CAPITULO 17: DIPLOMACIA
Sus ojos verdes destilaban deseos reprimidos. Se miraban fijamente, incapaces de despegar la vista en la pareja aunque solo fuera un instante. La joven pelirosa tiró de sus cadenas anudadas a sus muñecas y todo intento fue inútil. Estaba atrapada, estaba sentada sobre Naruto rodeándolo con las piernas. Estaba sobre él, pero Naruto tenía el control de la situación. Lo tenía completamente.
-Suéltame por favor…-dijo ella tratando de mostrarse tranquila.
Naruto movió levemente sus caderas y elevándolas un poco rozó por debajo la intimidad de la chica. Las manos de rubio subieron el camisón blanco de seda con delicadeza, tocando su piel mientras la desvestía. Saboreando mucho el desnudarla y que Sakura no pudiese efectivamente evitarlo. Una hermosa braguita rosada era el único obstáculo delicioso que quedaba por el camino.
-Sakura-chan…-elevó su cadera y la movió lentamente para rosarla por debajo- siento que comienzas a excitarte.
-Sueltamente por favor- se mordió los labios para no gemir- mi cuerpo solo tiene…ah….reacción natural….mmmnnn
-Tal vez….-Susurró Naruto sonriendo apenas, que ya había levantado completamente el camisón por encima de los senos firmes y aun cubiertos por un brasier blanco- pero sé que deseas continuar con esto.
-Suéltame y seguiremos…
-Hagamos un trato…-sonrió Naruto cortando con un ligero movimiento de chakra en sus dedos las tiras del camisón y se lo quito a la chica por encima de su cabeza- libérame de mi promesa de no hacer daño a nadie…y te liberaré de las cadenas.
-ah….ah….no….-gemía ella que comenzó a mover sus propias caderas en contacto con el duro falo del Uzumaki a través de la ropa- harás mucho daño….tu harás mucho daño…
-Pero todo tendrá provecho…-señaló él, y sentándose acerco su cuerpo hasta pegarlo a la mujer, comenzó a besarse con Sakura apasionadamente- si ambos trabajamos juntos…nadie terminara herido al final.
Los besos eran cálidos y demandantes, Naruto acariciaba con una mano la espalda de Sakura cuyos brazos estirados a los lados del cuello de Naruto, seguían con los grilletes que no la dejaban alejarse de él. El rubio sostenía con una mano las caderas de la chica y la ayudaba marcando un ritmo para rozarse con ella. Con su otra mano se aferró a los cabellos rosados por detrás de ella, y metió su lengua profunda en la dulce boca de la fémina que se derretía.
-Sé que me deseas…-susurró ronco Naruto a su oído- sé que estas esperando que te folle bien duro.
-No me uses así…-reclamó ella entre los besos- no me dejes atada. Quiero tocarte….
-Me estas tocando…-seguía él sin dejar de aferrarla por los cabellos ni permitirle moverse de encima suyo- yo también te estoy tocando y siento que te gusta Sakura-chan.
-Suel….tame…-rogaba ella cuando los labios de Naruto comenzaron a bajar por su fino cuello- no quiero hacerlo de esta forma.
El rubio se desanudó su kimono mientras seguía morreándose con ella encima. Luego de abrirse la prenda con calma y sin dejar de chupar los pechos a los que había bajado con su boca, se bajó los bóxer negros atraves de sus piernas, quedando completamente erecto debajo de la chica. Sakura comenzó a desesperarse, podía ver como él se desnudaba entre sus brazos y podía sentir como alcanzaba cada punto sensible en su cuerpo. Pero sus manos estaban inútiles, su posición sobre él no le daba control alguno sobre lo que podía pasar. Sin sus manos, sin poder ayudarse con sus brazos, Naruto podía obligarla a abrir totalmente sus muslos y dejarla sin ninguna defensa a la penetración. Iba a follarla profundamente y ella no podría detener o regular el ritmo, se iba a volver loca de suceder eso.
-No Naruto…no…lo hagas así…-rogaba ella cuando sintió que el intentaba acomodarse debajo para entrar- suéltame las cadenas por favor.
-¿Y arriesgarme a que huyas? –Sonrió el que seguía chupando el pezón derecho de ella- no podría soportar que me rechaces en esta situación.
-¡No te rechazo!…no te rechazo…-gemía ella cuando Naruto le quitó el brasier bajándoselo hasta el vientre- lo haremos….te prometo que lo haremos…solo suéltame.
-Me encanta tenerte prisionera…-se burlaba travieso el Uzumaki- te hace ver adorable, mi amazona salvaje rogándome que la libere…
-No me….no así….-gemía Sakura con sus ojos cerrados al sentir sus pezones duros como rocas- me vas a lastimar….mmnnn….mnnn...
Naruto bajó una mano a la mojada braguita de Sakura, estaba empapada de deseos, así que tuvo que apartarla levemente por debajo la prenda. El contacto piel con piel ya lo hacía demasiado delicioso. El cuerpo de Sakura comenzaba a estremecerse más, respiraba muy agitada y no podía articular palabras. Sus jadeos excitaban más y más a Naruto, era cuestión de tocar un punto profundamente y ella llegaría al orgasmo con mucha fuerza.
-¡oh…Naruto!….oh…..hazlo….por favor hazlo que casi estoy….Naruto Naruto….-rogaba muy excitada.
El rubio sonrió y a pesar de su propia calentura necesitaba hacer sus deberes. El asunto de las promesas era todo un bache por cruzar, pero en sí, constituían el poder de la familia Uzumaki. Solo era cuestión de reordenar prioridades y obtener lo que vino a buscar. Así que se recostó sobre el colchón serio, y con sus dos manos acariciaba suave los senos de la chica. Sus dedos índices frotaban de arriba para abajo los pezones duros de Sakura que a pesar de sentir mucho gusto por esas caricias, a esas alturas no era suficiente para lanzarla al nirvana.
-¿Qué haces? –alcanzó a preguntar ella mirándolo desde arriba- continua…..hazlo hazlo…
-Aun no me liberas de mi promesa….-sonrió el apenas- si no puedo hacerle daño a nadie, no puedo meterme en tu interior ahora. Porque te haría un poco de daño, pero luego…
-¡¿Qué esperas?! –Gritó nerviosa ella y tironeó de las cadenas inútilmente- ya me tienes desnuda sobre ti. ¡Por Kami, fóllame!
-¿Me liberas de mi promesa? –jugueteaba él con los pezones de Sakura- no sabes lo duro que voy a follarte cuando lo hagas Sakura-chan…-se relamió perverso- van a saltarte las lágrimas, te lo aseguro.
-No me hagas esto….-rogaba ella moviéndose frenéticamente sobre el duro falo de Naruto- tienes que meterla en mi….tienes que hacerlo o me explotara el corazón…
-Te hare llegar al cielo…-seguía el perverso- pero libérame de la promesa, solo así traeré paz a nuestras vidas cariño. Te necesito a mi lado, mi amiga, mi amante, mi Sakura-chan…
Ella abrió grandes los ojos y se cruzaron en un duelo de miradas mortales. Los verdes ojos de la fémina estallaban de angustia, quería liberarse, quería sacar ese molesto calor de su cuerpo. Los azules ojos de Naruto la comían, la devoraban sin piedad, la hacían sentir una diosa. Su mente ya no funcionaba, sus defensas ya no defendían, su cuerpo no era su cuerpo. Era para él, era todo de él, la tenía y podía usarla a su antojo. Solo tenía que liberarla de esa angustia de calor que la quemaba en el vientre.
-Me lo vas a contar todo….-amenazó Sakura deteniéndose por un segundo- ¡TODO! ¿Me oyes?
-Te lo contaré todo…
-Hasta la última idea…
-Lo que quieras…
-Todos tus planes…-comenzó a moverse Sakura y una sonrisa traviesa se le escapó.
-Hasta la última coma…-sonrió Naruto manoseando aún más fuerte los pechos de la chica
-Entonces...mmnnn….-gemía ella mirando al techo y cerrando los ojos- te libero de la promesa. Pero cuéntamelo todo…
-Mañana… - Naruto se sentó tomando de las caderas a Sakura y la elevó lo suficiente para lamer sus pechos- ahora tenemos cosas que decir con el cuerpo.
La fina figura de la chica descendió suavemente sobre el recto guerrero y producto de la total lubricación, fue bajando suave pero constantemente. Ella bajó su cara reuniéndose en un profundo beso, el comenzó a subirla y bajarla como si nada pesara, logrando mantener la fantástica temperatura. Pero luego de algunas embestidas suaves para acostumbrarla, Naruto la subió bien alto y cuando ella notó que había quedado suspendida por la fuerza extraordinaria del rubio. La enterró profundamente logrando desatar el precioso orgasmo que tanto ella había esperado.
-AAAAAAHHHHH….AAAAHHH…..NARUTOOOOO!
Sakura tuvo un largo orgasmo, el mejor de su joven vida. Lo había deseado, lo había masticado tanto, Naruto le había hecho desear tanto esta liberación. Pero no sería la última, solo la primera. El joven continuo moviéndola empalada en su miembro. Iba a enloquecerla, iba a reventarla.
-Sakura-chan…- susurró en el oído de la chica que parecía una muñeca bajo su control- me encanta tu olor cuando sudas. Eres deliciosa…
-Naruto…..Naru….no digas eso….Ah…
-Solo es el comienzo…-sonrió volviendo follarla con más ritmo- solo es el comienzo mi Sakura-chan.
Dicho esto, la chica sintió que la prisión en sus muñecas había desaparecido, estaba libre, así que se aferró al cuello de su hombre, se afirmó como potencia y dejó a sus instintos guiar el resto de la noche. Necesitaba hacerlo, Sakura necesitaba que Naruto Uzumaki le hiciera el amor.
Y lo iba conseguir…
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Un pequeño pueblo en la frontera de país del arroz y país de la roca. El equipo Sasuke se había hospedado en un pequeño hotel donde se reunieron con Shino que venía de la exploración por las tierras del rayo. Shizune arregló todos los detalles para habitaciones, comida y tranquilidad. La situación del equipo era estable. Sasuke había dirigido al equipo por caminos largos pero sigilosos. Nadie que no fueran ellos sabía de sus presencias en esos países extranjeros.
En la cena del equipo, Shino informó sobre lo que había visto y oído. Un ejército desplazándose desde algún lugar en país del viento. ¿Su objetivo? Kumogakure. Shino evaluó que las tropas del atacante eran superiores en número y tal vez en fuerza de choque. Había Shinobi en ese ejército rebelde, también mercenarios, piratas, asesinos y ladrones. Era como un ejército formado para destruir toda forma de orden, toda esperanza de ley.
-sin las villas Shinobi… -dijo Shizune preocupada- no habría nadie a quien acudir para establecer orden. No hay orden, no hay sistema. En 4 de 5 países no hay señor feudal, sería…el caos.
-dudo mucho de su éxito, -señaló Shino equilibrado como siempre- son numerosos ciertamente, pero Kumo es una aldea fuerte. A lo máximo será victoria de los de Rayo por mayor experiencia y disciplina.
-entonces…-evaluó Sasuke serio- no existe peligro para Konoha, solo beneficio. Gane quien gane, ambos se debilitaran.
La cena continúo en silencio, no volvieron a tocar el tema y ya se instalaron para descansar cada uno en su cuarto. Habían bebido un par de copas, pero nada demasiado excesivo, temprano en la mañana deberían partir rumbo a la última zona donde Sakura había indicado que Kabuto podía extraer las flores para sus venenos. Sasuke evaluó que debían mantenerse a cubierto lo más posible. La aldea de roca era la dominadora en los territorios a los que entrarían, era mejor lograr una operación rápida y sin alarmar a los dueños de casa. Entrar, localizar a Kabuto, eliminar a Kabuto, punto y aparte.
En esos pensamientos estaba Sasuke en su propio cuarto, cuando miró el reloj y las 3 am dictaban de su insomnio. Estaba preocupado, muchas cosas podían salir mal. Sasuke no olvidaba que Kabuto Yakushi había sobrevivido a muchas tormentas, demasiadas complicaciones. Tenía talento para escapar, habilidad para sobrevivir, cobardía en raciones extra grandes.
-Carnada…-susurró Sasuke- él puede usar una carnada.
Sasuke sabía a quién enfrentaba, había sido alumno de Orochimaru también. Seguro tendría una docena de trampas esperando a debilitar los posibles atacantes. Tendría muchas sorpresa y también a sus resurrectos para que peleen por él. Pero Sasuke no estaba intranquilo por su seguridad, lo estaba por que no podría pelear sin pensar en Karin o Shizune. En cuanto a Shino Aburame, él podía cuidarse solo.
En la completa oscuridad del hotel camino pensativo, su traje Jounnin y bandana en su frente le hacían parecer aún más serio y comprometido con la villa de lo que todos podrían figurarse. Lo cierto era que Sasuke quería hacer las cosas bien, quería hacer buena letra y ya no tener problemas de ninguna clase. Pensó levemente en Naruto, la última conversación personal que tuvieron había dejado muchas dudas en el Uchiha. Naruto le había hablado de renunciar al poder, ¿acaso le había pedido que dejara de ser ninja? ¿Qué ganarían con esa situación? Había mucho por hacer, muchos enemigos que derrotar y encima la sensación de 4 aldeas Shinobi que podían entrar en guerra con Konoha en algunos años. ¿Qué quiso decir Naruto?
Sasuke salió al patio trasero y la luna llena lo iluminó tenuemente. Bajo los árboles del jardín había una persona, un leve vistazo con su Sharingan le reveló su identidad a pesar de estar oculta en las sombras. El moreno caminó hacia ella y sentándose en la base del árbol, se quedó juntó a la mujer en silencio. Karin lo miró de lado, le sonrió como saludo y luego continúo mirando a la nada como hacia cuando pensaba.
-¿Quieres saber que hago aquí? –preguntó la pelirroja porque sabía que difícilmente Sasuke le hablaría, el moreno asintió apenas confirmando la intensión de la pregunta- Salí porque no podía dormir.
-¿Por qué? –Preguntó Sasuke serio como siempre- ¿Algo te preocupa?
-Sé que vamos por Kabuto…-dijo la chica apenas- pero me he estado preguntando… ¿y luego que haremos?
-Completada la misión, regresaremos a casa. –dijo sin dudas Sasuke
-¿Te refieres a Konoha? –Sonrió ella- ¿realmente la puedes ver como tu casa?
-No…-negó el Uchiha- en cada rincón del barrio Uchiha recuerdo lo que perdí por Konoha, en casa plaza y calle, recuerdo que aún existen esos consejeros que respiran vida que no les pertenece. Me irrita no poder matarlos, me saca de quicio que ahora traten de congraciarse conmigo tratando de obtener más usuarios del Sharingan. Si ellos pudieran, me eliminarían y se quedarían con mis hijos.
-Para contarles una historia falsa de heroísmo y hacerlos fieles patriotas. ¿Correcto?
-Justo eso pienso –declaró Sasuke- así como me doy cuenta que si formó una familia en esa villa, las mentiras de esos viejos tendrán que salir de mi propia boca para narrarles a mis hijos el pasado.
Karin sonrió ampliamente, como recordara algo gracioso. Sasuke quería saber que sería ese recuerdo, aunque no se atrevía a preguntar.
-una de las pocas que veces que hablé con Naruto, -dijo la chica mirando al Uchiha- le pregunte porque razón peleaba ahora que la guerra había terminado. Él me sonrió como si supiera algo que yo ignoraba, entonces dijo: "la guerra nunca termina. Solo se toma un descanso. Las razones por las que peleo son el valor verdadero. Ya no me fijo contra quien peleo, sino por las razones que lo hago"
-¿Eso dijo el Dobe? –sonrió de lado Sasuke- y pensar que ese cretino no podía memorizar una simple clave cuando éramos Gennin.
Ambos rieron de buena gana y ante la consulta de Karin, Sasuke relató la prueba en el bosque de la muerte. Donde Sasuke diseñó una clave que solo Sakura podría memorizar, por supuesto sabía que Naruto jamás podría, razón por la cual, sabría cómo identificarlo si se separaban.
-Sasuke…-dijo Karin luego de rato de charla trivial- ¿crees que todo va a salir bien?
-Tengo confianza que podremos detener a Kabuto –Asintió el moreno- tranquila, todo estará bien cuando ese tipejo sea eliminado.
-Promete que te cuidaras, que no harás ninguna tontería. –señaló la chica girándose de su asiento y mirándolo de frente- si todo sale bien….prometo que te invitaré a cenar cuando regresemos a la villa.
-¿A cenar? –dijo el sonriendo apenas- uuumm cuanta presión, -bromeó apenas- ¿pero no debería ser el hombre quien invita a la mujer?
-Lo sé…-acomodó los gafas sonriendo la chica- pero seguro tu nunca me invitarías, así que pensé hacértelo más sencillo.
-Me gustan los…Onirigi…-dijo sorprendiendo a Karin- con pescado y salsa de soja. Pero creo que sería mejor si yo te invito –levantándose para irse del lugar- Trata de dormir…mañana será un largo día de viaje.
Sasuke se retiró dejándola sorprendida y con una sonrisa. El moreno se sentía un poco más tranquilo luego de charla, le resultaba relajante la costumbre que había tomado de hablar sobre cualquier cosa con Karin. Le servía para distenderse, le servía para descansar de las preocupaciones de la misión. Le hacía sentir mucho mejor. Y ya no tenía miedo admitirlo.
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El cuarto de Sakura en la tierra de Kirigakure había caído en el silencio. Luego de casi 5 horas de constante y duro sexo, Sakura estaba recostada en el centro de su cama de lado. Su cuerpo no le respondía, sus ojos le pesaban horrores, apenas podía respirar. Se sentía tan agotada, tan consumida, había gozado como jamás en su vida. Había gemido, jadeado, gritado y llorado con tanto fervor que ya no le quedaba nada. Su cabeza descansaba en el brazo izquierdo de Naruto, el hombre estaba boca arriba justo detrás de ella. Sakura no se podía ni girar porque el solo rozar cualquier parte de su ahora sensible físico, moriría del gusto literalmente.
Fueron horas de mucho descontrol, luego de estar sobre él, luego de alcanzar su segundo orgasmo con violencia, ya no pudo oponer ninguna resistencia a los deseos del rubio. Se trasformó en su esclava, la sirvienta de los deseos más bajos. Rato después Naruto se había situado de rodillas sobre el colchón, justo detrás de una mujer que apoyada al estilo "perrito" pudo sentir todo su ser penetrado hasta el alma.
-¡Es tan densa! ¡Tan grande! –Grito desesperada por horas – ¡Increíble Narutoooo!
Sakura sentía con cada orgasmo como Naruto se derramaba en su interior haciéndola estremecer en cada fibra del cuerpo. Esa noche ella no había podido controlar nada, solo estuvo sometida y contra el colchón encontró momentos de tanto erotismo que apenas podía articular en su memoria. Finalmente, haciendo un tremendo esfuerzo se giró sobre sí misma y recostó su cabeza en el pecho del joven que yacía dormido. No tardó mucho en rendirse al sueño, se aferró a él y solo deseo que las revelaciones que surgirían al día siguiente, le permitieran seguir amándolo sin culpas. Solo eso deseaba, solo eso.
Naruto no dormía, simplemente estaba de ojos cerrados reposando de la extenuante sesión sexual. Por supuesto que en una situación normal, esto no hubiera significado nada para él, pero luego del viaje, la pelea con Kabuto, la visita a Madara y casi dos días sin dormir varias horas seguidas, se podía decir que sino su físico….su corazón necesitaba el descanso. Rato a rato se repetía a si mismo que no debía flaquear, que los pensamientos de muertes pertenecían a su lado oculto y debía ignorarlos totalmente, sus planes había avanzado hasta un punto crucial. Ahora debía recolectar la cosecha y cerrar todos los vínculos que aún conservaba de su antiguo comportamiento.
Sabía que no sería fácil, sabía que los líderes y sus consejeros no aceptarían las ideas de Naruto por las buenas y de primera. Pero la opción "aceptar o morir" no les dejaría mucho por pensar. Sakura le había comentado brevemente en la cena que la salud de Samui y Bee eran estables. Tardarían un par de días en recuperar fuerzas como para despertar y algo más para poder irse del hospital. Naruto contaba con que Sakura cuidaría de ellos, ella era una de las mejores en medicina y estarían bien.
Ahora tocaba moverse rápido, usaría los incontables sellos que Zetzu había regado por el mapa mundial para trasportarse en pocos días a cada objetivo planteado. Una visita a cada aldea Shinobi, un acuerdo parcial y luego regresar a Kiri para recoger a su equipo y volver a Konoha. No dudaba que los mayores problemas los traería la villa de la hoja, como tampoco dudaba que el consejo de ancianos pondría el grito en el cielo cuando supieran que el Uzumaki abandonaría la villa. Pero actualmente, nadie podía contra Naruto. Él era consciente de sus poderes, era consiente que ni siquiera había sido forzado a sacar su máximo potencial, y que de hacerlo, no habría ejército o guerrero que se opusiera a él. Lamentablemente el asunto Madara en su interior podía liberarse y trasformar la paz en un sinfín de cementerios regados por los países.
-Así que ve con cuidado -se dijo mil veces- paso a paso, usa lo que tienes y consigue lo que no posees. Pronto todos caerán bajo el poder.
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La villa de la hoja se estaba recuperando, los números que arrojaban déficit hasta hacía pocos meses, ahora comenzaban a recuperarse adquiriendo dinero, influencias y misiones de todo tipo. Sin los feudales en el resto de los países, había mucha anarquía y ningún comerciante o rico lord podía confiar en las villas Shinobi de sus propios países, nunca se sabía si los rivales locales las habían contratado antes.
Konoha se recuperaba, Hatake Kakashi hacía un gran trabajo administrativo y los consejeros podían concertar con el Kage acuerdos de mutuo entendimiento y trabajo grupal. Además, una alta taza de embarazos se produjo en los últimos meses, el hospital registró al menos un crecimiento del 50% en este índice si se comparaba con igual mes de año pasado. Se concertaban reuniones para los casamientos y entre los más sonados, Neji Hyuuga se comprometió con su compañera Tenten planeando la boda para el mes entrante. Algunos dijeron que era algo apresurado, pero los Hyuuga argumentaron entre bambalinas, que Neji aprovechaba estos meses de inactividad para arreglar su vida personal y luego evocarse en la recuperación de su físico. Lo cierto fue que Tenten estaba embarazada, así que querían acelerar las cosas para no levantar rumores sobre un hijo naciendo como bastardo.
Había rumores diversos por las calles, uno de los cuales decían que muchas mujeres del clan Inuzuka esperaban familia a pesar de no estar casadas o en otros casos ser viudas. Se dijo entre conversaciones por lo bajo, que hasta la mismísima líder Tsume Inuzuka estaba esperando un hijo, versión que luego de pocos días se desestimó mediante análisis de hospital.
Del clan Hyuuga se oyeron versiones similares, pero siendo tan herméticos y conservadores como siempre. Todo quedo de las puertas para adentro, aunque regularmente algunos médicos visitan las mansiones Hyuuga con demasiada frecuencia. Las líderes de esa familia, Hinata y Hanabi Hyuuga, se mostraron ante el público sin ningún reparo y ante los comentarios insidiosos, simplemente sonrieron y dejaron pasar la bola como si nada. Con el correr de las semanas se comprobó que fue una brillante idea no responder a los rumores, ya que dejaron de circular al no haber ninguna prueba sobre los embarazos masivos.
Los Nara se retiraron bastante de la vida Shinobi. Sin el líder Shikaku y sin su heredero, se vieron debilitados enormemente. Tardarían mucho en generar un líder de clan que pudiera ser escuchado con fuerza en el consejo. Tardarían mucho para cubrir esas pérdidas de influencias. Pero hablando de sus aliados, quien no la pasaba nada bien era Inoichi Yamanaka. El líder de esa familia encontró de lleno la noticia sobre el embarazo de su hija Ino. Hubo peleas, amenazas de muerte y demás insultos cuando la chica entre sollozos y voz entrecortada confesó a Shikamaru como el padre de la criatura.
Tuvo una fuerte depresión, nunca quiso hablar con nadie sobre lo sucedido y sus padres no sabían que pensar. Inoichi tomó el toro por las astas. Durmieron a Ino con una técnica mental y fue Inoichi quien ingresó a la mente de su hija para encontrarse un par de sorpresas. Las imágenes fueron muy fuertes, tenían un montón de recuerdos borrosos y estaba sellada de alguna extraña manera que el líder Yamanaka solo había visto una vez en la vida. No recordaba de donde, pero había visto esas barreras mentales antes, solo tenía que recordarlo.
Siguió escarbando en el inconsciente de Ino, y lo único que consiguió claramente, fue la noche hace semanas donde Ino fue a casa de Naruto e ingreso a su mente. Luego un vacío oscuro, Inoichi no podía ver más nada, luego unos fugaces destellos de recuerdos, su hija desnuda sobre Uzumaki Naruto, su hija acostándose con ese hombre y a pesar de la situación que la tenía participando activamente, Inoichi pudo notar las lágrimas y la falta de naturalidad en los movimientos del cuerpo. Ino estaba siendo manipulada en el acto sexual. Ino….con Naruto Uzumaki.
Al día siguiente, el líder de los Yamanaka hablo con su hija. Lo hizo suavemente y trató de averiguar lo más que pudo sobre su relación con Naruto. Pero Ino lo negó todo nerviosa y temblando. El padre tenía experiencia en gente sellada para guardar secretos, pero ver a su hija en ese estado, le hizo sentir un odio indescriptible. Ino fue llevada al hospital, Kakashi fue avisado de la situación y por dentro se sintió muy bien, ¡al fin alguien había descubierto a Naruto! lamentablemente su mente comenzó a idear como frustrar las averiguaciones de Inoichi, Kakashi defendía a Naruto, este o no de acuerdo con él, Kakashi iba a cubrirlo.
En tanto sucedían estas situaciones, Anko completaba con éxito su simple estrategia de conquista. Habían pasado varios días desde que Kurenai y su pequeño hijo vivían en casa de Naruto. Una tarde Anko pasó por la academia mientras Kurenai salía del trabajo. Ambas caminaron juntas hasta las mansiones Hyuuga donde el pequeño estaba al cuidado de Hinata que ayudaba a su maestra en cuanto podía. Cruzando por un callejón un grupo de ANBU enmascarados les cortaron el paso. Las mujeres se detuvieron, Anko se cruzó de brazos satisfecha porque el tiempo había sido el preciso según su plan. Kurenai estaba en guardia esperando algo, aunque no sabía que específicamente.
-Kurenai Yuhii…-dijo un enmascarado que tenía rango capitán por su vestimenta- venimos a cerrar un trato para evitar una muerte.
-quítense las máscaras…-dijo la morocha y notó como Anko llevaba su mano discretamente al portakunai
-según los rumores…-continuó el capitán impasible- tú posees la herencia ninja de los Sarutobi. Tu hijo será el heredero y tiene el derecho otorgado. Pero la necesidad de recuperar el poder de Konoha, ha llevado al consejo a requerir sacrificios de todos. Como ninjas de esta aldea…seguro deben entenderlo.
-terminemos con esto…-dijo Anko sonriendo apenas- tu discurso y los del consejo son inútiles. Los jutsu por los cuales ustedes amenazan al hijo de Kurenai, ya no están en poder ellos.
Kurenai se quedó helada pero sus gestos no cambiaron. ¿Qué quería decir con "ya no están en poder de ellos"? Kurenai los tenía a buen resguardo y ni Anko sabía dónde. Los ANBU se quedaron esperando más explicaciones. Pero Anko ya no hablo más, así que fue el capitán quien tuvo que preguntar.
-mi misión es recuperar esos jutsu y contratos de bestias. –Indicó serio- se me autorizó a usar fuerza mortal para lograrlo, mas acaba de decirme que esos jutsu ya no están en poder de Kurenai-san. Quiero evitar muertes innecesarias.
-muy consiente ku ku ku –sonrió Anko- sucede que mi amiga está teniendo una bonita relación con un Shinobi de algo rango. Ese Shinobi adora a los niños, creo que no tardará mucho en adoptar a Reiji. Como ustedes ya deben saber, mi amiga está viviendo en casa de Uzumaki Namikase Naruto. El nuevo dueño de los jutsu del clan Sarutobi.
-¿nuevo dueño? –preguntó sorprendido el capitán y el resto de los ANBU se miraban entre ellos sin entender
-¿nuevo dueño? –pensaba Kurenai que aun confundida, pero no movía ni un musculo a la espera de entender que pretendía Anko.
-como ahora comprenderán…-sonrió la domadora de serpientes- atacar a mi amiga, a Reiji, o a mí. Constituye un ataque directo a Naruto Uzumaki. Además, no obtendrán los jutsu puesto que ahora Naruto los tiene en su poder. Y no creo que deba recordarles que pasa con los que intentan oponerse a Naruto ¿verdad?
Fue casi imperceptible, pero el capitán tragó saliva y dio un pequeño paso hacia atrás. Kurenai notó al instante que todos los ANBU que las rodeaban retrocedieron y muchos quitaron sus manos de los mangos de las katana. Parecía que le tenían terror al solo nombre de Naruto. Finalmente el capitán hizo una reverencia y balbuceó que nadie molestaría a la familia de Naruto-sama. Segundo después, todos los cazadores especiales desaparecieron. Kurenai se quedó quieta y aunque muy agradecida, también estaba sorprendida.
-¿Por qué mentiste? –Le preguntó a la pelimorada que caminó algunos pasos y al oír la pregunta se detuvo- ¿Por qué dijiste que esos jutsu ahora eran de Naruto?
-si el consejo piensa que tu no los tienes….-señaló Anko sin girarse a verla- simplemente les resultara impráctico matar a tu hijo o a ti. Además les deje en claro la relación íntima que tienes con Naruto-kun. Eso les dará escarmiento si pensaban en atacarte. Puede que no tengan miedo de nosotras, pero de Naruto Uzumaki….
Kurenai al fin entendió, aunque no fuera nada cierto, los ANBU no se iban a jugar la suerte contra Naruto. Kurenai supuestamente era su mujer, el niño prácticamente su hijo, los consejeros se darían por vencidos antes de haber atacado. El plan de Anko era brillante. Siguieron caminando y pasaron a buscar al niño por la mansión Hyuuga, luego fueron los tres a comer, para más tarde regresar a la casa. Kurenai sabía que Anko la había protegido sin pedir nada a cambio, sabía que le debía mucho, le debía la seguridad de su hijo. Cuando el niño se fue a su cuarto en el primer piso, Anko se quedó comiendo algunos dangos y tomando té en la sala. Kurenai se dio un baño caliente y luego de una hora, fue al comedor para hablar con su amiga.
-gracias…
Anko la miró asintiendo sonriente y volvió a la revista que la tenía entretenida. Pero Kurenai no quería terminar allí. Estiró su mano quitando suavemente la revista del control de su amiga. Anko miró seriamente ahora, y esperó que hablara lo que al parecer, Kurenai quería hablar.
-no tengo derecho, ni merezco lo que hiciste por mí. Sé que te fallé, que no estuve para ti cuando más necesitabas apoyo. Preferí decirme que era por mi hijo, que por Reiji no me acercaba a ti. Pero en realidad tenía miedo. Te temía, porque cuando los sellos malditos estaban activos tú habías dicho cosas horribles. Cosas que a mí me dolían mucho.
-te odie…-dijo duramente Anko- te odie mucho porque te quería y tú me dejaste sola. Pero Naruto cambio eso. Naruto me dijo, que aunque te asesinara y regara con tu sangre mi cuerpo, no me haría sentir mejor. Que Reiji no tenía la culpa de nada, que sería un niño sin madre y yo una persona sin su amiga más querida. Es Naruto al debes agradecerle, fue él quien me trajo de vuelta.
-No estoy muy segura…-sonrió Kurenai- pero diría que tu…estas enamorada de él.
-¿Enamorada? –Sonrió la serpiente- sería fácil, y al mismo tiempo imposible para mí.
-¿Por qué? –Dijo Kurenai sentándose en una silla frente a su interlocutora- es guapo, amable y valiente. Te salvó y según tú, fue Naruto quien te dio permiso para que yo viviera aquí contigo.
-Naruto Uzumaki era un buen chico cuando niño…-sonrió Anko recordando sus breves encuentros con el ninja escandaloso hace años- pero demasiado inocente para vivir en este mundo ninja corrupto. Ahora es un hombre…un hombre que sabe lo que quiere, que lo busca con ansias y que pasara sobre quien tenga que pasar, para asegurarse que su familia estará bien.
-je…sí que te gusta ese muchacho…-sonrió Kurenai- se te nota en los ojos. Además, tengo que saber más de él, si supuestamente tenemos una relación tan… "intima" ji ji ji
-¿De qué te ríes? –Bromeó Anko- tu porque no has tenido una noche de sexo con él. Sino apuesto que su relación ficticia, seria 100% real.
-¿No me digas? –Sonrió Kurenai más animada- es un niño para mí. Le llevo como 10 años de diferencia
-Eso no evitaría que te folle como jamás nadie lo hizo en tu vida. –espetó riendo Anko- Cuando lo pruebas con él, luego se te olvida todo sobre edades y prejuicios.
-ji ji ji supongo que te dejo una buena impresión. –continúo Kurenai- pero dudo que yo vuelva a relacionarme con algún ninja. La pase realmente mal con la muerte de Azuma.
-Lo sé…-se puso seria Anko y bebió un sorbo de té- es por esta razón, que es tan importante el sueño de Naruto. Para que nadie más sufra lo que tú. Para que tu hijo, o su futura esposa no tengan que sufrir la pérdida del otro.
-¿Y cómo lo hará? –Bajó la vista Kurenai- ¿Cómo hará para evitar que los ninjas hagan lo que siempre han hecho, matar y morir bajo órdenes de líderes caprichosos?
Anko no podía decirle mucho, no podía arriesgarse a que Kurenai no compartiera las ideas de Naruto. Así que le ayudó con un ejemplo que guardaría para siempre en su corazón.
-Cuando estaba en la cárcel envenenada por los sellos malditos, -dijo mirando fijamente a Kurenai- el vino hacia mí y me prometió sacarme de allí. Me dijo que me libraría de los sellos malditos y me sacaría de ese agujero. No le creí, era imposible puesto que nadie había podido. Yo estaba resignada y entregada. Pero aquí estoy, libre del mal, libre de todo. El me sacó de ese lugar cuando nadie había podido, cuando a nadie le había importado. Desde entonces he aprendido la lección, si Naruto Uzumaki dice que se puede hacer, si promete que lo logrará. Solo cierra los ojos y dalo por hecho.
-El asunto es, ¿Que trama hacer Naruto? –preguntó Kurenai intrigada
-No puedo decirte, -señaló Anko- pero si quieres saber, se lo puedes preguntar en persona cuando vuelva.
Las mujeres siguieron su charla por otro lugar, pero Kurenai aún tenía muchas dudas. Cuando Naruto regresara, ella haría sus propias averiguaciones sobre las intenciones de Naruto. Recordaba claramente como su ex–estudiante Hinata, sonreía y hablaba sobre Naruto como si fuera un sueño. Ahora Anko le había confirmado que se acostaba con él. ¿Acaso habría otras? Rumores decían por las calles que sí. Kurenai tenía que tener cuidado, había algo muy extraño en Naruto Uzumaki. Tal vez sus intenciones de ayuda "no egoísta" en el asunto de la vivienda y de la seguridad de Reiji, no eran más que una tapadera para algo más grande. Tenía que tener cuidado.
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Al día siguiente, Naruto y Sakura fueron a un campo de entrenamiento en las afueras de la villa. Cuando la Mizukage envió un mensaje para concertar una reunión urgente, Naruto respondió que en lugar de los pomposos salones donde los viejos charlaban, era mejor un campo de entrenamiento donde los ninjas podían entenderse de otra manera. Godaime Mizukage aceptó, era mejor para la situación que podía desatarse, estar lejos del centro poblacional de la villa. Llevó por tanto a su guardia personal, las nuevas 7 espadas de la niebla. Además estaban reforzados por no menos de 80 ANBU para rodear el perímetro de la reunión. Dos consejeros ancianos acompañaron a la Mizukage mientras se encontró en medio de un campo rocoso a la vera del mar con Naruto y Sakura.
-La reunión es solo con el embajador…-dijo Mei tratando de sacarse de encima a Sakura.
-La reunión era solo con usted…Mizukage-sama…-contradijo Naruto serio- creo que si permito la asistencia de tanta gente a su favor, no nos hará mal que haya alguien de mi lado.
Hubo silencio y aceptación, si la situación se descontrolaba aun siendo Sakura alumna de la legendaria Sannin Tsunade, eran demasiados para ellos dos. O al menos eso calculaba de mala manera los de Kiri.
-Como bien has pedido…-empezó increíblemente seria Mei- he revisado los archivos que informan sobre la destrucción de la villa del remolino. Debo aclarar que entre las notas del Sandaime Mizukage, se aclara que nada tuvo esa guerra de personal. Solo fue una decisión táctica.
Sakura miró a Naruto con horror, era como darle una bofetada decir algo como eso. Ni siquiera pensaban en negociar o pedir perdón. Pero lo más extraño, era Naruto quien les había instruido para que sepan lo que ocurrió con su clan hace años.
-Estoy de acuerdo que fue una decisión táctica, -señaló Naruto serio- de otra manera, ¿Para qué atacar a un pueblo pacifista? O tal vez ese fue el error de mi familia, ser un pueblo en busca de paz. Ustedes solo querían poder, el poder que los Uzumaki guardaban del mundo salvaje. Mi familia quería paz y entendimiento, pero los ninjas nunca atienden a los pacifistas neutrales. Solo por amenazas consideran opciones a la guerra.
-¿Qué quieres? –Dijo duramente Mei- ¿buscas venganza? ¿Quieres destruirnos a todos? ¿Le dirás a tu feudal que venga a aplastarnos por lo que las aldeas le hicieron a tu familia?
-Si pensara hacer eso… ¿Para qué les hubiese advertido de mi ataque? –Sonrió Naruto- no Mizukage-sama, mi llegada a este país es solo por negocios. Tengo las condiciones necesarias para darle dos opciones. A usted Mizukage….y a todo ninja bajo la bandana de Kirigakure.
-Vienes aquí….-dijo un Shinobi perteneciente a las espadas que comenzaba a irritarse por la arrogancia de Naruto- y nos amenazas. Mizukage-sama denos la orden y a estos dos jamás los encontraran de nuevo. Diremos que el "embajador", nunca llegó a nuestra villa.
-Tentador…-sonrió perversa la pelirroja- a menos que Naruto-san tenga mejores opciones.
-Opción 1….-siguió Naruto imperturbable por el insulto de ninja- todos ustedes recibirán la marca de la familia Uzumaki. País del agua será rebautizado como país del remolino. Y esta villa, será la casa de la mayor aldea ninja de la historia. Traeré a las 4 villas de los demás países y a todo ninja que encuentre. Todos…a la villa del remolino. Seremos los más poderosos del mundo.
-¿Villa del….remolino? –Sonrió la Mizukage burlesca- ¿Pretendes conquistar mi país tú solo? ¿O acaso enviaras a tu villa de la hoja contra nosotros?
-Nadie fuera de este campo sabe de mi propuesta. –Sonrió Naruto- ni Konoha, ni Daimyo, ni nadie. Solo ustedes….y aquí mi compañera que quiso saberlo todo.
Sakura no hablaba, trataba de controlar sus gestos y solo escuchaba por que no podía creer lo que parecían esas palabras. Naruto acaso…. ¿Le estaba declarando la guerra a una villa completa?
Muchos comenzaron a reír, la carcajada se hizo general y hasta Naruto acompañaba las risas burlándose de las incrédulas burlas. Salvo Sakura y los consejeros ancianos que mantuvieron seriedad y silencio. Pronto los ninjas alrededor comenzaron a verlo reír a Naruto, y les entró dudas y enojo por igual. ¿Acaso estaba hablando en serio?
-La realidad es esta…-sonrió Naruto y continuó- tomaré este territorio para mi nueva villa del remolino. La razón es su constitución de isla, alejada del resto de los países. El señor feudal del fuego no tardara en salir de su país para arrasar con todos. Cada ninja o usuario del chakra será eliminado, sus mujeres serán eliminadas, sus niños serán eliminados. Daimyo no permitirá que el poder recaiga en las villas ninja. Usará a Konoha como punta de lanza, y luego que nadie quede para pelear, también acabara con la villa de la hoja.
-¿Cómo sabes eso muchacho? –Interrumpió irritado uno de los consejeros- ¿Y por qué deberíamos creerte?
-eso es lo genial de todo esto… –recalcó Naruto sonriendo- no tiene que creerme. Solo tienen que elegir. Se unen a mí, reciben el sello que los trasformara en Uzumaki honorarios así como mis antepasados lo hacían con los extranjeros….o los mataré a todos y cada uno de ustedes. Me quedare con su país, y luego lo llenaré con ninjas de otros lugares más dispuestos a escucharme.
Los ninjas de Kiri ante la amenaza, se separaron levemente dispuestos a rodear y atacar. Los ancianos del consejo se alejaron caminando entre las líneas de sus Shinobi, y la Godaime era la única a 10 pasos de Naruto y Sakura. Ella sonrió, con un gesto de su mano les ordenó a sus guardias que no se acercaran. Ella quería probar de lo que era capaz ese muchacho y si pretendía usar sus jutsu de elemento lava y vapor, muchos podían morir calcinados con solo estar alrededor de Naruto.
-En Kirigakure…los líderes no son por herencia o nombre. –Dijo preparándose a pelear Mei- los líderes son los que más poder personal tienen. Debes ser los más fuerte de esta villa para gobernarla. Imagina lo que exige ser el dueño de todo este país.
Naruto le sonrió a Sakura y con un gesto le pidió que se alejara. La chica caminó aparentando tranquilidad aunque era un mar de estremecimientos su cuerpo. Quería ver lo que iba a pasar, quería ver si Naruto realmente buscaba conquistar el país. ¡Era una locura! Pero una parte salvaje en ella también quería pelear. Algo arraigado en su espíritu como kunoichi, si acaso todos iban a atacar a Naruto, ella también iba a intervenir y varios morirían antes de verla caer. No por nada sus puños eran considerados los más explosivos y aterradores de todo el país del fuego.
-¿Querías saberlo todo Sakura-chan? –Dijo Naruto mientras ella se alejaba- la verdad es dolorosa, los hombres no somos perfectos. Pero el final de camino, será mucho mejor de lo que nunca hubieras soñado.
-Ten cuidado…-susurró apenas la pelirosa y salió de la zona de batalla.
La Godaime Mizukage se posicionó para pelear, Naruto en cambio le sonrió cruzado de brazos y le otorgó el primer movimiento. No era importante solo ganar, sino dejar la impresión de ser invencible. Eso sería más productivo según analizó fríamente el rubio.
-(mátalos a todos –decía la perversa voz de Madara en su interior- debes poner un ejemplo para estos idiotas.)
-Solo debo asesinar su espíritu de disputa…-aseguró Naruto en un pensamiento para el Uchiha- cuando vean las diferencias, no podrán hacer más que rendirse.
-SUITON, JUTSU MAREA DE AGUA…-gritó la Mizukage haciendo sellos
Naruto no se movió, simplemente se dejó arrastrar por la ola y desapareció por los bosques. Ni siquiera se había movido, no se había defendido para nada. Eso sorprendió a la Mizukage que esperaba hacerlo saltar para atacarlo con una técnica de fuego. Pero cuando el agua pasó por el lugar, Naruto emergió de entre el lodo del suelo, formándose de cuerpo entero sin problemas, justo en el primer lugar donde había estado parado. Le sonrió a la pelirroja, como si la animara a usar sus técnicas más mortíferas.
-Lo siento Naruto-san…-dijo la mujer seria- me agradas, pero mi deber con mi villa es primero. Adiós. –haciendo sellos- YOTON, APARICION DE FUSION…
Tomó una bocanada de aire y soltó uno furioso soplido de lava ardiente que cubrió el cielo sobre la cabeza de Naruto. El magma descendió rodeándolo como manto, y cayó sobre el rubio desapareciendo de la vista de todos. Sakura gritó desesperada de la impotencia y varios reían ante la muerte de aquel que había osado desafiarlos. Pero Mei se mantuvo concentrada, analizó el lugar en sus alrededores tratando de averiguar si el muchacho guapo había escapado. Le había parecido demasiado fácil acabar con el héroe de la anterior guerra. La verdad es que había tenido razón, la verdad fue mucho más preocupante.
El magma que cubría a Naruto comenzó a endurecer y su color se oscurecía, había una especie de barrera rodeando al Shinobi. Mei no podía verla a través de la corteza de lava pero notaba que era como una campana protegiendo la zona donde el rubio Uzumaki estaba parado. Finalmente todo comenzó a apagarse y el silencio de los espectadores era total.
-SHIRA TENSEI…
Explotó desde adentro y los escombros de roca recientemente fundida se dispersaron por el lugar. Naruto seguía de brazos cruzados, sonriendo tranquilamente y sabiendo que la Mizukage lo había atacado con lo mejor que tenía. Aun así le quedaban otras opciones. Un aura color violeta desapareció de los alrededores del rubio. Que sonrió tranquilo, aun de brazos cruzados.
-maldición con el guapo muchacho…-sonrió Mei aunque estaba preocupada- sobrevivió a la lava sin un rasguño. Ni siquiera tiene intenciones de atacar por lo que veo. ¿Qué estará buscando?
Naruto realizó un clon sin moverse de su relajada posición, esa copia caminó tranquilamente en línea recta hacia Mei, como si quisiera hablar con ella, en lugar de atacarla. La Mizukage fingió atender a la charla, pero una de sus manos se escurrió dentro de su kimono azul marino, empuñando un kunai por si era trampa.
-Mizukage-sama…-susurró el clon mirándola directamente a los ojos cuando estuvo a dos pasos de ella- ¿puedo decirle Mei-san?
-Si te rindes ahora mismo, podrás llamarme como te guste –Le sonrió coqueta- después de todo…siempre es malo asesinar a hombres tan atractivos, ji ji.
Sakura refunfuñó del disgusto por los celos, se cruzó de brazos maldiciendo por lo bajo a la perversa Mizukage. Pero Mei se movió muy rápido y estaba frente a Naruto clavándole un kunai al pecho. El clon desapareció y Naruto a lo lejos declaró neutral:
-tomare esa puñalada como un "no".
El clon de Naruto desapareció pero del mismo humo surgió un nuevo clon. Idéntico al anterior, parado sin intento de atacar frente a la líder. Mei Terumi estaba confundida, pero al intentar moverse para hacer desaparecer esa copia nuevamente, su cuerpo no le respondió. No se podía mover, estaba indefensa frente a ese Naruto. Notó como el paisaje alrededor giraba lentamente, las personas se movían como caminando de perfil, solo ese Naruto delante de ella se mantenía inmóvil.
-esto es un Genjutsu…-declaró Naruto sonriendo- Mei-san…por favor. Reconsidere mi oferta. Es estos momentos sus espadas de la niebla están empezando a atacarme al verla indefensa frente a mí. Tendré que asesinarlos, traté de evitarlo dándole la oportunidad de hacer de este país un lugar mucho mejor. Sus ninja la quieren y respetan mucho, darían la vida por usted, no me obligue a matarla, porque me estaría obligando a matarlos a todos.
Mei Terumi era una mujer inteligente, en esos escasos segundos comprendió que todo era una ilusión, no solamente ese maravilloso Genjutsu al cual estaba sometida, sino todo el combate. Todo el escenario de "ventaja numérica" que sus ninjas parecían tener. No había ventaja numérica contra ese sujeto, no había ventaja alguna contra esos ojos azules del clon, que ahora eran grises como un día lluvioso y adornados por los terribles círculos concéntricos que alguna vez la mujer había visto en el poderoso cadáver revivido de Uchiha Madara.
No había libertad de elegir, solo una ilusión de ella propiciada por Naruto y sus ojos.
En el mundo real, Naruto continuaba parado lejos de Mei pero su mirada fija la había hechizado. La Mizukage le temblaban las manos, quedó completamente inmóvil luego de haber arrojado un kunai a pocos metros de ella sin nadie que se acercara. Los guardias de la líder temieron lo peor.
-¡Mizukage-sama! –Gritó Chojuro nervioso y desenvainó su arma- ¡reaccione Mizukage-sama!
Ante el nerviosismo de todos, Naruto comenzó a caminar amenazante hacia ella. Sakura no lo podía creer, ¿Naruto usando Genjutsu? ¿Cómo la había logrado hacer caer tan fácil y a la distancia? ¿Acaso realmente pensaba asesinarla? Los ninjas se desesperaron y se lanzaron contra Naruto que seguía su avance hacia Mei. Dos Shinobi con katana pertenecientes a las espadas de la niebla se pararon frente al rubio y lanzaron sus sablazos por los lados, Naruto desvió los filos con las manos desnudas y poniendo las palmas de frente a ellos dijo:
-SHIRA TENSEI
Ambos fueron arrojados muy lejos, pasando a metros de la Mizukage que seguía inmóvil. Chojuro trasformó su espada en un poderoso martillo gigante y cayó del cielo sobre la cabeza de Naruto. El rubio sonrió apenas porque veía los movimientos de sus enemigos como en cámara lenta. Eludió el golpe poderoso moviéndose un paso al costado y lanzó una patada furibunda de lado al cuerpo de Chojuro que apenas salvó su físico al anteponer el mango de su martillo. El impactó sin embargo fue tan brutal que levantó el polvo del suelo y logró hacer que el Shinobi saliera despedido con su arma y todo bien lejos, cayendo al terreno metros más allá.
-SUITON, -gritaron unos 4 ANBU haciendo sellos- JUTSU LANZAS DE AGUA.
Unas 20 lanzas fueron contra el avancé lento de Naruto llegando por su flanco derecho, el rubio extendió su brazo izquierdo sin mirar el ataque y abriendo la palma una barrera invisible absorbió todos los ataques haciéndolos desaparecer. La tierra se elevó a los pies del rubio merced de otros Shinobi usando Ninjutsu pero Naruto siguió caminando aplicando chakra en sus pies manteniendo estable el terreno por donde andaba. Las rocas a su alrededor se deformaron haciendo agujero salvo por donde caminaba Naruto que siguió solido constituyendo un sendero angosto pero cómodo para el Uzumaki. Las rocas que le caía encima por los lados fueron manipuladas por algunos sellos de rubio y como lanzando suaves señales al aire, las redirigió hacia los enemigos más lejanos. Naruto seguía avanzando hacia Mei, nada de lo que intentaban estaba funcionando. Y cuando los Shinobi querían acercarse a la Mizukage para liberarla del Genjutsu, Naruto usaba algunos kunai o técnicas de tierra y viento para apartarlos de la pelirroja. Estaba a escasos metros de llegar junto a ella, nadie podría evitarlo.
-¡si no se rinden para cuando me acerque a su líder!…-grito Naruto sorprendiendo a todos- ¡deberán lamentar su muerte!
-¡NUNCA TE LO PERMITIRE! –gritó enardecido Chojuro y su espada se trasformó en una lanza larga que destilaba chakra. – ACABARE CONTIGO.
Chojuro se paró entre su enemigo y la líder de Kiri, intentó atravesar con su arma a Naruto cargándola de chakra tipo rayo. Para sorpresa de todos, el rubio recibió los ataques como si nada ocurriese. Chojuro continúo atravesando al rubio, pero no parecía inmutarse demasiado. Naruto comenzó a reír, aun con sangre en su boca.
-¿Qué demonios? –Pensaba Chojuro nervioso- debería estar muerto.
-ya está muerto…-declaró Naruto a espaldas del Shinobi armado - pero no soy yo.
Ante la atónita mirada de Chojuro, el cuerpo atacado frente a él se trasformó en una de las espadas de la niebla que supuestamente había atacado al inicio a Naruto y el rubio lo había mandado a volar. Chojuro había asesinado a un compañero.
-terminemos con esto…FUTON, CUCHILLA DEL VIENTO VIBRANTE...
Algunos sellos lentos con su mano y desde el codo hasta los dedos del brazo derecho adoptaron un tono verde intenso. El chakra que rodeó la mano de Naruto comenzó a hacerse sólido, erigiéndose en forma de filosa cuchilla de chakra. Chojuro se giró para atacar por Naruto le dio un corte rápido en el brazo izquierdo y vientre. Segundos después, el rubio desapareció ante unas bolas de fuego que le atacaron por los lados.
Comenzó a recorrer el perímetro de combate hiriendo con su cuchilla a cada Shinobi que se le opusiera. Desaparecía en rápidos destellos dorados y se aparecía como fantasma de muerte a espaldas de los indefensos ANBU. Heridas en los brazos, en las piernas y vientres. No importaba, cada herida no se cerraba nunca y la sangre comenzaba emanar de los ninja debilitándolos y haciéndolos caer. Haciéndolos morir en lentas agonías indetenibles.
Sakura estaba paralizada viendo la batalla. No podía creer, no podía entender lo que sus ojos claramente le indicaban. Naruto….su Naruto un asesino despiadado. Matando a diestra y siniestra y haciendo parecer a esta batalla como un juego de Gennin. Un juego sangriento que nadie podía detener. Los mejores elementos de Kirigakure estaban siendo exterminados sin que nadie pudiese molestar a Naruto. La Mizukage continuaba paralizada y con los ojos perdidos en la nada. Atrapada en el poder del Genjutsu creado por Naruto. Sakura se negaba a creer, pero claramente había escuchado lo que todos, había presenciado lo que todos. Técnicas que había visto solo de un Shinobi, solo de uno….que usaba 6 cuerpos y aplastó la aldea de la hoja sin misericordia hace años. Naruto no podía ser como el, Naruto no tenía los ojos de poder, no podía…
Un Shinobi decidió escaparle a la muerte tratando de tomar como rehén a Sakura. La chica estaba tan aturdida que ni lo vio venir por detrás. El ANBU saco su katana dispuesto a colocarla en el cuello de la ninja médico y el Uzumaki tendría que negociar si no quería que su compañera…
-BANSHO TENNIN
Naruto pareció anticipar el movimiento de ese Shinobi pese a estar acribillando con su cuchilla a otros 4 lejos de esa zona. Estiró su mano izquierda y el cuerpo de Sakura salió despedido por una fuerza irresistible. Naruto la recibió ahuecando el brazo izquierdo, y tomándola de cintura como una muñeca inanimada la miró a los ojos dándole un pequeño guiño cómplice.
-ten cuidado cariño…-le sonrió mientras despreocupadamente cortaba el hombro de un enemigo con la cuchilla de su brazo derecho- no quiero que a mi doctora le pase nada malo.
-Naruto…-gimió ella asustada- ¿Qué está pasando?
-es diplomacia…-respondió lanzando una patada hacia un enemigo que trató de atacarlo por el costado- lamento esto de la sangre, pero se solucionara créeme….- giró su cuerpo rápidamente eludiendo una estocada y con el revés de su brazos derecho cortó el pecho del ninja aunque estaba parado a 4 metros de ellos.
Segundos después todo había terminado, Naruto estaba parado junto con Sakura frente a la Godaime Mizukage. Alrededor de ellos, la gran mayoría de los ninjas de Kiri estaban muertos o gravemente heridos. Algunos murieron por los brutales golpes de Naruto, otros se desangraron por los cortes de su cuchilla vibrante, algunos más recibieron jutsu que el rubio manipulaba y desviaba devolviéndolos al enemigo. De las 7 espadas, solo Chojuro respiraba apenas, arrodillado y solo sostenido por su espada-martillo. Tenía una herida leve en un brazo y vientre, pero como no sanaban ni se detenían por más chakra curativo que se le aplicase, su destino estaba sellado. Se arrancó parte de la ropa haciendo unas vendas para contener la sangre, pero estaba muy débil, no podía pelear y Naruto lo sabía. Tal vez por eso le había permitido seguir viviendo un poco más.
Naruto puso una mano en el hombro de la Mizukage, y luego de un leve "Kai" la mujer volvió a pestañear y a moverse normalmente. Naruto y Sakura estaban parados frente a ella, el rubio sostenía a la chica pelirosa por la cintura haciéndolos ver como una pareja en un paseo y no dos ninja tratando de matarla. Mei pudo ver a pocos metros como Chojuro se desvanecía cayendo boca abajo inerte, pudo ver a su alrededor como todos sus ninja estaban muertos. No sabía cuánto tiempo había sido retenida en el Genjutsu, pero no le pareció mucho, y al mismo tiempo fue demasiado.
-los mataste…a todos…-dijo furiosa- ¡tú pelea era conmigo!
-nuestra pelea se terminó en el momento que cayó en Genjutsu. -aclaró Naruto- de cualquier forma ellos me atacaron y no al revés. No querían ver como yo la asesinaba Mei-san, por eso me atacaron. Lamento lo que ha sucedido. –estiró la mano ayudándola a levantarse a la líder que estaba de rodillas
-¿y ahora qué? –Dijo la pelirroja apenas se pudo poner de pie- ¿también me asesinaras?
-no si usted está dispuesta a escucharme hasta el final. –Dijo el rubio- las apariencias, suelen engañarnos.
Dicho esto Mei y Sakura pudieron apreciar como los azules ojos del rubio se trasformaron en Magenkyo Sharingan, un segundo después eran grises como día nublado. Eran ojos de Rinnengan. Sakura al fin lo comprendió todo, "SHIRA TENSEI", "BANSHO TENNIN", capacidad para absorber los Ninjutsu y también para generar Genjutsu. Él tenía el Rinnengan… ¿pero cómo demonios lo había conseguido?
-hoy me siento algo generoso…-sonrió Naruto ante la irritación de ambas féminas- y como debo darle una buena impresión a mi Sakura-chan…puedo volver a ofrecer la paz como antes de esta masacre.
-¿Paz? –Dijo Mei reaccionando- no hay tal paz. Tu asesinaste a ninjas de Kirigakure, nuestra aldea no se rendirá ante ti ni aunque me mates ahora. Lucharemos hasta el último ninja. Jamás nos rendiremos.
-¿y si usted recuperara la vida de todos estos ninjas? –indicó Naruto estirando el brazo como señalando el campo detrás de él- ¿Aun así prefiere luchar y morir que salvar a sus compañeros?
-ya están muertos…nada se puede cambiar.
-yo puedo traerlos a la vida…-desafío Naruto- estos ojos pueden lograrlo. El asunto es sentirme suficientemente motivado para hacerlo.
Algunos segundos de silencio, Mei y Sakura no hacían más que respirar pesado por la tensión que se vivía. Mei sabía que había perdido a la elite de sus fuerzas en cuestión de minutos, sabía que ese hombre podía barrer con su villa tal como Pein barrió con Konoha. Así que tuvo que negociar.
-revívelos y hablaremos…
-a solas…-dijo Naruto
-a solas…-asintió Mei aun sin creer que se pudiera realmente revivir a las personas.
Naruto se soltó de Sakura y alejándose algunos metros, cortó en su mano un dedo levemente para luego hacer sellos y un...
-KUCHIYOSE NO JUTSU
De la tierra surgió una gran cabeza demoniaca, cuya boca se abrió y muchas luces comenzaron a ingresar hacia su garganta. Naruto realizó algunos sellos de manos, y su cuerpo se rodeó de chakra dorado levemente. Segundos después, las luces que habían ingresado a esa figura comenzaron a salir yendo a los cuerpos rápidamente. Como por arte de magia, las personas muertas comenzaron a levantarse de sus lugares, comenzaron a revivir y la sonrisa de la Godaime se hizo ancha. Corrió hacia Chojuro al cual quería especialmente como un sobrino y notó que las heridas que le habían dado muerte ahora no estaban. Se sentía débil, pero estaba despierto y sobre todo vivo. Iba a sobrevivir como todos en ese campo de entrenamiento. Sakura se acercó a Naruto y sin saber que decir se puso a revisarlo con chakra para comprobar que todo estuviera en orden.
Casi tenía ganas de gritar por la cantidad de cosas que habían sucedido en pocos minutos, pero se contuvo. No sabía si estar asustada por los asesinatos, feliz por las resurrecciones o no sentir nada. No sabía cómo reaccionar.
-la verdad duele a veces…-susurró Naruto y con su mano elevó el mentón de la chica- pero aun así, siempre intentare ser yo mismo. Si te quedas conmigo, si me permites explicarte todo, tal vez no sea tan malo como ahora piensas que es.
La chica asintió apenas, bajó la cabeza levemente y se alejó del lugar a paso cansino. Naruto la dejo ir, ella tenía mucho en que pensar luego de lo que había visto y sobre todo oído. Naruto sabía que la estaba poniendo en un aprieto, su lealtad a Konoha la obligaban a ser enemiga del Uzumaki, su cariño o por qué no decirlo amor por Naruto, la obligaban a quedarse junto a él. Tenía que decidir, tenía que sopesar las consecuencias de lo que haría. Tenía que elegir un bando, y vivir con las consecuencias de su elección.
-Mizukage-sama ¿está usted bien? –Dijo uno de los ancianos acercándose a la líder- ¿Cómo estamos todos vivos? Ese hombre nos asesinó.
-fue él quien les devolvió la vida…-dijo Mei apenas- ustedes lo atacaron y el respondió. No puedo acusarlo por ello, además prometí escucharlo hasta el final. Pero ustedes deberán volver a la aldea justo ahora, preparen un plan para la invasión del ejército del fuego que vendrá a país de agua. Si acaso no aceptamos este trato, vamos a necesitar todos nuestros recursos en un futuro.
-o aunque lo acepten, -señalo Naruto- cambiar el nombre del país y unir a las villas solo nos dará poder conjunto para responder a la amenaza del Daimyo. No cambiara el destino de guerra, solo nos dará la posibilidad de sobrevivir a ella. Justo como sucedió en la cuarta guerra ninja con la alianza Shinobi.
Muchos dudaron, incluso varios de las espadas de la niebla quisieron acompañar a la líder en su reunión con Naruto. Pero Mei se negó de lleno, ella dijo que había quedado demostrada la inutilidad de una batalla contra ese Shinobi. Serian solo palabras, y luego decidir de la mejor manera posible. Solo palabras serian, porque la fuerza no era una opción contra Naruto Uzumaki.
Rato después, Naruto y Mei caminaron lado a lado por el acantilado del cual podía verse el inmenso mar. Caminaron y comenzaron a definir el futuro del país, la "diplomacia" de Naruto podía no ser sutil o elegante a la vista de todos. Pero dado el miedo que infundio en los corazones de los ninjas presentes, era muy efectiva. La Godaime Mizukage era una mujer inteligente, sabía que ahora nadie se atrevería a levantar su mano contra Naruto. Sería muy difícil negarse a sus peticiones, aunque estas parecían inaceptables. Ahora se habían convertido en opción más potable, que la simple y llana destrucción de Kiri, como prometían los ojos poderosos de Uzumaki Naruto.
Fin del capitulo
