Harry Potter pertenece a la escritora J.K. Rowling.
Capítulo 3: Lagrimas.
Mi paz estaba compitiendo con mi miedo mientras mantenía a Pansy Parkinson entre mis brazos, por un lado, estaba el hecho de que lo que acaba de hacer avía sido la experiencia más placentera y satisfactoria que había tenido, y por otro lado, estaba el miedo a que esto solo sea uno más de los maquiavélicos planes que la slytherin avía creado para hacer de mi existencia aún más miserable de lo que ya la avía vuelto.
Mi imaginación volaba a mil por hora tratando de encontrarle el sentido a esto que acaba de pasar entre ella y yo, ¿Cuál es el truco?, ¿Cuál es el fin?, eran las preguntas que acosaban mi cabeza, y automáticamente sin quererlo mi cabeza empezó a unir piezas.
Venganza, es lógico, es la única palabra que le da algo de sentido a esto, que mas sino, la venganza y la burla serian el motivo por el cual la Pansy que conozco aria lo que acaba de hacer conmigo, que mejor venganza que haberme echo perder los estribos, que mejor burla que decir que este patético italiano callo rendido a sus pies, que mayor dominio que el de ahora, ya que me ha dado de probar su miel me a echo un adicto a ella, y que ella se aleje y me aria rogar como un mendigo por su piel, por un poco más del néctar de sus labios.
Porque en eso me ha convertido, en un mendigo que aria lo que fuera por poder tocar sus labios; me he dado cuenta de eso en estos momentos, que de solo imaginar mi día a día sin sus besos no a echo más que provocar en mi pecho una sensación de desolación y desesperación.
- ¿Pansy? – tengo que preguntar y quiero aclarar mis dudas así que, aunque mi pecho sabe que lo que probablemente ella diga sea mentira, de todos modos, tengo que preguntar.
- ¿me amas Pansy? – es mi simple pregunta, ella solo levanta su rostro de mi hombro y me empuja ligeramente para poder verme de frente.
- Si Blaise, si te amo- es su simple respuesta, y la mirada que lanza sobre mi es una de un brillo de intensa felicidad que sin querer trae a mi mente viejos y recientes recuerdos, y que sin compasión hacen que mi corazón reciba un golpe que me deja sin nada, solo con un intenso dolor.
- Es bueno saberlo- digo con vos susurrante mientras bajo mi vista y me alejo de ella para tratar de vestirme y arreglarme del desastre que soy ahora, porque, mi corazón sabía que hacer esa pregunta no me traería nada bueno, más que dolor.
Y es que sus ojos la delataron, cuando pronuncio las palabras mi corazón resonó de ilusiono, trato de tomar impulso, pero antes de que si quiera pueda tratar de impulsarse, los mismos ojos verdes de Pansy, destruyeron todo intento de iluso, ya que sus ojos simplemente eran los mimos que me lanzaba cuando estaba lista y se preparaba para lanzar fuertes palabras venenosas, siempre era igual, el brillo de sus ojos antes de cualquier ataque, antes de cualquier crueldad, y los llevaba mirando por tantos años, que prácticamente los conocía muy bien y verlos otra vez reflejados en su rostro no lograron más que quebrar el poco espíritu que me quedaba.
Lentamente empecé a vestirme, y sin siquiera mirarla me dirijo hacia la puerta y desaparezco de aquel baño al cual nunca debí entrar; ya en el corredor caminaba rápidamente sin mirar a nada realmente, ya que mi mente solo tenia espacio para recuerdos que poco a poco fueron rompiendo el débil cascaron de mi corazón ya herido, a mi llegaron recuerdos, de Pansy en primer año llamándome ´´poco hombre´´ mientras se ria; de ella en segundo acosándome con dos chicas y un chico de slytherin riendo a mis espaldas; recordé, de lo patético que me hizo sentir cuando trate de acercarme a Ginny Weasley y luego le confeso a todos en el comedor que mis intenciones eran tratar de conquistar a la chica pelirroja, lo cual me hizo centro de burlas y gritos, y el recuerdo más reciente de ella mintiéndome en mi cara sobre sentimientos que no sentía y que yo estaba comenzando a sentir, y no lo pude soportar.
Ahí en medio del oscuro pasillo lance un silencioso sollozo que fue seguido por lagrimas que salían de mis ojos cerrados, el dolor de años de burlas y desprecio por fin me avían quebrado, ante todos siempre mostré que las burlas de Pansy no me afectaban, pero en secreto y sin querer reconocerlo, ocultaba que sus venenosas palabras sí que fueron asiendo mella en mis sentimientos y autoestima; y por fin lo avía logrado, años de esfuerzo por parte de Pansy habían dado sus frutos, su mayor deseo se había cumplido, ya me sentía completamente miserable.
...
- ¿No te vas a preparar para ir clases Zabini? - pregunta Draco quien ya está completamente vestido para ir al comedor.
- Hoy no me siento bien, creo que iré a la enfermería con Pomfrey mas tarde- es mi respuesta a Draco, mientras aun me encuentro bajo las sabanas de mi cama.
-Te traeré los apuntes de las clases, y deberías ir rápido a la enfermería si es que te sientes muy mal- la preocupación en su voz logra hacerme sentir bien por un momento ya que, ante todos Draco es una fría serpiente, pero pasa que entre serpientes abecés también nos cuidamos y preocupamos.
-Claro amigo, ve pronto o no podrás desayunar- le digo mientras lo veo asentir y desaparecer de la habitación.
-Das asco Blaise- me digo a mi mismo mientras me levanto y me dirijo al baño para asearme, y es que a quien quiero engañar, la única razón por la que no quiero ir a clases es que no quiero encontrarme con ella, el temor que siento de solo imaginar a su angelical rostro con una mueca de burla y una mirada de desprecio no hace más que crear una sensación de tristeza en mi pecho.
Y es que, a pesar de todo, no puedo evitar rememorar la noche que pasamos juntos y aunque el final de la noche fue el peor que he tenido, no puedo negar que ya extraño el olor y los cálidos labios de Pansy.
-Pansy- digo mientras cierro los ojos y re memorizo su rostro.
Después de todo lo que me a echo y yo me encuentro aquí anelando poder tocarla, pero es el pensamiento de ella usándome como un juguete el que me despierta de mi ensoñación.
-Como algo tan hermoso puede causarme tanto dolor- susurro suavemente mientras recuerdo la suavidad de su piel y el sabor de sus labios.
...
Mientras ingreso al comedor junto a Draco no despego mis ojos del sitio donde me voy a sentar, no miro a nadie ni nada mientras entro al comedor y me siento en mi lugar, e decidió que no dejare que Pansy me vea derrotado, are todo normalmente como si nada hubiera pasado, no le hablaré, no le mirare y tampoco le reclamare nada, solo continuare con mi vida como si nada me hubiera afectado, como si no sintiera a mi corazón hecho pedazos y lleno de anhelo por la persona que se encargó de pisotearlo, tratare de evitarla completamente, actuare fríamente desde ahora, eso será mi defensa contra ella a partir de ahora.
- ¿Que tienes Blaise?, te noto un poco, mmmm ¿frio?- suelta Draco mirándome fijamente mientras yo como mis alimentos.
- No me pasa nada Draco, solo estoy terminando mi desayuno- digo de una manera que se asemeja mucho a la forma en la que se expresa Theodore.
- Cada día suenas más a Nott- me dice de forma desinteresada como si no notara mi cambio de actitud, pero yo sé que sí que se ha dado cuenta, ya que Draco es muchas cosas, pero tonto, no es una de ellas, porque elije no preguntarme, no lo sé.
Cuando terminamos de comer y nos dirigimos a las clases, repentinamente, mi corazón se acelera al percibir un familiar olor, una mezcla de lavanda y cereza, y sé que es el aroma de ella.
-Zabini, ¿tienes un momento? - me dice cuando en nuestra mesa ya no hay casi ningún estudiante y Merlín que al escuchar esa melodiosa voz mi corazón retumba a tal punto que puedo notarlo golpeando como un tambor en mi pecho; pero rápidamente me recuerdo que debo ser frió, que debo pararme como una roca y demostrarle que no le permitiré dañarme.
- ¿Qué quieres Parkinson? - es mi dura respuesta mientras me giro y la miro directo a los ojos, ella al principio tenía una leve sonrisa, pero al notar mi humor, su sonrisa rápidamente cae y sus ojos muestran una repentina confusión.
¿Que esperaba?, pienso; ¿acaso pretendía burlarse sin que yo mostrara disgusto y dejara simplemente que me pisotee como quiera, solo por haberse acostado conmigo?, ¿tan mal imagen tiene de mí?, pienso con cólera.
-Es que ayer no viniste a clases, y en el baño te fuiste y…- mi mirada no demostró más que seriedad cuando empezó a hablar, pero cuando menciono el baño no la deje terminar y la interrumpí.
- ¿El baño?, ¿de qué hablas Parkinson?, en el baño no ha ocurrido nada- digo de una forma ruda y enojada, demostrando una confianza que no siento.
-Tenemos una clase a la que ir y ya estamos atrasados- pronuncio mientras le doy la espalda y camino en dirección a las clases sin siquiera mirar atrás.Y es
Y es que ella me había mirado estupefacta y sin decir nada, en cambio yo al solo ver sus labios entreabiertos por la impresión de mis palabras me avía echo desear probarlos así que por eso fue que decidí mi repentina retirada.
El resto del día paso absolutamente tranquilo para mi sorpresa, Pansy en cambio no hizo afán en todo el día de volver a hablarme o de siquiera mirarme, lo cual para mi estuvo bien, ya que, si volviera a hacer otro intento de acercárseme, probablemente hubiera terminado lanzándome hacia ella como un desesperado por su sercania, pero era que en realidad así es como me sentía.
Ya al terminar las clases y dirigirnos todos a nuestras habitaciones para tratar de dormir es cuando me siento aliviado de que este día por fin haya terminado, pero claro, no contaba con lo que Draco tenía que decirme.
- ¿Sabias que a Parkinson le han dado su merecido? - dice Draco con una leve sonrisa de lado en su cara.
- ¿A qué te refieres? - pregunto con algo de curiosidad y un leve aceleramiento en mi corazón al escuchar ese nombre.
-Pues dicen las chicas que después de terminar el desayuno salió corriendo en dirección al baño y que la escucharon llorando- la sonrisa que se formo en su cara fue la que me dijo que es efecto no estáva mintiendo.
-Por fin alguien debió haberla puesto en su lugar- son las palabras que suelta antes de que yo salga a toda prisa en dirección a las habitaciones de las chicas.
Y es que de solo imaginar por un segundo que, si está llorando por mi culpa es que de verdad le debo importar y eso debe significar que talvez y solo talvez ella estaba diciendo la verdad sobre amarme, pero a cada paso mi cerebro me advertía, que no debería confiarme, que no debo ilusionarme ya que podría salir aún más dañado, pero mi corazón no aceptaba peros, el simplemente de impulsa a salir a buscarla.
En el camino me topo con Daphne y otras chicas que me están dando la espalda, y sin impórtame que me vean en mi forma acelerada la giro por los hombros para que quede de frente a mí.
- ¿Donde esta Pansy? - suelto mi pregunta sin importarme que escuchen la ansiedad en mí voz.
-Ella se fue hacia la biblioteca junto a un chico- es la corta respuesta que da, mientras me mira entre curiosa y sorprendida por mi evidente ansiedad.
Y hasta ahí quedaron mis esperanzas; al escuchar a Daphne la ansiedad en mi desapareció dándole paso a la desilucion, solo atino a girarme y empesar a caminar en dirección a la biblioteca, mi cerebro analítico me decía que todo estaba claro y que no debería dirigirme a buscarla, que solo sufriría más, pero simplemente me movía automáticamente, no savia porque, pero necesitaba confirmar lo que mi corazón al contrario que mi cerebro se negaba a creer, y con cada paso que daba, mi velocidad iba disminuyendo, y cuando estuve en una esquina cerca a las puertas de la biblioteca mi paso ya no era veloz solo era un andar.
Me prepare lanzando una exhalación al encontrarme en la esquina que debía girar y luego simplemente gire, pero nada me preparo, para lo que tendría que presenciar, y es que cuando fijo mis ojos en la pareja que se encuentra en una esquina de la puerta de la biblioteca, es que me arrepiento de no haber echo caso a mi cabeza y no haberme quedado en mi habitación
Frente a mis ojos se revelaba una escena que en simples palabras desgarraban mi corazón y es que se encontraba una escena donde Pansy Parkinson unía sus labios sobre los labios de otro chico, besándose desenfrenadamente.
Ellos no me notaron ya que estaban muy ocupados para aserlo, pero yo, solamente me quede parado mirando la escena fijamente sin parpadear.
Ella no te ama, mi conciencia hablo; nunca te amo, volvió a atacar la voz en mi cabeza; ella solo te mintió, volvió a sonar, eres un mero juguete para ella, ahora ya se aburrió de ti y ya busco un juguete nuevo con el que jugar, volvió a decir la voz en mi cabeza, esa voz, que raramente se me suele presentar.
Cuando note que ellos se estaban a punto de separar, lance una última mirada mientras me dirigía a pasos suaves a mi habitación, no sentía nada, estaba como adormecido, como si fuera victima de un shock, o eso pensé hasta que sin querer y siendo apenas perceptibles para mi, note algo recorriendo por mis mejillas, y supe que, un par de lágrimas se habían escapado de mis ojos.
Fin Del Tercer Capítulo.
Notas Rosario: y aquí el final del tercer capítulo, espero sea de su agrado, y por favor dejar sus comentarios. Un gran saludo a esas personas que han dejado sus reviews ya que me motivan muchísimo para poder continuar, y un saludo especial a quienes comentaron mi primer y segundo capitulo, gracias son un amor :)
