Estaba en la madriguera para cebrar el cumpleaños de Álbum, pero él estaba ocupado tratando de impresionar a Alicia, una compañera de Rose a la que invitaron. Debido a eso yo estaba platicandomcon su hermano James.
Tengo que admitir que cuando lo conocí no me caía muy bien, pero en la medida que nos fuimos acercando, con el tiempo, nos complementamos bastante; tan era así que incluso a vecesniba a casa de los Potter para ver a James en lugar de a Albus.
—¿Quien crees que gane la copa en esta ocasión? —dijo James, para seguir con la conversación.
—Sinceramente me encantaría que Inglaterra, pero como van los marcadores hasta ahora, creo que Irlanda es quien tiene más posibilidades.
—Creo que tienes razón, nuestra selección ha estado muy mal en los últimos juegos. Aunque el buscador es muy bueno junto con los golpeadores, los cazadores y el guardián dan hasta pena.
Seguimos con nuestra charla bastante informal pasando por diferentes temas, algunos mas importantes que otros. Todos los que estaban en la casa se enfocaban en sus asuntos y nos dejaban a James y a mi por nuestra cuenta, sin embargo eso no impidió que me sorprendiera antes la pregunta que hizo James.
—¿Alguna vez te has acostado con un hombre?
Decir shoch era quedarse corto. —¡James! Que te pueden oir, este no es lugar para estas cosas.
—Nadie está prestando nos atención, a demás tengo curiosidad.
Más rojo no había podido estar. —No... No me he acostado con nadie.
—¿Eres virgen? Eso no lo esperaba.
—Si querías saber para burlarte de mi, dejemos esto aquí —. Hice ademán de levantarme pero una fuerte mano agarrando mi brazo me detuvo.
—No pretendía burlarme, solo me sorprende. Creí que lo habías hecho con...¿cómo se llamaba, Romina? Como se, solo lo supuse.
—Pues no, aun no lo hago con nadie... ¿Tu lo haz hecho con un hombre?
—Aún no... Pero no lo descarto, si encuentro a quien sea adecuado.
Eso ultimo me dejó pensando... Quien seria alguien " adecuado para James ". No le había dicho a nadie, pero desde un tiempo atrás había comenzado a sentirme atraído por el hijo mayor de los Potter.
La platica sigui por varias horas mas, tocando temas que por poco y hacian que sacara humo por las orejas, pero que me daban una libera esperanza para con mi amigo.
Varios días después fui a visitar a James a su casa y me lleve la sorpresa de que estaba solo en casa, los demás habían ido a visitar a los tíos muggles y el ex Gryffindor no había querido ir, solo para poder estar con él.
—Si me hubieses avisado, venía otro día... No tenias que quedarte aquí sólo por mí —. Dije un poco apenado con la situación, aunque por dentro estaba emocionado por la perspectiva de estar completamente solos.
—Prefiero mil veces estar contigo que pasar el día con mis primos, no es que sean malos pero me entre tengo mas contigo.
Eso hizo que me sonroje levemente, pero traté de dicimularlo lo mejor que pude.
—Entonces, ¿ya tienes lista la película que veremos?
Él sonrió ampliamente y me llevo al sofá, ya estaba todo listo, incluso las palomitas y mantas para estar mas cómodos.
Conforme avanzaba la cinta me di cuenta que era una romantica, no lo pude evitar y me acurruqué a un lado de él. Me quedé sorprendido al ver que él no me apartaba y que incluso puso uno de sus brazos alrededor de mi para acercarme las a su cuerpo. Como yo era un poco mas bajo posé mi cabeza sobre uno de sus hombros y me quedé en esa posición durante el resto de la película.
Cuando esta terminó, James dijo algo en voz baja que no entendí muy bien, por lo que giré mi rostro hacia el suyo quedando a pocos centímetros. James levanto una de sus manos u me acarició la mejilla suavemente.
—Me gustas —. Dijo en apenas un susurro y me besó.
Fue un beso suave, casi casto. Al separarnos nos miramos a los ojos y con una sonrisa mutua nos besamos nuevamente, esta vez con más pasión. A medidaque el beso incrementaba de intensidad podía sentir como me apretaba cada vez mas contra él.
Sin saber muy bien como acabe sobre su regado frotándome contra su entrepierna, poco a coco ambos nos excitabamos cada vez mas.
—Subamos a mi habitación —. Dijo un muy acalorado James mientras agarraba uno de mis glúteos y besaba bi cuello.
Yo solo pude asentir mientras soltaba un gemido bajo.
En menos de lo que tardo en decir Quiddith me encontraba en la cama de James, sin camisa y con la bragueta del pantalón desabrochada, James se encontra en una situación similar, solo que sobre de mi empujando sus caderas para que nuestros miembros erectos se frotaran con solo la tela de nuestra ropa interior separándolos.
—¿Quieres llegar hasta el final? —dijo un nervioso James —, si lo deseas podemos detenernos aquí.
—Continua... Lo quiero —le contesté en voz baja mientras lo tomaba de los hombros para poder frotarnos mas duramente.
Ni tonto ni perezoso James nos término de desnudar. Una vez libre de cualquier ropa, se metió mi miembro en la boca y aunque no podría decir que era un experto en la materia, si era muy bueno porque no dejaba de sacarme gemidos cada vez mas altos.
De repente sentí un dedo húmedo, supongo que de saliva, tanteando en mi entrada, solamente rotándolo al rededor sin atreverse a entrar. Me sentía tan excitado que casi ni me di cuenta que le suplicaba "mételo". El no tardó mucho en hacerlo y pese a sentir un poco de dolor, las maravillas que estaba haciendo con su boca eran suficiente para distraerme.
Poco después agregó un dedo mas y puedo otro, sentía que me correría en cualquier momento. Si James no entraba en mí lo haría si él.
Cuando finalmente sacó sus dedos no pude evitar soltar un gruñido de insatisfacción, pero al sentir el pene de James entrar lentamente fue acallado. Finalmente estuvo todo adentro y James no se movió por unos instantes para que lograra acostumbrarme a la intrusión cuando estuve cómodo con ello me incorporé lo suficiente para alcanzar sus labios y besarlo con pasión mientras movía ligeramente las caderas.
James entendió eso y comenzó un vaivén lento que poco a poco fue incrementando, nuestras bocas solo dejaban salir ruidos incongruentes pero que denotaban mucha excitación. Entre besos y caricias desenfrenadas ambos supimos que estábamos al borde y con un último gruñido ambos nos corrimos.
Fue tanta la adrenalina gastada que apenas alcanzamos a separarnos y abrazarnos antes de caer dormidos.
Luego de lo que me parecieron unas horas desperté, aunque no quería dejar a James así tenia que regresar a la mansión. Encontré un pedazo de pergamino en el que le escribí una nota diciéndole que tenia que irme, pero que al día siguiente le mandaría una lechuza.
Resultó que no tuve que mandarle una yo primero porque a mañana siguiente, apenas desperté me encontré con el búho de James con una carta en el pico.
No quisiera que te llevaras una mala impresión de como tuvimos nuestra primera vez juntos, aunque no lo creas no planeé que lo hiciéramos, solo quería decirte mis sentimientos hacia a ti. Desde hace un tiempo me gustas y quisiera que tengamos una relación seria, quiero ser tu novio.
Entiendo que te tuviste que ir anoche, pero me gustaría que pudiésemos hablar de esto. Estaré en mi casa esperándote.
Te quiero.
James
