—¡yo tengo el poder para salvar a tu amada!—pronunció ese ser deformado que, en algún momento, había sido su amigo y mentor, Palpatine. De los decrépitos dedos del canciller salían rayos que chocaban con el sable de luz morado de Mace Windu

—¡debes decidir!—volvió a exclamar Palpatine.

—¡No escuches su voz, Anakin!—respondió el maestro Windu.

—¡no dejes que me mate...!

Palpatine empezó a gimotear, sus energías se estaban agotando y le estaba diciendo eso a Anakin en voz alta, buscando entrar en su mente, destruirla y tornarla al lado oscuro de la fuerza.

El forcejeo entre ambos terminó.

—¡terminaré esto de una vez, por todas!—exclamó Windu. El punto de ruptura...era Palpatine, Palpatine era la clave en todo, sí acababa con él, acabaría con la guerra.

—no lo haga...—exclamó Anakin recordando a su propia padawan— merece un juicio.

—tiene el control del senado y de las cortes...es peligroso dejar que siga con vida—le respondió Windu.

—estoy muy exhausto...no me maten—sumó Palpatine, derrotado, acostado en el borde de la ventana rota.

—un jedi no debe actuar así—exclamó Anakin mirando desafiante a Windu. Windu ignoró su mirada y arremetió contra Palpatine.

—no no no no no—exclamó Palpatine, temeroso del ataque de Windu.

—¡escúchame!—exclamó Anakin extendiendo ambas manos, ahorcando con la fuerza tanto a Windu como a Palpatine.

Ambos estaban agarrándose el cuello. De un lado, Anakin poseía la luz, en la otra, la oscuridad.

Fue en ese momento cuando Windu se dio cuenta. Los puntos de ruptura...eran él y Palpatine...sin embargo, Anakin era el punto de ruptura definitivo, el que cambiaría el rumbo entero de la galaxia.

Anakin recordó su experiencia en Mortis y soltó a ambos.

Windu, a penas se safó del agarre, soltó su sable de luz. Palpatine observó a Anakin.

Anakin estaba determinado, decidido. Palpatine lo sintió.

—jajajajajajaja—Palpatine empezó a reír mientras caminaba hacia Windu, desarmado—tonto jedi. ¿No lo puedes ver? Su decisión ya está tomada.

Anakin se colocó al lado del canciller, usó la fuerza y atrajo el sable de Windu a su mano.

—Anakin...—suplicó Windu.

Anakin le guiñó un ojo, Windu estaba confuso.

—Anakin—exclamó Palpatine—hazlo. Acaba con los jedis, que tanto mal trajeron a ti y a la galaxia.

Anakin encendió los dos sables de luz, el morado y el azul

—sí...Maestro—exclamó Anakin volteando y, en un rápido movimiento, ensartó a Palpatine con los dos sables de luz.

Palpatine sintió las dos hojas atravesándolo.

El gran plan de los siths...había fallado.

El cuerpo de Palpatine cayó cuando Anakin apagó los dos sables.

Anakin observó lo que había hecho. Dio dos pasos hacia atrás y se desplomó.

—bien hecho, Skywalker—exclamó Windu caminando hacia él—demostraste que estuve mal al no confiar en ti.

Windu se colocó en frente de Anakin y le extendió la mano.

Anakin la observó. Y se levantó sin tomarla.

Windu lo observó sorprendido.

Anakin soltó los dos sables de luz. Su vida como jedi, su labor como "el elegido de la fuerza". Ya no los necesitaba...ya no.

Compartió una ultima mirada con Windu, de unos cuantos segundos...

y empezó a correr hacia su speeder.

Anakin aterrizó en la terraza que ya conocía tan bien, corrió por el salón y se dirigió a la habitación.

Se detuvo frente a la puerta y meditó unos segundos, para calmarse.

—¿Padme?—preguntó en voz alta hacia la puerta mientras tecleaba el código de acceso que ella le había proporcionado. La puerta se abrió antes de que terminara de teclear, C3PO fue el responsable.

—amo Ani, que bueno poder verlo aquí. ¿a qué debemos su presencia?

Anakin quería empujar a 3PO e ir corriendo a ver si Padme estaba bien...pero sintió algo en su interior que lo detuvo.

—3PO, ¿cómo esta Padme?—preguntó calmado.

—se encuentra en la sala de estar, amo. Estaba preocupada por usted. Venga, pase—Dijo 3PO moviéndose a un costado para dejar pasar a Anakin. Anakin entró, caminó el lobby de color azul y observó a Padme, parada en el marco de la ventana, observando hacia la dirección del templo jedi.

Ella estaba ahí, viva. Anakin lo sintió, su mujer estaba allí, a salvo. Las visiones, las pesadillas...no sabía por que, pero estaba seguro de que habían terminado.

—Padme...—susurró Anakin.

Padme volteó y lo miró de arriba a abajo.

—Anakin...

Ambos corrieron y se abrazaron, Anakin la elevó en los aires por unos segundos, sonriendo de oreja a oreja.

—estaba...estaba preocupada—le dijo Padme abrazándolo y hundiéndose en su pecho.

—lo se...lo sentí en el templo—exclamó Anakin acariciando su cabeza con su mano robotica—solo vengo a decirte que todo...todo estará mejor a partir de ahora. Hice lo que tenía que hacer.

Padme lo observó.

—¿a qué te refieres?

Anakin tragó saliva.

—el canciller...era un lord sith. Windu y otros maestros fueron a confrontarlo, él...mató a casi todos.

Padme se llevó las manos a la boca, aterrorizada, más no sorprendida.

Anakin le había hablado de los siths.

Padme observó que Anakin ya no tenía su sable de luz.

—y...¿qué pasó?

—acabé con él...y...—Anakin suspiró—voy a abandonar la orden jedi.

Padme lo miró sorprendida.

—Anakin...—eso, sin duda, iba a simplificar las cosas, pero Padme pensó en que quizas la decisión apresurada—...¿estas seguro? La orden jedi es tu vida.

—lo se, la orden jedi era mi vida. Ahora es tiempo de crear una nueva—dijo posando la mano en el vientre de su mujer.

Padme se enjugó las lagrimas y se abalanzó para abrazar a Anakin.

Horas luego, Anakin esperaba en las mismas plataformas en las que se había despedido de Obi wan.

Tanto Obi wan como Ahsoka venían caminando animosamente mientras subían las escaleras y eran acompañados por sus comandantes a cargo.

Anakin ya había renunciado de manera oficial a la orden, habló con el maestro Yoda por holoconferencia y este se mostró de acuerdo.

Obi wan y Ahsoka se detuvieron a media escalera, mirando a Anakin. Rex y Cody dieron unos pasos adelantes y se sacaron los cascos.

—general—saludó Rex.

Anakin quería corregirlo, pero recordó la importancia que los clones le daban a la lealtad.

—hizo una gran labor por la república—dijo Cody extendiendo la mano. Anakin la estrechó.

—sí...supongo que Cincos tenía razón—suspiró Rex.

Anakin asintió en silencio.

—Rex, Cody, descansen. Debo hablar con mi maestro y mi padawan—dijo Anakin sonriendoles—merecen descansar.

Rex y Cody asintieron. Ahsoka y Obi wan subieron la escalera.

Ambos miraron a Anakin y Obi wan, con su tono típico de regaño dijo:

—Anakin...

Anakin solo rió un poco.

—sabía que ibas a matarme por esto.

Obi wan suspiró.

—el maestro Windu me contó todo lo que pasó y me dio esto—Obi wan le mostró a Anakin su propio sable de luz—Dijo que te fuiste y que después hablaste con el maestro Yoda. ¿es una decisión tomada?

Obi wan le extendió el sable de luz, en una invitación a volver a la orden.

Ahsoka observó a su ex maestro, era como una rima, o eso pensaba.

Anakin negó con la cabeza y empujó suavemente el sable que Obi wan le ofreció.

—lo siento, maestro, pero no voy a volver. Siento que ya hice todo lo que debía aquí...ya cumplí el objetivo para el que Quigon me sacó de Tatooine. Es hora de vivir otra vida, distinta a la de los jedi.

Obi wan asintió y colocó el sable de Anakin en su cinturón.

Kenobi estaba triste, una pequeña lagrima bajó de cada ojo.

Se contuvo, la emoción no debía influir en él, tenía aún cosas que hacer.

Obi wan miró a su antiguo padawan.

—Anakin, se que nunca te lo dije, pero—Obi wan colocó la mano en el hombro de Skywalker—eres mi hermano, Anakin. Y, te quiero. Sobrepasaste las expectativas que Quigon y yo teníamos de ti.

—gracias...Maestro—sonrió Anakin colocando su propia mano sobre la de Obi wan.

—y dime, Skiwito (NOTA DEL AUTOR: en el doblaje latino los apodos "Snips y Skyguy" se tradujeron como Sabionda y Skiwito)—dijo Ahsoka—¿a qué te refieres con una nueva vida?

Anakin les sonrió a ambos. Se iba a sacar el peso más enorme de su vida, el secreto que había guardado por tanto tiempo.

Iba a liberarse de ese peso, pero Obi wan habló.

—por favor, Ahsoka, ¿con quien crees que va a tener una nueva vida? Te doy una pista: es senadora y está embarazada.

Ahsoka se sorprendió.

—Skiwito, ¿Padme está embarazada?

Anakin quedó anonadado.

—¿qué? ¿ustedes lo sabían?

Ahsoka y Obi wan empezaron a reir sonoramente, Anakin estaba demasiado anonadado.

—Anakin...—exclamó Obi wan de nuevo, esta vez más risueño— si estas con ella y el consejo no lo sabe es gracias a mi.

—pero si lo sabías...¿por qué no dijiste nada?

—Tenías mucha carga en tus hombros. Todos esperaban en ti al maestro que acabaría con los siths, al que iba a acabar con la guerra. Permitirte un poco de felicidad...fue algo que me pareció que Quigon haría.

Anakin miró a Ahsoka.

—¿y tu? ¿lo sabias?

—sí, maestro. Y no dije nada para ahorrarte los problemas—dijo cruzandose de brazos.

Anakin se encogió de hombros.

—¿tu no volverás Ahsoka?

Ahsoka negó con la cabeza.

—no, no volveré. Y no puedes decirme nada ahora.

Los tres se miraron en silencio por unos segundos.

—entonces...—dijo Obi wan—¿esto es un adios?

Anakin negó con la cabeza.

—ni se te ocurra, Obi wan. Quiero que conozcas a mi muchacho cuando nazca.

Obi wan sonrió, alegre de que Anakin lo siguiera queriendo en su vida.

—llámame cuando nazcan, intentaré llegar a tiempo.

Ambos se despidieron y Obi wan tomó rumbo hacia el templo. Ahsoka y Anakin estaban solos, mirando a Obi wan irse.

—maestro...—dijo Ahsoka.

Anakin volteó.

—¿qué pasa, Sabionda?

—Maul dijo que tu eras la clave...que ibas a unirte a los siths y destruir a los jedis—Ahsoka sonrió—me alegro de que no fuera así.

Anakin también sonrió.

—nunca lo hubiera hecho, Sabionda—mintió, había dudado, había dudado mucho. Se dio cuenta que los jedis ya no eran para él. Pero ver a Palpatine...esa imagen fue la que lo convenció de no matar a Windu. Anakin entendió en ese momento que su parte oscura siempre estaría ahí, y el debía convivir con ella.

—bueno...me voy, tengo unas amigas esperándome en el 1313.

Anakin negó con la cabeza.

—wowowowow. ¿el 1313? No estás hablando enserio.

Ahsoka se encogió de hombros.

—¿y a donde voy a ir?

—¿y a donde más que a cenar conmigo y con Padme, por ejemplo? Dijiste que debíamos ponernos al tanto.

Y la cena había estado de maravilla. Anakin estaba feliz de no tener que ocultar su relación con Padme, estaba feliz de poder compartir su mesa con las dos sin tener que poner mentiras o invenciones de por medio.

Ahsoka al día siguiente volvió con las hermanas Martez en el 1313, donde consiguió un trabajo estable. Anakin se unió a la guardia real de Naboo para poder ganarse el sueldo (su orgullo no le permitía que Padme lo mantuviera).

Y, unos 3 días después, Padme entró en labor de parto.

Esto estará dividido en dos partes ya que hay algunas cosillas extra que quiero poner, sobre los clones, Luke y Leia. Espero les haya gustado.