¡Hola! bueno, me inspiré y escribí el capitulo más rápido de lo que creí y no tenia sentido tenerlo guardado hasta el viernes, así que aquí se los dejo, en parte fue porque me dejaron reviews y eso me puso asdfghjkl -corazón- y no pude evitar escribir rápido, así que ya saben, si quieren presionarme esa es la manera jejeje disfruten la historia.


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 12: ¿Esto es una jodida broma?


Magnolia. 5 de julio – x793 / Gremio de Fairy Tail.

Era como si Mystogan hubiese visitado el gremio, había un velo de sueño en todos y no recordaban nada de lo que habían hecho los minutos pasados. Lisanna se llevó las manos al rostro cuando sintió que algo escurría por sus mejillas.

- Lágrimas – susurró y luego levantó la mirada; Natsu estaba sentado en la silla donde ella lo había dejado antes de repartir la orden y todos parecían sumamente confundidos. Vio al maestro bajar las escaleras y preguntar la razón de tanto silencio, nadie le supo responder más que con incoherencias.

Solo quedó grabado en su mente ese par de ojos tan extraños e irreales, que no podían existir en ese mundo.

Magnolia. 6 de julio – x793 / Gremio de Fairy Tail.

Cuando llegó el maestro al gremio se encontró con que Gildarts había llegado unas horas antes y en esos momentos se encontraba platicando con Natsu y Lisanna, la pareja favorita del pelirrojo, aquella que había cuidado cuando eran pequeños.

Los observó por un momento, parecía que la plática se tornaba entre ratos divertida y entre ratos seria, se veía a Lisanna sonrojada y a Natsu apenado; se preguntaba qué era lo que platicaban para que Natsu estuviera quieto cuando era habitual en él saltarle y retarlo a una pelea para intentar derrotarlo; después de una carcajada de Gildarts el pelirrosa salió volando por el gremio gritando alguna chuchería y Lisanna se cubrió el rostro sonrojada a más no poder.

Decidió no interferir en la plática pero necesitaba al mago antes de que desapareciera ya que no sabía si había llegado por el recado que él mandó o por una nueva misión. Lo llamó mientras subía por las escaleras, escuchó como el pelirrojo se despidió de la albina y le dio alcance a medio camino entre la planta baja y la oficina.

- ¿Para qué me llamaste, viejo? – preguntó despreocupadamente mientras se jugaba el oído con el meñique.

- Para que llenes un formulario – respondió con simpleza, en ese momento supo que él había vuelto debido al mensaje.

- ¿Solo para rellenar un formulario? – Preguntó con incredulidad – Pensé que había problemas o algo más importante.

- Esto es importante – abrió la puerta de su oficina y se sentó en su silla tras el escritorio mientras el mago cerraba y se acomodaba frente a él.

- ¿Cómo puede ser el llenar un formulario una cosa importante? – pregunto escurriéndose por la silla como si no tuviera huesos instigado por la flojera. Makarov le tendió un folder negro que rezaba en la pestaña "Mago: Gildarts Clive; Folio: 02FT-MS". Gildarts lo tomó y lo abrió encontrando su foto y la forma con su nombre impreso, el folio y el texto "5to maestro de Fairy Tail, dimitió del puesto dejándoselo a Makarov Dreyar"; el resto de los espacios estaba en blanco esperando para ser llenados. - ¿Qué es esto? – lo cerró y miró al maestro.

- La razón del porqué interrumpiste tu misión – le respondió y le mostró los papeles que le habían mandado. Gildarts los leyó y los asentó completamente serio sobre la mesa.

- Lo sabía, lo había escuchado de camino al gremio, que el rey nos estaba contando – lo miró – somos el 10 por ciento de la población, ¿es que ese dato no le sirve y ya? – Se reclinó en el asiento asumiendo una postura centrada – también sabia lo de los ataques de pseudomagos a los ciudadanos pero también sé que el rey contrató un par de cazadores para detenerlos – ese dato llamó la atención de Makarov – me los topé en un pueblo, son los mejores que he visto, no hacen destrozos, no llaman la atención manteniendo un bajo perfil y…

- ¿Y?

- Me pareció que los había visto en algún lugar, antes… – cerró el puño – son magos, el Rey contrató magos para detenerlos.

- No llamó a los gremios de magos, no lo sabía – respondió un tanto confuso.

- No confía en los gremios al parecer, dudo siquiera que confié en esos magos que contrató – lo miró completamente serio - ¿Cómo van las misiones? ¿Siguen siendo tan numerosas?

Esa pregunta tomó desprevenido al maestro, pero pudo responder – sí, siguen llegando con regularidad, el tablero está lleno – no entendía la razón de esa pregunta.

- Entonces aún estamos bien, la gente aún confía en Fairy Tail – rió un poco y tomo una pluma – no sé si tengo más hijos después de Cana, creo que eso les va a molestar a los de Palacio que hacen el censo.

El maestro rió por ese comentario y le ayudó al mago a llenar el formulario pero le quedó una duda rondando en la cabeza "¿y cuando ya no confíen en nosotros?".

Magnolia. 10 de julio – x793 / Choza del bosque.

La choza que habían construido para sus encuentros nocturnos estaba decorada con pocas cosas, pero tenía lo principal: una cama, un sillón y una mesa además de un baño.

- ¿Cómo estuvo la bromita? – preguntó Lucy ligeramente divertida mientras Natsu se recostaba suave en su vientre y le hacía pequeñas caricias.

- Debiste de haber estado ahí – respondió con una sonrisa – la cara de todos no tuvo precio, fue hermosa, aunque algunos querían golpearme por hacerle eso a Lisanna – rió por eso y la rubia lo acompañó.

- Nuestra hija – puso la mano sobre la mano del pelirrosa – nuestra lunita.

- Es toda una mujer – hablaba sin dejarle de acariciar el vientre – es encantadora y se parece a mí – la rubia lo golpeó divertida y sin fuerzas y él rió por eso – la primera vez que la vi aquí, en este tiempo, me pareció irreal, pensé que no la volvería a ver tan pronto – susurró, hizo un silencio momentáneo y luego habló – Lunita, ¿de verdad piensas ponerle así? – preguntó curioso.

- ¿No te gusta el nombre? – hizo un puchero.

- Si, pero ese es su apodo, no su nombre – se levantó un poco para abrazarla sobre su pecho – me gusta su nombre de antes.

- Está bien – infló las mejillas como niña pequeña cuando cede sin querer hacerlo – se queda su nombre de antes, pero le diré Luna de vez en cuando.

- Esa es mi princesa – rió un poco – Luna – repitió – así la llamaba André, Luna – la plática se estaba yendo a terreno peligroso.

- ¿Qué diré cuando me pregunten quién es el padre de mi hija? – La rubia lo desvió a propósito.

- Dirás la verdad, que soy yo…

- ¿Y Lisanna?

- Lisanna tendrá que aceptar que este matrimonio fue una farsa, ella lo sabe, en el fondo sabe que nuestro matrimonio está arruinado – miró a otro lado.

- ¿Qué pasa? ¿Te sientes culpable de eso? – preguntó con algo de miedo filtrándose en la voz.

- No y si, no es su culpa, se casó con el hombre que ella amaba y este Natsu – señalándose el cuerpo – el que vivía aquí antes de que yo me fusionara con él la quería, no la amaba, pero la quería.

- ¿Y tú? ¿La quieres? – preguntó en un tono de ligera molestia revuelta con celos.

- No estaría aquí si la quisiera – rió un poco por eso – mi princesa celosa.

- La odio, la detesto – lo miró un momento con esos ojos chocolate reafirmando lo que sus delicados labios decían – a la Lisanna del futuro la quería pero a esta no, la sola idea de que ella te toque me hace querer lanzarle un glamour como para dormirla durante varios eones.

- No es fácil para mi tenerte cerca y no poderte besar, abrazar, hacerte el amor a plena luz del día - la beso en los labios de forma demandante – pero todo sea por un bien mayor, un futuro para nuestra hija – la apretó contra él de forma posesiva – eres mía, yo soy tuyo, aquí y en donde sea – la volvió a besar con pasión para luego volverse a fundir en un solo cuerpo.

Magnolia. 10 de julio – x793 / Choza – Casa de Natsu y Lisanna.

Lisanna se había quedado tan quieta, tan callada y tan en contra del viento como su vasto conocimiento sobre la nariz de Natsu le había indicado. Lo había seguido esa noche lo suficientemente lejos para que él no captara su aroma entre los muchos aromas que se superponían en el bosque.

Lo siguió hasta encontrar una cabaña donde él se había metido, esperó pacientemente hasta que alguien más llegara pero nadie llegó y nadie salió; se quedó tras unos arbustos lo suficientemente alejada como para ver si alguien más llegaba y su espalda daba contra el tronco de un árbol, una posición perfecta para espiar. Las piernas le dolían de tanto esperar, había pasado mucho tiempo y nadie llegaba al lugar ni salía de este, entonces decidió acercarse.

Lisanna Strauss no era tonta, sabía perfectamente que su esposo salía casi todas las noches a escondidas de su casa cuando ella dormía y regresaba temprano por la mañana, lo sabía porque él regresaba y estaba frio, porque se levantaba a media noche y él no estaba y porque nunca la llevaba a una misión. Sabía que su esposo estaba haciendo algo a espaldas suyas pero no sabía lo que era.

Había preguntado varias veces la razón de que su temperatura estuviera tan fría pero siempre recibía la misma respuesta:

- Salí a caminar, todo está bien.

Y luego se metía a la cama a dormir hasta altas horas de la mañana. También había preguntado la razón por la cual dormía tan tarde los días que salía a caminar y recibía una respuesta simple.

Pero esta vez no sería así, descubriría la razón de las escapadas nocturnas de su esposo y luego lo cuestionaría con la prueba en la mano. Se acercó a la cabaña en medio del bosque y se asomó por una de las cristaleras de una ventana pero nada, solo veía oscuridad; se movió hacía otra ventana, tratando de que el viento se llevara su aroma lejos de ahí, pero tampoco veía algo importante, se empezaba a preguntar si Natsu se había ido y ella no se había dado cuenta. Se iba a retirar de su propósito cuando un leve gemido llegó a sus oídos y luego unos sonidos rítmicos, ella los conocía, aunque solo los había experimentado una vez, ella conocía ese sonido.

Cuando su cerebro hizo los suficientes enlaces neuronales como para saber que alguien estaba en un momento intimo había sido muy tarde, los que estaban ahí habían terminado y habían empezado a platicar. El instinto le decía que irrumpiera, que los enfrentara, que hiciera algo por salvar algo que no sabía cómo llamar. Quería hacer tantas cosas pero sus piernas no se movían, no reaccionaban a las órdenes de su cerebro e hizo algo que solía hacer muy seguido desde que se casó con el hombre que estaba dentro de la cabaña con otra mujer, llorar.

Empezó a llorar en silencio porque hasta eso se negaba su cuerpo, sus ojos se llenaban de lágrimas que escurrían calientes sobre su piel fría mientras escuchaba la plática de los amantes que iba de una broma claramente hacia ella hasta el hecho de que la mujer la odiara por casarse con Natsu pasando por el hijo que iban a tener y que hasta nombre le habían encontrado.

Su cuerpo decidió por fin obedecer y salió corriendo de ahí cuando los gemidos de los amantes se volvían a repetir. Seguía llorando en silencio y sentía como algo se rompía en su interior, Natsu le era infiel con Lucy y lo peor, ellos se conocían desde hace demasiado tiempo al parecer. Incluso el hecho de que él se refiera así a su matrimonio con ella solo aclaraba lo que ella ya sabía, que su matrimonio se había ido al traste desde el inicio.

Llegó a su casa con las piernas temblándole de frio, de dolor, de cansancio. Su cuerpo temblaba y no sabía a qué atribuírselo. Se sentía mareada, burlada, humillada, triste, desolada y todo aquello por lo que pasa una mujer al saberse que su marido le es infiel con alguien que ella consideraba su amiga. Se sentó en el mueble y empezó a sollozar con las manos cubriéndole la cara, en esos momentos agradecía que Happy durmiera como una piedra. No se dio cuenta de que no estaba sola hasta momentos después, cuando se descubrió la cara para secarse las lágrimas que aparentemente habían dejado de fluir.

Las sombras se movieron con cuidado, con armonía y silencio, como debía moverse una sombra; luego dio paso a las personas que poseían esas sombras, dos seres encapuchados que solo dejaban ver su boca pero que Lisanna no veía por ser aun de noche.

- ¿Quiénes son? ¿Qué quieren? – los cuestionó cuando los tuvo lo suficientemente cerca para que sus ojos adaptados a la oscuridad los notara.

- Somos el ángel de la muerte y venimos por ti – soltó la voz de una joven mujer con tanta tranquilidad que abrumaba. Lisanna volvió a repetir las preguntas un tanto molesta.

- No, no, no, no – respondió la otra sombra, la voz de un joven hombre le llegó – deberías de escuchar mejor, mi hermana ya te dijo que venimos por ti – dijo en un tono algo teatral.

- Largo de mi casa – les exigió entre dientes.

- ¿O qué? – Preguntó la mujer – ¿vas a ponerte a llorar? – Cuestionó con burla – buu… pobre Lisanna que no sabe hacer otra cosa que llorar – aquello hirió a la albina.

- Largo – habló entre dientes enfadada.

- ¿O qué? – Preguntó el hombre divertido - ¿vas a llamar a tu esposo para que nos corra? – Cuestionó con burla mientras la albina apretaba los puños – ah ya, no puedes ¿verdad? Él está con otra en estos momentos, haciéndole el amor si no me equivoco.

Aquello asustó a la albina que la hizo preguntarse si la estaban siguiendo pero lo siguiente que escuchó la aterró a vivas luces.

- No Lisanna, no te estábamos siguiendo – respondieron al unísono, como si estuviesen sincronizados – solo pasamos a saludarte.

- Aunque tal vez deberíamos matarte – susurró la mujer.

- Eso te quitaría del camino – continuó el hombre.

- ¿Qué quieren de mí? – Preguntó con temor.

- Necesitamos que mueras, pero como eso sería muy sospechoso entonces necesitamos que olvides lo que acabas de ver, no nos conviene un escándalo prematuro – rió la chica.

- Suficiente tenemos con el escándalo que hará el embarazo de Lucy y el problema de conseguir un chivo expiatorio que la haga de padre – le continuó el chico – es obvio que no dejaremos que Natsu destruya su matrimonio, después de todo, ¿qué es más placentero que la ignorancia? - se fijó en su compañera - Hermana, ten cuidado, no la vayas a matar por error.

La chica solo rió un poco y empezó a tocar una melodía que Lisanna estaba segura de haber escuchado antes, solo que no recordaba de dónde. La melodía se instaló en su mente entrando por cada poro de su piel y le fue borrando la memoria lentamente, sin embargo, aquello que se había roto dentro de ella se quedó así, roto, fue algo que la melodía no podía reparar sin la ayuda de su compañero y ellos no querían repararla así que no se molestaron en hacer el dúo, con que olvidara eso era suficiente, que viviera con el dolor era su regalo por haberse casado con quien no debía.

Magnolia. 12 de julio – x793 / Casa de Gray Fullbuster.

El sol entraba por la ventana de la habitación y le caía directamente en la cara al alquimista, se removió incomodo por eso, no recordaba que el sol cayera en esa dirección. Se giró un poco hacía un costado esquivando la luz del astro rey pero había algo que le impedía girarse por completo, gruñó un poco y abrió un ojo para ver qué era lo que se interponía entre él y la comodidad de seguir durmiendo encontrándose con una espalda desnuda.

Sonrió un poco por eso y le pasó el dedo índice por la columna haciendo que la peliazul despertara un poco – Gray-sama, Juvia está cansada – murmuró un poco acomodándose y cubriéndose con la sabana pero sin verlo a la cara y sin cubrirse por completo la espalda.

El alquimista rió por eso y le volvió a pasar el dedo índice por la columna – Juvia-sama necesita dormir más – susurró en el oído de la maga haciéndola sonrojar – Juvia-sama no debería salir de esta habitación y descansar todo el día con su Gray-sama – volvió a reír un poco haciendo que la maga se diera la vuelta sonrojada de una forma encantadora.

- Gray-sama sabe que Juvia se tiene que ir a… - empezó a hablar pero los labios del alquimista evitaron que siguiera hablando callándola con un beso que se tornaba demandante – Juvia… - intentó hablar otra vez pero volvió a ser callada mientras sus cuerpos se acomodaban nuevamente bajo las sabanas. Ella dejó de resistirse y se dejó llevar por el momento.

Estaban en el piso, por eso el sol le llegaba en la cara al alquimista, la cama les había quedado chica. Su relación había progresado de una forma un tanto extraña, desde el día en que los habían atacado y ella había arriesgado su vida por él, una extraña gratitud hacia ella le había invadido.

Iban de misiones cada vez que podían o casualmente él se la encontraba cuando ella se iba de misión con Lucy, que casualmente desaparecía y los dejaba solos. Como sea que fuere que la relación de ellos comenzó había sido consumada hacia no mucho tiempo y la reforzaban cuando podían. En el gremio ellos eran solo compañeros de equipo, solo eso, aun no se sentían seguros de gritarle a los cuatro vientos que ellos se amaban. En parte, fue por sugerencia de Juvia.

Crocus. 15 de julio – x793 / Palacio Real.

Tal y como ponía el papel dentro de la caja con folders dedicados al gremio, Makarov Dreyar había acudido a palacio con las carpetas llenas con los datos de sus magos. Habían reunido a todos los maestros de los gremios que llegaban en una sala de juntas y los habían atendido ofreciéndoles de comer y de beber. Recorrió con la mirada y vio que estaban casi todos los maestros de los gremios, los que brillaban por su ausencia eran pocos, incluso estaban los gremios independientes y un hombre vestido de negro.

Makarov saludó a sus contemporáneos e intercambiaron comentarios sobre lo que el rey estaba haciendo, varios se habían opuesto a llenar las formas y habían acudido hacia Era buscando respuestas y el Consejo les había dicho que tenían que hacerlo, así que lo hicieron. También saludó a los magos que habían asumido el rol de "Maestro de gremio independiente", compartiendo comentarios y enterándose así que habían aceptado el censo bajo los estatutos de que serían siendo un gremio independiente del Consejo, mientras se respetara eso, ellos cooperarían con palacio. "Promesas y amenazas", pensó el hombrecillo después. A ellos los regia el Consejo y a los independientes la promesa de no asociarse a ellos.

Y el hombre de negro seguía ahí, alejado de todos y de todo, viéndolos y escuchándolos, sentía curiosidad por él ya que al igual que los "Maestros de gremios independientes" no lo conocía. La puerta se abrió y dio paso al rey escoltado por su guardia, seguido entraron varios hombres uniformados de un tono azul medianoche que se formaron en una pared y al final entraron un hombre y una mujer enfundados en gabardinas negras cargando unos paquetes.

- Gracias por haber venido – habló el rey momentos después de que todos se acomodaran – están aquí en parte para entregar las formas del censo y en parte para una explicación, que de seguro todos están esperando – varios magos asintieron después de esa frase – el censo de magos está hecho con el fin de localizar a cada mago en el reino, esto debido a los ataques que sufrieron varios pueblos a causa de magos o pseudomagos, no se les informó a los gremios para que prestaran servicio al reino ya que no sabíamos se eran magos agremiados o no y no queríamos poner a amigos a enfrentarse.

- Amigos a enfrentarse o pensaba que había gremios involucrados y no quería dar un pie de alarma – pensó Makarov con acides y por las reacciones silenciosas de varios más, supo que pensaban la mismo.

- Afortunadamente logramos atraparlos a todos y ahora esperan sentencia tanto como los incitadores y los cómplices – el rey desvió la mirada a los hombres de la gabardina negra que se acercaron a el rey depositando las cajas que cargaban; inmediatamente supo quiénes eran, eran los magos cazadores que el rey había contratado – lo que tengo aquí en las cajas es una cinta que todos y cada uno de los magos cargaran puesta en el brazo – los magos cazadores se movieron dejando ver la cinta que cargaban en el brazo, tenía el logo del reino bordado.

- Pero los magos agremiados poseen la marca de su gremio tatuada en el cuerpo – replicó un joven rubio que él reconoció como el maestro de Sabertooth, el rey asintió por ese comentario, como esperando a que alguien lo dijera.

- Lo tienen tatuado, tiene razón, pero lo tienen en la espalda, los hombros, las piernas, el abdomen – lo miró – en lugares donde la ropa lo cubre, es por eso que usaran la banda, sobre la ropa. Los acreditará como magos del reino y cualquiera podrá reconocerlos y emplearlos en donde estén.

- Nos podrán reconocer como magos agremiados del reino – respondió el maestro de Blue Pegasus – pero si como dice, los pseudomagos hicieron destrozos, ¿Qué nos garantiza que las personas no nos ataquen? ¿Y los gremios oscuros qué?

Makarov fijó su mirada en el rey y luego en Bob, sabía que uno de sus muchachos también había sido lastimado en una misión, no de gravedad pero había sido atacado por personas que se supone lo contrataron.

- También tendrán la protección del reino si los atacan, si por alguna razón son atacados por personas, los soldados se encargaran de defenderlos – eso preció aplacar un poco los ánimos – en cuanto a los gremios oscuros, ellos están marcados como hostiles sin embargo…

- Hemos accedido a cooperar con el reino – habló el hombre que estaba solo haciendo que todos se sorprendieran de eso – después de todo, será más fácil y rápido atacarlos si llevan un distintivo.

La sorpresa e indignación invadió el lugar, no entendían como estaba un mago de un gremio oscuro ahí, frente al rey y nadie además de ellos parecía alarmado.

- Ofrecimos ser completamente neutrales con los gremios oscuros a cambio de que ellos se unieran al censo y al uso de las bandas – la indignación fluyó por todos lados – ellos también son parte de los gremios regidos por el Consejo y según el consejo, ellos se han mantenido en calma.

- Amenazas, promesas y concesiones, ¿Qué está planeando el rey con todo esto? – se preguntó un momento antes de hablar en voz alta – en Fairy Tail, aceptamos las demandas que el rey propone, usaremos los distintivos – un hombre de los formados en la pared se acercó al hombrecillo y este entregó la caja con los datos de sus magos – espero, su majestad, que esto que está haciendo sea para mejorar – y se volvió a sentar mientras el rey asentía.

El resto de los presentes hizo lo mismo y después los cazadores les entregaron la caja con el logo de su gremio, los gremios regidos por el consejo traían en la banda además del logo del reino, el logo del gremio al que pertenecía, los gremios independientes tenían junto al logo del reino las letras G. I. y los gremios oscuros tenían junto al logo del reino las letras G. O. todo era un sistema muy organizado.

Crocus. 15 de julio – x793 / Palacio Real.

Todos los líderes de los gremios se habían ido ya del palacio, el rey estaba con su comandante viendo como los datos de los magos eran anexados en una base de datos gigantesca por los hombres de azul medianoche.

- Es un buen inicio – comentó el comandante – fue mejor de lo que se esperaba.

Y sí, el comandante tenía razón, ellos habían esperado más resistencia, incluso de los gremios oscuros, pero no fue así, todo estaba fluyendo como la seda, por el momento.

- Esperemos que ellos acepten de esta misma manera la siguiente parte de esto – miró como ingresaban las fotos a la base de datos.

- Aún faltan algunos años para eso – lo miró – y solo lo aplicará en caso de que volvieran más ataques, limitar la magia no es cosa de solo contar y marcar a los magos.


Respondo Reviews:

Eagle gold: hola y nop, el Natsu del futuro no está con su hija, si te fijas bien, su hija apenas apareció el dia que confirmé el embarazo de Lucy. Es como que, bueno, Natsu y Lucy se ven casi todas las noches y Lucy le dijo a Natsu que su hija había podido materializarse en ese mundo, creo que lo explico más o menos en una escena de este capitulo jeje. No la había mostrado antes porque antes ella no existía en ese mundo. No te puedo decir más o me autosaboteo jeje. Disfruta la historia y gracias por leerme jeje

Soledad-uchija: hola, me gusta que te emociones tanto por la historia y pues, por el momento, según este capitulo, aun queda más infidelidad en la historia jeje Gracias por leer jeje

Tiintei: hola, me gusta que te haya gustado la historia jeje la verdad es un quebradero de cabeza hacerla tan misteriosa y que siga llamando la atención. Tu duda, en el capitulo la aclaro pero por si algo, la mujer que apareció es Luna, la hija de ellos del Futuro y es todo lo que puedo decirte jeje gracias por leerme y espero que te siga gustando

Kurosaki-rq: no soy cruel, pero bueno, aquí hay más crueldad jejeje gracias por comentar y por leer, anima a seguir escribiendo.

Myco: soy tia(? Soy mujer, alias Luna XD no la de la historia pero por ahí va… aquí más historia para que sigas leyendo jejeje gracias por comentar :)


Gracias por leer y por comentar :D ¿Reviews?