En mi no tan larga he vida he tenido alunas cuantas parejas, hombres y mujeres, y aunque al principio mis padres lo veían algo extraño, con el tiempo se hicieron a la idea de que su hijo mayor era bisexual.
Hace aproximadamente un año un alumno nuevo llegó a la preparatoria donde estudio y aunque yo soy mayor que él nos llevamos muy bien, incluso puedo decir que es mi mejor amigo, él es gay y aunque no se lo he dicho a nadie me gusta un montón.
Un día, con propósitos de tentar el terreno entre él y yo en un aspecto más íntimo le propuse besarnos.
─Prometo que es sin compromisos, Scorp. Sólo un beso y luego hacemos como si nada hubiera pasado ─dije intentando convencerlo.
─Ya te dije que no, James. Deja de jugar con cosas así ─me dijo intentando ser cortante, pero el rubor en sus mejillas me dio un poco de esperanza y decidí seguir intentando convencerlo.
─Solo una vez, lo juro ─ él se puso un poco más rojo y apartó la mirada ─. Lo haré de todas maneras algún día cuando estés distraído, mejor accede ahora que te estoy pidiendo permiso ─aunque eso podría sonar muy agresivo, por mi tono de voz y mis expresiones exageradas él se dio cuenta de que no era enserio esa amenaza.
Poniéndose más rojo que un tomate se puso enfrente de mí y me dijo ─Está bien.
Tenía los ojos cerrados a la espera del contacto, yo me acerqué un poco para que nuestros labios apenas se rosaran y me di cuenta que él se relamía al sentir mi aliento sobre su boca.
No me pude contener y le di el beso más ardiente del que fui capaz. Mordiendo sus labios solo lo suficiente para que diera paso a mi lengua y pudiera explorar a mi antojo.
Al parecer él no tenía mucha experiencia porque al principio no me supo cómo responder, pero poco a poco. Unos momentos antes de que el beso terminara se agarró de mis hombros fuertemente, como si sintiera que las piernas le fallarían si no se sostenía de algo.
Nos separamos y le sonreí, él aún más rojo que antes apartó la vista y escondió su cabeza en mi pecho, apenado.
─Fuiste el primero ─dijo después de un tiempo, como intentando tomar valor ─. Fuiste mi primer beso y me gustó mucho.
Esa tarde nos quedamos platicando y ambos confesamos nuestros sentimientos y después de unas cuantas citas decidimos hacer oficial nuestra relación.
