Harry Potter pertenece a la escritora JK. Rowling
Universo alterno donde Blaise es buen chico y Pansy una bruja,
en todo el sentido de la palabra.
Advertencias: contenido sexual explicito.
Capítulo 1: Odio o algo más.
Ser un slytherin no fue una sorpresa para mí, ya mi madre fue una y mi padre también lo fue, aunque no lo recuerde ya que su muerte fue cuando aún era yo un niño, no me quedo claro si su fallecimiento fue natural o ´´accidental´´ como lo fueron la muerte de mis padrastros que fueron cayendo rendidos ante los pies de mi hermosa madre, pero por lo que se ella lo amo mucho, o eso es lo que tengo entendido.
Adaptarme al entorno de los slytherins fue sencillo, mis amigos de la infancia Theodore y Draco me facilitaron un poco eso, ya que, aunque muchas chicas de Hogwarts suspiren al verme y que sea un jugador destaca de quidditch en slytherin ayude en mi imagen, mi forma de ser no es de un digno hijo de la casa de las serpientes, ya que, aunque destilo un aire de confianza y de supremacía, mi actitud callada y reservada rallando ser como la de Nott me ha valido para ser tachado como antisocial y cobarde en algunos casos.
Pero todo hasta ahí sería algo normal y común, seria, si no fuera por ella.
- Valla, pero si es el cobarde Zabini- al escuchar esa voz levanto la vista del libro que sostengo en mis manos y miro con enojo a la chica que a fastidia mi vida desde que me conoció.
- Púdrete Parkinson- le digo con una voz cargada de resentimiento debido a años de sus burlas.
- ¿Qué pasa? ¿Es que te estas volviendo como la Granger?, o es que te ocultas aquí para evitar al colegio de tu inmundicia-dice ella de forma burlona y lo veo en sus ojos, es un brillo que está presente siempre que se fija en mí, en una tarta o en una alta calificación.
-Vete a fastidiar a alguien más y déjame en paz- le digo mientras bajo la mirada y continuo con mi lectura.
-A este paso terminaras como la rata de biblioteca, solo y sin ninguna chica que te quiera Zabini- dice mientras sonríe con burla y se marcha con pasos elegantes y contoneando sus caderas.
No respondo y solo la miro marcharse hipnotizado por el movimiento y la redondez de sus glúteos, la verdad no logro entender muchas cosas, como porque su afán de hacer mi vida un suplicio, porque de vez en cuando parece que se me esta insinuando y luego ataca con un comentario hiriente hacia mi persona, porque el brillo en sus ojos cuando me mira como si fuera un pastel, pero de su boca solo salen palabras como si me odiara.
Mi confusión aumenta más cuando alguna chica ya sea de mi casa y de alguna otra se me acerca para hablarme con claras segundas intenciones y Parkinson se entromete entre nosotros como si fuera alguna novia celosa o una hermana sobreprotectora y termina alejando a las chicas a mi alrededor, en esos casos realmente pareciera que quiere hacer de mi vida un horror.
- ¿Qué quería Parkinson? – me pregunta Draco quien se para frente a mi mesa mientras observa a Pansy marcharse de la biblioteca.
- No sé cómo la soportas, yo le abría roto los dientes hace años- dice mientras me mira con reproche sin entender cómo es que aguanto a Pansy.
-Abecés pienso que te está presionando porque quiere hacerte explotar y enloquecer- dice Draco mientras me mira y no digo nada, solo cierro mi libro y me levanto para marcharnos juntos a clases de pociones.
...
El día en si fue una mierda, con Snape dándonos poco tiempo para realizar la poción veritaserum y Pansy lanzándome miradas lascivas sumando aún más confusión a mi cansada cabeza, lograron agotarme de sobremanera, así que ahora me encuentro caminando por los corredores oscuros del colegio ya que es tarde y debería estar en mi sala, pero estar ahí seria encontrarme con Pansy y sus amigas y como no estoy de humor para eso me encuentro en esta parte alejado de todos, pero, el mundo sin darme un respiro hace que logre ver a lo lejos a Pansy y Daphne hablando mientras caminan en mi dirección, hablando entre ellas sin fijarse en mí.
Antes de que me vean, me oculto en un aula abandonada y logro escucharlas acercarse mientras conversan y ríen.
-Es en serio- dice Daphne riéndose avergonzada, mientras que Pansy se ríe estruendosamente casi sin respirar.
-Que gran idea de Snape el avernos echo realizar esa poción, si no ahora no estuviera riendo de tu confesión- dice Pansy mientras coloca sus manos en su estómago y trata de controlar su risa.
Deduzco que están hablando del veritaserum y que Daphne lo bebió y confeso algo muy vergonzoso.
-Ok, ok, es mi turno- dice Daphne mientras se calma y mira a Pansy quien calma su risa y se pone tranquila con sus mejillas sonrojadas por la risa.
-Suelta la pregunta que quieras no hay nada que me pueda sorprender- dice Pansy colocando las manos detrás de su espalda y cerrando los ojos mostrando su confianza en sí misma.
Y lo que Daphne esta por preguntar valla que la va a sorprender, a ella, y a mí mismo, tanto que cambiaría mi vida dándole un gran giro.
- Estas colada por Zabini- dice con tal seguridad que nadie dudaría de sus palabras, pero la sorpresa en mi rostro y el rostro de Pansy es tal que creo que nuestras mandíbulas se han dislocado.
- ¿Pero? ¿qué dices Daphne? - responde Pansy tan sobresalta que pareciera haber sido insultada, luego mi sorpresa pasa y pienso en lo crédula o tonta que debe ser la slytherin para hacer tal afirmación, es claro que la pelinegro no solo me desprecia si no que hasta cierto punto parece odiarme.
-Esa no era la pregunto qué quiero hacerte- dice Daphne tan seria como si fuera la profesora Minerva McGonagall.
-Sé que estas colada por él ya que te conozco prácticamente desde que nacimos, mi pregunta es, ¿desde cuándo?, ¿desde cuándo estas enamorada de Blaise Zabini? –mi sorpresa e incertidumbre es tal que estoy expectante a su respuesta y sin saber por qué mi mente se llena de recuerdos, de ella, de Parkinson metiéndose conmigo, burlándose y despreciándome y aunque nunca me golpeo ya que físicamente soy intimidante y mucho más alto que ella, cada una de sus expresiones de burla y de asco, sumado a sus palabras, calaron tan profundo en mí que hubiera preferido una cachetada en lugar de su desprecio, nunca me importo su forma de ser conmigo, pero en este lugar, escondido por temor a sus palabras hirientes, siento una repentina furia, ¿quién se creía Parkinson para tratarme como basura?, ¿cómo osaba burlarse de mí?, quien nunca le hizo un daño a nadie, ¿cómo permití por tanto tiempo que me trate como me trata?.
-Lo hago desde que lo vi- es su escueta respuesta, y sin entender porque la furia me invade, apretó mis puños y mi respiración empieza a acelerarse.
- Camino a Hogwarts en el tren de primer año- continua como si lo que dijera fuera lo más común, como si no estuviera tratando como mierda a la persona que dice amar la muy maldita.
-Ok, mi segunda pregunta es, ¿Por qué lo tratas como si no valiera nada para ti si dices amarlo? - es lo mismos que yo quiero escuchar porque en estos momentos si no dice una buena razón podría lanzarle un Crucio y por Merlín que lo disfrutaría; ella permanece callada unos segundos y luego la logro escuchar.
-Por miedo- dice con un pequeño sollozo.
-Tengo miedo desde el primer día que lo vi, por lo que causa en mí, una Parkinson no debería sentirse como me sentí cuando lo vi por primera vez- lo dice con un tono de tristeza como si la infeliz pudiera sentir algo.
Sin poder soportarlo más y con una furia cegándome, salgo del aula polvorienta en la que me oculto y azoto la puerta con tal fuerza que creo escuchar las bisagras romperse, Parkinson y Daphne giran en mi dirección y su sorpresa es notable, pero sin esperar a que asimilen lo que está pasando camina a paso veloz con una expresión que debe demostrar de todo mas no amabilidad, y con fuerza agarro a Parkinson de su muñeca izquierda y la jalo con la misma intensidad; camino a grandes pasos hacia el baño de Myrtle la llorona ignorando las objeciones y golpes que lanza Parkinson hacia mí.
Cuando entro al baño y cierro la puerta, tomo con fuerza a Parkinson y la estrello contra está, mirando directamente a sus ojos, y al ver que lo que expresan sus ojos es miedo, no sé porque, pero una sensación de placer recorre todo mi cuerpo; al notar que no estamos solos y percibir a Myrtle la llorona tras nuestro dirijo mi mirada hacia ella, y la veo abrir la boca pensando objetar, pero antes de que diga algo la miro con rabia directo a los ojos.
- ¡LARGO! - le grito con tal furia que creo que la misma Pansy se asustó, Myrtle solo atina a quedarse estática en su lugar con los ojos desorbitados y realmente asustada.
- ¡AHORA! - grito con el mismo tono, y solo logro verla salir gritando por las tuberías.
Mi mirada se centra de nuevo en la pequeña slytherin que tengo entre la puerta y mi cuerpo, sus ojos brillando por las lágrimas que amenaza por soltar, y con la furia que recorre mi cuerpo eso no me conmueve y me enfada más si cabe.
- ¿Qué mierda fue esa Parkinson? ¿Cómo demonios es que dices esas mentiras a Daphne? - le pregunto con tal ira y furia que dirijo mis manos a sus hombros y aprieto con mucha fuerza, ella solo me mira con una mueca de dolor y con un aire de temor, ¿ahora ya no es muy valiente verdad?, su valentía la abandono desde el momento en que me vio salir de aquella aula hecho una furia y sin saber porque eso también me llena de un placer retorcido.
-Blaise por favor me lastimas- suelta como un murmullo que apenas si lo logro escuchar, pero es suficiente para hacerme encolerizar más, todo lo que atino hacer es acercar mi rostro a su cara hasta casi rozar nuestras narices.
-Me importa una mierda, responde- suelto como un susurro al principio, pero al final elevo mi voz demostrando mi furia contenida.
-Lo que dije no fue mentira- suelta mientras de sus ojos salen lágrimas.
- ¡MENTIRA ¡- escupo prácticamente en su cara, no pudiendo tolerar que suelte lagrimas como si fuera una víctima cuando no es así.
-No miento, estoy bajo el efecto del veritaserum- me responde con una voz un poco más elevada mientras mira el suelo y suelta lágrimas.
-Mírame, ya me has mirado con desprecio mucho tiempo ahora quiero que me veas con lágrimas y temor en tus ojos- el rencor y odio con el que lo digo me sorprende a mí mismo ya que esta no es mi manera de ser, nunca lo ha sido; tomo con brusquedad su mentón y la obligo a mirarme, nunca pensé que ver lágrimas en sus ojos y con una expresión de terror lograría excitarme tanto.
Sin saber porque apego mi cuerpo al suyo y me restriego contra su cuerpo, su rostro pasa de uno de horror a uno de sorpresa y sin saber de dónde salen estos impulsos animales mi mirada se dirigen a sus labios y los observo con detalle, sus labios son rellenos y con un color rosa apetecible y los tiene entre abiertos tratando de controlar su respiración.
De pronto mi furia se a convertido en deseo y sin poder controlarme me abalanzo sobre sus labios, la beso con furia, con desenfreno, con rudeza, como si quisiera extraer su alma, y por Merlín que sus labios son dulces, lo más dulce que he probado y tan suaves que el poco control sobre mí se pierde entre los cálidos labios de aquella hermosa slytherin a quien hace unos segundos quería asesinar.
Mientras mi boca está ocupada con los labios de Parkinson mis manos bajan de sus hombros acariciando sus brazos de tal manera que creo que su piel quedara irritada, luego, la tomo de la cintura y la fundo en un fuerte abrazo, mientras siento la calidez de su cuerpo y la forma de sus pechos apretados con los míos, luego de unos momentos mientras parece que ella quedo en total estupefacción por fin reacciona y sus brazos rodean mi cuello y me atraen más hacia sus labios.
Mi libido es tal al sentir el pequeño cuerpo de esta chica entre mis brazos correspondiendome que siento que si no encuentro liberación pronto, podría explotar, al final mis bajos instintos ganan y despego mis labios de los de Pansy y la miro, sus ojos ya no están cubiertos de temor, en este momento sus ojos son muy diferentes, sus pupilas verdes se han perdido en el intenso negro que poseen ahora.
-Maldición Parkinson- suelto mientras tomo sus manos y las dirijo hacia mi cinturón y le miro directo a sus ojos de forma dominante.
-Quiero que lo liberes- le digo de una forma autoritaria y con voz ronca, ella me dirige una mirada tan ardiente que siento que casi acabo en mis pantalones.
-O por Merlín Blaise- suelta ella de manera entregada mientras muerde su labio inferior al notar el bulto que ay debajo del cinturón; cuando por fin suelta el condenado cinturón lo dejo caer y sin demora quito mi bóxer liberando mi miembro y tomando una de sus manos la dirijo a la punta de mi pene, suelto un gemido al sentir la punta de sus dedos acariciar mi cabeza cubierta de pre eyaculación.
-Acarícialo Parkinson- digo mientras la miro directo a sus ojos que expresaban un increíble deseo y entrega, eso sumado a su pequeña y delicada mano en mi erección aumenta más mi excitación.
Ella solo me mira fijamente mientras toma con firmeza mi miembro y comienza a moverlo; solo alcanzo a soltar un gemido y cierro los ojos al sentir ese increíble placer que sus pequeñas manos me están brindando, cuando abro los ojos la miro a ella y siento que el placer se está mezclando con enojo al recordar por qué motivo es que me encuentro en esta situación.
-Más rápido Parkinson, dale placer a este hombre que dices amar, a este que as tratado como basura por mucho tiempo, a este que le as echo la vida un suplicio- le decía con la voz grabe y ronca por el deseo y el rencor, ella solo me miraba fijamente mientras asentía; hacerle hacerme esto de alguna manera se sentía como si me estuviera desquitando, pero sé que mi rencor es tal que esto no es suficiente, no claro que no, esto no compensaba en nada los años que me ha atormento.
-Tienes una deuda conmigo que tendrás que pagar, te haré pagar- suelto con mi último aliento mientras un gran orgasmo me sobreviene y con un fuerte gruñido suelto todo mi esperma sobre las manos y túnica de Parkinson quien suelta un gemido al ver mi esencia manchándola.
Fin Del Primer Capítulo.
Notas Rosario: ¡ Hola!, aquí mi primera historia. Espero que les guste y por favor comentar que tal les pareció y déjenme sus opiniones, acepto todo tipo de críticas y el siguiente capítulo vendrá pronto...
