¡Actualización, actualización! ¡Disfruten la lectura, dejen review y denle like a mi pagina! (El link se encuentra en mi perfil)! ¡Nos vemos en las siguientes actualizaciones! n.n/


06 Partido de futbol

Yoshino PDV

-Como verán tenemos un partido este viernes, así que tenemos que practicar muy duro para ganar ese trofeo. El entrenamiento de hoy lo comenzaremos dando 5 vueltas a la pista, trotando.

Desde mi lugar podía escuchar las órdenes que daba Kusuda-san como capitana.

-Es un lado que nunca le he visto desde mi llegada a la escuela. –Sonreí.

'Recuerda que todos tenemos un lado que nos puede hacer mejores o peores personas'

-Papá… -Susurré con melancolía. –Es una lástima que haya conocido el peor lado de mamá…

Las palabras crueles que dijo mi madre en ese entonces me habían destrozado por completo, pero ahora…

No me importa ser llamada como sea.

El sonido de mi teléfono celular me distrajo de mis memorias tristes, algo bueno cabe mencionar.

-Habla Yoshino… -Respondí el teléfono. –Hey hermanito, ¿Pudiste quitarle el celular a mamá? –Escuché una dulce risita salir de su boca. -¿Cómo has estado?, eh, ¿En serio?, me alegro escuchar que mi hermanito obtuvo un diez en su trabajo, claro que mereces un premio, oh...

Me sobresalté cuando sentí dos manos posarse en mis hombros...

-Tenemos clases Yoshinon... –Reconocí de inmediato la voz de mi mejor amiga.

-Takeshi, lamento decirte esto pero... Tengo que irme, ¿Te llamo luego, si? –Soy una mala hermana, hice que mi hermanito se pusiera triste. –Bye, yo también te amo... –Con todo mi pesar, colgué. –Odio estar en esta situación con mi hermano...

-¿Hace cuanto que no lo ves? –Preguntó suavemente.

-Más de tres años. –Suspiré.

-Has pensado en… ¿Preguntarle si quiere vivir contigo?

-Infinitas veces, pero sabes como es mi madre, ella no permitirá que su hijo se acerqué a una enferma.

-Tú y yo sabemos que no eres ninguna enferma. –Sonreí débilmente al escuchar aquello.

-Lo sé... Olvidemos esta conversación y vayamos al club. –Ella solo asintió con su cabeza.

.

.

.

.

-Ne, ¿Vendrás al partido del viernes? –Levanté la vista de los documentos que estaba leyendo.

-Tengo que ir, si no voy ¿Cómo sabré que ganaste? –Ella sonrió tímida.

-Me alegro escuchar eso, bueno tengo que irme, mamá y papá estarán hoy en casa. –Fue directo a su asiento a recoger sus pertenencias.

-¿Nunca están? –Pregunté curiosa.

Su sonrisa resignada no me gusta...

-El trabajo es más importante que yo.

Suspiré, dejando de lado los papeles insignificantes.

-Hey... –Me acerqué a ella, colocando mis manos en sus antebrazos. –No creo eso, tus padres te consideran importante, por eso trabajan mucho para darte lo mejor.

-Uhn... –Su flequillo ocultó sus hermosos ojos. –Aunque lo digas, yo no lo siento de esa forma... Ellos suelen ser muy crueles si se lo proponen... –Acaricié de arriba y abajo sus antebrazos.

-¿Por qué dices eso? ¿Hm?

-Trataron de prohibirme hacer lo que me gusta, cuando les confesé sobre mi pasión...Ellos no reaccionaron bien... –Sequé la lágrima que rodó por su mejilla con mi dedo pulgar.

-¿Te lastimaron? –Pregunté suavemente.

Su silencio me respondió todo.

-Dime que solo fue una vez, porque tengo un amigo que es abogado... –Ella soltó una risita.

-Sí, solo fue una vez. Les dije que si nuevamente se repetía desaparecería de sus vidas.

-Cruel~

-Solo así entenderían... Bueno, ya va haciendo hora de que nos vayamos, el conserje si sabe de nosotras aún estando aquí nos sacará a patadas. –Solo sonreí.

Me separé de ella para recoger mis cosas.

-A todo esto, ¿Qué estabas leyendo? –Preguntó curiosa.

-Um... –En un documento se podía ver claramente...

Custodia completa de Nanjo Takeshi

-Nada importante, solo como puedo obtener algo que en verdad deseo... –Susurré, mientras guardaba en unas carpetas aquellos documentos.

-¿No es mejor ir por ello así no más?

-Debo pensar en las consecuencias. No solo me involucra a mí, sino también a las personas a mí alrededor.

-Eh~

-Vamos capitana. –Abrí la puerta del salón, dejando salir primero a Kusuda-san. –Espero que valga la pena verte jugar.

-No te preocupes, ganaremos el partido. –Normalmente cuando alguien está demasiado confiado siempre ocurre algo malo.

-Confiaré en ti... –Una idea me llegó a la cabeza. –Oh, ¿Qué número eres?

-Ocho, ¿Por qué la pregunta?

-Solo curiosidad...

De un momento a otro nos encontrábamos en la entrada de la escuela, lugar donde debemos separarnos.

-Nos vemos mañana, Kusuda-san y no te sobre esfuerces demasiado... –Me alejé de ella sin esperar respuesta a cambio.

-Nuevamente me mentiste...

.

.

.

.

.

Aina PDV

-Buena patada Nishino-san. –Felicité a una de mis compañeras.

-Gracias Kusuda-senpai.

-¡Kussun!~ -Me giré hacia dónde provino el llamado y me encontré a Pile-chan junto a las demás, agitando su mano para que me acercara.

-Tómense quince minutos de descanso, se lo merecen. –Mi equipo solo asintió.

Sin perder tiempo me acerqué a mis amigas.

-¿Qué las trae por aquí, en mi área de practica? –Pregunté con cierta molestia.

-Escuché un chisme por ahí. –Sonrió con inocencia.

-¿Y eso me importa porque...?

-Se trata de la asistente de nuestra asesora. –Esto me importa.

-Pensé que no te importa.

-Cambié de opinión, ahora suelta el chisme. –Mirada fija.

-Descubrimos donde trabaja Nanjo-san. –Dijo Emitsun emocionada. -¿Sabes lo que significa?

-Ah, no.

-En tu cumpleaños planeamos llevarte a escucharla cantar, ¿No es genial? –Debo admitirlo, es genial, pero hay un problema...

-Genios, se les olvida que es un bar, donde solo permiten entrar a mayores de veintiuno, que yo sepa ninguna tiene más de esa edad...

-Aquí intervengo yo... –Mimorin se aclaró la garganta. –El novio de mi hermana mayor trabaja como guardia en ese bar, así le pedí de favor si nos dejaba entrar y el acepto con tan solo unas cuantas condiciones.

-¿Qué tipo de condiciones? –Pregunté ansiosa.

-Nada de beber bebidas alcohólicas, no irse con extraños y mucho menos aceptar bebidas de uno.

-Podemos soportar eso, ¿Verdad? –Las demás asintieron. -¡Y solo falta unas cuantas semanas para mi cumpleaños!

-Oh si, alguien está ansiosa de escuchar cantar a la asistente –Le lancé una mirada de advertencia a mi mejor amiga.

-¿Qué puedo decir? Me he convertido en una fan de fripSide.

-Claro una fan... –Golpee a mi mejor amiga en el hombro. -¡Ow!

-Como ya me dijeron lo que tenían que decirme, es hora de que se vayan, tenemos que reanudar la práctica.

-Sí, Si, ya nos íbamos señorita mandona.

Dichas nuestras despedidas, me acerqué nuevamente a mi equipo.

Yoshino PDV

-¿Aún no sabes cómo quitarle la custodia a tu madre? –Suspiré sin dejar de ver la pantalla de mi laptop.

-No es tan fácil como imaginé... –Shika-chan me extendió una taza de café. –Gracias por quedarte esta noche en mi apartamento...

-No tienes que agradecer nada. Entonces...

-Como te decía, no es tan fácil porque mi madre no está muerta, no tengo pruebas que comprueben que ella mintió sobre la salud mental de mi padre y la mía. No tengo nada para que me ayude a tener la custodia de mi hermano...

-¿No ayuda el testimonio de tu hermano? O ¿Su decisión de irse contigo? –Se sentó en la silla que estaba enfrente de mí.

-Como te dije antes, mi madre no lo permitiría... Haría lo que fuera, aunque yo sea su hija... –Me levanté de mi asiento y me dirigí a la cocina a dejar la taza en la lava vajillas.

-Te ayudaré a encontrar una solución, no dejaré que caigas en la desesperación...

-¿Qué haría yo sin ti? –Pregunté desde la cocina.

-Nada. –Bromeó mi mejor amiga.

-Por tu ayuda te prepararé tu postre favorito.

-¿Lo dices en serio?

Solo asentí mostrando una sonrisa en el proceso.

-Es muy amable de tu parte, gracias...

-No hay nada que agradecer, ahora si me disculpas~ -Me dirigí nuevamente a la cocina.

-Oye, ¿Puedo preguntarte algo?

-Ya lo hiciste. –Reí al escuchar su bufido. –Pregunta.

-¿Qué es eso lo que escondes en la bolsa negra?

-Lo sabrás en el partido del viernes.

-Injusta.

-Metiche.

-Touché

Aina PDV

Hoy es el día del partido y de ganar el trato que hice con Nanjo-san...

Me puse mi camisa azul que tenía el número 08 en la espalda (Debajo del número se encontraba mi apellido) con letras blancas, un shorts deportivo negro que me llegan a hasta las rodillas, me coloqué las pantorrilleras junto a mis calcetas azules y por ultimo mis tenis negros especiales. Hecho todo esto, agarré mi cabello en una coleta.

Suspiré un par de veces antes de salir al campo a jugar...

Después de cantar el himno de la escuela y saludar a la otra escuela, nos colocamos en nuestras posiciones asignadas (la mía era defensa).

-Tu escuela perderá otro campeonato, Kusuda-san. –Hice una mueca al ver quien se encontraba a unos cuantos metros de distancia.

-Ara, pero si es Akira-san, no te había visto. –Sonreí con inocencia.

-A ver si te haces la chistosita cuando ganemos.

-No lo permitiré, algo está en juego para mí...

-La gran decepción que se llevaran todos... –El silbato nos hizo detener nuestra "amigable" conversación.

.

.

.

.

Los minutos pasaban y ya me encontraba muy cansada, pero no podía darme el lujo de sentarme, no señor y menos cuando tenía a una bella asistente animándome desde las gradas.

-¡Kusuda-senpai, estoy libre! –Cuando estaba a punto de pasarle la pelota alguien...

-¡No lo harás!

Un pie se interpuso en mi camino, haciéndome caer fuertemente al suelo y con un gran dolor en mi tobillo.

-¡Falta! –Gritaron mis amigas.

-¡Kusuda-senpai! –Mi equipo se acerco a mí con preocupación en sus rostros.

-Solo... ¡Llamen a la enfermera! –Grité con dolor.

-¡No puedo creer que no hayas aguantado eso! –Gruñí molesta al escuchar la molesta risa de mi rival.

-No le prestes atención... –La voz de Nanjo-san a mi lado me sorprendió. –Siento tu dolor... Dame tu mano...

Nanjo-san me ayudó a levantarme del sucio pasto.

-No puedo...caminar bien...Duele mucho... –Murmuré.

-No te preocupes...

De un momento a otro, sentí un brazo atrás de mis piernas y otro en mi espalda.

-¡¿N-Nanjo-san?! –Grité avergonzada.

-Así será más fácil... –Sin nada más que hacer, rodee su cuello con mis brazos para poder sostenerme y no caer al suelo.

-Un gran paso para Yoshinon. –Kubo-san se encontraba caminando a un lado de nosotras.

-No molestes ahora Shika-chan. –Suspiró resignada.

-Lo lamento, pero es divertido molestarte. –Kubo-san solo encogió de hombros.

No tardamos mucho en llegar a la enfermería. En cuanto llegamos, Nanjo-san me sentó en la cama.

-G-Gracias...

-Te dije que me preocupaba por ti... –Sonrió tiernamente.

-Ahem... –Cuando escuchamos la tos fingida de Kubo-san, nos sonrojamos. –Ya que tengo tu atención... –Asentí con mi cabeza. –Quitaré con cuidado estas cosas molestas, ¿Bien? –Nuevamente asentí.

No tardó mucho en dejar libre mi pie, desde aquí se podía ver la hinchazón de mi tobillo.

-Te pondré una pomada y una venda. Te daré una pastilla para que baje la hinchazón.

-Traeré una botella de agua... –Dijo Nanjo-san con una sonrisa tierna. -¿Quieres que te traiga algo en especial Kusuda-san?

-Solo un chocolate... –Ella asintió antes de salir de la enfermería.

En silencio miraba como Kubo-san trataba mi tobillo con una total delicadeza.

-¿Ella siempre ha sido amable? –Pregunté para romper el silencio.

-Solo con las personas que se lo merecen, así que no te sorprendas si ves que golpea a alguien por irrespetuoso. –Soltó una risita.

-Vaya...

-Puede ser agresiva si se enoja realmente...dulce cuando siente que es necesario y torpe cuando se trata de sentimientos.

-Me gustaría ver ese lado de ella...

-Je, no tardarás mucho en verlo... –Me sonrió tiernamente. –Yoshinon te considera alguien importante ya, así que estas en la lista de espera para ver ese lado.

-O-Oh...

El sonido de la puerta abrirse nos distrajo de nuestra conversación.

-Ah, estúpida gente... –Gruñó mi mejor amiga en cuanto entró a la enfermeria.

-¿Pile-chan?

-Las estúpidas no me dejaban llegar hacia a ti y solo miré como Nanjo-Sensei te encargaba en sus brazos. –Sonrió picara.

-No empieces... –Suspiré.

-Las dejo a solas para que hablen a gusto, pero antes... –Kubo-san depositó una pastilla en mi mano. –Cuando llegue Yoshinon con la botella de agua, tómatela enseguida.

-Está bien~ -Ella sonrió para después salir de la enfermería.

En cuanto se fue, la realidad me golpeó fuertemente, ya no tendré mi cita con Nanjo-san

-Me confíe demasiado... –Impacté mi espalda contra la cómoda cama de la enfermería.

-No te castigues tanto, diste tu mejor esfuerzo. –Dijo mi mejor amiga, tratando de animarme.

-No lo entiendes Pile-chan, ese partido era el pase para llegar al corazón de Nanjo-san. –Suspiré con resignación.

-Kussun...

-No sabes cuánto quiero saber sobre ella, incluso si son cosas pequeñas como su color favorito, su comida favorita, que la hace feliz, que la hace triste... Yo solo quiero saberlo...

Si tan solo hubiera previsto aquel golpe tan sucio de mi rival, no estaría aquí con una venda que cubre mi pie y tobillo. Además de sentir el dolor tan insoportable...

Quería llorar en ese momento por haber perdido la oportunidad de saber la tristeza que rodeaba a Nanjo-san.

-¿Podrías dejarme sola? –Pregunté escondiendo mi rostro en la almohada. –Necesito componerme, antes de recibir visitas...

-Llámame si necesitas algo...

Sin decir algo más, se fue...

En cuanto escuché la puerta cerrarse, dejé que el llanto se apoderada de mí. Sin embargo mi llanto fue interrumpido por un par de manos acariciar mi cabello, algo que me hizo sobresaltar y alzar mi vista de inmediato...

Encontrándome una mirada llena de preocupación y ternura...

-Nanjo-san...

-Ven aquí... –Abrió sus brazos para recibirme en ellos.

Con sumo cuidado de no lastimar mi pie, me acomodé en sus cálidos brazos.

-Escuché todo lo que dijiste... –Susurró suavemente, mientras acariciaba mi espalda.

Tengo miedo de su reacción, ¿Qué haré cuando empiece a reclamar mis intenciones?

-No te preocupes por ello. –Se separó un poco de mi, quedando su rostro muy cerca del mío

-¿Eh?

-Hay que olvidarnos del trato... –Tragué saliva ante su tono de voz. –Aunque hubieras ganado o perdido, aceptaría salir mil veces contigo...

-¿Lo dices en serio? –Murmuré sorprendida.

-Estoy cansada de volvértelo a repetir... No me gusta mentir. –Sonreí culpable por hacerla repetir.

-Entonces, ¿Qué hacemos ahora? –Pregunté curiosa.

-Hm... –Su mirada se posó en mis labios. –Hay que hacer algo de lo que me he vuelto adicta...

Sus labios tocaron los míos y nuevamente las sensaciones que sentí hace unos días volvieron a mí.

En la enfermería solo se escuchaban nuestras respiraciones y el leve choque de nuestros labios húmedos.

-Más... –Sus ojos se abrieron en sorpresa.

¡Demonios, solté sin pensar aquello!

-Si... –Volvió a besarme.

Pero esta vez me fue acostando lentamente en la camilla, sin separar nuestros labios.

Sus manos se colocaron a cada de mi cabeza...

Las mías en su espalda, agarrando con fuerza su camisa...

Mis piernas rodeando su cadera...

Sin embargo el ambiente se rompió cuando sentí un agudo dolor en mi tobillo lastimado.

-Duele, duele, duele... –Dije separando mi boca de la de Nanjo-san.

-Estábamos tan metidas en el momento que se me había olvidado que debes tomar la pastilla... –Con una risa, se separó de mí.

-Estúpida Akira-san... –Maldije por lo bajo, mientras que Nanjo-san se acercaba a la mesa donde había dejado la botella de agua.

-Grosera... –Mi superior me dio la botella de agua.

-Lo siento no puedo evitarlo.

-Descuida, cuando estoy muy molesta digo peores palabras.

-Oh... –Introduje la pastilla, tragándomela al instante, bebiendo el agua después para pasarla.

-¿Te parece si planeamos la cita cuando despiertes de tu pequeña siesta?

-No tengo sueño... –Bostecé. –Hace un momento no lo tenía.

-Shika-chan te dio la pastilla que te hace dormir para que relajes el cuerpo y vaya que si funciona.

-No te burles... Ne... –Ella me miró expectante. -¿Podrías abrazarme mientras duermo? ¡S-Sé que es demasiado rápido, pero...!

-Lo haré, vamos acuéstate...-Su respuesta me sorprendió. –Apúrate lenta.

-Ya voy jefa... –Me acosté nuevamente, dejando un espacio en la camilla para ella.

Sus brazos en un par de segundos rodearon mi cintura.

-¿Estarás aquí cuando despierte? –Pregunté, escondiendo mi rostro en su cuello.

-No me iré a ningún lado...

-Gracias Nan-chan... –Fue lo último que dije, antes de quedar profundamente dormida.

-¿Apodos tan rápido? Me gusta... Me gusta, Kussun

CONTINUARÁ...


¿Alguna idea de como Nan-chan pueda quitarle la custodia a su madre? no soy muy buena en esos temas... ¿Alguien que sea abogada (o)?