¿Cómo están lectores? Bueno... El momento ha llegado. Hoy termina este fic de 14 capítulos que comenzó en agosto del 2014. Para un autor el momento más estresante es el final. Es allí donde el lector se lleva un buen memorando de toda la historia o si lo arruinas para siempre. Y a su vez, personalmente siempre me siento mal cuando termino una historia o un fic. Es como cerrar un ciclo y como todo ciclo cuesta.
Estoy muy contenta de poder darles el final de esta historia. Cuando empecé escribiéndola jamás pensé que tendría tanta enganche en los lectores de fanfiction y de hecho, cuando leí los comentarios del primer capitulo quedé completamente sorprendida.
Es por eso que quería agradecer a todos los que leyeron y comentaron a lo largo de toda la trama y por supuesto, particularmente a los que dejaron sus ánimos este último capitulo: LuNa Fan, LuNaObssesed, Luffy Ketchum, angie-chan, ale y alyzama.
¡Muchas Gracias!
- Gear Second -
Nami cerró los ojos con fuerza. Había oído el sonido, había visto la explosión en la boca del arma y ahora, solo tenía que esperar que el dolor invadiera su cuerpo. Contrajo todos sus músculos con fuerza y mordió su labio inferior. Si tenía suerte solo sería un dolor inaguantable, si no... Moriría.
Al cabo de unos pocos segundos y al notar que la bala no había tocado su cuerpo, los abrió con brusquedad. Delante de ella, Luffy se encontraba de pie, resguardándola de aquella maldita bala. Soltó todo el aire que tenía guardada en sus pulmones y lo observó con una sonrisa en los labios. Una vez más, Monkey D Luffy, su capitán, la había salvado de una muerte asegurada.
- ¡Luffy! - Exclamó alegre
Pero al ver que el morocho no se movía cierta preocupación la invadió. Escuchó la sonora risa de aquel joven de cabellos rubios e intentó safarse de su captura con el fin de ir a ver que le sucedía a su querido capitán.
Una gota de sangre cayó al suelo y sus pupilas se dilataron.
- ¿Qué? - Su voz se quedó sin aliento
- Jamás pensé que estas pistolas con balas de Kairoseki funcionarían - Comentó Curler contemplando el revolver - Vegapunk es un maldito genio, es una pena que se dedique a colaborar con el gobierno -
- ¿Balas con Kairoseki? - Repitió sorprendida
Vio como el morocho se desplomaba delante de sus ojos y cierto terror la invadió. ¿Luffy sensible a las balas? ¿Desde cuando? ¡El era un hombre de goma! ¡No le podían afectar las balas! ¡Se supone que rebotaban en su cuerpo!
Se movió inquieta hasta que la cuerda que la sujetaba aflojó. A pesar de que no podía liberarse de las esposas de kairoseki, logró quitarse de las garras de la soga. Automáticamente, salió disparada hacía el morocho.
- ¡Luffy! ¡Luffy! - Exclamó desesperada mientras lo veía caer al suelo
Llegó a atajarlo para que no se golpeara la cabeza contra el piso de madera y lo ayudó a apoyarse con suavidad. Esta vez no era una imitación. El anillo había sido destruido y el Luffy que se encontraba herido, era el verdadero. Apoyó su cabeza con cuidado y lo contempló desesperada.
- Luffy... - Murmuró nerviosa
- Oh, pero que romántico ¿No creen? - Acotó Curler desde su posición - Ahora él morirá y tu - Apuntó a la pelinaranja - Vas a cumplir tu rol, querida -
Nami lo fulminó. Cegada por la ira. ¡Maldición! Otra vez. Otra vez había sido capturada por el enemigo, y ahora... ahora que Luffy había sido herido por su culpa, se sentía mucho peor. No solo era débil, sino que también obstruía el paso de sus nakamas. Era frustrante.
Se puso de pie.
- Vas a arrepentirte por lastimar a mi capitán - Gruñó con los músculos tensos
- ¿Vas a luchar por tu amor? - Preguntó enarcando una ceja
La mujer desvió la mirada un tanto avergonzada. No iba a pelear por su amor, iba a pelear para defenderlo. Él lo había hecho cientos de veces y ahora, por primera vez, le tocaba a ella cuidar su espalda. Los roles se invertían.
- ¡Vamos! No me digas que te avergüenza admitirlo -
Nami se agachó y luego de contemplar el agujero en el pecho de su capitán, se alegró de que fuese en el lado derecho. Si hubiese sido del otro costado... Quizás... Podría haberle tocado el corazón. Maldijo a Vegapunk y a sus estúpidas balas de Kairoseki.
- Nami... - Luffy abrió uno de sus ojos adolorido
- ¡Luffy! Tranquilo - Acarició sus suaves cabellos - Déjamelo a mi -
- No, espera... - El kairoseki en su cuerpo lo estaba debilitando
- Solo tengo que... - Comentó con una sonrisa
- Necesito un favor... - La interrumpió y la pelinaranja lo contempló seria - Quítame la bala... -
- ¡¿Qué?! - Se quedó sin aliento
¿Cómo se suponía que le quitaría aquella bala del pecho. Observó al herida que emanaba sangre y por un segundo temió desmayarse. Ella no era Chopper o Law, no era médico. Ni siquiera era Zoro o Sanji, los veía capaces de hacerlo. O Robin. Maldición, ella no tenía la fuerza de voluntad como para aguantar eso.
- Pero... -
- Yo se que puedes... - Murmuró y el dolor penetró todo su cuerpo - Confío en ti... -
Esas palabras la alentaron. Él confiaba en ella, todos confiaban en ella. Necesitaba hacerlo, sino... Luffy podría...
Respiró profundamente e incrustó los dedos en su pecho. Aguantó sus ganas de vomitar e intentó controlar el temblor de sus extremidades. Eso era asqueroso. No solo eso. Tenía mucho miedo de lastimarlo más de lo que ya estaba.
Sumergió tres dedos en la herida y escarbó hasta que sintió algo duro. ¡La bala! Lo oyó chillar y posó sus chocolatosos ojos en él. La estaba pasando mal. Pero no quedaba otra, sin Law allí, la bala afectaría su combate. La tomó con sus dedos y lentamente la jaló hacía afuera.
- ¡¿Qué demonios haces?! -
Al ver la maniobra de Luffy y Nami, Curler salió disparado hacía ellos. Necesitaba evitar que aquella maldita mujer quitara la bala de kairoseki de su cuerpo. Las malditas pistolas de Vegapunk solo tenían espacio para una bala a la vez y recargarlas llevaba su tiempo. Aquel invento era algo que la marina tenía de prueba, nada más.
Cuando estuvo cerca de la pelinaranja, levantó su pierna y pateó su rostro para evitar que lograra concretar su acto. Nami cayó de espaldas, estrolando su cabeza contra la madera. Soltó un grito y Curler se paró a su lado. Del labio de la mujer comenzó a salir un hilo de sangre.
- No tienes que hacer eso esposa mía - Murmuró con una sonrisa desfigurada
Había ganado. Nami se encontraba en el piso, Luffy inmóvil por el kairoseki. Solo debía tomar a ese usuario y arrojarlo por la borda. Y listo. Todo había salido como él quería. Bueno... Había perdido el otro anillo, pero ya pensaría en algo.
- En cuanto me encargue de este pirata, nos casaremos y seremos felices por siempre - Se agachó y quitó los cabellos del rostro de la mujer - ¿Alguna objeción? -
- Muchas - Respondió Luffy desde su espalda
Cuando Curler volteó, abrió los ojos como platos. Recibió un puñetazo por parte de Luffy que lo alejó de su navegante. El rubio voló por la cubierta y se chocó contra la branda que le evitó caer al mar. Curler se levantó y se quitó la sangre de la nariz.
Luffy se acercó hacía su navegante y se agachó junto a ella. Nami sonrió y abrió su mano para mostrarle la bala toda ensangrentada. Lo había logrado.
- ¿Estás bien? -
El morocho pasó un dedo por el labio de Nami, quitando la sangre. La pelinaranja se enderezó y lo contempló seria. Había logrado quitarle la bala a tiempo, no podía ser más feliz.
- Si... - Solo le dolía un poco la cabeza y bueno... Sabía que se le hincharía el labio por el golpe
- Bien - El capitán acercó sus labios a ella y los besó suavemente - Quédate lejos de ese tipo -
Lo vio alejarse. Pero no pudo decir nada. ¿Qué había sido eso? Lo contempló de espaldas, tan decidido como siempre, como si esa bala en el pecho, no hubiese significado nada. Como si ciertos dolores del alma fuesen más insoportables. Pero... Se tocó los labios con su mano derecha y respiró profundamente. ¿Por qué la había besado?
- Así que te has dado cuenta ¿Verdad? - Curler se puso de pie, pero tuvo que sostenerse de la baranda - Un poco tarde porque ambos morirán -
Luffy se le acercó con el paso firme. Él sería el rey de los piratas y nadie iba a decirle cuando moriría y menos cuando moriría alguno de sus nakamas. Notó que los brazos de Curler temblaban y antes de que pudiera reaccionar le quitó el otro anillo.
- No puedes hacer nada sin estas cosas - Luffy hizo polvo el otro anillo - ¡Eres patético! -
- ¡¿Qué haces?! - Exclamó y dio paso hacía atrás, chocándose contra la baranda
- Nunca - Afiló su mirada aterrándolo aun más - Vuelvas a golpear a MI navegante -
- Yo, no... - Tartamudeó
- Gomu Gomu no... ¡Bazooka! -
Luffy estiró ambos brazos hacía atrás. Los estiró lo más que pudo. Y cuando estuvo listo, ante los ruegos de su oponente, lo mandó a volar por lo aires. No supo hacía donde, ni donde caería, pero de lo que sí estaba seguro era que no volverían a ver a Curler por mucho tiempo.
Contempló el horizonte sin emitir palabra. Ese tipo si que daba pena, no tener nada de fuerza voluntad. Su único poder eran esos estúpidos anillos. Soltó un suspiro y sonrió. Todo había acabado.
Cuando volteó, se encontró con Nami quien lo sumió en un abrazo. Automáticamente, ambos cayeron. La pelinaranja había olvidado que todavía poseía las esposas de kairoseki y, al apoyarlas sobre los hombros de Luffy, este perdió toda su fuerza.
- ¡Lo hicimos! - Dijo en un grito desde el piso
- Oi... - Luffy sacó la lengua a causa de la debilidad que le producía aquella piedra - Nami... Quítame el kairoseki... quítame el kairoseki... -
- Oh, lo siento - Comentó y se quitó
Ambos se pusieron de pie y se contemplaron algo incómodos. Ninguno de los dos olvidaba lo que había pasado momentos antes.
- Oi, Nami... -
- ¡Debemos dar la vuelta al barco! - Lo interrumpió nerviosa y corrió hacía el timón del buque de marina
Nami tomó el mando de aquel navío y emprendió la vuelta a aquella isla donde el resto se encontraba.
(...)
Los mugiwara, Law y los marines lograron llegar al mismo punto donde había zarpado el barco de la marina y cuando contemplaron que algo salía volando por los cielos, supieron que Luffy había triunfado. Franky contempló a ambos lados, primero a la derecha y luego a la izquierda. El Sunny se encontraba a varios metros.
- El Sunny esta super bien - Sonrió
- Tenemos que llegar hasta allí, Yohohohoho - Rió Brook
- Yo puedo solucionarlo - Alardeó Usopp mientras se apuntaba con un dedo
Usopp utilizó su Kabuto para que un barco apareciera en el mar, luego hizo aparecer otra planta con largas cañas. Tanto él como Brook y Franky tomaron dos de esas plantas y se subieron. Alejándose con el paso de las olas.
Somker contempló como su buque se acercaba a ellos. Se había podido liberar de las esposas gracias a Trafalgar Law y ahora solo tenía que esperar que Mugiwara llegara. Siempre era lo mismo. Por alguna extraña razón, siempre terminaba topándose con esa tripulación y no solo eso, siempre terminaba simpatizando y cooperando con Monkey D Luffy.
Cuando el barco se arrimó a la orilla, todos pudieron presenciar al capitán y a la navegante arribar.
- ¡Hola! - Luffy agitó sus brazos con una sonrisa en su rostro
- ¡Luffy! - Exclamó Chopper - ¡¿Qué te pasó?! -
- ¿Ah? ¿Esto? - El morocho saltó del barco, cayendo en la fría piedra - Un bala -
- ¿Bala? - Repitió Robin curiosa
- Se supone que las balas no te hacen nada - Sanji soltó el humo de su cigarrillo
- Era de kairoseki -
- ¿Kairoseki? Eso será un problema - Comentó Zoro
- ¡Doctor, doctor! ¡Llamen a un doctor! - Chopper comenzó a correr de aquí para allí
- No es nada, Nami la sacó a tiempo - Sonrió
- Oi, Torao - Nami se acercó a él - ¿Puedes quitarme estas esposas? -
- Room -
Creó un círculo alrededor de Nami y luego de advertirle que solo sería por unos momentos, cortó sus manos, dejando caer las esposas y las volvió a unir. La mujer soltó un grito pero cuando vio que todo pasó en cuestión de segundos, se calmó.
El vice almirante de la marina dio un paso al frente.
- Mugiwara, los anillos... - Comenzó Smoker
Luffy posó su mirada en él.
- Los destruí - Dijo serio
- Entiendo -
Bajó su mirada. El capitán pirata lo contempló sin emitir ninguna palabra. Y luego giró hacía el cocinero de su tripulación.
- Oi, Sanji. Carne - Sonrió
- Solo espera que estemos en el Sunny, Luffy - El rubio puso los ojos en blanco
Inesperadamente el suelo comenzó a temblar y todos supieron lo que eso significaba. El laberinto entero comenzaba a desmoronarse, los mugiwara siguieron con la mirada al Thousand Sunny. Y en el momento que estuvo a su lado, todos se subieron al gran barco del futuro rey de los piratas.
- ¡Zarpemos! - Rió el capitán
(...)
La aventura había terminado y ahora, todos los mugiwaras se relajaban en sus rutinas. Nami salió de su habitación que compartía con Robin, y buscó a su amiga con la mirada. Encontró a la arqueóloga sentada en una silla, leyendo uno de sus libros y degustando un rico té helado que Sanji había preparado.
Caminó por la cubierta del Sunny y se sentó junto a ella. Robin cerró su libro y dio un sorvo a su té.
- ¿Cómo te encuentras, navegante-san? -
- Robin... - Posó la mirada en el frente
Distinguió la figura de su capitán de pie en la cabeza del león de Thousand Sunny. Y lo contempló por unos segundos mientras el sol caía en el horizonte.
- ¿Nami? - Preguntó la morocha con cierto tono burlón - ¿Sucede algo? -
- ¿Sabes? - Su mirada se congeló en aquel hombre - En el barco, él... él me besó -
La arqueóloga soltó una leve sonrisa.
En la proa del Sunny, el capitán del barco contemplaba el horizonte. Una vez más, él junto con sus nakama habían vencido a otro demonio del Nuevo Mundo y ahora, su aventura continuaba hacía la última isla del Grand Line: Raftel.
Sus sentidos siempre estaban alertas, y es por eso que supo que alguien se acercó por detrás. Pero no volteó, claro que no. Sabía perfectamente de quien se trataba. No había desarrollado en vano el Haki durante esos dos años.
Cuando una suave mano tomó la suya, sintió cierto escalofrío. Desvió la mirada para contemplarla y luego soltó una gran sonrisa. Apretó la mano de su navegante con fuerza.
- ¿Cuál es la próxima isla, Nami? -
- Dímelo tu, capitán - Respondió ésta enseñándole el log pose
El morocho soltó una carcajada y apoyó su cabeza en el hombro de la pelinaranja. Sí. La aventura en el Nuevo Mundo recién comenzaba.
Bueno. Al fin ha terminado. ¿Qué les ha parecido? Espero que les haya gustado el final de este fic y quería volver a agradecerles a todos los lectores, a los que participaron dandome sus comentarios capitulo a capitulo y a todos los que ahora se encuentran leyendo esto.
Para los que leen otros de mis fics, sepan que los estaré actualizando pronto y para los que no, espero volver a encontrarlo en algún otro fic, mió o suyo.
¡Muchas Gracias Nuevamente!
Monkey D Victoria
