¡Hola! Aquí les dejo este nuevo capítulo.

Nota: Sí, se que tarde mucho en publicar pero ya estoy de regreso, así que espero que disfruten los nuevos capítulos, intentaré publicar uno nuevo cada semana, así que, pues disfruten. :D

P.D.: El titulo si dice algo. Todo es parte de la historia -risa malévola de la autora-


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 6: ds'tl- clld'rds djq'dndnt...


Magnolia. 10 de Marzo – año x793 / Gremio de Fairy Tail.

Estaba feliz de que al fin todo se arreglara y que Natsu estuviera bien, aunque no supiera que era lo que le había pasado pero si el maestro decía que estaba bien entonces ella confiaría en eso. Natsu se veía bien; esperaba que todo lo que había pasado desde la boda se arreglara y al fin volviera a hacerle el amor como aquella primera vez.

Happy no paraba de hablar con Natsu sobre que se tenían que ir a pescar porque de la angustia se había acabado su reserva de pescado, el pelirrosa reía y le dijo que irían en la mañana, luego la volteó a ver y le dijo que les preparara mucha comida, que sería un día de campo solo para ellos tres. Lisanna no podía estar más feliz.

Se sentaron en la barra pero notó que Gray se iba a una mesa solitaria, fuese lo que fuese lo que le estaba pasando, esperaba que lo resolviera, quizás le hacía falta una compañera. Entonces la idea de hacerla de cupido con alguna de las chicas solteras del gremio le vino a la mente, tendría que pedirle consejos a su hermana que para eso ella era experta. Kina le sirvió una bebida a cada uno mientras Happy sacaba su pez del día, todo estaba otra vez normal, al menos en su pequeña y feliz familia.

- ¡Hola a todos! – escuchó como Lucy saludaba a la entrada del gremio con su sonrisa alegre, parecía que la expresión de tristeza que algunas veces no podía ocultar se había desvanecido. Todos le respondieron con un "hola" o eso pensó ella, al notar que Gray la miraba con el ceño fruncido.

- ¡Lucy! – Le gritó Happy mientras salía volando hacia la rubia, la aludida giró y vio como el exceed llevaba algo en la mano – te traje esto – le extendió un sobre pequeño mientras se tapaba la boca con una mano. Lucy lo aceptó y justo cuando lo abrió le explotó en la cara dejándola cubierta de polvo negro.

- ¡Happy! – Gritó antes de perseguirlo por todos lados con el sobre estrujado en la mano - ¡Ven aquí gato azul, te voy a cortar las alas!

La escena era completamente divertida, varios se estaban riendo de la broma, incluso ella no pudo evitar negar que fue divertida, pero el sonido de algo siendo estrujado atrajo su atención, cuando volteó hacia el sonido vio a Natsu que se había quedado estático en su lugar mientras apretaba los dientes y el vaso que sujetaba iba cambiando de forma en sus manos. – Está aquí. – lo escuchó susurrar entre dientes.

- ¿Natsu? ¿Qué tienes?

Y como si esas preguntas lo trajeran de regreso, el pelirrosa la volteó a ver y le sonrió mientras negaba con la cabeza.

- Me siento algo mareado, será mejor que nos vayamos a casa.

Lisanna asintió y se levantó de la barra junto con Natsu que parecía que se le habían ido las fuerzas. El pelirrosa empezó a buscar al exceed para decirle que ya se iban del gremio, pero no logró decir nada, se quedó estático durante unos segundos y luego salió corriendo del lugar dejando a Lisanna mientras lo llamaba por su nombre.

Magnolia. 10 de Marzo – año x793 / Bosque de Magnolia.

El mundo había desaparecido en cuanto la había visto, todos se habían vuelto nada y solo ella existía. Jamás se habían separado por tanto tiempo, desde que se habían conocido en el puerto de Hargeon, habían pasado mucho tiempo juntos, demasiado. Y ahora, parecía que era un maldito castigo.

- Es ella, es ella, estoy seguro – empezó a repetirse mientras se recargaba en el tronco de un árbol y se sujetaba la cabeza – sé que eres tú.

Aun sentía que su cuerpo dolía, aun sentía ese collar negro en su cuello, las marcas de las cadenas en las muñecas y tobillos, los latigazos, los cortes, los golpes, el dolor de haberla perdido por lo que resultaron los treinta días más largos de su vida. En cuanto la escuchó entrar en el gremio su cuerpo reaccionó por instinto, si no hubiese sido por todo su autocontrol habría salido corriendo a abrazarla y besarla pero no podía.

- ¿Cómo lo haces? ¿Dime como lo haces? – se dejó caer en la tierra. Necesitaba saber cómo era que ella lo estaba haciendo, como podía llegar al gremio y fingir que nada pasaba, que nunca lo había visto. – La boda – dijo de pronto y recordó lo que había dicho Gray la noche anterior a Mirajane – Ella estaba ahí, ella la vio y… y… ¡Maldición! – gritó con frustración mientras golpeaba la tierra con un puño.

- Lucy, Lucy… mi Lucy – se volvió a repetir mientras pensaba en como buscarla, en cómo hablar con ella, en la manera de saber que tanto ignoraba, tenía que saber sobre ella.

-F.T.-

Gray salió corriendo tras Natsu, sabía que algo no andaba bien y estaba seguro de que todo era culpa de Lucy aunque no pudiera demostrarlo. Lo estuvo buscando durante un rato hasta que escuchó un grito seguido de una llamarada y fue que supo dónde podía encontrarlo.

Cuando lo vio, el pelirrosa estaba caminando de un lado a otro como león enjaulado, parecía que estaba demasiado concentrado como para notar la presencia de alguien más, pero en cuanto él estuvo frente a su amigo/enemigo inmediatamente el pelirrosa dejó de caminar y lo volteó a ver.

- ¿Qué quieres hielitos? – preguntó con curiosidad al verlo llegar.

- Nada, saber la razón de que salieras corriendo del gremio como si hubieses visto un fantasma – habló casual y la sorpresa en los ojos de Natsu no se hizo esperar.

- ¿A qué te refieres?

- ¿Qué te pasó el día que te desmayaste, flamitas?

- No lo sé, no lo recuerdo. – La voz de Natsu sonaba nerviosa, sin embargo decidió averiguar un poco más.

- ¿Tampoco recuerdas lo que me dijiste en cuanto despertaste?

- Tampoco eso. – Vio como desvió la mirada al responderle y supo que estaba mintiendo.

- Entonces ¿Qué viste en el gremio que te asustó tanto?

- Nada.

- Mientes flamitas.

- Te estoy diciendo que no. Además, ¿Quién te nombró investigador del gremio? – el tono de voz del pelirrosa se estaba alterando, en cualquier momento se lanzaría al ataque, como siempre lo hacía cuando entraban a pelearse por cualquier cosa sin sentido.

- Te sorprenderías de las cosas que uno se entera con solo leer.

- No tanto, con solo escuchar bien, uno se entera de lo que ocurre en las noches. Hay cosas que se pueden mal interpretar, hielitos. – hizo una pausa y luego continuó - Como esto, a mí solo me dio un ataque de nervios, estuve inconsciente por casi tres días y no recuerdo lo que me pasó. Para cualquiera, esto es normal.

Esa respuesta descolocó por un momento al mago de hielo, ¿Dónde había ido a parar la furia que claramente estaba desprendiendo el pelirrosa? Eso le había sonado diferente, amenazador, si no se tratara de Natsu podría decir que fue casi intimidante. ¿Quién era ese hombre y que le había hecho al pelirrosa?

- ¡Eres un buen amigo, hielitos! – entonces todo se volvió confuso con esa oración. Todo la agresividad de hace un momento había desaparecido y de repente estaba el pelirrosa sonriéndole como siempre – Lisanna debe de estar preocupada, vamos al gremio.

Y lo vio empezar a caminar, detenerse un momento, como buscando el camino y luego seguir caminando. ¿Qué le había pasado a Natsu Dragneel esa tarde?

Magnolia. 10 de Marzo – año x793 / Gremio de Fairy Tail.

Lo primero que vio Gajeel fue la espalda del Salamander abandonar a toda velocidad el gremio. Luego a Gray saliendo tras él y a Lisanna estática por lo que supuso, era la razón de que el Salamander hubiese salido de ese modo.

- Cálmate enana, no te voy a bajar así que deja de insistir – le dijo a Levy para que dejara de golpearlo de manera infantil. No lo importaba que lo vieran de esa manera, al fin y al cabo, era su enana y con lo que se acababa de enterar, no habría fuerza humana que los separara.

Terminaron de bajar las escaleras y la primera que se acercó a ellos fue Lucy, le preguntó cómo seguía y cuando les iba a decir a los del gremio, entonces eso desconcertó a la pareja.

- ¿Lo sabias? – le preguntó a Lucy mientras avanzaban hacia la salida del gremio, no pretendía quedarse ahí cuando lo único que necesitaba su enana era descanso. La rubia lo miró nerviosa y se rascó la cabeza, acto que confundió a Levy pero que le fue suficiente a Gajeel – ya entendí.

- ¿Qué cosa? – preguntó confundida Levy.

- La coneja es una chismosa. Cuando salí del cuarto para que Mirajane me dijera lo que tenías sentí su aroma cerca, se enteró al mismo tiempo que yo.

- ¡No es lo que crees! – Le dijo sonrojada – estaba preocupada por Levy-chan y me alegro que ella esté bien, que solo haya sido un susto nada más.

- Promete que no dirás nada – le suplicó su enana a la rubia que solo asintió ante la petición antes de despedirlos. Gajeel se la iba a llevar a su casa, donde él si podía entrar y cuidarla.


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