•NotitaDeLaAutora:

Habemus capitulus(?


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 15: Es lo mismo pero diferente.


Crocus. 5 de abril – x800 / Palacio Real.

Estaba ahí, parada entre el olor a sangre, humedad y moho, viendo la tortura a ese par de magos. El que la había mandado a buscarlos sabía que ella no se iría hasta que acabara el interrogatorio porque para su desgracia era ella la que tendría que llevarlos de regreso a su celda.

Era inhumano porque el interrogatorio terminaba hasta que alguno de los dos perdiera la conciencia y eso tardaba demasiado en suceder.

¿Tu nombre es Lucy Heartfilia? ¿Tu nombre es Natsu Dragneel? ¿Estuviste en Fairy Tail? ¿Eres una maga estelar? ¿Eres un asesino de dragones? ¿Dónde están las llaves del zodiaco? ¿Vienen del futuro? ¿Tienen una hija? ¿Dónde está Selene, alias Luna? ¿Está viva? ¿Está con Juvia Loxar? ¿Ella viene del futuro?

Serie de preguntas tras preguntas, sin descanso, y los prisioneros solo gritaban por respuesta después de los latigazos, cortadas, quemadas y cuando los alzaban solo colgados de sus brazos. Negaban todo menos su nombre, lo demás no lo decían, parecía que lo suprimían. A veces estaban uno frente a otro, o junto al otro, intercalaban las torturas, a veces juntos, a veces uno por uno pero siempre a la vista del otro. Pocas veces solos pero esas veces no funcionaban, ellos se cerraban.

Parecía que no les importaba el dolor que les pudieran causar a su propio cuerpo pero sí el que le ocasionaban al otro, incluso se llegó a pensar que habían usado magia para transferir el dolor a otro cuerpo pero no había sido eso.

Ella sabía lo que era y posiblemente el capitán de la guardia también.

- Reah, puedes llevar a los prisioneros a su celda – le dijo el capitán de la guardia del rey mientras se lavaba las manos ensangrentadas. Asintió ante eso y le pareció ver una sonrisa de completa superioridad en sus labios. Una especie de satisfacción por lo que hacía.

Los cuerpos inconscientes de los magos cayeron al suelo como una masa inmóvil y ella suprimió todos los impulsos de cargarse al estúpido de André a golpes mientras se secaba las manos; unos guardias de bajo rango los levantaron del suelo mojado y ensangrentado y los cargaron como un costal de papas sobre sus hombros.

Apretó los puños y se dio media vuelta encabezando la comitiva que llevaba a Natsu y Lucy hacia su prisión en lo más profundo de los calabozos del castillo. Eso era una barbarie.

Vio como los dejaron a cada uno en celdas individuales, ni siquiera los dejaban estar en la misma celda. Nadie les curó las heridas ni les dio de comer, la comida por ese día no llegaría hasta el día siguiente en el desayuno.

Todos se fueron de ahí dejándola sola entre las penumbras de la antorcha que cargaba en las manos. La colocó en un recoveco en la pared para que alumbrara ambas celdas y se metió en la de Natsu, estaba inconsciente y demasiado pálido. Se aseguró de que no hubiese nadie cerca y colocó sus manos sobre él.

- Glamour vita – susurró despacio y le curó un poco las heridas, no todas, pero si las suficientes para que sobreviviera un poco más a eso mientras deseaba que nadie notara que ella los había mantenido con vida desde que ellos llegaron al lugar.

Cuando terminó con el pelirrosa se metió a la celda de Lucy y le hizo lo mismo; luego salió de la celda cerrándola con llave, por más que quisiera sacarlos de ahí, no podía, necesitaba ayuda y un plan tan bueno como para evitar que todo se fuera al traste.

- Erza… - escuchó un tenue susurro saliendo de la celda de Natsu, eso la llenó de pavor, no quería que nadie supiera que ellos sabían, incluso pocos en el palacio lo sabían, solo el rey y André, el capitán de la guardia. Se acercó a la celda despacio y se quedó viendo entre los barrotes al hombre que yacía sobre la madera que servía de cama, tenía los ojos un poco abiertos y la estaban enfocando a ella – no dejes… que la encuentren… - y luego se volvió a sumir en el letargo de la inconsciencia.

No dijo nada, no asintió ni negó ni nada, solo tomó la antorcha y se fue de ahí dejándolos en penumbras nuevamente hasta que les volvieran a sacar de ahí para torturarlos.

Lugar desconocido. 5 de abril – x800 / Casa de Juvia.

El niño lo había soltado después de que Juvia terminara de contarle todo lo que había pasado, con pelos, señales y evidencia, la poca que tenía y que Lucy le había dado. Estaba en shock, era demasiado para que él lo procesara tan rápido. Miraba el piso, seguía sentado y lo único que quería era salir de ahí y gritar a todo pulmón pero no se movía.

Le pareció estar una eternidad así o quizás hayan sido unos minutos, su cerebro estaba tratando de acomodar todo, de asumir su vida y la que le habían contado pero parecía una historia demasiado loca.

La mano de Juvia le tendió un pedazo de papel doblado, fechado con el 17 de diciembre del año x801. Él levantó la mirada y ella estaba ahí, parada sin moverse mientras seguía con la mano extendida para que él tomara el pedazo de papel. Dudó un momento y su mirada se posó sobre el papel pero no hizo amago de tocarlo.

- Juvia cree que esto es lo que Gray-sama necesita para terminar de entender – le habló, su voz parecía irreal, como un eco lejano. El niño seguía sentado en el sillón y se le había unido la niña rubia, ambos estaban dormidos.

Asintió. Él quería respuestas y por todo lo sagrado ella se las estaba dando. Tomó el papel y lo desdobló, era una foto, demasiado vieja y sin embargo bien conservada.

Sus ojos se posaron sobre cada una de las personitas que estaban retratadas ahí, de izquierda a derecha estaba una Mirajane ligeramente cambiada a la de ese momento, con el cabello más corto, junto a ella estaba Laxus cargando a una niña rubia que sonreía. Después estaba Lisanna con Rouge, ella cargaba a un niño, junto a ellos Elfman tras Evergreen apoyando sus manos en el vientre abultado de ella. Luego estaba Erza y Jellal y frente a ellos un niño, después estaban Natsu y Lucy, él cargaba a una niña sobre sus hombros, entonces su mirada de posó en la niña de la foto y en la niña que dormía frente a él, eran idénticas, solo que la de la foto parecía mayor, eso lo asustó. Regresó a la foto con temor y siguió viéndola, estaban también Gajeel y Levy, con los gemelos sujetos de las manos, y después estaba él, abrazando a Juvia que cargaba a un niño pequeño.

Soltó la foto, estupefacto, que se deslizó por el viento hasta terminar en el piso mostrando el resto de personas: Sting, Yukino, la tribu del rayo, Jet y Droy, Romeo y Wendy, todos ellos frente a una mansión blanca. Él sabía dónde era eso, era la famosa mansión Heartfilia, recordaba haber visto varias fotos mientras investigaba a Lucy.

Miró a Juvia y luego al niño que dormía.

- Se llama Azur – respondió Juvia de forma queda – Cuando Juvia se fue del gremio no sabía que estaba embarazada. Una tarde apareció un muchacho cubierto con una capa y le dijo a Juvia mamá; Juvia no sabía que decir y fue que Lucy-san le dijo que era Azul Fullbuster, mi hijo con Gray-sama del futuro. Cuando se descubrió el rostro Juvia vio el parecido que compartía con Gray-sama y con ella, pero sus ojos, aunque se parecían a los míos tenían una variación de color diferente, una mezcla diferente. Abrazó a Juvia y luego le dijo que cuando él naciera en este mundo, se fusionaría con él y le daría todo el conocimiento que tenía pero que no tomaría control de su cuerpo como Lucy-san y Natsu-san lo hicieron, solo sería conocimiento que quedaría oculto en su mente hasta que fuera necesario utilizarlo, en ese momento él Azur del futuro dejaría de existir.

Su mente había dejado de funcionar cuando ella había dicho la palabra embarazada.

Crocus. 5 de abril – x800 / Palacio Real.

Entró a la habitación que compartía con Axel en el palacio del rey e inmediatamente la recibió su hijo con los brazos abiertos. Lo abrazó fuertemente mientras cerraba la puerta. Axel estaba parado frente a la ventana mirando la tarde caer.

- Necesitamos hacer algo, los van a matar a este paso – susurró de forma queda, sabía que André la estaba vigilando desde que montaron el operativo para atrapar a Natsu y a Lucy, sabía que él no era él, era su yo del futuro y no podía decir nada. Al hacerlo se condenaría como cómplice y junto a ella a Jellal y a Niko.

Ella podría soportar todas las torturas que le hicieran pero no podría soportar que torturaran a su hijo y nuevamente recordó las palabras de Natsu: no dejes que la encuentren.

- ¿Y qué hacemos? – La volteó a ver - ¿huimos? ¿Nos volvemos a dar por muertos? Todo este plan fue maquinado por la mente de la rubia en el calabozo. ¿Qué te asegura que ella decía la verdad? Quizás mintió, quizás ellos eran los malos, quizás ellos eran…

No terminó de hablar.

- Quizás deberíamos dejar de pensar en eso – se sentó derrumbada en el piso – todo era más fácil antes, luchar por tus amigos, la ayuda que siempre llegaba, no importaba morir por salvar a los amigos pero ahora… ahora tengo miedo de morir – lo volteó a ver - mírame, yo tengo miedo, miedo de que te pase algo, miedo de que le pase algo a él – señaló a su hijo que estaba sentado en una silla del lugar en completo silencio – no soportaría verte como ellos.

- Erza… - se acercó a ella y la cubrió con sus brazos - ¿Qué hacemos? – volvió a preguntar en un tono más suave.

- No lo sé, si lo supiera ya lo habríamos hecho – lo abrazó – ni siquiera podemos salir de aquí sin levantar sospechas, él sabe que sabemos por eso no nos hace nada pero no dudará en atraparnos si así lo requiere. Nos tiene seguros aquí, somos sus prisioneros con privilegios.

- Yo puedo ir – escuchó que dijo la voz de su hijo – yo puedo salir de aquí sin ser visto e ir a donde quieran, puedo llevar el mensaje que quieran a quien quieran.

- No – respondió Jellal – ya hemos hablado de eso Nikolai, no saldrás y no te expondrás a nada.

Los ojos coloridos de su hijo lo miraron fijamente durante un segundo – existe un glamour que sirve para hacer eso, yo lo sé – se tocó la cabeza con el dedo índice – aquí tengo la forma de hacerlo. También tengo la forma para matar al capitán, solo tendría que…

- No, no vuelvas a repetir eso, tú no te convertirás en un asesino – lo calló Jellal.

Lugar desconocido. 5 de abril – x800 / Casa de Juvia.

Juvia lo miraba fijamente, con intensidad. La tarde había caído y en esos momentos la noche hacia acto de presencia. – Gray-sama – pronunció su nombre y el gruñó por dentro pero se controló tanto como pudo.

- ¿Por qué no me dijiste antes que él era mi hijo?

- ¿Gray-sama le habría creído a Juvia? – le respondió con una pregunta y él sabía que no, no le creería si le dijera que era su hijo, incluso en ese momento le costaba creerlo.


•OtraNotitaDeLaAutora:

Creo que el capitulo no está tan largo como debería pero sufro bloqueo mental con la historia, perdón. Igual gracias a los que lo leen y le dan favorito o follow.

Los que comentan son mi motivación para seguir escribiendo.

Así que comenten, es gratis y les dará felicidad :P

¿Review?