Capítulo 2: Motivos.
Después de ganar el torneo Street figther, Ryu regreso con su viejo maestro como un soldado que vuelve de las guerras condecorado y sobrecargado de vivencias, más Gouken le felicito sin hacer demasiada bulla pero evidentemente orgulloso de su muchacho.
El maestro era así.
Pasaron varios días tal cual un remanso; hasta ese día. Inesperadamente, Gouken le dio la misión de practicar en unas cascadas que estaban a un par de horas de distancia; misión que obedeció sin regatear, pese a que antes de salir del dojo un extraño presentimiento le apretó el pecho.
Ryu llego al lugar en cuestión y no perdió ni un segundo; mientras entrenaba, su mente recreo todo lo vivido en el torneo, en especial su victoria con matiz de irregularidad, ¿Qué había sido eso? ¿De dónde habría surgido semejante poder?
De repente sintió una ahogante sensación, sensación que le impulso a correr de regreso a casa. Cuando llego encontró la puerta del dojo partida de par en par, luego entro para quedar paralizado con lo que encontró, su maestro yacía recostado sin vida en la pared, rodeado de un charco de sangre y en la pared había un kanji pintado también con sangre. Ryu se dejó caer con mil y un sensaciones bombardeándolo al mismo tiempo.
Ese día Ryu no había perdido al que fue como un padre; se lo habían arrebatado.
Sakura estaba sentada en una fría silla de hospital con el rostro enterrado en sus manos, estaba allí desde que trajeron a Kei de emergencia y su corazón pendía en un hilo, el rose chillón de las llantitas de la camilla, toces, estornudos y los ocasionales anuncios de la recepción no hacían más que acentuar su aflicción.
- Maldita sea.
Luego miro un reloj circular que marcaba las 9:00 p.m.
- A esta hora aun estaríamos gritando como locas – Pensó.
Sakura estaba tan sumergida en lo que pudo ser, que no sintió la llegada de un hombre de complexión delgada, cabello entre castaño y canoso; era el padre de Kei, el hombre puso su mano en el hombro de la chica.
Ella lo miro, se levantó de un solo y le pregunto por el estado de su amiga. El le explico que había sido una fuerte caída y que era necesario una transfusión de sangre, a lo que Sakura se ofreció en seguida como donante, pero el rechazó su ofrecimiento diciéndole que el asunto estaba arreglado, después de eso estarían pendientes de su reacción.
- No puede ser – Dijo al tiempo que se dejó caer en la silla.
Después vino la parte difícil, explicar lo que había sucedido, la culpabilidad hizo que entre lágrimas Sakura no escatimara en detalles, además de atribuirse la responsabilidad de semejante desgracia; el padre de Kei se movía entre la indignación, las ganas de culparla y comprenderla; al final opto por la comprensión, primero pensó en el que hubiera pasado de no haberse opuesto, seguramente los tipos les hubieran arrebatado mucho más que sus pertenencias y segundo Sakura no necesitaba más tormento del que ya tenía, y a decir verdad el tampoco estaba en condiciones para eso.
Las autoridades poco avanzaron para encontrar a los responsables, apenas si pudieron capturar algún que otro sospechoso y Sakura se estaba cansando de dar tantas declaraciones inútiles; como hubiera querido que Chun li saltara de las paredes de la Interpol para ayudarle. Pronto, el caso se volvió un número más entre una pila de denuncias.
Como era de esperarse, el incidente llego a oídos de toda la escuela, esto provoco una serie de comentarios diversos, los más cercanos a Sakura intentaban convencerla que aquello no fue más que un revés del destino, sin embargo no había palabras que pudieran mermar el remordimiento, que estaba drenándole las ganas de sonreír, después de todo ¿no debió ser lo suficientemente fuerte para protegerla?
Un día después de la escuela cansada de tanta palabrería inservible, se quedó en un puente apreciar como el sol lentamente se perdía en la fantasía del atardecer, y como en la lejanía los pájaros parecían manchas negras en forma de "v", bajo el puente había un rio raquítico por lo seca estación. Sakura se clavó en su reflejo, luego llevo su mano hacia su cinta blanca, repaso sus dedos sobre ella para después quitársela de un solo tirón, al sentirse indigna de llevarla.
- Si me vieras ahora te avergonzarías de mí, tú no hubieras cometido el mismo error que yo.
A punto estaba de aventarla, cuando se contuvo al pensar que más indigno seria si dejaba las cosas así, entonces la amarro de nuevo a su frente, dio la vuelta, bajo a la parte inferior del puente y se quedó frente al rio. Sakura apretó los puños llevo un pie hacia atrás y otro hacia adelante, coloco sus manos en forma de garra y los llevo hacia atrás, se quedó allí unos segundos antes que un repentino viento le ondeara la cinta y empezaran a salir rayos de sus manos que se acumularon en una bola luminosa.
- ¡Hadouken! – grito al tiempo que libero la técnica.
La pequeña bola patino a gran velocidad sobre el agua, hasta deshacerse en la distancia.
- ¡Otra vez!
Sakura repitió varias veces la técnica, exigiéndose más a cada intento hasta que cayo exhausta.
- Una vez más.
Pero su cuerpo tambaleaba de cansancio. Entonces enfadada de su propia debilidad, trajo a memoria aquel día, como aquel maleante cobardemente intento intercambiar la vida de su amiga, que estupidez que la descuidara, que estupidez pensar que la liberaría; estos remordimientos fueron el combustible para crear la última técnica del día, sin embargo algo era diferente, este Hadouken era más pesado e inestable, con una coloración ligeramente distinta. Sakura sintió miedo de esta variación y la aventó con todas su fuerzas, la bola exploto al recorrer una corta distancia.
Sakura se dejó caer exhausta y sorprendida, jamás había creado un Hadouken de tan irregulares características, miro sus manos y vio que estás estaban aún irradiaban piscas de energía, luego se recostó en los pelillos de hierva a mirar el cielo ya transmutado de azul negro, desde quien sabe cuánto.
Entonces los pensamientos volvieron y con ellos la conclusión, debía volverse fuerte y tomar las riendas que las inútiles autoridades no pueden llevar.
Notas de la autora:
Pocas cosas puedo agregar esta vez:
- Primero que es un capitulo un poco corto y carente de acción, aun asi espero sea entretenido.
- Lo del padre de Kei fue invención mía, recuerden que Kei es un personaje muy secundario y por ende no se le da nada de importancia a su familia, lo hice porque necesitaba acentuar la tensión del momento, no iba a dejarla huérfana, jajajajajajajajajajaja….
Eso solamente, saludos cordiales.
