Holisss, ¿qué su vida en cuarentena? Es terriblemente frustrante estar tanto tiempo encerrado, pero pienso que es por nuestro propio bien. Hoy vengo con algo Charasuke x Sakura, a pesar de que me encanta Charasuke, casi no suelo trabajar con él pero creo que iré cambiando eso.
Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.
Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y
Espero que la lectura sea de su total agrado.
Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.
Rosas para la Hokage.
Desde que sus padres murieron para defender la Aldea, cuando apenas era una niña, Sakura se propuso que algún día lograría ser la líder de la Aldea y continuar con el trabajo que su padre tuvo que dejar atrás al morir.
Por muchos años luchó incansablemente para lograr su sueño y ahora finalmente lo había conseguido. A pesar de ello, la vida le había enseñado que había otras metas y sueños que no había considerado hasta que entendió que su vida ninja no lo era todo la vida.
Luego de tanto renegarlo, entendió que sí tenía sentimientos por ese hombre coqueto al que tanto había creído odiar. Evidentemente tuvo que establecer sus condiciones para que su relación pudiera funcionar, pues ella no estaba dispuesta a tolerar que él continuara con su vida de Playboy al mismo tiempo que pretende tener una relación sentimental con ella. Y por extraño que pareciese, al Uchiha no le costó trabajo dejar atrás ese estilo de vida. Y después de tres años de relación, dos años más de matrimonio y una hija de once meses, Sakura había entendido que ese hombre verdaderamente la amaba con todo su ser y para lamento de muchos, ella a él.
Es importante destacar el innegable hecho de que no ha sido sencillo, porque debe cumplir con su rol de madre, esposa y ahora como líder de la Aldea. Quizás si fuera hombre sería más fácil, pues su cónyuge estaría en casa con la niña y su trabajo sería más llevadero. No es como si estuviera negando la ayuda de su esposo, para nada. Sasuke se desvive por su amada princesita, pero hay cosas que solo una madre puede hacer. Aún así ella se las arreglaba para cumplir ejemplarmente todos los roles que le han tocado desempeñar.
Observó con cariño a su niña, la cual dormía su siesta en un pequeño futon que le instaló junto a su escritorio. Ella es su principal inspiración para luchar por esa paz que su padre tanto deseaba alcanzar, debía luchar por la felicidad de esa preciosa criatura de cabello negro que ilumina su corazón con sonrisas.
Pero nada de eso tenía sentido para ella en ese momento, pues la persona con la que más deseaba compartir esto, no estaba. Sasuke fue solicitado para una misión de tiempo indefinido junto a los Akatsuki, aquella organización que ayuda a las cinco grandes naciones y de la que su hermano mayor ha formado parte por años. Razón por la cual, Sasuke había estado ausente de sus vidas por dos largos meses.
Ese día es su nombramiento oficial ante la Aldea, ha estado trabajando en ordenar las cosas a su gusto y ponerse al corriente con el trabajo pendiente, mientras espera que llegue la capa donde esté impresa la palabra "Rokudaime Hokage".
—Nos esperan ya, Sakura— su predecesora entró a la oficina con la capa perfectamente doblada en sus manos —O debo decir, Hokage-sama.
—Gracias por creer en mí, Tsunade-sama— hizo una reverencia ante la mujer.
Recibió la capa con orgullo y se paró frente al espejo. Se dio la vuelta un momento para observar su espalda, el símbolo del clan Uchiha resaltaba con prepotencia sobre su blusa roja. Y de nuevo se sintió vacía.
—Desde dónde esté ahora, él ha de estar sumamente orgulloso de ti— expresó la rubia al escucharla suspirar.
—Lo sé— sonrió conmovida y dejó la capa caer sobre sus hombros.
La sintió más pesada de lo que imaginaba, entendió que no se trata de una simple prenda de ropa, es un símbolo. Uno que la convierte en un faro de esperanza para los miles de habitantes de esa Aldea.
Tomó a su hija en brazos y salió hasta el balcón de la torre Hokage. Desde allí podía ver a todo el mundo con trajes blancos, esperando ansiosos por el nombramiento de su nuevo líder.
Mientras todos escuchaban las inspiradoras palabras de su predecesora, dejó a Sarada en manos de su suegra, ella estaba allí junto a su esposo, como representantes del clan y se preparó para acercarse al borde y dirigirse a todos. Pero un halcón sobrevolando sobre sus cabezas distrajo su atención. Estiró su brazo y el animal se posó sobre él. En el pico traía una hermosa rosa roja, de esas que él acostumbraba a darle.
Sus mejillas se calentaron, al igual que su frágil corazón y la sostuvo con delicadeza entre sus dedos. En el tallo tenía enrollado un pedazo de pergamino.
—"Felicidades, Hokage-sama"— leyó con lágrimas en los ojos.
Atesoró esas simples palabras en el fondo de su corazón y se llenó de valor para asumir su nueva responsabilidad, sabiendo que, cuando creyera que no podría continuar, él siempre traerá rosas que la animarán.
Fin.
Siempre he creído que en el mundo de Road to ninja, si Sakura tenía una vida similar a la de Naruto, entonces ella soñaría con ser Hokage y lo conseguiría.
Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.
Nos leemos en la siguiente historia, hasta la próxima.
EAUchiha.
