Luke despertó en la cabina de su ala X después de tener un sueño intranquilo.

Colocó las manos en su sable de luz y miró alrededor, notó donde se encontraba. Estaba en la cabina de su nave, con su traje de piloto y con su casco que tenia los lentes empañados. El casco se había cerrado herméticamente alrededor de un respirador, que le mandaba oxígeno directamente a él.

Llevaba alrededor de tres días en su cabina, había recorrido buscando los observatorios del emperador desde hace unas semanas, recolectando aparatos y baratijas sith.

Todo había sido una búsqueda impuesta, una búsqueda de cualquier forma en la que el emperador podría volver, Luke debía evitar eso. Tenia ese mal presentimiento, el presentimiento de que el emperador tenia un plan B, una contingencia.

El imperio había caído, hace unos años, en Jakku, pero Luke aún presentía que podía quedar algo oculto. Ya se había hartado de esa búsqueda impuesta, ahora quería hacer una búsqueda más personal.

Luke calibró el oxigeno para que se dirigiera a la cabina, la cual se llenó del preciado aire respirable en unos segundos. Luke se extrajo el casco y separó el respirador. Se paso la mano por el pelo, que estaba largo y ahora mostraba las primeras canas.

También sintió la barba de candado que le estaba creciéndole. Recordó la imagen de Han con bigote y sonrió. Colocó su mano en uno de los bolsillos de su overol naranja y sacó un reflector holográfico.

Luke conectó el reflector holográfico a la nave y lo encendió. El era igual a un comunicador holográfico, excepto que una persona podía mandar imágenes para que la persona las pudiera ver.

Luke apretó el botón de encendido, apareció un holograma del logo de la nueva república, el cual Leia le habia enviado.

Apretó el botón, pasando a la segunda imagen que le habian mandado con ese aparato, era un nuevo modelo de ala X que le habia mandado Wedge.

Por ultimo, llegó a la imagen más nueva, eran Han y Leia abrazados, con el pequeño bebé mirando a la cámara.

—Ben...—susurró Luke. Amaba a su sobrino, a pesar de que pasaba poco tiempo con él. Sabia que debería entrenarlo. Él era Luke Skywalker, el que iba a ser un futuro maestro jedi, él sabia que Leia en unos pocos años le iba a confiar a su hijo.

Estaba nervioso por eso, pero desvió sus pensamientos hacia otro lado.

—Ben—volvió a decir Luke, esta vez estaba suplicando—por favor, ven aquí.

Luke sintió una presencia tranquilizadora alrededor de él.

—Luke, ¿qué pasa, hijo?

Respondió Anakin Skywalker, Luke ya se había acostumbrado a su voz.

—Padre...—susurró Luke—¿Qué pasó con Ben?

—Obi wan pensó que seria mejor que yo hablara contigo ahora. ¿Qué necesitas?

Luke asintió y miró hacia el frente, al planeta que se extendía en frente de él.

—yo...estoy nervioso—dijo Luke—Han y Leia tuvieron un hijo, y presiento que tendré que entrenarlo en el futuro. ¿Qué ocurriría si no lo logro?

Anakin no se personifico en forma de fantasma, pero Luke lo imaginó con una expresión pensativa.

Tras unos segundos dijo:

—una vez tuve una padawan. No quería entrenarla, no me sentia listo, pensaba que iba a ser un desastre.

—Ahsoka...¿no?—preguntó Luke, Rex y él habían hablado sobre Ahsoka. Casi todo lo que Luke sabia de Anakin era gracias a ese viejo soldado clon.

—sí. Fue duro enseñarle, pero...fue satisfactorio en muchos niveles.

—¿cómo supiste que ibas a entrenarla bien?

—no estoy seguro...pero si estuve seguro de algo. Ahsoka triunfó por que era mi padawan. Si hubiera sido padawan de otra persona...quizás no lo hubiera triunfado.

—pero...no lo entiendo—respondió luke—si el padawan es el mismo.

—pero el maestro no. Es como R2 con tu nave, R2 esta acostumbrado a la computadora de tu nave, es como si estuviera moldeado y adaptado a la misma. Tu deberás hacer eso con tu padawan.

Luke asintió.

—gracias, padre.

Luke pensó que Anakin se iria, pero su padre le hizo una pregunta:

—¿estas seguro de a donde vas a ir? Es un lugar muy oscuro...—Luke notó un poco de vergüenza en la voz de Anakin.

—sí...es algo que debo hacer. Cuento con tu guía—dijo Luke poniéndose el casco y enfilando el rumbo hacia el planeta que estaba frente a él.

Luke se adentró en la atmósfera de Mustafar.

Luke aterrizó en la plataforma en la que, años atrás, Darth Vader había aterrizado su casa tie.

Abrió la cabina, dejó el casco en el asiento y se bajó de un salto.

R2 bajó de la nave y se deslizó al lado de Luke.

Luke caminó hacia el compartimiento de almacenamiento de la nave y tomó entre sus manos una mochila bastante cargada, en ella llevaba el traje negro que había usado en la estrella de la muerte y varios alimentos.

Anakin se personificó a su lado, mirando el castillo que Lord Momin había hecho para él.

Luke observó la entrada que se encontraba frente a él.

—¿qué buscas aquí?—preguntó Anakin.

—historia—respondió Luke caminando hacia la entrada. Era similar a las de los observatorios de Palpatine, Luke hizo un gesto con la mano y la puerta se abrió.

Lo invadió la presencia del lado oscuro, similar a aquella que lo invadió en la cueva de Dagobah.

El lugar no estaba descuidado. Luke lo recorrió con la mirada.

Anakin le habló desde atrás.

—Aquí no encontraras mucho, es el puesto de reparación de naves. ¿Qué buscaras primero?—preguntó Anakin.

Luke pensó en sus prioridades.

—R2, fijate si puedes conectarte a las camaras, verifica si hay algún intruso.

Luke volteó a mirar a su padre.

—¿hay algún baño?—a Luke se le dificultaba imaginar a Darth Vader saliendo de su armadura para bañarse.

—sí, uno de invitados—Anakin extendió su mano y una pantalla de la pared mostró los planos del castillo. Luke los observó. El baño estaba en el cuarto de huéspedes, también observó que había un lugar llamado "galería".

Luke caminó junto a R2 al ascensor del castillo, las paredes eran negras, el ambiente era estéril, pero se sentía como si aún hubiera vida en el castillo.

Luke abrió la puerta del cuarto con la fuerza, todas las puertas del castillo se abrían de esa forma, a excepción de la plataforma de aterrizaje (donde Krennic se había reunido con vader hace tantos años).

La cama de dos plazas estaba tendida, la luz se prendió apenas se abrió la puerta. Luke se alegró de que no tuviera que reestablecer todos los sistemas del castillo, pero en parte se preocupó.

Luke colocó su sable de luz en la cama y se sacó tanto el overol como la ropa que llevaba abajo.

Abrió la segunda puerta del cuarto que llevaba al baño. No había ventanas, solo una ducha, un lavado y un inodoro. Luke pensó que las ventanas no deberían estar por que no seria alentador ver un planeta destruido por la lava.

Colocó su juego de ropa sobre la tapa del inodoro y se metió en la ducha. El agua estaba caliente, aunque a él le daba igual, gracias a su vida en el desierto se habia acostumbrado a la temperatura del agua. Sea cual sea, siempre era un alivio.

Tras bañarse, Luke tomó el juego de ropa y se vistió. Se miró en el espejo y suspiró al ver la cicatriz que se cernía sobre su labio.

Luke caminó al cuarto y vio que su sable había desaparecido.

—mierda...—susurró Luke, Anakin se personificó a su lado.

—no hay emoción...—exclamó sarcásticamente.

Luke atrajo con la fuerza el blaster que siempre guardaba en la mochila, el mismo que había llevado al palacio de Jabba.

Luke miró el cuarto buscando a R2, recordó que estaba en el hangar descargando el mapa del castillo. Caminó a la puerta y la abrió con la fuerza. Caminó dos pasos por el pasillo y se detuvo en seco.

La puerta.

Solo alguien con la fuerza podría abrirla.

—¿alguien más sabe de este castillo?—le preguntó Luke a Anakin.

—los inquisidores...—respondió Anakin—pero, que yo sepa, la mayoría murió antes de que tu te unieras a la rebelión.

Luke caminó por el pasillo del castillo, se dirigió al ascensor y cerró los ojos. Dejó que la fuerza y la suerte lo guiara para elegir su destino.

Apretó el botón y subió hacia la galería.

—es posible que debas combatir—dijo Anakin—lo se—dijo Luke. Se miraron en silencio por unos segundos.

—¿qué hay en la galería?—preguntó Luke.

—todo lo que hacia que Vader fuera Vader—respondió Anakin, luke sintió un escalofrió—y muy poco de mi y de tu madre.

—mamá...—susurró Luke, el ascensor se detuvo. Anakin miró a su hijo.

—no puedo acompañarte aquí.

—¿por qué?—preguntó Luke.

—no estoy orgulloso de este lugar.

Anakin se desvaneció, Luke preparó su blaster y salió del ascensor. Apuntó con su blaster al frente y vio una puerta doble de una especie de vidrio que no dejaba ver lo que pasaba dentro. Luke hizo el mismo movimiento con la fuerza y la doble puerta se abrió. Era una galería con un techo de vidrio, que se extendía por varios metros.

Luke se adentró, el lado oscuro lo golpeó como una patada en el estomago.

Apuntó con el blaster al frente, no solo era la presencia del lado oscuro. Sentía una presencia familiar que resaltaba del resto, una presencia que pertenecía a una persona. Una presencia familiar.

Digna del emperador.

Luke se agachó, sintió que debía hacerlo. Esquivó el sable de luz de color violeta que había intentado partirlo a la mitad desde atrás.

Luke rodó al frente y disparó al atacante con su blaster. El atacante desvió los disparos con maestría, Luke se tomó unos segundos para observarlo.

O, mejor dicho, observarla.

La mujer era pelirroja, de ojos verdes, y llevaba un traje similar al de Luke, pegado al cuerpo. Ademas de una capa y guantes negros. El sable de luz violeta fue lo que más lo sorprendió.

La mujer lo miró con su semblante serio.

—no quiero hacerte...—empezó a decir Luke, pero se vio interrumpido cuando la mujer lo elevó sin el mayor esfuerzo y lo lanzó hacia una estantería de vidrio de la galería. El cristal no cedió, Luke observó que había dentro, vio blasters, cascos de cazarrecompensas e incluso el casco de un clon. Luke no lo sabia, pero ese casco era del capitán Fox, de la guardia de Cosruscant.

—no vengas con tus tonterías Jedi—respondió la mujer, Luke logró observar que en su cinturón se encontraba su sable de luz. ¿Cómo sabia ella qué él era un jedi?—¿qué haces aquí Skywalker?

A Luke se le congeló la sangre. ¿acaso la mujer lo había estado siguiendo? No, no podía ser, Luke la observó, tenia ligeras manchas producto del humo de Mustafar. Ella estaba viviendo aquí.

Luke miró alrededor. Colgados, en la pared, había algunos sables de luz. Luke atrajo uno con un mango similar al suyo, no le costó reconocerlo, era el sable de Obi Wan Kenobi, el cual Vader había guardado tras su duelo en la estrella de la muerte.

Luke enfundó su blaster y prendió el sable, se sintió más seguro al ver que la luz azul lo protegía.

La mujer lo miró, expectante, Luke pensó sus palabras lentamente.

—no tenemos por que pelear—exclamó finalmente—estoy aquí legítimamente, solo quiero conocer el lugar.

La mujer negó con la cabeza.

—nadie viene aquí solo para "conocer el lugar"—exclamó tomando el sable de Luke con su mano libre—estas en el peor lugar posible, jedi, estas rodeado de los trofeos del segundo asesino de jedis más grandes de la historia. Terminaras siendo un sable más para la colección. No me mientas.

Luke la miró, confundido.

—¿mentirte?

—sí...mentirme—la mujer corrió hacia él con los dos sables encendidos y realizó un grito. Un grito innatural, digno de una bestia, un grito sith.

—¡cuidado!—Luke escuchó la voz de Anakin dentro de su cabeza, logró moverse hacia atrás antes de que la mujer pudiera partirlo a la mitad con su propio sable.

La mujer le lanzó un sablazo a la cabeza, Luke lo detuvo con el sable de Obi wan. El sable de Luke se acercaba peligrosamente a su cuello, Luke respondió a eso dando un salto hacia la pared de atrás.

Tomó otro de los sables de luz colgados en la misma, era un modelo extraño, curvo.

Luke lo encendió, la luz roja iluminó un extremo de su cuerpo.

"el color no es el mejor" pensó Luke poniéndose en guardia.

La mujer volvió a lanzarse contra él, Luke detuvo los dos sables de ella con los dos sables suyos.

—¿vienes a matarme?—preguntó la mujer.

Luke negó con la cabeza.

—no, solo vengo a conocer—respondió mientras ambos forcejeaban. La mujer lo observó atentamente, sus caras estaban separadas por unos cincuenta centímetros. Las piezas entraron en el rompecabezas.

—sin duda...eres tu—susurró, como si viera a un monstruo. Y entonces le dio un cabezazo a Luke, el cual se desorientó y retrocedió, chocando con la pared. La mujer lanzó una puñalada que buscaba atravesar la cabeza de Luke, pero este logró esquivar el sable verde. Luke le dio una patada al brazo izquierdo de la mujer, que sujetaba el sable verde. La contrincante de Luke ataco su pierna, pero este logró detener el sable violeta con el sable rojo que alguna vez había pertenecido al conde Dooku.

Luke se incorporó y ataco con ambos sables. Uno iba al lado izquierdo, el otro al derecho, la pelirroja alternaba para defenderse de ambos sables.

Ambos iban retrocediendo en la galería, terminaron en unas escaleras que llevaban a otra sala. En las escaleras, la mujer logró batir la hoja del sable de Obi wan tan fuerte que hizo que el sable cayera. Luke agarró el sable rojo de Dooku con ambas manos. Ambos forcejeaban, ninguno quería ceder.

Si cedían, terminarían perdiendo.

Luke penssó por unos segundos y soltó el sable con la mano derecha y le dio un golpe con su mano derecha a la mujer en medio de la cara.

La pelirroja retrocedió, Luke hizo un empujón de la fuerza y la hizo impactar de lleno contra la pared.

La mujer cayó inconsciente y soltó el sable, Luke le acercó el sable peligrosamente al cuello.

—esta desarmada—le dijo Anakin desde debajo de las escaleras.

Luke volteó a ver a su padre.

—¿qué es este lugar? ¿por qué estas aquí si dijiste que no me acompañarías?

Anakin suspiró.

—esta es...la galería de trofeos de Vader. Ese sable de luz que tienes entre manos pertenecía a un lord sith que asesiné hace mucho tiempo. Y, ademas...no podia dejar que entres solo.

Luke observó el sable rojo curvo y lo lanzó lejos de su vista, como si ardiera.

—los jedis no solemos tener posesiones—dijo Anakin—pero yo...recuperé el sable de Dooku después de nuestra batalla y lo guardé dentro de R2 por un tiempo. Después lo deje en mi habitación del templo.

Luke miró a la mujer.

—¿la conoces?

Anakin negó con la cabeza.

—debe ser una de las candidatas del emperador para reemplazarme.

Luke observó la sala alrededor de él.

Habia varios sables de luz.

—¿de quienes son estos sables?—preguntó Luke.

—enemigos de Vader—dijo Anakin mirando los sables colgados—Asajj Ventress, Kento Marek, Rahm Kota, Kal Cestis, Quinlan vos. Jedis y acólitos oscuros, algunos asesinados por Vader, otros son simplemente trofeos adquiridos con el tiempo.

Luke miró a la mujer inconsciente.

—¿qué harás con ella?—preguntó Anakin.

—parecía conocerme...le preguntaré como.

La mujer despertó en el cuarto de huéspedes. Se levantó de un salto y buscó su sable de luz. No lo encontró y maldijo por dentro. Ella sabia que Skywalker debía tenerla prisionera. Pero...no estaba atada, no estaba en una celda ni encerrada en un casa. ¿qué estaba pasando?

—veo que despertaste—dijo Luke, la mujer casi gritó del susto.

—¿qué haces aquí?—preguntó ella.

—quiero hacerte unas preguntas.

—¿tengo opción?

Luke señaló los dos dos sables de luz colgados en su cinturón y negó con la cabeza.

—ante todo...¿cual es tu nombre?

La mujer suspiró, resignada.

Se sentó en la cama y miró a Luke.

—Mara, Mara Jade.

—bien. Mara Jade...¿cómo sabes quién soy?

Mara mintió.

—eres un héroe rebelde—dijo con cierto rencor—todos te conocen. Todos saben quien eres, todos saben que eres el niño salido de la nada que se convirtió en un héroe.

Luke negó con la cabeza.

—¿cómo sabes que vengo de la nada?

Mara se encogió de hombros.

—solo lo se.

—¿sabes? Practiqué mi paciencia por mucho tiempo, podemos quedarnos aquí hasta que quieras cooperar.

Mara suspiró.

—¿eres un jedi y no conoces la psicometria de la fuerza?

Luke la miró extrañado.

—nunca había oído sobre eso.

—es un poder de algunos usuarios. Me lo enseñó mi maestro. Veo las memorias de los objetos. Vi a tu droide y usé la técnica, vi tu sable y usé la técnica. Te conozco, Luke.

Luke asintió.

—pero yo no te conozco. Y no te dejaré irte hasta que me digas algunas cosas.

Mara suspiró de nuevo, frustrada.

—dispara, venga.

—¿eras una inquisidora?

Mara negó con la cabeza.

—no. Era mucho más que eso.

Luke pensó en las palabras dichas por ella. Dijo algo de un maestro.

—tu maestro...¿quién era?

Mara le clavó la vista, llena de desprecio.

—Solo dos debe haber. Un maestro y un aprendiz. ¿no lo puedes deducir? ¿o tu conocimiento de los siths es tan nulo como el de los jedi?

Luke la miró por unos segundos y sintió un escalofrió recorriendo su espalda.

—tu maestro era...el emperador, ¿verdad?

Mara asintió.

—tienes razón.

—y te entrenó para reemplazar a Vader.

Mara negó con la cabeza.

—yo era más que eso. Era una extensión de sus deseos. Vivía para servirle, para realizar todo aquello que ni él, ni Vader pudieran realizar en persona. Él me tomó de uno de los mundos tomados por el imperio y me entrenó. Me dio un propósito y me hizo sentir que servia para algo...y ese propósito murió el mismo día que el emperador.

Luke la miró sorprendido.

—pero...¿por qué no te aliaste con el remanente imperial?

—mi lealtad era hacia él, no hacia el imperio. Yo hubiera quemado la galaxia entera si él me lo pedía. Y, por tu culpa, perdí todo objetivo en mi vida. Terminé vagando en el universo, hasta que encontré este lugar...la fuerza me llamaba, me pedía que esté aquí.

Luke miró a Mara.

—supongo que me odias.

Ella asintió.

—me lo quitaste todo.

Luke pensó por unos segundos.

—¿sabes? En cierta forma...yo también lo perdí todo en un momento—se levantó— a veces debes caer muy profundo para ver con más claridad. Si lo viste con tus poderes, sabrás que perdí a mis tíos, mi mejor amigo murió en batalla, la persona me entrenó en los caminos de la fuerza fue asesinada frente a mi...—Luke se perdió, su mirada parecía dirigida hacia el pasado—y mis maestros...me usaron. Ellos querían que asesine a mi propio padre.

Mara observó a Luke y asumió sus palabras. Una cosa era ver las memorias de R2 y del sable de luz, otra cosa era saber su perspectiva de esos eventos.

—¿y por qué me cuentas esto?

Luke se encogió de hombros.

—supongo que aún te queda algo que hacer en esta vida, ademas de lamentarte por la muerte del emperador.

Luke pensó por unos segundos.

—hagamos algo. Esa psicometría...¿puedo utilizarla?

—no te enseñaré a usarla—gruñó la mujer—pero puedo ayudarte a ver los recuerdos de los objetos. Pero no veo para que lo quieres hacer.

Luke sonrió.

—quiero un poco más de...perspectiva.

Los dos caminaron a la galería, Luke poseía ambos sables en el cinturón aún. Pero no serviría de mucho, ya que Luke iba a pedirle a Mara que agarre algunos sables. Luke confiaba en ella, pero a Mara eso le preocupaba. No podía entender cómo es que alguien podría estar tranquilo con alguien que quisiera matarlo.

Luke abrió la puerta y miró a Mara.

—¿hace falta decirte que si intentas algo podré detenerte de un solo empujón?—mintió Luke, le tomaría más de un empujón, pero intentó parecer determinado para convencerla.

—no te hagas el rudo—dijo Mara abriendo la doble puerta de la galería.

Luke se adentró y observó los objetos que se extendían frente a él.

—¿con qué quieres empezar?—preguntó Mara. Luke miró los cascos que se encontraban en la estantería. Ese casco rojo le llamaba la atención.

—el casco viejo—dijo Luke.

Mara se acercó y abrió la estantería con un movimiento de su mano. Colocó su mano derecha en el casco y extendió la mano izquierda hacia Luke.

—toma mi mano—dijo Mara, ella y Luke estrecharon sus manos. La mujer utilizó sus poderes en el casco, y al mismo tiempo en la mano robótica de Luke. Mara ya había visto los recuerdos del casco.

Luke sintió como si se viera dentro de un recuerdo, un recuerdo del casco.

Logró ver a su padre atrapado en unos escudos radiales junto a dos ¿eran esos soldados de asalto? No...ese era Rex, en su juventud. El otro soldado era idéntico a Rex, era otro clon

—esta involucrado—dijo el clon que estaba fuera de los escudos mientras se agarraba la cabeza—no se hasta que grado, pero se que dirigió mucho de esto—volteó para ver a Rex y Anakin—me lo dijo en la bahía médica.

Anakin respondió, con cierta frustración.

—¿él te lo dijo? ¿cuando intentaste asesinarlo? Llegaste demasiado lejos cincos, el canciller no es capáz de hacer algo así.

—¡Lo es! Se lo juro, general, usted no tiene idea...

Luke volteó, logró ver como otros soldados clon, con armaduras pintadas de rojo entraban. El que tenia el casco habló:

—¡quieto soldado, quieto! ¡de rodillas!

El clon que tenia apresados a Anakin y a Rex volteó y empezó a musitar.

—no...no...¡Atras!—miro hacia la izquierda, a una caja donde estaban el sable de luz de Anakin y dos pistolas.

—no lo hagas, no lo hagas soldado.

—¡aléjense de mi!—respondió el soldado de armadura blanca extendiendo su mano para tomar el arma.

—Cincos, ¡no!—exclamó Rex.

Cincos apuntó, y el líder de los soldados de rojo le dio en el corazón, sin dudar. El arma cayó al suelo, el soldado cayó junto a ella en unos segundos.

Luke se quedo anonadado por unos segundos, cuando retomo la compostura pudo escuchar que el clon le hablaba a Rex.

—Rex...esto es más grande que nosotros. Más grande...de lo que imagine—el clon se retorcía de dolor mientras le hablaba a Rex—no fue mi intención...hacer...—se acercó a Rex y le susurró algo, Luke no pudo escucharlo del todo bien.

Cincos se separó de Rex y dijo:

—La misión...las pesadillas...finalmente...terminaron.

Cincos murió, a pesar de las suplicas de Rex, Luke pudo observar como todos los clones se sacaban el casco, ¿era una señal de respeto? ¿o lo qué el había dicho los había tocado a todos?

Luke observó a Mara, quien parecía perdida.

—¿Mara?—seguían tomados de la mano, Mara retiro su mano.

—viste la muerte del clon, ¿verdad?

Luke asintió.

—las misiones...las pesadillas...¿conoces a ese clon?

—mi maestro una vez me habló de él, sobre como pequeñas brechas pueden casi arruinar un plan. Ese clon había descubierto el secreto del complot para eliminar a los jedis. Y casi se la reveló a tu padre y a Rex.

—¿El complot para eliminar a los jedis?

Mara suspiró.

—¿acaso no sabes nada de la historia de tu padre? ¿sobre el alzamiento del imperio?—Mara carcajeó un poco—claro que no, mi maestro lo ocultó muy bien.

Luke rebuscó entre lo poco que sabia y lo que podia deducir.

—supongo que ese clon descubrió algo de otros clones, ¿no?

Mara asintió.

—un plan brillante, usar a los propios soldados de los jedis para matarlos.

Luke asintió, se extrañó al ver que Mara estaba tan dispuesta a explicarle lo que sabia.

—¿qué otro objeto podría ver?—susurró mirando la sala. Si tan solo tuviera el sable de su padre...en ese momento se estaba arrepintiendo de dejárselo a Maz Kanata.

—vi todos estos objetos—le dijo Mara—¿qué quieres saber?

Luke la miró atentamente.

—como mi padre se convirtió en Vader.

Mara pensó por unos segundos y atrajo con la telequinesis otro objeto, una trenza, de las que usaban los padawans no humano, Luke había leído de eso en la biblioteca que Yocasta Nu había dejado oculta.

—¿sabes? El consejo le negó el rango de maestro a tu padre—dijo Mara.

—pero...si su padawan iba a se caballera. Él debería haber sido maestro por derecho.

Mara extendió su mano, Luke la tomó.

—ya veras que pasó...

Luke se vio envuelto en otro recuerdo, esta vez Mara estaba parada al lado de él. Se encontraban en la sala del consejo jedi en coruscant. Luke se vio abrumado, de repente conocía la situación, era como si Mara le hubiera transmitido los recuerdos que Anakin tenia en ese momento. El consejo jedi habia desconfiado de Ahsoka, y Anakin fue el único que se digno a intentar defenderla.

Luke escuchó a su padre decir:

—Ahsoka...lo lamento tanto, por lo que pasó.

Anakin estaba parado al lado de un joven Obi wan, al lado de Obi wan se encontraba otro jedi, de la raza de los Kel dor.

El Kel dor habló, Luke pudo notar el pesar en su voz:

—te ofrecemos una humilde disculpa, Ahsoka...el consejo se equivocó cuando te acusó.

Un maestro jedi habló después, era de la raza Iktotchi.

—has demostrado mucha fuerza y resistencia en la lucha por probar tu inocencia.

Otro maestro, viejo y con la cabeza alargada habló después de él.

—esa es la esencia de un verdadero jedi.

Luke sintió lo que su padre estaba sintiendo en ese momento, alivio. Los jedis estaban halagando a su aprendiz, hasta esperaba que se disculparan.

Otro jedi habló, un hombre alto y de piel negra.

—en realidad...esto fue una prueba. Ahora lo vemos. Entendemos que la fuerza tiene sus misterios.

Luke observó como Ahsoka se cruza de brazos y miraba a ese maestro jedi con incredulidad, sintió como su padre tan solo queria exigirle silencio a ese jedi.

El jedi siguió.

—y gracias a lo que pasaste, te has convertido en una jedi todavía más digna.

—a la orden tu, puedes volver.

Dijo Yoda desde abajo, Anakin dio un paso adelante.

—te piden que vuelvas, Ahsoka.—Anakin retiró la trenza de uno de sus bolsillos traseros—yo...te pido que vuelvas.

Luke sintió la incertidumbre, la suplica y el miedo que sentia en el interior de su padre.

Esos sentimientos explotaron en tristeza cuando Ahsoka colocó su mano en la de Anakin y le cerró el puño, rechazando la propuesta de volver.

—¿por qué?—preguntó Luke.

Mara alzó una ceja.

—escucha.

Ahsoka habló, su voz era la de una niña, la de una niña que habia sufrido mucho más de lo que debia.

—lo siento maestro, pero no voy a volver.

Ahsoka giro sobre su eje y se dirigió a la salida. Luke sintió la cascada de tristeza que era Anakin. No era solo una padawan...era como una hija o una hermana para él. Luke vio como Anakin empezó a correr para seguir a Ahsoka. También vio que Obi wan quería acompañarlo, pero el Kel dor lo detuvo.

—¿qué esperas?—le dijo Mara—síguelo, lo importante ocurre afuera.

Luke corrió siguiendo a su padre. Mara sabia que iba a hacerlo.

Luke ignoró el templo jedi mientras seguia a su padre, estaba totalmente inmerso en el recuerdo.

—¡Ahsoka espera!—gritó Anakin—¡Ahsoka! Tengo que hablar contigo...—exclamó desde la salida del templo mientras la alcanzaba. La togruta se detuvo.

—¿por qué..—Anakin retomó el aire que habia perdido por la carrera— estas haciendo esto?

—¡el consejo no confió en mi! ¿Cómo voy a confiar en mi misma?

—¿y qué dices de mi? Yo creí en ti, jamas te abandoné.

—se que tu crees en mi, Anakin. Y en verdad te lo agradezco. Pero no hago esto por ti. Yo ya no puedo quedarme aquí...ahora no.

—¡la orden jedi es tu vida!—exclamó Anakin, esas palabras llamaron la atención de Luke—no puedes hechar todo por la borda. Ahsoka...estas cometiendo un error.

—puede ser...pero tengo que aclarar esto yo sola. Sin el consejo... y sin ti.

Anakin no miró a Ahsoka y exclamó:

—yo te entiendo...más de lo que puedas creer. Entiendo que quieras...apartarte de la orden.

—Lo se—respondió Ahsoka. Anakin y Luke miraron como ella se iba del templo, hacia la enorme ciudad de Coruscant.

Mara caminó desde atrás y miró a Luke.

—¿lo entiendes ahora?

—mi padre no fue maestro...por lo ocurrido con su padawan. Y...él quería tomar una distancia prudente de la orden, tanto como Ahsoka.

Mara asintió, estaban de nuevo en la galería.

—le negaron el rango de maestro, eso destrozó a tu padre. Le recordó que, con los jedis, un fracaso es un fracaso y lo cargaras toda tu vida.

—el consejo...no aceptaron que se equivocaron con Ahsoka.

—ese jedi era Mace Windu—dijo Mara—el jedi más arrogante de todos los tiempos y el segundo con más poder dentro del consejo.

Mara caminó hacia otro lado de la galería, iba a irse.

—¡espera!—dijo Luke al ver que estaba por irse—solo...un objeto más.

Mara suspiró.

Un rato después, Luke trajo a R2. Mara alzó la ceja.

—ya vi sus recuerdos, este droide es tuyo. ¿qué quieres que vea?

Luke le dio un pequeño golpecito a R2.

—perteneció a mi padre. Quiero saber por que él queria separarse de la orden.

Mara extendió una mano a Luke y colocó la otra mano en el droide. Muchos recuerdos invadieron a Luke y a Mara.

Vio la boda de su padre y de Padme.

Vio las visitas en plena guerra que Anakin realizaba, también vio a Anakin revelándole la verdad a Rex de la relación. Luke se hizo una idea de todo lo que habia pasado. Sintió como su padre solo queria salvarla, vio a Anakin quejándose de Obi wan frente al droide.

Sintió el momento en el que su padre caía en la sombra de vader, vio el inicio del duelo de Vader y Kenobi en mustafar.

Luke logró hacerse un panorama de la visión de su padre.

Los jedis lo habían usado a él también. Era "el elegido" le habian impuesto ese rol. Asi como Luke había tenido otro rol impuesto, el de "matar al que había sido el elegido". Los jedis no le parecian ahora los grandes heroes que el pensaba.

Luke llegó a una conclusión. Los jedis eran arrogantes y egoístas, o así lo habían sido. Cegados por sus motivos perdieron a Ahsoka y desconfiaron de Anakin.

Palpatine fue el maestro de Vader, sí, pero Vader había sido creado por los propios jedis. Vader había surgido por el rencor acumulado de Anakin, era una carga explosiva a punto de reventar.

Mara soltó la mano de Luke.

—¿acabaste?

Luke asintió.

—sí...creo que ya vi lo que necesitaba saber.

Mara caminó hacia la salida de la galería, Luke se levantó.

—¿a donde vas?

Mara se detuvo.

—así como la fuerza me trajo aquí...siento que ahora debo irme. Tengo mi nave arriba, con todos mis créditos ganados en estos años en Mustafar. Ya no tengo nada que hacer aquí.

Luke miró como se iba, pensó en su padre y en Ahsoka.

Iba a dejarla ir, pero pensó en su padre persiguiendo a su padawan.

Luke la siguió, la encontró en otro hangar, donde se encontraba un carguero. Pareciera que Mara estaba lista para irse.

—¡quiero restaurar la orden!—exclamó Luke—no eres leal al imperio...pero quizas puedes serle leal a la idea de otra orden. Sin los errores de la anterios.

Mara sonrió.

—eres muy idealista, Skywalker—Mara se acercó a él y tomó la mano robotica del muchacho—quizas en otra vida. Pero los caminos de los jedis y de los siths...ya no son para mi. Aprendí eso después de pasar tanto tiempo aquí.

Maraa soltó la mano de Luke y caminó hacia su nave. Se despidió de él haciendo un gesto con su dedo corazón y anular.

Mara colocó el piloto automático. Pensó en el recuerdo que habia visto.

Por mucho tiempo, odió a Luke Skywalker. Hasta que, al tocar su mano robótica, vio ese recuerdo.

—dile a tu hermana...que tenias razón—dijo Vader muriendo en los brazos de su hijo.

Luke habia intentado salvar a Vader por tanto tiempo, Mara lo había sentido.

Lo supo. En ese momento lo supo.

Descubrió que ella había sido una herramienta del emperador. Y Luke había sido la herramienta de los jedis. Luke ahora estaba recorriendo su propio camino. Mara iba a hacer lo mismo.

Y ese fue mi primer fanfic de cuarentena, la verdad me pareció bastante interesante poder ver que pasaría con Mara y como la podría integrar al nuevo canon de disney. Espero sinceramente que les haya gustado.