Anakin, con su traje de guardia real de Naboo, caminaba intranquilo por los pasillos del hospital.
Obi wan y Ahsoka no tardaron en aparecer para tranquilizarlo.
—¿Cómo está?—preguntó Ahsoka, vestía un overol naranja y amarillo del taller de las hermanas Martez.
—El capitán Typho la trajo, yo estaba recorriendo los alrededores del departamento—exclamó Anakin rápidamente, Obi wan se acercó a su ex aprendiz y colocó su mano en su hombro.
—Anakin, tranquilo, recuerda, no hay emoción...
—...solo la fuerza—completó Skywalker. Aunque no fuera un jedi, las enseñanzas de ellos y la fuerza misma aún lo acompañaban.
—¿tienes algún motivo verdadero para preocuparte, o solo es la euforia del momento?—preguntó Obi wan.
—supongo que es solo los nervios del momento.
Suspiró Anakin sentándose.
—¿pensaron nombres?—preguntó Ahsoka sentándose al lado de su ex maestro.
Anakin asintió.
—si es niño, le pondremos Luke. Era un amigo mio en Tatooine, otro esclavo.
Obi wan sonrió recordando el origen de su padawan, había llegado muy lejos.
—¿y si es niña?—preguntó Obi wan.
—pensamos incluso en ponerle Ahsoka—dijo Anakin sonriendo, Ahsoka puso cara de sorprendida.
—¿Qué?—preguntó Anakin—pensábamos que no te íbamos a ver de nuevo.
—suerte que no fue así—dijo Ahsoka golpeándole suavemente en el hombro.
—no estuvimos pensando muchos nombres—suspiró Anakin—con esto del trabajo...ya sabes. ¿alguna idea?
Ahsoka suspiró.
Los únicos nombres que se le ocurrían eran Barris o Kalifa, pero Anakin no estaría de acuerdo.
Obi wan habló, y dijo algo que sorprendió a Anakin.
—Satine es un lindo nombre.
Anakin sonrió.
—Obi wan...¿no qué la emoción no debía intervenir?
Obi wan puso los ojos en blanco.
—Anakin, hay momentos donde no esta mal dejarse llevar por la emoción. No es lo mismo dejarme llevar en esto que dejarme llevar con invadir Mandalore—Obi wan observó a Ahsoka—sin ofender.
—no hay problema—exclamó.
Anakin rió un poco.
—es una buena idea—dijo Anakin sonriendole a su maestro—le diré a Padme, quizás esta de acuerdo con ese nombre.
Obi wan sonrió.
—ya que abriste esa puerta, puedo ofrecerte nombres para el niño...
—¿Qui gon?
—me atrapaste.
—lo pensamos por un buen tiempo. Pero...—Anakin suspiró, tenía una verdad muy pesada que decir—...es esperable que el niño sea un jedi. Y...en parte quiero que si es uno, no este bajo la sombra de Qui gon.
—tiene lógica. ¿Y qué tal Ben?
—¿qué clase de nombre es ese?—preguntó Anakin.
Obi wan se encogió de hombros.
—me gusta.
Los tres siguieron hablando, Obi wan los mantenía al tanto de la guerra. Ahora Rex estaba bajo el mando de un jedi llamado Tauglic Jhin y de su padawan Zhynaa Kaz.
Ahsoka les contaba de los clientes del taller o de las aventuras con las hermanas Martez.
Los tres esperaron sentados, C3PO abrió la puerta de la sala de parto tras una hora.
El droide dorado, exaltado como siempre, exclamó:
—amo Ani, la señorita Padme desea que entre.
Anakin se levantó casi de un salto, Ahsoka y Obi wan lo siguieron.
El droide de protocolo hizo un gesto con la mano.
—la señorita podría estar anonadada de tantas personas...
—Threepio...—exclamó Anakin exasperado.
3PO volteó a ver a Obi wan, después a Anakin y después a Obi wan de nuevo.
—está bien, pasen. Lo siento—se disculpó el droide.
Padme estaba un poco adolorida, dos droides médicos estaban parados con bebés entre sus brazos.
Anakin caminó hacia Padme y tomó su mano.
—¿estás bien, Padme?
Padme asintió y señaló a los dos droides.
—Anakin, quieren conocerte.
—¿quieren...?—Anakin volteó y vio a los dos droides, uno con un bebe envuelto en una manta celeste y el otro en una manta amarilla.
El droide médico le extendió al niño, Anakin lo tomó en brazos. Después extendió a la niña y Anakin la tomó con el otro brazo.
—wow...son dos...son dos...—Anakin sonrió de oreja a oreja y se agachó para darle un beso en la mejilla a Padme.
—Felicidades, Padme—exclamó Ahsoka sonriente.
—parecen que serán niños muy fuertes y sanos. Me alegro mucho de verlo—exclamó Obi wan.
Padme miró a los niños.
—¿qué opinas de los nombres? ¿Luke y Leia? Como habíamos acordado.
Anakin y Obi wan se miraron. Era como si Anakin le pidiera consejo solo con la mirada.
—tu elijes, Anakin. Me parecen buenos nombres.
—sí...—exclamó Anakin sonriente—me parece una buena idea.
—me gustan esos nombres—dijo Ahsoka poniendo su dedo delante de Luke, el niño le tomó el dedo.
Obi wan y Anakin dejaron sola a Padme con los niños, Anakin no quería irse, pero debía hacerlo para que realicen los chequeos necesarios. Anakin le pidió al droide un conteo de midiclorias.
Anakin y Obi wan estaban en un balcón, mirando los speeders pasar.
—Maestro...—dijo Anakin—¿el consejo te envió?
Obi wan suspiró
—no voy a mentirte, Anakin. Se debatió la idea, y yo me opuse. Les dije que si iba a venir aquí lo haría en calidad de amigo, no como jedi.
Anakin asintió.
—es muy probable que sean fuertes, como yo. ¿a que edad se los suele reclutar?
—tres o cuatro años. A veces a los cinco, a veces, como mucho, a los seis.
Anakin puso un semblante triste.
—de todas formas...quizás puedo cambiar eso.
Anakin lo miró.
—¿perdón?
—Anakin, destruiste al lord oscuro de los siths. Y te nos uniste a los nueve años. Llevo un buen tiempo en el consejo, y los jedis que tomaron los lugares vacantes tras la masacre de Palpatine estarán de acuerdo.
—pero...maestro, tuve mis recaidas, yo...yo...—Anakin suspiró—sabe lo que hice con los moradores de las arenas. Eso no puede ser algo bueno.
—fue nuestro error, Anakin. Los ultimos días me ayudaron a pensarlo. Si la orden hubiera liberado a tu madre o actuado de alguna forma nos habríamos ahorrado muchas situaciones. Una reforma de la orden, algo distinto que ayude a que tantos jovenes no caigan al lado oscuro—Obi wan se acordó de Qui gon y de su aprendiz corrompido, Xanatos.
—yo...no se como agradecerle, maestro.
—no hace falta agradecer, Anakin. Para eso estamos.
La guerra siguió por algunos años más. Los pequeños de Anakin ya habían llegado a tener dos años. Luke era el favorito de Padme y Leia era la favorita de Anakin.
Obi wan pasaba a visitar cada tanto, Ahsoka pasaba más seguido. Anakin había decidido dejarse la barba y así, con barba y todo, se dirigió a la celebración del día en el que la guerra terminó.
Nute Gunray, el ultimo separatista, había sido detenido y enjuiciado, la guerra había terminado.
Los clones iban a ser premiados, las legiones estaban formadas en una gran plataforma. Vestían sus armaduras que los acompañaron por toda la guerra.
Había un gran publico que observaba la ceremonia. Anakin y su familia observaban desde una posición elevada, sobre una plataforma exclusiva para senadores.
Los generales jedis se colocaron frente a sus legiones, entregando medallas a los comandantes.
Ki adi mundi entregó su medalla a Baraka.
Aayla Secura a Bly.
Obi wan a Cody.
Plo koon a Wolffe.
Mace Windu al "lote defectuoso" (Echo incluido) y al escuadrón delta.
Anakin prestó atención, un jedi alto, zabraak y de la edad de Obi wan caminó hacia la 501.
y una mujer de alrededor de la edad de Anakin, de cabellos rubios y túnicas blancas, caminó hacia una legión de colores naranjas y con estrellas en los hombros
Anakin los recordaba, el zabraak Tauglic y su padawan Zhynaa habían sido enviados a misiones de nivel clasificado al mando directo del consejo, junto con su legión 214.
Tau entregó la medalla a Rex, este hizo un saludo militar y buscó a Anakin con la mirada. Ambos se miraron e hicieron el saludo militar de nuevo.
Se declaró el fin de la guerra y la celebración comenzó. Los clones eran libres por primera vez en mucho tiempo. Anakin, en honor a sus días de servicio, invitó a Rex, Jesse y a Appo para comer en un restaurante local.
—¿y ahora?—les preguntó Anakin mientras comia un poco de pasta.
Appo fue el primero en responder.
—yo voy a ayudar al reclutamiento. La producción de clones se detuvo, me seguraré de que solo los mejores sean admitidos.
—veo que acompañaras a Cody—exclamó Jesse—yo quizás me voy a un tour turístico o algo así, recorrí muchos planetas por esto, pero aún no conozco casi ninguno.
Anakin asintió.
—y tu, Rex ¿Qué harás?
Rex suspiró.
—no estoy seguro, General. Ahora, sin ejercito, no se donde puedo ser requerido.
Anakin sonrió.
—¿quieres cuidar a los niños?
Rex negó con la cabeza.
—no soy Waxer, que en paz descanse.
Anakin se llevó la mano a la barbilla.
—y...¿por qué no vas a pedirle empleo a Ahsoka? Es ayudante en un taller muy exitoso.
Rex sonrió.
—puede ser, General—dijo Rex acomodando un poco la comida en su plato—oh, por cierto. Le tenemos un regalo.
—¿regalo?—preguntó Anakin.
—fue idea del general Tau, él dijo que lo admiraba mucho y tuvo la idea.
Anakin sonrió, había conocido un poco a Tau, sabía que era un jedi que compartía ideas con él.
Jesse levantó una caja que estaba en el suelo y la abrió, mostrando un casco clon fase dos.
Anakin tomó el casco entre manos, logró ver varios signos dibujados con pintura azul sobre el mismo.
La líneas debajo de los ojos del casco, propias de Denal.
Una mano, por Echo.
Un cinco en el mismo lugar donde Cincos tenía el tatuaje.
Una flecha, por Appo.
El simbolo de la república, por Jesse.
El tatuaje de Dogma.
Una lagrima, por Tup.
Y los ojos de mandalore, por Rex.
—Para conmemorar a los caídos—dijo Rex palmeandole la espalda.
Los años pasaron. Por más que intentó, Obi wan no pudo cambiar la edad para empezar a entrenar a los niños. Anakin y Padme lo aceptaron, tanto Luke como Leia eran sensibles en la fuerza.
Quinlan Vos tomó a Luke.
Plo koon tomó a Leia.
El kyber de Luke se volvió verde, el de Leia se volvió amarillo.
Anakin, como Obi wan lo esperaba, fue un poco intrusivo en el entrenamiento de sus hijos, por suerte, ambos maestros eran abiertos con Anakin, en respeto a como acabó con Palpatine.
Obi wan, mientras tanto, tenía una misión, una cruzada personal.
Un día, 19 años después de la muerte del emperador, Obi wan bajó las escaleras hacia la prisión del templo, con una bandeja de comida. Maul estaba contenido en una celda antigua, de cortosis.
Obi wan le deslizó la bandeja por el espacio que tenía la puerta.
Maul tomó la comida y la comió rapidamente, llevaba años ahí y se había acostumbrado a la comida. Al terminar de tragar, vio que Obi wan seguía parado fuera.
—¿vas a seguir tratando de convencerme de dejar el lado oscuro?—gruñó Maul.
Obi wan solo suspiró.
—llevo 19 años intentándolo. ¿vas a escucharme si lo intento?
Maul suspiró, la ira de los años ya estaba pasando. Se había dado cuenta, lo habían usado.
—quizás, aunque aún no te entiendo.
—bueno—Obi wan se levantó de la banca frente a la celda de Maul—mañana hablamos de nuevo. Hoy tengo un evento.
—¿evento?—preguntó Maul.
—sí, el hijo de Anakin. Hoy es un día especial para él.
Obi wan se despidió de Maul y caminó hacia la cúpula del consejo, él debía estar presente.
Luke estaba nervioso mientras esperaba, aún no lo habían llamado a entrar.
Anakin estaba al lado de él.
Luke vestía unas túnicas similares a las de Anakin. Las de Leia eran más similares a las de Obi wan.
Leia se había hecho caballera hace unos años, avanzaba muy rapido.
—no puedo hacerlo—dijo Luke—no estoy listo.
—Luke...—regañó Anakin, escuchándose como Obi wan—hijo. Ya pasaste las pruebas, ¿cual es tu miedo?
Luke se mordió los labios.
—que no sea tan bueno como los que me precedieron...
Anakin negó con la cabeza.
—no debes serlo, hijo. No eres yo, no tienes que serlo. No tienes que traer equilibrio. Solo debes hacer lo que creas correcto, hacer lo que te parece que es necesario. No debes aspirar a ser como nadie.
Luke miró su sable de luz y lo tomó con fuerza.
Plo koon abrió la puerta de la cúpula del consejo.
—es el momento, Skywalker.
Luke miró a su padre y a su hermana. Asintió, determinado y caminó a la cúpula del consejo.
Leia miró a su padre.
—¿cómo celebraremos esto?
Anakin se llevó la mano a la barbilla de nuevo, mientras pensaba. Observó a su hija, estaba feliz de poder estar con ella. Había elegido la opción correcta, eso le era gratificante.
—bueno, Leia. ¿qué tal si celebramos yendo de vacaciones a Naboo?
—pero el consejo...
—¿el consejo? Ese consejo aún existe gracias a mi—bromeó Anakin.
Y esta es la parte 2, espero que les haya gustado. Estoy pensando otros relatos, mis versiones de las secuelas y la historia de Zhynaa y Tau, pero no prometeré mucho.
