ATENCIÓN! SI LEES MATCH ESTA HISTORIA ES PARTE DE MATCH TIENE MUUUUUCHO SPOILER, SI GUSTAS SPOILEARTE ESTA BIEN, SI NO, ESPERA A MATCH.

LO HIICE APARTE PORQUE ES PARTE DEL RETO DE CRISTY1994.

EL RETO CONSISTÍA EN ESCRIBIR ALGO INSPIRADO EN LAS CANCIONES QUE ELLA COLOCÓ EN EL GRUPO DE MUÉRDAGO Y MORTIFAGOS,

YO ELEGÍ GIVE ME LOVE DE ED SHERAN.

ESPERO QUE LO DISFRUTEN TODAS Y GRACIAS A CRISTY POR EL RETO, NOS AYUDAS A SOBRELLEVAR LA CUARENTENA.

Esta parte de la historia es parte de match más no aparecerá dentro del fic.*

El technicolor de la ciudad atravesaba aquellas persianas delicadas que cubrían el ventanal de su habitación, los haces de luz rebotaban embriagadoramente sobre el curva de la cintura de aquella chica sin rostro y sin nombre. Su rostro era bellísimo y sin embargo Draco no podía procesarlo en su mente, la chica sonreía y dormía plácidamente a su lado con su cabello enmarañado y regado por toda la almohada del chico, despedía un aroma a café y los destellos de la habitación hacían que su piel se viera violeta, desnuda ahí con sólo algunas partes de su cuerpo cubiertas parecía una Diosa y aún así Draco podía sentir que dentro de él no había más sentimientos que el de repulsión.

Solo por inercia Draco comenzó a pasar su mano por la curva perfectamente delineada de esa chica, con la otra mano alzó un poco la sabana hasta llegar a su miembro y comenzó a moverla rítmicamente evocando algunos recuerdos, las pecas de la castaña vinieron a su mente y no pudo evitar introducir en su mente aquel día en que le había propuesto matrimonio, no había bastado nada más que una Peonia para que ella le diera el sí, aunque le hubiera gustado regalarle millones de flores las circunstancias habían salido desatrozamente mal y solo había podido conseguir esa única flor, recordaba como Hermione había escuchado su balbuceo de excusa y al final solo se había echado a reír, cuando vio el anillo en la otra mano de Draco dejó de reír y sin siquiera esperar la pregunta le había dicho que si, esa noche contó todas las pecas de su rostro y sus hombros mientras dibujaba cada una de sus líneas en su mente. Con asco sacó la mano de las sabanas y sin soportarlo mas se paró de la cama de un brinco sin preocuparse si aquella chica se despertaba o no, es más si se despertaba mucho mejor, ya podía irse largando.

Llegó al espejo de su habitación y pudo observar su cuerpo desnudo y pálido, se sentía parado ahí sin propósito, existiendo sin más, su abdomen plano y sus crestas iliacas estaban perfectamente esculpidas como si lo hubiera sinceleado el mejor artista de mármol de la época, sus cabellos rubios comenzaban a cubrirle el rostro y un atisbo de barba comenzó a adueñarse de su mandíbula definida, aquellos ojos, grises y vacíos le devolvían la mirada, una mirada que no conocía, tenía que hacer algo, la necesitaba más que al oxígeno, sin ella estaba varado en agujero asfixiante y tenebroso, Hermione siempre fue la luz de su vida incluso en sus años de Hogwarts fue el propósito para seguir aunque jamás lo hubiera admitido. Una luz apareció en una esquina de la habitación, más concretamente en su pequeño escritorio, Draco caminó hasta la luz y tomó el teléfono móvil que comenzaba a parpadear, los ojos le ardían por aquella luz intensa y blanca en medio de la oscuridad, tomó unos segundos para poder ver que en la pantalla comenzaban a llegar más y más mensajes "Donde estas" "Estas bien" "Márcame por favor" Draco le dio la vuelta al móvil, era rosa y pequeño, debía de ser de aquella chica.

-Oye- la movió un poco del brazo- ¡Oye! Despierta maldita sea…- unos ojos café oscuro le devolvieron la mirada, no eran como los de ella, Hermione los tenía miel.

-Que pasó Damián- dijo la chica mientras parpadeaba y se estiraba un poco.

-Vístete y vete, te están buscando como locos- le dijo mientras le entregaba su teléfono.

-No importa, ya les avisaré que estoy bien- dijo aquella chica mientras se le colgaba del cuello y comenzaba a besarlo- me encantó lo que me hiciste hace unas horas- su voz era ronca y seductora pero a pesar de todo Draco solo quería arrojarla a pared y lanzarle un hechizo que la convirtiera en un plumero o algo más útil pero a pesar de eso utilizó su voz más dulce y amabilizó su rostro.

- No, enserio creo que deberías irte, mira, te pediré un auto y te llamaré en media hora para ver si todo está bien ¿Qué dices? Tal vez podrías venir otro día, tus amigos están preocupados y yo tengo que dormir porque tengo un viaje en unas horas.

-Esta bien- dijo la chica sin dudar de que él estuviera hablando enserio, aún acostada se volteó y acercó a la orilla , tomó un vestido de lentejuelas negras que estaba tirado en el suelo. Se paró y Draco pudo apreciar su hermoso cuerpo, delgado, seductor y trabajado con ejercicio y aún así apartó la mirada.

- ¿Cómo dices que guardaste número en mi celular?- Preguntó el rubio mientras buscaba en sus propios contactos.

-Stefanny Gaytan- la chica ya estaba haciéndose un moño alto en ese momento, Draco seleccionó el contacto y presionó la tecla "Borrar".

- Esta bien, vamos, te llevaré hasta tu taxi- Draco tomó una sudadera GAP y se colocó unos Pans flojos.

Mientras bajaban en el ascensor aquella chica iba parloteando como loca, Draco solo asentía amablemente, necesitaba que se fuera, la necesitaba a ella.

Al cerrarle la puerta del taxi ella le mando un beso, Draco le pidió que bajara el vidrio y se acercó a su rostro inclinándose sobre el auto, sacó su varita y cerró los ojos inhalando su aroma a café. Por la posición el taxista no podía ver que Draco le apuntaba a aquella chica así que solo se aseguro de hablar bajo.

-No eres ella, lo siento- apenas la chica iba a responder con un "que" cuando un Obliviate salió de los labios de Draco. Esperó un poco a que los recuerdos de aquella chica se modificaran y se alejó.

Al llegar a su apartamento se metió directamente a la ducha, no le importó encender el calentador, el agua borraría por momentos su intento de reemplazarla.

La iba a recuperar. No le importaba lo que tuviera que hacer, era suficiente de niñerías, sabía que Hermione lo había bloqueado de todas partes, literalmente todas partes porque cuando había intentado ir a su casa a explicarse la chimenea lo botó de regreso a su apartamento.

Pero ahora tomaría cartas en el asunto.

505050505050505050505050505050505050505.

Ese día era un 15 de Mayo, Hermione estaba en su oficina archivando un caso, movía su varita magistralmente mientras que con su otra mano bebía una taza de café, últimamente no dormía nada.

Su puerta se abrió y la cara sonrosada de Luna apareció. Parecía que Hermione no se había dado cuenta.

-Hola Hermione- Luna saludó, traía un pequeño paquete.

-Hola Luna ¿Qué haces aquí?- Normalmente los paquetes los pasaba directamente su asistente así que le aprecia un poco raro que ella llegara para entregarle algo.

-Perdón, no había nadie en la recepción y pasé- se excusó Luna mientras sonreía ocultando muy en fondo de su mente como le había lanzado un confundus al asistente de Hermione haciéndole creer que tenía que ir urgentemente al departamento de misterios a buscar una taza de café brincadora.

-No hay problema- Hermione se sentó en la esquina de su escritorio y le hizo una seña a Luna para tomar asiento- ¿y bien?

-Estoy embarazada Hermione- chilló Luna- un segundo después comenzó a reír y a tocarse su inexistente vientre- seremos una familia.

Hermione se levantó en ese momento y abrazó a su amiga, pudo sentir su felicidad y escuchó como su amiga reía tiernamente.

-Eso es genial Luna, felicidades.

Luna se separó un poco de su amiga.

-Es por eso que te traje esto- dijo Luna entregándole el paquete- Es de Theo- dijo rápidamente Luna cuando su amiga dudó en tomarlo.- es el primer ultrasonido, se mueve y todo, podrás escuchar los latidos de su corazón, Theo se tomó la molestia de enmarcarlo y te lo manda; no lo abras todavía, deja que me vaya porque si no querré quedarme aquí para contarte todo y desafortunadamente tengo que ir ahorita a ver a alguien, con todo esto nos mudaremos a vivir juntos y ya tengo la cita con la de bienes raíces- para este punto Luna ya estaba en la puerta, Hermione sostenía el pequeño paquete en su manos con delicadeza- Nos vemos Mione.

Ates de salir completamente volteó a ver a su amiga y le sonrió.

-Tú me regalaste la oportunidad más hermosa de la vida, la oportunidad de enamórame locamente, espero que yo te pueda devolver el favor con esto.

Cuando la puerta se cerró Hermione se sentía confundía, no estaba muy segura si Luna se refría con eso al pequeño paquete del ultrasonido de su bebé.

Con delicadeza comenzó a abrirlo, un marco oscuro con estrellas plateadas adornaban la foto de lo que parecía un frijolito movedizo, Hermione sonrió.

Al darle la vuelta a la foto pudo ver que en la cajita también había un pequeño objeto, al tomarlo, pudo ver que se trataba de algo parecido a un cubo de hielo, este rápidamente se transformó en una Peonia fresca.

Hermione la dejó caer al suelo y tomó de nuevo la foto del bebé, esta rápidamente se transformó en una pequeña carta que comenzaba a escribirse párrafo por párrafo con una caligrafía que ella conocía bien

"Conservé esta flor como recuerdo del día más feliz de mi vida, quiero pasar los días contando tus pecas y admirando la dulce miel de tu ojos, quiero construir mi vida contigo, no me prives de lo más valioso que tuve alguna ves, a ti"

" se qué tal vez debería dejarte ir pero todo lo que quiero es el sabor de tus labios "

" la flor es un traslador, si decides venir se activará a las 8:00 pm, lo arreglaré todo, te lo prometo -DM"

Hermione apenas si pudo terminar de leer y ahí estaba de nuevo el frijolito de Luna, unos pequeños latidos comenzaron a escucharse y ella solo consiguió llorar.