•NotitaDeLaAutora:

Habemus capitulus(? después de mucha ausencia les traigo el final de la historia. Recuerden que es OC, OoC y semi AU.


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 19: Dudas.


Magonila. 9 de abril x800 / Casa Dreyar.

Laxus estaba en el patio de su casa viendo la tumba de su abuelo. Ahí lo habían enterrado hacía algunos años cuando dejó ese mundo. Se preguntaba cómo tomaría él todo lo que estaba pasando. Él había aceptado a Lucy en el gremio sin resistencia alguna y cuando se fue no dijo nada.

- ¿Crees que él lo sabía? – escuchó la voz de Mirajane a su espalda mientras lo miraba contemplar la estela que rezaba el nombre del maestro.

- No lo sé, pero no me sorprendería que así fuera. – Comentó y le extendió la carta que el niño había dejado en la mesa a su esposa. – Es verdad, es el hijo de Erza. Ellos están vivos y están allá. Están pidiendo ayuda para sacar a Natsu y a Lucy del calabozo.

- Debe ser difícil si ellos no lo han logrado – comentó con molestia porque ella se había quedado del lado de su hermana pero Laxus. Él parecía estar ahora en un punto medio.

- No los han salvado por la misma razón que se hizo el censo mágico. Nos tienen registrados a todos, el rey lo hizo para que los magos estén seguros pero sobre todo para que la gente esté segura. Erza y Jellal cazan a los magos que se vuelven infractores o que causan destrozos. Ellos mantienen la paz. – Explicaba con calma sin levantarse de ahí – Cuando llegué como sucesor del abuelo y me explicaron todo fue… nos tiene sujetos con el censo. – Soltó sin más para levantarse de forma pesada del suelo – Si un mago censado ataca a una persona sin magia entonces el gremio entero queda bajo la supervisión del consejo real, no del consejo de magos, sino del reino. El mago es llevado a prisión dependiendo de la gravedad de la falta y se le cataloga como hostil. Al salir se boletina y queda marcado para siempre. Por eso los gremios oscuros están tan tranquilos, no les conviene tener al reino sobre ellos.

- Pudieron haberlos salvado sin herir a nadie. Salir de ahí y esconderse. Es fácil. – volvió a decir Mirajane pero Laxus no parecía convencido.

- Ellos pertenecían a Fairy Tail, está en los registros. ¿Dónde crees que vendrían a buscarlos primero? – preguntó llevando una de sus manos a su cabeza como si le estuviera costando pensar.

Mirajane no dijo más. Él tenía razón y ahí estaban sus hijos. ¿Qué harían si por ellos se meten en problemas? No podían dejar que sus hijos se vieran involucrados en algo así, eran pequeños.

Pensó en Electra que no le había querido decir como era que conocía a Niko ni la magia que había usado ese día. Su hija le estaba guardando demasiados secretos.

Un escalofrío le invadió de solo pensar que su hija se hubiese visto influenciada por Lucy o su extraña hija del futuro.


Crocus. 9 de abril x800 / Palacio Real.

Erza estaba dando vueltas en su habitación en la torre donde habían vivido desde que habían aceptado embarcarse en esa misión en la que creyeron y que cada día se reafirmaba más. Lo cual era perturbante porque la posibilidad de terminar como terminaron ellos los asustaba.

Jellal no estaba ahí, se encontraba fuera del palacio en una misión que le había puesto André y eso la ponía más ansiosa de lo que ya estaba. Era tarde y ninguno de los dos llegaba. Ni su hijo ni su esposo.

- Ellos lo van a ayudar. Si. Estoy segura. – Susurró para sí misma mientras pensaba que en el gremio no se dejaba solo a nadie. Eran familia y aunque ellos los habían dejado de una manera poco convencional esperaban que los siguieran considerando como tal.

Makarov lo había hecho cuando se enteró de que ellos estaban vivos y aunque era difícil de entender el panorama completo, él los había perdonado y los entendía. Sabía que era un sacrificio grande el que ellos hacían por la paga de un futuro incierto pero con la posibilidad de que nada de lo que Natsu y Lucy les habían dicho se hiciera real.

- Mami – la voz de Niko desde la ventana hizo que ella volteara y se precipitara a él al ver como se desvanecía.

Lo detuvo antes de que su pequeño cuerpo cayera al piso de la habitación y lo llevó a la cama con cuidado. Llegar hasta ahí era difícil y sabía que él, aunque dominara los hechizos correctos era muy pequeño para resistirlos activos mucho tiempo.


Magonila. 10 de abril x800 / Casa de Gray.

Juvia despertó con los brazos de Gray aferrados a su cuerpo. Ella recordaba esa cama y esa escena de cuando eran más jóvenes, de la forma en que despertaban antes de que ella se fuera. Ella amaba al mago de hielo y por la forma en que él la abrazaba sabía que él también la amaba y la había extrañado.

La cama y el momento eran muy cómodos para moverse y se quedó ahí hasta que sintió un beso del alquimista en su hombro haciéndola sonreír por eso. Estuvieron en silencio un rato, en esa posición hasta que la voz de Gray sonó quedito en su oído haciendo que ella se sonrojara por lo que dijo.

Cuando se levantaron por fin de la cama los niños seguían dormidos en la habitación contigua. Selene despertaba por lapsus y se volvía a dormir. La fusión estaba pasando de forma lenta y sabía que despertaría hasta que todo estuviera bien en su cuerpo.

Gray la miraba y miraba a su hijo que también había pasado por lo mismo sin embargo estaba tranquilo porque Juvia le había asegurado que un día los niños despertarían y no recordarían nada. Le había explicado que era como una lucha y que cuando ellos sintieran que todo estaba bien entonces se dejarían absorber por completo y se volverían conocimiento dormido. Como cuando sabes algo que no sabías que sabes.

Pero no todo estaba bien.

- Juvia, enséñame a usar el glamour – pidió Gray esa mañana después del desayuno. Aquello tomó por sorpresa a la maga de agua pero accedió a ello sin mucha resistencia.

Niko había dicho lo necesario en el gremio pero cuando estuvo con ellos les dijo el resto de la información. Se la había guardado porque no confiaba en ellos, no confiaba en el maestro y Selene tampoco había dicho toda la verdad. Suponía que era por la misma razón.

Se encaminaron hacia la parte trasera de la casa del mago de hielo y se sentaron en el césped que crecía ahí.

- El glamour es una magia antigua, magia original que no es ni buena ni mala pero como todo, en las manos equivocadas podría ser peligrosa… - comenzó a explicarle al mago de hielo así como a ella se la había enseñado Lucy.

El libro que había llegado con Selene lo tenía ella así que una vez que Gray lograra sincronizarse con la magia le enseñaría a canalizarla.


Crocus. 10 de abril x800 / Palacio Real.

- Le dije que está enfermo – se escuchó la voz de Jellal a las afueras del cuarto en un tono molesto.

- Tan enfermo que no ha salido de su habitación en tres días y no lo ha visto el médico de la corte – se escuchó antes de que la puerta de la habitación fuera abierta dejando ver a un molesto André entrar a toda prisa.

- ¿Comandante? ¿Qué significa esto? – preguntó Erza con un paño mojado entre las manos al ver como el hombre iba a donde estaba su hijo dormido.

André los miró a ambos y luego miró al niño dormir con aspecto de haber estado enfermo.

- ¿Por qué no lo ha visto el médico de la corte? – preguntó ignorando las preguntas de Erza pero enfocando su mirada en ella.

- Es solo un resfriado, no era necesario que lo viera un médico. Los niños se enferman todo el tiempo. – Habló sin más tratando de restarle importancia al asunto.

- Bien. De todas maneras, que lo vea el médico de la corte. – Los miró con seriedad y luego se fue de ahí sin esperar que ellos respondieran algo.

Nadie dijo nada hasta que hubo pasado un momento prudente. Jellal se asomó por la puerta viendo que ya no había nadie en el lugar y luego cerró con seguro.

- Está sospechando. Cree que ayudaremos a escapar a Lucy y Natsu. – Soltó Jellal al sentarse en la cama junto a su hijo que estaba dormido.

- No creo que el gremio ayude… - dijo con desanimo también sentándose en la cama dándole la nota que su hijo había llevado con él. Era la letra de Gray. Después de leerla la quemaría.


Magonila. 10 de abril x800 / Casa de Gray.

- ¿Crees que los hubiese dejado hacer todo eso si no tuviera esperanza? – recordó lo que le había dicho Gajeel la noche en que había llegado Niko.

Habían hablado mucho, hasta que el amanecer llegó. Hubo gritos, reproches y reclamos y todos iban dirigidos al mago de hierro porque él sabía cosas que nunca le dijo. Incluso lo que iba a pasar con sus hijos y que él permitió porque Lucy se lo había dicho.

Durante mucho tiempo se preguntó si toda su vida estuvo planeada por Lucy y si todo era parte de un plan más grande.

- Fueron tus decisiones. Tú me aceptaste. Tú elegiste sus nombres. Ella solo me contó lo que iba a pasar con el futuro. No me dijo nada sobre nosotros. Nuestros hijos estarán bien, Enana. – Le afirmó esa vez y ella se puso a llorar sintiendo un miedo desgarrador invadir su cuerpo. Tal vez fuera por lo que pasó y ella no sabía o tal vez fue por lo que va a pasar y que no quería que le pasara. Sea como fuere, el sentimiento estaba ahí.

Se tuvo que armar de valor para ir esa tarde a la casa de Gray. Solo de pensar que una versión de ellos murió por salvar la vida de sus hijos le removía el alma. No podía ni imaginar lo que Natsu y Lucy pudieran estar sintiendo si ella con solo imaginarse lejos de sus pequeños se le hacía chiquito el corazón.

- ¿Qué hubiese hecho yo? – murmuró mientras avanzaba por la calle y el sol se ocultaba tras unos árboles. Era esa la pregunta que le rondaba la cabeza y siempre llegaba a la misma conclusión. Ella hubiese hecho todo lo posible porque ese futuro nunca pasara.

No aprobaba lo que había pasado con Lisanna pero trataba de entenderlo. Ellas eran amigas, lo fueron en ese futuro que les contaron y cuidaron a sus hijos. Ellos también le contaron todo lo que habían vivido desde su perspectiva y le dijeron la verdad sobre el glamour y sobre Selene. Esa era la razón por la que iba a casa de Gray.

- ¡Gray-sama! – escuchó la voz alterada de Juvia cuando estaba por tocar la puerta. De inmediato rodeo la casa y llegó al lugar donde estaban los magos. Gray yacía en el suelo.

- ¿Qué pasó? – preguntó preocupada llegando hasta ellos viendo que Gray estaba con los ojos abiertos y tratando de respirar.

- Está aprendiendo a usar el glamour. – Respondió Juvia tratando de ayudarlo a levantarse. Levi también ayudó cuanto pudo y Azur estaba en la puerta abriéndola para que entraran.

Gajeel le había explicado esa magia. Le había dicho que era difícil de aprender pero fácil de usar.

- Gracias Juvia… Levi… - jadeó cuando estaba en una silla agarrándose el pecho tratando de controlar su respiración y su pulso. Gray sentía que algo lo había azotado tan duro como un huracán y no lo había visto llegar. - ¿En qué te puedo ayudar?

- Gajeel me ayudó a entender mejor…

- Que bueno porque yo aún sigo sin poder creerlo… - bromeó el mago con una pequeña risa que las hizo sonreír a ambas.

- Lo que quiero decir es que les vamos a ayudar a sacarlos de ahí.

- Muy bien, entonces necesitamos un plan… pero primero necesito aprender a manejar esto.


•OtraNotitaDeLaAutora:

The end is Near...