CAPITULO 10: LA TRAICION DE BAKI
"Corrió como loco, la desesperación se apoderó de él cuando los malos presentimientos lo inundaron como tropel. Algo le decía que estaba por suceder una desgracia. Algo no estaba claro en lo que había escuchado y solo podía significar que venían grandes problemas, muy graves.
Uchiha Madara había seguido viviendo durante meses en la aldea del remolino.
Era un lugar pacifico, ideal para entrenar y fortalecerse además de luchar contra increíbles rivales Uzumaki. Sin embargo, aunque la familia Uzumaki era una aldea de paz. Los rumores de grandes guerras ganaban terreno incesantemente. País de rayo había constituido a su villa Shinobi. Enviaron emisarios imponiendo condiciones territoriales a todas las agrupaciones y clanes en los países vecinos. Konoha le contestó firme, no cedería territorios y esa orden emanaba del mismísimo feudal.
País del rayo se estaba preparando para la guerra, buscaba aliados, entrenaba Shinobi, se fortalecía. Kumogakure iría a la guerra para conquistar el mundo conocido. Konoha, con Hashirama Senju al mando provisionalmente, busco alianza de guerra con la familia Uzumaki. Los guerreros pelirrojos se negaron a participar. No entrarían a conflicto rompiendo la neutralidad que los cobijaba como una villa poderosa, pero pacífica. Konoha insistió tratando de comprometer el honor de los Uzumaki. Después de todo Mito Uzumaki, una princesa del remolino era actualmente la esposa del líder Senju. Uzushiogakure contestó con una nueva negativa.
Pasaron los meses, se siguió comerciando entre villas pero se sabía que en varios clanes de Konoha no había sido visto con buenos ojos la negativa de los Uzumaki. Por lo tanto, se rumoraba que en una reunión extraordinaria de clanes, decidieron enviar un emisario importante para tratar de convencer a los habitantes del remolino de adherirse a Konoha. Para esto, aprovecharon a la embajadora Kotoko Uzumaki que vivía en la aldea de la hoja y la escoltaron acompañada de un Shinobi de renombre entre sus pares. Nada menos que Izuna Uchiha. Quien oficiaría de embajador por Konoha.
Kotoko e Izuna habían entablado una especie de amistad. El Uchiha ya no formaba parte de los ninjas en activo por su ceguera, pero había entrenado duramente para aumentar la sensibilidad de otros sentidos a su mano. Era dominador del Katon, muy poderoso usuario del fuego que usaba con certeza basando la ubicación de sus enemigos por los sonidos a su alrededor y el sus chakra. Izuna sin embargo tan solo entrenaba por mantener su estado físico. Su interés en Kotoko Uzumaki era más que el puramente llamado "amistad". Cenaron varias veces, pasearon y se divirtieron juntos. Eran muy unidos y Kotoko tenía la firme intención de presentar a Izuna directamente con su padre, justo al volver a su casa en Uzushiogakure.
Madara se enteró de esas novedades por cartas de Kotoko. Su padre no era otro que Raito Uzumaki el líder del clan. Estaba contento porque volvería a ver a su hermano Izuna y le demostraría que se había vuelto un hombre más pacífico. Estudiando la historia de Rikudou y entrenando tan solo para mejorar personalmente. Madara estaba además, bastante interesado en la propuesta de Raito para que sea sellado y por lo tanto entre a la aldea como habitante regular de ella. Para que al menos, de una manera figurativa, se trasforme en otro Uzumaki más de la familia. Como un miembro honorifico podríamos decir.
Pero el carruaje con la embajadora y su hermano se retrasó. Pasaron una, dos y tres horas. Paso casi medio día desde que deberían haber llegado. Madara comenzó a sospechar alguna trampa. Así que convenció a Raito que lo dejara liderar un escuadrón de ninjas del remolino para rastrear a los viajantes por el camino. Si los encontraban sin contratiempos, tan solo le servirían como escoltas. Raito sonrió confiado.
-¿estas ansioso de ver a tu hermano no?
-si…-contestó Madara serio y pensativo
-pues bien…-reafirmó el líder pelirrojo- vete con el escuadrón 3. Ellos son buenos rastreadores.
Fue entonces cuando Madara corrió junto a sus compañeros por los bosques verdes del país. Cruzaron un rio y enseguida el rastreador comenzó a detectar ciertas fluctuaciones de chakra. En silencio avanzaron dividiéndose en grupos de dos. Madara fue con el rastreador para protegerlo. Rato después, encontraron el camino cortándolo de derecha a izquierda y mientras los Uzumaki escondían sus chakra y se ocultaban en los árboles, Uchiha Madara corrió recto por el camino yendo como si retornara a la hoja. Fue allí cuando los encontró.
-no puede ser….-fue el susurro que escapó apenas de sus labios
El carro estaba destrozado, había cuerpos regados por toda la zona, una mujer atravesada de lado a lado por una lanza de piedra y sus rojos cabellos como cascada de sangre por el suelo. Boca arriba, apenas respiraba. Los Uzumaki llegaron y trataron de atenderla como pudieron, era evidente que el resto de los caídos eran todos muertos. Madara buscó y buscó. No quería encontrar lo que buscaba, pero lo hacía de todas formas. Un terrible dolor inexplicable se estaba formando en él. Y terminó de poseer su cuerpo cuando vio a su hermano muerto metros más allá.
Un grito desgarrador surgió de su garganta al verlo destrozado. Un grito de guerra, de muerte y venganza eterna. El bosque se cubrió de penumbras, el chakra surgiendo de Madara era una muestra cabal de todo el odio que estaba acumulando. Uchiha Madara estaba furioso. Sus ojos rojos como la sangre destellaron con un poder tan bruto como para volar una montaña.
Los Uzumaki estaban tan concentrados en la princesa Kotoko, que no se percataron de ese poder brutal que Madara absorbió con sus ojos. Sintieron una gran fuerza, pero pensaron que provenía de un lugar más lejano, o que por lo menos se estaba yendo del lugar. Lo cierto era que no vieron a Madara rugir y absorber su propio rencor como veneno.
-Ninjas de Kumo…-dijo el más joven del grupo de pelirrojos- usaron Ninjutsu de rayo y tierra. Deberían haber enviado a más escoltas desde Konoha. Allí hay un cadáver de esos malditos.
-la batalla fue muy dura…-declaró otro analizando a su alrededor- eran muchos, eran demasiados.
-este tipo no es de Kumo, -contradijo uno de los hombres mirando el cadáver- sus kunai son diferentes a los que regularmente llevan esos ninja. El acero no es el indicado por la zona, este cadáver es un señuelo.
-aquí encontré algo bajo la princesa, cerca de su brazo derecho. –dijo el tercero que era el rastreador
Madara apareció por el lugar, encaró a los que habían venido con él. Y observó el cuerpo ya sin vida de la hermosa princesa del remolino. La bellísima Kotoko. Bajo su brazo derecho, había un símbolo escrito con su propia sangre, las marcas en los dedos de la joven les hizo saber que ella lo había dejado ahí antes que las fuerzas la abandonaran.
-esta marca….-dijo serio uno de los hombres- este símbolo….es….un abanico…
-los Uchiha…-gruñó Madara furioso- los malditos traidores mataron a mi hermano."
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La oficina del Hokage convocó al equipo Kakashi para misión. Hiashi entre un mar de papeles y con la presencia de los dos consejeros ancianos, les indicó que había llegado una misión diplomática que debían cumplir. Sasuke cerró los ojos y se cruzó de brazos molesto apenas escucho la palabra "diplomático" tal vez cuidar a un viejo pomposo y aburrirse vigilando el viaje de una princesa. Era valioso tiempo que se perdían en entrenar para ir por Kabuto.
Hiashi les indicó que lord Kazekage y sus hermanos iban rumbo a entrevistarse con el señor feudal del país del fuego para plantear algunos acuerdos comerciales necesarios para Suna. Gaara tenía la responsabilidad de tratar con el Daimyo de la misma manera que lo hacía con su anterior amo, ósea el señor feudal asesinado en país del viento.
-los países están anarquizados por nobles que no toman el lugar de los feudales.-dijo el Hokage serio- Daimyo está creando un ejército profesional para mantener el orden en todas sus tierras. No contamos en la actualidad con el número ideal de elementos para defender el país ante un ataque inminente.
-¿Cuál es nuestra misión Hokage-sama? –preguntó Kakashi
-deben asistir a esa reunión en representación de Konoha para mostrar que no somos débiles. Ustedes son uno de los más poderosos equipos y debemos dejarles en claro que una guerra contra nosotros no será una vía rápida. –apuntó serio
-Uchiha-san será ideal para estar con Daimyo –apunto hábilmente Koharu- para que no se olvide a quien le debe su vida.
-en cuando a Naruto-san…-completó pensando Homura- es nuestra mejor carta para mantener a raya al Kazekage.
-¡Partan de inmediato al punto de encuentro! –Bramó Hiashi- ¡su misión es cuidar de nuestro señor y mantener la alianza con Suna! ¡Es todo!
-¡Hai!-contestaron los del equipo Kakashi al unísono y salieron de la oficina
Hiashi estaba preocupado al ver a Naruto, no le gustaba para nada que su hija menor estuviera rondándolo tanto últimamente. Pero la joven había argumentado que Naruto le estaba adiestrando en algunos Ninjutsu de viento que casi nadie en la aldea tenia. Así que lo dejaron pasar. Aunque Hiashi sabía que Hinata estaba siempre con su hermana menor, simplemente le repugnaba la idea que posiblemente apareciera un día con ese monstruo pretendiendo un compromiso matrimonial. Así que rebuscó entre los papeles, y comenzó a diagramar con que hombre casaría a su hija mayor para alejarla de Naruto Uzumaki. Era lo mejor, mantenerla alejada del monstruo.
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El equipo Kakashi viajaba por los bosques a toda marcha. En pájaros enormes de tinta marchaban divididos en tres grupos. Kakashi y Sasuke en el primero, Sai solo dirigiendo el pájaro en formación "punta de flecha" y Naruto con Sakura en el restante. Los participantes de los equipos no fueron elegidos al azar. Sakura le pidió de favor a Sai para tener unas cuantas horas para charlar con Naruto en soledad. El viento era fuerte, a esa altura algo común, pero el día no era brillante así que se viajaba con cierta facilidad. No había casi nubes en el cielo, pero un sol demasiado suave no producía molestia.
Sakura se sentó junto a Naruto en su pájaro, le sonrió y obtuvo una sonrisa de premio. Se sintió muy abochornada apenas resurgieron en su mente los sueños de las noches pasadas. Por suerte tuvo algunos días donde no tuvo la visita del rubio en sus fantasías. Pero eso no significaba que no quisiera tenerlas.
-oye…Naruto…-le sonrió la pelirosa- ¿qué te parece Konoha desde tu vuelta? ¿Por suerte no sufrió daños por la guerra no?
-mucha gente ha pagado con su vida esa suerte. –Analizó frio el rubio de brazos cruzados- incluso antes de la guerra.
-lo siento….se lo malo que ha ocurrido en todos lados. –Dijo dolida Sakura- muchos Shinobi murieron en mis manos sin que pudiera hacer nada para salvarlos.
-no fue tu culpa…-negó dedicándole una sonrisa Naruto- cada quien hizo lo que debía hacer.
Ambos sonrieron, su relación no era ni por asomo todo lo estrecha que supo ser cuando jóvenes. Pero Sakura quería acercarse a Naruto y el rubio que inicialmente le opuso mucha resistencia, ahora cedía algo de terreno por sin otorgarle mucha confianza. Era vital mantenerla alejada algún tiempo más.
-disculpa que te pregunte esto…-dudó Sakura algo sonrojada- pero me gustaría saber. ¿Cómo…me ves…luego de 4 años?
Naruto la miró serio y elevó una ceja como analizándola. "hermosa" seria lo romántico, "sensual" seria lo atrevido, "una mujer infartante" sería lo más honesto. Pero mejor hacer las cosas con cuidado y que no sospeche nada.
-tu siempre has sido una mujer preciosa. –declaró sonriendo apenas- pero nunca te interesó en lo más mínimo que yo te lo dijera… ¿Por qué ahora sí?
¡Chasss! Tremendo revés dio Naruto con sus palabras. Ahora Sakura estaba en problemas para contestar. ¿Qué le iba a decir? ¿Qué lloró como una viuda durante días? ¿Qué se llenó de ilusión al comprobarse que no era el cadáver de Naruto al cual trajeron al campamento? ¿Qué lo buscó implacablemente, con la excusa de ser su amiga pero soñando con darle un beso? ¿Qué ahora fantaseaba con él cada noche y no podía dormir? ¿Qué podría decir y que él lo creyera? Porque eso era lo grave, Naruto no parecía creer en nadie más que en sí mismo.
-eres un hombre muy atractivo…-sonrió algo triste Sakura- menuda tonta fui al no haber querido algo contigo hace años. Estaba…ciega. Pero como tu Naruto, existen muchos jóvenes guapos. Lo que a ti te diferencia de ellos, es todo lo que te debo y todo lo bien que me haces con tu presencia.
-¿no me digas? –Dijo sonriendo el rubio- ¿ósea que según tú, tenemos alguna oportunidad?
-me gustaría….probar…-dijo Sakura sonriendo tímidamente
-je je je –sonrió irónico Naruto- ya está bien de bromas Sakura…
-¿Co...mo? –preguntó sorprendida Sakura
-te estuve amando por años…-dijo serio él- ¿y que obtuve? Absolutamente nada. Solo heridas, golpes y decepciones. Si alguna mujer quiere realmente compartir su vida conmigo, bien por ella, pero tendrá que demostrarme la misma capacidad de sacrificio que supe tener yo cuando te amaba a ti.
-Naruto lo siento….estoy muy arrepentida por lo que te dije y lo que no hice. –Se sinceró Sakura- en serio te quería cuando me declaré en la nieve. Pero en realidad estaba muy dolida por todo el daño que te causaba por tus promesas hacia mí. Yo no quería que siguieras cargando las penas de ambos.
-a mí no importaba….solo que me miraras una sola vez con amor. –Dijo neutro y miraba el paisaje- quería que me eligieras a mí. Eso deseaba con el alma. Solo tenías que darme tu amor Sakura-chan, solo eso y el mundo hubiera estado a tus pies. Pero no eres capaz de entenderlo.
-¿tanto has cambiado estos años? –Preguntó triste Sakura- ¿tan lejos estamos de volver a querernos?
-tu nunca me quisiste...
-es mentira...
-siempre fui el segundo, o el tercero…o tal vez el cuarto en tu corazón. Eso si alguna vez estuve en él.
-¡Basta! –Reclamó Sakura molesta- ¡no sabes lo que sufrí por tu muerte! ¡Lloré hasta secarme! ¡Me llene de angustia al ver ese cadáver que te imitaba! ¿Por qué piensas que no estoy con Sasuke? ¿Acaso crees que me pase estos años en Konoha sintiendo nada?
-¿Realmente me tiene que importar? –Respondió frio Naruto- tú hablas mucho Sakura….pero demuestras nada y te juegas aún menos. El día menos pensado, me enfrentare a Sasuke, o tal vez a otro en Konoha. ¿Y qué harás? Estarás de parte de ellos. Porque es inútil pensar que alguna vez me prefieras por sobre alguien más.
-Hablas como si Sasuke fuera tu enemigo, –Declaró dolida Sakura- como si todos nosotros lo fuéramos.
-Algún día….te tocara demostrar si realmente me quieres. –Sonrió apenas Naruto pero no la miraba- ese día comprobaremos si tenemos la posibilidad de ser felices juntos. Pero no esperes que Naruto-Baka siga arrastrándose tras de ti. Esos tiempos ya son pasados.
-No puedo creerlo…-dijo dolida Sakura y se acercó más a él- mírame a los ojos y dime que no me quieres. Dime que no tengo ninguna oportunidad de reparar el daño entre nosotros.
Naruto se puso frente a ella y la miró profundo a los ojos. Iba a decirle algo, sus gestos era de pleno enojo para al abrir la boca no pudo hablar. Un agudo dolor de cabeza le golpeó de lleno. Entrecerró los ojos apenas para soportarlo pero no fue posible, comenzó a respirar pesado, comenzó a ahogarse levemente. Todo fue cosa de algunos segundos, pero Sakura notó el cambio.
-¿Qué te pasa? –Dijo nerviosa- ¿otra vez ese dolor inexplicable? Deberías dejar que te revise profundamente –dejó entrever su lado profesional
-cuando vuelva a Konoha le pediré a Shizune-Nee que me revise mejor. –Jadeó molesto Naruto y se puso de frente para seguir viendo la ruta aérea- no tiene obligación de nada conmigo.
-¡nada de lo que hago contigo es obligación! ¿Me oyes? –Bramó cabreada- ¡nada! Quiero ayudarte y protegerte. Quiero que vuelvas a sonreír y….
-déjame tranquilo Sakura, solo necesito silencio y estar en calma. Y tú deberías buscarte un novio y dejar de soñar imposibles.
La chica sonrió desafiante por que lo vio algo nervioso. Solo ella lograba ponerlo así, era un detalle que no se le había escapado desde su regreso a Konoha. Se acomodó más junto a él, y apoyando levemente su cabeza en el hombro del rubio le susurró:
-no puedo buscar "novio" como tú dices…porque siento cosas muy fuertes por un hombre. –Sonrió divertida- hasta que no pueda…experimentar con él lo que siento, no dejare de insistir.
Naruto sonrió levemente cerrando sus ojos. Todo había salido mejor de lo esperaba. Ni en sus planes más optimistas había previsto a una Sakura "enamorada" de él. Ahora podía actuar de otra manera y tal vez Shizune no era tan vital después de todo. O podría utilizarlas a las dos, después de todo, dos médicos siempre serán mejor que una.
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Anko Mitarashi ingresó al hospital para un examen de rutina. Tenía que someterse a un chequeo completo como regla para reincorporarse al servicio activo definitivamente. Shizune e Ino charlaban en la oficina mientras la morocha le pidió a Anko que se quitara toda la ropa para registrarla completamente. Para que el examen fuera al completo, debía evaluarla físicamente y mentalmente también. Esta última parte era la que más preocupaba al Hokage y varios del consejo. Así que una Yamanaka haría los chequeos rutinarios para evaluar la conveniencia de darla de alta para trabajar como kunoichi.
Anko charlaba con Shizune sobre esto y lo otro. La morocha había sido su médico de cabecera desde que Naruto le quitó los sellos malditos, aisladamente también había sido apoyada en consulta por Sakura, pero era Shizune la única médico que ponía sus manos sobre Anko. Esta fue una indicación de la domadora de serpientes. Solo porque Naruto le dijo que en Shizune si se podía confiar.
-Anko-san…-dijo Shizune mientras revisaba el cuerpo de la mujer recostada con bata en la camilla- tu cuerpo… ¿estas entrenándote físicamente hace mucho?
-Desde que Salí del hospital –respondió neutral- ¿Cómo estoy? ¿Pasé el examen?
-Bueno….que decirte-sonrió Shizune tranquila- si no supiera que tuviste dos sellos de maldición en tu cuerpo y casi te secaron por dentro, me atrevería a asegurar que jamás tuviste un rasguño de nada.
-¿Cómo es eso posible? –Interrogó Ino a su Sempai y se sumó a revisarla- debería tener daños en sus canales de chakra o sus músculos. De hecho me sorprende que haya podido entrenar estas semanas pasadas.
-Es por Naruto-kun...-sonrió Anko- me colocó un sello especial de su familia. Tengo la posibilidad de abrirlo y tener una carga de chakra superior a la media. Pude entrenar duro por su causa.
-¿Un sello? –Dijo Ino algo sorprendida- ¿Naruto Uzumaki usa artes de sellos?
-Tú no conoces la historia –le corrigió Shizune- pero la familia Uzumaki era reconocida en los 5 países por ser los maestros definitivos de los sellos.
-Vaya…eso es una sorpresa…-sonrió Ino- Naruto no deja de sorprender a la gente.
Shizune obligó a Anko para que se sentara en la camilla y parándose detrás de ella, revisó sus hombros y la espalda con chakra. No había rastro de nada físico que pudiera causarle problemas. Solo el gran sello justo en la zona de la espalda donde se puede llegar al corazón. Ino mientras tanto, decidió evaluar mentalmente a la Jounnin de las serpientes. Anko cerró sus ojos dejándose invadir por la muchacha Yamanaka y la exploración comenzó.
Ino recorrió los últimos eventos de la vida de Anko. Encerrada en la prisión, liberada por Naruto. La mujer parecía guardar oscuras contradicciones en su interior. Pero nada que no estuviera dentro de los cañones normales para kunoichi. Ino revisó su estabilidad emocional moviendo un poco la estantería, esto significa tomando posesión de cuerpo y moviéndose un poco sin llegar a una trasferencia mental completa. Estaba por retirarse, y recordó las recomendaciones de Shikamaru. Tal vez revisar la mente de Naruto, parecía que sería algo imposible por la poca relación con el joven. Pero Anko estaba ahora a su disposición y podía encontrar pistas por que la mujer parecía muy cercana al joven Uzumaki. Tal vez conocía datos importantes de él, o tal vez no. Pero era un buen momento para comprobarlo.
Intentó llegar a sus recuerdos más íntimos caminando un oscuro pasillo donde puertas a los lados se cerraban. Había fluctuaciones en el entorno que le impedían a Ino ahondar mejor en lo que Anko intentaba ocultar. Tenía que forzar esos recuerdos y eso era un ataque mental, no un examen rutinario. Por alguna razón no pudo avanzan más de la cuenta, solo se quedó en el pasillo viendo como todas las puertas de la mente de Anko se cerraban ante sus ojos. Evidentemente esa mujer tenía la suficiente fuerza para resistirse, así que por lógica estaba bien.
Ino salió del jutsu y Anko abrió los ojos frente a ella. Había una mirada extraña en la kunoichi de cabellos morados. Una mirada amenazante.
-No es bueno hurgar en cosas privadas –dijo seria
-No fue mi intensión…-se defendió Ino, mientras Shizune tras Anko terminaba de revisarle la espalda- solo quise…
-Si quieres saber cosas sobre Naruto…-reafirmó Anko seria- ve tú a preguntárselas. No me uses a mí para tus conquistas.
-fiiiuu –pensó Ino sin cambiar gestos- que alivio, creyó que trataba de conseguir datos para seducirlo. De la que me salvé. ¿Seducirlo? Ey…no es mala idea.
-¡¿me oyes?! –exclamó Anko cabreada
-Hai –bajo la vista Ino disculpándose- no fue mi intensión invadir su privacidad.
-Ino por favor retírate –dijo Shizune tranquilamente- creo que ya tienes el examen terminado ¿no?
La rubia asintió y tomando algunas cosas de un estante y la planilla que debía rellenar se retiró de la habitación. Mientras tanto Anko se vestía y miraba a Shizune seriamente como queriendo decirle algo.
-¿Cómo impediste que entrara a mis recuerdos? –Dijo Anko seria- ni siquiera me di cuenta que estaba escarbado tan profundo.
-con chakra sobre tu sello, –señalo Shizune sonriendo apenas- sabía que Ino intentaría averiguar sobre Naruto-kun. Era obvio que este examen de rutina le daba amplias posibilidades de espiarte por dentro. Pero su técnica no difiere de un Genjutsu básico, simplemente interrumpí con mi chakra el flujo de energía y la descubrí ante ti.
-gracias….supongo. –señaló Anko vistiéndose
-No es nada…-le sonrió apenas la kunoichi médico- pero…me gustaría…cuídalo mucho Anko-san. Cuida a Naruto-kun, él estuvo solo tanto tiempo, no es buena consejera la soledad.
-¿A qué te refieres?
-Naruto-kun ha tomado una decisión terrible para él, y terrible para todos nosotros en la aldea. Se dé su dolor, se del pasado feo que lo condenó por ser jinchuriki. Por eso prometí ayudarlo. Pero si tú pudieras….Anko-san….si tú lograras convencerlo. –con claro nerviosismo en su rostro.
-¿Qué ocurre Shizune? ¡Habla! – le ordenó Anko molesta
-Trata de convencerlo….de que no se quite al Kyuubi de su cuerpo…-dijo apenada Shizune- o morirá.
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El señor feudal conocido como Daimyo, se trasladó con toda su comitiva directamente al pueblo del Yosai. Una población al norte de la capital en país del fuego que tenía como característica principal una muralla de piedra y un castillo de roca sólida que conformaban la mejor defensa de la capital contra un ataque proveniente del país del viento. Daimyo aceptó tener una reunión con lord Kazekage para tratar directamente sobre comercio y reestructuración de los poderes luego de los desafortunados eventos ocurridos hace años. Las muertes de los restantes señores feudales.
Gaara de la arena aceptó esa reunión cuando supo del regreso de Naruto a Konoha. El consejo de ancianos en Suna tenía la teoría que fue Daimyo quien ordenó las muertes de las demás familias reales. Era peligroso perder al Kazekage que se constituía como el baluarte más importante en país del viento si se desataban una quinta guerra ninja. Pero Gaara supo que fue precisamente Daimyo quien pidió los servicios de Konoha como escolta personal para la reunión. Naruto estaría entre los presentes seguramente, porque junto a Sasuke eran tal vez los únicos capaces de igualarse a Gaara en caso de ser necesario un combate.
La delegación de Suna llegó primero al pueblo de Yosai. Se establecieron en una posada del lado de afuera del castillo. Obviamente no había plena confianza en nadie últimamente, ni siquiera en antiguos aliados. Gaara, Temari, Kankuro y tres consejeros incluido Baki, estaban a la espera de solucionar los conflictos diplomáticos para evitar la guerra. Además, también se buscaba encontrar recursos comerciales para Suna que había sido muy castigada económicamente desde la pérdida de su feudal.
Daimyo llegó al castillo desde la capital encontrándose a pocos kilómetros con el equipo Kakashi. El ninja copia y Sakura se quedaron para las formalidades mientras que Sasuke y Naruto casi desaparecieron de las cercanías de los pomposos diplomáticos para no verse envueltos en saludos protocolares y demás lamidas de sandalias que odiaban. La excusa fue la vigilancia externa, pero se pasaron escondidos por los bosques, incluso al alejarse uno del otro, compartieron una sonrisa cómplice sabiendo el por qué se habían alejado del feudal en realidad. Les aburría terriblemente esas reuniones. Sai mientras tanto, sobrevolaba la caravana cubriendo el cielo con sus pájaros de tinta. Simplemente para tener todas las posibilidades contempladas.
Casi llegado el mediodía entraron al castillo y luego del almuerzo se dispusieron para la reunión. Mandarían a llamar al lord Kazekage para comenzar las tratativas y llegar al horario de la cena con todo resuelto. Enviaron un mensajero, una hora después Baki y los consejeros ingresaron al lugar serenamente y se sentaron a la mesa del feudal con todos los honores de su posición. Daimyo pregunto el por qué faltaba lord Kazekage en su castillo y Baki mirándolo con respetuosa sonrisa declaro:
-Gaara de arena exige que sea Naruto Uzumaki, quien vaya por el –sonrió apenas el consejero- dice que le hará pagar por no haberlo visitado en mucho tiempo.
Daimyo y toda la comitiva rieron de buena gana. Siempre era mejor el buen humor para luego las tratativas de paz o comercio. El señor feudal tan solo hizo una seña y Kakashi asintió enviando a Naruto por el encargo. Por supuesto para prevenciones extras, Sai desapareció del salón para enviar algunos espías de tinta cubriendo al Uzumaki. Solo prevenciones sin malicia, costumbre del ninja experimentado como sin dudas lo era Kakashi.
Naruto salió del castillo, atravesó los portales de las murallas y fue al poblado tranquilamente para buscar a su viejo amigo. También tenía ganas de verlo, aunque sus intereses variaban desde anteriores años. El joven Uzumaki llegó al centro del pueblo y buscando la hostería donde supuestamente era esperado sintió que algo andaba mal. Sonrió apenas, esperado el siguiente movimiento de su enemigo y se quedó parado de brazos cruzados mientras se decidían a atacarlo efectivamente.
El suelo se deformó frente a Naruto que saltó de lado para evitar un látigo de arena lo cortara al medio. Surgieron varios ataques simultáneos del piso a su alrededor y Naruto uso los clones de sombras formados sin sellos para confundir a su agresor. El original intentó esconderse tras dos árboles de la pequeña plazoleta del poblado pero un domo de arena lo rodeó al completo.
-eres mío….-sintió un susurro por el lugar
-sigue soñando chico arenoso –dijo Naruto sonriendo divertido y corriendo hacia una pared del domo alrededor suyo gritó- ¡RASENGAN!
La defensa se quebró justo allí mediante el ataque de la esfera azul. Naruto siguió directo por agujero hacia unas rocas donde Gaara se había camuflado. La arena se elevó frente al rubio y el piso se aflojo enterrándolo completamente. Gaara salió de entre las rocas como si fuera parte de ellas y todo el suelo se elevó frente al pelirrojo que lo controlaba a voluntad. Cuando se disipo la arena liberando al supuesto capturado, solo era un tronco de madera.
-¿sustitución? –Pensó el Kazekage- estaba seguro que lo tenía y….
A su derecha la arena que flotaba se formó como un brazo y le dio un puñetazo directo al rostro de Gaara que sorprendido cayó de lado quebrándose levemente su armadura de arena. El pelirrojo sentado en el piso miró estupefacto como su supuesta arena se formaba en un Naruto sonriéndole en modo ermitaño.
-¿sorprendido amigo? –le decía sonriéndole soberbio el rubio- un Henge fingiendo ser parte de tu arena. Solo tenía que prevenir como querías "moverme" al defenderte de mí clon. Y no te preocupaste en revisar si era parte de tu jutsu. Mal, muy mal Gaara….
-no me engañaste ni por un segundo…-finalizó el Kazekage al tiempo que su cuerpo mostro papeles explosivos por todos lados- hasta luego…
Naruto miró con sorprendido como ese clon de Gaara exploto en sus narices. Dicha explosión fue contenida por el Kazekage desde la distancia con una capa de arena que evito destruir las casas de los aldeanos. Luego retiró su arena formando el suelo como si nada en ese tranquilo pueblo hubiera sucedido. Pero Naruto no estaba entre la destrucción dentro del domo.
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-fue un buen plan….-dijo el rubio saliendo detrás de algunos árboles en las afueras del pueblo donde estaban Gaara y sus hermanos estaban viendo todo el combate- en serio….usar clones contra mí no es algo esperado.
-pero no fue suficiente….-dijo sonriendo Kankuro dándole la mano a Naruto que se acercó sonriente- ¿Cómo supiste que no estábamos en el pueblo?
-el modo ermitaño…-señaló Naruto mostrándole sus ojos amarillos- puedo sentirlos sin necesidad de verlos.
-aquí en el bosque fuera del pueblo…-sonrió Kankuro- veremos de lo que eres capaz.
Gaara y sus hermanos adquirieron el color de la arena, explotaron los tres y la marea del elemento rodeó a Naruto tratando de capturarlo. El rubio sonrió y salto muy alto logrando que la arena lo siguiera hacia el cielo.
-haciendo sellos – FUTON, JUTSU TORNADO DE FURIA –gritó Naruto creando una ventisca que lo defendió de la arena.
Gaara caminó saliendo de entre los árboles y de brazos cruzados sonreía apenas. Siguió persiguiendo a Naruto apenas se disipo el tornado que no lo dejaba ver bien, y gruño:
-MAREA DEL DESIERTO
La arena se formó como una ola tratando de arrasar a un Naruto que acababa de caer al suelo. El rubio colocó sus manos en posición tigre y sonriendo dijo:
-tus ataques siempre abarcan demasiado terreno. –El cuerpo de Naruto comenzó a brillar- eres digno líder de Sunagakure. LIBERACION DEL SELLO 2, LEONES GEMELOS AMATISTA.
La arena lo cubrió entero, Gaara podía sentirlo atrapado en su arena, pero también comenzó a sentir dos presencias extra debajo del terreno. Eran poderosas, pero además habían aumentado de alguna manera el chakra general de Naruto. Mientras tanto, Temari y Kankuro aparecieron a varios metros de la pelea observando todo fascinados. Ver pelear a su hermano, al Kazekage con todo el poder contra un Shinobi que podía igualarlo o aun superarlo, era embriagante.
-Sal de ahí Naruto…-susurró Gaara que presionaba el suelo con su arena pero no sentía disminuir el chakra de su oponente- sé que no te estoy venciendo.
Una explosión frente a Gaara, Naruto había creado un cráter a su alrededor. Un aura de viento, arremolinándose girando sobre su cuerpo. El rubio no lo dejo evaluar, simplemente se abalanzó sobre Gaara para golpearlo y el Kazekage formó un pequeño escudo de arena para bloquearlo. Naruto chocó y era un clon. El verdadero rubio había saltado aprovechando la confusión que generó la explosión anterior y desde el aire cayó sobre Gaara con un…
-¡RASENGAN!
El pelirrojo recibió el ataque directamente y Naruto lo atravesó partiéndolo en dos. Un clon de arena solamente, el verdadero surgió del suelo a varios metros del rubio. Continuaron intercambiando ataques entre sonrisas, hacía rato que ambos no se veían en obligación de actuar al máximo nivel. Gaara comenzaba a agotarse y peor aún, las dos presencias debajo del terreno casi no se podían detectar. Estaba a punto de atacarlo y el no sabría de donde defenderse.
-Se te nota preocupado por mis amigos Gaara,-reía Naruto a lo lejos- ¡primero preocúpate por mí!
Naruto creo un clon junto a él y haciendo sellos declaró:
-KATON, JUTSU BOLA DE FUEGO
El clon generó un jutsu de viento casi al mismo tiempo y amplio brutalmente el rango de la llamarada que atacó al líder de Suna. Gaara se sorprendió por el uso de Ninjutsu de fuego por el rubio, y frente a si mismo levantó un muro de roca reforzado con arena para cubrirse. La técnica de Naruto fue bloqueada, pero el pelirrojo no pudo ni planear que más hacer, a sus flancos dos leones de color rojizos surgieron de la tierra embistiendo a Gaara. Apenas pudo levantar su arena especial para capturarlos y evitar que llegaran a él. Pero ejercían demasiada presión sobre él, demasiado chakra le costaba mantenerlos a raya. Los leones atrapados por el cuello rugían a un metro del Gaara y forzaban a la defensa de arena cada vez más.
Mientras tanto, Naruto deshizo el clon junto a él y con su mano izquierda aferrando el brazo derecho comenzó a cargar chakra tipo viento. Desde la mano hasta la zona del antebrazo un chakra celeste surgió cargándose e intensificándose a cada segundo.
-FUTON, CUCHILLA DE VIENTO VIBRANTE –anunció Naruto estabilizando el chakra en su brazo.
Avanzó corriendo hacia el muro ubicado entre Gaara y él, lanzó un corte en diagonal generando una ventisca rápida. Y ante la mirada confusa de Temari y Kankuro, el sólido muro de roca se partió como pan fresco.
-impresionante, –declaró Temari- ojala pudiera ver de más cerca esa técnica.
-esos leones…-aseguró Kankuro- no son marionetas, pero tampoco parecen invocaciones. Quiero saber de qué se tratan. Este Naruto siempre sorprende con algo nuevo.
El rubio sonrió frente a Gaara, el combate había terminado. Esa cuchilla en mano de Naruto había cortado sin nada de esfuerzo un muro del líder bien sólido. Podía cortarlo todo, y no era todo lo que podía hacer con ese ataque. Con claros gestos y sonrisas, Naruto terminó con sus técnicas y los leones se deformaron en humo. Volviendo al cuerpo del Uzumaki. Los hermanos Sabaku se acercaron al rubio, para presentar sus saludos después de tanto tiempo sin haberse visto.
-me alegra verte amigo mío…-dijo Gaara estrechándole la mano amistosamente.
-A mí no….-se burló el Uzumaki con carita traviesa- si no hubiera tenido que venir para escoltar a mi futura esposa directo al castillo, de no estar Temari aquí se hubieran quedado esperándome para siempre.
Temari sonrió perversa al ver la venita en la frente de Gaara y dedicándola un picara mirada a Naruto, le tomó del antebrazo dejándose conducir por el rubio e ignorando a sus hermanos de paso. Kankuro solo reía ante la pequeña bromita del Uzumaki y se dijo que solo Naruto podía picar a Gaara sin miedo a morir. Otro hombre que bromeara con Temari de esa forma, ya estaría muerto enterrado en arena.
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La reunión en el castillo dio inicio algún tiempo después. Gaara intentaba llegar a acuerdo con el señor feudal para no quedar Suna en el medio de las fuerzas que se preparaban. Hacia algunos meses el lord Kazekage se había reunido con las cuatro aldeas sin feudales para tratar de reafirmas la alianza firmada hace tiempo. Lo principal para las aldeas ninja era estar unidas hasta tanto no aseguraran que Konoha no entraría en guerra con cualquiera de ellas. Si hablábamos de fuerzas Shinobi a disposición, Kumo era la única aldea que podría plantar cara a Konoha en un hipotético enfrentamiento. Pero con su economía raleada sin el feudal del rayo, sería una batalla de desgaste con seguro triunfo de la villa escondida entre las hojas. Por eso se reunieron, para cubrirse unos a otros previniéndose de un ataque a traición.
Gaara sin embargo propuso esperar, no era menester alertar a Konoha que el resto de las aldeas no tolerarían la situación dominante de Daimyo. Así que fue a negociar, para ver que se podía hacer para retrasar una guerra que terminaría de desangrar a las aldeas ninjas al punto de no retorno. Gaara además tenía un sentido personal en el asunto. Supo por intermedio de Sakura en un mensaje, del regreso de Naruto. Supo eso y se alegró por él. Era uno de los pocos a los que podía llamar amigo. Solo Naruto Uzumaki, el hombre que lo salvó varias veces, el amigo que jamás lo iba a defraudar.
Naruto se limitó a charlar con Temari y Kankuro sobre cualquier cosa. Estaba muy tranquilo y bastante más efusivo de lo que sus compañeros de equipo recordaban alguna vez. Sakura se mordía por apartar a Temari de Naruto. Por alguna razón la ponía de los mil demonios ver esas risitas irritantes entre los dos rubios. ¿Acaso eran tan amigos? ¿Desde cuándo si se podía saber? Tenía un millón de preguntas. Pero la que calaba más hondo en ella era esta: ¿Por qué Naruto se relacionaba mejor con todas las mujeres a la mano….excepto con ella? ¿La estaba castigando? Realmente los gestos de Sakura eran de profunda ira, porque Kakashi lo notó y era mejor que no fuera así. Se podía malinterpretar en una reunión ese nivel de agresividad que se captaba en Sakura.
Algunas horas después, el equipo Kakashi salió del castillo para hacer una vigilancia exterior. También fueron Temari y Kankuro con ellos para ayudar a cubrir más terreno. Había habido amenazas de todo tipo al feudal y era mejor prevenir que lamentar. Sakura, Temari y Naruto caminaron por algunas zonas de bosques y mientras charlaban, el rubio se dividió en clones para cubrir más terrenos con Senjutsu. Unos 5 clones en modo ermitaño cubrían sensorialmente todos los terrenos aledaños al castillo dejando casi imposible la tarea de sorprender por parte de un enemigo. Por supuesto no era todo lo que Naruto hacía, mientras uno de sus clones, tomó brevemente su lugar dando charla a Temari y Sakura, el original se internó bien lejos en el bosque y uso una invocación especial. El águila en su pecho brillo intensamente durante algunos segundos y se desprendió de su cuerpo atrapando un pergamino que Naruto le lanzó a su pico.
-ve con Zetzu….-dijo sonriendo el rubio- entrégale este pergamino, rápido.
El ave aleteo velozmente y entre los arboles con gran habilidad se marchó a toda prisa, para luego kilómetros más allá tomar mejor altura. Así no sería descubierta y sospechosa a ningún ojo de vigías inoportunos. Naruto tiempo después, volvió a cambiarse con su clon para regresar con las kunoichi. Creyó que las había engañado, pero Sakura mirándolo siniestramente pensaba:
-ocultándote entre tus clones a mí no me engañas –tronando los puños- como te vea coquetear con Temari señor…."yo no busco compromisos" te juro que me la pagas, ¡Jum! Ya me contó tu numerito con ella frente a Gaara-sama.
Naruto sonrió algo nervioso al ver los gestos rabiosos de la chica pelirosa, mejor sonreír y fingir que era solo eso. Definitivo que era mejor. Aunque Sakura ni se imaginaba lo que le esperaba a Temari esos días de reuniones en el castillo del Daimyo. Naruto tenía problemas en Konoha, lo suponía al menos, y lo mejor era encargarse cuanto antes de aligerar su lista de enemigos.
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Sabaku no Temari estaba muy ebria, como casi toda la comitiva a excepción de Kankuro, Sasuke y Kakashi. Temari estaba ebria luego de la fiesta por los acuerdos firmados con Daimyo. Usualmente no bebía demasiado, no era mujer de perderse por el licor y mucho menos en un lugar que no fuera Suna. Pero ciertas conversaciones en la cena de esa noche la hicieron estremecer del disgusto. Eso activó su vena celosa e irresponsable propiciando beber más de la cuenta. Por suerte no le tocaba vigilancia, su hermano Kankuro era el que tenía el turno esa última noche que pasarían en los territorios del país del fuego.
Habían pasado 3 días exactos desde que comenzaron las negociaciones y había un pacto de no agresión con beneficios económicos para Suna. Daimyo era un hombre astuto, sabía que Gaara de la arena estaba explorando la fuerza real del país del fuego. Aunque el señor feudal estaba preparando un ejecito armado en su capital, aun no estaban listo y mucho menos para enfrentar ninjas. Era mejor negociar, al menos por el momento.
Ese último mediodía, Baki y los consejeros se llevaron los pergaminos con los acuerdos escoltados por una docena de Shinobi provenientes de Suna. Había llegado horas antes para servir de protección ante las advertencias y rumores de actividades criminales de una organización llamada "el gremio". Baki y los consejeros se fueron con la escolta, mientras que Naruto convenció a Gaara de pasar un día más con él para cenar y compartir más tiempo como viejos amigos. Lord Kazekage iría escoltado por sus hermanos y volverían un día después del consejo. Esa noche, Temari tuvo una desagradable noticia que un Naruto supuestamente ebrio no pudo evitar decir.
Estaban cenando, todo el equipo Kakashi y los de Suna. El feudal acompañaba con sus consejeros la velada y se divertía con las historias que un hombre, habitante regular del castillo contaba sobre la vida diaria. Temari escuchó algo de Naruto, algo que no debió haber escuchado nunca:
-ja ja ja –reía medio mareado Naruto- Sakura-chan….dime algo… ¿Qué se cociendo entre el vago de Shikamaru y tu mejor amiga? ¿Acaso no andan muy juntitos ellos dos últimamente?
Temari abrió los ojos sorprendida, tragó con dificultad la comida ingerida y dedicaba furiosas miradas a Sakura que no sabía cómo reaccionar. Naruto ni se dio por enterado, siguió por otro tema como si nada y Temari bebía furiosamente después de esas palabras.
-¡Naruto! –Sonrió Sakura tratando de disimular su turbación- ¡no digas bobadas! Ino y Shikamaru solo son amigos.
-¿amigos eh? –sonrió el rubio mirando a cualquier parte- que suerte tiene ese Baka de Shikamaru con tener esas…. "amigas" –finalizó guiñando un ojo travieso
La comida siguió, las bebidas también, Temari esperó con paciencia y en cuanto todos se levantaron de la mesa para irse a sus cuartos, alcanzó a Naruto que tranquilamente se iba al suyo. Lo agarró de las solapas de su chaleco y poniéndolo contra una pared gruño:
-¿dime que está pasando? –Molesta- ¿es cierto que Shikamaru está saliendo con esa puta?
-veras….yo…-decía incomodo Naruto- ¿Por qué lo preguntas? ¿Acaso tu….y…el vago?
-nos vemos a veces…-gruñó soltándolo Temari y le dio la espalda- me dijo que no tiene nada con nadie. Así que dime lo que sepas, ahora.
-oohhh- con gesto apenado- Temari-chan….lo siento tanto. Estoy algo bebido y seguro no dije más que estupideces. –Poniéndole una mano en el hombro para animarla- en serio ttebayo….-finalizó sonriendo con culpa.
Ella lo miró dolida, estaba sonrojada por el licor y se sentía muy mal por suponer el engaño. Shikamaru parecía sincero al decir que cuando todo se arreglara y la alianza se mantuviera, el pediría su mano para casarse con ella.
-dime lo que sabes….-dijo angustiada a lo que Naruto asintió serio
-los clanes Akimichi, Nara y Yamanaka tienen una vinculación de muchas generaciones. –asintió el rubio como dando clases- por eso se forman equipo de ninja con las tres familias que componen ese vínculo. Generalmente, también los matrimonios se componen con las uniones de esos clanes.
-No es cierto…-negó Temari angustiada- él me dijo….me dijo…
-¿Te acostaste con Shikamaru, cierto? –Negó con tristeza Naruto- cuanto lo siento Temari-chan. Es cierto que no lo he visto juntos como novios a Ino y Shika, pero no dudo que sus padres decidan casarlos en poco tiempo.
-odio los acuerdo de clanes…-gruñó Temari y sin saber por qué apoyo su cabeza en el pecho de Naruto- no es suficiente que nos usen como armas, también nos usan para procrear nuevas generaciones de armas. Es como…
-...si no tuviéramos opciones? –Completó Naruto con voz triste- es la realidad del mundo ninja Temari-chan. La triste realidad del ninja.
-Naruto….-dijo apenas la rubia- gracias por decírmelo. Cualquier otro hubiera callado por defender a su amigo.
-¿y arriesgarme a que me tortures por toda la noche hasta sacarme la información? –sonrió Naruto mirándola divertido- ciertamente aprecio a ese vago pero no es para tanto.
Ambos sonrieron por la broma, Temari miró que estaba en brazos de un hombre muy apuesto pero no le apetecía para nada complicar más las cosas. Estaba muy dolida por el descubrimiento de su amor fallido, pero al menos podía confiar en la honestidad de Naruto. Al menos tenía un amigo en el mundo. El rubio sabía que había actuado a la perfección y para completar la faena, simplemente dejo un pequeño sello en el cuello de Temari cuando fue abrazado por ella. Ese sello tenía la intensión de permitir el acceso a los centros nerviosos de sus víctimas. El mismo sello que uso en Sakura por semanas. Lo único que restaba para funcionarle, era dejarla que duerma para que se vuelva indefensa a un ataque al subconsciente.
-será mejor que me vaya a dormir Temari-chan…-le sonrió Naruto soltándose levemente- nos vemos mañana y recuerda, hay muchos peces en el agua.
Temari lo vio irse y sonrió levemente. Tal vez debería haberse enamorado de alguien como Naruto. Alguien incapaz de traicionar a la mujer que ama. No como ese idiota de Shikamaru, ese desgraciado que tarde o temprano, la iba a pagar. Nadie deshonraba a Sabaku no Temari, absolutamente nadie.
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En la oscuridad del bosque, a pocos kilómetros de la frontera entre país del fuego y el viento. El campamento estaba protegido por una docena de Shinobi provenientes de Suna. Los consejeros de Gaara que había regresado antes que el Kazekage habían quedado muy preocupados por la situación establecida por Daimyo. Estaba en el auge de su poder, tenía a dos de los más poderosos Shinobi de en Konoha como lo eran Naruto y Sasuke. Tenía la economía para generar y mantener un poderoso ejército y además tenía a Konoha. Demasiadas ventajas, tal vez empezaría en breve otra guerra brutal que barrería las debilitados vestigios del mundo Shinobi.
Esa noche, a la luz de las fogatas y cuando todos los consejeros descansaban en sus tiendas, Baki desapareció tragado por la tierra mientras dormía. Fue un golpe muy fácil para los Zetzu combinados. La criatura negra distrajo a dos de los Jounnin que hacían de vigías para que se alejaran de la posición de las tiendas. Mientras que el Zetzu blanco fue debajo de la tierra, asomó la cabeza por debajo de la tienda donde Baki dormía. Solo para rociarle un veneno paralizante. El hombre despertó y su cuerpo no le respondía. Zetzu lo arrastró por el agujero llevándoselo del campamento. La misión encomendada por el jefe estaba cumplida.
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Temari estaba recostada en su cama, se sentía muy mareada por la bebida. No podía dormir, estaba demasiado confundida y furiosa por las noticias que le había llegado esos días. País del fuego parecía prepararse para conquistarlo todo. Konoha estaba debilitada en su fuerza, pero no más que el resto de las villas. Naruto estaba de vuelta, era un gran problema enfrentarlo si el caso se diera. Ahora Shikamaru, el idiota la estaba engañando…o al menos había rumores de eso.
Temari aún tenía su Yukata negra aunque estuviera recostada como para dormir. Quería desnudarse pero de pronto unas manos extrañas la estaban ayudando con la tarea. Elevo la vista en la oscuridad del cuarto, podía ver una figura muy conocida para ella, dolorosamente conocida.
-hola Temari…-susurro Shikamaru mirándola fijo- vine por ti mi amor, quiero pasar esta noche contigo.
Temari veía a Shikamaru, el sello en detrás de cabeza y el sake acumulados hicieron el resto. Por supuesto que era Naruto quien estaba desnudándola y tomando sus besos. Ella intento resistirse pero Shikamaru le prometía amor eterno, le prometía fidelidad y negaba categóricamente cualquier relación con Ino Yamanaka. Los besos se fueron endulzando, Temari fue despojada del Yukata y también le quitaron sus dagas ocultas en la ropa ajustada. Afuera la licra que cubría sus caderas y muslos, afuera el sostén y el resto de prendas que ocultaba su femineidad. Naruto sabía lo que hacía y era el momento de cumplir el objetivo.
-Shika….-gemía entre los besos Temari- no me engañes Shika…
-voy a hacerte el amor toda la noche…
Y era la verdad, Naruto iba a hacerle el amor toda la noche. Temari era la hermana de Gaara y una de las kunoichi más poderosas en los 5 países. Sería una buena madre, seguro tendría un saludable retoño y cuando supieran de su embarazo sería muy tarde. Naruto había preparado con cuidado lo que haría. Al volver por Konoha, haría que Anko, Yugao o Kakashi arreglaran la situación para enviar a Shikamaru cerca de Suna. Ellos se encontraría, probablemente harían el amor y Temari pensaría que justo allí el jutsu que protege a las kunoichi de quedar embarazadas había fallado. Pero lo cierto era que Naruto había estudiado ese jutsu mediante Anko. Él sabía cómo las mujeres ninja conducían el chakra a su útero para anular la posibilidad de embarazo no deseado. Sabia como lo hacía y tan solo dejaba una pequeña descarga de chakra que igualara el jutsu que las mujeres usarían al día siguiente por costumbre. Temari quedaría embaraza, y seria de Naruto.
Ese era el primer paso de la destrucción en las villas Shinobi. Y el renacer extraordinario, de la familia Uzumaki.
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Al día siguiente, el lord Kazekage se despidió en paz de sus colegas del Konoha no sin antes tener unas palabras en soledad con Naruto. Gaara había accedido a una sugerencia de Naruto el día anterior, el rubio Uzumaki le había pedido al líder de Suna que no viajara junto a los consejeros. Cuando Gaara le pregunto el por qué, Naruto confesó que había usado el modo Rikudou durante algunos minutos y había notado un profundo odio en el consejero Baki. Gaara no le creyó, Baki era leal y había sido su sensei cuando niño. Pero Naruto le dijo algunas palabras preocupantes.
-aunque tú no lo creas, existen ninjas en las aldea que están pensando en hacerse rebeldes. Los pagos por misión bajaron mucho desde la muerte de los feudales y tengo razones para creer que Kabuto está reclutando por el sencillo método de pagarles mucho más. Baki-sama….tiene sentimientos malos.
-no me traicionaría nunca…-dijo con tranquilidad Gaara
-bien por ti…-señaló Naruto sonriendo- sin embargo, ¿Qué te parece una pequeña prueba?
Gaara accedió y Naruto dejó entrever en la cena de la primera noche los rumores sobre espías en las aldeas. La conversación derivó, gracias a Gaara, sobre que había hecho Naruto esos años que había desaparecido. El rubio respondió que había estado rastreando a Kabuto y que conocía algunos de sus contactos por los 5 países. Solo era cuestión de atraparlos y obligarlos a confesar la ubicación del usuario de Edo-tensei.
El lord Kazekage no observó reacción en Baki, tal vez Naruto estuviera equivocado finalmente. Pero entre Kankuro y Temari decidieron partir un día después que los consejeros aceptando la invitación a cenar del Daimyo. Gaara accedió para investigar un poco más sobre el feudal y fue a la madrugada del último día en ese pueblo del fuego, que supo la desaparición de Baki en el campamento de retorno a Suna. ¿Había desertado? ¿Había sido secuestrado? Naruto tan solo asintió serio cuando Gaara se lo agradeció, el rubio había advertido a tiempo una posible traición y eso ahorro dolorosas consecuencias para la villa de la arena. Gaara se prometió buscar a su antiguo sensei Baki, y hacerle pagar esa deserción.
Fin del capítulo.
