Hola ¿Cómo están? Primero que nada quería avisarles a todos los lectores mis fics, que mi computadora se ha arruinado y que quizás tarde un tiempo en subir las actualizaciones de mis proyectos, puesto que tengo que utilizar la computadora de mi madre cuando ella no se encuentra en casa. Por suerte, este año iré a la universidad medio turno y tendré más tiempo de utilizarla por la mañana, no desesperen.
Pero bueno, más allá de eso quería agradecerles a todos por seguir el apoyo, y particularmente a Luffy ASL, quien no solo me brinda ese apoyo con cada comentario sino, que también, me marca los errores para seguir mejorando, también a giby-chan, por su reciente comienzo en el fic.
Bueno, aquí se los dejo.
Todo había pasado muy rápido. De repente, había aparecido en aquel lugar, luego, había deducido que debía llegar al centro lo antes posible, y ahora, se encontraba frente a frente a un vicealmirante de la marina, quien lucía igual de super confundido que él.
- ¿Qué está haciendo él aquí? – Tashigi se alejó unos pasos del pirata y desenvainó su espada
- ¿Yooo? – Preguntó el cyborg mientras se apuntaba - ¿Ustedes que hacen aquí? –
- Eso no es de tú incumbencia – Murmuró la mujer mientras se ponía en posición de ataque
Pero la realidad era que ambos bandos se encontraban en la misma posición. Ni los marines ni el pirata, entendían la verdadera razón por la que se encontraban allí dentro, ni mucho menos cual era la causa de que ese laberinto estuviera situado allí, en medio de una isla del Nuevo Mundo. Se miraron confundidos, claro que era de su incumbencia, pensó Franky mientras se rascaba el mentón. Y por supuesto que intercambiar información les convenía, sobre todo, ahora que se encontraban de la misma manera.
- La verdad – Comenzó el vicealmirante mientras posaba su mirada en el cielo – No tenemos la menor idea –
- Bueno… - Murmuró Franky – Yo tampoco tengo la menor Suuuper idea – Soltó una sonrisa
- Pero, entonces – Tashigi, quien notó que su superior se destensaba, continúo hablando - ¿Ustedes también están aquí? –
- Mmm… La verdad es que estoy solo aquí, no encuentro a Luffy y a los demás –
La situación podría llegar a ser desesperante para cualquiera, pero para el carpintero de los Mugiwara no era así. Habían estado en muchas situaciones peores a la de ese momento, y no recordaba que les haya ido mal… O al menos, si no contaban la pelea contra Kuma en el Archipiélago Shabondy, donde todos se habían separado por dos años. Bajó su mirada, y luego la volvió a posar en los marines.
Supongo que ustedes se encuentran en la misma súper situación ¿Verdad? –
Exactamente – Murmuró el almirante
Y un silencio de ultratumba inundó los pasillos del laberinto. Claro, todos estaban igual. Pero, eso significaba que les convendría trabajar en equipo. A la par con esos piratas que él mismo, había estado persiguiendo desde Loguetown. No era la primera vez, recordaba el incidente en Punk Hazard y también recordaba que Mugiwara no Luffy lo había salvado en el casino de Arabasta, cuando todo se había salido de sus manos.
Bien, debemos encontrar a Mugiwara ¿Verdad? – Comentó Smoker
Tanto Tashigi como Franky lo miraron perplejo. Pero entendieron la idea.
Al separarse de aquel inesperado beso, él la contempló confundido ¿Qué había sido eso? ¿Por qué? Robin desvió su mirada hacía el recuerdo de Zoro que había aparecido para atacarlos o sea cual sea su razón, no era buena, pero ya no se encontraba allí. Suspiró sería. Lo había logrado, había logrado ahuyentar aquella cosa. Avanzó un par de pasos, no podía dejar que aquel hombre examinara su rostro y averiguara sus verdaderos sentimientos.
Debemos encontrar a los demás lo antes posible – Dijo lo más natural que pudo, quería esconder toda pista
Zoro no dijo nada, no podía hablar. Contempló el gran pasillo, y supo que Robin había tenido razón, esa proyección de su amiga… No había sido más que eso, una proyección. Nada real. Bajó su mirada hacía el suelo, sin ella hubiese caído en las garras de sea quien sea la persona que estaba logrando eso. Había sido débil, y no podía permitirse debilidad, no si iba a ser el mejor espadachín.
Comenzó a caminar tras ella. Sin emitir palabra alguna. Por supuesto que no solo su demostración de debilidad era lo que lo había dejado sin hablar. En esos segundos habían pasado muchas cosas, y había cruzado su mente demasiados sentimientos para explicarlos. Primero se había encontrado con la joven que había muerto hace tiempo, no había visto a Kuina desde… Tragó saliva. No quería recordarlo… Y luego, luego de eso… Esa mujer… La mujer que se encontraba caminando delante de él, indiferentemente, lo había besado. Nunca había se había sentido así antes ¿Qué era diferente con esa mujer? ¿Por qué le estaba dando vueltas al asunto? Jamás lo había hecho, y ahora… ¿Había esperado a estar solo con ella para importarle tanto un beso?
Lo mejor será llegar al centro, tal y como lo estábamos asiendo antes – La morocha habló sin voltear, no quería…no podía… - Apuesto a que todos ya se están dirigiendo hacía allí –
Y no estaba confundida. Zoro lo sabía, Robin siempre estaba en lo correcto. Además era lo lógico, después de todo ¿Quién no iba a saber eso? Luffy pasó por su mente, seguido de Usopp y Chopper, y un escalofrío cruzó su mente. Esperaba que tanto su capitán como los demás estuvieran con alguien quien los guiara.
Cuando Usopp y Brook divisaron a Sanji, éste se encontraba tirado en el suelo del laberinto. La sangre emanaba de su nariz cual chorros de agua que provenían de una perilla abierta. Corrieron hacía el gritando su nombre. ¿Qué había pasado? Sanji lo tomó de la nuca y levantó su cabeza mientras lo agitaba levemente.
¡Sanji! ¿Qué sucedió? – Exclamó Usopp
Na… - Murmuró el cocinero en su estado de coma absoluto
Espera, Usopp-san – Brook calmó al narigón quien se encontraba gritando su nombre
¡¿Dónde está Chopper?! – Seguía el tirador
Espera, Usopp-san… Sanji-san esta diciendo algo… - El músico logró calmarlo lo suficiente para que ambos pudieran escuchar lo que el cocinero estaba intentando decir
Nami… -san… - Una leve sonrisa asomó sus labios
¿Nami? – Usopp lo contempló por unos segundos, parecía satisfecho - ¿Dónde está Nami? – Ambos voltearon a los costados, esperando poder encontrar indicio de la navegante - ¡Maldición! Si no encontramos a Chopper pronto, Sanji morirá –
Usopp lo incorporó, y con la ayuda de Brook, lo cargó en su espalda. Debían encontrar pronto a un médico, sea quien sea. Con dos médicos en el laberinto, tendrían ventaja. Luego de acomodarlo en su espalda, comenzó a correr junto al músico de la tripulación.
Bien, Brook – Dijo sintiéndose todo un capitán, el capitán Usopp – No debemos separarnos –
Y bajo la ardua noche que había inundado el laberinto, los dos se escabulleron en busca de alguien.
No. No podía ser verdad. Nami quedó petrificada en el lugar donde se encontraba. Ella… Ella no estaba viva, no podía. Bellemere había sido asesinada delante de sus ojos, no tenía sentido que éste allí de pie, frente a ellos. De un salto se bajó de la espalda del capitán quien lucía más confundido que ella.
Nami ¿Quién es esta mujer? – Preguntó y volteó a ver el rostro de su navegante
No puede ser… - Murmuró, si Luffy también la veía, significaba que su mente no le estaba jugando una mala pasada… Ella… era real
Dio unos pasos al frente. Claro que titubeaba, no entendía como la mujer que había considerado su madre tanto tiempo, se encontraba de pie frente a ella, tal y como si el incidente de hacía diez años, no hubiese existido jamás. No podía creerlo. Perpleja se acercó hacía Bellemere, quien se encontraba tan viva como hacía años. ¿Cómo…?
¿Qué acaso me tienes miedo? – La sonrisa que madre soltó, floreció su felicidad
¡Bellemere! – Gritó con gran alegría y corrió a abrazarla
Fue en ese momento cuando Luffy entendió quien era esa extraña. Y a pesar de no saber la exacta conexión con Nami, sabía que era alguien importante para ella. Se alejó unos pasos, para poder brindarles la privacidad necesaria, y se recostó sobre una de las tantas paredes. Bajó su sombrero, provocando una sombra en sus ojos, no quería ver. Quería respetar a su nakama tanto como ella lo había hecho cuando él tomó la decisión de esperar dos años antes del reencuentro.
Ambas se abrazaron, y se sumergieron en aquella felicidad que no se podía explicar. La pelirroja apoyó su rostro en el hombro de su madre y comenzó a soltar unas pequeñas lágrimas, hacía años que no la sentía… Parecía tan real.
La imagen de Ace apreció en su mente. Él… Portgas D Ace había muerto hacía dos años en medio de una guerra en Marineford. Ella lo había visto en el diario, ella se había enterado que él había fallecido delante de su pequeño hermano, Monkey D Luffy. Delante de su capitán… Y él… había aparecido dentro de aquel laberinto, sin explicación alguna. Nami se había dado cuenta de que aquel Ace no era el verdadero, sin embargo Luffy no había podido ni siquiera reacción.
Si algo caracterizaba a la navegante de los Mugiwara, era su astucia. Levantó su cabeza del cuerpo de la mujer… Si todo eso era así… Significaba que la Bellemere que se encontraba delante de ella… No era….
Con una sonrisa se alejó unos pasos. No podía peligrar ser atacada por su madre… Si eso pasaba ¿Cómo iba a defenderse? ¿Cómo iba a golpearla? Una puntada en el corazón le recordó que Luffy había tenido que golpear a su hermano para defenderla, y eso le entristeció el alma. Debía ser duro.
Se alejó unos metros de Bellemere, intentando ser disimulada. No quería llamar la atención de la copia de su madre.
De repente, una sombra apareció detrás de su querida madre. La persona que se encontraba detrás de ella era mucho más alta, y más corpulenta y más… ¡¿Arlong?!
Ha pasado tiempo ¿Verdad, Nami? – Sonrió y luego soltó su típica carcajada
La mujer quedó muda. Los recuerdos perturbadores de su pasado volvieron a su conciencia. No podía ser verdad…. Se tomó el hombro donde el tatuaje de su tripulación había estado descansando por ocho años… No… No era verdad. Luffy había derrotado a ese maldito hacía años, y desde entonces ella lo había acompañado en su aventura.
Por otro lado, Luffy levantó la mirada al escuchar aquella voz. ¡¿Qué?! ¿Cómo era posible? Hacchi les había dicho que Arlong y los demás habían sido llevados a una prisión ¿Acaso había escapado? Contempló a su navegante que yacía petrificada a causa de los recuerdos, y en el momento que el tritón sacó una escopeta su cuerpo no reaccionó.
Arlong apuntó a Bellemere tal y como lo había hecho tiempo atrás, y luego de sonreír, el cuerpo de la mujer fue atravesado por una gran bala de escopeta. Cayendo inerte. Nami soltó un grito ¿Acaso el pasado no la iba a dejar en paz? Su isla entera ya había sido salvada de la desgracia y ahora que ella ya podía encontrar la tranquilidad en su viaje, ese mismo viaje había logrado revivir su trauma.
¡Luffy! – Tanto Chopper como Law ingresaron al tiempo que el asesinato se efectuaba - ¿Qué esta pasando aquí? –
Bueno… Hasta aquí llegamos por hoy ¿Qué les ha parecido? Espero que les haya gustado y estaré esperando sus comentarios con ansias. Nos leemos.
