Atención: Pokémon no me pertenece.
Espeon estaba desorientada, en la entrada de un restaurante, entró a la recepción donde, la encargada del puesto le dijo, en cuanto estuvo adentro:
—Buenos días señorita Espeon, su novio la está esperando —Comentó la recepcionista.
—¡¿En serio?! Acaso… —Salió corriendo al interior— ¿Dónde estás, donde estas, donde estás? —Susurró la Pokémon sol de manera veloz— Chris… —volteó para todos lados.
Por fin localizó a su entrenador, sentado en la mesa de al fondo, no lo pudo creer ¿su mente no le estaría jugando una broma? La esperó allí tranquilo vestido con un elegante traje negro. La evolución de eevee de tipo psíquico se subió, a su silla, de un salto, en una mesa para dos, Chris la admiró con una seductora mirada aunada a su confianza provocó que se sonrojara.
—¿Qué tanto me miras? —Lo cuestionó la pokémon sol, trató de que no se notara su vergüenza; causando ternura en su pareja por sus delicados movimientos.
—Eres adorable —Formó una sonrisa en su rostro— desde que te vi, no puede dejar de impresionar tu belleza, la radiante sonrisa que me vuelve feliz, tu perfecta figura que me vuelve loco, eres inteligente pero sobre todo esos ojos tan hermoso con los cuales puedo apreciarte tu asombroso interior lleno de vida y alegría. Eres especial para mí.
—¿En serio? —se quedó conmovida poniendo extrema atención.
—Te amo — se levantó de su silla— por eso —se acercó a un lado de ella— es que te quiero pedir —baja una rodilla y enseña un anillo de bodas— matrimonio.
La evolución de Eevee de tipo psíquico esta atónita, era su anhelado sueño, aunque se quedó impresionaba al principio, rápido se quitó la sorpresa, después se lanzó, sobre los brazos de su amado, sin analizarlo
—¡Claro que sí! —Gritó eufórica la pokémon sol— por favor, llevo esperando años para que me hicieras tuya.
—Tenía que esperar el momento indicado —el adolecente abrazó con fuerza a su pokémon.
En eso, se cruzaron miradas, observaron la cara del otro, tornándose de un tono rojizo. Ambos acercaron sus bocas de manera recíproca, centímetro a centímetro, se acortó la distancia que separaban sus caras; sus labios se tocaron, fusionándose en un profundo beso, que representó mucho, su respondido amor eterno. Ese fue su momento satisfactorio de toda una vida: Espeon estuvo bien dormida en el dormitorio de su entrenador.
—Chris… no sabía que eras tan bueno en la cama —Habló somnolienta arriba del colchón, de su sonrojado rostro le había saldo baba, se movió de un lado al otro y arqueó feliz su espalda— vamos, no te detengas… sigue así— realizó n ligero maullido.
Espeon quería seguir pero sonó el reloj despertándola de golpe, de su sueño húmedo, causando una total confusión en la pokémon sol que no entendió ¿Qué es lo que había pasado? Se dio cuenta que estaba sola, en la cama sin su Chris, el cual estaba haciendo el desayuno. Esto hizo estallar a la evolución de Eevee de tipo psíquico, en ira extrema, arrojó el objeto despertador al suelo, para luego saltar sobre él, golpeándolo en reiteradas ocasiones
—¡Maldito objeto de Giratina! —Gritó furiosa— ¡cómo te odio, arruinaste mi momento feliz! —cayó sollozando al piso— mi Chris… ¿porque no me haces caso? —se le humedecieron sus ojos.
La pokémon sol no quiso hacer nada, más que lamentarse, estuvo sola durante años, con un amor imposible de corresponder, solo lloró durante toda la mañana.
En Kalos: Ariana llegó junto con su mejor amiga.
—Hola amor ¿Cómo te fue? —apareció su novio.
—Bien, trajimos más comida para la fiesta.
—Que bien.
Greninja vio cómo su entrenadora besó, en los labios, con aquel misterioso chico, que nunca antes había visto: se le rompió el corazón.
—Pues qué bueno que llegas, que la fiesta apenas comenzó —es lo que dio el chico.
—Claro Dylan, vamos a bailar.
El inicial de tipo agua-siniestro nunca los perdió de vista, observar a la pareja con extrema atención y recelo, a pesar de que fueron a la habitación del hermano del mejor amigo de Dylan, recurrió a subirse al techo y luego observó, por la ventana, todo lo que paso:
—¿Entonces, aquí es donde dejaste tu memoria USB? —Preguntó Ariana después de sentándose en la cama.
—Sí, que descuidado fui —la encontró— listo —luego cerró la puerta con seguro.
El pokémon ninja sintió un terrible presentimiento.
—¿Ocurre algo? —Cuestionó con algo de preocupación.
—Claro —se quitó la camiseta dejando al descubierto su tonificado tórax— ¿lo quieres hacer? —la miró con una pervertida mirada.
—No —Respondió tajante.
—Pues que lastima —se abalanzó sobre ella— ya estoy harto de tus negativas —Vocifero el chico.
Le tapó la boca con sus manos, después prosiguió con besar su cuello mientras metía sus manos por su camiseta, Ariana intentó resistirse pero él era en definitiva más fuerte que ella. Greninja no soportó, enseguida rompió la ventana, para con su gran enojo, sujetar a ese violador; arrojándolo contra las puertas del armario, para salvaguardar la integridad de su entrenadora.
—Greninja… —Ariana se sorprendió por observar a su inicial de tipo agua-siniestro.
—Maldito pokémon —Liberó a su mejor pokémon— ¡Noivern yo te elijo! —Se materializó en el acto— ¡Vendaval! —Sentenció
De repente el pokémon tipo volador-dragón ejecutó el movimiento, que ordenó su entrenador. Su adversario recibió ese golpe directo, siendo propulsado hacia atrás, chocó contra un mueble con espejo incorporado; se rompió cuando la espalda del Greninja impactó, lastimándolo ligeramente.
—Tráemelo —Dijo tajante, su pokémon sujeto bien al herido inicial.
—No le hagas nada —Ariana se preocupó por su Greninja.
—¿Es tuyo? Con razón, voy a disfrutar destruirlo a puñetazos —fue la respuesta que dio.
A continuación el chico, una vez que el Noivern puso al pokémon ninja en frente de su entrenador, empezó a golpearlo en el estómago en reiterada ocasiones; Greninja gritó de dolor por cada gancho al hígado que recibió, no solo eso, también sufrió de varias agresiones en el rostro, hasta el punto de que obtuvo un ojo morado, ese cretino en verdad usó al inicial de tipo agua-siniestro como un saco de boxear.
—¡Basta, lo vas a matar! —Ariana no pudo tolerar ver a su pokémon siendo torturado de esa manera— detente…
—Es lo que quiero —le hizo gracia volverlo picadillo— cuando muera.
Esta historia continuará…
Nota del autor: Espero que les haya gustado y nos leemos otro dia.
