Estábamos terminando el entrenamiento de Quidditch para el partido del siguiente fin de semana y como siempre después de ducharnos algunos compañeros y yo decidimos dar una vuelta por los jardines del colegio; como aún no había oscurecido por completo decidimos ir al área de los invernaderos.

Bueno, la verdad es que yo los conduje hasta ahí ya que tenía la esperaba ver al profesor Longbotom, o Neville como le llamo en mi mente y cada vez que lo veo en las vacaciones; cuando solo somos dos personas comunes y corrientes, cuando no es mi profesor.

Mis padres se han llevado muy bien con él desde que tengo memoria, así que en las vacaciones vamos a visitarlo unos días o el a nosotros; hasta es el padrino de mi hermano pequeño, Albus. Lo que ellos no saben es que desde hace cerca de un año tengo un enamoramiento hacia el profesor.

Quienes so lo saben son mis dos mejores amigos, compañeros de bromas y golpeadores del equipo de Quidditch de Gryffindor: Lorcan y Lysander Scamander. Ellos suelen hacerme bromas con ellos y yo les sigo la corriente porque sé que el amor que siento por Neville nunca podrá ser correspondido.

Al llegar a los invernaderos vimos que todos estaban cerrados así que mis posibilidades de ver a mi profesor favorito se esfumaron, al notarlo, mis amigos quisieron animarme haciendo los típicos comentarios sobre sus amores platónicos.

─Me casaré con Cyndi Morgan ─ dijo Lysander, quien lleva obsesionado con la cazadora de Las Arpías de Holyhead desde hace varios meses ─. Solo piénselo, en unos meses cuando salga de Hogwarts en unos meses estaré en un equipo profesional, aún no se cual, y ella me notará… solo me lleva dos años así que no será difícil.

─Pues yo me casaré con Joseph Thompson ─interrumpió Lorcan ─. El Buscador más joven que ha tenido la liga inlgesa y también el más guapo de todos. Puede que sea mayor pero algún día será mío y no lo dejaré ir.

Entre risas yo dije ─Pues yo les gano a ambos, yo ya me he casado.

Ellos siguieron riendo en voz alta ─No, en serio ─ dije deteniéndome a unos metros de la puerta del último invernadero, me giré para verlos de frente ─. Me he casado con Neville ─Cuando ellos me vieron con la boca abierta, solté una risita que delató mi broma, pero aun así continué hablando ─Nos hemos casado en secreto, ahora tengo acceso a su cámara en Gringots, me sé el nombre de todas sus plantas que tiene por mascotas y planeamos tener muchos hijos cuando termine Hogwarts.

Estaba tan emocionado y distraído diciendo toda esa sarta de idioteces que no me di cuenta que de repente mis amigos se pusieron serios y abrieron mucho los ojos mirando algo que estaba detrás de mí.

Cuando por fin de di cuenta me giré lentamente solo para descubrir que Neville estaba en la puerta del invernadero, a juzgar por los guantes llenos de tierra estaba trabajando hasta hace unos minutos.

Él me miró y de la nada comenzó a reírse a carcajadas, meneando la cabeza se encaminó al castillo sin decir nada, aunque su risa lo decía todo. Me había escuchado y la idea de él y yo juntos se le hacía ridícula. Solo quería que la tierra me tragara, había hecho el peor ridículo de mi vida, y eso es decir mucho considerando que he hecho muchas bromas y muchas de ellas han salido fatales.

Los siguientes días me movía como un zombie, no sé cómo pudimos ganar el partido de Quidittch sin que me haya caído de la escoba o lesionado gravemente, considerando lo distraído que estuve. En las clases de herbología no podía ver a Neville. No, al profesor Longbottom, porque me sentía muy avergonzado. Estuve en ese trance cerca de un mes entero.

Hasta que un día, cuando el profesor Longbottom nos entregó la nota de un trabajo me percaté que el mío tenía una nota escrita en una nota aparte. Como era la última clase de la tarde, saliendo de ella corrí hacia la torre de Gryffindor para encerrarme en el dormitorio. La tenía que leer a solas, no quería que Lorcan y Lysander se enteraran y me hicieran bromas de esto, sea algo bueno o malo.

Una vez en mi cama y con las cortinas echadas para que no me viera nadie saqué de nuevo la nota, no era muy larga, pero me devolvió la sonrisa y me dio esperanza. Más que eso, me dio la posibilidad de un fututo junto a la persona que quería, junto a Neville.

Cuando salgas de Hogwarts me gustaría que sepas el nombre de todas las plantas que tengo por mascotas.

Tuyo, N. L.