•NotitaDeLaAutora:

Habemus capitulus(? después de mucha ausencia les traigo el final de la historia. Recuerden que es OC, OoC y semi AU.


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 20: Cazadores.


23 – 25 de Noviembre x799

Salir del castillo no era problema. Ellos eran los cazadores de magos rebeldes del rey. Magos que cazaban magos para proteger a las personas que no usaban magia. Ellos eran únicos, especiales porque desde el censo todo estaba tranquilo gracias a ellos.

Ellos eran la razón por la cual los gremios no habían sido disueltos y por qué la gente seguía confiando en los magos para solucionarles algunos problemas.

Ellos nunca le habían explicado a André la razón por la cual habían dejado el gremio y fingido su muerte y al hombre nunca la importó en sí. A él solo le importaba que hicieran bien su trabajo y proteger a las personas. Era el único que tenía acceso total a los registros de los magos y sabía de cada magia que había registrada ahí.

Nunca había sido problema y todo parecía que seguiría así por muchos años más. Erza por un momento llegó a pensar que el futuro que Lucy le había contado y la forma en que André había actuado nunca llegarían a suceder hasta que una mañana André los llamó a su oficina.

El hombre se veía cambiado, su expresión se había vuelto más dura y sus ojos tenían una sombra de locura que el día anterior no estaba.

- ¿Dónde está Selene Dragneel? – les preguntó como si ellos supieran de quien hablaba. Erza se sorprendió por el apellido que había dicho. Eso quería decir que Natsu había tenido una hija pero no sabían nada más.

Ellos negaron cada pregunta que les hizo. Ellos en ese momento no sabían nada y todo era tan extraño que un escalofrío le recorrió la espalda a Erza. Fue entonces que los dejó ir y lo vieron quedarse en su oficina dando vueltas como un león enjaulado.

Al día siguiente les llegó una orden firmada por el rey de búsqueda y captura de Natsu Dragneel y Lucy Heartfilia. Los cargos eran contra el dragonslayer por hacer destrozos en varias zonas y contra Lucy por ser su cómplice. Además de que la magia de Lucy, al ser considerada una magia en extremo rara, debía de ser protegida de la influencia de un rebelde como él.

Erza no podía creer lo que estaba viendo en el papel. Su amigo casi hermano no podía estar haciendo lo que decía el papel. Sabía que era revoltoso pero no a ese nivel. Se quejó inmediatamente con André pero él solo los miró y les recordó que era su trabajo capturarlos y llevarlos ante él a comparecer. Si era o no verdad de lo que se les acusaba.

- Además Lucy Heartfilia estaba embarazada hace tiempo así que debe tener una niña pequeña con ella. También tráiganla. No ha sido registrada y eso es también una falta. No podemos dejar que los magos incumplan los acuerdos. – Erza solo podía parpadear ante lo que escuchaba porque no podía creerlo. – Y no se preocupen por su hijo. Estará bien cuidado y el Rey lo adora. Cuando regresen estará esperándolos.

Soltó la amenaza con una sonrisa en los labios. Erza estuvo a punto de sublevarse pero Jellal la detuvo. Él era un humano sin magia y si le hacían algo terminaban era el pase directo al calabozo.

- Así se hará, Comandante – habló el mago y se llevó a su mujer que parecía que iba a tirar el mundo sobre el hombre que había amenazado a su hijo.

Ambos salieron del castillo viendo como André ponía una mano sobre el hombro de su pequeño hijo que les decía adiós con la manita. No tenían más remedio que hacer lo que les habían ordenado.

Buscaron sobre las pistas que les había dado André pero era evidente que las pistas eran falsas. Ahí no había nada. No podían llegar sin ellos al castillo, ambos temían por la vida de su hijo. André no era así, él quería a su hijo, era difícil no querer a ese niño pero esa amenaza les hacía pensar que él podría dañarlo.

Se dirigieron al único lugar que se les ocurrió que podrían estar. Estaba completamente al otro lado de donde dijeron que estaban los disturbios pero era su única oportunidad de saber si realmente habían hecho lo que decía el papel.

Por la tarde llegaron a los terrenos de la mansión donde Lucy había vivido cuando era pequeña. Había muchas casitas en la entrada y al final se veía la enorme mansión blanca. Ahí era donde se dirigían cuando las voces provenientes de una de las casitas llamaron su atención.

Con precaución se acercaron y al asomarse por la ventana vieron algo que los dejó sorprendidos. Ahí estaban Natsu, Lucy y una pequeña niña que andaba jugando a atrapar unas pequeñas lucecitas que volaban sobre ella.

- Mami… - habló la niña con una voz infantil y los señaló a ellos en la ventana.

- ¿Quién está ahí? ¡Muéstrate! – exigió Natsu mientras Lucy cargaba a su pequeña de modo protector.

No les quedó otro remedio que salir de su escondite y entrar por la puerta dejándose ver. Natsu no los reconoció en ese momento pero Lucy sí.

- ¡Erza! – dijo emocionada de verla ahí pero se mantuvo alejada con su niña en los brazos. - ¿Cómo nos encontraron? – Natsu quería abrazarla pero no podía. Él sabía que eran ellos y si estaban ahí no era nada bueno.

- Nos mandaron a buscarlos… - habló Erza cuando se escuchaban pasos coordinados acercarse a la casa. – Tienen a nuestro hijo… lo siento. No pongan resistencia o será peor para ustedes.

- ¡Traidores! – gritó Natsu que fue a asomarse a la puerta para ver la cantidad de soldados que venían. Lucy no perdió el tiempo e invocó a Leo que salió de inmediato. Ni Erza ni Jellal movieron un dedo. Ellos no querían que los atraparan.

- Toma a Selene. Escóndela. – Pidió Lucy sin tener tiempo para llorar y despedirse. Las llaves de los espíritus estelares se las dio a su hija. Natsu corrió a ellas y se despidió de Selene. Intentó convencer a Lucy de irse con ella pero Lucy se negó.

Erza y Jellal estaban ahí, sin hacer nada cuando la puerta se abrió dejando ver a André entrando a la pequeña casita. Lucy lo miró y el grito del hombre al ver que la niña desaparecía abrazada por alguien que desaparecía retumbó en la pequeña casita.

- Tiempo sin verlos – Saludó André mientras los soldados entraban para ponerle el collar negro que tanto tiempo antes habían usado. Natsu se resistió y golpeó a un par de guardias cuando intentaron ponerle el collar a Lucy. – Maravilloso, más cargos. Y aumentan si uno muere. Pero ya sabes a lo que me refiero, Dragneel.

Dijo André al ver a los hombres tirados en el piso. Natsu volteó a verlo encontrando la sombra de la familiaridad en sus ojos. Fue entonces que se dejaron poner los collares y se los llevaron de nuevo. El hombre felicitó a los cazadores y Natsu evitó voltear a verlos mientras se los llevaban.

- Tan eficientes como siempre. Su hijo estará orgulloso de sus padres. – Habló con ese aire de superioridad mientras se iban todos de ahí.

Ninguno de los dos dijo nada. Todo era por su pequeño hijo. Así como ellos escondieron a su pequeña hija. Lucy los había puesto ahí pensando en salvar el futuro pero solo aceleró las cosas sin saberlo.

Cuando llegaron al castillo su hijo dormía en la cama en su habitación. Erza se acercó y acarició la cabeza de su pequeño hijo durmiente que abrazaba su peluche. Se repetía que ella haría todo lo posible porque él estuviera bien y en ese momento entendió a Lucy.

- Vaya… quien diría que en esta vida dormiría en el palacio del rey de todo Fiore – resonó la voz de un joven que estaba parado en la ventana viéndolos a ellos con el niño. Erza y Jellal se tensaron por sus palabras y se pusieron en posición de ataque. – Tranquilos… soy yo. Niko.

Volvió a decir mientras se quitaba la capucha que le cubría parte del rostro y los hombros. Era su hijo en grande. Los mismos ojos y la banda de mago del reino y de Fairy Tai. Eran demasiadas cosas ese día. Erza y Jellal sentían que estaban al borde del colapso.


Crocus. 29 de Abril x800 / Palacio Real.

- Cada vez los tortura más duro. Ellos no van a resistir mucho si él sigue a este ritmo. – Habló Jellal mientras miraba a Erza y a Niko. – Los curé tan bien como pude pero no como lo haces tú.

Explicó sentándose y sintiéndose derrotado. Ellos los habían mantenidos vivos todo ese tiempo.

- Él debe de saber todo ya, por eso lo está haciendo. Está jugando con nosotros.

- Ya no puedo soportarlo más. – Se puso de pie de nuevo y fue a la puerta. – Le diré dónde está la niña. Que se acabe esto de una vez, es ridículo. Se la debimos entregar cuando supimos dónde estaba.

- No. Jellal, no lo hagas. – Pidió Erza pero él salió de ahí tan rápido que no le dio tiempo de detenerlo. – ¡Jellal!

Su mente había viajado a las celdas donde estaban Natsu y Lucy el día que se había ido Niko a Magnolia. Lucy le había dicho que André se comportaba como el André de su tiempo. "Tan similar que podría pensar que viajó en el tiempo también.".

- Mamá… - la voz de Niko la trajo de nuevo a lo que iba a pasar. No podían quedarse ahí. Si lo que había dicho Lucy esa vez era cierto entonces ese hombre no se iba a detener con nada.

- Lo sé. Tenemos que irnos de aquí. – Habló tomando algunas cosas para meterlas en una pequeña mochila. Tenían poco tiempo para salir de ahí. Jellal había señalado su destino y el destino de todos pero ella debía de proteger a su hijo.


Magnolia. 30 de Abril x800 / Gremio de Fairy Tail.

El gremio estaba lleno de juegos para los niños. Juguetes y dulces por todos lados así como globos y papelitos de colores. No solo era para los niños del gremio sino para los niños de Magnolia que querían celebrar su día con los magos del gremio.

Gray había hecho una resbaladilla de hielo y Juvia había puesto una gran alberca no muy alta para que jugaran los pequeños. Mirajane había hecho muchos pastelitos y Levi leia cuentos y les regalaba pequeños libros para colorear a los niños que llegaban.

Cada año lo hacían y siempre tenían gente en el lugar pero cada año iban cada vez menos. Para ellos era como una cuenta regresiva. Llegaría el año en que nadie los miraría y suponían que eso sería el fin de todo.

Niko fue el primero en entrar y dirigirse a donde estaban los gemelos jugando con el agua. No lo dudó ni un segundo en terminar con ellos completamente mojado. Juvia se dio cuenta de ello y buscó con la mirada si había venido solo o no encontrando que Erza entraba al gremio con su cabello rojo brillando y su clásica armadura. Como si volviera de una misión muy larga. Como si no hubiese sido una maga al servicio de André.

Se sorprendió de que no la persiguieran cuando huyó del castillo pero eso en vez de tranquilizarla, la ponía más nerviosa. Juvia la saludó y Gray se le unió como si no la hubiese visto en años. Los demás miembros del gremio ya sabían que ella estaba viva y la llenaron de preguntas.

Y de nuevo sonrío como no lo había hecho en años y contó la historia. Ahora desde su perspectiva.

Los del gremio habían escuchado tantas veces la misma historia desde diferentes puntos de vista y todos terminaban en que ellos lo hacían por ayudar. Mientras platicaba vio a la hija de Natsu y Lucy jugar con los demás niños. Tan pequeña como su hijo y se preguntó si ella podría soportar lo que Lucy soportaba todos los días, lejos de ella y siendo torturada. Miró a Lisanna y se preguntaba como lo había tomado ella.


•OtraNotitaDeLaAutora:

Dos más y acaba.