Atención: Pokémon no me pertenece.
Espeon terminó con su plato de comida, y se quedó pensativa mientras estaba sentada allí en la mesa, sola, recordando cuando era pequeña:
Acaba de escaparse de las instalaciones secreta del equipo Rocket: de puro milagro. Se hallaba desamparada, llena de heridas y moretones por todo el cuerpo, siguió caminando por unos kilómetros más hasta que literalmente se desplomó al suelo sin poder mover ni un músculo. Empezó a llorar, sola a mitad de la nada, creía que moriría hasta que alguien le hizo recuperar las esperanza...
—¿Qué pasa?, ¿también estás perdido como yo? — Dijo el pequeño niño.
La Eevee apenas podía respirar, estaba muy enferma y necesitaba mucha ayuda inmediatamente, el niño con mucha valentía y solidaridad cargó a la lastimada tipo normal entre sus brazos y comenzó a correr hacia el pueblo.
En el Centro Pokémon: el pequeño niño le entregó a la pokémon evolución a la enfermera Joy para que la pudiera curar, el infante se quedó esperándola toda la noche en el centro pokémon. A la mañana siguiente el pequeño despertó con la noticia de que la Eevee ya se encontraba bien y completamente recuperada.
—Tu Eevee ya está bien y completamente recuperada —comentó la enfermera Joy— felicidades, llegaste justo a tiempo para salvarle la vida.
Enseguida la enfermera Joy le entregó al niño la Eevee totalmente recuperada y ella regresó a trabajar, el infante cargó otra vez a la tipo normal con sus manos para verla directamente a la cara.
—Parece que ya estás bien y ¿Cómo te llamas? —Pronunció el niño muy feliz.
—V-131 —respondió el pokémon.
—¿Eevee?, pues es un gusto conocerte Eevee, yo me llamo chris y seremos los mejores amigos, claro si eso es lo que quieres —dijo el pequeño infante con felicidad.
—¡Muchas gracias! —contestó Eevee con una gran sonrisa en su rostro.
Desde ese momento la que se convertiría en Espeon estuvo con un profundo agradecimiento hacia Chris por haberle salvado la vida que paulatinamente ese sentimiento se transformó en un obsesivo amor. El tiempo pasó y ellos se convirtieron en los mejores amigos; durante ese periodo de tiempo, el infante jugó con su Eevee todo los días después de la escuela, divirtiéndose y ambos soñaban el dia en que podrían iniciar el viaje pokémon juntos y ganar la liga regional.
Luego de dos años: en el patio de la casa de Chris, Eevee estaba divirtiéndose jugando con su juguete favorito cuando de repente llegó el niño que tanto amaba y eso la alegró bastante y fue por él a recibirlo con gran emoción.
—¡Ya llegue! —Gritó Chris entrando a su patio.
Enseguida la Eevee recibió a su mejor amigo como era de costumbre, en eso la Eevee se lanzó sobre los brazos de su entrenador para después lamerle su cara,
—Basta Eevee, siempre tan afectuosa —tenía una sonrisa en su cara; a pesar de sus palabras le encantaba que le hiciera eso— ¡por fin ya puedo iniciar mi aventura como maestro pokémon —Gritó Chris muy feliz.
—¡Por fin se hizo realidad! — También gritó Eevee muy feliz.
—Si es cierto, muy bien Eevee es momento de que conozcas al nuevo integrante de nuestro equipo —Comentó el reciente iniciado entrenador.
-¿Que? —La pokémon estaba algo confundida.
-Muy bien, sal ya ¡torchic! —Reveló Chris abriendo la pokeball.
Después en el patio de Chris apareció un pequeño Torchic, luego la tipo normal creyendo que la había reemplazado comenzó a agitarse de lo sorprendida que estaba mientras Torchic solo vea muy pasmado por dicha escena.
—No lo puedo creer, ¿me reemplazaste?, ¡porque!, ¡¿ya no me quieres?! —Gritaba Eevee desconcertada por lo ocurrido.
—¿Reemplazo? —El pokémon de fuego estaba muy confundido.
—Basta Eevee, no voy a reemplazarte —Chris trataba de calmar a su pokémon.
—Pero… Quién es este… No te quiero perder —La pokémon de tipo normal logró tranquilizarse.
—Muy bien, ya que todos nos conocemos, ya podemos iniciar nuestra gran aventura —Pronunció el pequeño entrenador cargando a la pokémon evolución en su brazo.
—¡Que bien! —Gritaba la pokémon de Chris con una gran sonrisa.
-¡Hacia la aventura! —También Gritó el pokémon del niño muy contento.
—De acuerdo… ¿Qué estamos esperando?, vámonos — Agregó el infante.
Chris aun cargando a la tipo normal comenzó a caminar hacia la puerta para entrar a su casa, mientras que Torchic lo siguió desde el suelo, repentinamente la Eevee se subió a los hombros de su entrenador y se le quedó viendo con una mirada amenazadora parando con el caminar del inicial debido a que se asustó bastante de ese rostro de extremo enojo que transmitía la Eevee, luego Chris se dio cuenta que el tipo fuego se había quedado estático y que no los estaba siguiendo.
—Torchic, ¿Qué pasa?, no tenemos tiempo que perder —Dijo Chris impaciente.
Chris sin pensarlo dos veces metió a Torchic en su pokeball al ver que no le hacía caso de ir con él y después entró a su casa para dirigirse hacia la puerta principal para iniciar su gran viaje para convertirse en maestro pokémon
Greninja se localizaba pensativo recién despertado en la sala de emergencia, recordó aquella tiempos cuando era pequeño:
Ariana se encontró a un pokémon emanación recorriendo los pasillo de la mansión de su abuela, allí en Sinnoh, y no dudo en sacar a su inicial de Kalos para exigirle que acabara con él.
El Froakie constantemente estaba lanzaba Hidropulsos para detener al Riolu que su entrenador le había ordenado que lo detuviera, enseguida el tipo lucha llegó a un pasillo sin salida terminando así atrapado, el tipo gua pensó que ya lo tenia, enseguida los dos pokémon se pusieron frente a frente sin hacer nada más que verse unos segundos antes de la batalla que estaba a punto de comenzar.
—Ríndete Riolu, no podrás escapar de mí —Sentenció Ariana al ver que este pokémon estaba atrapado.
A pesar de que el Riolu no tenía opciones de escape, no dudó en colocarse en posición de ataque. Repentinamente Froakie ataca con Hidropulso mientras que el Riolu se protegió utilizando sus Garra umbría, enseguida el pokémon emanación atacó a su oponente con dicho ataque, rápidamente Froakie realizó el movimiento de doble equipo para que se le dificultará mucho a su contrincante el poder atacar. El tipo lucha golpeó a todos los adversarios a su alrededor que puede, mientras el original aprovechó para realizar un Danza lluvia para aumentar sus poderes de agua, para la suerte del Rolu logró golpear con un Palmeo al Froakie original.
-Froakie… ¿estás bien? —Preguntó Ariana algo preocupada; pero al comprobar que su pokémon podía continuar, se alegró— Excelente Froakie, vamos levántate, podemos con lo que sea —respondió la chica con mucha determinación en sus palabras.
Enseguida el Froakie se levantó de golpe para después atacar al Riolu con Hidropulso mientras este volvió a recurrir a sus Garra umbría para intentar resistir el ataque, después el tipo lucha utilizó el movimiento de Copión para poder usar Hidropulso también y en eso ambos ataques chocaron. Luego el Riolu intentó acercarse al Froakie pero este lo atacó rápidamente con Hidropulso, en eso el pokémon emanación consiguió golpear a su oponente con un Palmeo pero recibió a continuación el ataque de Froakie nuevamente que lo dejó al borde de la inconsciencia. Ariana aprovechó para lanzar su pokéball para atrapar al Riolu, pero después de que el tipo lucha entró en la pokéball y esta se movió dos veces el Riolu logró escapar.
Sorpresivamente el pokémon emanación atacó al Froakie con Garra umbría que lo mandó a volar hasta que chocó contra la pared, el pokemon tipo agua se regresó al combate pero con dificultad para retornar con un Hidropulso mientras que el Riolu también usaba Hidropulso provocando que ambos ataques volvieran a colisionar, ya se apreciaba que el tipo lucha estaba más que cansado. Ariana aprovechó otra vez a capturar al Riolo que tanto quería, luego de dos intentos y tres sacudidas de la pokéball, el Riolu aun seguia saliendo con la suya de escaparse; al parecer no quería ser capturar por lo menos fácilmente. Rápidamente Froakie sorprendió al Riolu con un Hidropulso que lo dejó definitivamente agotado, la chica lo volvió a intentar una tercera vez, no fue sino al quinto movimiento que la pokéball dejó de moverse para afirmar que el Riolu finalmente había sido capturado por Ariana.
—¡Sí, atrapamos a un Riolu! — Gritó Ariana con mucha alegría mientras que el Froakie también festejaba el gran logro que había conseguido junto con su entrenadora.
Esta historia continuará...
Nota final: Espero que les haya gustado y nos leemos en otra ocasión :D
