Hola a todos! He aquí traigo un one-shot de estos dos personajes, a veces me pregunto cómo fue que Gabriel al final se enteró de todo y cómo fue que Natalie se volvió su secuaz, así pues, creo que Natalie tuvo que ver más de lo que pensamos. Así pues, agradecimientos a todos los que se pasan a leer alguna de mis historias, si les saco una sonrisa o los entretengo un buen rato me siento feliz por ello. Agradecimientos a Thomas Astruc por tan genial y sin más qué decir… COMENZAMOS!
…..
Decisión.
Capítulo único.
Cuando Gabriel Agreste se enteró del secreto de su esposa fue demasiado tarde. Ella había terminado por desfallecer enfrente de él y de Natalie, murmurando una última palabra antes de no volver a abrir sus ojos.
Miraculous.
Tuvo que esconder todo de Adrien y lo envió a visitar a su tía y primo, él se fue con una desazón al no poder despedirse de su madre y Gabriel estuvo a punto de perder esa máscara de seriedad y echarse a llorar frente a su hijo. Pero ¿cómo explicar que su madre estaba en un coma del que pendía un hilo su vida? Se sentía roto, perdido en aquella incertidumbre donde un pedazo de joyería fue el causante de poner a su amada esposa en ese estado… Como había estado en los últimos días.
Estrelló el vaso de bourbon en la pared, dejando que el líquido resbalara por este. El alcohol no entumía para nada el dolor de su corazón.
-Señor.- entró Natalie preocupada.
-No sé qué hacer…- admitió con las manos apoyadas en su escritorio sin poder alzar su cabeza a lo que no era la madera.- No tengo idea de qué debo hacer ahora. ¿Cómo voy a decirle a Adrien lo que pasa? Es demasiado apegado a su madre, esto lo destruirá. Y ningún maldito médico tiene un diagnóstico de lo que le pasa. Ella está viva… sigue viva pero ¿qué puedo hacer? No tengo una maldita idea de cómo puedo ayudar a mi esposa.
Natalie se acercó a él que se dejó caer en uno de los finos sillones. No parecía ni la sombra del hombre que fue, orgulloso, digno, seguro de todo. Ahora veía un hombre que era un despojo de lo que fue. Ella mordió su labio inferior un poco y se acercó a él.
-Yo… hablé con la criatura que estaba en el broche de la señora Emilie. Me contó sobre lo que eran los miraculous. Hay una forma de hacer que regrese.
-¿Una forma?- alzó la cabeza para verla, con los ojos rojos y húmedos por el llanto de hace horas.
-Me contó que había dos miraculous, el de la Creación y el de la Destrucción. Estos juntos pueden dar al portador un gran poder y conceder un deseo.
-¿Dónde podemos encontrarlos?
-Al parecer estos los tiene un Guardián que protege estas joyas, y sólo son usados cuando hay una fuerza que necesite ser derrotada. Fuera de eso, no es posible ubicarlos.
-Pero yo los necesito. Necesito traer a Emilie de vuelta. ¡Haría lo que sea para encontrar ese Guardián y me de esas joyas!
Natalie sintió su desesperación. Con un nudo en la garganta habló a su jefe, necesitando sacarlo de ese estado tan deprimente.
-Y si… ¿hacemos que aparezcan?- de nuevo tuvo su atención y Natalie habló con el aplomo que le caracterizaba.- Señor, si hay un Guardián que tiene los miraculous entonces hay que hacerlo salir de su escondite y obtener esas joyas. El medio puede ser el que sea, pero usted tiene la ventaja de tener dos joyas.
-No voy a usar ese maldito pavorreal.
-Pero tiene otro.- ella se acercó y le dejó sobre su rodilla la joya de la mariposa.- Otra joya con la que puede comenzar lo que puede salvarle la vida a la señora Emilie.
La incertidumbre creció en él. Mirando esa joya que quizás podría traer caos y calamidad a su vida como la otra.
-No… Si algo pasa, ¿qué pasará con Adrien? Ya es bastante malo que no tenga a su madre, ¿y si también termino por desaparecer de su vida?
-No, no serpa así. Usted es inteligente. Siempre ha sabido cómo manejar las situaciones aun en el peor momento.
Gabriel miró la joya con miedo en su interior.
-¿Y qué debería hacer con esto?
-Lo que sea.- respondió ella apoyándose en los antebrazos del sillón.- Lo que sea para volver a tener a su familia completa. Tiene en sus manos la herramienta para poder hacer lo que sea, pero debe dejar de tener miedo y pensar como siempre lo hace, buscando el resultado hasta el final.
Sus palabras calaron en lo profundo de la psique del varón.
Lo que sea.
Lo que sea para volver a tener a su familia completa.
Natalie suspiró.
-Debo irme. Lo veré mañana, señor…
Después de eso abandonó la mansión, dejando a Gabriel solo con esa joya de mariposa y el retrato de Emilie frente a él. Su mano se movió con indecisión sobre de esta, y al final sus dedos la apresaron y un brillo morado apareció frente a sus ojos.
Al otro día, Natalie llegó tan temprano como de costumbre, pensaba en el camino en lo que pasaría, no debió haberle dicho eso en su estado. La culpa la estragulaba, seguro él estaría destrozado. Todos tenían que enfrentar la verdad pero no quería pensar cómo darle la noticia a Adrien cuando regresara de sus vacaciones en dos semanas, pero al llegar a la mansión sus pensamientos se interrumpieron de golpe. Multitud de obreros estaban en la mansión moviéndose de un lado a otro sin saber de dónde salieron. O así fue hasta que su jefe bajó las escaleras acomodando la manga derecha de su traje, tan íntegro y pulcro como hace días atrás.
-Me alero que llegaras, Natalie.- le dio una tableta con todo lo que se debía realizar.- Hay mucho que hacer antes del regreso de Adrien. Necesito que los trabajadores rehabiliten la sala antigua que está en el subterráneo y habilitar un acceso a mi estudio.- Natalie estaba pasmada. Sorprendida de tan repentino cambio de parte de él.
-Eh, señor. ¿Qué es todo esto?
-El inicio de algo más grande que cualquier cosa que haya pasado en la historia.- lo siguió hasta otra parte de la casa, llegando a la cocina donde la cafetera estaba lista con café caliente y fuerte.
-Señor. Todo esto…- Natalie miraba la tableta con atención. Aquello era el trabajo de toda una noche.- ¿Por qué?
-Tenías razón, Natalie. Es bueno ser proactivo cuando tenemos las herramientas en nuestras manos listas para usar.- bebió unos sorbos de café.- No dudaré un momento de lo que haré. Las reparaciones principales deben estar terminadas en poco tiempo y lo que falte se podrá realizar cuando Adrien esté fuera en sus sesiones.
-¿Y la señora?
-Está segura. Pero pronto volverá a nuestro hogar. Sin embargo, ni una palabra a Adrien, yo me encargare de eso en su momento- acomodó su pañuelo y Natalie pudo ver el miraculous oculto. Y Gabriel Agreste dejó la taza a un lado.- Una nueva era se acerca, y debemos estar listos.- este sonrió, una sonrisa que nunca había visto en él.- Y pronto los miraculous de la Creación y la Destrucción caerán en mis manos para pedir mi deseo.- dijo antes de irse y dejar a Natalie sola en la cocina…
Natalie tosió sentándose en el sillón del estudio, habían pasado por mucho y ella sentía que estaba fallando. Gabriel se acercó a ella y se hincó a su lado con el miraculous del pavorreal en mano.
-Tú eres la única en la que he podido confiar. Con el miraculous reparado, quiero saber si estarás todavía a mi lado pero es tu decisión.
Ella le sonrió y puso su mano sobre la de él cubriendo el miraculous.
-Sea como sea, tomé mi decisión en el momento en que todo comenzó.
Era cierto, pero también contribuyó al transformarlo en lo que era preguntándose si al tomar esa decisión no perdió algo más que su familia… tal vez… su alma.
….
Y… espero que les haya gustado! Muchas gracias a todos por leer. En serio, agradezco de corazón su tiempo y me gustaría decir que sea donde estemos cada quien las letras nos unen, también agradezco a quienes han leído mi libro: La misteriosa señora Tienda en Amazon, mayormente agradezco a españoles y alemanes, en serio, ¡GRACIAS! Puestos a ello, dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
