CAPITULO 23: ARTE DE MANIPULACIÓN
"Una enorme biblioteca, tal vez el lugar más aburrido de la existencia para Naruto. ¿Por qué justo en una vieja biblioteca? No tenía caso aprender nada en una sala con libros. Naruto no leía, nunca lo había hecho, y por Kami que jamás lo iba a…
-Buenas noches…Naruto-kun…
De acuerdo….tal vez si podría echarle una ojeada a su maestra. ¡Quiero decir! A los libros.
La mujer estaba vestida con un entallado kimono blanco. Su risa era pequeña y sensual, se movía con una armonía al andar que parecía alguien flotando en lugar de simple caminata. Tenía un cuerpo perfectamente formado, estilizado y nada exagerado. Se llamaba Mako Uzumaki, su precioso cabello rojo como llamas vivas, tenía la particularidad de ser todo enrulado. Le llegaba hasta los hombros delicados y dos mechones de pelo a los lados de su cara culminaban el espectáculo con suaves ondulaciones rojas. Naruto sintió un vuelco al corazón, fue inevitable para él. Era inevitable para todo hombre, lo había sido siempre.
-Soy Mako….-sonrió suavemente y acarició delicada el rostro de un embobado Naruto- Mako Uzumaki.
-soy….soy….-tragó duro para recuperar el aliento- me llamo Naruto….Uzumaki, por supuesto.
-ya veo…-dijo mirando a un librero que estaba junto a ellos- mi función aquí es enseñarte sobre sellos. Sus tipos, sus aplicaciones, sus fallas y también sus historias particulares. También debo adiestrarte en otro asunto delicado, del cual parece no tienes experiencia.
-yo….sensei…yo…-Naruto la seguía con la vista embelesado- Mako-sensei, yo no soy bueno para esto.
-eso no es importante Naruto-kun…-sonrió ella y extrajo un pesado tomo que puso sobre una mesa a su lado- lo vital aquí es la voluntad.
-¿voluntad?
-cariño…-sonrío ella tomándolo del brazo y haciéndolo caminar entre los libreros mientras buscaba materiales- la voluntad que tú tienes por aprender. Tu pasión por descubrir y honrar lo que fuimos, lo que somos y también lo que seremos de nuevo.
-Mako…sensei…-tragó duro Naruto que estaba sonrojado por estar tan cerca de ella- ¿Qué me está pasando con usted?
Ella emitió una risita traviesa, sabía perfectamente lo que ocurría, pero con gusto pudo descubrir que Naruto ya había captado algo extraño. Era un hombre poderoso, bastante inocente pero poderoso.
-te has dado cuenta y me alegro mucho. –Sonrió ella y Naruto no pudo dejar de mirarle los labios- trata de enfocar tu chakra defensivamente, y lo descubrirás todo.
Naruto no sabía a qué se refería, sus ojos apenas si podían dejar de mirarla. La deseaba, intensamente. No podía pensar en otra cosa que mirarla. Deseaba saber que ocultaba bajo ese kimono. Deseaba poseerla para él. Era un sentimiento asfixiante.
-Naruto-kun…-dijo seria la mujer- si enfocas tu chakra para defenderte de mí….-lo miró fijamente para que le preste atención- dejare que me poseas…
Le faltó energía para cumplir el pedido, usó su chakra en modo de explosión como para disipar un Genjutsu. Junto sus manos en posición tigre y luego de liberarse, vio a su sensei de otra manera. Era hermosa como siempre, mismo cabello, misma belleza, misma sonrisa. Pero ya no brillaba para él en su corazón, ya no sentía ese deseo insano de tumbarla sobre una mesa y poseer su cuerpo. Naruto retrocedió confundido, algo muy extraño y molesto le había ocurrido.
-¿ahora comprendes? –Sonrió ella apenas- los sellos de combate pueden tener efectos tan diferentes como poderosos. En tu caso, el gran caudal de chakra que poseías te advirtió el ataque de mi técnica, pero con hombres normales….bueno.
Mako era apenas más baja que Naruto, le dio la espalda y siguió recolectando tomos antiguos. Naruto la siguió visiblemente impresionado. Tan pequeña y frágil se veía, tan inocente. Y sin embargo el rubio supo que si minutos antes ella le hubiera pedido que se suicidara, probablemente lo habría hecho sin dudarlo un segundo.
-si estás pensando en lo que te hice…-sonrió la mujer cargándolo con libros para que los lleve- es un Genjutsu donde uso mi perfume.
-¿Por qué?
-Para darte mi primera lección, -señaló la mujer seria- note que miraste con respeto a todos los espíritus en la cámara. Más cuando mi mirabas a mí, sentí que no estabas suficientemente alerta.
-perdón…-bajó la cabeza Naruto disculpándose- usted también debe ser muy fuerte. Sino, no estaría sellada en esta cámara. Pero cuando la vi….
-hiciste una brillante deducción primero, –señalo sarcástica la mujer- pero cuando me viste ¿qué ocurrió?
-yo…yo…-balbuceaba Naruto sonrojado- lo siento.
-dímelo…-le sonrió ella mostrándose más tranquila- con confianza.
-yo pensé que usted era demasiado hermosa y delicada para ser ninja.
Era todo, Naruto oficialmente jamás había estado tan avergonzado en su vida. ¡Kami-sama!, ¡le había dicho a esa preciosa mujer en su propio rostro que la consideraba hermosa! Se sentía completamente abochornado. Mako sonrió apenas, no era que nunca hubiera escuchado a un hombre decirle esas cosas. Prácticamente podía llenar un libro con nombres de galanes que intentaron cortejarla. Lo que le resultó atractivo del muchacho frente a ella, fue que no estaba bajo el efecto del Genjutsu. Lo decía de corazón, y su sonrojado rostro marcaba la inexperiencia latente.
-tú también eres muy guapo Naruto-kun…-ronroneó la mujer tomándolo con una mano de la barbilla para que la mire- ahora dime, realmente crees que soy ¿demasiado hermosa y delicada para ser kunoichi?
Naruto sabia por intuición que un golpe le esperaba si contestaba con la verdad, Sakura lo había aficionado a ese tipo de situaciones. Lamentablemente decir las cosas como las pensaba, era un vicio que escapaba a través de sus ojos azules.
-Hai…-contestó mirando los hermosos ojos color violeta de Mako
Segundos después, Naruto estaba de cara al piso por un impresionante puñetazo en su cabeza.
-¡PEDAZO DE BAKA! –Estalló la mujer furiosa- ¡NO SOY UNA ESCULTURA PARA ADMIRAR! ¡SOY UNA GUERRERA UZUMAKI! ¡LAS MAS PODEROSAS FIERAS DE BATALLA QUE EL MUNDO HA CONOCIDO!
-gomen…sensei…-dijo con lagrimitas en los ojos el rubio tirado- gomen…no me golpee más. Suficiente tengo con Kentari-sensei apaleándome todos los días.
La mujer soltó una risilla animada y lo ayudó a levantarse para sentarlo frente a la mesa con libros. Le dio una caricia cariñosa en sus rubios y alocados cabellos, dejándolo frente a un grueso tomo de tapa azul. Conversaron animados ese primer día, Mako se paraba detrás de su estudiante y comenzaba a relatar la historia antigua del clan Uzumaki. Batallas, acuerdos, poderes, alegrías y tristezas. El libro le mostraba ilustraciones de esos hechos, Naruto comenzaba a disfrutar la improvisada clase. Como dos horas después, la mujer le dio por terminada la primera reunión y lo despidió con algunas palabras:
-cuando vengas aquí conmigo…-sonrió animada- tendrás dos misiones particulares. –Caminó hacia él y le entregó un objeto en forma de esfera- este presente será tu misión en el lugar. Cada vez que entres a esta biblioteca, lo tendrás en tu bolsillo.
-¿Qué cosa es esta? –dijo Naruto mirando la pequeña esfera de piedra blanca
-tienes la misión de proteger esta piedra de cualquier cosa. –Le dijo la pelirroja- mientras estudias aquí conmigo puedes sufrir ataques, intentaran robártela o también matarte para tenerla. Los libros aquí guardan mucho más que simple información. Los sellos aquí tienen un poder diferente a cualquier cosa que hayas visto afuera. Tu misión es resguardar de todos la piedra. Si la pierdes, si te la roban, si la logran destruir. Nunca más te permitiré ingresar aquí. Perderás mis enseñanzas y la posibilidad de aprender todo lo que puedo enseñarte en sellos blancos, rojos o negros.
-si me quitan la piedra…-dijo el rubio mirando la pequeña esfera en su mano- ¿no volverá a enseñarme nunca más?
-es correcto, -señaló la mujer seria- en la vida, pocas veces tenemos segundas oportunidades. En el camino Shinobi, un fallo, una derrota, un contratiempo que no podemos superar….significa prácticamente la muerte. Si pierdes esa piedra, habrás fallado para siempre conmigo. A partir de mañana, recuérdalo bien, no te despegues de esa piedra. No confíes en nada de lo que ocurra en esta biblioteca. Buena suerte Naruto-kun…
El muchacho se fue confundido, esa mujer era tan intrigante como conquistar un corazón. Su golpe improvisado también le había mostrado que era fuerte. Tal vez no tanto como Tsunade Oba-chan, pero definitivamente no había usado todo su poder tampoco. ¿Qué cosas le enseñaría? ¿Qué secretos se escondían en esa biblioteca? ¿Por qué una simple piedra era menester de nunca más poder adquirir sus enseñanzas? Naruto no sabía por dónde empezar a sorprenderse, y no tenía tiempo tampoco. Solo escuchar con atención las palabras de su sensei Mako. Solo eso, nada más ni menos que eso.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Las semanas pasaron, Naruto se comportó como siempre lo había hecho en las clases de la academia. A un paso de quedarse profundamente dormido y siempre distraído con cualquier cosa que pasara por las cercanías. Sin embargo, siempre protegía la piedra celosamente. Mako se hizo aficionada a un enorme abanico de papel, el cual cargaba con chakra Doton para dar terribles porrazos en la cabeza y espalda de su estudiante.
Los libros se volvían locos de tanto en tanto. Salían tornados de viento, animales con extraños poderes. Salían Genjutsu sellados que ponían a Naruto cerca de la locura. Mako seguía dándole clases pero además cuidaba de él, era la más sensible y atenta de todos los maestros. Era dulce cuando no tenía su abanico a la mano y muchas veces aparecieron en un bosque o campo en lugar de la oscura biblioteca. Una tarde, Naruto con permiso de ella se recostó en sus rodillas y sentada bajo un árbol Mako, le hablo sobre la aldea del remolino y sus antepasados.
Naruto comenzó a sentir con el paso de las semanas que esas, "clases", eran una pérdida de valioso tiempo. Prácticamente no aprendía ningún jutsu, solo historia, historia y más historia. Mako era amable con él, salvo cuando estudiaba. Pero en realidad no se veía la razón de ser uno de los espíritus guardianes de la herencia Uzumaki.
Casi dos meses de haber conocido a su sensei, Naruto empezó a notar cambios en la mujer. Más amable, más cariñosa, menos abanico. Se acercaba demasiado y cuando Naruto la miraba sentado frente a su mesa de estudio, podía apreciar que el kimono de la mujer cada vez estaba más abierto y escotado. ¿Acaso estaba pasando lo que él creía que pasaba?
Cierta noche sucedió lo increíble….
Naruto se movió en los pasillos de la biblioteca y por indicación de su sensei se estiró para alcanzar un grueso tomo rojo bastante arriba en un estante. El muchacho se puso en puntillas de pie y quitó el polvoso libro para pararse y girarse hacia su maestra.
Sorpresa…
Mako estaba parada frente a él, a pocos centímetros. Mirándolo nerviosa y directamente a los ojos. Estaban en silencio, no se decían nada. Naruto dejó el libro sobre una mesa a su lado pero no se movió de su posición. Mako era tan hermosa, lo miraba con sus ojos violetas tan intensamente. Ella avanzó impetuosa y sus labios se unieron al sorprendido joven. Su beso fue tierno y profundo, por un momento acarició con su mano el rostro de un Naruto paralizado dé la impresión. Mako se apartó completamente roja de pena. Se dio la vuelta y salió caminando nerviosa perdiéndose por los pasillos de los libreros.
-¡La clase se terminó por hoy! –gritó la mujer y Naruto quedo solo en el lugar.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Pasaron algunos días donde ella se mantuvo distante, ya no le tomaba del brazo con familiaridad ni le decía cosas bonitas. Naruto comenzaba a preocuparse y al mismo tiempo tener dudas sobre adonde estaba llegando esta "relación". ¿Podía un antiguo espíritu enamorarse de él? no lo creía posible. Más bien podía sentirse sola después de muchos años y tratar de intimar con alguien. ¿Podrían acaso….hacer el amor? Naruto no sabía nada sobre eso, el amor era algo fantástico y muy abstracto para un muchacho de apenas 17 años cumplidos. No sabía nada de él, no sabía nada de señales románticas, ni cómo interpretar el nerviosismo de Mako-sensei. Finalmente, luego de una delicada evaluación, Naruto pensó que Mako-sensei no podía haberse enamorado de él.
-nadie jamás me ha querido de esa manera. –pensó Naruto reflexionando- tal vez, Hinata-chan. Pero no creo que llegáramos a tanto aunque yo le hubiera correspondido. ¿Qué debo hacer?
Naruto consultó disimuladamente con otros maestros. No les dijo que sus inquietudes eran por Mako pero pidió sus consejos particulares. Hubo opiniones encontradas sobre como acercarse a una mujer. Desde el "Toma lo que deseas" de Kentari-sensei, hasta el "debes conectarte con ella espiritualmente, para entenderla antes de amarla" de Kuro-sensei. A Naruto le hervían los consejos en su cabeza, y seguía sin poder recuperar la familiaridad de los primeros meses con Mako. Hasta que finalmente una noche, casi un año después de haber empezado las clases, Naruto supo que había estado pasando.
Todo comenzó sutilmente, clase de sellos donde el rubio debía trascribir lo que aprendía y Mako le indicaba sus fallas, parada justo detrás del muchacho. Una mano suave de la mujer descansaba en el hombro de Naruto, sentado frente a sus escritos comenzó a sentirse incomodo con tenerla tan cerca.
-¿ocurre algo Naruto-kun? –dijo ella sonriendo a sus espaldas suavemente
-ah…no…no creo…-dudó el rubio un momento- solo que…me estaba preguntando…
-¿alguna duda sobre este sello que estoy mostrándote? –intentó adivinar ella
-no Mako-sensei…-se puso de pie él, y girándose la miró de frente a los ojos- solo me pregunto, ¿Qué estamos haciendo aquí?
Ella lo miró seriamente, pero enseguida dibujó una sonrisa confiada al responder:
-según tú, ¿Qué supones que hacemos aquí? –acercándose hasta poner ambas manos en el pecho del joven
-no entiendo nada…-dijo él nervioso- estos sellos son básicos, así que no aprendo nada poderoso. No entiendo por qué es tan importante la piedra, no entiendo por qué ya casi no recibo ataques en esta biblioteca y no entiendo por qué…-los ojos del rubio se quedaron mirando los labios de su maestra
-Naruto-kun…-susurró ella apenas- me creerías…si yo te dijera….-comenzaba a sonrojarse- que siento…cosas extrañas por ti.
-¿Co…cosas?
-sé que estoy muerta, -dijo con una voz apenada- pero mi alma, está clamando por algo…extraño. Algo que no había sentido en mucho tiempo.
-yo…yo…no se de esas cosas….-se retiró un poco Naruto acobardado- perdón.
-podría…-se acercó a él la mujer felinamente- enseñarte…si me lo permites.
Ella lo hizo retroceder hasta una silla de madera junto a un librero. Naruto se sentó merced de un pequeño empujón. Mako era una mujer hermosa, sensual, atrevida, confiada. Naruto tenía la mente nublada de solo suponer lo que ella iba a hacerle. La quería, la deseaba. Tenía ansias de ella aunque no fuera algo real. Aunque solo fuera algo espiritual tenia ansias de ella.
-soy una kunoichi…-susurró la mujer arrodillándose ante él- pero también soy mujer.
Naruto tragó saliva cuando ella comenzó lentamente a desabrocharle el jean. El joven no sabía que pensar, no sabía cómo reaccionar, quería descubrir lo que parecía Mako querer darle. Quería ser amado, era una sensación que no conocía, un amor físico. Su cuerpo clamaba por ella.
-quítate la chaqueta…-susurró ella con profunda voz cargada de sensualidad
El rubio obedeció y quitándose su chaqueta la iba a tirar lejos, hasta que de un veloz movimiento quitó del bolsillo la piedra blanca para luego si tirar por cualquier lado su chaqueta naranja y negra. Dejó la piedra sobre una pequeña mesa junto a la silla y apoyó sus brazos a los lados esperando lo que la mujer prometía hacerle.
Ella se elevó mientras bajaba el pantalón de Naruto. Unió sus labios al suavemente, y lo obligó a cerrar los ojos por sensación. Luego volvió a descender para ubicarse frente a la intimidad del joven que se erigía firme. La mano izquierda de la mujer comenzó a masajean el miembro suavemente haciendo gemir al indefenso joven. La mirada perversa de la mujer lo puso enrojecido de vergüenza, su rostro angelical estaba a centímetros de comenzar a lamer esa delicada parte descubierta en el muchacho. Naruto no lo soportó, estiró su cuello hacia atrás y se entregó a lo que vendría manso como cordero. Ella lo iba a convertir en un hombre, nada podía detenerlo.
-Lo siento Naruto-kun….
Cuando el rubio volvió a mirar a la mujer arrodillada frente a él, encontró que ya no estaba allí. Estaba parada junto a la mesa con la piedra blanca en su mano. Negaba tristemente como decepcionada. Naruto había caído en su trampa, en su hábil trampa preparada por días.
-como casi todos los hombres….-dijo la mujer seria, mientras lo veía subirse los pantalones rápidamente- te pierdes por el encanto de una mujer. ¿Por qué crees que existen las mujeres ninja? ¿Por estética? ¿Por igualdad? No cariño no. –Negó con un dedo- existen porque pueden torcer la voluntad de un hombre como se manipula el papel.
-Mako-sensei…-dijo sorprendido Naruto- todo fue…una prueba.
-lo fue Naruto-kun…-asintió la mujer que jugaba con la piedra lanzándola para arriba levemente- te he dado una última lección. Tu piedra era tu misión, la defendiste contra todo lo que propuse pero me la entregaste en bandeja. Tan solo por confiarte. Cualquier mujer ninja de allí afuera. Puede hacerte eso y mucho más. Pueden matarte si te consideran una amenaza. Pueden robarte tus sellos o seducirte para que los reveles. Perdiste Naruto-kun, ya no tendrás los sellos de barreras ni los sellos de bloqueo, Ninjutsu, o Genjutsu…
Mako cortó el parlamento cuando notó el peso de la piedra, tirándola al aire se hacía diferente. Algo no estaba bien. Naruto sonrió apenas, se puso de pie y haciendo una seña leve, un segundo Naruto apareció detrás de unos libreros.
-nunca caí en su emboscada… -sonrió el Naruto que había estado a la vista- soy un clon. El original es él, siempre fue el quien cambio la piedra por un remplazo.
Mako miró la supuesta piedra, y tenía un libro en su mano. Sonrió apenas, contenta de que su estudiante no hubiera caído en sus tácticas de seducción para kunoichi. Era una agradable sorpresa que usara un clon para no caer en la lujuria. El original no recibía la experiencia del clon hasta no disiparlo. Así que podía ella tener delirando de placer al clon, mientras el auténtico vigilaba la piedra concentrado perfectamente. Un jutsu de sustitución ingenioso, y Naruto había vencido.
-de acuerdo…-sonrió ella mostrándose derrotada- ganaste. Y déjame decirte que nadie jamás se me había resistido. Eres el primero en muchos años. Debo estar perdiendo facultades.
-usted no perdió nada…-declaró Naruto haciendo desaparecer al clon y entregándole la piedra a su sensei- solo soy yo, quien nunca tuvo mujer que se sintiera atraída de nada. Tuve un compañero con esa suerte, pero lo que se dice a mí…
-recuerda esto…-señaló seria la mujer- una kunoichi puede parecer más débil, pero puede arruinar tu misión con más facilidad que un batallón de hombres. Protege tu misión como has protegido la piedra, no bajes la guardia ni siquiera en una cama. Ellas saben cómo llegarte, han entrenado precisamente para eso. Protege siempre la piedra, -señaló metafóricamente- porque representa la herencia de nuestro clan que jamás debes regalar".
-si puedo ser manipulado por ellas…-indicó Naruto- ¿también podría manipularlas a mi antojo?
Mako sonrió asintiendo, lo tomó del brazo llevándolo de nuevo a estudiar. Y un susurro leve erizó la piel del Shinobi.
-te dije que te enseñaría dos cosas hace meses ¿recuerdas?, una son los sellos, la otra….acabas de descubrirla justo ahora. El arte de la manipulación".
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
El pájaro negro de tinta descendió majestuoso, era de noche en la aldea de la hoja y Sai junto a Sakura llegaron a una de las puertas donde se reportaron. Minutos después, tuvieron acceso a la villa y cada quien se iba por su lugar. Sai por supuesto, tenía algunas cosas que hacer antes de partir.
-Sakura-san….-indicó el pelinegro antes que se separaran- ¿tú vienes conmigo al remolino?
-ah…no Sai…-sonrió ella apenas- lo estuve pensando y…creo que seré más útil si me quedo aquí.
-entonces supongo que es el adiós…-señaló el moreno- sinceramente creí que estarías del lado de Naruto-kun.
-nunca dije que estaría en su contra –respondió ella- pero presiento que la acción vendrá justo a esta aldea. Y no pienso irme de aquí sin formar parte de ella.
Se despidieron allí mismo en la calle, Sai fue por sus cosas mientras Sakura regresaba a su departamento. En la mañana daría su reporte al Hokage sobre la situación y así le estaba otorgando tiempo a Sai para que saliera de la villa antes que todo se supiera. Sakura no quería que nada le ocurriera a su compañero, y estaba más que claro el revuelo que se armaría cuando se revelaran los asuntos de Naruto. No estaba de más prevenir cualquier circunstancia y dejar libre al moreno. Sakura se decidió a esperar una noche más.
Sai reunió sus pertenencias y sellándolas se dispuso a irse. Antes pasó por la mansión Uzumaki donde Anko lo recibió pese a ser más de las 3 am. La mujer pudo enterarse de todo lo que estaba pasando fuera de Konoha y avisada de lo nuevo, no pudo evitar pensar que Naruto no dejaba de sorprender. ¿Quién diría que pensaba fundar nuevamente Uzushiogakure? ¿Quién pensaría que lo iba a hacer con todas las villas Shinobi? Era una buena idea para evitar la guerra. Si Daymio no tenía oposición en los países al conquistarlos, no habría guerra ni derramamiento de sangre. Si las villas ya no estaban en sus tierras de origen, no habría civiles inocentes metidos en el medio, no habría bajas innecesarias.
Naruto además había aplastado al gremio, un compendio de todos los criminales que bien podría haber aprovechado este "vacío" de seguridad por la partida de las villas para sembrar el caos. Naruto había borrado a los criminales y reunido el poder de todas las villas. De todas, menos Konoha.
-¿vendrá por nosotros? –preguntó la mujer a Sai cuando se despedía
-creo que sí, Naruto-kun no dejara tirada a su familia así como así. –sonrió apenas el muchacho- le ha costado mucho llegar hasta esta instancia. Creo que solo queda tomar todo lo que sembró en Konoha.
-¿tú te vas?
-es lo mejor, yo ya no puedo aportar de ninguna manera a su causa. Solo entregar mensajes y apoyar con movilidad o logística. Iré al remolino para ver cómo marcha todo, si algo malo ocurre, me hare cargo hasta que Naruto-kun llegue a casa. Es lo menos que puedo hacer.
Dicho esto, Sai desapareció en la oscuridad de la noche. Un pájaro de tinta voló en la completa y negra capa nocturna para que nadie supiera que se había ido. Solo dos personas lo sabían, una de ellas lo reportaría al día siguiente, la otra jamás diría haberlo visto. Sai había partido para siempre del mundo ninja, Sai Uzumaki tal como quería ser conocido desde ese momento, volaba a casa por un poco de paz.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Las explosiones se sucedían una tras otras. Capas de tierra se elevaban formando muros que aplastaban la criatura espiritual. Fragmentos de roca chocaban contra el fantasma rojo cuyo poderoso cuerpo estaba completamente cubierto con una armadura de tipo coraza. Naruto reía en el vientre de la criatura, era como un niño pisando las hormigas de un jardín. Era una masacre.
-RODEENLO –gritó un capitán a su tropa- NO DEJEN DE ATACAR HASTA QUE CAIGA, TENEMOS QUE RESCATAR A LADY TSUCHIKAGE.
Kurotsuchy no podía moverse, un clon de Naruto estaba parado junto a ella y hacia comentarios dolorosos sobre los inútiles esfuerzos de los mejores ninjas de Iwa. Ella no podía hablar, no podía moverse, solo ver y escuchar como sus hermanos de aldea era destrozados sin compasión. Mientras tanto, el Naruto en batalla veía con gusto el poder liberado de Sunsanoo.
-vaya técnica Madara…-se dijo para sí mismo- no por nada los Uchiha se creían invencibles. La criatura me defiende completamente, incluso si atacaran a mi espalda, puedo crear un segundo espíritu para defensa. Es muy impresionante. ¿Pero qué armas tienes?
Sunsanoo rugía furioso ante los ataques recibidos, pero no parecía muy afectado por ellos. Más bien era como si el espíritu no pudiera aguantar las ansias de batalla. Su casco ocultaba el cadavérico rostro pero sus orbes brillaban intensamente, como dos llamas color verde, destellaba de furia.
-veamos…-dijo Naruto- que puede hacer este guerrero.
Se movió hacia sus enemigos, el espíritu lo cubría constantemente a donde fuera. Algunos ninjas de Iwa trataban de ganar terreno en la altura para atacar desde arriba, otros se plantaron valerosos ante el monstruo.
-¡no pasaras de aquí criatura! –gritó un maduro Shinobi- KATON, JUTSU ESTALLIDO DE FURIA.
Una llamarada amplia y poderosa surgió de su soplido, el ambiente se llenó de olor a quemado y por un momento todos perdieron de vista al enemigo. Una leve esperanza que el ataque lo hubiera incinerado, el humo se disipó, Naruto seguía allí, Sunsanoo seguía allí.
-aburridoooo –se quejó el rubio burlesco- ¡vamos maldita sea! Tengo que entrenar estas habilidades si quiero mejorarlas. Luego voy a tener batallas decentes y no habré practicado lo suficiente. ¡Ataquen con ganas!
Ellos tuvieron un breve momento de horror y contemplación. Habían atacado con todo y solo lograban enfadar más al enemigo, ni un rasguño, ni una molestia. No podían hacer nada contra él.
De pronto, mientras los equipos de Iwa intentaban recuperar el valor para seguir peleando, Naruto emitió un gesto de contrariedad y dijo:
-supongo que tendré que destruir su villa hasta los cimientos…-se frotó la sien como dolorido- que remedio, ni siquiera tienen la decencia de caer dando un buen combate. Patético. El viejo Oonoki hubiera sido un reto más acorde que todos ustedes juntos. En fin, basta de defensa y pasemos al ataque….
Sunsanoo cruzó su brazo derecho yendo a una zona de su cintura, extrajo una parte del vientre que se fue formando como una larga cadena armada. Cada eslabón tenia forma de magatamas enormes que enlazadas daban la brutal impresión de un arma con alcances increíbles. Sunsanoo tomó entre sus dos manos la larga cadena que parecía un látigo llameante. Con su derecha lo empuñaba, cuando lo extendió, generó un profundo golpe sobre un lugar sin enemigos de la montaña, causando una división en la cordillera. Cortada la tierra, dejaba una estela de fuego en el suelo frente a Naruto. Todo el terreno comenzó a temblar causando derrumbes por la zona. Si ese "látigo" llegaba a tocar a un humano….
-muy lento…-se dijo Naruto- tendremos que mejorar la coordinación.
Dos paredes de roca intentaron aplastarlo por los lados, desde el cielo una lluvia de kunai con sellos explosivos cayeron sobre el espíritu. Y simultáneamente un Shinobi de Iwa apareció por debajo del terreno a espaldas de Naruto. Uno de sus topos gigantes le había creado un hueco por el cual pudo asomarse y dejar una gran esfera metálica justo en la retaguardia del gran espíritu. El ninja soltó la esfera explosiva y se hundió en la tierra para ponerse a cubierto. Naruto se vio rodeado, pero en lugar de huir, se concentró para ver lo que necesitaba saber.
Los muros encerraron a Sunsanoo y las explosiones conjuntas crearon un sordo ruido que dejó aturdidos a todos durante algunos segundos.
-¡BOOOOOOOOM!
La tierra tenía un enorme cráter en donde supo estar Naruto. Había mucho polvo sobrevolando la zona, los ninja apenas podían ver el panorama desolador. Nada podía salir ileso de ese golpe, era imposible. Tenía que estar muerto, no podía haber absorbido ese daño como si….
Miraron a lo lejos, el clon de su enemigo, seguía parado junto a Kurotsuchy sin haberse disipado. Fue precisamente esa copia, la que indicó a la inmóvil Tsuchikage lo que iba a suceder.
-uuuyyy…-sonrió malicioso- estaré muy enojado luego de recibir ese golpe. Espero que tengan todos los testamentos en regla.
Sobre uno de los riscos que rodeaban la batalla, el ninja rastreador estaba concentrado tratando de ver si su enemigo había muerto. El polvo no se disipaba abajo en la batalla, así que tenía que informar a sus compañeros en lo alto para que supieran lo que ocurría. Estaba concentrado en posición "tigre", hasta que emitió un gesto de contrariedad y luego de sorpresa, de mortal sorpresa.
-¿Que pasa Uzuke? –Le preguntó un ninja a 5 metros delante del rastreador- ¿ese bastardo está vivo aun? ¿Después de ese ataque?
-si…-dijo tranquilamente el rastreador y un hilo de sangre comenzaba a caer de sus labios- él está…vivo….
Detrás de rastreador, los ninjas observaron con horror como surgía la figura de Naruto.
-ssshhhhh….-le hacia callar el rubio con gesto perverso mientras se veía la punta de un filo surgiendo en el pecho del Shinobi- déjate ir amigo mío….déjate ir que ya tus amigos compartirán tu suerte.
Uzuke cayó boca abajo muerto, Naruto estaba parado justo allí. Los ninjas especialistas en técnicas de largo alcance lo tenían demasiado cerca. No entendían como se había salvado, y menos como había llegado detrás de ellos tan rápido. El rubio tenía solo sus jean negros medio rotos. La chaqueta Jounnin y su camiseta azul estaba destrozada. Naruto dejó los últimos pedazos de esas prendas tiradas sobre el muerto. Sonrió apenas, ya había calculado cuánto daño podía resistir Sunsanoo.
Los hombres miraron que las heridas en el cuerpo de Naruto se regeneraban. Sus heridas abiertas cicatrizaban a enorme velocidad. Su piel quemada volvía a la normalidad y todo su musculoso cuerpo se tensaba recuperando el aspecto normal y sano. Es lo último que vieron, Naruto apareció detrás de otro ninja y le cortó el cuello. Un par de Shinobi lanzó Shuriken asustados por la rapidez y dieron en el cuerpo de su degollado amigo. Intentaron gritar para alertar a los otros por lo que ocurría allí arriba, Naruto había ganado la posición de altura y nadie en la meseta lo sabía por causa del humo. El rubio apareció frente a un ninja con katana que lanzó una estocada rápida. El rubio no se movió, el miedo le había hecho fallar a ese pobre sujeto y el filo de la hoja estaba pasando entre el brazo y el cuerpo de Naruto sin hacerle daño. El Uzumaki solo había dado un pequeño movimiento a su lado para evitar la puñalada. Veloz y mortal tomó la muñeca del rival y torciéndola, la rompió en un "crack" sonoro. El hombre gritó del dolor pero fue ahogado enseguida cuando su propia katana atravesó su pecho con un deslizante ruido de carne abrirse.
Los tres hombres restantes que componían ese grupo retrocedieron para tomar distancia y atacar. Incluso uno de los tres iba a gritar para darles alarma a los demás que no podían verlos a la distancia. Pero los tres Shinobi murieron en simultáneo. Tres clones de Naruto les habían ganado las espaldas y mientras dos de las copias asesinaban a sus enemigos con sendas cortadas al cuello, el tercero uso ambas manos para torcer la cabeza de su rival quebrando su espina como rama seca.
Acto seguido, los clones desaparecieron. Naruto se posicionó frente a mirador donde el polvo se comenzaba a despejar por acción de algunos jutsu de viento que lanzaban los de Iwa. Todo el exterminio del equipo de largo alcance no había tomado más de 7 segundos. Los enemigos debajo del rubio no estaban ni enterados de su derrota en el risco.
-probemos las técnicas de Hashirama…-sonrió Naruto perverso- a este campo le hace falta "color"…je je je
En esos momentos, en la meseta donde supuestamente Sunsanoo había sido derrotado. Había por lo menos 25 hombres buscando entre los escombros rastros de su enemigo muerto. Fue hasta el momento donde el terreno comenzó a temblar que conocieron su verdadero destino. Miraron al suelo estupefactos, esperando verlo salir de algún lugar. Pero surgió un manto verde de brotes vegetales. El suelo floreció en un hermoso campo donde la tierra fue cubierta rápidamente. El pasto fresco y hermoso, cargado de chakra, los hombres no entendieron hasta que fue demasiado tarde, que todo lo bello no debe por regla ser inofensivo.
Ante las miradas incrédulas, capullos de flores color amarillo y rosa surgieron de varios sectores del suelo. Florecían tan rápido, se hacían grandes como una persona, redondas algunas y otras con formas ovaladas. Hermoso campo de mortales flores.
-¿que…pasa…? -pensaron algunos
Las flores maduraron rápidamente y se abrieron soltando un espectáculo de polen blanco. Flotando en el aire, moviéndose con la brisa, entrando por todos lados. Los hombres por supuesto aspiraron el perfume, la belleza, la tranquilidad, y finalmente lo comprendieron todo.
-hermoso….-susurró Naruto mirando todo el espectáculo que había creado desde la colina.
Los hombres empezaron a morir, alguno cayeron tomándose el vientre, sin poder respirar por que el polen de las flores amarillas emitía un mortífero perfume que cerraba los pulmones del ser humano dejándolo sin oxígeno en 10 segundos. Los demás, tuvieron la desgracia de absorber polen de las flores rosas, hermosas a la vista, y generadoras de más naturaleza a su alrededor. Desde el interior de esos desafortunados hombres, ramas y troncos crecieron comiéndose el chakra del interior de esos cuerpos. Se formaron arboles dentro de los cuerpos de esos hombres que gritaban desesperados. Atravesados desde adentro, desbordados por la madera que terminó por ser su tumba eterna. Los 12 hombres que respiraron ese polen, se trasformaron a su muerte en 12 frondosos árboles. Todo matizando el espectáculo de bosques que esa meseta árida, ahora tenía gracias al legendario Mokuton.
-simplemente hermoso…-susurró el clon de Naruto al lado de la Tsuchikage- lo que le falta de siniestro, le sobra de clase…-refiriéndose al Mokuton con respecto al Sharingan- la vida otorgando muerte.
-¿Quién….eres…? –Preguntó horrorizada Kurotsuchy- ¿Cómo…puedes…?
-Es un poco tarde para las preguntas correctas. –Señalo el clon- es tarde para salvar a tu pueblo. Lamento gravemente que no sean dignos de ser perdonados.
-¿por…que...haces…?
-¿Por qué hago esto? –Preguntó Naruto apareciendo junto a su clon en un destello dorado- la verdad…ya no tiene demasiada importancia. Lo que cabe aquí preguntarse es… ¿Qué harás tú para evitar que destruya toda tu aldea hasta que no quede rastros?
-maldito…-gruñó la mujer- maldito seas…
-esa no es la actitud…-negó sonriendo el rubio que destello sus ojos haciendo que la mujer pueda moverse nuevamente- realmente no pareces tener lo necesario.
Kurotsuchy se paró más cerca del risco y miró con desolación como nadie quedaba con vida. Todos sus hombres estaban muertos. Aniquilados por un sujeto salvaje que no se había esforzado para nada. Sus mejores Shinobi, y él no se había esforzado.
-debo agradecer la batalla…-dijo Naruto caminando por el lugar tranquilo- algunas de mis nuevas habilidades no habían sido probadas hasta hoy. No puede analizar un peligro futuro sin tener la capacidad real de mis virtudes. Son impresionantes los poderes Uchiha y las dotes Senju. Eso dejara a resguardo los sellos Uzumaki. No quiero utilizarlos hasta tanto no sea vitalmente necesarios.
-(Naruto… ¿Por qué lo hiciste? –Gruñó el Kyuubi serio- ¿Por qué asesinas sin piedad?)
-porque es necesario…-señaló el rubio pensando- el barco no tiene espacio para ratas traicioneras.
-(cuídate el corazón Naruto….-respondió la criatura- te estas pudriendo vivo)
-si quieres flores en un pantano…-indicó Naruto- es imposible no embarrarse un poco.
Era cierto lo que el Kyuubi decía, Naruto sentía la furia crecer en su interior, cada vez era más difícil controlar sus ansias de revanchismo. Cada vez era menos importante salvar gente y más divertido asesinarla. Naruto cabeceó pensativo tratando de despejar ese enojo que surgía de su interior. Kurama tenía razón, Madara no tenía el control, pero lo estaba desviando con su odio.
-¡maldito demonio!
La Tsuchikage desesperada sacó una larga daga de entre sus ropas y la enterró en la espalda de Naruto. Sacó su arma para asestar un nuevo ataque esta vez con chakra y al corazón. Ella estaba furiosa y desesperada, estaba llena de terror en su alma. No calculó su primer ataque o tal vez hubiera ganado inesperadamente. Pero cuando volvió a bajar su daga sobre la indefensa espalda, un destello dorado y apuñaló en aire. Naruto estaba detrás de ella, la mujer se giró rápidamente soltando un corte horizontal y el rubio lo evitó dando un rápido paso hacia atrás.
-¡Mujer estúpida! –Gritó furioso el rubio que aún no había podido calmar su odio interno- ¡ahora no tendré contemplación!
Con el lateral de su mano dio una bofetada a la mano de Kurotsuchy dejándola sin su arma. El impulsó inverso de su propio impacto un golpe sobre el rostro de la mujer haciendo de toda la acción como un solo y calculado movimiento. Kurotsuchy estaba tirada en el suelo boca abajo por la bofetada y sintió como alguien estaba sobre su espalda tomándola del cabello.
-¡¿Así que quieres jugar rudo, no?! –Susurró molesto el hombre a su oído- bien entonces… ¡jugaremos bien rudo! ¡Tal vez te termine gustando y te conviertas en otra de mis esclavas!
La obligó a levantarse del suelo tomándola del cabello. La giró para quedar cara a cara y le dio un par de bofetadas más con su mano libre. Un puñetazo al estómago y soltándola del cabello un nuevo bofetón esta vez más potente, para dejarla tirada en el suelo junto a una gran roca a 3 metros de donde habían estado antes.
La mujer apenas se recuperaba, aturdida por los golpes y ganado la desesperanza en su corazón. Ella era la líder de su aldea, y nada podía hacer para evitar la aniquilación. Había fallado, había fallado y por eso iba a morir. El rubio se acercó perverso y unas seis cadenas celestes surgieron de su cuerpo. Comenzaron a deslizarse por el suelo como serpientes y se ajustaron a los tobillos y muñecas de la morena líder. Una cadena también rodeó su cintura y la condujo a ponerse de pie. Naruto se paró a un metro de ella que estaba totalmente encadenada e indefensa y dijo:
-SELLO DE RESTRICCIÓN, CINCO TRIGRAMAS….- haciendo sellos de manos, su derecha de cargo de chakra azul- ANULACION PARCIAL.
Colocó su técnica en la frente de la mujer, ella apenas podía entender lo que estaba por ocurrirle, no tenía ni la menor idea. Luego que el pequeño círculo azul desapareciera de su frente, Naruto movió sus cadenas para obligarla a darse vuelta. Kurotsuchy fue guiada hacia la roca donde asentó ambas manos quedando en una posición reclinada, mostrando su espalda al captor.
-¡¿Qué haces?! –gritó desesperada
-pronto lo descubrirás…-susurró el rubio siniestro y comenzó a desgarrarle la ropa, quitándole la capa blanca y demás prendas debajo- prepárate para obedecer a tu amo. Kurotsuchy-chan.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
-y eso fue todo lo que ha ocurrido Hokage-sama…
La mañana había llegado, Sakura había dado su informe frente a Kakashi y para su sorpresa el líder no tuvo gestos de contrariedad o enfado. Eso la puso en un mar de dudas, ¿Kakashi no entendía lo que Naruto pretendía fuera de Konoha? ¿Alguien como Hatake Kakashi no podía dilucidar lo que Naruto Uzumaki estaba por hacer? Sakura, con la confianza de años por haber sido alumna de él, tuvo que preguntarle.
-Kakashi-sensei, ¿Por qué no está molesto o nervioso después de mi informe? ¿Acaso ya lo sabía?
-en realidad no tenía idea de la mitad…-respondió serio- pero como embajador asignado por el feudal, puede que Naruto tenga ciertas "instrucciones" secretas.
-le digo que esto es cosa de Naruto solamente…-insistió Sakura nerviosa- ¿es cierto que el feudal planea una guerra a gran escala?
-temo que si…-respondió el líder luego de algunos segundos- seremos punta de lanza cuando Daymio inicie las hostilidades.
-¿contra todos? –interrogó la rosa seria
-según mis informes….seguramente sí.
-¿incluso Suna? –decía incrédula Sakura
-contra todos los ninjas extranjeros. –aseguró Kakashi
Sakura salió del despacho pensativa, Kakashi parecía estar al tanto de lo que Naruto planeaba. ¿Acaso también estaba de su lado? Se lo veía muy confiado e inactivo para un líder a punto de entrar en guerra. ¿Qué estaba sucediendo en Konoha desde que habían partido? Ya había dado su informe oficial, tenía una versión confirmación de Kakashi. Ahora iría a averiguar a la extraoficial. Sucediera lo que sucediera, Ino Yamanaka tenía que estar enterada. Sakura fue directamente a la casa de los Yamanaka. Tenía 4 días libres por su reciente vuelta a la aldea, iba aprovecharlos para enterarse de absolutamente todo. Ino, tan solo era la primera migaja del camino.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
-estas…tu estas…
-si Sakura…-sonrió tocando su barriga levemente- estoy esperando un hijo.
Si antes estaba nerviosa, ahora estaba apunto de la histeria. Sakura fue a buscar a su amiga y cuando hubieron comenzado la charla con té de por medio, la rosa al fin pudo destrabar la pregunta que se le surgió desde verla en la puerta. Su estómago abultado, su sonrisa patente, su sensualidad en aumento. Ino estaba embarazada. Fueron cuando los fantasmas de Sakura tomaron forma, cuando empezaron a ser visibles los rostros enemigos y claras las intenciones más oscuras.
-¿Cómo demonios estas tu embarazada? –susurró rechinando los dientes la pelirosa
-bueno veras…-sonrió la rubia divertida- cuando las abejitas se enamoran de las florcitas ellas…
-¡déjate de pavadas Ino-cerda! –Estalló furiosa la Haruno- ¡Habla de una vez! ¡Dime lo que necesito saber!
-¿te refieres a….su padre? –Seguía Ino maliciosa- ¿quieres saber sobre él, verdad?
Sakura respiró profundo y asintió con claro gesto desesperado. Su corazón martilleaba incesante, parecía querer salirse de su pecho. ¿Sería posible? ¿Sería posible lo que estaba pensando?
-no le digas a mis padres…-dijo Ino- ellos intentaran hacer algo muy malo por causa de esta situación. Lamentablemente no podemos evitar…
-déjate de vueltas y dímelo…-señaló molesta la rosa
-sabes perfectamente quien es él…-sonrió Ino como si dijera algo común- tuvimos días difíciles, pero me ayudó a ver la luz.
-no puede ser Naruto…-gimió devastada Sakura- el no pudo hacerte esto. No es posible, el me….no…-se negaba para sí misma- esto es imposible.
Minutos después, Ino estaba recostada en la cama de su propia habitación. Sakura había insistido en revisarla para comprobar que el embarazo estaba llevándose perfectamente. La energía de ese neonato era increíble. Ino estaba todo el día comiendo y nada que engordaba, parecía vivir a lechuga y dieta constante cuando las últimas semanas había comido más que en toda su vida. Sakura comenzó a notar el poderoso chakra en el bebé. Era hijo de Shinobi, pero no hijo de cualquier Shinobi, era una esencia que ella recordaba en alguien más. Parecía imposible, pero si no era algún Genjutsu que jugaba con su mente, Sakura podía juzgar que los efectos del bebé eran muy similares a Temari de la arena. Eso significaba que…
-Shikamaru…-susurró Sakura tratando de desviar lo que su instinto le indicaba- ¿es Shikamaru cierto? (por favor…por favor dime que es Shikamaru)
Ino no dijo nada, solo sonrió apenas negando suavemente con la cabeza. Eso devastó el corazón de Sakura. Le hizo mucho daño, realmente jamás había sentido tanta desazón.
-si es Naruto…-pensó dolida- todo está perdido, Temari de la arena también está embarazada de él. Tal vez no quiso decírmelo, tal vez se burló de mí. Ino también, Ino también está esperando un hijo suyo. ¿Por qué hizo esto? ¿Qué pretende con…?
Su hilo de pensamiento se detuvo, Ino estaba profundamente dormida. Le agotaba el niño en su vientre, tenía que descansar mucho más de lo acostumbrado. Sakura siguió obedeciendo a su lógica por primera vez en mucho tiempo. Había cabos sueltos por doquier, pero tenía que atarlos para llegar a una conclusión perfecta. Su siguiente paso era la mansión Uzumaki. Tenía que entrar a ese lugar para averiguar lo que fuera. Conocía los sellos de barrera que Naruto había usado por que estaban incluidos entre los pergaminos que él le había prestado hace mucho. Sakura se dirigió a ese lugar y cuando pretendía entrar en la completa oscuridad de la noche, notó como las luces interiores estaban encendidas.
Anko Mitarashi, Kurenai Yuhii y el pequeño Reiji. Los tres vivían en esa casa tranquilamente. Anko no estaba embarazada, Sakura tuvo un poco más de esperanza que sus razonamientos fueran erróneos. Luego de caminar algunas calles alejándose de la mansión, la pelirosa recordó la "amistad" que Naruto había tenido con Hinata Hyuuga los primeros meses. ¿Sería posible que a ella también? ¿Cómo podría comprobar de primera mano sin revelarse directamente? Tenía que tener cuidado, si Naruto estaba planeado destruir Konoha, como el padre de Ino aseguro al pasar mientras tomaban té, Sakura tenía que averiguar todo lo que había hecho y cuantas mujeres estaban implicadas en esto. Tenía poco tiempo, en breve volvería el equipo de Sasuke, y allí las cosas terminarían por irse al demonio.
Volvió a su departamento, cansada, angustiada y rota en su espíritu. Naruto no era "su Naruto", la había engañado, no la amaba, solo la había utilizado. ¿O acaso era realmente Madara? ¿Por qué le había pedido ayuda hace tiempo? ¿Para qué le dio ese sello de 10 trigramas si pensaba traicionarla? Se dio una ducha y luego de cambiarse colocó tan solo una ligera ropa interior en su estilizado cuerpo para ir a la cocina y cenar alguna cosa. Tenía poco, tal vez antes de dormir debía ir por víveres. Pero le pareció demasiado cansador y solo se descantó por una botella de sake que guardaba para emergencias.
Copa a copa, sumida en la oscuridad del cuarto evaluó cada trozo de información que tenía. ¿Cuál era el plan? ¿Por qué embarazar a Ino, a Temari y quien sabe a cuantas otras? ¿Pensaba destruir Konoha? ¿Pensaba dominarla de alguna extraña manera con el Rinnengan? ¿Por qué Ino estaba tan tranquila y contenta por estar embarazada de alguien que no amaba? ¿Por qué Temari pensaba que era Shikamaru y no Naruto el padre de la criatura? ¿Las había manipulado con el Rinnengan? ¿Por qué a ellas y no a mí? Pensó decepcionada. ¿Será que no soy importante?
La cabeza le estallaba a Sakura, tenía millón de preguntas con respuestas que no quería oír. Tenía que averiguar qué demonios estaba sucediendo y solo se ahogaba en su propia desesperación. Recordó a su maestra. ¿Qué hubiera hecho Tsunade-sama si esta situación le hubiera llegado? ¿Cómo podría enfrentar al hombre que amaba? ¿Cómo detenerlo sin matarlo? ¿Era lo correcto detenerlo?
-Piensa Sakura….-se dijo- piensa….usa la maldita cabeza y no tus músculos. No sirve ser bruta aquí, no sirve enfurecer. Piensa como puedes saber que….
Al fin una idea, tenía una oportunidad después de todo.
-registros…-sonrió bebiendo su copa- registros del hospital. Están a mi alcance, no será raro que les eche una mirada puesto que soy médico oficial. Los clanes como el Hyuuga tienen exclusividad y no puedo ir a revisarlas. Pero los registros son generales. Puedo saber cómo están los seguimientos de salud, no tengo que revisarlas a todas, solo los registros.
¿Y luego qué? Digamos que los temores más graves eran fundados, digamos que la princesa Hyuuga estaba embarazada, digamos que había más mujeres de otros clanes. ¿Luego qué? ¿Cómo seguir? ¿Adónde recurrir? Si esto estaba sucediendo a cada clan, Kakashi no podía ser ignorante de la situación. Significaba que también estaba del lado de Naruto. O al menos influenciado por el Rinnengan. ¿Sería tan poderoso Naruto? ¿Tan fuerte que podía torcer la voluntad de un usuario del Magenkyo Sharingan? ¿Cómo se podía pelear con alguien así? ¿Valía la pena oponerse?
Flash back:
El campo de entrenamiento era un concurso de cráteres. Había de todos los tamaños y formas. Tsunade Senju no mostraba piedad, repetía las máximas del ninja médico y atacaba con balones de todos tamaños a Sakura. La golpeaba al punto de quebrarle un hueso. La pelirosa evitaba y se defendía como podía. Era imposible vencer a su maestra. Era rápida, era inmensamente más fuerte. El campo de entrenamiento se estremecía con sus pisotones y lanzamientos de larga distancia.
-NO PIERDAS LA CONCENTRACION SAKURA –gritó la rubia con sus manos en la cintura- NO PIERDAS DE VISTA AL ENEMIGO, NO DUDES JAMAS. TUS DUDAS REPRESENTAN LA DIRECTA MUERTE DE TU EQUIPO. ERES LA ÚLTIMA QUE DEBE CAER, LA ÚLTIMA QUE DEBE ENTRAR EN LA LUCHA. TU FUERZA, TU TEMPERAMENTO, TU FURIA, TU CHAKRA. NADA SIGNIFICAN HASTA TANTO NO SEA NECESARIO.
-Tsunade…sama…-jadeó agotada la pelirosa que apenas se mantenía en pie- mi brazo esta….
Tenía como mínimo una fisura, su brazo izquierdo estaba sangrando por un terrible impacto hacía ya 10 minutos. Podía curarse, pero no tenía tiempo por los constantes ataques de su sensei.
-¿Y QUE VAS A HACER? –Sonrió burlona la líder- ¿TE VAS A CURAR EL BRASITO? ¿ACASO ESE DOLOR TE IMPIDE CUMPLIR TU MISION?
-no puedo…desgastar mi chakra en mi misma…-señaló seria la joven- mis compañeros pueden necesitarlo. –finalizó rudamente y se puso de pie firme.
Tsunade sonrió, era exactamente lo que quería enseñarle. Si no estaba muriéndose, el chakra del médico era para su equipo primero, no para moretones y cortadas sin importancia. Los integrantes de su equipo eran siempre la prioridad del buen ninja médico. Era lo que marcaba la diferencia entre el éxito o el exterminio de un grupo. Tsunade al fin dio por terminado el entrenamiento y se acercó a curarla. Le sonrió con orgullo asintiendo a las últimas palabras de su estudiante.
-muy bien Sakura…-dijo apenas mientras curaba con facilidad el brazo herido de chica- recuerda siempre mantener el control. Tus nervios, tu chakra, tus decisiones. Tienes el deber de mirar todo a lo lejos. De evaluar, de asistir y sobre todo, de guardar calma hasta tanto debas actuar. Tienes la fuerza para terminar las batallas de un solo golpe, pero debes saber cuándo darlo. Porque fallar es morir, y morir es dar muerte a todos los que dependen de ti.
-evaluar siempre….-respondió seria la pelirosa- siempre decidir con tranquilidad.
-Hai…-dijo la rubia mujer y comenzaron a caminar fuera del campo- por supuesto eres muy joven, cuando tengas más edad, será cada vez más fácil.
Fin del flash back:
-evaluarlo…-susurró sonriendo Sakura al recuerdo de su maestra- usted no era muy buena ahora que lo pienso en eso de esperar, ji ji ji. Tenía un terrible temperamento por domar. Pero ciertamente tenía razón Tsunade-sensei. Esperar, averiguar, evaluar con serenidad. De un golpe mío, la mayoría de los enemigos pueden morir. Pero debo saber cuándo darlo, y sobre todo….a quien debo golpear.
La oscuridad del cuarto siguió cobijándola mientras bebía su sake. Al día siguiente iría por esos registros, tenía que analizar qué tan grave era el problema. La mejor forma era saber cuál era el número de mujeres afectadas por las andadas de Naruto. Tenía que encontrar ese número, tenía que saber la verdadera gravedad de la situación.
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
Caminaba lentamente, cubierta por su manto de Kage blanco como nieve. Su cabeza baja, sus ojos negros, pérdida en un mar de sensaciones contradictorias. No sabía cuántas horas había pasado apoyada en esa piedra, no sabía cuánto tiempo esas cadenas selladas la tuvieron prisionera. Le dolía todo el cuerpo, sentía las mordidas escocerle la espalda, sentía su partes más sensibles doloridas como nunca antes. Casi como si aún sangrara, casi como si la hubieran desgarrado por dentro.
Junto a ella, caminaba Naruto. Por supuesto no se veía como él mismo. Tenía un Henge jutsu de tanta calidad que Kurotsuchy no podía encontrar diferencias en el rubio escondido, y el fallecido rastreador llamado Uzuke. Supuestamente caminaba junto al Shinobi de Iwa de 1,78 mts y un físico delgado. Cabello castaño, ojos negros. Serio y taciturno. La líder caminaba cansinamente y estaban a pocos metros de la entrada acceso a la villa. Tenía una ligera esperanza en el corazón, que los vigías pidieran las contraseñas a "Uzuke" y al no saberlas, pudieran descubrirlos como fraude. Ella estaba en sus manos, no podía hablar, sabía que no debía por el bien de su aldea.
-ya casi llegamos florcita…-susurró "Uzuke" malicioso- iremos directamente a los archivos correspondientes. Sin dilatarlo, sin trucos, o puedo sentirme muy furioso. Kuro-chan.
La mujer se estremeció, sus ojos adquirieron un terror animal. Apenas podía caminar después de todo lo que Naruto le había hecho. Y para colmo había aumentado las sensaciones mediante el Rinnengan. La mujer estaba enloquecida, su cuerpo era una dolorosa experiencia que no creía poder superar en mucho tiempo.
-Tsuchikage-sama…-dijeron los guardias poniéndose firmes ante la líder- perdónenos por debemos por ley…
-"Campanita"…-señaló ella apenas y pasó entre los guardias pesadamente.
Naruto iba tras ella pero los guardias se interpusieron apenas.
-capitán Uzuke…-intercedió un hombre- usted debe dar otra de las contraseñas designadas.
-tuvimos un día muy difícil…-señaló "Uzuke"- solo volvimos nosotros de esa misión.
Los guardias asintieron con tristeza ligera, pero su trabajo era pedir contraseñas. No podían dejar pasar a nadie sin ellas. Miraron en una hoja para comprobar la palabra que le había tocado al capitán y volvieron a pedírsela. Naruto los miró con gesto cansado y suspirando dijo:
-que remedio….-poniendo sus manos detrás de la cabeza- la contraseña es "roca de acero"
-siento haberlo molestado capitán…-dijeron los hombres dándole paso- es nuestro…
-trabajo, lo sé…-asintió el castaño entrando tras la líder- no les pediría menos, se los aseguro.
Pasaron algunos minutos de caminata y Kurotsuchy había agotado su última esperanza. Naruto estaba dentro de la aldea, solo tenía que usar algunos de sus brutales poderes y nadie podría escapar. La líder tenía la duda bailando en sus ojos. Así que Naruto divertido y perverso la respondió antes que ella preguntara:
-el mismo fallecido Uzuke, me dio la información…
Flash back: en la batalla de hace horas
Naruto se trasportó hacia un sello del dios del trueno que yacía a varios metros bajo tierra por obra antigua de Zetzu, justo detrás del equipo de ataques a larga distancia. Se acercó detrás del rastreador llamado Uzuke y enterrando un kunai en su espalda hasta la empuñadura, usó su mano libre poniéndola en su cabeza. Extrajo todos sus conocimientos con el poder del camino de la vida, supo lo que debía saber por si la batalla lo obligaba a un plan B, y tener que entrar a Iwa por la fuerza.
Fin del flash back:
-florcita…-susurró Naruto a la líder completamente derrotada moralmente- guíame a mi objetivo. Si me entregas lo que quiero, perdonare a tu villa. Sabrás que tienen una segunda oportunidad, y además…
-no destruyas la aldea….-dijo la morena débilmente mientras caminaban- hare lo que sea.
-excelente –asintió Naruto- no pido más que eso. Guíame a donde quiero, dame lo que necesito y considera en pie mi oferta de trasladar tu villa hacia país del remolino. Después de todo…. "el enemigo de mi enemigo….puede ser mi amigo".
La mujer tan solo asintió dolida, no podía resistirse, no podía dejar de pensar en lo que había pasado hacia pocas horas. No dejaba de pensar la muerte de todos sus Shinobi, no dejaba de sufrir los dolores de su cuerpo, los destajos de su corazón. Solo le quedaba ceder en todo, solo le quedaba obedecer a quien había jurado no hacer daño a la villa si obtenía lo que buscaba. Solo le quedaba confiar, nada más podía hacer.
Fin del capítulo.
