvios e inundaciones masivas por el otro.

Y todo solo se había reunido nuevamente en las aguas cercanas a Hoenn cuando ambas bestias habían entrado en combate, sacudiendo al mundo completamente conforme más y más de su poder se desataba por segundo.

Ash y su grupo habían estado en medio de todo, tratando evitar que ambos legendarios destruyeran todo.

Pero, que podían hacer un grupo de niños cuando las fuerzas más poderosas de la ley y el orden apenas se mantenían?

Aparentemente, fue allí cuando el rol elegido tenía que emplearse nuevamente.

Ash para ese punto había sospechado que su vida estaba marcada por los legendarios, no había sido normal encontrarse con tantos en sus viajes cuando muchos pasan décadas solo buscándolos y sin poder siquiera verlos una vez.

Sin embargo, cuando la esfera verde fue colocada en sus manos, o mejor dicho, floto a sus manos, mientras todos discutían quien debería de usarla y llamar al último de los titanes, ciertamente, Ash solo sabía que ya no podía ser una casualidad.

Entonces, siendo llevado contra sus deseos a la torre de los cielos y forzado a convocar al señor de los cielos, ciertamente no había sido del agrado de Ash.

Mucho menos cuando dicho señor, decidió que el pequeño humano debía de ir con él y mostrar su valía en combate.

Sí, no había sido la mejor experiencia, simplemente estar parado en la cabeza de Rayquaza cuando este luchaba contra los señores de la tierra y océano.

Por supuesto, eso solo le permitió a Ash ver la magnitud del poder que aquellas bestias de tamaño titánico y replantearse sus ideales de poder.

No es de extrañar que luego de que todo se calmara y que se realizara la liga pokémon de Hoenn. Él y sus pokémon estuvieran más que listos para ella.

Por supuesto, todavía perdieron, pero habían llegado mucho más lejos aun y sabían que estaban ganando fuerza.

Por supuesto, fue allí cuando decidió que continuaría sus viajes.

Eventos como el árbol del inicio ocurrieron y terminaron en un abrir y cerrar de ojos, el despertar de un Groudon corrupto y que adsorbía la vida ciertamente tampoco era algo simple, pero, comparado con el real, aquel Groudon no era nada.

Entonces llego a Sinnoh, confiando en sus habilidades y en que las cosas ya no podrían ser más difíciles que en Hoenn.

No pudo estar más equivocado.

Debería haber sabido mejor, que luego de escuchar acerca de los legendarios de la región por pate de la campeona, algo ocurría.

Por otro lado, había estado más centrado en su rivalidad con Paul y en demostrar que su camino como entrenador funcionaba, tan bien sino mejor que el suyo.

Entonces, cuando apareció el Equipo Galáctico y comenzó a intentar controlar a los legendarios de Sinnoh, Ash ya empezaba a hacerse la idea de que algo ocurriría.

El esperaba algo como Hoenn y sus leyendas.

Sinnoh sin embargo destruyo aquel ideal de poder que había construido gracias a esos eventos.

Los guardianes de los largos eran fuertes, al mismo nivel que las aves legendarias antiguas, sin embargo no eran nada comparados con Lugia o los tres titanes de Hoenn. Demonios, incluso los golems elementales eran más fuertes que ellos, o al menos así pensaba el.

Las deidades, porque eso era lo que eran, deidades, ciertamente estaban en otro nivel.

Cuando el Equipo Galáctico intento convocarlos en Pueblo Alamos, ciertamente no esperaban que en su lugar el pueblo fuera transportado a la dimensión del tiempo y el espacio.

Esto tuvo muchas consecuencias, y ninguna buena.

La lucha entre las entidades el tiempo y el espacio fue devastadora. Y el pueblo hubiera sido destruido y con él sus habitantes, si nuevamente él y sus amigos no hubieran intervenido.

Ash pensó en ello. Y considero que en aquel entonces él no era el único elegido, después de todo, Dawn y Brock también lo eran.

También pensó en que era curioso que aquellas entidades se calmaran luego de escuchar una canción, pero, supuso que era porque ninguno había escuchado una en algún momento dado o quizás simplemente les gustaban.

Cualquiera fuera e caso, aquel incidente le enseño mucho, primero que nada a no juzgar a otros por lo que otros digan. Y más importante aún, que los humanos son idiotas por intentar controlar a dioses.

La última noción seria reforzada cuando más adelante en su viaje, otro idiota había intentado controlar o mejor dicho, destruir, a una deidad.

Si, definitivamente la encarnación de la antimateria no había estado contenta. Y lo hizo saber casi absorbiendo toda Sinnoh y probablemente mucho más a su dimensión.

Todavía le era desconcertante al pelinegro el hecho que puede considerar amigo, a aquella entinad, luego de devolverle la reliquia que le habían robado.

Pero por supuesto, también estaba el hecho de que conoció otro legendario menor allí, pero ese había sido molesto más que nada.

Continuando con sus pensamientos, Ash fue llevado al momento cumbre de Sinnoh, cuando el propio dios, apareció en el mundo.

Mucha gente no sabe realmente cuando rendirse y el Equipo Galáctico ciertamente eran de esos, por lo tanto no había sido extraño que lo intentaran de nuevo, solo que esta vez a gran escala.

Traer a Dialga y Palkia al plano físico había sido una muy mala idea.

Las cadenas rojas que habían sido usadas en un intento de controlarlos no sirvieron de nada. Y ciertamente estaban muy molestos por ese intento.

Ash se estremeció al recordar los gritos de muerte de todos los reclutas y miembros del Equipo Galáctico cuando eran absorbidos por grietas espaciales de Palkia, o relucidos a nada más que polvo por Dialga.

Por su puesto, luego de eso los dioses no podían simplemente irse, ellos tenían que recordar su odio mutuo y empezar a pelar allí mismo.

Por su puesto causando que el mundo entero comenzara a destruirse en muchos sentidos. Y más aún el resto de la existencia misma.

Las cosas solo se complicaron más cuando Giratina decidió salir a saludar y comenzó a luchar contra tiempo y espacio y realmente empezar a derrotarlos. Al menos, hasta que estos decidieron trabajar juntos contra él.

Así que si, ese día Ash y sus amigos conocieron más que nada lo que era el poder de las deidades, y ni siquiera tener al trio del lago con ellos era reconfortante.

Por supuesto, fue allí cuando el trio de pequeños guardianes decidió llamar a alguien más. O mejor dicho, alguien más decidió aparecer.

Lo único que podía recordar más que nada de ese momento era la luz blanca y dorada que iluminaba todo. Los gritos dolor de las tres deidades cuando eran golpeados y la voz retumbante que ordenaba a los legendarios luchadores a volver a sus dominios.

Luego de eso, él y todos los demás presentes despertaron en un centro pokémon. Y aparentemente todo el daño causado por las deidades había sido restaurado.

Entonces, si, Ash se había sorprendido bastante por eso.

No sería sino más adelante, cuando se encontrarían con la fuente de aquello y finalmente verían como era el dios Arceus.

Una prueba.

Una prueba fue la razón para ello, una prueba para la humanidad, para determinar si eran dignos e seguir existiendo.

Ciertamente, Ash, en ese momento había estado completamente aterrado, no había sentido esa clase de miedo en mucho tiempo y nunca había sentido algo igual luego de eso.

La prueba de Arceus era sencilla y compleja a la vez.

Recuperar las tablas elementales que había dado a un individuo en el pasado y que este no había devuelto.

Al entrenador pelinegro le dolió la cabeza al recordar toda a maraña de viajes en el tiempo que hicieron en aquella ocasión. Más aun cuando la chica que les acompañaba en ese momento y que era descendiente de aquel individuo llamado Damos, complico más las cosas al decirle todo al que había tramado robar las tablas de Arceus en primer lugar.

Al final lograron recuperar las tablas y devolverlas a Arceus y este se había ido. Por supuesto no había sido la prueba más difícil de todas, pero no había sido sino hasta algún tiempo después que descubrió que Arceus había aparecido en múltiples regiones, al mismo tiempo y realizado diferentes pruebas a diferentes individuos.

Que buscaba el dios creador?

Incluso ahora Ash no lo sabía.

Luego de todo eso, no había sido extraño que el entrenara como loco a todos sus pokémon y que luego de derrotar a Paul en la liga pudiera darle pelea y ganar realmente, al entrenador de legendarios Tobías y su equipo con tres leyendas.

Leyendas que no eran nada comparadas con las que el había conocido.

Finalmente Sinnoh termino y luego de llevar el trofeo a casa quedaba la cuestión de que haría después. La respuesta le llego en una carta que le invitaba al Pokémon World Tournament que se celebraba en Unova, Ash no había dudado y había asistido.

Nuevamente encontró nuevos compañeros con quien viajar, hizo nuevos rivales y capturo nuevos pokémon. Ya para su cuarto mes en la región y sin la aparición de algún equipo villano, Ash estaba confiado de que nada malo pasaría.

Por supuesto, luego apareció el Equipo Plasma y su engaño moral para adueñarse de la región.

Sin embargo, para ese punto, la visión de Ash de lo que era poderoso, ciertamente no era normal. Por lo que no es de extrañar que el trio tao no le impresionara, ni siquiera cuando Ghechis controlo a Kyurem y logro que absorbiera a ambos legendarios de ideales y verdad llegando a su forma perfecta.

Vahirom no era mucho comparado con el trio de Hoenn y mucho menos con las deidades de Sinnoh.

Por supuesto, todavía era un ser capaz de congelar, quemar o destruir completamente una región o continente, por lo que debía ser detenido.

Finalmente, él fue quien termino involucrándose en todo y libero a los legendarios del control del Equipo Plasma.

Su aura despertada en Hoenn, ciertamente había sido útil esa vez.

Luego de eso, se realizó el torneo, el cual gano y logro enfrentarse al campeón de la región. Fue una gran batalla y ciertamente algo para que Ash recordara, por supuesto, no gano, pero sí dio pelea y eso ya es algo si tienen en cuenta que era un campeón contra el equipo que había formado en la región.

Luego de Unova fue Kalos, su viaje allí no había sido para participar en una liga o torneo, sino más como ayuda para el profesor Oak.

El recuerdo de aquel anciano de amable sonrisa trajo una punzada de melancolía al corazón del joven.

El profesor lo había enviado allí junto con Gary para que investigaran la mega evolución. Decir que se sorprendió al enterarse de aquel fenómeno era poco, por lo que incluso si tenía que viajar con Gary, no le molesto hacer ese favor.

Por supuesto, aquello pronto se convirtió en una competición con su mejor amigo por ver quien encontraba más mega piedras. Por un inicio fueron solo él y sus pokémon, pero pronto se encontró con nuevos amigos, e incluso una chica de su infancia.

El viaje había sido divertido, conociendo nuevos pokémon, nuevos rivales, aprendiendo usar la mega evolución, ayudando a Serena a conseguir un objetivo. Ciertamente algo para recordar.

Por supuesto todo se complicó cuando aparecido el Team Flare y cuando descubrieron su plan de usar a las encarnaciones de vida y muerte para adueñarse del mundo.

Nuevamente su rol como elegido entro en juego y termino teniendo que ayudar a evitar una catástrofe. Solo que esa vez no fue sin consecuencias duraderas.

Cuando fue capturado por Lyssandre y forzado a ver como una ciudad entera era destruida y sus habitantes convertidos en piedra por el poder de Yveltal, algo en él se rompió.

No recordaba mucho de todo, solo la mirada sorprendida de Lyssandre, sus palabras sobre ser un usuario el aura y su cara de miedo cuando una sombra se formó sobre él.

Ahora sabia, que aquella forma había sido el centinela del mundo, Z, también conocido como Zygarde, quien había aparecido para detener el plan del Team Flare.

No se enteró de esto más que después, sin embargo, tampoco se enteró de lo que había pasado con su aura hasta más tarde.

Luego Kalos, su viaje por Alola, fue más que nada, para vacacionar, el conocer al uno de los espíritus guardianes de las islas, el primer día en la región, había sido su primera señal de problemas, pero, como no había ocurrido nada más luego de eso, no se había preocupado.

Debería.

Cuando toda la trama de la Fundación Aether y los ultra umbrales se desato, él y sus amigos estaban realizando la gran prueba de Akala.

Las luchas que siguieron después a eso, luchas contra los miembros corruptos de la fundación y con las ultra bestias que aparecieron en las islas, fueron difíciles, ciertamente, el reencontrarse con Anabel y Looker también fue una sorpresa, más el descubrir que aquella chica de pelos lilas no lo recordaba al menos por un tiempo.

La formación de los ultra guardianes y su colaboración con ellos para evitar más invasiones de los seres de otros planetas ciertamente fue algo emocionante.

Y por un tiempo, no había pensado en nada de Kalos, al menos, no hasta que aparecieron los Cosmog que él y Lillie criaron y protegieron hasta que evolucionaron, y hasta que apareció el ladrón de luz, Necrozma.

La lucha con aquel ser, había sido una de las más difíciles de todas y de no ser por la repentina aparición e Zygarde y Xerneas, estaba seguro que él y sus amigos estarían muertos, después de todo, Ultra Necrozma, la forma natural del ladrón de luz, era capaz de absorber la energía vital, es decir, su luz.

Siendo el último en pie y luchando junto a sus pokémon, había sido una experiencia que Ash no quería revivir, no quería ver a sus amigos derrumbándose lentamente mientras la vida se les escapaba de nuevo.

Pensándolo detenidamente, ese momento debería haberlo sospechar de algo, más aun cuando Xerneas al final de la lucha lo llamo su protegido.

Pero había estado pensando en muchas cosas en ese entonces y no le dio una segunda mirada.

El debería.

Los años siguientes a esos eventos también dieron muchos cambios al mundo, la llegada de la noche más oscura durante su estadía en Galar, fue ciertamente algo para recordar.

Los pokémon gigantes despertando a lo largo del mundo, siendo controlados por el dragón eterno para liberarlo de su encierro, ciertamente había hecho que el mundo cambiara.

Luego de todos esos eventos el tiempo de calma que siguió ciertamente fue refrescante para Ash, se dedicó al entrenamiento de sus pokémon, su familia, reforzó sus vínculos con sus amigos, algunos más que otros. Y finalmente, luego de mucho esfuerzo, se corono como el campeón mundial luego de derrotar a Leon, en una épica batalla.

La vida había sido buena desde entonces.

Hasta que ya no lo fue.

Fue Mewtwo, uno de sus Pokémon y un hermano para él, quien fue el primero en notarlo.

Conforme pasaban los años, la apariencia e Ash, ya no parecía cambiar, en un principio lo habían atribuido a sus genes, después de todo, a diferencia de otros, el no desarrollo vello facial y su rostro no cambiaba mucho con los años.

No fue sino, cuando ya tenía cuarenta años, que realmente comenzaron a preocuparse, realmente, preocuparse.

Porque mientras que en el resto de sus amigos y familia se notaba el cambio por la edad, Ash realmente no lo hacía.

Sus esposas, si, esposas, habían estado completamente mortificadas por eso. Y el más que nada, porque no quería que sus hijos comenzaran a preocuparse también.

Había usado su título y contactos para investigar en secreto, Mewtwo también había empezado a investigar por su cuenta, teniendo una capacidad mayor para ello al ser un psíquico.

Ash fue quien lo descubrió primero, o, al menos, había pensado que era eso.

Como usuario e aura, el viviría mucho más que la persona promedio, el triple de lo normal y su envejecimiento se reduciría una vez llegara a la madures. Y volvería a la normalidad en su último siglo de vida.

Había sido, impactante descubrir eso en las notas del palacio de Cameran en Rota.

Sus esposas habían estado completamente impactadas y el había estado completamente destruido, no solo sobreviviera a sus amigos, sino también a sus hijos.

Fue solo por el apoyo de sus amigos e hijos curiosamente, que logro seguir adelante con ello. Lo motivaban a seguir, sin importar que.

Pero, eso no era todo…

Y no fue sino, hasta el momento en que su madre falleció que Ash se enteró de ello.

Hacia tantos años ya, durante el incidente de Kalos, su aura se había vinculado a la de los legendarios de la vida y la muerte, un vínculo que ninguno quería, pero que no se podía cortar simplemente.

Un vínculo, que haría que viviría por mas de diez mil años….

Ash no había podido soportarlo.

El huyo cuando se enteró de eso. Escapo de todos, su familia, sus amigos, todos.

La verdad pesaba demasiado en él, había pensado que solo sería una vida normal un poco más larga de lo habitual y que luego se reuniría con todos cuando el momento llegara y su alma fuera al más allá.

No había sido así…

.

.

Un pequeño suspiro escapó del entrenador cuando aquellos recuerdos y los rostros de sus amigos y familia pasaron por su mente. Había dejado cartas a todos, explicando todo, había sido un cobarde, pero era algo que no podría soportar, ver morir a su mare había sido difícil, pero ver a su familia?, amigos?, hijos?, nietos e incluso mas?

Simplemente lo rompería.

Un pequeño chirrido y un peso en su hombro derecho, causaron que Ash mirara a la fuente.

Allí, posado en su hombro, un roedor de pelaje amarillo y franjas negras con una cola en forma e rayo se encontraba.

Los ojos negros del roedor lo miraban con clara inteligencia y preocupación.

Ash sonrió leventemente y acaricio la cabeza el roedor con su mano izquierda ganando un chillido contento de este.

"Estoy bien Pikachu. Simplemente recordando"

Pikachu lo miro con duda por un momento, pero pronto asintió y saltando de su hombro corrió hacia un lado el claro donde comenzó a jugar con varios pokémon.

Ash los miro y sonrió.

Como había podido pensar siquiera que podría escapa así como así, mucho menos de su familia.

Sus pokémon no habían estado inactivos y rápidamente los habían encontrado y traído de vuelta con todos. Allí había sido regañado por todos, por ser un idiota y le habían dicho explícitamente que se quedaría allí hasta que todos ellos partieran, pues querían que los recordara siempre, y sonriera por eso, no llorara.

Y así, Ash lo había hecho, se había quedado con todos, había reído con todos, incluso cuando sus caras se volvieron arrugadas y su cabellos canosos. Y luego, cuando la hora final había llegado, se había despedido de todos y llorado por ellos y reído mientras recordaba todas sus aventuras juntos.

Luego, había tomado sus cosas y después despedirse de sus hijos e hijas, había tomado rumbo a donde el destino le llamara.

Sus pokémon estaban con él, todos ellos.

Había sido algo que descubrió mas tarde y luego de marcharse. Cuando decidió que era momento de que se entrenara el mismo también. Y por lo tanto había viajado a Rota con el fin de aprender los caminos el aura, allí había encontrado nuevamente a Riley quien al igual que él, tenía una vida mayor, quien, es su caso era lo habitual para los practicantes del aura.

Por cinco años estuvo allí, entrenando su cuerpo, mente y espirito, aprendiendo todo lo que tenía que saber sobre el aura y sus caminos.

Curiosamente, no era mucho, los guardianes el aura eran humanos fuertes y con habilidades especiales, pero estas no eran algo llamativo por su cuenta y tampoco eran muchas. En muchos sentidos, eran perros de pocos trucos.

Pero, los trucos que sabían, los dominaban hasta la perfección y más, de la misma manera en que lo hacían los pokémon, quienes si bien podían aprender una gran cantidad de movimientos, estos solo se centraban en un número particular de ellos los cuales dominarían perfectamente.

Es mejor un movimiento dominado, que mil conocidos.

O al menos eso de había dicho Riley.

Luego de eso, la vida de Ash se había dedicado a ir y venir de un lugar a otro, ocasionalmente participando en algún torneo, visitando a sus parientes para ver cómo les iba o simplemente disfrutar de todo.

Con el tiempo se volvió su rutina también ayudar cuando alguien asía una estupidez como intentar controlar a uno de los legendarios mayores.

Principalmente porque se había hecho amigo de dichos legendarios con el tiempo y sus continuos retos a ellos para poner a prueba su fuerza y la de sus pokémon.

Era así como había aprendido, que, si bien muchos legendarios eran fuertes, estos todavía no eran nada comparaos con lo ejemplares ancianos de sus especies.

El Moltres contra el que él y Charizard lucharon en Mt. Cenizo hace ya varios años no era más que una cría. Y eso quedó claro cuando lucharon contra el Moltres anciano de la isla el fuego.

Los legendarios no se debilitaban con la edad, se fortalecían. El hecho de que pudieran vivir muchos años, siglos o décadas, era algo notorio también.

Ash y sus pokémon vivirían por mucho tiempo, no sabían cuánto exactamente pues este tiempo se incrementó cuando el vínculo se expandió. El vínculo que unía a Ash con Xerneas y Yveltal, también lo unía ahora con sus otros pokémon. Y este era un vínculo de dos vías, ambas partes se veían beneficiadas, siendo la menor la que se beneficiaba más.

Entonces, el vínculo, había sumado la expectativa de todos y las había igualado.

Ash podía cortar el vínculo con alguno de sus pokémon si quisiera. Sería un proceso doloroso para él, pero si alguno de ellos lo quisiera, él lo haría.

En lo que llevaban de tiempo juntos, ninguno de ellos lo había querido, ni los viejos o los más nuevos.

Y eso estaba bien para Ash, por que le dolería perder a su familia.

Pero el entrenador divagaba.

Sus pensamientos se enfocaron entonces en lo que hacía allí en Mt. Coronet.

Dada toda su experiencia y contactos, no era extraño que terminara encontrándose en ciertas situaciones extrañas. Trabajar con la Fundación Aether como un agente especial era una de esas situaciones.

El mundo había cambiado mucho con los años. Las personas y los pokémon convivían en más armonía que nunca, las ciudades y pueblos se expandían e forma consiente y la tecnología avanzaba rápidamente.

Pero, más importante aún, eran los eventos que ocurrían en el mundo.

Desde la apertura caótica de ultra umbrales hace ya tantos años, todo el mundo había sufrió la apertura de umbrales de forma ocasional, algunos momentáneos, otros más duraderos.

Para monitorear todo esto y mantenerlo bajo control, la Fundación Aether se expandido, y con ellos, los ultra guardianes, o simplemente guardianes. Un grupo de entrenadores y científicos que se dedican a tratar con lo umbrales que aparecen, cerrándolos y devolviendo a sus mundos a los pokémon que los atraviesen. O realizando expediciones de exploración a dichos mundos.

Dado todo, Ash había trabajado con ellos por un tiempo ya. Y el había sido en primero en visitar otros planetas, explorándolos y descubriendo a los seres que les habitan. Había sido una experiencia gratificante y emocionante para el joven pseudo-inmortal. Pero, más emocionante aun, habían sido los viajes realizados en los umbrales que llevaban a otros lugares, diferentes tiempos, dimensiones, o, incluso, realidades.

Dado que los umbrales ahora eran algo habitual, las personas habían empezado a tomar con calma que extraños agujeros se abrieran en el cielo o nubes de apariencia extrañas se formaran.

Aquellos umbrales que daban a distintas realidades, eran monitoreados incluso por los centros de investigación de la Asociación Pokémon. Y usados como una especie de prueba para los entrenadores, ya que esos umbrales tendían a dejar caer algún pokémon raro y poderoso en cualquier sitio.

Incluidos legendarios.

Incursiones.

Así era como las llamaban los entrenadores. Grupos de ellos irían al lugar donde se abriría el umbral y lucharían contra el pokémon que saliera para intentar capturarlo.

Hasta ahora nadie había logrado capturar a un legendario, pues, aquellos pokémon que aparecían tendían a ser extremadamente fuertes, incluso un simple Raticate podría derrotar a un equipo de seis entrenadores con relativa facilidad.

Ciertamente, una prueba para los mejores.

Pero…

Ash no estaba allí, para una incursión.

Estaba allí por una razón diferente.

Una nueva clase de umbral estaba apareciendo recientemente. Una clase igual y diferente a todos los que han aparecido antes. Tendían a aparecer y desaparecer rápidamente, pero se estaban volviendo comunes. Y a los científicos les preocupaba que puedan ser peligrosos.

Pues estos umbrales eran espacio-temporales, lo que significaba que podrían llevar a otros universos.

Algo nuevo, algo interesante, algo potencialmente peligroso.

Era natural que quisieran saber de qué se trataban y como tratar con ellos. Por lo que naturalmente, Ash fue llamado.

Había estado "cazando" estos umbrales por un tiempo ya. Dado su "acceso" a ciertos pokémon especiales, era natural que le enviaran a él. Por supuesto, esto no era algo público, pues para el mundo, Ash Ketchum había muerto hacia años. Solo pocos sabían de su condición y esos pocos se podían contar con una mano.

Su cacería de los umbrales nuevos lo había llevado a descubrir que realmente y al igual que se esperaba, eran brechas entre universos. En más de una ocasión había tenido que tratar con algún habitante de dicho universo que llegaba al suyo. Algunos se iban sin muchos problemas, otros tenían que ser forzados.

Estos umbrales eran peligrosos, Ash lo sabía y se los había dicho a sus contactos en la Fundación Aether.

Cada vez que uno de ellos aparecía tenían que llamarlo. Eran raros, uno cada cuantos meses, o incluso años, pero, suponían un peligro, que tenía que ser tratado con precaución.

Ash dudaba que cualquier entrenador normal pudiera contra algunas de las criaturas que habían salido de esos umbrales. Incluso él y sus pokémon lucharon con algunos.

Ahora sin embargo, había una razón más por la que Ash esperaba en ese lugar a que el umbral se abriera.

Su deseo de aventura se había reavivado.

Cada vez que uno de estos umbrales se abría, el no podría evitar pensar en lo que habría el otro lado, lo que podrían aprender y conocer. Y ahora, estaba por hacer algo que era una locura ante muchos.

[Se está abriendo, jefe] – llego una voz sintética y femenina

Ash levanto la miraba y vio una curiosa máquina que flotaba frente a él.

Esta era Index, su asistente personal robótica, cortesía de la Fundación Aether. Y quien se encargaba de la recopilación de datos en su lugar.

Lo que era bueno, porque a él no le gustaba nada llenar informes.

Index, era un dispositivo, de forma circular, una carcasa blanca con una pantalla redonda y azul en la cual se mostraba un ojo virtual. La carcasa tenía cuatro ranuras en direcciones oblicuas, una en cada punto, las cuales eran de color azul claro, había cuatro alerones o solabas en la parte superior, cada uno al final con una pequeña luz azul. Una más estaba en la parte inferior en la mitad y se extendía ligeramente a la pantalla.

Lo que controlaba al droide era un Porygon que había optado por permanecer en el mundo virtual a tomar un cuerpo físico como el resto de su especie.

"Cuánto tiempo?" – pregunto Ash mientras se levantaba.

[T-10 segundos]

Asintiendo, Ash se preparó. Llevando su mano a su bolsillo derecho saco una pequeña placa triangular invertida con un marco blanco y tres pequeños ganchos en cada punta y la colocó en su pecho, presionando la parte azul, la placa pronto se transformó en un traje de cuerpo completo que reemplazo su vestimenta normal. El traje con botas guantes y casco, era una mezcla hibrida entre el traje usado por la unidad ultra y los prototipos de traje empleados por los ultra guardianes en sus inicios.

Una combinación de azul real, negro y blanco.

Ash sonrió debajo de su casco y miro a su derecha cuando grandes pisadas se acercaron.

Un gran león de acero y oro se paró frente el mirándolo con tranquilidad. El emisario del sol irradiaba tal calma y energía a la vez que era sorprendente simplemente estando allí parado.

"Estas listo Helio?"

El Solgaleo respondió con un gruñido ansioso, un deje de emoción cruzando el vínculo entre ellos. Ash sonrió por esto y cuando el gran león redujo su tamaño hasta ser solo un poco más alto que él, no perdió el tiempo en subir en su espalda.

Pikachu pronto se subió también, sentándose entre las piernas del pelinegro. Los pokémon salvajes con los que jugaba antes despidiéndose, antes de desaparecer entre el bosque.

Frente a ellos el aire comenzó a fluctuar. Lentamente y como si se tratase de vidrio, el espacio ante ellos se quebró en cientos de partes, antes de dar paso a lo que solo se podría describir como un agujero negro, no más grande que una pelota de futbol. Pero, que se iba expandiendo.

"Luke, hazlo" – llamo Ash

Un risa divertida sonó en el claro y de la nada apareció un Hoopa, este sin embargo, era diferente a otros de su clase porque en el lugar de magenta y gris, era azul y gris.

{Shi-shi-shi, realmente vamos a hacer esto, no?} – pregunto sonriente el legendario antes de tomar uno de sus anillos y arrojarlo al umbral

El anillo se expandió y contuvo la grieta dentro de su marco, el cual se expandió hasta tener un tamaño suficiente para que Solgaleo pasara.

"Bueno si, esa es la idea no?" – comento Ash mientras miraba todo

Lo había estado planeando por un tiempo, el quería explorar más, ver más de los que ya conocía en su mundo, solo tenía ciento veinte años. Y se atrevía a decir que vio todo lo que tenía que ver en su planeta y en otros de su universo, entonces, porque no aprovechar y visitar otros?

[Hacer esto es osado y peligroso. No sabemos lo que podría haber del otro lado o en todo caso si podremos volver] – comento Index

Ash desestimo esto sacudiendo su mano

"Relájate, simplemente veremos lo que hay y volveremos. Luke ya anclo el umbral a sus anillos, a funcionado antes con otros umbrales y podrá abrirlo de nuevo si lo necesitamos"

El Hoopa rio ante esto, mientras golpeaba su pecho.

{Relajarte debes, amiga máquina, estoy aquí. Y Ashton volverá a casa sano y salvo} – comento el legendario

Sin embargo, la verdad es que el pequeño pokémon también estaba preocupado. Una cosa era abrir un umbral dentro de su propio universo, pero, otra muy diferente era hacerlo desde otro o viceversa. A lo sumo el pequeño legendario solo podría mantenerlos reducidos a los más mínimo, pero, si se cerraban y no podía abrirlos…

El pequeño genio no quería pensar en eso

"Vez?...no hay nada de qué preocuparse"

Por su puesto, Ash era ajeno a las preocupaciones de Luke, tampoco era como si el pequeño genio quisiera decirlo, después de todo, sería un golpe para su orgullo.

Después un poco más de charla y de réplicas de Index, finalmente todos estuvieron listos. Miraron el umbral frente ellos y con un rugido atronador, Solgaleo se zambulló.

El anillo que contenía el umbral, pronto comenzó a contraerse más y más, hasta que finalmente pareció consumirse a sí mismo, desapareciendo sin dejar rastro.

Aquel claro quedo en silencio y los únicos presentes ante aquella osadía por parte de Ash y sus compañeros habían sido los pokémon salvajes que allí vivían.

Ellos, y cierto ser de gran poder quien solo podía esperar que nada malo saliera de todo, o sino, se vería forzado a tomar acciones.

Aunque ahora, solo el tiempo diría que saldría de estas circunstancias.


Y finito.

Bueno, quiero decir que tenía planeado que fuera más largo, pero decidí dejar el viaje a través del umbral para el próximo capítulo, en conjunto con la llegada al nuevo universo.

Como pueden ver, cambie mucho en lo referente a los eventos del anime y como se desarrollaron. Más que nada, porque quiero representar a los legendarios por lo que son, fuerzas de las naturalezas más allá el control humano.

Ahora, estoy seguro de que muchos se preguntaran que universo será el primero que Ash visitara, bueno, eso es sorpresa, no quiero revelar todo desde el principio.

Esta historia se plantea ser largar, más que nada porque hay una infinidad de universos los cuales Ash puede visitar, podría hacer algo loco como hacer que él y sus pokémon lleguen al universo e GoT, y ver como cambiarían las cosas por sus acciones.

Después de todo, la gracia de un crossover, es ver como las acciones indirectas del nuevo personaje cambian el curso de la historia. Dicho y hecho sin embargo, hay que recordar que hay un evento a escala universal llevándose a cabo en estos momentos, por lo tanto, ya habrá muchos cambios en dichos universos.

Ahora, para aclarar alguna cosas que pueden confundir o preguntar.

Ash es OP, God-like o cualquier cosa así?

NO, Ash no es ninguna de esas cosas. O al menos no por un buen rato, después de todo, si viajas por universos, naturalmente te verás afectado por sud leyes. En este punto Ash tiene acceso a su aura, sin embargo, esta no es algo roto que simplemente pueda spamer hasta cansarse, así que no veremos a Ash repartiendo golpes a lo Dragon Ball Z. Ahora mismo, Ash es como un Witcher solo que sin las pociones.

Los personajes Gary-Stu no son divertidos.

*Mirándote Kirito*

Que pokémon tiene Ash?

Todos ellos, esto se explicara con mayor profundidad, y el cómo?, en el próximo capítulo.

Ash tuvo esposas e hijos?, y quiénes son?

Si, dado que esta es mi historia caótica para pokémon, decidí hacer que Ash tuviera un harem, cuantas chicas?, pues 6, tampoco es que sea un súper humano capaz de estar a la vez con mil chicas, quiénes son?, eso se revelara con el transcurso de la historia, solo puedo decir que serán, tres chicas de los shipps populares y tres chicas que me gustaron en el anime.

Que mundos visitara Ash?

Esto es algo random, pero, siento que debo empezar con similitudes primero, antes de enviarlo, no sé, al mundo de The walking dead?

Que tan poderosos son los pokémon e Ash?

Son poderosos, sí, pero no invencibles, al fin de cuentas todavía ninguno a derrotado a un legendario anciano, mucho menos hacer frente a Groudon o Kyogre, y no se diga nada de las deidades, Ash y sus pokémon pueden ser osados, pero no suicidas, no van a ir y desafiar a alguien que puede borrarlos con solo mirarlos simplemente solo porque si, tiene que haber una razón.

Habrá romance?

Esta historia se centrara más que nada en la aventura y la exploración de nuevos universos, sin embargo, Ash es un ser vivo, es natural que ocurra algo, dicho y hecho, sin embargo, los romances aquí pueden ser un poco raros, más que nada porque en cierto punto dejare que mi mente se desenfrene realmente a lo grande, por lo que podría, no sé, hacer que Ash tenga una relación con una Orco?

Que es Index?

Index es como se explicó en la historia, un droide asistente creado para Ash por la Fundación Aether y cuya función principal es la recopilación de datos. Tiene otras funciones ciertamente y estas solo se multiplicaran con el tiempo.

Entiendo que puede ser difícil darse una idea de cómo luce, por lo tanto les diré que es básicamente H-LNA del juego ARK, solo, que su carcasa es más sólida y sencilla, sin todas estas pequeñas partes móviles.

Porque Ash tiene un traje random?

No es random, es algo que tiene un propósito, cuál?, esto se revelara en el próximo capítulo.

El vínculo cómo funciona?

El vínculo que tiene Ash y sus pokémon, es básicamente una combinación de elementos de otras franquicias. Es básicamente un vínculo de almas, solo que tiene grandes repercusiones a largo plazo, no digo cuales porque sería spoiler, sin embargo, pueden decir que funciona como el sistema de nombres del anime, Tensei Shitara No Slime, como una telaraña con Ash como la araña en medio y lo que une todo.

Las ultra bestias son extraterrestres?

Si, las ultra bestias son extraterrestres, la explicación de que son de una dimensión diferente simplemente no me convence. Por eso digo que son extraterrestres, esto se tratara más a fondo mas adelante, pero, en este punto, son considerados pokémon, pokémon espaciales, pero pokémon, tal cual lo es Deoxys.

Siento que realmente se desperdició mucho con los viajes al ultra espacio. Quiero decir, como es que solo existe una especie en particular por mundo?

No tiene sentido, yo esperaba poder explorar más sus mundos y ver más criaturas extrañas, quizás pre evoluciones de las ultra bestias, pero no fue así. Simplemente decepcionante.

Ash nombra a sus pokémon?

No, bueno, algo así, algunos fueron nombrados por el, los pokémon aquí tienen nombres propios, nombre verdaderos por así decirlo.

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Eso es reamente todo que quería decir por ahora, si continuo esta historia o no será más que nada al ver su recepción, si veo que al menos alguien deja un review la continuare, sino, simplemente la borrare y listo, no escribiré algo simplemente solo porque sí.

A no…espera.

Ya he escrito historia simplemente porque si, así que realmente no importa, lo único que podría afectar la recepción, es que tan seguido se actualiza, puede ser algo como, un arco por mes, o incluso solo un capitulo por mes, todo depende, nuevamente, si la historia os gusta o no.

Sin más nada que decir.

Sayonara.