•NotitaDeLaAutora:

Este el es capítulo final de la historia. Disfruten.


Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, pertenecen a Hiro Mashima. Yo solo los uso para satisfacer mi imaginación. Disfruten.


Capítulo 22: Aun hay tiempo.


Crocus. 3 de Mayo x800 / Palacio Real.

El guardia cayó pesadamente en el suelo. El encanto de Juvia había funcionado mejor de lo que se podía esperar pero ella llevaba más tiempo practicando ese tipo de magia.

- Es por aquí – Susurró Erza antes de dirigirse hacia donde estaban las celdas. No sabían cuánto iban a durar dormidos pero no estaban dispuestas a averiguarlo. Solo sus pasos hacían un pequeño ruido en el lugar y las luces del encanto de Erza las guiaban por el lugar.

- ¿Quién está ahí? Sáquenme de aquí, por favor – escucharon una pequeña voz que no era de sus amigos. Erza sabía de quién era por lo que se sorprendió de que estuviera ahí.

- Princesa… ¡Está viva! – susurró Erza feliz de saber que la joven no hubiese muerto tal como lo había dicho el hombre.

- ¿Reah? ¿Eres tú? – Preguntó la joven confundida al verla con el cabello rojo – Reah… Axel está aquí. Está mal herido. El lunático de André lo golpeó cuando él intentó protegerme.

Explicó la joven al tiempo que Juvia abría la celda con las llaves que le habían quitado al guardia. Erza entró tan rápido como pudo y encontró a Jellal lleno de golpes e inconsciente. Al menos seguía vivo y eso tranquilizó su alma. No tenía signos de tortura pero con todo lo que había pasado en los últimos días estaba casi segura que si no lo había matado lo habría hecho después.

- Erza-san – La voz de Juvia la llamó mientras lo curaba lo suficiente como para que despertara y caminara solo – Aquí están.


Crocus. 3 de Mayo x800 / Palacio Real.

- Es por aquí – Habló Gray señalando un pasillo al mismo tiempo que Gajeel pasaba entre los hombres dormidos en el piso. Él había sido el que se encargaba de eso, él tenía mejor control que Gray que aún no dominaba del todo la magia.

- Espero que esté donde se supone que debe de estar – se quejó el mago de hierro mientras avanzaban en silencio. Se suponía que debían de entrar, capturar a André y salir de ahí sin dañar a la gente en el palacio.

Gray abrió la puerta del cuarto donde se suponía que estaba André y para su buena suerte el hombre estaba ahí. Su sorpresa fue grande y no tardó en llamar a sus guardias para que lo protegieran. Él era el rey. Ellos eran magos. Eso lo ponía en peligro.

Pero los guardias no llegaron. Todo el castillo estaba tan dormido que sería imposible pensar que hubiese gente. Entre los dos magos se lanzaron al hombre y lo amordazaron. Podían simplemente dormirlo como a los guardias que se habían encontrado en el camino pero ellos querían que viera lo que le esperaba.

- Deberíamos matarte por todo lo que has hecho – habló Gajeel mientras lo llevaba a cuestas en forma de costal.

Salieron tan rápido de ahí como les fue posible entre los quejidos amordazados de André llegando al punto de encuentro esperando que las mujeres ya hubiesen llegado.

- ¿Dónde están Juvia y Erza? – preguntó Gray mientras dejaba caer el bulto que era el rey.

- No han llegado. Debieron tener problemas. – Respondió Levi preocupada porque ellas aun no llegaban.

- Yo iré por ellas. – Habló y salió hacia donde se suponía que ellas debían de salir.

Los guardias seguían dormidos en el piso y eso lo tranquilizó un poco para seguir avanzando en busca de su mujer y su amiga.

- Gray… - lo llamó ella mientras él trataba de ubicarse en ese laberinto de celdas. Al ver a Juvia bien su alma volvió al cuerpo y se apresuró a ellas encontrándose con una joven más – Es la princesa, también estaba encerrada. Y ellos no reaccionan, intentamos curarlos pero no pudimos.

Explicaba rápidamente la maga al tiempo en que Gray la ayudaba con la carga para salir de ahí.

- Tenemos a André, ahora debemos salir de aquí. – Ellas solo asintieron.


Crocus. 4 de Mayo x800 / Palacio Real.

- ¡Princesa! – exclamaron los hombres del consejo al ver como la princesa entraba caminando custodiada por Axel y Reah. - ¡Está viva! ¿Cómo es posible?

La sorpresa era demasiado notable en los miembros del consejo que estaban reunidos en medio del caos de haber enterrado un rey días antes y haber perdido a otro. Los guardias solo habían dicho que no supieron en qué momento se habían dormido y eso había dejado a los miembros del consejo con la certeza de que era un mago el que había hecho eso.

- Claro que estoy viva y no es gracias a ustedes – Exclamó la joven haciendo que todos los guardias entraran y se pusieran detrás de los hombres que estaban así pero sobre todo detrás de Marcus, el asistente de André que era el más interesado en que se iniciara la búsqueda del rey y que se castigaran a los magos.

- ¡¿Cómo?! – Preguntó un hombre parándose de su asiento con rapidez encontrando la mano de un guardia en su hombro como una clara señal de advertencia.

- Todos ustedes coronaron a André como rey después de que matara a mi padre, frente a mis ojos, y me encerraron en el calabozo. Le mintieron al pueblo – hablaba señalándolos y mirándolos con furia.

El día que la rescataron le habían contado todo lo que había pasado, solo lo que necesitaba saber para qué André no escapara de un castigo seguro.

- Princesa… él nos tenía amenazados… - trató de excusarse uno que se jugaba las manos nerviosamente.

- Mienten, André ya confesó todo. No pienso escuchar una palabra más de ustedes. Su falso rey será condenado por tortura, asesinato y trato inhumano a prisioneros. Ustedes están despedidos y serán condenados por conspirar contra el reino y ser cómplices en el asesinato del rey. Llévenselos.

Ordenó con todo el poder que en ella había haciendo que los guardias sacaran a los hombres que se resistían y suplicaban piedad. Ellos sabían bien el castigo que les esperaba así como el castigo que le iban a dar a André.

Cuando todos se fueron la joven princesa se sentó en una de las sillas vacías tratando de recuperar el aliento.

- Díganme que hice bien. – susurró sin ver a los magos que aún estaban parados detrás de ella. Jellal luchaba por mantenerse de pie. El glamour lo había curado pero estaba débil.

- Princesa… hizo lo justo para hacer justicia por lo que le hicieron a su padre.

- Reah… Erza… o como te llames… ¿y eso que dijo sobre venir del futuro? ¿Si viene más gente como él? Tengo miedo – confesó reflejando sus miedos en su mirada.

- No tema por eso princesa, era un hombre trastornado. Todo mundo sabe que viajar en el tiempo es algo que no se puede hacer.

- Pero… ¿y si él pudo? – volvió a preguntar mientras los miraba.

- Si lo que dijo es cierto, entonces su futuro no debió ser bueno para venir a nuestro tiempo – trató de consolarla Jellal. – No tema princesa que nosotros la cuidaremos.

La joven princesa asintió mientras se levantaba de la silla y se preparaba para enfrentar a su destino. Reinar Fiore.


Magnolia. 6 de Mayo x800 / Gremio de Fairy Tail.

El cambio empieza por uno mismo y eso a Lisanna le tomó 7 años entenderlo y lo reafirmó el día que ella y Natsu se encontraron por primera vez después de mucho tiempo. No era el joven con el que se casó en todos los sentidos y al ver a Lucy las palabras que tantas veces había querido decirle no salieron.

Estaban ahí, con la mayoría de las heridas sanadas pero con las cicatrices en la mente y en el alma. Justo como ella. Solo se quedó viéndolos ahí, en la entrada del gremio.

- Lisanna… - Lucy fue la primera en hablar porque debían hablar pero Lisanna levantó la mano para que callara.

- Durante muchos años pensé en un montón de cosas. Quería decirles muchas cosas y quería hacerlos sentir lo que yo sentía pero la verdad era que yo no quería entenderlos. Lo que no es para ti, ni aunque te pongas – Dijo sin dejar de mirarlos – y yo me puse. Gracias por todo lo que hicieron por nosotros aunque quizás no lo merecíamos.

Era la forma de pedir disculpas y de darlas de Lisanna. Quizás las palabras en ese momento no sirvieran mucho. Las heridas de ese tipo no sanan con un encanto sino que llevaban tiempo y esfuerzo.

- Debimos de haberte dicho todo, no lo hicimos… fue nuestra culpa… fue mi culpa… - Habló Natsu mirando a Lisanna que tenía los ojos llenos de lágrimas que se negaban a salir. – Sé que no hay forma de que realmente todo quede como antes ni manera de arreglarlo.

- Ya nos quedó claro que viajar en el tiempo no es buena idea – soltó Lisanna mientras lo miraba haciéndolo sonreír. Sacó un papel de su pequeña bolsa que llevaba con ella y se lo dio a Natsu que lo miraba sin entenderlo. – Es el divorcio. Legalmente ya no estamos casados.


Magnolia. 10 de Mayo x800 / Gremio de Fairy Tail.

Todo había vuelto a una calma que daba paz. No es como si se perdonaran todo y se olvidara todo, pero por algo se debía de empezar.

Todos estaban reunidos en el gremio celebrando el día de las madres. Los niños corrían por todos lados llevando flores y arreglos y jugando, ellos habían regresado de la dimensión donde habían estado. Los hombres del gremio bebían y todos se habían reunido por la celebración.

Elfman había llegado junto con Evergreen y la tribu del rayo que andaban festejando que habría un niño nuevo en el gremio. Varios que andaban en misiones largas también habían vuelto. Todo lo que había pasado en el gremio en ese mes lo habían sabido en 30 minutos y solo podían mirar a los implicados y volver a la narración. Pasaron de la sorpresa al enojo y de ahí a la felicidad tan rápido que costaba entenderlo.

- Ahora que están reunidos, que siguen vivos y que sabemos que les espera un futuro brillante es el momento de despedirnos – comenzó Natsu mirando a Lucy y luego a sus amigos que los cuestionaban la razón de su partida – Nosotros venimos del futuro. No podemos volver ahí porque nos volvimos parte del Natsu y Lucy de esta época pero ahora que sabemos que el futuro tan oscuro del que venimos nunca se hará realidad podremos terminar la fusión. Para los verdaderos Natsu y Lucy, así como para los niños, todo les habrá parecido ser un sueño. – Miró a Lisanna y le entregó una carta – Nosotros nos iremos, seremos como un sueño para ellos y ellos despertaran. Lisanna, creemos que eres la mejor para entregarles esa carta y explicarles todo. Sabemos que tal vez pidamos demasiado pero ellos estarán confundidos. Es una alegría volver a Fairy Tail.

Terminó de hablar Natsu y tal como lo había dicho, la fusión se terminó de completar. Él se desmayó siendo atrapado por Gray que se movió de forma rápida.

- Si tuviera que volver a pasar lo mismo que he pasado, lo haría sin dudarlo. – Comentó Lucy con una sonrisa radiante. – Siempre fueron el mejor gremio. El único donde desearía estar en cualquier vida.

Se despidió ella y se desmayó siendo atrapada por Juvia ante la mirada de todos. Los dejaron dormir apoyados sobre la mesa en donde estaban y los pusieron tan cómodos como pudieron. Lisanna tomó la carta y la puso en la bolsa de Lucy. No la leyó aunque una parte de ella quería hacerlo.

- Tia… alguien quiere verte – le llamó Electra llevándola hacia el patio de atrás.

- ¿Qué pasa? – preguntó curiosa haciendo que su sobrina la mirara con una sonrisa traviesa para luego huir de ahí corriendo como si su vida dependiera de ello entre risas.

Lisanna se quedó ahí parada buscando con la mirada si había alguien ahí hasta que se fijó en un joven que estaba parado debajo de un árbol con las manos en los bolsillos. Ella no entendía quién era pero suponía que la estaba buscando a ella así que se acercó con cuidado.

Al verlo de cerca pudo notar un leve parecido con el niño de la foto que ella cargaba. Sus ojos eran como los de su sobrina y como los de ella a la vez. El corazón se le aceleró mientras se imaginaba quien podría ser.

- Se supone que no debería de estar aquí, no puedo permanecer mucho tiempo en este mundo, no soy como Selene pero… - hizo una pausa buscando algo en la bolsa de su pantalón para dárselo – no podía dejar pasar este día. Feliz día de las madres, mamá.

Habló y luego la abrazó con fuerza tomándola por sorpresa. Ese abrazo se había sentido tan bien para ella que cerró los ojos disfrutando ese momento y guardando el aroma en su memoria. El abrazo no duró mucho, el joven frente a ella desapareció entre sus brazos.

Las lágrimas que no había dejado salir en mucho tiempo empezaron a escurrir por sus mejillas de manera involuntaria. Se las limpió y abrió el sobre dejando ver una foto fechada en ese día pero de un año futuro junto con la frase "Siempre hay tiempo".

- Ese es tu final feliz, Lisanna-chan… - escuchó la voz de Mirajane que le ponía una mano en el hombro de forma tranquila. – Si lo quieres… siempre hay tiempo para ser feliz…


- Fin -


•OtraNotitaDeLaAutora:

Pasó mucho y muchas cosas antes de terminar la historia. El final no estaba escrito y lo acabé en días pasados. No lo podía dejar incompleto ya que si alguien llegaba por casualidad a esta historia merecía leer el final.

Se despide... La Lunática.