CAPITULO 33: LA PALABRA DEL MAESTRO PARTE I

Caminaron dando pasos lentos, frente a frente girando y estudiándose. Parecían dos toros enfurecidos a punto de lanzar sus cornadas asesinas directo contra el rival. Uchiha Madara estaba vestido con su armadura de placas, cabello largo negro y erizado. Sus ojos exhibían el Rinnengan, tenía su patente expresión fría y soberbia. Todo su cuerpo estaba adornado por el color oscuro. Aunque no lo suficiente para confundirse con el entorno, pero era notoria su tonalidad. Naruto en cambio, tenía dominio del color blanco. Cabello corto rubio, sellos por todo el cuerpo, su jean y remeras característicos.

Corrieron de frente a su rival y comenzaron un intercambio de golpes feroces. Madara eludía los ataques de Naruto por causa de sus ojos pero el actual pelirrojo equilibraba esa desventaja con una mayor velocidad de movimientos. Era un duelo muy parejo, se conocían demasiado. Finalmente Madara acertó una patada alta que pudo dar de refilón en la sien de Naruto, saliendo expulsado este último varios metros hacia atrás. El Uzumaki rodó por el suelo poniéndose de pie con dificultad algunos segundos después. Madara sonrió complacido, su otra mitad no iba a derrotarlo esta vez.

-¡Es el final Naruto! –Anunció el Uchiha- tengo el Rinnengan y tu nada. No puedes utilizar energía natural aquí dentro. Yo tengo los ojos, y también manejo Mokuton. Puedo anticipar cada movimiento que te atrevas a intentar.

Naruto se puso de pie, erguido con orgullo intacto. Sabía que no podía absorber energía del entorno. Era lo primero que había intentado cuando luchaba contra Rikudou, estaba en problemas contra el Rinnengan por esta razón. Pero aun así, la pelea iba a continuar hasta el final.

-no estés tan confiado….-sonrió apenas el pelirrojo- tus ojos no son el Rinnengan completo…-dijo notando el gris acero de los orbes rivales- me necesitas a mí para tener el poder completo. Y esos ojos…no pueden verlo todo.

Madara notó cierto dolor en su vientre, un par de puñetazos habían dado allí debajo justo cuando acertó la última patada. Naruto era rápido, y tenía una dura voluntad que debía ser quebrada. Era un rival a la altura de un dios. El Uchiha se lanzó sobre Naruto frontal y chocaron los kunai que portaban en su mano derecha. Naruto se defendía con dificultad pero la ofensiva de Madara no daba sus frutos. El pelirrojo era mejor en Tayjutsu, después de todo siempre había sido su especialidad, aun así Madara tenía los ojos de poder. Así que la pelea era muy equilibrada. Naruto eludió una puñalada horizontal que Madara lanzo con chakra Katon, y en cuclillas junto ambas manos para ascender con su arma cargada de Futon sobre el pecho de Madara. El Uchiha retiró el cuerpo atrás justo a tiempo y dando una voltereta para separarse de su rival pateó de manera ascendente el rostro, de Naruto que volvió a caer algunos metros más allá.

-Es inútil… -sonrió Madara recuperando la vertical- casi tanto como tú…

No pudo terminar la frase que tres clones de Naruto surgieron del suelo oscuro y rodeando a Madara intentaron atraparlo. El de la derecha lo apuñaló en el vientre, el de la izquierda lo atrapó por un brazo y el de atrás lo tomó del cuello para intentar quebrárselo. Madara parecía atrapado, pero todo terminó en una explosión furibunda que evaporó a los clones atacantes.

-maldita sea…-pensó Naruto parándose- creí que lo tenía.

-un clon con chakra Katon, Naruto…-aclaró Madara a lo lejos- todo lo que intentes será inútil.

-eso lo veremos…-gruñó el pelirrojo creando un clon a su lado y juntando chakra rápidamente- FUTON RASEN SHURIKEN….

-FUTON, RASEN SHURIKEN….-replicó Madara un instante después y ante sorpresa de Naruto le lanzó la técnica obligándolo a saltar muy alto.

Naruto apenas pudo evitar el Rasen Shuriken del Uchiha y la explosión bajo su salto fue tremenda. Desde lo más alto en el aire lanzó su propia técnica hacia la posición de Madara. El moreno opuso la palma de su mano y absorbió todo el ataque sin siquiera moverse. Naruto creó un clon en el aire y se ayudó con él para ser lanzando más lejos, segundos después estaba otra vez en el suelo frente a su enemigo. Había evitado con maestría que su enemigo lo tomara en el aire, bajando indefenso.

-¿Cómo demonios pudo usar mi técnica? –Pensó Naruto apenas- el Rinnengan de Nagato no replicaba las técnicas especiales.

Naruto creó un clon junto a él y formaron un oodama Rasengan que creció hasta la forma de una esférica azulada. De mediano tamaño, pero gran poder. La sorpresa fue que cuando Naruto se lanzaba sobre su enemigo para atropellarlo, Madara había creado el mismo Rasengan pero con chakra Katon. La explosión resultando hizo brillar en intenso blanco toda la zona de batalla. Ambos contendientes habían sido expulsados hacia atrás. Pero mientras Madara apenas había sufrido daños, Naruto tenía la mayor parte del perjuicio.

-Futon contra Katon no puede ganar niño…-sonrió Madara al ver como parte de la remera blanca de Naruto estaba hecha jirones y tenía quemaduras en el torso y brazo derecho- aunque debo admitir que deberías haber muerto por ese choque, tuviste la resistencia y los reflejos para desviar tu cuerpo del grueso de la explosión.

-Mierda…-gruñó bajito Naruto- él puede replicar todas mis técnicas. Además puede hacerlas de fuego, siempre voy a estar en desventaja, con esos ojos el maneja los 5 elementos.

-¡ahora no está el Kyuubi en tu interior para curarte Naruto! –Gritó Madara eufórico- solos tú y yo. Sombras contra luz. ¡Muere! KATON, JUTSU FLAMAS DEL DIOS.

Madara realizó sellos a enorme velocidad y soltó una llamarada de su brazo como si tuviera un abanico incendiario. El ataque se abrió como una vela al viento y Naruto pudo ver como toda la técnica parecía una gran pared de muerte viniendo hacia él. Rápidamente creó dos clones y los envió por delante para que juntos crearan un muro de viento. Sabía que no iba a parar la técnica rival, así que solo podía ganar tiempo. En cosa de dos segundos las flamas se alimentaron del viento ascendente y consumieron el muro con los clones que lo habían creado. Madara intentó averiguar donde estaba su enemigo, pero aunque no lo veía a lo lejos, sabía perfectamente donde estaría.

-NO ESCAPARAS NARUTO….MOKUTON, -haciendo sellos- JUSTU BRAZOS DE REY OGRO.

Naruto estaba en el aire sobre la zona de la derecha, Madara no lo había visto pero sabía que allí estaría para realizar su ataque. El rubio apenas estaba preparando los kunai con chakra Futon para iniciar su contra ataque cuando vio crecer unas columnas de madera con formas de musculosos brazos justo debajo suyo. Otra vez era anticipado, aun sin el Rinnengan Madara sabía lo que haría a cada momento de batalla. No podía sorprenderlo, no podía ponerlo a la defensiva nunca.

-toma esto…-pensó Madara dirigiendo los 6 brazos de madera gigantes contra el pelirrojo

-maldita sea…

Esquivó las dos primeras columnas que ascendieron, pero la tercera le rozó cerca de su pierna izquierda y perdiendo el balance quedó girando a merced de las otras tres columnas de madera que lo impactaron por todo el cuerpo elevándolo más arriba en el cielo.

-aaaaahhhhh –gritó por el terrible impacto y ante la sorpresa de Madara, simplemente desapareció en una nube de humo.

-¿un clon? –Se dijo el Uchiha- ese debía ser el verdadero. Estaba usando su táctica de ataque con clones y…

Mirando frente a él, más allá de la zona donde la técnica de fuego había creado un hueco cuando choco con el muro de Futon, el verdadero Naruto surgía del terreno, serio y preocupado. Había sido una prueba, Naruto quería comprobar una impresión que había tenido desde que el combate inicio. Y por Kami había acertado.

-maldito desgraciado…-dijo molesto el rubio- tú conoces todas mis formaciones de clones, todas mis técnicas de viento. No puedo tocarte porque siempre sabes lo que voy a intentar, y no por los ojos de poder…es porque…

-porque desde hace años, veo todo tu mundo desde el interior de tu cuerpo…-sonrió Madara fríamente- tu no conoces mi habilidades cuando yo vivía, apenas me enfrentaste cuando tenía un cuerpo débil y prestado. Pero ahora, soy yo realmente. No podrás sorprenderme, conozco todo de tus clones y Rasengan. Acabas de firmar tu derrota Uzumaki Naruto.

El rubio observó detrás de Uchiha Madara, la oscuridad comenzaba a tomar forma. Se había gigante la sombra de Madara. No, era alguien más. Era algo más. Una criatura que se constituía de 9 individuos diferentes. Naruto comprendió enseguida que se trataba del Juubi, tal vez no en cuerpo y alma. Pero una pequeña partícula de su maldad resurgía del interior de Madara. Los 9 Biju estaban encerrados en la estatua donde el duelo final se estaba llevando a cabo. Madara no podía controlar a todas las criaturas, pero podía absorber parte de sus poderes.

-bienvenido al nuevo mundo Uzumaki Naruto….-gruñó con voz cavernosa Madara y sus ojos se volvían rojos a pesar de conservar el Rinnengan- tomare el poder de las criaturas para crear….

-es….imposible…-susurro Naruto retrocediendo levemente

-¡SUSANOO!…. –estalló en una flama morada el cuerpo de Madara y la cadavérica figura aparecía a su alrededor- ¡el espíritu del monstruo!

En efecto, tal como Madara lo había presentado, Sunsanoo tenía una forma diferente a la de siempre. No parecía un guerrero fantasmal con armadura y casco. Tenía fauces como bestia, sus ojos brillaban con el Rinnengan rojo y detrás del espíritu podían notarse levemente las 10 colas de bruma. El desgraciado de Madara había combinado el poder del Rinnengan con el chakra de los Biju. Estaba dándole forma a un mini Juubi que venía a destruir el balance de la batalla. Naruto ahora estaba en total desventaja.

-JA JA JA JA….-reía satisfecho de ver a Naruto retrocediendo- TUS DOS PEORES ENEMIGOS JUNTOS PARA DESTRUIRTE NARUTO. RIKUDOU CONTRA EL JUUBI HACE MUCHO, NARUTO CONTRA MADARA JUSTO AHORA. CONTEMPLA EL FINAL DE UNA ERA….SE TESTIGO DE TU MUERTE Y EL NACIMIENTO DEL NUEVO DIOS. UN DIOS SHINOBI QUE HUNDIRA A LOS HUMANOS EN LA PERPETUA OSCURIDAD. JA JA JA JA

-je…-sonrió apenas el pelirrojo- si tengo que desaparecer de la existencia…-se desgarró levemente lo que quedaba de su remera y haciendo dos sellos, asentó la palma sobre su corazón- me asegurare de llevarnos al infierno. APERTURA DEL SELLO…FUERZA ESPIRITUAL.

Su cuerpo comenzó a temblar como atacado por espasmos. Solo una vez había usado esa técnica en batalla y fue contra las bestias verdes de Konoha en un entrenamiento. Básicamente, esta técnica invertía el flujo de la apertura de puertas que usaban esos Shinobi maestros del Tayjutsu físico. En lugar de usar energía corporal para abrir las puertas del chakra, se usaba la energía espiritual para alimentar cada grupo de músculos y tendones que el guerrero en cuestión tenía. Las respuestas nerviosas aumentaban también, todo el físico sufría una energizante trasformación en cuestión de minutos. Era una técnica que solo los Uzumaki habían podido usar, la razón era simple. Solo ese clan poseía una cantidad de chakra capaz de soportar ese drenado de poder en favor de los músculos. Los niveles de fuerza, velocidad, inteligencia y reflejos aumentaban superlativamente. Como gran costo, el chakra se consumía demasiado rápido y los músculos se dañaban si se mantenía por demasiado tiempo los efectos del sello.

Era una jugada a todo o nada…

-GAAAAAAAAAAA -gritó Naruto como furioso y su cuerpo se hinchaba creciendo sus músculos y marcando sus venas- AAAAAAAAHHHHHH

Los gritos eran desgarradores, eran los de una bestia furiosa. Su tamaño levemente había crecido en altura, sus hombros se hicieron más anchos y los músculos parecían a punto de estallar conteniendo el poder. Un aura celeste rodeaba su cuerpo y el suelo se agrietaba cediendo ante el mayor peso del Uzumaki. Su aspecto estaba a poco de parecer a Killer Bee físicamente. Madara se impresiono mucho al ver esa técnica usada al extremo. No recordaba haber visto jamás entrenar a Naruto en ese sello. ¿Cómo lo había hecho? ¿Acaso conocía esa técnica desde antes de enfrentarlo en la pasada guerra? Madara no sabía nada de esa técnica, era la primera vez desde que el combate comenzó, que no conocía lo que acontecería después.

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En los límites del valle del fin, Sakura Haruno había terminado de curar sus propias heridas mientras vigilaba la estatua del Gedo Mazo. Desde que colocó el sello de 10 trigramas en esa criatura, ya no se había podido mover para nada. Brillaba en una extraña luz blanca y cada tanto esa tonalidad cambiaba al negro para luego transformarse nuevamente. Sakura no tenía idea que estaba pasando realmente, ni siquiera sabía por qué se había quedado en esa zona devastada de tierra y bosque.

Sakura no podía hacer nada para ayudar a Naruto, era consciente y lo sabía bien. Su único aporte real según su visión, fue soltar los pergaminos del sello a tiempo de capturar al descontrolado Madara. Sin embargo, el Uchiha bien pudo matarla antes de ser atraído por el monstruo, pero no lo hizo. Más bien, no pudo hacerlo.

-¿Por qué? –Pensaba la joven médico- ¿Por qué no acabó conmigo?

Solo había una explicación posible, de alguna manera Naruto había escapado al control del Uchiha y lo había bloqueado a último momento. Lo había hecho por ella, a pesar de todo, la había protegido hasta el final.

-¿Quién eres Naruto? –Se preguntó mirando la estatua inmóvil- ¿realmente me manipulaste? ¿Querías que te detuviera? ¿Realmente, tú me amas?

Su corazón era un tropel de dudas, estaba lo que ella deseaba, lo que su cerebro le indicaba y lo que su intuición le prevenía. Las posibilidades era varias, aunque ella luego de razonarlo un tiempo, recordando la historia del clan Uzumaki que había leído cuando Naruto le entregó los pergaminos, pudo tener una ligera idea de lo que había ocurrido.

-el me prometió no hacerme daño…-razonó en silencio- por eso tal vez…Madara no pudo…

Ahora todo, tenía más sentido. Naruto sabía que perdería el control tarde o temprano y le puso una correa a su alter ego. Sakura recordó la noche donde hicieron el amor en Kirigakure. Cuando Naruto la sedujo para que ella lo liberara de su promesa. Luego pudo masacrar a todos los guardianes de la Mizukage y vaya uno a saber lo que le hizo a la líder cuando quedaron solos. No podían romper las promesas, por su sangre no podían. Madara solo había estado atrapado por la palabra de Naruto.

-el aprendió que mi sello evitaba los Genjutsu, -siguió encajando piezas la pelirosa- luego me entregó los pergaminos con la historia de su familia para que los conociera, para que supiera como pensaban y como actuaban sin maldad. Me dijo que Madara estaba en su interior, me dijo que solo yo podía pararle y prometió no matarme para evitar que Madara lo hiciera…

Algo no cuadraba del todo. Si este "plan" fue obra de Naruto para derrotar a Madara, ¿Cómo pudo elaborar algo complicado como eso? Naruto podría ser un buen hombre, pero esta estrategia era más digna de un genio como los Nara que de Naruto Uzumaki. ¿Cómo pudo saber lo que haría Madara? ¿Cómo pudo saber lo que ella haría? Era como si todos hubieran actuado de acuerdo a un plan programado. Como si hubieran sido manipulados completamente por un ser superior. ¿Quién era el que había diseñado esta idea de la nueva aldea del remolino? ¿Había alguien más detrás de Naruto?

Mientras Sakura pensaba y pensaba sin encontrar respuestas, comenzó a notar que la estatua del Gedo mazo brillaba en varias tonalidades diferentes al inicial blanco y negro. Colores como salidos de un arcoíris que mesclaban por todo el cuerpo del monstruo se hicieron más y más evidentes. El rojo, el azul, el verde, había también otras tonalidades que se cruzaban constantemente y desaparecían para luego volver a tomar forma.

Sakura tomó algo más de distancia ante este fenómeno. Ella no era rastreadora, pero el poderoso chakra que desprendía el monstruo era demasiado evidente. Era como el calor de una gran flama, podías no ver el fuego, pero el calor se sentía en la piel. La pelirosa observó como una bruma color tierra salió del Gedo Mazo y se situó algunos metros a su lado. Comenzaron a tomar forma los colores, se hacían más visibles los tamaños y las estructuras de las bestias con colas. En cosa de pocos minutos, los 9 Biju aparecieron alrededor del Gedo Mazo, unidos a la criatura principal por una especie de cadena de color blanca y negra. Todas las criaturas no podían moverse alrededor del Mazo, pero al menos se veían libres de su interior.

-Hermanos….-gruñó el Shukaku agitando levemente su única cola- ¿Qué ha pasado?

-alguien nos ha expulsado del interior del monstruo. –definió Nibi lamiendo su pata delantera con tranquilidad.

-el desgraciado de Madara…-gruñó Hachibi furioso- absorbió parte de nuestro chakra, y luego nos expulsó del interior para que no podamos apoyar a Naruto.

-Siendo un gran pesar por el niño…-señaló el Yombi cuyo aspecto de Gorila infernal con cuatro colas no le hacía justicia al supuesto sentimiento- si tiene que enfrentar a nuestro poder combinado, solo no tiene ninguna posibilidad.

Kyuubi se mantenía tranquilo, estaba sentado en sus patas traseras y miraba con firmeza al monstruo de 10 ojos que parecía estar dormido y encadenado por los sellos. Naruto le había pedido un único favor antes de liberar su sangre. Naruto le había pedido que hiciera lo que hiciera Madara, el zorro no debía intervenir en la batalla. Kyuubi tenía que mantenerse al margen y luego que todo terminara, simplemente llevarse lejos a sus hermanos Biju del mundo de los humanos. Un lugar inhóspito, un lugar sin humanos. Una isla tal vez, un lugar donde los Biju ya no fueran perseguidos por poder. Kyuubi debía cuidarlos a todos. Tal como el viejo Rikudou se lo había pedido hacía muchos años.

-viejo… -susurró tan bajo que nadie lo escuchó entre sus hermanos- espero que sobrevivas. Espero que Naruto sea el vencedor. Siempre dijiste que por tus crímenes contra el equilibrio pagarías un precio. Pero que no sea Naruto quien deba pagar. Ese niño no merece cargar con tu karma viejo, ni el tuyo, ni el de Madara.

-es Kyuubi…-dijo Sakura completamente sorprendida por la gigantesca figura del zorro que estaba cerca- significa que Naruto….-susurró sombríamente.

-AUN NO HA MUERTO HUMANA…-entendió el zorro lo que la chica quiso decir- AUNQUE YA NO ESTOY DENTRO DE SU CUERPO, AUN NO HA MUERTO. NARUTO ESTA PELEANDO, POR NOSOTROS LOS BIJU, POR USTEDES LOS HUMANOS, Y POR LA PAZ DEL MUNDO. SIN EMBARGO…

-¿Sin embargo? –respondió Sakura nerviosa de hablarle a un criatura enorme

-SIN EMBARGO CADA JINCHURIKI QUE HA SIDO DESPOJADO DE SU BIJU, -negó con pesar- HA MUERTO IRREMEDIABLEMENTE. CUANDO LA BATALLA INTERIOR TERMINE Y AUN GANANDO, EL DESTINO DE NARUTO ES EL MISMO QUE SU MADRE LA NOCHE QUE DIO A LUZ. NARUTO HA DE MORIR.

Sakura bajó la cabeza aturdida por las palabras graves del zorro. No tenía forma de contradecirlo, ella misma había visto morir a Gaara de la arena cuando le extrajeron el Ichibi. Ella sabía perfectamente que era verdad, que Naruto iba a morir no importando si ganara o perdiera su batalla. No tenía nada que hacer, no podía hacer nada para salvarlo.

-no….

Kyuubi la miró sobre su hombro cuando escucho esa simple palabra. No sabía a qué se refería pero había captado también la atención del resto de las criaturas en círculo con el Gedo Mazo.

-no voy a dejar que muera…

-NO PUEDES HACER NADA…-señaló el Kyuubi

-yo no voy a dejarlo morir. –Pensó con firmeza Sakura- estaré aquí afuera cuando salgas. Sé que vas a ganar por nosotros Naruto, y yo estaré aquí. No vas a morir sin que podamos ajustar cuentas. Si Killer Bee sobrevivió a la pérdida del Biju, tú también lo harás con mi ayuda.

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Madara estaba completamente sorprendido. Su Sunsanoo con la forma del Juubi recibía terribles impactos en varias zonas sin que se pudiera apreciar quien lo atacaba. La velocidad de Naruto era impresionante, su fuerza bruta era descomunal. Madara tuvo que poner de su propio chakra para reforzar y mantener la defensa espiritual que ante cada puñetazo corría el riesgo de desmoronarse. Naruto aparecía a su alrededor y desaparecía en destello rojizos. No iba a rendirse aunque le costara la vida.

-SHINRA TENSEI….

Madara intentó hacerle tomar distancia a su rival para reacomodar la defensa y Naruto salió volando frente a él, cuando había aparecido a golpearlo. El jutsu del Rinnengan podía ser utilizado en todas direcciones y eso prevendría la velocidad del Uzumaki. En donde fuera lo golpearía. Naruto rápidamente se puso de pie y Madara comprendió que volvería al ataque.

-tu chakra está siendo consumido por el Sunsanoo….-sonrió Naruto y sus músculos destilaban chakra- pronto lo romperé como papel. Y te hare papilla.

Madara sabía que era cierto, si esos golpes llegaban a tocar su cuerpo, seguramente lo destrozarían. Sunsanoo lo había salvado de ser derrotado. Sus ojos no podían ayudarlo a detener esa monstruosa fuerza y velocidad que Naruto había adoptado. Sin embargo, también la energía del pelirrojo se consumía a paso acelerado, pronto caería desvanecido si continuaba usando ese sello activado.

-una jugada desesperada Naruto…-sonrió Madara fríamente- destruirme con tu súper fuerza y velocidad o caer agotado en pocos minutos. No te queda mucho tiempo para seguir usando esa técnica, puedo ver cómo te consumes con claridad.

Naruto lo sabía, pero no tenía otra forma de llegar a Madara con esa maldita defensa impenetrable. Crear un Rasengan aumentaría mucho la potencia de golpe pero lo desgastaría más rápidamente. Estaba entre la espada y la pared, si Madara no moría por los siguientes golpes, Naruto quedaría sin chakra. Después de todo la anterior pelea con Rikudou y su inexperiencia para controlar el entorno dentro del Mazo le estaban pasando factura.

-te ahorrare la decisión Naruto…-sonrió Madara- muere rápidamente y por fin tendré el poder que siempre he merecido. CHIBAKU TENSEI.

Madara estiró su mano derecha y cerrando su puño comenzó a rodear el cuerpo de Naruto con rocas negras que se desprendían del paisaje. El rubio esquivo los primeros intentos de encierre y seguidamente se lanzó atacando el cuerpo de Sunsanoo que respondió con las 10 colas de bruma como si fueran látigos. Madara mantenía la técnica del Rinnengan mientras la defensa se sostenía del chakra robado a las criaturas. Tenía un ataque con su poder y una defensa con el de las bestias. Controlaba mejor la energía del entorno por que vivió mucho más tiempo que su contracara.

Naruto desapareció luego de una combinación de golpes a espaldas de Uchiha y reapareció sobre la cabeza del monstruo Juubi para aplicarle un terrible mazazo con sus manos entrelazadas. Juubi rugió deformándose en bruma y algunas rocas voladoras acertaron en el cuerpo del Uzumaki lanzándolo a un costado.

Naruto no se rindió, continuo peleando con dureza pero Madara siempre estaba con ventaja al tener dos tipos de energía. Las heridas del pelirrojo no se curaban como cuando tenía al Kyuubi en su interior, y el sello ya casi había tomado todo su poder. Estaba a pocos minutos de perder definitivamente. En una combinación sorpresiva, Madara salió de la protección del Sunsanoo y acertó un Rasengan en el cuerpo de Naruto cuando se aprestaba a seguir atacando al espíritu defensor. El pelirrojo apenas hizo pie luego del impacto en su vientre y sangraba profundo, aunque no tuvo tiempo ni de considerar el dolor por que las rocas negras se reunieron a su alrededor encerrándolo completamente.

-CHIBAKU TENSEI….-exclamo satisfecho Madara- estas atrapado niño.

Una bola de tierra negra quedo en el lugar. Naruto estaba dentro de ella y no se podría mover para nada. Madara al fin lo había atrapado y solo restaba absorberlo para completar el renacimiento del sabio. Había sido demasiado fácil. Uchiha Madara miró a pocos metros el espíritu de Sunsanoo que no se había desvanecido pese a no estar él adentro. Sostenido por el chakra de las nueve bestias, parecía estar tomando conciencia propia como si fuera una mascota.

-interesante…-pensó Madara- si bien el cuerpo del Juubi yace en la luna, la unión de los nueve chakra revela parte de su espíritu. Fue una gran ventaja haber puesto bajo mi control el poder de los Biju.

La prisión de roca comenzó a temblar, Naruto estaba tratando de liberarse desde adentro. Madara enfocó su chakra para contenerlo y comprimirlo hasta matarlo, pero cada vez se resquebrajaba más la roca negra y parecía que no podría soportarlo.

-Maldito obstinado…-gruñó el Uchiha- no sabe admitir cuando ya está derrotado.

Una enorme explosión sorprendió a Madara lanzándolo algunos metros más allá de la prisión. Todas las rocas explotaron y una luz brillante se hizo presente en donde supuestamente debía estar Naruto casi muerto. Madara enfocó sus ojos en el lugar y lo vio respirando pesado, su cuerpo cubierto de heridas cortantes y contusiones. Sangraba en la frente y caía el líquido vital hasta adornar la ceja derecha. El gesto de Naruto parecía furioso, pero respiraba a duras penas, y su chakra estaba casi acabado.

-impresionante escape Naruto…-admitió Madara serio y poniéndose de pie firme- aunque te ha costado el resto de tu poder.

El cuerpo de Naruto comenzó a presentar ciertas descargas de chakra. Como si fuera atacado por espasmos. Sus músculos inflados por el poder conseguido empezaron a reducirse. Sus varios centímetros de altura ganados por la extraña técnica, comenzaron a retornar al tamaño normal. Estaba exhausto, gravemente herido y casi muerto. Era increíble que hubiera recibido tanto castigo y aun tuviera voluntad para estar de pie. Fueron pocos minutos de pelea, pero muy intensos todos.

Finalmente, Naruto se desplomó al suelo cayendo boca abajo. Primero apoyando las rodillas en tierra y desvaneciéndose derrotado. Su rostro pegado al suelo, su respiración débil. Había dado su mejor esfuerzo pero sin las técnicas del ermitaño, ni el chakra del Kyuubi, era demasiado escaso su poder comparado con la unión Madara-Juubi. Se sentía morir por la angustia. Había perdido, había fallado a sus maestros. Había fallado a su familia y al mundo entero.

-¿crees que nos decepcionas?

La voz le llego desde muy lejos, apenas podía recordarla. Se sentía muy cansado, herido y adolorido. Pero segundos después sabía perfectamente a quien pertenecía ese timbre de voz.

-¿realmente piensas que no has honrado nuestra memoria?

Otra vez la voz, mezclándose en su oído con la risa de Madara a lo lejos. Prometiendo oscuridad y dolor para el mundo corrupto. Naruto dobló su brazo derecho y lo asentó con la palma al suelo para tratar de levantarse. Sin darse cuenta tenia lágrimas en sus ojos, siempre había intentado ser fuerte para proteger a sus personas preciadas. Y había caído tan bajo para llegar a lo más alto.

-¡este es tu verdadero lugar Naruto! –Gritaba eufórico Madara a lo lejos mientras el espíritu del Juubi se ensañaba con el ambiente creado de batalla- ¡Eres débil, porque siempre has protegido a otros! ¡AHORA NADIE ESTA AQUÍ PARA DEFENDERTE!

-No es cierto…-susurró apenas Naruto haciendo fuerza con sus brazos y poniéndose de su rodillas aun con la cabeza baja- yo soy….un Uzumaki….yo soy uno con mis hermanos…

-¡¿tus hermanos?! –Respondió burlándose Madara- ¡estás solo! ¡Siempre estuviste solo y luchando por gente que jamás te quiso! ¡Luchando por los civiles de Konoha que te maltrataron injustamente! ¡Luchando por amigos que no te quisieron! ¡Por mujeres que no te aman! ¡Sufriendo el destino miserable sin tu familia! ¡Esa familia que Konoha te ha quitado desde antes que nacieras!

"-lo que voy a enseñarte no es a captar energía….-recordaba Naruto lo que Kuro Uzumaki le había enseñado- voy a enseñarte a invocar la ayuda de esos espíritus, haciéndolos invocaciones de batalla".

La sangre goteaba de variadas heridas en el pelirrojo. Aun así trataba con rudeza para ponerse de pie. Su cuerpo comenzó a brillar de un extraño modo, su pecho marcaba una figura, también sus antebrazos y sus muslos. Los tatuajes que no se veían hasta entonces, comenzaron a brillar intensamente.

-yo no estoy…solo….-gruñó apenas el rubio- porque soy uno con mis hermanos…

Las luces comenzaron a desprender del cuerpo y tomaron distintas formas. Dos fieros leones de color amatista aparecieron delante de Naruto, mientras un enjambre de avispas color plateado revoloteaban en uno sus brazos. El otro miembro superior tenía unas furiosas serpientes de oro que siseaban molestas y escupían chakra como si fuera veneno. De su pecho surgió un águila de color bronce que comenzó a volar alrededor del Uzumaki. Los animales se fueron ubicando a los lados de Naruto y sus cuerpos comenzaron a tomar formas humanas.

Madara no podía entender que estaba pasando. El jamás había visto actuar a los animales fantasmas de esa manera. Tenían una forma de energía conocida, pero Madara jamás les había visto cambiar de estructura cuando estuvo dentro de Naruto observándolo todo. ¿Qué estaba ocurriendo?

-Nunca estoy solo…-volvió a decir Naruto serio y los fantasmas tomaron formas de 3 hombres y una mujer. – "Porque soy uno con mis hermanos…

- "y ellos son se unen a mi formando un todo. –dijo el sujeto que antes había sido el águila de bronce- Somos gotas de agua girando juntas…

-formando un remolino…. –continuó la mujer del grupo - Por qué es la fuerza de nuestra unión…

-los guerreros del pasado, los ninjas del presente,-proseguía otro de los hombres que había sido las serpientes- los hombres y mujeres del futuro…

-los que siempre nos dará la fuerza….-concluyó el ultimo sujeto- para seguir girando".

-¿Cómo demonios ellos entraron aquí? –Se preguntó en voz alta Madara dando un paso hacia atrás sorprendido- esto debía ser un combate uno a uno…. ¡yo tenía la ventaja!

-Raito tenía razón hermanos…-sonrió dulcemente perversa Mako Uzumaki apoyando una mano en el hombro de Naruto- Madara es patéticamente predecible. Seguro no esperaba pelear con toda la familia reunida.

-el dolor de su espíritu es tan triste…-anunció apesadumbrado Kuro- en este mundo de tinieblas, él es mucho más que oscuridad.

-basta de charlas….-gruñó tronando los nudillos Kentari y sonriendo malicioso- le voy a partir la espalda y veremos cómo se retuerce hasta morir. Quiero ver si el "dios"….también sabe sangrar en rojo, je je je.

-Naruto…-añadió Mikato- despierta al Dragón de Jade que yace en tu espalda. Él se encargara de pelear contra el Juubi.

-Hai Mikato-sensei –respondió Naruto y junto sus manos haciendo posiciones de sellos- "resurge el hombre de sus cenizas olvidadas, -anunció como frase de guerra- resalta la furia de todo un clan que nunca pudieron expresar, Dragón de jade….Raito Uzumaki".

-no puede ser…-pensó Uchiha Madara- ese dragón no puede ser el mismo que…

En la espalda de Naruto surgió una luz brillante que casi dejó ciego al Uchiha. La cabeza alargada de la criatura y luego su cuerpo poderoso se elevaron al cielo desplegando alas de luz blanca. Rugió furioso, satisfecho con su liberación fue sacando todo su cuerpo espiritual de la espalda de Naruto hasta quedar asentado en sus patas traseras detrás del grupo Uzumaki.

-JUUBI….-dijo el espíritu de la criatura al mirar el chakra negro detrás de Madara- HA PASADO TANTO TIEMPO, Y AUN SIGUES TRATANDO DE DESTRUIR AL MUNDO.

El monstruo de chakra negro camino en cuatro patas agitando sus colas violentamente. De un salto viró a la derecha y su movimiento fue imitado por el dragón que acababa de posicionarse detrás de los Uzumaki. En el flanco izquierdo de Naruto, bien alejados por ese único movimiento salvaje. El dragón de Jade con su chakra color blanco se asentaba frente a frente con el Juubi de chakra negro. Se miraron fieramente como si hubieran esperado desde el principio de los tiempos volver a luchar. El dragón sonrió con sus dientes de bruma.

-ESTA VEZ NO TIENES CHAKRA INFINITO… -dijo con satisfacción- ES LA HORA DE LUCHAR.

Las bestias gigantes se lanzaron uno contra el otro de manera salvaje. Lanzando zarpazos y azotándose sin misericordia. Ignorando a los ninjas que estaban parados algunos metros más allá. Naruto y Madara se miraban fijamente, incapaces de apartar la vista de su objetivo principal. El Uzumaki estaba muy herido, sangrante en varios sectores. Su chakra sin embargo había experimentado una recarga, era como si contener el alma de sus maestros hubiera costado no disponer de su máximo poder. Ahora una nueva pelea había comenzado.

Madara gruñó con furia y una llamarada de chakra oscuro lo rodeó completamente. Realizo una serie de sellos y poniendo su palma en el suelo frente a él, declaro:

-ARTE NINJA, JUTSU DE DUPLICADO.

4 copias de su mismo aparecieron a sus lados. Cada una tenía características propias y se podía notar que todas pertenecían en control al mismo sujeto. Madara parecía haber dividido su propio espíritu en los caminos del Rinnengan.

-uno de nosotros debe quedarse contigo Naruto…-señaló Mikato- y Raito aun reside en tu interior.

-Cambiemos…-sonrió Mako- no soy la mejor para luchar. Me quedare contigo reforzando tu cuerpo. Raito saldrá a tomar mi lugar contra uno de los seis caminos.

Los cuatro Madara que aparecieron tenían características especiales. Un contaba con un traje de entrenamiento mostrando a Uchiha Madara cuando era muy joven en tiempos donde entrenaba con Izuna para perfeccionar el Sharingan. El segundo Madara se veía más maduro que el primero, presuntamente en los tiempos donde se fue de la aldea en busca de un destino. El Madara del centro era el original. En la época donde lucho contra Hashirama Senju. El cuarto Madara se veía avejentado y débil. Aunque su chakra era espeluznante en oscuridad. Y el quinto Madara estaba enmascarado con el atuendo de nubes rojas como Akatsuki.

Raito surgió de la espalda de Naruto y el joven pelirrojo cayó de rodillas por el dolor. Estaba muy cansado y sus heridas no sanaban. Mako se puso de pie tras de él, lo abrazo cariñosamente y se convirtió en una luz que desapareció adentrándose en el cuerpo de Naruto. El joven vio al resto de sus maestros parándose en una línea a sus lados. Miró su cuerpo de repente, sintiendo vitalidad renovada. Las heridas comenzaron a cerrar lenta por seguramente. Mako estaba actuando como lo haría el Kyuubi. Al menos así se podría mantener en combate.

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Habían pasado algunas horas en el mundo real. Pero dentro de Gedo Mazo la batalla cruenta parecía llevar días de haber iniciado. Todos los Madara luchaban de manera poderosa, pero los Uzumaki lo igualaban con técnicas especiales que jamás había visto el Uchiha. En el centro de un campo completamente deformado por las explosiones y los terremotos. Naruto se batía a duelo de corto alcance con un Madara que contaba en su particular caso, con el camino de los dioses entre sus habilidades. Al principio todo parecía en contra de los pelirrojos, cada maestro enfrentaba a un Madara con una habilidad de Rinnengan y varios jutsu que inicialmente no pertenecían al Uchiha. Algunos tenía el Mokuton, otros habilidades del Sharingan y había quien podía captar la energía de los Biju que yacían fuera de la estatua conectados a la bestia.

Sin embargo, aunque el impresionante despliegue de habilidades en el Uchiha pudiera parecer hasta obsceno, su necesidad de derrotar a todos los Uzumaki lo había llevado a cometer un grave error de cálculo. Naruto había sido muy golpeado al inicio por que el Rinnengan de su rival lo anticipaba todo. Pero los susurros de Mako desde el interior le hacían acordar mucho de lo había aprendido en su estadía en la cueva.

-existen cosas que él no puede ver…-dijo la sensual voz de la mujer como si estuviera en su oído- básicamente lo que no ven esos ojos, Madara no puede interpretarlo.

Naruto combinaba sus Rasengan junto a clones para atacar con todo y Madara respondía con técnicas de fuego y una katana formada de chakra oscuro. Ambos tenían algunas heridas pero la parte más grave siempre correspondía al Uzumaki.

-lo que no puede ver con sus ojos…-pensó Naruto respirando pesado y notando como a su alrededor los Madara seguían luchando fieramente contra sus maestros- él puede ver todo, ni siquiera parece pestañear el muy maldito.

-estoy contigo Naruto…-respondió desde el interior Mako- todos estamos contigo y el no pudo ver eso hasta que fue muy tarde.

Era cierto, Madara nunca pudo ver a sus maestros hasta que se les presentaron en batalla. ¿Por qué no pudo verlos? Se suponía que desde antes de la cueva Madara había estado sellado en sus ojos. Se suponía que todo lo que sus ojos vieran…

Chocaron fieramente, Rasengan contra la katana oscura creada con chakra de Madara, y ambos retrocedieron luego de la explosión. Naruto miró a su izquierda, Kentari Uzumaki evitaba los intentos de su rival por tomarlo y así absorber su chakra. El maestro usaba unos extraños movimientos de jiujitsu que aprovechaban los impulsos de su enemigo. Para luego tomarlo de los brazos o piernas y estrellarlo contra el suelo. El maestro del Tayjutsu era una mala elección para enfrentar cuerpo a cuerpo. Kentari le pagaba en cómodas cuotas de dolor a cualquier individuo lo bastante arrogante o estúpido para tratar de vencerlo mano a mano.

Madara arremetió contra Naruto y uso el Bansho Tennin (atracción irresistible) para atraerlo contra su katana. El pelirrojo fue advertido por Mako desde el interior, e invocó un clon por delante para que le ayudara a impulsarse hacia arriba y así evitar la puñalada mortífera que la copia recibió en el pecho en su lugar. Desde el aire Naruto realizó sellos y soltó una bala de aire comprimida que Madara evito creando un circulo de llamas para protegerse. Naruto miró las batallas a su lado otro segundo, Kuro Uzumaki acosaba con los espíritus animales a su rival mientras Mikato sacaba decenas de armas creadas con su propio chakra en el cuerpo para batirse en peligroso duelo contra un Madara que usaba el Mokuton entre sus armas. Ambos se complementaban cada tanto intercambiando el rival y confundiendo a sus enemigos que no sabían contra quien tenían que luchar.

Madara observó caer del cielo a Naruto y decidió aprovechar el momento:

-KATON, JUTSU GRAN DRAGON DE FUEGO –haciendo sellos y soplando.

El pelirrojo vio venir a la criatura llameante y recordando los sellos aprendidos con Mako-sensei se decidió a ponerlos en práctica:

-ARTE DE SELLOS 5 TRIGRAMAS, -haciendo sellos y estirando su palma derecha al frente mientras caía- BARRERA SEDIENTA.

Una pared de luz azul se posicionó surgiendo de la diestra en el Uzumaki y esa barrera tomó la forma de una cabeza gigante fantasmal. Abriendo su gran boca recibió de lleno el dragón de fuego y lo devoró redirecionando la energía hacia el cuerpo de Naruto, comenzando a recargarlo.

-gracias Madara…-sonrió el pelirrojo finalmente llego al suelo y se paró firme- me hacía falta el chakra luego de nuestro calentamiento uno a uno.

A lo lejos el dragón de luz había cortado 3 colas del monstruo negro, mientras el Juubi respondió con una esfera de chakra que por poco no impactó al pecho de su enemigo, generando una enorme explosión kilómetros más allá. La pelea de las bestias estaba lejos de Naruto y la mayoría de los maestros, salvo Raito que luchaba contra su propio Madara que casualmente tenía la forma de cuando lo había enfrentado hace muchos años.

-¿Por qué? –Decía mientras luchaba ese Madara - ¿Por qué tengo que pelear contra ustedes? ¡Todos están muertos!-dicho esto uso Amateratsu para lanzar flamas negras sobre su enemigo.

-ARTE DE SELLOS 3 TRIGRAMAS, -reafirmó Raito tranquilamente- CONTENCION DE MIZU.

Las flamas fueron selladas en las manos de Raito que las hizo desaparecer y contratacó con Tayjutsu para tener a mano la posibilidad de colocar un sello en el cuerpo de su rival. Madara cada vez parecía más lento, peleaba salvajemente pero cada vez se debilitaba más. Raito lo descubrió en pequeños detalles, como la pesada respiración del rival, o las gotas de sudor. Todo era muy real en este mundo, demasiado real.

-¡¿Por qué no puedo matarlos?! –Estalló Madara furioso y miró de lado como Juubi comenzaba a perder terreno contra el dragón- ¿Por qué son tan fuertes? ¡Yo soy un dios!

-has vivido demasiado tiempo, tu mente ya no es ni la mitad de lo que antes era –Declaró Raito sin dejar de atacarlo- tu soberbia, tu ambición. Eso te está destruyendo.

-¡NUNCA ME DERROTARAN! –estallaron al unísono los 5 Madara y sus chakra oscuros se manifestaron alrededor de sus cuerpos.

Naruto absorbió el tercer ataque consecutivo de Ninjutsu que Madara había lanzado cuando el Uchiha estallo en ese grito. El Uzumaki se había recargado casi completamente gracias a la obstinación de su rival. Pronto Madara conocería que solo mano a mano habría pelea. Pronto se vería obligado a pelear en el terreno que más convenía a Naruto. Pero esa explosión de energía parecía anunciar que por fin Madara iría con todo. Dejaría de especular e impulsado por sus seis parciales derrotas intentaría una victoria general aplastante.

-¿recuerdas mis enseñanzas? –Preguntó Mako desde el interior- ¿recuerdas el arte de la manipulación?

Las palabras de Mako le hicieron reflexionar gravemente. Había algo de esta desmedida batalla que parecía fuera de contexto. Eran los maestros precisamente, que habían gastado las fuerzas de sus almas al máximo desde el comienzo. No era propio de ellos, no era propio ver a Kentari-sensei lanzarse al máximo sin estudiar a su rival. No era propio de Kuro-sensei diluir su chakra entre sus bestias para atacar sin descanso a su Madara. No era común que Mikato Uzumaki creara tanta cantidad de armas y soltarlas a riesgo de agotarse muy pronto. Naruto observó con gran sorpresa como Raito creaba un sello que devoró una esfera de poder que el Juubi había lanzado y el dragón había desviado. Luego el maestro la redirigió atraves de otro sello directo contra el Madara con quien peleaban causándole graves daños.

Entonces lo comprendió, la pelea de sus maestros no buscaba una victoria individual, sino un desgaste general del enemigo. Madara luchaba por 5, no podía robar más chakra de los Biju por que los había expulsado, Juubi solo peleaba por sí mismo. Madara estaba solo. Naruto observo como su propio enemigo salió disparado de su posición embistiéndolo con rabia anunciada. Estaba descontrolado, la posibilidad de perder lo tenía desesperado. No había planeado esta batalla, nunca había sabido improvisar como si lo hacia Naruto.

El pelirrojo intentó mantener la calma, la katana de chakra oscuro silbaba sobre el con un mortal bailoteo asesino. Una puñalada, otra y otra más. Un sablazo lateral y el intento de Madara por destrozarlo.

-¡Uno!…. –pensó Naruto evitando la katana de su enemigo y lanzando un golpe directo mientras sus envites enfurecían más al adversario.

"-no extiendas demasiado tus piernas en una pelea, -recordaba Naruto de su entrenamiento con Kentari-sensei- pasos cortos, pasos rápidos y postura siempre atlética. Piernas muy abiertas restan tu reacción ante un ataque, te quitan reflejos.

-¡Dos!...- se dijo y lanzó una patada recta al frente dándole de lleno al Uchiha. Madara intentaba anticipar con sus ojos los movimientos de Naruto pero estos cambiaban de ritmo a cada nueva combinación. Madara recibió una andanada de golpes y Naruto lo tomó del brazo para que no se alejara, logrado darle fuertemente en el rostro con la mano libre.

"-vigila siempre el entorno, aquí peleas solo conmigo, pero en el mundo real siempre peleas en desventaja. Tener compañeros a favor, a veces tiende a perjudicarte sino dominas el campo de batalla."

-¡tres!...-giró Naruto lanzando dos puñetazos a un lado justo cuando Madara atacaba por su lateral rápidamente. El Uchiha recibía impactos imprevistos y su arma nunca daba en el blanco. Su chakra estaba casi agotado y cada pelea individual con los maestros estaba constándole demasiado. Los caminos divididos estaban consumiendo todo su chakra. Pronto no podría ni mantener el Rinnengan activado.

"-pelear contra un Shinobi con katana u otra arma, implica pelear con él, no con sus armas. Procura atacar el brazo que esgrime el arma….-dijo pensativo Kentari- allí yace su punto débil. Un guerrero demasiado acostumbrado a un arma particular, se pierde cuando no cuenta con ella."

-¡cuatro!...- Naruto se apartó de Madara que volvió a intentar con su katana y cuando el Uchiha intentaba releer los movimientos de su enemigo, Naruto lo sorprendió explotando su propia energía haciendo resplandecer su cuerpo y cegando a Madara en el proceso. Luego se colocó rápidamente a su espalda y lanzó una combinación rápida de puños y patadas que termino tirando bien lejos a su rival, dejándolo en el suelo y confundido por esos movimientos repentinos.

"-Tayjutsu es un arte para tomar ventaja…-continuó el maestro Kentari en los recuerdos de Naruto- reduces el gasto de chakra y estudias al rival manteniéndote de una pieza. Procura dañar y no ser dañado, estudiar y sin haber revelado tus mejores jutsu. Una batalla de nivel mortal, se decide más por la sorpresa que por la fuerza."

-¡cinco!...-anunció Naruto lanzó tres patadas altas con impresionante potencia que lograron levantar una brisa de Futon. La andanada apenas pudo ser defendida por Madara que parándose con dificultad canceló al resto de sus copias para recuperar las habilidades de los seis caminos. Estiro su palma al ataque y apenas pudo absorber una parte de el antes de irse al suelo nuevamente.

"-controla tus golpes, controla tus movimientos, controla la batalla como una lucha de pasos y turnos. Tomas sus territorios defensivos, te mueves como tu enemigo pero eres mejor que él. Usas mejor el terreno, usas menos chakra y causas más daño. Se mejor….pero nunca te creas el mejor."

Madara estaba fuera de sus cabales. Sus ojos ardían por el brillo y aun recuperados las copias con las que había decidido acabar a los Uzumaki habían sido vencidas. Se puso de pie haciendo desaparecer la katana negra que estaba en su mano derecha. Naruto había aprovechado el momento de su ceguera para romperle los dedos de esa mano. Ahora no podía esgrimir armas con ella. El joven pelirrojo vio a todos sus maestros acercándose a él, estaban a punto de desaparecer, se veía como si estuvieran en una bruma espesa. Habían usado todo el chakra que tomaron de Naruto en la cueva, ahora ya no les quedaba casi nada.

-la batalla está casi terminada…-jadeaba agotado Kuro Uzumaki mirando a Naruto – ya casi estamos sin chakra

-pero el objetivo está cumplido…-definió Mikato igual de cansado- Madara casi no tiene poder ahora que lo ha desgastado repartiéndolo entre sus copias.

-no fueron copias sino duplicados de sí mismo…-apuntó Raito- Madara siempre tiende a usar los variados jutsu que conoce o roba, sin aprender a dominarlos completamente antes.

-¿recuerdas mis palabras Naruto? –Sonrió Kentari a lo que los demás también sonrieron- Cuando salgas de aquí, abras aprendido a sacar agua de las piedras. Recuerda esto muchacho, porque será la luz que te ayude en la oscuridad. Las personas siempre usan una pequeña parte de su real poder. Pero son tan tontas que en lugar de aprender cómo aprovechar al máximo lo que tienen, buscan más poder para controlar. Hasta que ese poder dicta sus destinos, hasta que el poder los consume, los guía y finalmente los entierra. Nunca puedes beber más de lo que tu cuerpo soporta, nunca debes tener más poder de lo que estás preparado a manejar.

-ustedes no pueden conmigo….-gruñó Madara ante los Uzumaki reunidos y apenas podía pararse bien- yo soy un dios….yo soy….

-eres un imbécil…-respondió Mikato ensanchando la sonrisa lo cual enfurecía más a Madara- Raito te ha manipulado desde el comienzo. Tu egoísmo, tu búsqueda insaciable de poder…

-¿Cómo? –pensaba Madara confundido

-seguramente ahora te estarás dando cuenta…-respondió al gesto confuso del Raito Uzumaki- que cada maestro enseño a Naruto técnicas que tú nunca conociste. Y es porque siempre le pedimos que no usara los ojos de poder para entrenarlas. También le advertimos que cada vez que nos convocara fuera de la cueva, lo hiciera cuando adoptara el modo Sennin. La naturaleza te mantenía aislado de Naruto, los ojos desactivados en la cueva antes que fuera liberado el Tsukuyomi, te mantuvieron ciego.

-Raito-sensei…-susurró Naruto- usted siempre supo que él estaba en mis…-dudaba evidentemente cansado el joven pelirrojo

-por supuesto que lo supe…-respondió el líder- tus sueños Naruto, no eran sueños sino recuerdos de Madara Uchiha. El luchó contra mi hace muchos años, allí supe que nunca detendría su ambición por el poder de Rikudou. Nunca entregaría los ojos a otro ser. Simplemente utilice su maldad para ayudarte a ti, con los planes que salvarían al mundo ninja.

-pero yo pude hacerlo so….

-¿solo? –Interrumpió Mikato- ¿recuerdas cuando hablamos de honor? Tu propia sangre no te permitiría hacer lo necesario. Tú propio y gran corazón. Por eso tuvimos que soportar la estadía desagradable de él. –Señaló al moreno a lo lejos- él era tu otro yo, aquel sin escrúpulos para cumplir los fines. Tu tenías la voluntad para soportarlo, el tenía el pensamiento ninja para tener éxito.

-¡me usaron! –gritó furioso Madara y todos vieron a lo lejos como el dragón de Jade blanco, enterraba la garra derecha envuelta en su elemento justo el pecho del Juubi negro. -¡USTEDES ME USARON A MI! ¡LOS BUENOS UZUMAKI ME USARON COMO UN VULGAR TITERE! ¡USARON MIS DESEOS DE CONQUISTA PARA ALIMENTAR A NARUTO!

Los maestros estaban casi trasparentes, su chakra estaba agotado y saldrían fuera del Gedo Mazo. El dragón de Jade a lo lejos dio una salvaje mordida en el cuello del malherido Juubi y le desgarró la garganta haciendo que cayera al suelo destrozado y su cuerpo desapareciera. El dragón soltó un alarido de puro placer y su festejo se fue aplacando por el poder que desaparecía en él. También comenzaba a verse borroso. Era su pelea final, su revancha, y ahora había vencido.

-GRACIAS POR ESTA GRAN PELEA HERMANOS…-dijo solemne el dragón- MI TIEMPO HA FINALIZADO. ME VOY TRAS LOS MIOS, DIGNO Y PURO. HE VENCIDO, EL EQUILIBRIO VOLVERA AL MUNDO DEL CHAKRA.

Todos vieron como desaparecía, a lo que Kuro y Mikato detrás de Naruto también se esfumaron. Los animales que antes había usado el maestro de las almas también se fueron. Kentari traslado el poco poder que quedaba en su alma para dárselo a Naruto. Luego le sonrió poniendo una pesada mano en su hombro.

-te esperaremos del otro lado hermano mío….-dijo sonriendo apenas y desapareció para dejar un susurro en el aire- con los brazos abiertos.

Madara se erigió indignado por haber sido parte de un plan de Raito. Por estar casi derrotado cuando debió ganar fácilmente. Quería distraer a Naruto para recuperar la sensibilidad de sus ojos. Los desactivo un momento tratando de juntar chakra para un ataque mortal.

-¿Cómo puedes estar de su parte Naruto? –Dijo vehemente Madara- te usaron, me usaron a mí. Todo por salvar una aldea que tiene las manos manchadas de sangre. ¿Acaso no recuerdas como te trataban los aldeanos en esa cochina aldea? ¿No recuerdas que Konoha abrió las puertas para que asesinaran a toda tu familia? ¿No recuerdas que por Konoha viviste solo y sin tus padres? ¡¿COMO PUEDES AUN PENSAR A PROTEGERLOS!?

Naruto no tenía por qué responder a esas palabras. Bien sabía que Madara intentaba ganar tiempo, pero el también necesitaba recuperar el aliento. Así que mirando a Raito, justo parado al lado suyo, se propuso a repasar los supuestos ultrajes cometidos por Konoha.

-¡Hablas como si todos fueran culpables menos tú! –Respondió aireado- ¡Por tu maldita culpa he sufrido cada desgracia que quieres cargarle a Konoha!

-No sé de qué hablas…

-¡¿Quieres saber de qué hablo?! –Respondió cabreado Naruto- ¡¿por qué razón fue eliminado Uzushiogakure?! ¡¿Quién robo la sangre Uzumaki para invocar al Kyuubi?! ¡¿Quién obligo con su venganza a que la esposa del Shodaime se convirtiera en Jinchuriki?! ¡¿Quién intentó asesinarme cuando apenas había nacido?! ¡¿Quién soltó al Kyuubi en Konoha para que todos me odiaran por tenerlo encima?!¡¿Quién obligo a mis padres a entregar sus vidas para contenerlo?!

-Naruto tranquilo…-le advirtió Raito desvaneciéndose apenas

-¡TODO LO QUE SUFRI! ¡TODO LO QUE MI FAMILIA SUFRIO! ¡TODO FUE TU CULPA! ¡OSEA, TODO LO SUFRI POR MI CULPA!

-únete a mi…-respondió serio Madara- y reviviré a tus padres. Reviviré a todos los que murieron y también a mi hermano que entrego sus ojos para que…

-¡PARA QUE LO TRAICIONARAS! –dijo furioso el pelirrojo- ¡TRAICIONASTE SU SACRIFICIO! ¡LO ABANDONASTE CIEGO Y SOLO CONTRA EL RESTO DE LOS UCHIHA! ¡TODO POR TU ESTUPIDA BUSQUEDA DE PODER!

-tu no podrías cargar el poder de los seis caminos…-definió Madara algo acobardado por el recuerdo de su hermano, y cargando chakra activo sus ojos que cambiaban desde el Sharingan básico, fase por fase hasta Rinnengan Gris- tu no podrías revivir a todos y lograr la paz.

-No….-dijo Naruto serio viendo como Raito desaparecía a su lado saludándolo levemente- no voy a poder lograr esa paz ideal. No voy a poder revivir a las personas que amo, ni reparar el daño que he causado en esta cruzada. Y no podré hacerlo….-su cuerpo comenzó a brillar y su mano derecha comenzaba a crear un Rasengan- porque hoy….por qué ahora mismo….acabare contigo para siempre. No habrá paz en el mundo mientras existamos. Si tengo que desaparecer para que haya paz, me asegurare de llevarte al infierno conmigo.

Ambos se preparaban para el golpe definitivo. Naruto cargó el Rasengan con chakra pero el lugar de agregarle Futon para darle poder, comprimió más y más la energía como lo hacía cuando usaba la cuchilla vibrante. La técnica cabía en la palma de su mano, pero lo que fuera que tocara lo atravesaría sin dudas. Eso golpe estaba destinado a matar. Madara utilizo su mano izquierda que era la única aun útil para crear una especie de cuchilla como la de Naruto pero constituida por fuego. Estaba furioso por las palabras del Uzumaki y este golpe iba a enterrárselo en el corazón. ¿Cómo se atrevía a desafiarlo de esa manera? Ahora no tenía a sus maestros para protegerlo. Ahora estaba finalmente solo y caería ante un guerrero superior como ciertamente Madara pensaba serlo. Un doble golpe directo. Pero el Uchiha tenía una carta más para jugar al final.

-ambos chocaremos…-sonrió fríamente Madara- pero solo yo saldré victorioso.-NARUTOOOOOOO…-salió corriendo recto con el puñal rojo en su mano izquierda.

-MADARAAAAAAAA….- respondió con el mismo ímpetu el pelirrojo que tenía el Rasengan concentrado en su diestra

A pocos pasos de encontrarse en el centro del lugar. Madara uso sus últimas energías para invocar un Sunsanoo. Estaba en su primer nivel y apenas lo cubría. Pero sería defensa suficiente contra un Rasengan simple. Cuerpo a cuerpo el Sunsanoo protegería del golpe a Madara mientras el enterraba su arma en la humanidad de Naruto. Pero cuando el Uzumaki vio ese accionar, simplemente se dijo que no escaparía al destino. Solo segundos de decidir, Naruto siempre había sabido improvisar. Siempre había sido el número uno en sorprender a la gente. Era Naruto Uzumaki después de todo.

"-Naruto…-dijo Mako sonriendo- recuerda siempre quien eres en verdad. Nunca el camino que recorrerás debe corromper tu deber."

"-recuerda lo que te enseñamos…-señaló Kentari- siempre es bueno tomar un tiempo de más y analizar antes de dar un golpe."

"-recuerda a tu madre…-dijo Mikato- cuyo amor llegó a protegerte del peligro, ese amor debe guiar a tus armas, no veas lo que estas matando, sino lo que intentas salvar con ello."

"-recuerda a tu padre….-indicó Kuro- el hizo lo que debía hacer para salvar a su pueblo. No importa la vida, no importa el destino. Solo la fuerza de mantener vivo para siempre, tus más arraigadas creencias."

Los jutsu se cruzarían. Todo pareció detenerse en un instante irrepetible. Madara observaba como una energía de color rojo comenzaba a exudar desde el cuerpo de Naruto que no parecía darse cuenta. Los enemigos estaban a 7….6….5 pasos. Madara observó con sorpresa como una especie de Sunsanoo se erigía en Naruto. Era de color rojo, pero en lugar de la cabeza cadavérica que destacaba en su propio demonio, la técnica de Naruto había formado la cabeza de una mujer de largos cabellos con rulos. Los jutsu estaban por chocar, Madara y Naruto estaban a 4…3…2 pasos de unirse. El rubio tenso el brazo derecho lo más que pudo hacia atrás dejando una enorme apertura para que Madara enterrara su cuchilla en el corazón.

Se unieron en un estruendo feroz que ilumino la zona dejando ciegos a ambos combatientes. Un plan programado, contra una idea sorprendente. Cuando la luz se disipara, alguien había vencido.

Fin de la parte 1