...

Para Kakashi fue sumamente divertido observar a Hinata caminar rodeada de un montón de clones de sombras de Naruto, todos cargando sus pertenencias, y todos ruborizados siguiendo a Yamato.

Kakashi se sintió ampliamente satisfecho, si bien le parecía que sus acciones hacia los ninjas eran realmente precipitadas, también creía que no era como si fueran a ser infelices, los primeros dos matrimonios ya eran noviazgos consolidados, solo les había dado un empujón, y el matrimonio de su estudiante saldría bien, estaba seguro de ello, no había chica en la aldea que tuviera un amor más puro que el de Hinata Hyuga, y el rubio era el afortunado de tenerlo, por otro lado, el rubio solo había mostrado interés por Sakura, y él mismo sabía que aquello no terminaría en una relación, todos sabían que Sakura adoraba al pelinegro. Así que pensando que Naruto no sería capaz de elegir a otra chica, se convenció de que el mismo le había elegido a la indicada, a la mejor candidata.

Tan sumido estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando Tsunade entró a su oficina.

-¿Y bien?

- Todo salió bien – respondió orgulloso.

- ¿Sabes que salió bien también?, las nuevas rondas de elección.

- Perfecto, entonces comenzaré a revisarlas.

- He pedido que añadan una función donde los más votados vuelvan a ser los primeros en elegir, aunque por supuesto esta vez la cosa esta más pareja.

- Me alegro, así podremos hacer un mayor número de parejas.

Como si se tratara de un trabajo complicado y que no disfrutara, porque claramente estaba disfrutando de torturar a los ninjas, se puso a revisar la base de datos.

Abrió los ojos con sorpresa, Tsunade seguía ahí, por lo que tuvo que preguntarle por los resultados.

- ¿Qué rayos pasa aquí?, no se supone que yo tenga que casarme.

- Kakashi… usted es todavía un hombre en edad reproductiva, y creo que debería dar el ejemplo a los demás – enfadado tuvo que responder a ello.

- Usted también podría Tsunade.

- Oh no, mi apariencia no es real, recuerde que yo soy una anciana, ¿de qué me sirve casarme si ya no puedo tener hijos? – tenía razón, ella no podría tener hijos, pero a él no deberían embarrarlo en estas cosas.

- Tsunade, creo que yo no debería entrar en estas misiones…

- Oh, yo creo que sí, varias Kunoichis lo han pedido, y bueno, usted fue el más votado, si quiere ceder su lugar, puede hacerlo, pero de que tendrá que elegir a una dama, tendrá que hacerlo – su risita le irritó, él no quería casarse, nunca fue algo que deseara, huyo por tanto tiempo de los compromisos para que, de un día para otro viniera esta señora a imponerle un matrimonio.

A Naruto y Hinata les pareció bonita la casa, pero ambos tuvieron una percepción muy diferente de la misma. Mientras Hinata pensaba que era pequeña y acogedora, Naruto pensaba que era espaciosa y moderna.

Yamato solo les había guiado, y luego les había dado a cada uno un juego de llaves. A partir de ese momento ellos se harían cargo de decorarla y de reparar cualquier cosa que se dañara.

Naruto era consciente que Hinata estaba totalmente sonrojada, y eso de alguna manera le indicaba lo nerviosa que estaba.

-Hinata, veo que trajiste muchas cosas, te gustaría que te ayude a desempacar.

Ella solo pudo asentir, claramente estaba muy nerviosa, tanto que ni siquiera podía verlo y eso en verdad le intrigaba mucho.

Habían colocado en la entrada al menos 8 cajas y 2 maletas pertenecientes a Hinata, mientras que él apenas y llevaba una maleta de la mitad del tamaño de las de ella.

Se preguntaba que tantas cosas podría necesitar su nueva esposa, supuso que era algo normal en las mujeres, por lo que opto por no darle más importancia.

Hinata fue quien abrió la primera caja, la vio sonreír al ver su contenido, haciendo que sintiera curiosidad por lo que sea que llamara su atención. Se asomó y observó un montón de telas.

- ¿Qué es eso Hinata? – le pregunto curioso.

- Son sabanas y cortinas, al fondo hay también un par de tapetes – le tranquilizo que por fin le hablara, esperaba que para Hinata no fuera tan horrible que le hubieran emparejado con él, en vez de su mejor amigo.

Pronto olvido sus pensamientos al observarla tan contenta cuando comenzó a sacar con delicadeza cada trozo de tela, fue distribuyendo por montoncitos, y no fue hasta que saco todo, que se levantó para observar las ventanas.

Entendió que ella trataba sus cosas con delicadeza, por lo que tomo su primera nota mental, tenía que ser igual de respetuoso con sus cosas. La vio caminar por toda la casa, fue hasta la habitación y luego regresó un poco sonrojada.

- Solo traje tres juegos de cortinas, no estoy segura que sean del tamaño adecuado, pero creo que ésta pudiera ir bien en la recamara – ella señalo uno de los montoncitos, el color era oscuro, por lo que le pareció una buena elección.

- Bien, entonces yo me encargaré de ello – tomo con delicadeza aquellas telitas y se fue a colocarlas.

Hinata por su parte, parecía muy entretenida, pensando donde poner cada cosa que había llevado. Y Naruto se sintió feliz de ser útil para Hinata al ayudarla a poner las cosas en su lugar. No fue hasta que terminaron de acomodar todo, que realmente vio el cambio logrado en la casa. Se veía mucho más bonita y acogedora, sin duda aquella casa combinaba bien con Hinata, todo era delicado y bonito, y eso le hizo sonreír.

- Me gusta mucho el resultado – le dijo sincero.

- A mí también – le respondió al instante – aunque siempre podemos mejorarlo más.

Desde su punto de vista todo era perfecto, la pequeña sala ahora tenía algunos adornos y cojines coloridos, además de un juego de cortinas que la hacían lucir más bonita, la cocina, tenía ahora un montón de trastes que, desde su punto de vista eran demasiados, pero su ahora esposa tendría sus motivos para tener tantas cositas, incluso había colocado por la cocina macetas con plantas aromáticas, aquello además de oler muy bien, le daba un aspecto más natural, pensó que también debería pedirle a Yamato más adelante que le ayudara a poner un jardín fuera de la cocina, eso mejoraría aún más el ambiente, por otro lado, la habitación también había quedado muy bonita, las cortinas gris oscuro con detalles en la parte superior, de alguna manera hacían juego con el edredón. Las cosas de Hinata ahora también servían como decoración, había colocado sus collares y objetos de arreglo a la vista, haciendo que el lugar se viera habitable, esto debido a que el pequeño closet apenas y fue capaz de guardar la ropa de ambos, más específicamente la de ella, ella había ocupado al menos una octava parte del mismo, pero aquello para nada le molestaba, en realidad era agradable la cantidad de cosas que ella tenía, todo era lindo como ella. El baño ahora tenía también toallas de todos tamaños, pero todo siempre iba en pares, recordándole que eran dos los que habitaban esa casa.

Naruto sintió una enorme calidez en su pecho, no estaría solo nunca más, siempre que regresará a casa encontraría a su esposa, Hinata era su esposa, una muy dulce y linda. Sonrió entusiasmado.

- ¿Qué hacemos ahora Naruto? – era lógico que Hinata se había relajado cuando se pusieron a ordenar sus cosas, pero aquella pregunta a él volvió a ponerlo nervioso, sabía que tenían que comenzar con la misión de fabricar bebés. Él tendría que embarazar a Hinata y el único método lo ponía nervioso. Había leído tantos libros de Ero sennin, y ahora mismo ninguno le brindaba el conocimiento para actuar.

- ¿Tienes hambre? – le pregunto tratando de retrasar la misión.

Ella de inmediato asintió – ¿te parece bien si estrenamos la cocina? – era tan grande su emoción que al instante estuvo de acuerdo. Pero para ello era totalmente necesario ir por víveres al mercado más cercano. Hinata parecía haber pensado en todo porque rápidamente fue por un bolso que colgaba de un bonito colgadero (por supuesto todo eso Hinata lo había llevado), incluso el bolso era demasiado lindo al ser blanco y tener pequeños detalles de colores. Él no podía con tanta ternura, tenía el deseo de abrazarla. Se contuvo por temor a asustarla, justo ahora parecía más relajada y él no quería cambiar su estado de ánimo.

Para Kakashi fue sencillo elegir una pareja, porque no elegiría a ninguna Kunoichi más chica que él, le parecía una tontería que jóvenes hasta 20 años más chicas le hubieran elegido, él había sido su maestro, incluso las veía todavía como niñas. Eso le dejaba solo en dos posibilidades, Anko y Shizune. La respuesta para él fue obvia, Shizune le parecía una chica más dulce y que no le daría tantas molestias como probablemente lo haría Anko. Así que tuvo que enviarla llamar para notificarle su decisión.

Shizune se había mostrado tímida ante su respuesta pero claramente se veía feliz, él sin embargo había tratado de mantener la compostura, no podía creer que se pusiera tan nervioso como sus estudiantes.

-Bien Shizune, nos veremos mañana para efectuar el compromiso, creo que por comodidad podríamos vivir en mi casa.

- Claro que si Kakashi, mañana lo veré entonces – en cuanto la vio salir de la oficina supo que había tomado la mejor decisión. Shizune era una mujer muy guapa y además era tranquila, estaba seguro que tendrían un matrimonio sin complicaciones.

Después de arreglar su situación, procedió a seguir formando parejas.

Sasuke se había negado a votar y dado que le tenía bastante aprecio a Sakura, decidió que se lo daría, de cualquier modo, era la única kunoichi que lo soportaría, Sasuke no tenía buen carácter, y al parecer Sakura no era capaz de darse cuenta de ello por el amor que le tenía, por lo que no dudo en emparejarlos.

Sakura, por supuesto salto de alegría y firmo rápidamente el contrato, su boda se efectuaría al día siguiente por lo que tendría oportunidad de convencer al Uchiha.

- ¡Déjeme en paz!

- Tienes que hacerlo Sasuke, ya suficientes problemas nos diste como para que te rehúses a una simple misión

- ¿Simple ha dicho? No sabe lo que dice.

- Oh vamos, si te ha ido muy bien, tienes suerte de que te tomáramos en cuenta.

- No tienen que hacerlo.

- Pues lo hicimos, y creo que lo menos que puedes hacer por la aldea es aceptarlo.

- No tengo porque aceptar esas tonterías.

En ese momento Kakashi supo que tendría que manipular su mente para que aceptara rápido el acuerdo, no estaba para perder el tiempo convenciendo a cada ninja, optaría por métodos rápidos y efectivos.

- Bien, no lo hagas, si no aceptas a Sakura, entonces la casaremos con alguien más.

- Naruto ya se casó con Hinata, si es que lo pensaba proponer. Me di cuenta de su rápida boda.

- Pensaba más bien en mí…

- ¿Qué?, es un anciano a su lado, ¿qué rayos le pasa?

- Pues si tu no quieres tomarla, lo haré yo, no dejaremos a Sakura sin pareja. Así que puedes irte, sigue disfrutando de tu vagancia.

- No la va a casar con nadie.

- Sí tu no aceptas, esto no es de tu incumbencia, ahora vete, que estamos ocupados formando parejas.

Sasuke se fue molesto, y Kakashi continúo con el trabajo, tenía mucho que hacer para perder el tiempo con el Uchiha.

Prosiguió a ver la otra absurda petición de Hiashi, al parecer consideraba que el nieto de Sarutobi era un buen prospecto para su hija más pequeña, aunque había dejado en claro que el matrimonio de ellos no se haría hasta un par de años más tarde. Konohamaru ya podría tener una pareja, recordaba que el mocoso era un pervertido, pero no se iba a enemistar con Hiashi por dárselo a alguien más, así que pacto aquella pareja también.

Aquellos dos, que todavía eran unos pubertos, se mostraban sonrojados por aquella noticia y curiosamente ninguno se negó a aceptar dicha unión. No tenían que firmar nada y aun así les hizo firmar una hoja sin importancia, solo para que Hiashi notará que había tomado en cuenta sus opiniones. Sin más que decir al par de adolescentes. Decidió dejarlos ir, no sin antes pedirles que se conocieran mientras tanto, sería un buen matrimonio si antes tenían un noviazgo en forma.

Desde la ventana pudo observar que ambos iban caminando por las calles platicando, por lo que intuyo que aquel podría ser un buen matrimonio en el futuro.

Después prosiguió con su formación de parejas. Revisó curioso que Chouji había pedido una chica fuera de la aldea. No tenía idea de en qué momento aquellos dos se habían enamorado, pero si Chouji la pedía específicamente no tendría por qué negarse, así que de inmediato envío llamarlo para cuestionar acerca de aquella decisión, si ya eran pareja, la única condición sería que ella accediera a quedarse en Konoha y hacer la misión que estaba torturando a los ninjas, traer bebés a Konoha.

Después de aquellas parejas, vendría lo difícil.

A Tenten la emparejo con Rock Lee, ambos habían divagado mucho a la hora de emitir su voto por alguien, por lo que sencillamente opto por juntarlos, seguramente les serviría haber sido compañeros en el pasado.

- No puedo creer que estén haciendo esto – le dijo molesta la jounin – se supone que las personas se casan cuando están enamoradas.

- Tenten, es una misión, además podrías enamorarte de tu compañero. De todos los jounin sabes que Rock Lee es de los que mejores sentimientos tienen.

- No cuestiono ese punto, cuestiono que nos estén obligando. No tiene sentido.

- Es una misión, estamos previniendo ataques futuros, si nos esperamos a que todos se enamoren, estoy segura que muchos llegaran a mi edad sin pensar en casarse. Así que tiene mucho sentido.

Enfadada firmó aquella hoja. Realmente esperaba que con el tiempo aquella pareja pudiera enamorarse. De Rock Lee no tenía dudas de que pondría todo de su parte para lograrlo, por lo que esperaba y les deseaba un buen futuro.

Ya daban las 6 de la tarde, estaba cansado de estar lidiando con los ninjas, por lo que sencillamente continuaría al día siguiente con esa misión de formar parejas.

Apenas comenzaba a pensar en su matrimonio, cuando la puerta de su oficina se abrió abruptamente…

Naruto y Hinata se habían paseado por varios mercados en busca de alimentos. Naruto estaba fascinado al ver como Hinata escogía con tanta seguridad cada alimento, el no habría podido diferenciar entre un mal y un buen pescado, pero ella parecía tener esa habilidad.

Por supuesto él se ofreció a cargar las compras, mientras ella se movía con gracia por el lugar. Él solo se limitaba a seguirla.

- Creo que con esto será suficiente para la semana – le dijo con tal emoción, que tuvo que sonreírle.

- ¿Volvemos a casa entonces? – ella de inmediato asintió.

Ya podía imaginar las delicias que prepararían para la cena. Hinata había comprado muchas cosas, y le había asegurado que ella sabía cocinar. Eso sin duda era algo muy valioso.

Así fue como tomaron el camino de regreso a casa, y realmente todo pudo ser perfecto si no fuera porque se encontraron con la quinto hokage.

- ¿Qué hacen fuera de su casa?, ¿ya cumpliste con la misión?

- A usted que le importa.

- Que no se lo están tomando con seriedad, mocoso, ¿apoco crees que les dimos casa para que estén de bonitos? Esto tiene una finalidad, que entre más rápido se realice mejor.

Pudo ver como Hinata enrojecía, y se sintió enfadado de que la estuvieran molestando.

- Ya ve lo que hizo, Hinata esta avergonzada por sus tonterías.

- Mocoso, no te lo diré dos veces, ya váyanse a su casa a cumplir la misión.

Sin querer discutir más y para no avergonzar más a su ahora esposa. Decidió tomarla de la mano para seguir con su regreso a casa.

- Hinata – esta vez la quinta le hablo a su esposa, quien de inmediato le prestó atención – quiero que el fin de semana vayas a la consulta, necesitaré hacerte un chequeo médico, y posteriormente nos seguiremos viendo, tenemos que asegurarnos de que tengan un buen embarazo.

Ambos enrojecieron por sus palabras, pero aun así Hinata fue capaz de responderle.

-E-está bien, nos vemos el fin de semana.

El camino de regreso a casa ahora ya no era tan bonito como antes de toparse con la quinta, ahora parecía que ambos se habían puesto nerviosos, y por ello Naruto se sentía enfadado.

Cuando llegaron a casa, ambos organizaron sus alacenas para guardar las cosas, también contaban con un pequeño refrigerador, donde Hinata guardó varias cosas.

Para su fortuna Hinata empezó a cocinar y él fue capaz de ganar más tiempo.

No podía pensar en tocar a Hinata sin sentirse mal, no quería ser un aprovechado con una chica tan linda. Luego comenzó una nueva tortura al pensar que ella había elegido a Sasuke, eso no podía ser bueno, quizá ella estaba decepcionada de tener un matrimonio con él, no lo podría saber si no le preguntaba y honestamente prefería no hacerlo. Por ello creía que tendría que darle tiempo para que se acostumbrara a él, y sobre todo a que se hiciera a la idea de que él era su esposo. Quizá darle tiempo para que superará lo que sea que le hubiera motivado a elegir a su amigo.

Tendría que reconocer que se sentía celoso, él había pensado que Hinata lo elegiría, y cuando se dio cuenta que fue a su amigo, en verdad no fue agradable. Ahora mismo era algo que lejos de molestarle le hacía sentir triste, hubiese sido más bonito que ella lo hubiera elegido, al menos podría acercarse a ella con más confianza.

Sabiendo que la noche sería una tortura decidió buscar a la persona que más confianza le tenía, en verdad necesitaba de un buen consejo.

- Hina, ¿te molesta si voy un momento con Iruka sensei?, te prometo que no tardaré mucho.

- Oh claro que no, tu ve. Para cuando regreses tendré la cena lista.

Le emocionó que ella fuera tan linda, por lo que le sonrió ampliamente – Gracias Hinata.

Estaba seguro que Iruka tendría buenos consejos para darle, o al menos le daría ideas para no cometer tonterías, Hinata merecía la mejor atención.

Iruka no tardo en pasarlo a su pequeña casa, donde le ofreció que tomara asiento mientras preparaba un té.

- Oh no tengo mucho tiempo, Hinata me está esperando con la cena.

- Bien, puedes irme contando mientras preparó el té.

- ¿Sabe que me case con Hinata?

- Todo Konoha lo sabe. No sabes cuantos corazones rompiste – Naruto frunció el ceño, no sabía de lo que hablaba por lo que decidió proseguir.

- ¿Y sabe por qué nos han obligado a casar?

- Lo sé perfectamente.

- Bueno, a eso he venido.

- ¿Qué es exactamente de lo que quieres hablar?

- Que no creo que Hinata y yo estemos listos para lo que el sinvergüenza de Kakashi nos pide. Hinata es muy linda, ella es muy inocente como para que yo le haga esas cosas.

Estaba claramente frustrado e Iruka pudo percibirlo.

- Entiendo, yo tampoco estoy de acuerdo. Entiendo que en Konoha se avecina un gran problema si no contamos con los ninjas suficientes, y que es mejor planear el futuro. Lamentablemente los gobernantes de Konoha no se caracterizan por tomar buenas decisiones. Así que no te quedará de otra que cumplir con la misión.

- No lo entiende Iruka, Hinata no me eligió, si nos casamos fue para evitar conflictos.

- ¿Qué conflictos?

- Oh no le puedo decir, es un secreto de extrema seguridad – Iruka le observó confundido y luego simplemente lo dejo pasar.

- Bien, entonces lo que ocurre es que no estás seguro de que Hinata reciba bien el hecho de que tengan relaciones.

- Algo así…

En ese momento Iruka se sintió mal por su estudiante. Le habían pedido que si alguno de los ninjas se acercaba como lo había hecho Naruto, se encargará de lograr por todos los medios que se convencieran de cumplir la misión. Pero sencillamente con Naruto no podía hacer algo así. Tendría que darle un buen consejo, y no lo que esperaban los dirigentes de Konoha.

- Naruto, no es necesario que tengan relaciones inmediatamente, tomate el tiempo para conocerla. Tomate el tiempo para saber sus gustos. También sería bueno que la conquistaras, piensa como si todavía no fuera tu esposa, y tuvieras que tratar de convencerla de que tú eres el mejor prospecto.

- Pero si la vieja y kakashi sensei, quieren que ya empecemos la misión.

- Bueno, ellos no podrían darse cuenta de que no has empezado. Los embarazos no se dan siempre con la primera vez que tienen relaciones, a veces puede tardar mucho tiempo. Así que puedes sencillamente decirles que están trabajando en ello.

- Y mientras tanto puedo aprovechar el tiempo para que Hinata se convenza de estar conmigo.

- Exactamente.

Iruka se empezó a sentir mal por no cumplir con las órdenes del hokage, por lo que tratando de quedar en términos intermedios, ni inclinándose por el estudiante, pero tampoco por el hokage, aprovechó para darle un consejo.

- Hay algo que podrías hacer para mejorar tu apego con Hinata.

- ¿De qué se trata?

- Tarde que temprano tendrán que cumplir con la misión, pero si cada día tratas de conquistarla y además se van acercando, eso podría hacer que la misión sea más sencilla.

- No entiendo a dónde quiere llegar.

- Por ejemplo, no trates de dormir separado de ella. Procura dormir en la misma cama, aunque no hagan nada, de ese modo ella se acostumbrará a ti. También procura abrazala en el día, esto hará que se acostumbren al contacto, y facilite la tarea llegado el momento.

- Eso suena un buen plan, pero si ella decide enviarme a dormir al sillón, puede estar seguro que lo haré, no pienso incomodarla de ninguna manera.

- Bien, solo recuerda tomarte enserio la misión…

Sasuke estaba de pie frente a su escritorio y con el ceño fruncido.

- ¿Qué es lo que quieres? ¿Has decidido irte nuevamente de viaje?

- Usted no se va a casar con Sakura, ¿me ha escuchado?, si se atreve a tocarla lo voy a matar.

- Sasuke, te deje ser quien se casará con ella, y no lo aceptaste, ahora acepta que la has perdido.

- No, maldita sea. Ella es mía, siempre lo ha sido, y usted no va a interponerse.

Kakashi le paso sencillamente el papel donde tendría que firmar para aceptar su matrimonio con la pelirosa. Sasuke enfadado firmó el papel y luego le observó irritado.

- Ella ya había firmado.

- Y ahora lo has hecho tu – le dijo sonriente.

Esta historia solo sería un capítulo más, pero me he extendido…. espero que sean solo 3 capítulos, pero no aseguro nada xD

Disculpen mis fallos de redacción.