•NotitaDeLaAutora:

Habemus capitulus(? después de mucha ausencia les traigo el final de la historia. Recuerden que es OC, OoC y semi AU.


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 18: De nuevo, Fairy Tail.


Magonila. 7 de abril x800 / Gremio de Fairy Tail

- ¡Estamos en casa! – escuchó Leví cuando Gray entró por la puerta principal del gremio cargando a un niño pequeño. Una mujer estaba detrás de él tomando de la mano a una pequeña niña. La pudo reconocer en ese momento. No era que hubiese cambiado poco, solo que esas facciones eran imperdibles.

Leví miró la carta que había dejado caer y la sostuvo en sus manos de nuevo volviendo a leer todo tan rápido como podía. Todo lo que acababa de leer ahí le daba vueltas en la cabeza y justo en ese momento llegaba Juvia. ¿Quién más si no ella podría decir si eran ciertas o no las palabras ahí? Se levantó de su silla con la intención de ir hacía ellos mientras los veía entrar en el gremio pero se le adelantaron sus hijos.

Lo saludaron con ese afecto familiar de alguien a quien conocen bien y también a Juvia que los miraba con una sonrisa. Electra y el niño extraño que había llegado unos momentos antes se acercaron también a saludar a Gray pero lo que se le hizo raro fue la forma en que saludaron al niño que estaba entre los brazos del mago de hielo y a la niña que parecía no conocerlos y que se escondió detrás de la falda de Juvia.

- ¿Qué pasa con Selene? – preguntó Niko como si la conociera de toda la vida. Levi lo escuchó porque de forma inconsciente se había acercado a ellos.

- Ella aún no se fusiona, dijo que no era tiempo. – Respondió Juvia y Levi sintió que el papel le quemaba la mano. Era mucha información aunque ella estaba acostumbrada a recibir mucha información.

Pero no información como esa.

Trató de contener el remolino de preguntas que se le formaban en la cabeza mientras miraba a Mirajane y Lisanna que también estaban admirando la escena con las manos sosteniendo las charolas con jugos para los niños.

Si ella había reconocido a Juvia en cuanto entró, entonces las hermanas también lo habían hecho. Desde que se habían ido del gremio hacía casi 7 años no se había hablado del tema pero ella sabía bien que Lisanna no los había perdonado y que Mirajanne, al tener que elegir un bando, había elegido el de su hermana.

- ¿Qué hace ella aquí? – preguntó Lisanna recuperándose de la sorpresa mientras veía a Juvia con Gray y con los niños. Levi intentó detenerla pero se movió muy lento y cuando se dio cuenta ya estaba con ellos. Miró a Mirajane en busca de alguna ayuda pero parecía que la albina se había quedado atrapada entre sus pensamientos.

- Juvia no quería molestar, Juvia solo vino porque Gray-sama se lo pidió.

- Tú no tienes nada que hacer aquí, ya no eres parte del gremio.

- ¡Lisanna! – dijo su hermana llamándole la atención mirando a un enojado Gray por la forma en que Lisanna había reaccionado. – Disculpa Juvia, bienvenida.

Ya no eran unos niños. Todos habían crecido y aquella inocencia y enojos infantiles se habían ido dando paso a verdaderos problemas de gente adulta. Lisanna iba a replicar algo pero el temor a su hermana mayor aún seguía ahí.

- Mira-san – comenzó Gray mientras miraba a los niños todos sentados en una mesa. Se habían alejado cuando Lisanna llegó y se habían llevado a la pequeña Selene con ellos – sé que esto sonará extraño pero… él – señaló al niño que estaba con Selene – es mi hijo y ella es la hija de Natsu.

Soltó la bomba. Todo mundo guardó silencio. Lisanna sentía que le restregaban el pasado en la cara y le ardió el rostro del enojo.

- ¿Lucy-chan está bien? – Preguntó Levi haciendo que todos voltearan a verla. La pregunta y el apodo con el que la había llamado cuando eran compañeras le salió de forma tan natural que no supo distinguir la razón.

Lisanna estaba molesta y Mirajane parecía debatirse entre estar feliz por saber que Gray tenía un hijo o seguir del lado de su hermana. La pequeña maga volteó a ver a la hija de Lucy y le pareció que era muy pequeña para estar sin sus padres, también le parecía que tenía cierto aire inocente en los ojos.

- ¿Dónde está el Salamander? – preguntó Gajeel volviendo a atraer la mirada de todos. Levi lo miró con sorpresa y luego juntó las cejas diciéndole que ellos luego iban a tener una plática seria y dolorosa. Dolorosa para él.

- Están encerrados en un calabozo en el castillo en Crocus – habló Niko alejándose de los niños con los que había estado platicando. – Es la razón por la que estoy aquí.

Los ojos del niño se posaron en la albina menor que no pudo distinguir el sentimiento en ellos. Era como una especie de rencor pero ella no le había hecho nada a ese niño.

- Natsu… ¿Natsu intentó matar al rey? – preguntó Levi tentando el terreno y aventurándose en cosas que había leído en la carta. El niño la miró y supo que había leído algo, quizás algo que tenía que ver con ellos. Los demás solo la voltearon a ver sin entender la razón de esa pregunta. Solo Juvia, Gajeel y Gray conocían esa parte de la historia.

- No. Ellos fueron encarcelados por orden del rey. – La revelación sorprendió a todos menos a Gray que ya lo sabía porque Juvia se lo había explicado. – Fue porque alguien dijo que ellos conspiraban contra el reino.

Crocus. 7 de abril x800 / Palacio Real.

- Pronto…

Escucharon la voz de alguien en la penumbra del calabozo en donde estaban. El calabozo había sido su prisión durante varios meses. Estaban vivos gracias a Erza y ambos lo sabían. El collar no les permitía usar magia y ella era quien los curaba cuando los regresaban de las torturas que les aplicaba André.

Ambos sabían que él se había ensañado con ellos buscando a su hija que era lo único que le importaba. Si supiera sobre el glamour también los interrogaría sobre ello.

- Tiempo sin verlos – fue lo primero que les dijo cuándo los llevaron frente a él la noche en que los capturaron. Fue cuando supieron que él había viajado en el tiempo al pasado. Solo quedaba una llave para abrir el portar y era de Yvi.

No querían pensar en lo que le habría hecho a Evergreen y a su hija para obtener eso. Ni siquiera querían imaginarlo aunque era una escena que a veces les recorría la mente cuando él los tenía en su cámara especial.

- Natsu… - susurró Lucy esperando la respuesta de Natsu que llegó junto con el ruido de él acomodándose contra la pared. Las celdas estaban juntas y era lo más juntos que podían estar. – ¿Nos merecemos esto, Natsu? ¿Realmente somos malas personas?

Preguntó sabiendo que él la estaba escuchando; a menudo se preguntaba si ese era su castigo por lo que le habían hecho a Lisanna. Hubo silencio por un rato antes de que la voz de él sonara en la oscuridad.

- Si con eso nuestra hija y los demás se pueden salvar entonces lo merecemos. – Dijo mientras veía a la nada con la poca luz que daban las antorchas. Él no podía usar magia así que no temían que se comiera el fuego. – Sabíamos que algo así podría pasar, pero si voy a morir en algún lugar, moriré aquí, procurando que ellos no pasen por lo que pasamos nosotros. Aquí todavía hay esperanza.

- Está bien – respondió Lucy sacando su mano entre los barrotes para encontrar la mano de Natsu.

La apretó entre sus delgados dedos y se quedaron ahí por quien sabe cuánto tiempo. Lucy recordaba todo lo que había pasado. Las muertes y las lágrimas. Recordaba la cara de Natsu la noche que había matado al rey.

La noche que los habían atrapado y empezado la tortura porque ahí, André era que movía los hilos.

Magonila. 7 de abril x800 / Gremio de Fairy Tail

- Pero, Erza y Jellal están allá. Ellos… ¿Por qué no los han ayudado? – preguntó Levi aun con la carta en la mano haciendo de nuevo que todos se fijaran en ella. Se suponía que ellos estaban muertos pero según la carta de Lucy ellos estaban vivos.

- ¿Erza y Jellal están vivos? – Se escuchó la voz de Laxus que entraba por la puerta del gremio y regresaba de arreglar cosas pendientes. - ¿Qué está pasando aquí? – Exigió viendo a todos ahí reunidos junto con los niños.

Electra corrió a él haciendo que la cargara en brazos mientras avanzaba.

- Niko les está contando a todos cositas mágicas. – Le dijo con una sonrisa de niña pequeña mientras volteaba a ver quién era Niko y por qué decía esas cosas.

- Maestro. Soy Nikolai. El hijo de Erza y Jellal. – Se presentó mientras lo miraba de arriba abajo. Se veía pequeño. Entrecerró los ojos dándole a entender que no le creía. – Mis padres no murieron en aquél accidente como todos los creen. Lucy lo planeo todo y los envió a una misión falsa para que ellos pudieran hacerse pasar por muertos.

- ¿Qué estás diciendo? Explícate ahora mismo. Ellos no podrían hacer eso. Lucy llegó aquí tiempo después de su muerte. – Exigió Laxus porque no podían estar jugando así con la memoria de dos miembros del gremio.

- Mis padres conocieron a Lucy mucho antes de que ellos se dieran por muertos. Ella llegó un día y les dijo que venía del futuro y que sabía cosas que iban a pasar. Mis padres no le creyeron al inicio pero después de que las cosas que les dijo se hicieron realidad empezaron a creer un poco. Se arriesgaron y apostaron todo por ella. El futuro que les contó no lo querían vivir y fue así que terminaron siendo los cazadores del rey.

- ¿Me estás diciendo que los magos cazadores del rey, son Erza y Jellal? Imposible – sentenció mirando al niño y bajando a su hija de los brazos. – Basta de mentiras, dime quien eres y qué quieres.

- Seguro quiere que le creamos y que vayamos a salvar a Natsu y a Lucy – soltó Lisanna que ya no contenía las ganas de sacar lo que tenía en la mente – Diciendo cosas como que viene del fututo. Lucy dijo lo mismo el día que la encaré por robarse a mi marido.

- No te pueden robar algo que no era tuyo – Dijo la voz de una joven que había entrado en el gremio cubierta por completo con una capucha dejando ver su boca – el cuerpo quizás fuera el mismo pero la esencia no e incluso antes de tu boda, él dudaba de si casarse o no. Además Ierre está atrapado y eso, bueno… eso es tu culpa.

Habló con todo el veneno en su voz. Lisanna solo se había quedado congelada mientras un silbido de parte de los gemelos sonaba en el ambiente porque si ellos en el pasado habían sido malos, Selene era sin duda la peor. Lisanna sin duda había sufrido mucho pero parecía que ese día todos estaban despertando el pasado con ganas de lastimarla.

- Yo te conozco. – Murmuró mientras sentía que los recuerdos le invadían la memoria y volvía a ver esa risa. Los gemelos murmuraron entre risas algo y se encogían de hombros mientras todos tenían su atención en Lisanna y la recién llegada. – Eres tú. Eres la mujer que dijo ser hija de Natsu.

- ¡Bingo! – dijo con una sonrisa mientras se quitaba la capucha que la cubría y la dejaba de lado. Su ropa era normal pero en el brazo portaba la banda de mago censado del reino y el logo del gremio haciendo que todos quedaran sorprendidos ante aquello que no podían creer.

Sin embargo lo que más llamaba la atención era que se parecía demasiado a Lucy, pero mientras en ella había unos ojos chocolate en los de ella eran verdes que se perdían en un color más oscuro y con el pelo platinado.

Levi fijó su mirada en ella y luego en la pequeña niña en el piso jugando con sus hijos imaginando que era la misma. La hija de Natsu y Lucy del futuro. Levi comprendía las cosas rápido y se tuvo que sentar porque no podía creer que todo fuera verdad. Si había mundos alternos donde Lisanna había pasado parte de su vida, por qué no habría mundos temporales.

- Di lo que quieres y vete – habló Laxus a la recién llegada. No lo estaba gustando el rumbo de la situación. Él se había prometido cuidar a Lisanna después de lo que había pasado con ellos.

- Reconozco que fue una entrada brusca pero estaba hablando mal de mi mamá y no me pude contener – dijo sentándose en un lugar vacío junto a Juvia para molestia de Lisanna que la quería sacar por los pelos. – Estoy aquí por lo mismo que dijo Lisanna-sama – habló entrecerrando los ojos un momento viendo que causaba la reacción esperada en Lisanna: enojo. – Pero necesito que todos estén sentados. Es una historia larga y bueno solo la contaré una vez.

Dijo mientras los veía a todos en su lugar. Mirajane contenía a Lisanna mientras Laxus estaba detrás de ellas en tono protector. Los niños estaban jugando en el piso con algo que ellos no podían ver y los demás estaban sentados así que se encogió de hombros.

- Hace muchos ayeres en mi tiempo, las cosas no pasaron como pasaron aquí. En mi tiempo no fue Lisanna la que se casó con mi padre, en mi tiempo Erza y Jellal no fingieron su muerte. En mi tiempo Gajeel se le declaró a Levi cantando y Mirajane se casó con Laxus después de que le jugaran una broma haciéndolos cambiar de sexo. En mi tiempo todos pensamos que la felicidad y la paz serían duradera pero nos equivocamos. – Hizo una pausa mientras los miraba a todos – Entiendan una cosa, muchas cosas de mi tiempo pasaron aquí justo como debían de pasar y muchas no y eso fue porque nosotros metimos las manos. Una de las cosas que no pasaron fue la vida feliz de Lisanna.

Habló mirando a Juvia sacar una foto. La misma foto que Juvia le había mostrado a Gray fechada para el siguiente año. La extendió frente a ellos mostrándolos a todos felices, con su familia completa y sí, ahí estaba Lisanna feliz, con un hijo y una pareja.

- Nosotros alteramos tu vida, Lisanna y sé que pedirte una disculpa no reparará el daño que te hemos causado pero a la vez, todo esto lo hicimos por ustedes.

- ¿Dañar a mi hermana fue por nosotros? Ilumínanos – habló Mirajane molesta por la forma en que habían justificado todo lo que le hicieron a Lisanna.

- Comenzaron con pequeños ataques a los magos. Las misiones llegaban y eran falsas, atacaban a los magos con la justificación de estarse defendiendo o cobrando venganza por ciertos magos que andaban atormentando gente. Los magos estaban preocupados y el rey también así que decidió iniciar el censo. Todo mago nacido debía de registrarse y todo mago por nacer debía ser registrado al momento de que manifestara su habilidad mágica o que aprendiera una. Cuando yo fui registrada lo hicieron como "magia del tiempo". Todo estuvo bien por un tiempo, la tranquilidad regresó a la vida de la gente y los magos pero la confianza no fue la misma. Para el año de la foto ya no existían los gremios. Fairy Tal se desintegró, fue el último gremio en hacerlo. Los magos oscuros se rebelaron y rompieron los acuerdos, atacaron gente, dominaron regiones enteras. Fueron tratados como rebeldes al reino y se enviaban soldados para capturarlos pero era casi imposible. Cuando Fairy Tail se desintegró cada quien se fue a su hogar pero la gente ya no confiaba en los magos y los atacaban. Los Dreyar no duraron tanto tiempo en Magnolia después de la muerte del maestro, la gente no los atacó pero les dio un ultimátum y tuvieron que irse. Se inició una cacería de la magia. El día que tomaron la foto estábamos terminando de comer. Nos habíamos refugiado en la mansión abandonada de mi madre y crecimos ahí, seguros de los ataques pero en el año x806 el rey decretó que la magia fuera ilegal y comenzó una cacería de magos por todo el reino, esta vez por los soldados del rey bajo la orden de atacar a matar a quien se resistiera y al capturarlos les ponían un collar supresor de magia. Éramos catalogados como peligrosos y hostiles. Muchos magos murieron, mucha magia se perdió. La noche que huimos de la mansión Heartfilia murieron todos ustedes, solo mis padres escaparon con nosotros y con Evergreen y su hija. Fuimos boletinados como en extremo peligrosos y nos empezaron a buscar. Fue cuando mis padres, en una medida desesperada, entraron al castillo y mataron al rey. Fue la última vez que los vi en ese mundo. Logré crear una dimensión atemporal, liberé a los espíritus estelares para que sus llaves no cayeran en manos equivocadas y nos refugiamos todos en la dimensión que cree pero nos encontraron antes de que todos cruzáramos el portal.

Hizo una pausa mientras los miraba a todos y los niños estaban juntos, cabizbajos por el recuerdo de aquella noche que habían vivido, el recuerdo de sus padres que a veces comparaban con los que les había tacado en ese mundo y que les consolaba saber que cuando la fusión estuviera completada su conciencia desaparecería. Lo habían prometido aquellos seres. Selene suspiró y después dejó de importarle si todos ellos le creían.

- Fue idea mía viajar al pasado y hacer que nada de eso pasara. Pasó lo que ustedes conocen y mi madre fue la responsable de hacer que Erza y Jellal fueran los cazadores del rey. En nuestro tiempo no existían y teníamos la esperanza de que con ellos ahí no pasara nada y fuera la garantía de calma. Y hasta ahora, al ver que el gremio sigue activo, con pocos miembros pero activo, me dice que lo que ellos hicieron les cambió el destino. Pero ahora ellos están en una celda por causa del rey y están siendo torturados.

Las manos de Selene empezaron a brillar de forma muy leve y después se fue intensificando.

- Las reglas de los viajeros en el tiempo son simples, no pueden permanecer mucho tiempo en un tiempo que no es el suyo y si se encuentran con una versión suya entonces la fusión es inevitable.

Comentó eso ultimo antes de hacerse luz y entrar en el cuerpo de la pequeña Selene que se había dormido abrazando un vaso de jugo vacío.

Juvia se levantó y tomó a la niña en brazos cuando el brillo se apagó. Niko la siguió después de dejar una nota dirigida a Laxus en la mesa y Azur se fue con su padre tomándolo de la mano. Se preguntaba por qué no les contó toda la verdad y por qué no les contó acerca del glamour. Tal vez sabía que ellos podrían no ayudarla. O tal vez no querrian ayudarla.

- Selene-chan dijo todo lo que vino a decir. Juvia se irá con Azur-chan y Selene-chan. Juvia vino porque Gray-sama se lo pidió. Juvia no tiene más asuntos que tratar aquí.


•OtraNotitaDeLaAutora:

No espero reviews... pero si los dejan seré feliz.